Salix bonplandiana

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Ahuejote
Ahuejotes.jpg
Estado de conservación
No amenazado
Clasificación científica
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Malpighiales
Familia: Salicaceae
Género: Salix
Especie: Salix bonplandiana
Kunth
Distribución
Salix bonplandiana range map 2.png

Salix bonplandiana es un árbol de la familia de las salicáceas, a la que pertenecen, entre otros, el sauce llorón. Es conocido por los nombres comunes de ahuejote, huejote y sauce, aunque no debe ser confundido con otros árboles de la misma familia que reciben ese nombre. Es común en las riberas de los ríos, y forma parte esencial de la flora de los sistemas lacustres del valle de México. Durante la época prehispánica, los indígenas mesoamericanos lo emplearon para fijar las chinampas al lecho de los lagos, y funge como cortina rompevientos para proteger los cultivos de esas islas artificiales en aquellos sitios donde se sigue practicando la siembra en chinampas.

Descripción[editar]

Se trata de un árbol originario del centro de México, aunque se ha documentado su presencia desde el sur de Estados Unidos hasta Guatemala. Es un árbol de hojas perennes, que puede alcanzar alturas de quince metros, aunque es más común que llegue sólo a seis. El diámetro alcanza ochenta centímetros.

Productores de Xochimilco desarrollan una nueva técnica para regenerar y agilizar la reproducción de árboles de ahuejote –especie endémica de la demarcación–, la cual permite, mediante un “anillado” con sustrato orgánico, reproducir hasta 25 unidades de una sola planta “madre” y obtener en un plazo de tres meses ahuejotes de entre seis y ocho metros de altura, lo que permitiría acelerar el proceso de reforestación en la zona de chinampas.

El método creado por el campesino Longinos Juárez, con la ayuda de su hijo José Luis, consiste en eliminar el muérdago –un parásito que se alimenta de las hojas del árbol matándolo en muy poco tiempo– por medio de la poda controlada de las ramas afectadas, explicó el campesino.

En su vivero del barrio de Ampliación San Marcos, en el centro de Xochimilco, las ramas son “sanadas” retirando la especie de nudo que la plaga hace en los hojas, y en la base de la misma se abre una ranura de aproximadamente dos centímetros y medio, en la que se introduce un sustrato orgánico –que obtienen de sus propias cosechas– y se envuelve con plástico para evitar que se deshidrate.

En poco menos de tres semanas se forma una raíz, la cual los productores nutren durante diez días con el propósito de fortalecerlas para después plantarlas, y en no más de tres meses tener un nuevo árbol de hasta ocho metros, altura que en condiciones normales tardan alrededor de 10 años.

Para el éxito de este proceso, explicó Longinos Juárez, es necesario que éste se lleve a cabo en el medio ambiente en el que se desarrolla el árbol, utilizando elementos como tierra y agua del área en la que crecen.

“Son enseñanzas de nuestros padres que nos mostraron cómo obtener un árbol plantando una rama, pero actualmente nuestras tierras están salitrosas y el agua contaminada, y si lo hacemos de esa manera el árbol empieza a secarse en muy poco tiempo”, explicó.

Con este método, cuya efectividad ha sido constatada por las autoridades delegacionales, se puede reforestar áreas extensas de Xochimilco en muy poco tiempo, por lo que han decido apoyar a los productores por medio de la firma de un convenio de colaboración para dotarlos de recursos y reforestar zonas rurales y urbanas de la demarcación.

De acuerdo con la directora de Medio Ambiente de la delegación Xochimilco, Rosa María Salazar Mata, esta técnica puede acelerar el proceso de reforestación en la zona chinampera, pues triplicaría la producción de ahuejote que hasta la fecha cuenta con 60 mil árboles al año para ser plantados.

De su lado, Longinos Juárez explicó que es posible obtener unos 200 mil árboles en un lapso de seis meses en beneficio de zonas turísticas, lagunas y áreas urbanas, pero es necesario contar con recursos, pues por cada árbol se requiere una inversión de aproximadamente 150 pesos, necesarios para la formación de técnicos que puedan dedicarse y llevar a cabo a esta tarea.

Se puede trabajar con brigadas con responsabilidades específicas como el ataque de la plaga, de preparación de ramos, el anillado, la preparación de sustratos y la siembra, lo que permitiría obtener grandes avances en cuatro o cinco meses, refirió.

Esta técnica, aseguró su creador, se puede llevar a cabo con otro tipo de árboles tanto frutales como ornamentales, siempre y cuando conozcamos sus características y el proceso se realice en su medio ambiente, con lo que se logrará que “sean resistentes en su clima”.

Su método ya es conocido en otras entidades del país e incluso, dijo, han recibido invitaciones del gobierno de Chiapas para aplicarlo en ese estado, pero don Longinos deja en claro que su prioridad es reforestar Xochimilco, porque es “la herencia que nos dejaron nuestros padres y queremos conservarla”.

Taxonomía[editar]

Salix bonplandiana fue descrita por Carl Sigismund Kunth y publicado en Nova Genera et Species Plantarum (quarto ed.) 2: 24–25, pl. 101–102. 1817.[1]

Etimología

Salix: nombre genérico latino para el sauce, sus ramas y madera.[2]

bonplandiana: epíteto otorgado en honor del botánico francés Aimé Bonpland.

Variedades
  • Salix bonplandiana var. pallida (Kunth) Andersson
  • Salix bonplandiana var. toumeyi (Britton) C.K. Schneid.
Sinonimia
  • Salix bonplandiana var. toumeyi (Britt. & Shafer) Schneid.
  • Salix toumeyi Britt. & Shafer
  • [1]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Salix bonplandiana». Tropicos.org. Missouri Botanical Garden. Consultado el 22 de diciembre de 2013.
  2. en Flora Vascular

Bibliografía[editar]

  • SIRE, paquetes tecnológicos (México). Información sobre Salix bonplandiana
  • FUENTE DE INFORMACION:LA JORNADA

Enlaces externos[editar]