Apizaco

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Apizaco
Municipio de México
Basilica de la Misericordia

Escudo de
Escudo

Ubicación de
Coordenadas: 19°N 98°O / 19, -98


Coordenadas: 19°N 98°O / 19, -98
Capital Apizaco
Entidad Municipio
 • País Bandera de México México
 • Estado Tlaxcala
Presidente municipal Jorge Luis Vázquez Rodríguez (PAN (Mexico).svg)
Eventos históricos  
 • Fundación 1 de marzo de 1866
Superficie  
 • Total 568,60 km²
Altitud  
 • Máxima 2406 msnm
Población  
 • Total 73 100 hab.
 • Densidad 128,56 hab/km²
Gentilicio apizaquense
Huso horario Tiempo del centro de México UTC -6
Código postal 90300
Código INEGI 005
Sitio web oficial

Apizaco es un municipio del estado mexicano de Tlaxcala. El nombre proviene de la lengua náhuatl: Ātl, agua; pitzāhuac, delgado; y la locativa co, lugar; formando Āpitzāco, que se interpreta como "lugar de agua delgada" o "riachuelo". También conocido como "ciudad modelo" debido a la forma exacta en que están trazadas sus calles, aunque debido al crecimiento de la población, las zonas nuevas de urbanización no poseen el trazo exacto que tienen las calles céntricas.

Es de los municipios más visitados por habitantes de comunidades cercanas. Además que aquí se encuentra la Basílica de la Virgen de la Misericordia, una de las obras arquitectónicas más valiosas y representativas del Estado, la cual fue construida por el Padre Marcial Aguila González.

Geografía[editar]

Se localiza en el Altiplano Central Mexicano a 2.406 metros sobre el nivel del mar, siendo una de las ciudades más altas de México. Las coordenadas geográficas de la ciudad de Apizaco son 19º 25' latitud Norte y 98º 08' longitud Oeste.

Su extensión territorial es de 56.83 km², y representa el 1,40% del territorio estatal, colinda con los municipios de Tetla de la solidaridad al Norte, Santa Cruz Tlaxcala al Sur, Tzompantepec y San Cosme Xalostoc al Oriente y Yauhquemecan al Poniente.

De acuerdo con la información del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), el municipio de Apizaco comprende una superficie de 56.83 kilómetros cuadrados, lo que representa el 1.40% del total del territorio estatal, el cual asciende a 3,991 kilómetros cuadrados.El municipio está integrado por una cabecera municipal (Apizaco), y siete comunidades o presidencias auxiliares (Cerrito de Guadalupe, Guadalupe Texcalac, Morelos, Santa Anita Huiloac, San Isidro Apizaquito, San Luis Apizaquito y Santa María Texcalac).

CERRITO DE GUADALUPE.- Celebra su fiesta patronal el 12 de Diciembre, ya que su templo está dedicado a la Virgen de Guadalupe. Conserva muchas tradiciones, incluyendo los matachines.

GUADALUPE TEXCALAC.- Cuenta con una plaza ubicada frente a la presidencia de comunidad. Su templo está dedicado a la Virgen de Guadalupe y celebra su fiesta patronal el 12 de diciembre. Se conservan ahí varios cuexcomates.

JOSÉ MARÍA MORELOS.- Localizada a 6 kilómetros de la ciudad de Apizaco, alberga al Rastro Municipal. Conserva diversas tradiciones como los matachines. Celebra su fiesta patronal el 19 de marzo, en honor a su santo patrón. Cuenta con dos monumentos, uno a José María Morelos y el otro dedicado a los fundadores de la Comunidad.

SANTA ANITA HUILOAC.- Comunidad que se localiza en la zona sur del Municipio. Cuenta con una plaza ubicada detrás de la presidencia municipal. Dentro de sus atractivos está el Templo de Santa Anita, del Siglo XVIII, en piedra y adobe, con un aplanado blanco. una Cruz Atrial y un Órgano que es de las pocas reliquias barrocas que aún se conservan en buen estado. Su fiesta se festeja el 26 de julio. Esta comunidad cuenta con camadas de huehues y tiene entre sus habitantes destacados artistas y deportistas.

SAN ISIDRO.- Comunidad que se localiza a la salida a Huamantla. Su templo está dedicado a San Isidro Labrador y celebra su fiesta patronal el 15 de mayo.

SAN LUIS APIZAQUITO.- En esta comunidad se encuentra una plazuelita ubicada frente a la iglesia de la comunidad. Se contó con una gran fábrica de Hilados, Tejidos y Estampados, llamada “San Luis”. Su templo se construyó en el Siglo XVIII, es de estilo arquitectónico románico, y alberga la imagen milagrosa del Señor del Calvario, por lo que es muy visitado por fieles de diferentes regiones. Su fiesta se celebra el 25 de agosto, en honor a su santo patrono. La comunidad cuenta con una biblioteca pública y con una Casa-Hogar.

Aquí también se localiza “El Ojito” hermoso recurso natural convertido en balneario y donde se encuentra el manantial. Recientemente se inaugura un centro deportivo ti kual tikate a unos metros de la ex fabrica de hilados, donde se cuenta con una gran extensión de terreno, además de canchas deportivas, área de juegos infantiles, gimnasio, área para patinadores y área de palapas.

SANTA MARÍA TEXCALAC.- Su mayor atractivo es un Monasterio que data del Siglo XVI, el cual tiene muros de piedra y fachada principal aparente. El edificio se encuentra en ruinas. Cuenta con el templo de la Purísima Concepción de María Santísima, que celebra su fiesta el 8 de diciembre.[1]

Orografía[editar]

El relieve en el municipio en su conjunto, presenta tres formas características: Zonas planas, que comprenden el 45.0 por ciento de la superficie total. Zonas accidentadas:abarcan el 30.0 por ciento y se localizan al norte del municipio. Zonas semiplanas, que ocupan el 25.0 por ciento restante de la superficie, se localizan en el sureste y parte norte del municipio.

Principales Ecosistemas[editar]

Flora[editar]

Este municipio presenta en las riveras de los ríos Atenco, Zahuapan y Texcalac, vegetación arbórea predominantemente de galería, dominando el aile (Alnus acuminata), asociado con otras especies como el sauce (Salix bonplandiana), el sauce llorón (Salix babilonica), el fresno (Fraxinus uhdei), el álamo blanco (Populus alba) y el tepozán (Buddleia cordata). En las partes llanas del municipio, la vegetación presente es bosque de junípero, aunque muy perturbado por las actividades agropecuarias y el propio crecimiento urbano, la especie dominante es el sabino (Juniperus deppeana). Los espacios dejados por el sabino, a menudo son ocupados por hierbas y arbustos, por ejemplo el pirul (Schinus molle), la uña de gato (Mimosa biuncifera), el chicalote blanco (Argemone platyceras), el maguey pulquero (Agave salmiana), la gobernadora (Brickelia veronicifolia), el capulín (Prunus capuli) y varias especies de nopal (Opuntia spp). En la flora urbana y suburbana abundan las especies introducidas como el trueno, el ciprés, la casuarina y el eucalipto.

Fauna[editar]

No obstante el crecimiento y expansión acelerada de la mancha urbana, en el territorio del municipio, todavía es común encontrar algún tipo de fauna silvestre como por ejemplo: liebre (Lepus californicus), conejo (Silvilagus floridanus), tlacuache (Didelphis marsupialis), víbora de cascabel (Crotalus sp.), codorniz (Cyrtonix montezumae), y pájaro centzontle.

Historia[editar]

Precolombino[editar]

Los cazadores nómadas dejaron testimonio de su presencia en Apizaco, hace casi 10.000 a 12.000 años, mediante una pequeña “lasca” retocada, que en asociación con paleofauna fue encontrada por el arqueólogo Rafael Abascal, en un sitio que se localiza a escasos 8 kilómetros al sudoeste de la cabecera municipal. La lasca se halló en una capa fosilífera menos profunda, que la que guardaba la punta de proyectil tipo “clovis”, descubierta en San Juan Chaucingo del municipio de Santiago Tetla, de similar antigüedad. Sin embargo, estos nómadas no se establecieron en el territorio del actual municipio de Apizaco, sino más bien continuaron su recorrido hacia Tlaxcala, la sierra la caldera, Natívitas y el extremo oeste, limítrofe con Calpulalpan, donde hallaron condiciones más propicias para transformarse en núcleos sedentarios, quienes irián constituyendo asentamientos hasta conformar la República de Tlaxcala. Durante varios milenios, el territorio de Apizaco permaneció deshabitado.

Fundación de Apizaco[editar]

Apizaco surge como un campamento ferrocarrilero en la década de 1860. Se ha discutido mucho acerca de la fecha exacta de la fundación, aunque se ha tomado oficialmente como el 1 de marzo de 1866, cuando William Lloyd, ingeniero en jefe de la construcción del ferrocarril entrega un informe al Ministro de Fomento sobre el adelanto de las obras del ferrocarril, este campamento no pretendía ser permanente, por lo que nunca se solicitó el acta de la fundación de la ciudad. El territorio donde se fundó Apizaco pertenecía originalmente a la hacienda de San Diego Apatlahuaya, del municipio de Santa Cruz Tlaxcala, propiedad de Eustaquio Barrón, quien junto con su yerno Antonio Escandón, y Manuel Escandón obtuvieron la concesión para construir el ferrocarril en Tlaxcala el 19 de agosto de 1856. El historiador Niceto de Zamacois relata que el 8 de septiembre de 1867 ya corrían trenes en el tramo Apizaco a Perote, y el 1 de junio de 1869 se inauguró el tramo Apizaco Santa Ana Chiautempan. Aunque la discusión sobre la fecha de la fundación no ha cesado, la mayoría de los apizaquenses consideran como fecha fundacional de Apizaco el primero de marzo de 1866, cuando el Ing. Guillermo Lloyd escribió su informe al Ministro de Fomento sobre los adelantos de la construcción del ferrocarril de México a Veracruz, donde menciona la división del camino de hierro en secciones.

Revolución mexicana[editar]

Durante la Revolución mexicana, un hecho histórico se dio en Apizaco, el 8 de mayo de 1920 un convoy de civiles y militares conocido en la historia como "El tren de la legalidad" se detuvo en Apizaco, descendiendo el Presidente Venustiano Carranza quien junto con varios generales pasó revista a cerca de 3.012 hombres leales al Presidente Constitucional, el convoy había salido de la Ciudad de México y pretendía llegar al puerto de Veracruz, días más tarde el Presidente Carranza fue asesinado en San Antonio Tlaxcalantongo, Puebla por fuerzas del general Rodolfo Herrero.

El 5 de mayo de 1867, la línea de México hacia Apizaco fue cortada en tres lugares, y además fue saqueada la bodega de Tlatelolco-Buenavista. El 21 de junio de ese año, la ciudad de México quedó en manos del general Porfirio Díaz; el 15 de julio el presidente Benito Juárez regresó a la ciudad de México. Una vez restaurada la República, Apizaco se convirtió en el centro tanto de la construcción del tramo México-Puebla, como del correspondiente México-Paso del Macho, Veracruz.

Entre las primeras inauguraciones que se llevaron a cabo sobre los diferentes tramos, para Apizaco y Santa Ana Chiautempan, fue importante la ceremonia del 1 o de junio de 1869, cuando quedó inaugurado el tramo entre ambas poblaciones, mediante un viaje procedente de la estación de Buenavista de la ciudad de México a las 8 de la mañana, llegando a las 12.00, a Apizaco. Los señores Escandón y Barrón, de la empresa ferroviaria, y los abogados de la misma Pardo y Martínez de la Torre, invitaron a numerosas personalidades de la banca, el comercio y la industria y, desde luego, a hacendados preeminentes, así como a destacados miembros de la clase política.

El recorrido de cuatro leguas se hizo sin contratiempos, salvo la parada que se efectuó para admirar “El puente de Santa Cruz”, obra de ingeniería y bella arquitectura para su tiempo, cuyo diseño fue encargado al ingeniero civil Guillermo Coss, habiéndose mandado construir la armazón de hierro a Inglaterra. La descripción de la obra estuvo a cargo del Sr. Buchanan, ingeniero en jefe de la compañía.

Los viajeros gozaron el pintoresco y animado paisaje tlaxcalteca, desde las ventanillas de los vagones. Junto a La Malinche se erguía el cerro de Cuatlapanga, que significa “cabeza partida”. La sorpresa para los viajeros fue mayúscula cuando escucharon las voces alegres de la población de Santa Ana Chiautempan, donde les esperaba una animada recepción con estruendosos cohetes, alegres notas musicales y flores.

Al descender los viajeros en la estación, fueron conducidos a una enramada donde tomaron un almuerzo que había sido preparado por la población. Después de disfrutar de la tradicional cocina tlaxcalteca, subió a la tribuna Ignacio Manuel Altamirano, quien pronunció un elocuente brindis por el acontecimiento, deseando la mayor prosperidad para Tlaxcala.

Después de un recorrido por la población, los invitados y funcionarios de la empresa regresaron a la ciudad de México, dando por concluida la ceremonia de inauguración de este ramal del ferrocarril México-Puebla. Los deseos de que la empresa ferrocarrilera llegara a Puebla y Veracruz, fue expresada por Ignacio Manuel Altamirano en su brindis: “¡Que el cielo nos dé vida para presenciar tan fastuoso acontecimiento! ¡Que Dios proteja a la empresa!”.

Las inauguraciones ferroviarias se seguirían una tras otra. El 16 de septiembre de 1869 el Presidente Benito Juárez inauguró la línea México-Apizaco-Puebla. Después de la muerte del Presidente Benito Juárez, el Presidente Don Sebastián Lerdo de Tejada inauguró en el año de 1873, el ferrocarril México-Veracruz.

Finalmente, la ruta de México-Apizaco-Chiautempan, Tlaxcala y Puebla, fue inaugurada el 9 de septiembre de 1867 a las diez de la mañana. Una abigarrada multitud se congregó en la estación de Buenavista para vitorear al Presidente Juárez, quien inauguraba la línea México-Puebla.

Al convoy presidencial lo había precedido un tren explorador con dos horas de anticipación, además de otra locomotora exploradora que, en la retaguardia, se conservaba a cierta distancia del tren presidencial. La velocidad fue de 32 kilómetros por hora, adecuada para su época, pues permitía realizar el viaje con celeridad y comodidad.

En esa oportunidad, la primera parada del tren fue en Otumba, donde hubo una ceremonia organizada por las autoridades locales; de manera similar se comportaron los pobladores de Apan, a los que saludó el Presidente Benito Juárez; en Soltepec hubo otras manifestaciones festivas a las que también atendió el presidente; Apizaco, punto de convergencia ferroviaria, también vitoreó y saludó al primer magistrado de la nación.

En Santa Ana Chiautempan, la delegación de Tlaxcala que presidía el Sr. Gobernador Don Miguel Lira y Ortega, subió al convoy presidencial donde conversó breves minutos con el Presidente Benito Juárez.

Hacia las quince horas con quince minutos, el tren presidencial arribó a la ciudad de Puebla en medio de una lluvia de confeti, aclamaciones, cohetes, música y salvas de cañonazos. Ni el aguacero que se desató en esos momentos enfrió el entusiasmo de la población. El Presidente Benito Juárez y los ministros de su gabinete, bajaron del tren caminando bajo la lluvia y entre la valla de poblanos que se formó hasta el centro de la ciudad.

Los empresarios Barrón y Escandón, ofrecieron un baile esa noche al Presidente Benito Juárez, a sus ministros y a sus esposas en el teatro Guerrero. Al día siguiente las autoridades estatales organizaron un banquete en el antiguo colegio jesuita. El Ejecutivo Federal permaneció dos días más en Puebla, antes de regresar a la ciudad de México, donde fue recibido con honores militares, música, guardias de honor y un saludo de veintiún cañonazos. Patio de la legendaria estación de ferrocarril de Apizaco.

Las inauguraciones ferroviarias, como ya se ha indicado, culminarían en 1873, cuando el Presidente Sebastián Lerdo de Tejada inauguró la línea México-Veracruz. El Presidente Benito Juárez no pudo verla terminada, pues murió el 18 de julio de 1872.

Para la inauguración integral de la línea México-Veracruz, el convoy presidencial salió a las cuatro de la mañana del 1 o de enero de 1873 desde la estación de Buenavista. Se detuvo en el puente Tlaxcala, donde los viajeros bajaron para admirar la obra de ingeniería que tenía una longitud de sesenta metros. Los hacendados y los pobladores de las haciendas de todo el valle de Tlaxcala, quienes se había beneficiado con la transportación del pulque y de otros productos a la ciudad de México, olvidaron sus viejos temores y recibieron con música y cohetes el paso del tren presidencial. Después de una parada en la estación en Orizaba, el tren llegó al puerto de Veracruz el 2 de enero, donde hubo numerosas festividades por tan fasto acontecimiento.

El brindis de Manuel Altamirano cuando se inauguró el tramo Apizaco-Chiautempan, fue promisorio. El político liberal, escritor, poeta y diplomático, formó parte de la comitiva del presidente Sebastián Lerdo de Tejada, en el viaje de inauguración de la línea México-Veracruz. También acompañaban al presidente: Ignacio Ramírez, Mariano Riva Palacio y Antonio García Cubas. La terminación de la línea después de 50 años de problemas políticos y económicos, fue un alivio para la economía nacional. Los viajes en diligencia, en las mejores condiciones, duraban tres días, ahora las incomodidades se superaban y el viaje podría hacerse en un sólo día.

La carga que se transportaba en una semana, también llegaría en un solo día. Y, por fin, la temporada de lluvias que impedía todo movimiento de carga quedaría remontada.

Desafortunadamente no todo sería fiesta, pues antes de la inauguración del ferrocarril y, pese a la estabilidad que impusieron al país las administraciones de los presidentes Benito Juárez y Sebastián Lerdo de Tejada, hizo su aparición el bandidaje, al que tampoco escapó el ferrocarril. El 20 de febrero de 1870 el tren de la línea México-Veracruz fue asaltado en Tepexpan, punto intermedio en el tramo de la ciudad de México a Apizaco. Los asaltantes, un grupo a caballo, se llevaron un botín de 2 700 pesos, relojes y objetos personales de los pasajeros y de la empresa. El grupo estaba dirigido por el temerario Sotero Lozano, quien se dio el lujo de dejar un recibo firmado por el monto de lo robado, ordenando a la tripulación no mover el tren durante una hora. Tiempo suficiente para emprender la huida. Obviamente la línea de telegrafía había sido cortada, lo que impidió alertar a las tropas cercanas al punto del asalto.

Tres semanas más tarde ocurrió otro asalto en el mismo lugar. Los pasajeros comentaron que los asaltantes a caballo eran como doscientos que actuaban bajo el mando del bandido Paulino Noriega, quien no contento con desvalijar a los asustados pasajeros, se llevó hasta correspondencia oficial.

Ante estos acontecimientos las autoridades proporcionaron una escolta de cien hombres, encargada de la protección de los trenes de pasajeros. La medida funcionó pues el tercer asalto fue frustrado, huyendo los bandidos cuando encontraron resistencia a sus pretensiones. Así, los delincuentes pusieron fin a sus intentos de asaltar trenes.

Pese a estos acontecimientos, Apizaco se fue consolidando. En enero de 1873 fue trazada la ciudad por el ingeniero agrimensor Antonio P. Castilla. La traza consistió en la lotificación de 100 solares con una extensión de 1 933.7 varas cuadradas cada uno, que fueron vendidos a los colonos a precios “módicos”. Asimismo, se fijaron lotes de dimensiones similares para los servicios públicos y se introdujo el agua potable desde los manantiales de la hacienda de Apatlahuaya 15.

Pero no sólo las comunicaciones ferrocarrileras que dieron origen a Apizaco, fueron impulsadas en las postrimerías de la Reforma. El visionario gobernador Miguel Lira y Ortega, combatiente contra la intervención francesa y defensor de la soberanía de Tlaxcala, imbuido de un espíritu progresista, solicitó autorización al Congreso del estado para que el Ejecutivo estatal erogara lo necesario para la reconstrucción de un camino más recto entre la capital Tlaxcala y la población de Apizaco. Si el sueño de Ignacio Manuel Altamirano, en el célebre brindis de Chiautempan, había sido vincular la ciudad de México con las playas de Veracruz, Miguel Lira y Ortega, con este proyecto, restablecía los nexos prehispánicos de Tlaxcala con las culturas y poblaciones del Golfo de México y con los del Altiplano Central.

Otra de las preocupaciones del gobernador Miguel Lira y Ortega, fue dotar de infraestructura educativa a la noble población de Apizaco. Para ello la Junta Directiva de Instrucción Primaria, aprobó el establecimiento de la escuela de niños. La construcción fue inaugurada el 15 de mayo de 1873, quedando la escuela bajo la dirección de la profesora Dolores Salazar, con una población escolar de 30 niños.

Como se señaló, la estación de Apizaco fue considerada una sección política del municipio de Tetla. Su rápido crecimiento, como consecuencia del ferrocarril, la convirtió en un pujante centro comercial con recursos suficientes para que los vecinos se organizaran en la Sociedad Pro Municipio Barrón Escandón, llevando a cabo las gestiones pertinentes ante el gobernador y el Congreso local. Con fecha 9 de mayo de 1873, fue expedido el decreto No. 31 por el gobernador Melquiades Carbajal, estableciendo el municipio de Barrón-Escandón, con la estación de Apizaco, como cabecera. Se dieron instrucciones al Agente Municipal de la Sección de Apizaco, para proceder a organizar la elección del Ayuntamiento del nuevo municipio.

Los límites originales del municipio de Barrón Escandón, quedaron fijados por el decreto del 23 de octubre de 1873. Estos fueron ampliándose paulatinamente, mediante una serie de decretos que fueron agregándole nuevas localidades. Con fecha 17 de diciembre de 1873, se le incorporó el rancho de Atenco; el 22 de octubre de 1875, se le anexó la localidad de Texcalac, que fue desincorporada del municipio de Tetla; el 9 de noviembre de 1880 se le anexó la hacienda de Tlalcoyotla, que fue segregada del municipio de Xaltocan; el 2 de enero de 1884, se le agregó el pueblo de Santa Ana Huiloac, misma que pertenecía al municipio de San Dionisio Yauhquemecan.

En 1871, la estación de Apizaco contaba con una población de 500 vecinos, pero para 1905 el municipio de Barrón Escandón reportaba una población de 4 180 habitantes y su cabecera, Apizaco, 2 504. Este incremento poblacional fue consecuencia de la anexión de nuevas localidades, constituyendo la estación ferroviaria un atractivo para nuevos pobladores.[2]

No se ha encontrado suficiente información sobre los clubes antirreleccionistas en Apizaco. Seguramente los ferrocarrileros que viajaron hacía el norte o la ciudad de México, así como los jóvenes que participaron en el servicio militar, organizado por el general Bernardo Reyes, debieron manifestar algunas inquietudes como sucedió a lo largo de la República. Pero sí existe información y testimonios sobre acontecimientos de carácter nacional, en los que Apizaco fue escenario y que han sido descritos en la novela de la Revolución Mexicana.

Así, el general Francisco L. Urquizo en su novela Tropa Vieja, narra que el 16 de octubre de 1912 llegaron a Apizaco los batallones segundo y undécimo, comandados por el Coronel Jiménez Castro y el Teniente Coronel Ocaranza, respectivamente, quienes iban con rumbo a Veracruz, para enfrentarse contra los sublevados del veintiún y diecinueve batallones, favorables a Felix Díaz.

La efímera esperanza de una vía democrática para México se pospuso con los asesinatos del presidente Francisco I. Madero y del vicepresidente José María Pino Suárez, así como por el cuartelazo que llevó al gobierno al chacal Victoriano Huerta. La estafeta que recogió el gobernador de Coahuila Don Venustiano Carranza con el Plan de Guadalupe, iba a convertir a Apizaco en escenario de la vindicación del apóstol de la democracia.

El Ejército del Noroeste, a cargo del general Alvaro Obregón, en 1915 se trasladó desde Sonora hasta la ciudad de México, lo mismo hizo el Ejército de Oriente, a cargo del general Pablo González. Las fuerzas del general Pablo González tenían que llegar a la estación de Apizaco, donde se les unirían las del general Juan Mérigo, provenientes de Veracruz. En el trayecto a Apizaco, en la estación de Orizaba, Veracruz, se les unieron varios contingentes, entre los cuales están: el 4º batallón “rojo”, del coronel Ignacio Enríquez y el batallón del general Carlos Tejeda, así como el de Juchitecos al mando del coronel Felipe López. Más adelante se incorporaron trescientos dragones de la Sierra de Puebla bajo el mando del mayor Enrique Medina Quintanilla.

Por varios días todo el Ejército de Oriente convirtió a la ciudad de Apizaco en una fortaleza militar, hasta que en los trenes avanzaron hacía la ciudad de México, donde fue quebrado y disuelto el ejército federal al servicio de la dictadura porfirista y de la usurpación huertista, que se entregó y disolvió en la población de Teleoyucan, estado de México.

En la medida que las fuerzas constitucionalistas avanzaban desde varios puntos a la ciudad de México, y el gobierno de la Convención se batía en retirada hacia el estado de Morelos y hacia el norte de la República, Don Venustiano Carranza impulsó la iniciativa de reforma social, promulgando las adiciones al Plan de Guadalupe, entre las que se encontraba la ley del 6 de enero de 1915.

Después de la Convención de Aguascalientes y la lucha de facciones, que también involucró a los revolucionarios tlaxcaltecas, herederos de Juan Cuamatzi, se promulgó la Constitución de 1917 e inició el período de gobierno de Don Venustiano Carranza.

La grandeza del varón de Cuatro Ciénegos no le impidió imponer al Ing. Ignacio Bonilla (conocido por el sobrenombre de Flor de Thé), como candidato a la presidencia de la República, sobre la opinión mayoritaria del partido de la Revolución Mexicana, que se manifestaba, a través del ejército organizado, a favor del candidato general Alvaro Obregón. En 1934 se inauguró el campo de aviación en los que ahora son las calles del 2 de abril a Ignacio Zaragoza, hasta los límites con el panteón. Desafortunadamente la aviación no fue el fuerte los apizaquenses y la incursión en este aspecto terminó cuando el Ing. Moizan, al probar una nueva hélice en su avión “El calcetín eterno”, después de elevarse por unos monumentos, se desplomó en el campo aéreo, falleciendo su tripulante.

La imposición por el hombre que tanto bien había hecho a la República, vindicando al apóstol Francisco I. Madero, lo habría de llevar al sacrificio en su intento de llegar al puerto de Veracruz, donde tendría el apoyo de las fuerzas leales al mando de su yerno el general Cándido Aguilar. Don Venustiano Carranza emprendió su viaje de la ciudad de México al puerto de Veracruz, en el famoso tren Dorado, integrado por un pesado convoy de civiles y militares, cuya carga hacía más lenta la marcha cuando el tiempo apremiaba.

El 8 de mayo de 1920 el convoy se detuvo en Apizaco. Ahí se incorporaron las mermadas fuerzas del general Pilar R. Sánchez, jefe de Operaciones Militares en el estado de Puebla, a quien seguía un regimiento de caballería al mando del general Ignacio Flores Palafox; también llegó con su pequeña escolta el general Margarito Puente, jefe de las Operaciones Militares en Tlaxcala. Los escasos contingentes que lo acompañaban, eran los que habían quedado después de la defección de la mayoría de sus fuerzas que se pasaron a las obregonistas, durante la rebelión en Agua Prieta.

El comandante el jefe de tan escasos contingentes, dispuso que en Apizaco se organizaran las fuerzas leales al Presidente Carranza quien, acompañado de los generales Murguía, Lucio Blanco, Pilar Sánchez, Montes, Barragán, Marciano González, etc., pasó revista a tres mil hombres.

El trote lento del jinete de albas barbas, teniendo como fondo el redoble de los tambores de guerra que tocaban la marcha dragona, y de una tropa que entusiasmada vitoreaba a su presidente, debieron de impresionar a los apizaquenses que fueron testigos de los acontecimientos.

La población de Apizaco asistió a la revista de los contingentes militares leales al Presidente de la República, quien a caballo recorrió la larga formación, acompañándolo los generales Murguía, Lucio Blanco, Pilar Sánchez, Millán, Bruno Neira, Dávila Sánchez, Montes, Barragán, Marciano González, Muriel Mosel, Pérez, Olvera, De la Torre y Alcocer, en sus respectivas cabalgaduras.

Después de la revista, Don Venustiano Carranza salió con una pequeña escolta para internarse en la sierra de Puebla. En su improvisado campamento de Tlaxcalatongo, muere asesinado por el grupo que comandaba el general Rodolfo Herrero.

El trayecto de Apizaco a Tlaxcalantongo a caballo con su pequeña escolta, llevó al sacrificio innecesario e inútil del hombre que había combatido la usurpación huertista y que había dejado una Constitución a su país. Un monumento sencillo, como las personas de Apizaco, con el nombre de los contingentes leales al Presidente Venustiano Carranza, recuerda los acontecimientos y al varón de Cuatro Ciénegas.

Entre los recuerdos que Don Venustiano Carranza dejó a los apizaquenses, se encuentra la restitución de las tierras a las viejas comunidades indígenas, conforme a la legislación del artículo 27 constitucional, el 4 de febrero de 1917, cuando estaban a punto de promulgar la carta magna. Así, por resolución del Ejecutivo federal se restituyeron los terrenos ejidales conocidos como Chizagua y Tlacotepec, del pueblo de San Cosme Xalostoc. El 26 de julio de ese año se desprendieron 144 hectáreas de las haciendas que durante siglos impidieron el desarrollo de San Luis Apizaco, dotando a los campesinos de tierras ejidales; el 15 de noviembre de 1917 se dotó también de tierras ejidales al núcleo de La Concordia con 500 hectáreas que habían pertenecido a las haciendas de la Segura Michac y San Tomás Xostla; de estas mismas haciendas se tomaron otras 190 hectáreas y en la misma fecha de la dotación anterior se otorgaron tierras ejidales al barrio de San Juan Tepactepec.

Actualmente Apizaco es el segundo municipio en importancia, después de la capital Tlaxcala, también es el tercer municipio con más habitantes, su población es de 76 492 habitantes(según el censo de población y vivienda de 2010), es también el centro neurálgico del estado, pues está muy cerca del corredor industrial San Cosme Xaloztoc, y de Cd. Industrial Xicohtencal I y III localizadas en el municipio de Tetla, existen varias empresas manufactureras, algunas de las cuales son trasnacionales, actualmente está gobernado por el Partido Acción Nacional (PAN), siendo su Presidente Municipal el Lic. Orlando Santacruz Carreño.

Hombres distinguidos[editar]

  • Baltazar González. Nació en Apizaco, pueblo del obispado de Puebla, el 13 de junio de 1604. En 1624 fue admitido como novicio en la Compañía de Jesús.

En 1626 hizo votos de bien y repaso de letras de Tepotzotlán. En 1627 prosiguió sus estudios en el Colegio de San Pedro y San Pablo y mereció el honor de ser profesor de la Compañía.

Fue rector del Seminario y Colegio de San Gregorio en 1634. Era un diestro escultor. Compuso un catecismo en mexicano, en el que explica todo lo que un cristiano está obligado a saber y creer para salvarse. Publicó además en náhuatl “La historia de la aparición de Nuestra Señora de Guadalupe”.

Por encomienda del arzobispo de México, Don Diego Osorio Escobar y Llamas, escribió en 1664 un informe sobre los daños del pulque. Murió en la ciudad de México el 26 de mayo de 1679.

  • Antonio Escandón. Nació en puebla en 1824. Su nombre con su hermano Manuel está ligado a la historia del ferrocarril México- Veracruz del que fue concesionario desde 1857. Dedico buena parte de su fortuna a obras de beneficencia[...]. Murió en 1877 en un vagón de ferrocarril, viajando entre Sevilla y Córdoba, España.
  • Eduardo Meliton Acuicuitzcatec. Creador y fundador de Santa Barbara Acuicuitzcatec, por tal motivo el pueblo lleva su apellido, colonia de Apizaco, apoyo a Emiliano Zapata en la revolución, dio hogar a todos los héroes de la revolución, en su pequeña mansión de 10,000 km2, así como mejor amigo de Miguel Hidalgo.
  • Luis Nava Rodríguez. Nació en la ciudad de Apizaco el 20 de agosto de 1926. Fueron sus padres el maquinista del Ferrocarril Mexicano don Luis Nava Hernández y doña Margarita Rodríguez Ávila. Realizó sus estudios primarios en las escuelas Nicolás Bravo y Lauro Aguirre, de su ciudad natal. Más tarde ingresó al seminario Palafoxiano de Puebla. A la vez que ejercía el sacerdocio, colaboró para varias revistas y periódicos, entre ellos Jueves de Excélsior, el Sol de Tlaxcala y la revista Bohemia Poblana, donde publicó sus primeros ensayos históricos.

Entre las numerosas obras que ha escrito se cuentan: El México en que vivimos, Puebla, 1954; Hombres de todos los tiempos, Puebla 1955; Tlaxcala en la Historia, Tlaxcala, 1966; Destino Histórico de Tlaxcala, Tlaxcala 1968; Trascendencia Histórica de Tlaxcala, Tlaxcala, 1969; Tlaxcala en la Historia, Tlaxcala 1972; Historia de Nuestra Señora de Ocotlán, Tlaxcala, 1973; Tlaxcala Prehispánica, México, 1972; Tlaxcala Colonial, México, 1977; Tlaxcala Contemporánea, México, 1978; Historia de Apizaco, México, 1973; Historia de Huamantla, México 1974; Historia de Tlaxco, Tlaxcala, 1975; Historia de Santa Ana Chiuatempan, Tlaxcala, 1900.

Fue miembro de la Sociedad de Geografía, Historia, y Literatura de Tlaxcala; Presidente del Círculo Histórico y Literario Miguel N. Lira, de Apizaco; catedrático de Historia en el Seminario de Tlaxcala; conferencista en varias instituciones nacionales y extranjeras; participó en charlas radiofónicas para un vasto auditorio en la XEHT de Huamantla y en la XHXZ, F.M. de Apizaco.

De 1981 a 1987 realizó varios viajes a países de Europa, Medio Oriente y Extremo Oriente. Fue cronista oficial de Apizaco por acuerdo del Cabildo de esa ciudad, su reconocimiento a su vocación histórica y amor por su ciudad natal.

El padre Luis Nava Rodríguez es un ejemplo del trabajador intelectual con un profundo cariño por el pasado de Tlaxcala. Se dice de él, que tuvo como misión apostólica recoger y organizar a lo largo de su vida las notas y apuntes para la historia de Tlaxcala. De la ciudad de Apizaco donde vio la primera luz el 20 de agosto de 1926. Su padre un ferrocarrilero, don Luis Nava Hernández y Doña Margarita Rodríguez Ávila. Ingresó al seminario Palafoxiano de Puebla, donde estudio ciencias y humanidades más tarde se ordenó como sacerdote en la bella catedral de Puebla y fue el primer sacerdote católico de Apizaco.Por su trabajo de investigación el presidente municipal, don Rodolfo Rosas le entregó un pergamino de honor por su obra Historia de Apizaco.(Personajes de Tlaxcala, INEA, pp-130, 1991)

Llevó una excelente amistad con el artista e historiador Desiderio Hernández Xochitiotzin, a lo largo de su vida. El intercambio de fuentes bibliográficas y descubrimientos históricos fueron fructíferos para ambas personalidades. Murió el año de 1995.

  • Carolina Lima Vázquez. Nació en Apizaco en 1891. Sus padres fueron Nicolás Lima y Vicenta Vázquez. Miembro del Ejército Constitucionalista, en su época proporcionaba información a los jefes revolucionarios Máximo Rojas y Pedro M. Morales. En mayo de 1914, sus indicaciones permitieron a estos generales atacar la plaza de Tzompantepec. Junto con otras compañeras, al mes siguiente avisó a las fuerzas constitucionalistas destacadas en la hacienda la Aztequilla, sobre los movimientos federales en Apizaco y Tlaxco; información que permitió el ataque del día 29 de junio. Al triunfó del constitucionalismo desempeñó varias comisiones en oficinas de gobierno; fue telefonista y escribiente en la presidencia municipal de Apizaco.
  • Alejandro Guillot Shiaffino. Nació en Apizaco el 11 de enero de 1913. Su madre fue Doña Rebeca Shiaffino y su padre Fernando Guillot. Trabajó como mecánico en el Ferrocarril Mexicano y fue responsable de la planta de recuperación de durmientes de acero. Se recibió de ingeniero mecánico electricista en 1937, en la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME), del Instituto Politécnico Nacional (IPN), en la ciudad de México.

De 1937 a 1948 fue catedrático de IPN y en 1944 jefe del departamento de talleres de la Dirección General de Segunda Enseñanza de la SEP. De 1948 al 16 de junio de 1950, se desempeñó como director general de IPN. De 1950 a 1957 fue Jefe de la Comisión de Estudios de los Institutos Tecnológicos Regionales de la República Mexicana.

En 1959 fue director general de Enseñanza Tecnológica Industrial y Comercial y presidente del Consejo de Directores de Institutos Regionales. En 1964 fungió como asesor de Jaime Torres Bodet, promovió la construcción del Centro de Estudios Comerciales, de Administración y Técnico Industriales (CECATI) de Apizaco.

Alejandro Guillot Shiaffino murió el 21 de marzo de 1966 en México; una calle de Apizaco lleva su nombre.

  • Emilio Sánchez Piedras. Nació en la ciudad de Apizaco, en el año de 1927. Fueron sus padres Don Emilio Sánchez y Doña Elena Piedras. En su adolescencia se trasladó a la ciudad de México para estudiar en la escuela Nacional de Jurisprudencia de la Universidad Nacional Autónoma de México, obteniendo el grado de abogado en 1941. De 1941 a 1944, fue agente del ministerio público de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal y Territorios Federales. En 1944 fue llamado a colaborar como abogado consultor del Departamento de Asuntos Indígenas, a cargo de su paisano Isidro Candia. Su excelente desempeño motivó que los gobernadores de Tlaxcala Mauro Angulo y Rafael Ávila Bretón, lo llamarán a colaborar como su secretario particular. Fue diputado local, director de obras públicas y vocal ejecutivo de la Comisión de Desarrollo Industrial de Tlaxcala.

En 1952 es electo diputado federal, asignándole la Legislatura la Secretaría de la Comisión de Estudios Legislativos, así como también la representación del gobierno de Tlaxcala en el D.F. En 1958 los tlaxcaltecas lo llevan nuevamente a la Cámara de Diputados, donde es electo Presidente de la Gran Comisión y jefe de la primera Delegación de Diputados Federales a la Conferencia Inter parlamentaria entre Estados Unidos y México. En 1964 es nombrado jefe del departamento jurídico de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Sin embargo, Emilio Sánchez Piedras padeció en su carrera política por espacio de 15 años, a raíz de pronunciar en la Cámara de Diputados un discurso en favor de la Revolución Cubana. Ese discurso provocó una serie de presiones foráneas y locales, que el Ejecutivo Federal fue incapaz de resistir.

Para los años setentas los problemas económicos y sociales de Tlaxcala se habían agudizado, requiriendo que los destinos del estado fueran retomados por un líder de la misma magnitud que la propia crisis estructural de la entidad. Ese hombre fue Emilio Sánchez Piedras, quien fue inscrito por las organizaciones campesinas, obreras, populares y estudiantes de Tlaxcala, ante el Comité Directivo Estatal del PRI, como su precandidato al gobierno del Estado de Tlaxcala.

Emilio Sánchez Piedras, procedía de familias de hacendados, tuvo la sensibilidad política para cambiar, transformar y comprender que la solución a la crisis económica de Tlaxcala no se encontraba en el campo. El tiempo de las haciendas no tenía porvenir ni tampoco el minifundio, con el reparto agrario era incapaz de combatir la pobreza del campo.

Emilio Sánchez Piedras inició el cambio. Conocía que Tlaxcala tenía una amplia red de comunicaciones, sistemas de transmisión de electricidad, oleoductos, agua suficiente y una mano de obra calificada. Con base en ello, promueve entre los industriales de la ciudad de México, Saltillo, Monterrey y otras ciudades, el aprovechamiento del potencial tlaxcalteca. Gracias a esta promoción, surgen en Tlaxcala empresas como Resistol, Aplicaciones Electrónicas, Sanitarias de Tlaxcala, Aceros Duramex, Clorer, Muebles Tabulares, Látex y Derivados, Industrias Kay, Ann Carol de México y Maquilera de Tlaxcala 25. El despegue industrial de Tlaxcala se le debe a Emilio Sánchez Piedras. Murió en la ciudad de México el 13 de junio de 1981.

Entre otras muchas nobles acciones de este personaje durante su gestión como Gobernador Constitucional funda el Instituto Tecnológico Regional de Apizaco el cual inicia sus actividades el 1 de octubre del año de 1975, esto con el apoyo del Presidente de la República el Lic. Luis Echeverría Álvarez.

Cuenta con un reconocimiento que se encuentra en la ciudad de Apizaco, la cual le erigió un monumento, además una calle lleva su nombre y el mercado público de la capital del estado también. como comentario adicional,de la vox populi que conocieron estrechamente a la familia Sánchez piedras, llamaban a don Emilio y a sus otros dos hermanos con los apodos siguientes: a don Emilio le llamaban el inteligente, a don Lauro, el simpático (por su habilidad y carisma para contar chistes o hacer comentarios expontaneos y graciosos) y finalmente a don Cirilo, el Feo, por su aspecto físico poco agraciado. Es recordado con cariño por el pueblo de Apizaco

  • Manuel García Méndez. Importante jefe agrarista del estado. En 1918 seguía al frente de sus hombres, después de varios años de lucha. A pesar de su independencia, el zapatismo buscó su apoyo.
  • Marcial Aguilar González. Originario de Acatzingo, Puebla y nacido el 3 de julio de 1893, estudió en el Seminario Palafoxiano de Puebla. Recibió su orden sacerdotal el 20 de diciembre de 1919. Llegó a la ciudad de Apizaco el 12 de mayo de 1932 designado a la parroquia de la actual ciudad.

Su obra principal fue la construcción de la Basílica en honor de la Madre Santísima de la Misericordia. En lo espiritual promovió la devoción al corazón sagradísimo de Jesús y a la Virgen Santísima y trabajó por una instrucción religiosa en la educación de la niñez y juventud. Más tarde fue honrado con el título de Prelado Doméstico de su Santidad y Canónigo Honorario de la Basílica de Ocotlán.

También le dedicó tiempo a la actividad literaria, publicó un boletín parroquial y editó un álbum del congreso eucarístico en febrero de 1937. Además la editorial Buena Prensa de México, D.F., le publicó su opúsculo “La Gran Promesa” en 1947, que consta de 24 páginas; “La Misa en su Aspecto Doctrinal” en 1960; “Pensamientos y Numerosos Ejemplos sobre la Gran Promesa del Corazón de Jesús”.

  • Roberto Pérez Vázquez. Nació el 3 de junio de 1929 en la ciudad de Apizaco, en 1947 llega a la ciudad de México, donde conoció a José F. Vázquez, director de la orquesta filarmónica de la Universidad Nacional Autónoma de México, y ello le permitió introducirse al ámbito musical. Es arreglista, compositor, y director de la orquesta “Los Violines Mágicos de Villa Fontana”. Ha grabado discos con la RCA Víctor. En 1970 el gobernador tlaxcalteca Luciano Huerta, le entregó la medalla al mérito civil.
  • Antonio Hidalgo. Nació en el año de 1876 en la ahora ciudad de Apizaco, Tlaxcala. En 1909 presidió la agrupación obrera “Unión y Trabajo de Tlaxcala”, ello le permitió brindar apoyo al movimiento obrero de Río Blanco. Fue de ideas maderistas, y se levantó en armas en apoyo al Plan de San Luis. Cuando triunfan los revolucionarios, es elegido gobernador del estado de Tlaxcala. Más tarde se reveló contra el usurpador Huerta, electo diputado al Congreso Constituyente de 1916-1917. Años después se convierte en presidente del Partido Liberal Constitucionalista en Tlaxcala. Muere en el año de 1972.
  • José Antonio Alvarez Lima. Nació en la ciudad de Apizaco, Tlaxcala, el 3 de mayo de 1942. Sus padres fueron el señor Jacobo Alvarez Piñan, inmigrante español y la señora Catalina Lima Ortiz, mexicana descendiente de la familia Lima que durante varias generaciones se había arraigado en el agreste paisaje de Altzayanca, Tlaxcala. Su abuelo, el señor Gabriel Lima se estableció en Huamantla a principios del presente siglo. Vivió el estallido revolucionario y se incorporó a las tareas de la administración pública en 1918, como síndico en Huamantla, Tlaxcala. En 1920 fue electo diputado al Congreso del estado.

El matrimonio Álvarez Lima, fijó su residencia en la pujante ciudad de Apizaco. Entre los negocios que estableció se recuerda la distribuidora de llantas de Apizaco, el cine Apizaco y el Correo Español. Fue fundador de la Cámara de Comercio y del Club de Leones de la ciudad de Apizaco.

José Antonio Alvarez Lima asistió a la escuela primaria Fray Pedro de Gante. Posteriormente fue inscrito en la escuela secundaria Héroes de Nacozari, donde tuvo como maestro a Juan Carrasco Saldaña, quien en sus clases de Historia y Geografía, generaba una sólida formación social en sus alumnos, induciéndolos en la discusión de los problemas nacionales y locales. Dentro de la concepción liberal de su época.

En la secundaria hizo una sólida amistad con quienes más tarde serían profesionales distinguidos como el arquitecto Manuel González Moreno y el M.V.Z. Antonio González.

Álvarez Lima hizo sus estudios de educación media superior en el Instituto Tecnológico de Monterrey, N.L. Más tarde se inscribió en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde realizó sus estudios profesionales en el periodo que va de 1960 a1965.

Álvarez Lima fue alumno destacado de Enrique González Pedrero y de Pablo González Casanova. Defiende a la Revolución Cubana, participando en protestas contra el intervencionismo de Estados Unidos. Apoya a Emilio Sánchez Piedras, quien desde la tribuna de la Cámara de Diputados, defiende la política internacional de México.

Como muchos estudiantes de su generación, Alvarez lima se educó en las aulas y en las oficinas del gobierno. Trabajo como analista del Departamento de Promociones Sociales de la empresa paraestatal CEIMSA de 1961 a 1962. Posteriormente, en 1964 se afilió formalmente al Partido Revolucionario Institucional, iniciando una destacada militancia en esa organización política.

Álvarez Lima combinó las actividades laborales y políticas con la docencia universitaria, cuando fue invitado en 1966 por el director de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, para impartir la cátedra de Sociología de México. El buen desempeño del joven maestro hizo que la comunidad escolar de la Escuela Nacional de Arquitectura, lo llamara para impartir la cátedra de “Evolución de México” en 1967.

La escuela de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, lo invitó entre a impartir las cátedras de: Historia de las Ideas Políticas y de Política y Gobierno en América Latina en el periodo 1968-1970. La Universidad Iberoamericana también solicita sus servicios profesionales para ser profesor de Sociedad y Política de México. Pero su mayor satisfacción como maestro, la tuvo cuando ganó por oposición la cátedra de Formación Social Mexicana III, en su propia escuela profesional.

La Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, le hizo titular del departamento del Servicio Social de Pasantes. La eficiente labor que desempeñó en ese puesto, le dio la oportunidad de que la Rectoría de la UNAM lo invitara para hacerse responsable del Departamento de Acción Social de la UNAM de 1969 a 1970.

En 1970, el candidato a la presidencia de la República, Luis Echeverría Alvarez, lo invitó a una gira por el estado de Tlaxcala. En 1971 asume la Coordinación de la Dirección de Acción Cívica y Orientación Política del Comité Ejecutivo Nacional del PRI y participa en la fundación del Instituto de Capacitación Política del PRI (ICAP). En esos años fue nombrado también Delegado Especial de la CNC en varias entidades federativas del país.

De 1972-1975 ocupa la Secretaría Particular del Secretario General del CEN del PRI, participando como ponente en la reunión del Plan Básico de Gobierno, con la presencia del candidato del PRI a la presidencia de la República, José López Portillo. Su trabajo “Hacia un Nuevo Modelo de Desarrollo” leído en la ciudad de Tlaxcala, es comentado por su solidez técnica y su viabilidad práctica. Nuevamente es invitado por el candidato del PRI a la presidencia de la República en su gira por Tlaxcala. En 1979 ocupa la presidencia de la Comisión de Medios de Comunicación del IEPES y es nombrado miembro de la Comisión Editorial del mismo IEPES. Más tarde se le nombró director de la revista la República órgano oficial del partido.

En 1982, sus paisanos lo hacen diputado federal a la LII Legislatura por el Primer Distrito de Tlaxcala. Nuevamente el CEN de PRI lo comisionó como delegado del Partido en el estado de Tabasco, donde tiene una participación destacada.

De 1985 a 1987 la Secretaría de Relaciones Exteriores lo nombra embajador de México en Colombia, donde el diplomático tlaxcalteca fue muy apreciado.

En 1987 regresa a México y es nombrado Subsecretario de Radio y Televisión del PRI. Nuevamente sus paisanos lo hacen Senador de la República por el estado de Tlaxcala.

El 15 de enero de 1993, después de una ardua campaña política, toma posesión como Gobernador de Tlaxcala para el periodo 1993 -1999.[3]

  • Rodolfo Rosas Martinez, llega a la ciudad de Apizaco en el año 1954 como correponsal del banco de oriente, en ese mismo año compra la empacadora "La Malinche", esta empresa estaba dedicada a embasar conservas, tales como chiles en vinagre y frutas en almibar.

Fue fundador de la empacadora "La Cumbre" "San Marcos" y " La Morena" junto con sus hermanos Otilio, Ramón y dos socios españoles. Las primeras empacadoras de alimentos que fundaron se encuentran en el Municipio de Lara Grajales Puebla, antes conocido como San Marcos. En el año 1950 compra las acciones mayoritarias de la empacadora " San Marcos" para posteriormente venderla e invertir en el municipio de Apizaco, el cual contaba con un gran potencial de crecimiento. Con el pasar de los años, "La Malinche" se convirtió en una empresa con standares de calidad a nivel mundial, maquilando productos no solo para su venta sino para otras empresas como Clemente Jaques y Enheniser Busch en los Estados Unidos. Rodolfo Rosas Martinez llega a ser presidente municipal de Apizaco en el año de 1977 en el que comienza la construcción de la presidencia municipal en el lugar en que hoy se encuentra. Rodolfo Rosas Martinez, muere en la ciudad de Irapuato Guanajuato dejando 11 hijos en la ciudad de Apizaco los cuales procreo con la Señora Marina Gracida Aranda, le sobreviven sus hijos Reyna María Rosas Gracida, Julian Rosas Gracida, propietario del hotel Imperial, el cual es el primer hotel que se construyó en la ciudad, el doctor Jose Norberto Rosas, Marco Antonio Rosas Gracida, Guadalupe Rosas Gracida casada con el ganadero de toros de lidia Gonzalo Yturbe Gonzalez de la legendaria ganaderia "Piedras Negras", Cap P.A Juan Manuel Rosas Gracida primer piloto aviador comercial en la ciudad de Apizaco, José Gerardo Rosas Gracida, Miguel Angel Rosas Gracida, Laura Rosas Gracida y Jorge Ricardo Rosas Gracida. Rodolfo Rosas Martinez es recordado como un caballero de moral intachable y hombre de palabra. Trabajó una empresa que dio empleo a más de 200 familias durante de 25 años.

Artistas distinguidos[editar]

Luisa Bertha Pérez Escamilla.- Mujer de carácter fuerte, siempre decidida a embellecer su entorno con su obra, con sus consejos, con su presencia. Gran Pintora de nuestro querido Apizaco, realizó sus estudios en la Ciudad de México y dedicó gran parte de su obra a la exporación del color. Antes de su fallecimiento hizo una exposición magnífica llamada: "La tauromaquia a través de mi sensibildad" en el Hotel Posada de esta ciudad. La técnica desarrollada por la maestra Bertha fue producto de su propio trabajo e investigación en su propio arte. Aunque - y por desgracia - no muy conocida por la mayor parte de la ciudadanía Apizaquense, es un orgullo haber contado con la presencia de alguien de su calibre intelectual y artístico en nestra ciudad. Hasta sus últimos momentos salvaguradó uno de los inmuebles más antiguos de la ciudad, la "Farmacia Santa María" donde en sus estantes podíamos observar incluso uno de los "Cancioneros Picot" en sus primeras ediciones. El amor, el color, las mujeres, la vida, Dios; Bertha siempre pinto con su alma todos estos temas. Solo había que hablar co ella unos minutos para poder saber, que los colores que usaba, venían desde un rinconcito de su ser.

Obras de Arte[editar]

En Apizaco destacan los murales elaborados por el maestro Desiderio Hernández Xochitiotzin. Uno de ellos titulado “Apizaco ciudad modelo”, se localiza en el interior del Palacio Municipal. El otro “Una lección de historia”, se ubica en el jardín de niños Revolución.

Este último, fue donado por el licenciado Emilio Sánchez Piedras. Fue inaugurado el 19 de abril de 1961 por el presidente Adolfo López Mateos. En este mural se aprecia un recorrido cronológico de los acontecimientos históricos de México y Tlaxcala.

El cuadro comienza por definir la conquista, a través de la lucha tlaxcalteca en contra de sus adversarios españoles y la derrota de Tenochtitlán. Continúa con la época novohispana y la evangelización, así como la defensa de los indios que Fray Julián Garcés asumió.

Destaca la figura de Miguel Guridi y Alcocer, el movimiento de Independencia y los principales libertadores. Es importante la figura del Pipila y la magnífica representación del coronel Felipe Santiago Xicohténcatl y su batallón de San Blas, ejército que luchó en la defensa del Castillo de Chapultepec al asalto norteamericano. Se encuentra la representación de la batalla del 5 de mayo. La figura de otro tlaxcalteca se entrevé en este mural, el periodista don Trinidad Sánchez que luchó por las libertades y los derechos humanos, y quien fuera fundador del diario “El País”.

Esta lección histórica continúa con la figura de Porfirio Díaz rodeado por los llamados “científicos”, destacando también Francisco I. Madero y el memorable Plan de San Luis. En otra parte del mural se puede apreciar el paisaje de la Matlalcueyetl, Malintzi destacándose la figura de Emiliano Zapata y Juan Cuamatzi, personajes de la Revolución Mexicana. Concluyendo su lección histórica con la figura de Don Venustiano Carranza, así como algunos de los logros sociales del movimiento revolucionario.

Escultura de Cristo en la Cruz.- Se ubica en la sacristía de la Basílica de Nuestra Señora de la Misericordia y fue adquirida por el presbítero Vicente Segura.

Óleos a San Juan Bosco.- Se localizan en el interior de la Basílica de Nuestra Señora de la Misericordia. Ellos representan al santo celebrando misas, una en el altar de la Virgen de la Misericordia y otra en el de la Virgen de Ocotlán.[4]

Economía[editar]

Apizaco fundada en sus inicios como un campamento ferrocarrilero en la década de 1860, aunque se ha tomado oficialmente como el 1 de marzo de 1866. Basaba su economía la prestación de servicios a los trabajadores del tren y en las haciendas de los alrededores,Antes de la llegada del ferrocarril Apizaco solo dependía de lo rural en ese entonces existían en Apizaco 25 haciendas y ranchos; estos latifundios eran la primera fuente de empleo para los escasos habitantes de Apizaco quienes solo podían dedicarse a estas actividades. Al inaugurarse la vía férrea de Apizaco-México esto cambio, un sin fin de comerciantes, atraídos por este mercado virgen, llegan de otras partes del república se establecieron en la ciudad aportando una nueva gama de productos, servicios y nuevas formas de comercio, Apizaco es el paso natural hacia el norte de estado, lo convierte en el vórtice del comercio, teniendo una derrama económica superior al resto de lo municipios.

En la actualidad la ciudad de Apizaco cuenta con una gran cantidad de tiendas que ofrecen una gran cantidad de productos a muy buenos precios esto convierte a la ciudad en un importante centro de comercio.

En la ciudad existen 2 mercados

Mercado 12 de mayo: ubicado entre las calles Barbera y Collar, Cuahutemoc,Xicotencalt y Emilio Carranza. este mercado tiene 35 años de fundación, es formado a partir de la necesidad de vendedores ambulantes que necesitaban un lugar digno para expender sus productos.

Mercado Guadalupe: ubicado entre las calles Cuahutemoc, Aquiles Serdan y Francisco I. Madero, es el mercado más antiguo de la ciudad fundado en la década de 1930 ante las necesidades de abasto de la población.

A pesar de que Apizaco es una ciudad moderna aun se pueden encontrar tianguis que son instalados los días Miércoles, Sábado y Domingo estos tianguis son considerados entre los más grandes de la región.

A finales de noviembre del 2013, se hace la apertura de la "Plaza Apizaco" la cual será una plaza comercial con tiendas y negocios de marcas reconocidas a nivel nacional y estatal, cuyo objetivo será el de crear centros de trabajo y al mismo tiempo generar de manera indirecta espacios de esparcimiento para los habitantes de la "Ciudad Modelo", se tiene contemplado que a finales de marzo del 2014 esta importante inversión de por concluida todas sus etapas y pueda funcionar al 100 por ciento.

Otros datos[editar]

Entrada al parque recreativo cultural de Apizaco.

El Municipio de Apizaco, acaba de recibir el "Premio Nacional al Desarrollo Municipal" de manos del Secretario de Gobernación Lic. fernando Gómez Mont, al haber cumplido satisfactoriamente con los 39 indicadores que marca la Agenda desde lo Local creada por el INAFED en base al documento de desarrollo sustentable propuesto por la ONU en la Agenda 21.

La plaza de toros que existe en el municipio y donde se ha recibido tanto a toreros y rejoneadores con reconocimiento a nivel internacional como Eloy Cavazos y Pablo Hermoso de Mendoza. Apizaco ha sido muy importante en la aportación de toreros como son Rafael Ortega, Uriel Moreno el Zapata, Rodolfo Rodríguez el Pana, Jose Luis Angelino y una innumerable lista de novilleros. La fiesta brava es una tradición en Apizaco, y sus alrededores dada la gran cantidad de ganaderías del estado.

Plaza de Toros “Rodolfo Rodríguez (El Pana)”[editar]

La plaza de toros “Monumental de Apizaco”, en 2010 se le cambio el nombre a: "Rodolfo Rodríguez (El Pana)" como un homenaje al mejor matador que ha dado la ciudad. La plaza es la más grande del estado de Tlaxcala siendo un símbolo cultural para el municipio y el estado. Su inauguración fue el 14 de enero de 1987. En la inauguración participaron toros de Piedras Negras, Tequisquiapan, Javier Garfias, Reyes Huerta, entre otros; para los matadores: Mariano Ramos, Miguel Espinosa ”Armillita”, Manolo Mejía y Alberto Ortega.

Tiene una capacidad para 6430 personas sentadas cómodamente, aunque en un principio su capacidad estaba estimada en 7000 personas. Ha contado con la presencia de los mejores matadores tanto nacionales como internacionales, así como los excelentes toros de lidia de las mejores rancherías del estado y del país. Alberga la escuela de novilleros del estado.

Alberca Municipal "Armada de Mexico"[editar]

El municipio cuenta con una alberca pública que ha ofrecido desde hace varias generaciones diversas actividades que fomentan el deporte de la población en general. La Armada de México abre sus puertas de 6:00 am a 8;00 pm de lunes a viernes y sabado de 6:00 am a 2:00 pm, dicha alberca esta a cargo del prof. Alaim y 4 profesores más, todos ellos con certificación valida.

Ciudadanía participativa[editar]

Apizaco fue reconocido a nivel nacional, por haber sido el primer municipio donde se llevaron a cabo elecciones con la colaboración del Instituto Electoral de Tlaxcala para conformar comités vecinales y de participación ciudadana en 1999, además de crear el Reglamento de Participación Ciudadana, el cual fue aprobado por los Diputados Locales y publicada en el Periódico Oficial. Este Reglamento no ha sido modificado por ningún cabildo desde su aprobación En la unidad deportiva Lic.. Emilio Sanchez Piedras en el mes de Noviembre del año 2011 se inauro la cancha de fútbol con pasto sintético para un mejor servicio para los jóvenes deportistas de Apizaco

Cinemas Apizaco[editar]

Archivo:Cinemas.jpg
Cinemas Apizaco

A principios del siglo 20, entre 1910 y 1915 se construye el Cine llamado "Sección 3" que pertenecía a los Ferrocarrileros, ubicado en la Calle Hidalgo No. 601 Apizaco, Tlaxcala, junto a la partida militar que hoy es la Casa de La Cultura. Cambia de propietario en marzo de 1975, siendo el Sr. Demetrio Torres Parra su actual dueño, y "Cinemas Apizaco" abre por primera vez sus puertas el 20 de noviembre de 1975, sólo contando con una sala que tenia Luneta y galería; así trabaja hasta que en 1985 modifican la fachada y se construye la 2.ª. Sala. En 1998 se abre una 3era. Sala en lo que fue una vez la galería. Y así trabajó hasta el día 25 de Noviembre del 2013 donde "Cinemas Apizaco" cerro definitivamente sus puertas. Así termino un ciclo de esta empresa familiar que sirvio por 38 años en Apizaco.

Símbolos de la ciudad[editar]

Escudo de la ciudad de Apizaco.

La maquinita[editar]

La maquinita.

La locomotora 212 conocida como “la maquinita” fue gestionada para su donación a la ciudad de Apizaco a los Ferrocarriles Nacionales para ser el emblema de la ciudad. Dicha locomotora necesitaba reparaciones que los mecánicos del taller realizaron gustosos sin goce de sueldo y en horas fueras de servicio y se acordó instalarla en la glorieta de la calle 16 de septiembre en el cruce de carreteras Poza Rica, Puebla y México-Veracruz, estableciendo el 25 de abril de 1964 la fecha de traslado de dicha locomotora a las 12 del día. A las 11:30 se dio la orden de salida y la locomotora 212 fue despedida con golondrinas. Ante la presencia de muchos invitados la 212, desfiló por su propia fuerza a cargo de los maquinistas; Ricardo Ortiz Garcia y Constantino Hernández Arroyo.

Todo el camino fue acompañada por canciones revolucionarias, mientras rodaba por la vía provisional sobre la carretera. Después de un par de horas se agotó el combustible, el agua del tanque y los tirantes que unían los rieles se reventaban. Estos problemas fueron resueltos con ayuda de los voluntarios: De combustible se usó leña y se llenó el tanque con un cordón de cubetas y por fin llego a la rotonda a las 16:30. Ante tales hechos la población comentaba: "La máquina intenta decir que no quiere quedar fuera de servicio..."

Museo Casa de Piedra[editar]

Después de la privatización del Ferrocarril en 1999 La Casa de Piedra, compuesta por varios edificios que también funcionaban como viviendas para los trabajadores del ferrocarril, es cedida en comodato para alojar una espacio dedicado a la cultura y homenajear las raíces de la ciudad. Siendo el Cronista de la Ciudad el C. Mario Alberto Bojalil Bojalil el principal promotor e impulsor de la creación del recinto, éste se inaugura como museo el 23 de febrero de 2001, cuanta con diversas salas dedicadas a diversos temas, en ella se realizan exposiciones pictóricas y dentro del área se conserva el caboose 719. La casa de piedra construida en el año de 1928 albergaba a jefes ferrocarrileros, estaba constituida por pequeños departamentos con cama, sala y baño para el descanso tras largas jornadas de trabajo. la habitaban ingenieros residentes, sobreestante de vía, jefe de vía, cabo de vía, celador de telégrafos y jefe de celadores. En la calle Alvaro Obregón se ubicaban las casas donde descansaban los peones o después llamados reparadores de vía, quienes ocupaban el puesto más bajo dentro de la compañía. La Casa de Piedra conserva la mayoría de su estructura original, solo se cambio la lamina de zinc por lamina de asbesto y algunos soportes de madera del interior que sucumbieron ante el paso del tiempo. En la parte de atrás se encuentra una bodega que actualmente almacena archivos de la ciudad y también esta resguardado el caboose FCM 719, emblemático para los apizaquenses. Actualmente se encuentra bajo la dirección del C. Amando Bautista, cronista y jubilado de Ferrocarriles Nacionales de Mèxico, apasionado por salvaguardar la historia del Apizaco ferrocarrilero.

Basílica de nuestra señora de la misericordia[editar]

Data del siglo XVII, durante los años 30´ del presente siglo fue demolida la construcción original, para dar paso al proyecto arquitectónico actual inspirado en el templo de la Sagrada Familia, realizado en Barcelona, España. Estando a cargo de la parroquia el sacerdote Marcial Águila Gonzales. La nueva construcción consta de tres naves.La nave central cuenta con una longitud de 43.30 m, 10.70 m de ancho y 19 m de alto.Las naves colaterales cuentan con 50.58 m de longitud, 5.50 m de ancho y 10.50 m de alto, cada una. Las pilastras, arquerías, al igual que todo el exterior del templo son de piedra labrada con motivos ornamentales, hechos del mismo material. También cuenta con amplios ventanales que realzan aun más su belleza. La arquitectura de la basílica es de admiración tanto para los habitantes del municipio como para los visitantes.

Hidrografía[editar]

Cuenta con cuatro ríos que cruzan el territorio del municipio, estos son: El río Zahuapan, con un recorrido de norte a sur y una distancia de 4.5 km. El río Texcalac, recorre el municipio de oriente a poniente con una distancia de 2 km. El río Atenco cuyo nacimiento se da en el municipio de Tetla, atraviesa el municipio desde la parte norte hasta vincularse con el río Texcalac, y con un recorrido de 6.5 km. El río Apizaco surge de la unión de los dos últimos ríos mencionados y continúa su curso hacia la parte sur del municipio, con un recorrido aproximado de 4.3 km. Además cuenta con un manantial que da origen a la laguna de Apizaquito, ubicada en la parte norte del municipio, y como afluente da mayor caudal al río Texcalac.

Clima[editar]

En el municipio el clima se considera templado subhúmedo, con régimen de lluvias en los meses de mayo a septiembre y parte de octubre. Los meses más calurosos son de marzo a mayo. La dirección de los vientos en general es de norte a sur. Igualmente la temperatura promedio máxima anual registrada es de 22.6 grados centígrados y la mínima de 4.7 grados centígrados. La precipitación promedio máxima registrada es de 156 mm y la mínima de 8 mm.

Educación[editar]

En Apizaco se encuentran múltiples instituciones públicas y privadas que han formado a los jóvenes apizaquences. Por citar algunas de ellas, podemos encontrar a nivel primaria la escuelas:

  • Paz y Progreso ( en el turno matutino), Leona Vicario (en turno Vespertino)
  • 19 de Noviembre,
  • Adolfo López Mateos,
  • Emilio Sánchez Piedras (Margarita Maza de Juárez en su Turno Vespertino),
  • Benito Juárez,
  • Antonio Hidalgo Sandoval,
  • Municipio Libre (en el turno Matutino), Revolución Mexicana (en el Turno Vespertino).

Secundarias Federales:

  • Ricardo Flores Magon y
  • Héroe de Nacozari.
  • Secundarias Técnicas No. 9 y No. 2.
  • Telesecundaria José María Morelos y Pavón.

A nivel Bachillerato

  • El Colegio de Bachilleres del Estado de Tlaxcala Plantel 10.

A nivel superior: La Universidad Autónoma de Tlaxcala en su campus Apizaco ofrece diversas licenciaturas como:

  • Ingeniería en Computación
  • Ingeniería Química
  • Ingeniería en Sistemas Eletronicos
  • Ingeniería Mecánica
  • Matemáticas Aplicadas
  • Química industrial

Así como posgrados en Ingeniería Química, Ingeniería en Computación y Maestria en Ciencias de la Calidad

El Tecnológico de Apizaco ofrece las siguientes ingenierías:

  • Civil
  • Industrial
  • Electromecanica
  • Electrónica
  • Mecatrónica
  • En gestión empresarial
  • En Tecnologías de la Información y Comunicaciones
  • Administración

Una de las escuelas más antiguas es la escuela primaria Xicohténcatl ubicada en calle Juárez y 16 de septiembre; la primera piedra se colocó el 29 de agosto de 1898 y fue inaugurada el 2 de abril de 1907. El primer nombre que recibió fue Rébsamen; y el mismo edificio también fungió como presidencia de apizaco. Este edificio fue demolido el 20 de febrero de 1967 para dar paso a las actuales instalaciones.

Hermanamientos[editar]

Referencias[editar]