Monasterio de Sant Cugat

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Monasterio de Sant Cugat
Bien de Interés Cultural
3 de junio de 1931
RI-51-0000433
Monestir de Sant Cugat - Vista general.JPG
Fachada principal del monasterio
Tipo Monasterio
Ubicación San Cugat del Vallés
Barcelona, Flag of Spain.svg España
Coordenadas 41°28′25″N 2°5′6″E / 41.47361, 2.08500Coordenadas: 41°28′25″N 2°5′6″E / 41.47361, 2.08500
Arquitectura
Construcción Siglos IX - XVI
Estilo arquitectónico Románico, Gótico
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El monasterio de Sant Cugat (San Cucufate o Cucufato en castellano) es una antigua abadía benedictina situada en la localidad catalana de San Cugat del Vallés (España). El monasterio, construido en el siglo IX, destaca por su impresionante claustro. Fue el monasterio de mayor importancia de todo el condado de Barcelona.

Historia[editar]

Maqueta del monasterio, en Catalunya en Miniatura

Los orígenes del monasterio se sitúan en el siglo IX cuando se decidió unir la iglesia que contenía los restos de San Cucufate o San Cucufato (Cugat en catalán) con una fortificación anexa. La pequeña iglesia, construida en el siglo V, era un pequeño recinto de planta cuadrada alrededor de la que se cree existía ya una comunidad de monjes. Sin embargo, no se tienen noticias documentadas de la existencia de esta comunidad hasta el año 878.

En los inicios del siglo X la importancia del monasterio empieza a ser notable. Los abades de San Cucufato tomaban parte en actos de relevancia y las posesiones de la comunidad se amplían llegando a tener tierras desde la zona del Penedés hasta la del Montseny. En el año 985, el ataque de las tropas sarracenas capitaneadas por Almanzor afectó al monasterio aunque no causó daños excesivamente graves. El abad que regía el monasterio en esa época, Odón, inició las obras de reconstrucción del cenobio.

A finales del siglo XI, Berenguer Ramón II dispuso que el monasterio quedara sometido al de San Ponce de Tomieres, en la zona de la Provenza, lo que creó discrepancias entre los monjes de Sant Cucufato. El abad de San Ponce se trasladó hasta el monasterio catalán y aquellos monjes que estaban en desacuerdo con su gestión fueron expulsados. Sin embargo, el obispo de Barcelona reclamó sus derechos sobre el monasterio que volvió a quedar sometido a la diócesis barcelonesa.

Fue en ese periodo cuando más se ampliaron los dominios de San Cucufato. Quedaron sujetos al mismo los monasterios de Santa Cecília, el de Sant Llorenç del Munt, Sant Pau del Camp, Sant Pere de Clará y el de Sant Salvador de Breda.

A mediados del siglo XII se iniciaron las obras de construcción de un nuevo monasterio. Se amplió la iglesia existente en una obra que se prolongó en el tiempo, ya que su construcción no finalizó hasta el año 1337.

En el año 1350 se iniciaron las obras de fortificación del monasterio. El rey Pedro III amplió esta fortificación añadiendo algunas torres de guardia. Sin embargo, en este periodo se inició el declive de Sant Cucufato. El abad Pere Busquets suprimió la elección directa del abad por parte de los monjes del monasterio. Los nuevos abades eran nombrados desde la diócesis y algunos de ellos ni siquiera visitaban el monasterio. Aunque se siguieron realizando algunas obras, San Cucufato ya no tenía el poder de antaño.

Durante la Guerra de Sucesión Española, el monasterio fue ocupado por las tropas del Archiduque Carlos, ocupación que causó graves desperfectos en el edificio. Se llevó a cabo una restauración que finalizó en 1789.

En 1835 los monjes abandonaron el monasterio; el abandono fue causado en parte por la ley de desamortización que obligaba a las órdenes religiosas a abandonar sus pertenencias, y en parte por el asalto de un grupo de habitantes de la zona. San Cucufato quedó abandonado hasta 1851, año en el que la Comisión de Monumentos Históricos decidió restaurarlo.

En 1931 fue declarado Monumento Histórico Artístico.

En verano, se organizan en el Claustro veladas de música al aire libre muy recomendables.

El edificio[editar]

Claustro.

Tal vez lo más destacado de todo el conjunto del monasterio de San Cucufato es su impresionante claustro. Se trata de un claro ejemplo del arte románico catalán y fue construido en el siglo XII. En el siglo XVI se le añadió un segundo piso y se construyó también el atrio de entrada.

Con una longitud de más de 30 metros, el claustro es obra del artista Arnau Gatell y de su discípulo Lluís Samaranch. Su planta es casi cuadrada y tiene arcos de medio punto, apoyados sobre pares de columnas. Cada una de estas columnas está decorada con capiteles finamente elaborados, con detalles variados que van desde la representación de animales a las escenas bíblicas. Se pueden contar 72 pares de capitales.

Otro elemento destacado es la basílica, construida en este caso en estilo gótico. El edificio, de 52 metros de largo por 23 de ancho, consta de tres naves cubiertas con bóvedas sostenidas por columnas. Llama poderosamente la atención el rosetón de 8,2 metros de diámetro, muy parecido al de la catedral de Barcelona y al de la de Tarragona. La iglesia contiene un retablo gótico, conocido como el retablo de Todos los Santos, realizado en 1375 por el artista Pere Serra.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • Tomàs Bonell, Jordi, Descobrir Catalunya, Premsa Catalana, Barcelona, 1994

Enlaces externos[editar]