Falsabilidad
En filosofía de la ciencia, se entiende por falsabilidad a la propiedad que se verifica si se sigue, deductivamente, por modus tollendo tollens (del latín, modo que negando niega), que la proposición universal es falsa cuando se consigue demostrar mediante la experiencia que un enunciado observable es falso.
Dicho de otro modo, falsabilidad (refutabilidad) es la propiedad que tendrá una proposición universal si existe al menos un enunciado lógicamente posible que se deduzca de ella que pueda demostrarse falso mediante observación empírica. Si ni siquiera es posible imaginar un enunciado empíricamente comprobable que contradiga la proposición original, entonces tal proposición no será falsable.
Un ejemplo muy sencillo que nos ayuda a entenderlo. Para justificar la generalización "todos los cisnes son blancos", según el método hipotético deductivo, tendríamos que buscar a todos los cisnes para comprobar que todos son blancos, algo imposible. En cambio con este método habría que hacer lo contrario, buscar un cisne de cualquier otro color, verde, negro etc...Así sólo nos hace falta buscar un cisne diferente para falsar esa hipótesis, algo mucho más fácil.
Al referirnos al método científico, la falsabilidad viene a ser el segundo pilar, que da a conocer que toda proposición científica tiene que ser suceptible a ser falsada, esto implica que se pueden diseñar experimentos que en el caso arrojar resultados distintos a los predichos, negarían la hipótesis puesta a prueba; de otro modo se pudiese tener por cierto aquello ajeno a la experiencia y la realidad, dando paso a la especulación de entidades, causas o efectos imaginarios que no poseen posibilidad alguna de ser falseados: no se puede negar propiedades de aquello que no existe.