Enriqueta de Inglaterra

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Enriqueta de Inglaterra
Duquesa de Orleans
Henrietta Anne, Duchess of Orleans by Pierre Mignard.jpg
Enriqueta, Duqueza de Orleans
Retrato de Pierre Mignard, c.1665-1670
Información personal
Nombre secular Henrietta Anne Stuart
Nacimiento 16 de junio de 1644
Bedford House, Exeter, Reino de Inglaterra
Fallecimiento 30 de junio de 1670
(26 años)
Palacio de Saint Cloud, París, Francia
Entierro Basílica de Saint-Denis, Saint-Denis, Francia
Religión Iglesia de Inglaterra
Catolicismo romano
Familia
Casa real Casa de Estuardo
Padre Carlos I de Inglaterra
Madre Enriqueta María de Francia
Cónyuge Felipe I de Orleans
Descendencia Véase Descendencia

COA Henriette of England, Duchess of Orléans.svg
Escudo de Enriqueta de Inglaterra

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Enriqueta de Inglaterra (Bedford House, Exeter, 16 de junio de 1644 - Palacio de Saint Cloud, París, 30 de junio de 1670) fue un princesa inglesa y condesa de Orleans por matrimonio. Fue la menor de las hijos del rey Carlos I de Inglaterra y su esposa, Enriqueta María de Francia. Teniendo tres años, se trasladó con su institutriz a la corte de su primo hermano, el rey Luis XIV de Francia, donde fue conocida como Minette.[1] Posteriormente se casaría con Monsieur Felipe de Francia, hermano menor de Luis XIV, lo que le valdría el tratamiento de Madame.[2] Fue muy popular en la corte francesa, no obstante, su matrimonio estuvo marcado por frecuentes tensiones entre los cónyuges.[3] Enriqueta fue, antes de su inesperada muerte en 1670, una pieza esencial en la negociación del Tratado de Dover.

Infancia en Inglaterra[editar]

La princesa Enriqueta nació el 16 de junio 1644, en vísperas de la segunda batalla de Newbury, ocurrida durante la revolución inglesa, en Bedford House en Exeter, una residencia de William Russell (1613-1700), quinto conde de Bedford, quién recientemente se había reincorporado a el lado realista. Su padre era el rey Carlos I de Inglaterra y su madre era Enriqueta María de Francia, la hija menor de Enrique IV de Francia y María de Médicis. La relación entre madre e hija sería entre ambas muy estrecha durante toda su vida. Su relación con la corte francesa como sobrina del rey Luis XIII y prima de Luis XIV resultarían ser muy útiles en el futuro.

Poco antes del nacimiento de Enriqueta, su madre se había visto obligada a abandonar Oxford dirigiéndose a Exeter, llegado allí el 1 de mayo de 1644. Debido a su estado de salud en el nacimiento, muchos pensaron que no sobreviviría al mismo.[4] Luego de un parto particularmente díficil, la princesa fue puesta bajo el cuidado de Anne Villiers, condesa de Morton, quién luego sería conocida como Lady Dalkeith.[5]

Para resguardar la seguridad de la princesa, su madre se dirigió a Falmouth, desde donde se embarcó rumbo a Francia para solicitar refuerzos para su esposo a Luis XIV. Al llegar a Falmouth, a mediados de julio, la reina fue informada de que la princesa había sufrido convulsiones, aunque se recuperó rápidamente de estas. La princesa conoció a su padre Carlos por primera vez el 26 del mismo mes. Antes del encuentro, el monarca había ordenado que se le bautizara de acuerdo a los ritos de la Iglesia de Inglaterra, suceso que se llevó a cabo en la Catedral de Exeter, el 21 de julio.[6]

Posteriormente Enriqueta sería llevada al Palacio Oatlands, en las afueras de Londres, donde viviría con su familia durante tres meses, antes de huir en secreto en junio de 1646 junto a Lady Dalkeith, dirigiéndose a Francia donde se reuniría con su madre.[7]

Vida en Francia y matrimonio[editar]

Mientras vivió en la corte francesa, la princesa recibió el nombre de Ana en honor a su tía, la reina Ana de Austria.[6] Cuando llegó por primera vez, fue conocida como Enriqueta de Inglaterra o la princesa de Inglaterra en Francia. Ella y su madre recibieron apartamentos en Louvre, además de una pensión mensual de 30 000 libras y el uso del castillo de Saint-Germain-en-Laye. El lujo de este establecimiento pronto disminuyó a medida que todo el dinero de la reina Enriqueta María recibía era enviado a su marido en Inglaterra o caballeros exiliados que habían huido a Francia.[8] Durante la Fronda, la guerra civil que estalló en Francia entre 1648 y 1653, tanto Enriqueta como su madre permanecieron en el Louvre.

En febrero de 1649, la madre de Enriqueta fue informada de la ejecución de su esposo Carlos I, quién había sido decapitado el 30 de enero. Al culminar la Fronda, la reina Enriqueta María y su hija se trasladaron al Palacio Real, residencia del joven Luis XIV, de su madre y de hermano Felipe. Al mismo tiempo, la reina Enriqueta María decidió educar a su hija, quién había sido bautizado en la Iglesia de Inglaterra, como católica romana.[9] En 1652, con la llegada del hermano de Enriqueta, el príncipe Enrique, aumentó el número de personas en la pequeña corte.

Finalizada la Fronda, la corte francesa empezó a buscar una novia al joven monarca francés. Enriqueta María insinuó la idea de una unión entre Luis y su hija, pero la reina Ana rechazó la idea prefiriendo a su sobrina María Teresa, hija del rey Felipe IV de España,[10] casándose en junio de 1660. Mientras se encontraban en el castillo de Colombes, residencia personal de Enriqueta María, en las afueras de París, madre e hija se enteraron restauración de la monarquía en Inglaterra, en la persona de Carlos II, hermano de Enriqueta, y regresaron a París.[11] Este cambio de la situación política de Inglaterra hizo que el extravagante Felipe, hermano de Luis XIV y de quién se decía que era bisexual además de haberse visto envuelto en varios escándalos sexuales, pidiera la mano de Enriqueta. Antes de esto, rumores en la corte afirmaban que ella ya había recibido varias propuestas, entre ellas de Carlos Manuel de Saboya y de Cosme de Médici, Gran Príncipe de Toscana, sin resultados positivos dada la condición de exiliada de la princesa inglesa.[12]

Enriqueta como Minerva sostiene una pintura de Monsieur Felipe de Francia, por Antoine Mathieu

A pesar de que Felipe estaba ansioso por asegurar su matrimonio con Enriqueta lo más pronto posible, la madre de ella tenía la intención de viajar a Inglaterra para resolver sus deudas, obtener una dote para su hija y evitar que Jacobo, duque de York anunciara su matrimonio con Ana Hyde, antigua dama de honor de la princesa real María Enriqueta, otra de sus hijas.[13] Durante este tiempo, Enriqueta empezó a angustiarse cuando su hermano Enrique, duque de Gloucester, murió de viruela en septiembre de 1660.[14] En octubre, Enriqueta acompañada de su madre se embarcó en Calais (Francia) rumbo a Dover (Inglaterra), donde se alojaron en el castillo de Dover. Posteriormente, el 22 de noviembre, la corte francesa pidió oficialmente la mano de Enriqueta y su dote fue arreglada. El monarca inglés Carlos II acordó darle a su hermana una dote de 840 000 libras,[15] y 20 000 libras adicionales para otros gastos. Además Enriqueta recibió como regalo personal 40 000 libras de renta anual y el castillo de Montargis como residencia privada.[16]

El retorno de Enriqueta a Francia se retrasó debido a la muerte de su hermana mayor, la princesa real María Enriqueta, a consecuencia de la viruela. Finalmente, saldría de Inglaterra rumbo a Francia en enero de 1661. Ya en Francia, Enriqueta y Felipe firmaron el contrato matrimonial en el Palacio Real el 30 de marzo de 1661, mientras que la ceremonia se llevó a cabo al día siguiente.[17] Tras la boda, los cónyuges se trasladaron al Palacio de las Tullerías.[18] Al ser Felipe Monsieur (siendo este el tratamiento que recibe el hermano de mayor edad del monarca francés) y duque de Orleans, Enriqueta a partir de ese momento se convertía en Madame, la Duquesa de Orleans.[19]

El matrimonio tuvo un buen comienzo y Felipe al parecer fue un esposo cariñoso. Al año de casarse, Enriqueta da a luz a una niña, la cual fue bautizada con el nombre de María Luisa. La paternidad de ella fue puesta en duda por algunos miembros de la corte, quienes afirmaban que su verdadero progenitor era Luis XIV o Armand de Gramont, conde de Giche. Enriqueta y Gramont habrían tenido una aventura amorosa poco después del matrimonio de ella, a pesar de haber sido supuestamente un antigua amante de Felipe.[20] Estos rumores convirtieron a el que fue alguna vez un amoroso esposo en una persona celosa e incluso se llegó a quejar ante la reina madre Ana de Austria. Poco después, Luis comenzaría un romance con Luisa de La Vallière, una dama de compañía que había defendido a Enriqueta frente a los rumores que la vinculaban al conde de Giche.

En junio de 1664 nació Felipe Carlos, el segundo hijo de la pareja, al que se le concedió el título de duque de Valois. Sin embargo, el niño moriría en 1666 víctima de convulsiones pocas horas después de ser bautizado con el nombre de Felipe Carlos. Su muerte afectaría en gran medida a Enriqueta.[21] En julio de 1665 dio a luz a un niña que nació muerta,[22] y en agosto de 1669 nació otra niña que fue bautizada con el nombre de Ana María.

En 1666, el más prominente de los supuestos amantes de su marido, Felipe, caballero de Lorena, hizo habitual su presencia en la residencia de los cónyuges[23] y compitió con Enriqueta por el poder dentro de la misma, siendo esto un situación bastante inusual en la época.

A finales de 1669, Enriqueta sufrió la pérdida de su madre, la reina Enriqueta María, quién murió después de haber tomado una cantidad excesiva de opiáceos como analgésico.[24] Enriqueta quedó devastada, situación que no mejoró por el inmediato reclamo de Felipe sobre todas sus posesiones, incluso antes de que fuera enterrada.

El tratado secreto de Dover[editar]

Enriqueta fue fundamental en las negociaciones diplomáticas entre su natal Inglaterra y su adoptiva Francia. Su hermano, el monarca inglés Carlos II, con quién siempre fue cercano había estado tratando de establecer una relación más estrecha con Francia. Después de haber sido objeto de debate desde 1663, no fue hasta 1669 que Carlos II pone en marcha un movimiento para admitir abiertamente su futura conversión al catolicismo romano y prometió también la conversión de Inglaterra. Tanto Enriqueta, quién estaba ansiosa de regresar a su país natal, como Luis XIV deseaban que el tratado se firmara en la isla británica, sin embargo Felipe, molesto con su esposa por sus coqueteos con Guiche y otros amantes anteriores, se mantuvo firme en no dejar partir a Enriqueta. Ella, apelando al rey francés, se las arregló para lograr viajar a Inglaterra, llegando a Dover el 26 de mayo de 1670, permaneciendo allí hasta el 1 de junio, día en que se firmó el tratado.[25] Enriqueta regresaría a Francia el 18 de junio del mismo año.[26]

Carlos II, en virtud al tratado, abandonó Triple Alianza formada por Inlgaterra, Suecia y las Provincias Unidas y apoyó a Luis XIV en la conquista de esta última. El soberano francés argumentaba los derechos de sus esposa, la reina María Teresa, sobre el territorio. En el caso que la conquista de las Provincias Unidas fuese un éxito, a Inglaterra se le prometió varios puertos rentables en el territorio conquistado. El tratado de Dover no se hizo público hasta 1830.[27]

Muerte, sepultura y posteridad[editar]

Pintura póstuma de la princesa Enriqueta. Realizada por Peter Lely por encargo de Carlos II y obsequiada por él al ayuntamiento de Exeter donde aún se conserva.

En 1667 Enriqueta comenzó a quejarse de un intenso dolor intermitente en su costado. A partir de abril de 1670, según varios informes, Enriqueta empezó a padecer problemas digestivos tan graves que solo le era posible consumir leche. De regreso a Francia, luego de la firma del tratado, Enriqueta fue a vivir a Saint-Cloud junto a su esposo el 26 de junio.[25] Tres días después, el 29 de junio, a las 5 de la tarde luego de beber un vaso helado de agua de achicoria sintió un gran dolor en el costado de su cuerpo y, según los informes, gritó: ≪¡Ah!¡Qué dolor?¿Qué voy a hacer?¡Debo haber sido envenenada!≫.[28]

Ella inmediatamente asumió que había sido envenenada y pidió tanto un antídoto como una persona para que examinar el agua de achicoria. Pronto se le brindaron tratamientos contemporáneos comunes para cólicos estomacales así como diversos antídotos. Tan pronto llegó la noticia, la familia real llegó a Saint-Cloud d cuestión de horas y se llamó al obispo Bossuet, quién le administró los santos oleos. La princesa Enriqueta murió a las 2 de la madrugada del 30 de junio de 1670.[29] Diecisiete médicos franceses y dos ingleses, el embajador británico y alrededor de un centenar de espectadores observaron la autopsia, y aunque el informe oficial declaró que "la muerte por cholera morbus (gastroenteritis) causada por la bilis climatizada", muchos de los presentes no estuvieron de acuerdo.

Fue sepultada en la Real Basílica de Saint Denis el 4 de julio, realizándose un segundo servicio el 21 de julio. Todos los organismos públicos principales, incluyendo el parlamento, tribunales y el clero estuvieron representados, así como la nobleza y el pueblo. La reina María Teresa estuvo presente con el rey emérito de Polonia, Juan II Casimiro, y el embajador inglés, el duque de Buckingham. También estuvieron presentes varios príncipes de sangre.

Por último llegaron los miembros de la casa de Monsieur y Madame, con antorchas en sus manos. Un mausoleo, rodeado de altares y urnas de plata, y adornado con una multitud estatuas alegóricas de luto, entre ellos de la juventud, la poesía y la música eran visibles, se había erigido en el centro del coro. Allí, el ataúd descansaba, cubierto con tela de oro, bordeado de armiño, y bordado con las armas de Francia e Inglaterra en oro y plata. Cuando todo el mundo había tomado sus lugares cientos de velas estallaron en llamas originando una nube de incienso; y el arzobispo de Reims, asistido por otros obispos, comenzó la misa, que fue coreada por los músicos del rey organizados por Lully

Cartwright (1900, p. 383)

Felipe se casó nuevamente en 1671 con Isabel Carlota del Palatinado, quién al igual que Enriqueta descendía de la reina María I de Escocia, compartiendo a Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia como antepasado común.[30] Felipe y su nueva esposa tendrían otros dos hijos sobrevivientes.

La hija mayor de Enriqueta, María Luisa, murió al igual que su madre a la edad de 26 años, en España en 1689.[31] Las circunstancias de su muerte son casi idénticas a las de su madre, y al igual que ella, también se pensó que había sido envenenada. Ana María se casó en 1684 y fue madre de ocho hijos, la mayor de los cuales, la princesa María Adelaida, fue madre de Luis XV y también murió a la edad de 26 años. Felipe de Francia, su viudo, moriría en 1701.[32] Entre sus descendientes se incluyen a Enrique, conde de París, pretendiente orleanista al trono de Francia, el rey Felipe VI de España, el rey Felipe de Bélgica, el gran duque Enrique de Luxemburgo y a Víctor Manuel de Saboya, pretendiente al trono italiano.[32]

Descendencia[editar]

Fruto de su matrimonio con Felipe de Francia, duque de Orlenas, fue madre de:

Personalidad[editar]

Enriqueta a menudo ha sido elogiado como una princesa culta y su correspondencia con Moliere, Racine, La Fontaine, Bussy-Rabutin y otros es notable.[33] Ella era también amante de la jardinería, y fue ella quien creó un jardín de agua en el Palacio Real[34] Además también acumuló una colección pictórica de gran tamaño y prestigioso que incluía pinturas de van Dyck y Correggio.[34] Su personalidad activa ha causado que los historiadores lleguen a pensar que ella mostraba signos de anorexia nerviosa.[29]

Títulos y tratamiento[editar]

  • 16 de junio de 1644 - 31 de marzo de 1661: Su Alteza Real, la Princesa Enriqueta de Inglaterra.
  • 31 de marzo de 1661 - 30 de junio de 1670: Su Alteza Real, Madame la Duquesa de Orleans.[19]

En el cine y televisión[editar]

  • En la miniserie de 2003, Charles II: the Power & the Passion, Enriqueta es interpretada por Anne-Marie Duff.
  • En la película de 2009, Broadside, Enriqueta es interpretada por Jessica Clarke.
  • En el cortometraje de 2010, Minette, Enriqueta es interpretada por Jenna Brighton.

Ancestros[editar]

Referencias[editar]

  1. Barker, 1989, p. 75.
  2. Barker, 1989, p. 72.
  3. Barker, 1989, p. 78.
  4. Cartwright, 1900, p. 3.
  5. Cartwright, 1900, p. 4.
  6. a b Fraser, 2006, p. 32.
  7. Cartwright, 1900, p. 13.
  8. Cartwright, 1900, p. 18.
  9. Cartwright, 1900, p. 28.
  10. Fraser, 2006, p. 67.
  11. Cartwright, 1900, p. 68.
  12. Cartwright, 1900, p. 62.
  13. Cartwright, 1900, p. 67.
  14. Cartwright, 1900, p. 69.
  15. Barker, 1989, p. 125.
  16. Cartwright, 1900, p. 70.
  17. Cartwright, 1900, p. 81.
  18. Cartwright, 1900, p. 90.
  19. a b Fraser, 2006, p. 321.
  20. Cartwright, 1900, p. 106.
  21. Barker, 1989, p. 115.
  22. Mitford, 1966, p. 87.
  23. Cartwright, 1900, p. 239.
  24. White, 2006, p. 193.
  25. a b Fraser, 2006, p. 151.
  26. Cartwright, 1900, p. 336.
  27. Fraser, 1979, p. 151.
  28. Cartwright, 1900, p. 345.
  29. a b Fraser, 2006, p. 155.
  30. Barer, 1989, p. 123.
  31. Fraser, 2006, p. 277.
  32. a b Barer, 1989, p. 234.
  33. Cartwright, 1900, p. 179.
  34. a b Fraser, 2006, p. 76.
  35. Louda y Maclagan, 1999, p. 27.
  36. Louda y Maclagan, 1999, p. 50.
  37. Louda y Maclagan, 1999, p. 140.

Bibliografía[editar]

  • Barker, Nancy Nichols (1989). Brother to the Sun King; Philippe, Duke of Orléans. Baltimore/Londres: Johns Hopkins University Press. 
  • Cartwright, Julia (1900). Madame: A life of Henrietta, daughter of Charles I and Duchess of Orléans. Londres: Seeley and Co.Ltd. 
  • Fraser, Antonia (1979). Royal Charles: Charles II and the Restoration. Nueva York: Alfred A. Knopf. 
  • Fraser, Antonia (2006). Love and Louis XIV; The Women in the Life of the Sun King. Londres: Anchor Books. 
  • Louda, Jiří; Maclagan, Michael (1999) [1981]. Lines of Succession: Heraldry of the Royal Families of Europe (2ª edición). Londres: Little, Brown. ISBN 978-0-316-84820-6. 
  • Mitford, Nancy (1966). The Sun King. Londres: Penguin Publishing. ISBN 0-14-023967-7. 
  • White, Michelle (2006). Henrietta Maria and the English Civil Wars. Ashgate. ISBN 978-0-7546-3942-8. 

Enlaces externos[editar]