Diferencia entre revisiones de «Secta»

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Los [[sociología|sociólogos]] anglohablantes utilizan la palabra ''sect'' (‘credo’, ‘culto’ o incluso ‘secta’ en su acepción menos usada) para referirse a un grupo religioso que también tiene un alto grado de tensión con la [[sociedad]] circundante, pero cuya [[creencia]] es, dentro del contexto de esa sociedad, en gran parte tradicional.
Los [[sociología|sociólogos]] anglohablantes utilizan la palabra ''sect'' (‘credo’, ‘culto’ o incluso ‘secta’ en su acepción menos usada) para referirse a un grupo religioso que también tiene un alto grado de tensión con la [[sociedad]] circundante, pero cuya [[creencia]] es, dentro del contexto de esa sociedad, en gran parte tradicional.
Ellen G. White y la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

1. Un dirigente o grupo de dirigentes, o un profeta que afirma hablar en nombre de Dios.

Cumplido por Ellen G. White, la profeta de los Adventistas del Séptimo Día:

"En mis libros se afirma la verdad, reforzada por un 'Así ha dicho el Señor.' El Espíritu Santo grabó estas verdades en mi corazón y en mi mente tan indeleblemente como la ley fue grabada por el dedo de Dios sobre las tablas de piedra". Carta 90, 1906.
"En estas cartas que escribo, en los testimonios que doy, estoy presentando a Uds. lo que el Señor me ha presentado a mí. Yo no escribo ni un sólo artículo en el periódico, que exprese meramente mis propias ideas. Ellas son lo que Dios ha abierto delante de mí en visión -- preciosos rayos de luz que dimanan del trono". Testimonies 5, p. 67.
2. Lo que ellos escriben y enseñan a sus seguidores contradice la Biblia.
Cumplido: Lea "Ellen White contradice la Biblia más de 50 veces". Ellos ejercen estricta autoridad sobre sus miembros en cuestiones de finanzas, testamentos, tiempo, dieta, vestidos, diversiones, asociaciones, etc.
Cumplido: Para comenzar, léase "Testimonies to the Church", de Ellen G. White. Incluye el material que antecede, y mucho más.

3. Muchos miembros que cuestionan la autoridad de su dirigente son excomulgados, aislados, y no se les permite ocupar posiciones en la iglesia, etc.

Cumplido: "Cuando se ejerce el juicio de la Conferencia General, que es la más alta autoridad que Dios tiene en la tierra, la independencia privada y el juicio privado NO DEBEN prevalecer, sino que hay que renunciar a ellos". Testimonies 3, p. 492. Mire a los pastores Adventistas que fueron despedidos por no creer en algunas de las enseñanzas de Ellen G. White. También, a los miembros que han sido quitados de sus puestos y desfraternizados por no aceptar a Ellen G. White como profeta o sus enseñanzas.

4. El dirigente o los dirigentes enseñan la infalibilidad de sus enseñanzas y escritos.
Cumplido: "Es desde el punto de vista de la luz que se ha recibido por medio del Espíritu de Profecía (los escritos de la Sra. White) que el asunto será considerado, creyendo como creemos que el espíritu de profecía es el único intérprete infalible de los principios bíblicos, puesto que es el Cristo, a través de este agente, quien da el verdadero significado de sus propias palabras".G. A. Irwin, presidente de la Conferencia General, en el tratado La Marca de la Bestia, p. 1.

El 7 de febrero de 1887, la Conferencia General aprobó la siguiente resolución -- "Que nosotros reafirmamos nuestra obligatoria confianza en los Testimonios de la Hermana White a la Iglesia como la enseñanza del Espíritu de Dios". SDA Year Book for 1914, p 253.

"Nuestra posición acerca de los Testimonios es como la piedra angular al arco. Sáquesela, y no habrá ningún lógico punto de parada hasta que todas las especiales verdades del Mensaje hayan desaparecido ... Nada es más cierto que esto, que el mensaje y las visiones (de la Sra. White) van juntos, y se sostienen o caen juntos". Review and Herald Supplement, agosto 14, 1883.

5. El grupo cree que es superior a otros a causa de sus singulares enseñanzas. Ellos creen que tienen un conocimiento de la voluntad de Dios que otros cristianos no tienen, a causa de las falsas enseñanzas de su profeta o sus dirigentes. Se consideran a sí mismos especialmente escogidos por Dios, y se miran a sí mismos como la "iglesia remanente", "la iglesia verdadera", etc.
Cumplido: Ellen G. White y la Iglesia Adventista del Séptimo Día se consideran a sí mismos como "la iglesia remanente", la única especialmente llamada por Dios en 1844 sobre todas las otras iglesias, que ellos llaman Babilonia. Los Adventistas todavía se consideran la iglesia remanente. Léase "Seventh-day Adventists Believe 27" [Los Adventistas del Séptimo Día Creen 27], Capítulo 12, The Remnant and Its Mission, p. 153.

Los Adventistas del Séptimo Día creen: "Uno de los dones del Espíritu Santo es el de la profecía. Este don es una marca que identifica a la iglesia remanente, y se manifestó en el ministerio de Ellen G. White". "Seventh-day Adventists Believe 27", p. 216.

Sin Ellen G. White y sus contradicciones bíblicas, la Iglesia Adventista del Séptimo Día no podría llamarse a sí misma la iglesia remanente.

6. El dirigente o los dirigentes usan los escritos de Ellen G. White para dar fuerza a sus interpretaciones de la Escritura.


===Cienciología===
===Cienciología===

Revisión del 00:14 12 jun 2009

Una secta es —desde el punto de vista sociológico— un grupo de personas con afinidades comunes (culturales, religiosas, políticas, esotéricas, etc). Como una de las posibles acepciones del término tiene connotaciones negativas,[1]​ se ha sugerido el de nuevos movimientos religiosos.

Etimología

El término proviene del latín secta: ‘sendero’, ‘método’, ‘modo de vida’, ‘partido político’, ‘escuela de filosofía’ (de donde viene sectátor y sectatorios: ‘adherente’, ‘seguidor’) que viene de seqüi: ‘seguir’. Se han planteado dudas de que proviene del latín secare (cortar, separar). De secare provienen las palabras «insecto» y «sector». En ambos casos está presente la idea de separación.

En Europa la palabra secta se ha concebido derivada principalmente de seqüi: ‘seguir’. Se trata de seguir a un maestro, a un líder. En muchas sectas así sucede.

También se usa el eufemismo «nuevos movimientos religiosos». El problema de la terminología es importante, ya que desde distintas áreas del pensamiento y de la ciencia se ofrecen diversas definiciones. El experto Vicente Jara ha recopilado más de 15 definiciones antes de proponer una propia: la secta es «un grupo social depredador que practica el mimetismo y el señuelo».

La palabra española «secta» procede del latín sequor cuyo significado es ‘seguir’, ésta a su vez procede de la raíz indoeuropea *sek- (‘seguir’).

Perseguir es la expresión de un rasgo general del comportamiento social, quizá relacionado con el tribalismo, que busca imponer o reforzar la conformidad.

Sectas religiosas

Aunque el vocablo «secta» esté relacionado a grupos que posean una misma afinidad, con el paso de los años ha adquirido una connotación más relacionada a grupos radicalizados, generalmente religiosos. El psicólogo especializado en sectas Michael Langone expone en las siguientes aseveraciones su concepto sobre las sectas:

La cruz ardiente es uno de los símbolos de los grupos sectarios del Ku Klux Klan
Secta es un grupo o movimiento, que exhibe una devoción excesiva a una persona, idea o cosa y que emplea técnicas antiéticas de manipulación para persuadir y controlar (a sus adeptos); diseñadas para lograr las metas del líder del grupo; trayendo como consecuencias actuales o posibles, el daño a sus miembros, a los familiares de ellos o a la sociedad en general. [...] Dado que la capacidad para explotar a otros seres humanos es universal, cualquier grupo puede llegar a convertirse en una secta. Sin embargo, la mayoría de las organizaciones institucionalizadas y socialmente aceptadas, tienen mecanismos de autorregulación que restringen el desarrollo de grupúsculos sectarios.

Las sectas religiosas se definen como grupos religiosos radicales, por lo general pequeños pero con alto índice de expansión, integrados por hombres y mujeres asociados voluntariamente tras una conversión religiosa. Se caracterizan por ser grupos altamente excluyentes que se colocan en contra de otras posiciones culturales-religiosas, en los cuales se desarrolla una notable pérdida de identidad en sus miembros, creando una especie de mundo interno donde el o los líderes poseen el control total del grupo. Los grupos más fanáticos se atienen a conceptos cerrados, rígidos y conservadores, ajenos a la moderna pluralidad y tolerancia religiosa, se separan del mundo espiritualmente, por voluntad propia, y crean una facción que defiende y promueve sus valores por encima de los demás.

En muchos casos se atraen a los nuevos miembros predicando soluciones fáciles a los problemas de la vida, salidas inmediatas a situaciones de opresión personal o crisis depresivas, el pasaporte al paraíso luego de la muerte o la iluminación en vida.

Los líderes de este tipo de grupos poseen habitualmente una fuerte y carismática personalidad, e inducen a sus miembros a creer en una verdad «más profunda» que la de las demás personas o religiones, utilizando lo que vulgarmente se conoce como lavado de cerebro. Logran así que en forma paulatina los seguidores obedezcan ciegamente el dogma, sin espacio para opiniones o sentimientos personales de libertad de criterios, abandonando gradualmente el propio discernimiento.

Está presente así, dentro de algunas sectas, el lavado de cerebro, el control mental, la persecución, la explotación humana y sexual, la esclavitud y diversas formas de abusos, desde el punto de vista sociológico.

Maharishi Mahesh Yogui (1917-2008), creador de la Meditación Trascendental, expuesto después de muerto.

Aunque el vocablo «secta» esté relacionado a grupos que posean una misma afinidad, con el paso de los años ha adquirido una connotación más relacionada a grupos radicalizados, generalmente religiosos. Pueden tener o no, un historial judicial en uno o varios países por manipulación mental o por ser grupos de corte destructivo. En algunos países, las consideradas sectas no estarán reconocidas o autorizadas. De manera general, una secta está más centrada en el culto personal al profeta o líder, del grupo.

Así, en Europa la palabra secta se ha concebido derivada principalmente del latín seqüi: ‘seguir’. Se trata de seguir a un maestro, a un líder. En muchas sectas así sucede.

Según la exparlamentaria, política, escritora, profesora y columnista Pilar Salarrullana,[2]​ miembro de la Comisión del Congreso de los Diputados para el estudio de las sectas, el verdadero motivo para inscribirse en el registro del Ministerio de Justicia es por las ventajas fiscales que aporta y la imagen de seriedad que imprime. Otros de los peligros de las sectas, afirma esta autora, son el aislamiento social que propugnan, el radicalismo religioso y la persecución de críticas formuladas en su contra.[2]

Los sectas cuentan entre ellos con gente bastante famosa. Lo que no es infrecuente; pues, según expertos en este tipo de organizaciones como Salarrullana o Steven Hassan,[3]​ resultan reclamos importantes para lograr nuevos fieles y ampliar su reconocimiento social, caso de Tom Cruise con la Iglesia de la Cienciología.

La Meditación Trascendental

En los años sesenta, el movimiento Meditación trascendental (MT), creado por el gurú Maharishi Mahesh Yogui alcanza fama mundial mediante su relación con miembros de la contracultura, especialmente estrellas del pop y el rock como Beach Boys o The Beatles. Estos últimos asistieron a un curso de meditación trascendental en Rishikesh (India) en cuyo transcurso escribieron la mayor parte de los temas del White Album de 1968. La conversión de los Beatles le proporcionó popularidad al yogui y su movimiento, aunque al poco tiempo algunos de los artistas, se desilusionaron.[4]​ La relación con The Beatles fue fundamental para la difusión de la secta MT entre los jóvenes occidentales.

En 1984, el Parlamento Europeo aprobó un informe sobre el fenómeno de los nuevos movimientos religiosos o sectas. En 1983, el eurodiputado conservador británico Richard Cottrell presenta un informe con trabajos previos sobre la peligrosidad de determinados grupos sectarios. El Informe Cottrell sobre sectas.[5]​ Durante más de un año se estudia dicho informe, y el 22 de mayo de 1984 el Parlamento Europeo, por 98 votos a favor, 28 en contra y 27 abstenciones, lo aprueba. MT era uno de los grupos involucrado en este informe.

Organización interna

Guardia fronterizo talibán en Torkham (Afganistán), 2001

Según Bryan Wilson,[6]​ las características más generales de las sectas son las siguientes:

  • la asociación es voluntaria, aunque puede ser inducida o fomentada
  • una membresía que puede presuponer cierta exigencia personal comprobada o sometida a examen por las autoridades del grupo
  • puede existir una pretensión de exclusividad, por lo que sanciona con la expulsión a los que contravienen a la doctrina, preceptos morales u organizativos del grupo
  • puede existir una pequeña élite de personas a las que se les asigne un conocimiento o habilidades especiales
  • aspiración a la perfección personal (cualquiera que sea el modo en que ésta se conciba)
  • afirmación real del sacerdocio de todos los creyentes
  • puede basarse en una participación laica
  • posibilidad de que los miembros expresen voluntariamente su compromiso
  • pueden mostrar indiferencia frente a la sociedad secular y el estado.

Según Stark Warner,[7]​ las sectas son grupos que se dotan a sí mismos de la estructura y de la organización requerida para administrar la identidad de sus adherentes en función de un conjunto claramente definido de creencias o ideologías, pero además hay que considerar que las sectas presentan un inconformismo frente a las iglesias denominadas mayoritarias, es decir las sectas constituyen una contracultura, pero que mantienen un sistema unificado de creencias y prácticas relativas a las cosas sagradas, unidas en una estructura moral llamada Iglesia, manifestando el sentido tendiente a la «colectividad».

En el pensamiento mágico, presente en las sectas religiosas, se toman como postulados válidos ciertas creencias fuertemente arraigadas en el grupo, y sobre éstas se construye un mundo "racional", siguiendo unas pautas lógicas y pseudocientíficas. De este modo, a una persona que no haya tamizado previamente dicha ramificación de ideas o pensamientos, hasta encontrar sus bases más fundamentales, le puede parecer a simple vista que dichos pensamientos tienen un orden científico con fundamento y hasta cierto punto con consistencia formal.

Ejemplos de esto pueden ser las ciencias adivinatorias, la astrología y otra serie de pseudociencias que han aceptado, como se ha mencionado anteriormente, unos postulados mágicos de sentido histórico y cultural, que les hacen dar conclusiones, teorías conspirativas y razonamientos mucho más llenos y, aparentemente, con más sentido y significado para el hombre creyente, que la propia ciencia. Se utiliza el llamado método científico para remarcar lo endeble y arbitrario de las convicciones basadas en lo sobrenatural.

Algunas características que son tomadas en cuenta para definir la secta son:

  • su respuesta al mundo
  • clase de reacción en las creencias
  • prácticas usuales de sus miembros

Aun cuando esto nos ofrece limitaciones debido a que la clasificación teológica de los sectarios:

Limita las posibilidades del estudio comparativo dentro de las diversas tradiciones religiosas; impide el reconocimiento de aspectos importantes del carácter de las sectas; la dosificación derivada de la descripción doctrinal no toma en cuenta debidamente los aspectos de la organización y dinámica de las sectas, además se caracteriza a las sectas en términos normativos.[8]

Ken Wilber[9]​ distingue los grupos problemáticos o incluso destructivos de los que pueden ser clarificadores e incluso beneficiosos, utilizando como criterios:

  • el grado de madurez
  • la integración en la sociedad
  • el tipo de autoridad en el grupo

Las nuevas sectas

El tema de las sectas destructivas ha alcanzado en ciertas épocas tal notoriedad, por ejemplo en EE. UU. durante los años sesenta o en España durante los años ochenta, que en algunos idiomas europeos la palabra secta se utiliza únicamente para referirse a este tipo de grupos religiosos alienantes, sin utilizar sus otras acepciones.

Entre otras acepciones del término, también se conoce como secta a agrupaciones de estudiantes surgidas durante los años noventa en diversos colegios religiosos.

Generalmente una secta tiene un fin dogmático o espiritual, o al menos eso se les hace creer a los prosélitos. De la mano del desarrollo económico y tecnológico han surgido nuevas sectas cuyo fin aparenta ser el desarrollo personal. Existen algunas más poderosas que otras, sus metodologías pueden ser notoriamente contradictorias, distacianciandose mucho de lo que prometen.

En su trabajo de dos volúmenes Las Sociedades Abiertas y sus Enemigos, 1938–1943, Karl Popper usó el término "teoría conspirativa" para criticar las ideologías que conducen fascismo, nazismo y comunismo. Poper argumentó que el totalitarismo estuvo fundado en "teorías conspirativas" que recurrían a complots imaginarios conducidos por escenarios paranóicos predicados en el tribalismo, racismo o clasismo. Karl Popper argumentó que la ciencia se escribe como un conjunto de hipótesis falsables; aquellas teorías y aseveraciones que no admiten ninguna posibilidad de falsación son consideradas metafísicas o no científicas. Críticos de teorías conspirativas argumentan en ocasiones que muchas de ellas no son falsables y entonces no pueden ser científicas. Esta acusación es a menudo correcta, y es una consecuencia necesaria de la estructura lógica (prejuicio cognitivo) de ciertas clases de teorías conspirativas. Éstas toman la forma de aserciones existenciales, alegando la existencia de alguna acción u objeto sin especificar el sitio o momento en el que puede observarse. La falta de observación del fenómeno puede entonces ser siempre el resultado de buscar en el lugar equivocado, esto es, de haber sido engañado por la conspiración. Esto hace imposible cualquier demostración de que la conspiración no existe.

Las sectas religiosas, son movimientos religiosos que pueden ser libres y voluntarios, con tendencia a la exclusividad, que surgen y crecen fundamentalmente en sectores populares, desarrollan fuertes vínculos comunitarios y carecen de un grupo de funcionarios altamente especializado. Además pueden confundirse con movimientos sociales, grupos de protesta contra el orden social, y las sociedades religiosas dominantes.

También se denomina secta religiosa al grupo religioso que se ha diferenciado e independizado de una religión establecida. Las sectas tienen muchas creencias y prácticas en común con la religión de la cual se han separado, pero se distinguen por un número de diferencias doctrinales. Todo grupo religioso se podría considerar secta, ya que se separa de un tronco anterior. El cristianismo, que a su vez es una secta del judaísmo, es el mayor generador actual de sectas, a partir de la creencia en Jesús se han producido miles de movimientos, sectas e iglesias menores por todo el mundo. Sin embargo, recordando de nuevo a Michael Langone, la mayoría de las organizaciones institucionalizadas y socialmente aceptadas, tienen mecanismos de autorregulación que controlan y restringen el desarrollo de grupúsculos y actitudes sectarios.

A menudo responden a un perfil doctrinal dualista, apocalíptico y pre-milenarista y a una inspiración literaria (bíblica, coranica, mormona etc) fundamentalista. Las sectas, con más posibilidades de prosperar, son generalmente tradicionalistas, conservadoras y aún, ultraconservadoras. Su planteamiento filosófico normalmente intenta volver o al menos así lo manifiestan, su religión de origen a la pureza religiosa percibida. Para lo cual deciden separarse del grupo de origen, liderados por un personaje carismatico del nuevo grupo formado.

En idioma inglés, el término peyorativo cult, equivalente a la palabra española «secta» en su acepción más común, tiene un alto grado de tensión con la sociedad circundante, pero su creencia es, dentro del contexto de esa sociedad, nueva e innovadora.

Los sociólogos anglohablantes utilizan la palabra sect (‘credo’, ‘culto’ o incluso ‘secta’ en su acepción menos usada) para referirse a un grupo religioso que también tiene un alto grado de tensión con la sociedad circundante, pero cuya creencia es, dentro del contexto de esa sociedad, en gran parte tradicional.

Cienciología

Como primer ejemplo se puede mencionar a la Cienciología, considerada secta en diversos países europeos, aunque en las últimas resoluciones se ha permitido darle el caracter de Religión. Esta organización fue fundada por el escritor de ciencia ficción L. Ron Hubbard y posee miembros reconocidos como Tom Cruise y John Travolta. Una de las formas de recaudar fondos es reclutando a gente, que tiene que pagar un alto precio por el material que se les ofrece, como primer punto la libertad espiritual y la felicidad.

De esta corriente han surgido empresas de superación personal, que aunque tal vez no sean tan enajenantes como la cienciología, distan mucho de ser beneficiosas, y solo en algunos pocos casos logran ayudar a la gente.

Para lograr su cometido, este tipo de sectas utilizan el entrenamiento ontológico (del griego ontós: ‘todo’, en el sentido de que influye en toda la vida del individuo, incluso en su privacidad). La mayoría de especialistas están de acuerdo en que el entrenamiento (coaching) en sí mismo no es malo, es útil para empresas y para ayudar a personas (como puede serlo también la psicología) mientras no manipule la ideología del individuo. En cambio el entrenamiento ontológico, que aunque es derivado del coaching, suele enajenar al sujeto, para hacerlo cumplir el cometido de la empresa. Se mezcla así un poco de todo: entrenamiento, psicología Gestalt y diversos conceptos metafísicos.

Otros movimientos o empresas de este tipo reconocidos, similares a la cienciología:

Sectas destructivas

Una secta destructiva es un grupo de personas que sigue un determinado movimiento religioso o ideológico en la cual se practica el control mental; por lo que, bajo una apariencia inofensiva, puede ser muy peligrosa; por los efectos nocivos que producen en los posibles miembros.[3]​ Estos efectos se perciben a largo plazo y por lo general rayan en escándolosos casos de índole violenta con tintes, suicidas, homicidas ó hasta genocidas.

Son grupos que se presentan bajo forma de asociación, o asociaciones que aparentemente abarcan temas culturales, políticos, religiosos o incluso de tratamiento frente a enfermedades o problemas sociales. Se caracterizan principalmente por usar técnicas de persuasión coercitiva como método de influencia social, previamente se usan métodos de seducción y además cuentan con uno o varios líderes. Es muy frecuente una jerarquía piramidal de orden. Suelen usar además situaciones de desorientación social como desastres naturales, de guerra o terrorismo, para reafirmar el fin generalmente apocalíptico del mundo y su falsedad, muchas veces también con fin lucrativo. En algunos países están catalogadas como destructivas o peligrosas y por lo mismo prohibidas, actúando a menudo en la clandestinidad.

Se define peligrosa cuando por su filiación a esta secta, la persona desarrolla problemas de adaptación social, laboral o familiar, cuando además se coarta la libertad o la dependencia a ésta. Algunos psicólogos y especialistas afirman que más de un tercio de los acolitos acaba abandonándolas, aunque si poseen una personalidad débil y «presectaria» tienen un riesgo elevado de volver a entrar en otro grupo social o secta peligrosa, a modo de adicción.[10]

Comparado por algunos el subconsciente, con una computadora, su forma de entender la información es distinta. Se lo programa de una manera u otra y ejecuta ciegamente, infaliblemente, el programa que se le ha dado. Lo sepa o no el propio individuo. Recurriendo si es necesario, al autoengaño y a la autosugestión. Véase también Lavado de cerebro y Control mental.

El programa se establece de una manera muy simple. Hablando con propiedad, son varios los programas que se establecen en el sujeto, a una edad o en un estado emocional (cansancio, mala alimentación sin proteínas, enamoramiento, etc) en que su sentido crítico está aún muy poco desarrollado y acepta con facilidad y naturalidad todas las sugerencias provenientes del exterior. Estas sugerencias, base del programa, vienen al principio de los padres, sumándose posteriormente otros adultos, educadores y los individuos con los que el niño o la persona se relaciona, que pueden ser de su misma edad, o incluso más jóvenes y de otro sexo, e incluso a falta de seres humanos, animales y sociedades animales. Debido a la característica sociable del ser humano.

Una sola palabra o experiencia, puede así marcar la vida y alzar un obstáculo que el individuo no logrará superar en muchos años. Una declaración de amor, una mala noticia, felicitaciones... transforman nuestro ser interior tanto en un sentido como en el otro, y lo más notable es que esas palabras, que en realidad son sugestiones y autosugestiones, ni siquiera necesitan ser ciertas para ejercer un fuerte impacto en alguien, mientras la mente consciente las acepte.

Una creencia es un modelo creado por la mente para satisfacer un deseo, generalmente sobre un hecho real o imaginario, del cual se desconoce o no se acepta, una alternativa o una respuesta racional. En una creencia todos aquellos individuos que compartan dicho deseo darán por buena una proposición y actuarán como si fuese verdadera, aunque no lo sea. Dado que el inconsciente, a diferencia de la psiquis no razona los procesos mediante la lógica, es más susceptible a las distorsiones cognitivas producidas por las creencias y los sentimientos. E incluso la psiquis razonando, tiene tendencia a regirse por los prejuicios cognitivos.

Se llama prejuicio cognitivo a la distorsión de la información que se produce en nuestro cerebro al procesarla. A diferencia de lo que se entiende vulgarmente por prejuicio: Tomar decisiones sin tener una experiencia propia.

Características

La principal característica de las sectas destructivas es su habilidad para implantar, utilizando el control mental, una personalidad gregaria en sus adeptos, provocando en la persona el llamado Síndrome disociativo atípico.[2]

Además suelen poseer también:

  • Organización autoritaria y piramidal: no existe la democracia en ninguno de los escalones ni se permite la crítica y se inculca el destierro del pensamiento crítico.
  • Existencia de un líder, o grupo de líderes, cuya decisión es la única que cuenta. El líder controla todos los movimientos de los miembros, así como su dinero y no se somete a las mismas reglas que los seguidores. Pero el líder y los adeptos se creen el mensaje o se lo terminan creyendo; mencionar que los dirigentes de segundo nivel no suelen compartir la creencia y sí el afan de lucro y poder.
  • Aislamiento de los adeptos del mundo en general y de las relaciones familiares en particular.
  • Se controla toda la información que les llega.
  • Se instala un discurso demonizador del "mundo"; a la vez que se insta a los adeptos a depositar una confianza ilimitada en la secta; especialmente en los dirigentes del segundo nivel.

En 1995, la Asamblea Nacional presidida por Alain Gest, definió 10 criterios para caracterizar a las sectas destructivas:

  • desestabilización mental
  • carácter desorbitado de las exigencias financieras a sus adeptos
  • ruptura inducida con el entorno o ambiente de origen
  • atentados contra la integridad física
  • reclutamiento de los niños
  • discurso antisocial
  • disturbios de orden público
  • importancia de querellas judiciales contra las sectas
  • eventual desvío de los circuitos económicos tradicionales y tentativas de enfrentamiento en los poderes públicos.

Sectas que operan en España

Véase también

Referencias

  1. DRAE: ver secta (tercera acepción).
  2. a b c Pilar Salarrullana, Las sectas. Madrid: Temas de Hoy, 1990. ISBN 84-7880-015-8. Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; el nombre «sectas» está definido varias veces con contenidos diferentes
  3. a b Steven HASSAN, Las técnicas de control mental de las sectas y cómo combatirlas. Barcelona: Urano, 1990. ISBN 84-86344-80-8. Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; el nombre «control» está definido varias veces con contenidos diferentes
  4. John Lennon, entrevistado por la revista Rolling Stone, expresaba así su ruptura: «Le dediqué una canción al Maharishi. Se titulaba Sexy Sadie. No me atreví a decir: “Maharishi por su culpa hemos hecho el idiota”. Cuando le dije: “Nos vamos”, él preguntó: “¿Por qué?” y el resto del rollo. Yo le dije: “Si usted es tan cósmico ya lo sabe” (porque él siempre estaba intentando insinuar, lo mismo que sus consejeros, que era omnisciente y que hacía milagros). Le dije “Ya lo sabes” y él me miró como diciendo: “Te voy a matar, hijo de puta” y por la manera en que me miró supe que era cierto». Esta anécdota fue desmentida por George Harrison y Paul McCartney en la biografía Hace muchos años escrita por Barry Miles (Emecé, 1997).
  5. Informe del Consejo de Europa sobre las actividades ilegales de las sectas en Europa (1999)
  6. Bryan Wilson: Sociología de las sectas religiosas. Madrid: Guadarrama, 1970.
  7. Stark Warner: Las sectas protestantes. México: Fondo de Cultura Económica (edición popular), 1986.
  8. Roland Robertson: «Una tipología de las sectas» en Sociología de la religión (página 331). México: Fondo de Cultura Económica, 1980.
  9. Ken Wilber: «Legitimidad, autenticidad y autoridad en las nuevas religiones» en Los tres ojos del conocimiento. Barcelona: Kairós, 1991.
  10. José Miguel Cuevas Barranquero y Jesús María Canto Ortiz: Sectas: cómo funcionan, cómo son sus líderes, efectos destructivos y cómo combatirlas. Ediciones Aljibe, 2006, ISBN 84-9700-327-6.

Bibliografía

Enlaces externos

Más información