Rendición de Menorca

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Rendición de Menorca
la Guerra Civil Española
Maó.jpg
Mahón y su puerto natural desde el aire, en la actualidad.
Fecha 49 de febrero de 1939
Lugar Menorca (Islas Baleares), España
Resultado Victoria Nacional
Beligerantes
Flag of Spain (1931 - 1939).svg República Española Flag of Spain (1938 - 1945).svg Fuerzas sublevadas

Bandera de España España franquista
Comandantes
Flag of Spain (1931 - 1939).svg Luis González Ubieta
Flag of Spain (1931 - 1939).svg Marc. Rodríguez
Flag of Spain (1931 - 1939).svg Brigada Palou
Flag of Spain (1938 - 1945).svg Juan Thomás
Flag of Spain (1938 - 1945).svg Pedro Pons
Flag of Spain (1938 - 1945).svg Fernando Sartorius

La Rendición de Menorca fue uno de los últimos hechos bélicos de la Guerra Civil Española. Tuvo lugar en la isla de Menorca, entre el 4 y el 9 de febrero de 1939, cuando el gobernador militar de la isla y jefe de la base naval de Mahón, el capitán de corbeta Luis González Ubieta negoció con un representante "nacional" la rendición gracias a la mediación de Gran Bretaña que además proporcionó un buque de guerra para que las autoridades civiles y militares republicanas de la isla pudieran abandonarla antes de la llegada de las tropas "nacionales".

Índice

Antecedentes [editar]

Las tropas de Franco dominaban las Baleares excepto Menorca, que tenía su cordón umbilical en la ruta entre Mahón y Barcelona; esta situación se remontaba al fallido Desembarco de Mallorca intentado por el bando republicano en agosto-septiembre de 1936. En una época en que no existía el radar, la vigilancia sólo era efectiva con luz diurna y, durante las noches sin luna, unos pocos barcos forzaban el bloqueo. A pesar de todo, la travesía era difícil.

La situación de los republicanos en Menorca se dificultó mucho tras el triunfo del bando nacional en la Ofensiva de Cataluña y la toma de Barcelona, pues ahora Menorca quedaba como un bastión republicano casi aislado en el Mediterráneo y rodeado de enemigos. El Estado Mayor Republicano de Menorca temía un desembarco franquista, apoyado por los italianos acuartelados en Mallorca. Hasta entonces su artillería de costa había protegido la isla, hasta que la caída de Barcelona, el 26 de enero de 1939, ahogó las esperanzas de mantener comunicación efectiva con un territorio en manos republicanas.

El 8 de enero había llegado a Mahón el capitán de corbeta habilitado como vicealmirante Luis González Ubieta en un avión desde Cartagena como nuevo comandante militar republicano de la isla, dejando al almirante Miguel Buiza como jefe de la flota republicana en Cartagena. El día 4 de febrero aviones franquistas lanzaron proclamas muy explícitas sobre Mahón: «El Caudillo no desea que haya más derramamiento de sangre» y concedía cinco días para decidir la rendición.

Desarrollo [editar]

Negociaciones para la rendición [editar]

Franco y el Foreign Office del Reino Unido autorizaron una maniobra acordada entre el cónsul británico en Palma de Mallorca, Allan Hillghart, y el jefe de la aviación militar de Mallorca para adelantarse a los italianos. En efecto los italianos planeaban ocupar a Menorca con sus fuerzas estacionadas en Mallorca, para luego tratar de crear en Menorca una base naval propria como "recompensa" por el costo de su intervención en la guerra civil espanola [1]

La amenaza de que Menorca pudiera caer bajo dominio italiano o alemán es lo que motivó que el gobierno británico aceptara la propuesta del jefe franquista de la Región Aérea de las Baleares, el capitán de fragata Fernando Sartorius y Díaz de Mendoza, Conde de San Luis, que previamente había recibido la aprobación del general Franco, para que un barco de la Royal Navy lo trasladara a Mahón y negociar allí la rendición de la isla a cambio de que las autoridades civiles y militares republicanas pudieran abandonarla bajo protección británica. El gobierno británico puso en marcha la operación sin informar al embajador republicano en Londres Pablo de Azcárate, que cuando más tarde se enteró presentó una protesta formal por haber prestado un buque británico a un "emisario de las autoridades rebeldes españolas".[2] [3]

Seguidamente embarcaron en el crucero británico de clase County HMS Devonshire el jefe de la aviación rebelde en Mallorca, Fernando Sartorius, conde de San Luis y el capitán Denys Cowan, colaborador del mariscal Chetwoode, presidente de la Comisión Internacional para el Canje de Prisioneros. El 7 de febrero, el HMS Devonshire apareció ante el puerto de Mahón a las 9 horas y la autoridad naval republicana concedió permiso al comandante G.S. Muirhead Gould, para fondear allí mismo.

Cuando subió al buque británico la comisión, Muirhead Gould transmitió a Baudilio Sanmartín, jefe republicano de la base naval, la invitación de que González Ubieta subiera a bordo. Un intérprete le informó que la nave era neutral y el Foreign Office le facilitaba una entrevista con Sartorius, representante de las autoridades franquistas. Reunidos Gonzáles Ubieta y Sartorius poco después del mediodía, el enviado franquista manifestó que la situación republicana era desesperada y la guarnición de Menorca no podía esperar recibir ayuda alguna si los nacionales la atacaban. Sartorius ofreció a los jefes republicanos la opción de embarcar en el HMS Devonshire con los refugiados que así lo desearen, dejando Menorca en poder de Franco, para ello se otorgó un plazo hasta las 10 horas del 8 de febrero, pasado el cual los nacionales iniciarían un ataque. González Ubieta terminó la entrevista afirmando que, si no podía consultar con el gobierno del doctor Negrín (cuestión difícil por estar en esos momentos en plena retirada de Cataluña), lo haría con el general José Miaja, jefe de las tropas del Centro o con la base naval republicana de Cartagena. Gonzáles Ubieta no logra comunicarse ni con Negrín ni con Miaja, pero sí con el almirante Buiza, jefe de la flota republicana en Cartagena. Buiza apenas responde a Gonzáles Ubieta que confía en su capacidad para resolver la situación, sin dar órdenes concretas.

Sublevación franquista en Ciudadela y bombardeo italiano de Mahón [editar]

La presencia del crucero británico en Mahón animó a unos cuantos franquistas de Ciudadela de Menorca, a cuyo frente se puso el Comandante Juan Thomás. El 7 de febrero por la noche Thomás encabezó un grupo de hombres y se apoderó de Ciudadela, tras matar al comandante militar, Marcelino Rodríguez. Se unió a la sublevación el mayor Pedro Pons y los alzados enviaron una barca con un emisario para pedir ayuda a Sartorius en el HMS Devonshire. Los republicanos reaccionaron enviando una compañía ciclista, mientras el Brigada Palou reunía tropas y marchaba contra los sublevados, empatándose la situación tras unos cuantos tiros sin bajas, cerca de Mercadal. Mientras tanto, González Ubieta negociaba una rendición sin represalias en la mañana del 8 de febrero, confiando en Sartorius.

El Estado Mayor franquista de Mallorca carecía de planes concretos para ocupar la isla y poco después en Palma se desataron nervios: unos cazas sublevados volaron sobre las tropas de Palou y luego llegaron bombarderos italianos la tarde del mismo día 8, con algunos alemanes y españoles, que lanzaron sobre el casco mayor de Mahón el mayor ataque de la guerra. Aun así el estado mayor franquista pudo asegurar a los británicos que los aviones italianos no habían sido llamados ni autorizados por Franco, y que el vuelo de esos aviones no implicaba que se permitieran bases italianas en Menorca.

Rendición y evacuación de la isla [editar]

El Comandante Thomás estaba herido y en el hospital, mientras los suyos se encontraban al borde de la crisis. Pero la autoridad republicana se desbarataba en Mahón, donde numerosos jefes republicanos buscaban el medio de abandonar la isla a lo largo del 8 de febrero, sin pensar en resistir más.

El comandante militar de Menorca Gonzalez Ubieta le había contestado al representante "nacional" que había amenazado con bombardear la isla si no se rendía, que defendería la isla hasta que no recibiera órdenes contrarias de sus superiores, pero como no consiguió contactar con el gobierno Negrín y cuando contactó con el jefe de la flota Miguel Buiza éste le dijo que él sabría resolver el problema "con su probada hombría y lealtad", Ubieta tomó la única decisión posible, rendirse, dado el aislamiento de la isla tras la caída de Cataluña, además de que se había iniciado una sublevación profranquista de la guarnición de Ciudadela, al otro lado de la isla, durante la noche del 7 al 8 de febrero.[2] [3]

Así, el HMS Devonshire levó anclas rumbo a Marsella a las 5 horas del 9 de febrero con 452 refugiados a bordo encabezados por González Ubieta. Otros 75 refugiados republicanos marcharon hacia Argel en el velero Carmen Pico que partió poco después. Entre las tropas del brigada Palou en Ciudadela corrió la noticia de que podrían embarcar en Mahón y comenzaron las deserciones, pero no les esperaba ningún barco, por lo que sólo les quedó rendirse a los "nacionales".

Ocupación franquista de Menorca [editar]

El mismo 9 de febrero por la mañana llegó a Mahón un hidroavión Heinkel He 60 procedente de Mallorca, y por la tarde desembarcó en Ciudadela de Menorca un convoy procedente de Tarragona, con el coronel Natalio López Bravo al frente de la 105 División del Cuerpo del Ejército Marroquí. Aquella misma noche entró otro convoy con tropas de Mallorca. Al amanecer del día 10 de febrero toda la isla se hallaba bajo control de los "nacionales" y el cónsul británico así lo informó a su gobierno. También le informó de que en la ocupación de la isla no había participado ningún contingente ni italiano ni alemán.

Consecuencias [editar]

La intervención británica dio lugar a un acalorado debate en la Cámara de los Comunes el 13 de febrero de 1939 durante el cual la oposición laborista acusó al gobierno conservador de Neville Chamberlain de haber comprometido al Reino Unido en favor de Franco, aunque la noticia de que se habían evacuado a tantas personas, incluidos los mandos republicanos, calmó los ánimos. Al día siguiente el representante oficioso del general Franco en Londres, el Duque de Alba, hizo llegar al secretario del Foreign Office Lord Halifax "la gratitud del Generalísmo y del gobierno nacional" por colaborar en "reconquistar Menorca".[2] [3]

Notas [editar]

  1. Consecuencias de la intervencion italiana (Institute for National Strategic Studies. National Defense University. Washington)
  2. a b c Bahamonde Magro, Ángel; Cervera Gil, Javier (1999). pp. 215-219. 
  3. a b c Alpert, Michael (1987). pp. 348-351. 

Referencias [editar]

Bibliografía [editar]

  • Alpert, Michael (1987). La guerra civil española en el mar. Madrid: Siglo XXI. ISBN 84-323-0609-6. 
  • Bahamonde Magro, Ángel; Cervera Gil, Javier. Así terminó la Guerra de España. Madrid: Marcial Pons, Ediciones de Historia. ISBN 9788495379092. 
  • Thomas, Hugh (1976) (en español). Historia de la Guerra Civil Española. Barcelona: Círculo de Lectores. ISBN 84-226-0873-1.