Rafael Gambra

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Rafael Gambra Ciudad
RafaelGambraCiudad.jpg
Rafael Gambra, óleo sobre lienzo por César Muñoz Sola
Información personal
Nacimiento 21 de julio de 1920
Bandera de España Madrid, España
Fallecimiento 13 de enero de 2004 (83 años)
Bandera de España Madrid, Comunidad de Madrid, España
Nacionalidad Española
Familia
Padres Eduardo Gambra Sanz y Rafaela Ciudad Villalón
Cónyuge María del Carmen Gutiérrez Sánchez (Miguel Arazuri)
Hijos 3
Educación
Alma máter Universidad de Madrid
Información profesional
Ocupación Profesor y escritor
Lengua de producción literaria español
Género Ensayo
Movimientos Neotomismo, Integrismo
Distinciones
  • Premio Vedruna
  • "Víctor Pradera" de periodismo.
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Rafael Gambra Ciudad (n. 21 de julio de 1920 en Madrid - f. 13 de enero de 2004 en Madrid) fue un filósofo, pensador tradicionalista y profesor español. Su trabajo desciende a la teoría del estado y de la política. Conocido como autor de libros centrados en la secularización de la cultura occidental y en la era de la sociedad de consumo. Como político se le reconoce más como un teórico que como un protagonista activo, aunque después de 2001 dirigió brevemente el carlismo más ortodoxo y tradicional. Estuvo casado con la también profesora y escritora María del Carmen Gutiérrez Sánchez alias Miguel Arazuri (1921-1984).

Biografía[editar]

Orígenes familiares[editar]

José Ciudad, fotografía de Furnells

Los antepasados ​​paternos de Rafael, por generaciones, se han relacionado con el Valle del Roncal. A día de hoy las casas solares de Gambra y la de Sanz son edificios emblemáticos de la zona.[1] [2] Los Gambra consiguieron renombre en la lucha contra los franceses en 1809.[3] Su abuelo paterno, Pedro Francisco Gambra Barrena,[4] estuvo casado con una descendiente de la familia Sanz, antiguos militares carlistas[5] . Él mismo gozaba de una alta posición en el Ministerio de Economía.[6] Su hijo y el padre de Rafael, Eduardo Gambra Sanz,[7] se convirtió en un notable arquitecto cuyas obras destacables son el Círculo de la Gran Peña a lo largo de la Gran Vía[8] y la remodelación del Palacio del Marqués de Miraflores,[9] marcada por el intento de volver a capturar el esplendor de la arquitectura histórica española[10] . En 1915[11] se casó con Rafaela Ciudad Villalón,[12] nacida en Sevilla[9] , aunque se crió en Madrid[13] , ella venía de una distinguida familia de los funcionarios públicos. Su padre, José Ciudad Aurioles[11] , era presidente del Tribunal Supremo. La pareja tuvo un solo hijo[12] . Nacido y criado en Madrid, Rafael pasó gran parte de su infancia en el Valle de Roncal donde, posteriormente, apreció ese legado navarro recibido. En la historiografía se le conoce como un navarro más que como un madrileño, a veces siendo denominado como "maestro navarro", "arquetipo navarro", "buen navarro" o "vasco-navarro roncalés"[14] [15] . Él fue educado en un ambiente profundamente católico[16] ; políticamente su padre simpatizó con el carlismo[10] y su madre, aunque proveniente de una familia liberal, mostró sin embargo una inclinación conservadora[13] . Estudió en el Colegio del Pilar de los maristas. En sus años de adolescencia fue condiscípulo de Ignacio Hernando de Larramendi moviéndose en un ambiente democristiano de animadversión hacia los católicos propagandistas[17] .

Vistas del Valle del Roncal.

Guerra civil[editar]

En julio de 1936 la familia Gambra pasaba sus vacaciones de verano en el Roncal, donde fueron sorprendidos por el golpe militar.[18] Con sólo 16 años se alistó voluntario en el Requeté, en el Tercio de Abárzuza[19] ,a los pocos días tomando posiciones en el Alto de León[20] tratando de traspasar la Sierra de Guadarrama.[21] Por aquel entonces, José Ulíbarri, párroco de Úgar en el Valle de Yerri y comandante temporal del Tercio, se mantuvo como amigo y mentor de Gambra de por vida.[22] Pasó los siguientes dos años en la línea del frente estabilizada en la Sierra, hasta que en julio de 1938 salió para asistir a la formación como alférez provisional.[23] [24] En febrero de 1939 fue adscrito al Tercio del Alcázar,[25] comandando un pelotón en la 4ª Compañía de Infantería.[26] Llegando hasta Lliria cuando acaba la contienda,[27] fue condecorado con varias recompensas militares.[10]

Familia[editar]

Rafael Gambra contrajo matrimonio con María del Carmen Gutiérrez Sánchez (1921-1984), también profesora y escritora bajo el seudónimo de «Miguel Arazuri»[28] . Rafael Gambra tuvo tres hijos, Andrés, José Miguel e Irene.[24] .

Formación[editar]

Terminada la guerra cursó Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid, junto a los profesores Zaragüeta[29] , Manuel García Morente[30] [29] y Fray Bruno Ibeas, y en 1942, en sólo tres años, obtuvo la licenciatura.[10] También fue discípulo del presbítero Manuel Mindán y de Salvador Minguijón Adrián[31] [32] . En 1945 Gambra obtuvo su doctorado en Filosofía con su tesis dedicada al enfoque post-hegeliano de la metodología historiográfica.[33] El trabajo, dirigido por Juan Zaragüeta, se compendió a una revisión fuertemente crítica centrada en Marx y Feuerbach,[34] [35] y publicándose al año siguiente.

Docencia[editar]

Ya a principios de los años 40, Gambra asumió la docencia en la Academia Vázquez de Mella de Madrid, un proyecto semi-oficial, carlista, educativo y cultural. Se dedicaba a dar conferencias sobre la teoría tradicionalista de la filosofía, el Estado y la política.[36] [37] El 3 de agosto de 1943 se incorpora, como Catedrático de Filosofía, al Cuerpo de Catedráticos Numerarios de Institutos Nacionales de Enseñanza Media de España,[38] iniciando el desempeño de su cometido como funcionario en el Instituto «Príncipe de Viana»[22] [18] de Pamplona, un instituto de enseñanza pública manejado por las autoridades provinciales donde el carlismo era predominante. Durante doce años Gambra impartió clase como profesor de filosofía,[39] .

Por aquella época esbozó la idea de abrir una posible Universidad del País Vasco-Navarro, repartiendo sus cenros por las capitales y así hacer frente a la amenaza separatista.[40] Sin embargo, cuando la Universidad de Navarra se materializó como una empresa privada del Opus Dei en 1952, Gambra no se integró en el proyecto. Por aquella época colaboraba con el grupo Arbor liderado por Rafael Calvo Serer. Fue éste quien le abrió la oportunidad de perseguir una investigación becada en Inglaterra.[41] A mediados de la década de 1950 regresó a la capital de España,[22] participando en un intento gubernamental por reformar las estructuras de educación secundaria.[42] Asumió la tarea docente en los "centros modelos de segunda ensañanza", primero en el instituto Cervantes y, a mediados de los años sesenta, se trasladó al Lope de Vega,[43] convirtiéndose en su vicedirector más adelante.[44] Como funcionario de educación estaba ansioso por evitar la "erosión espiritualidad", y a principios de los años sesenta se opuso a los cambios tecnocráticos, cuyas propuestas finalmente introdujeron en la educación.[45] Colaboró ​​también con la Universidad Complutense, en particular con el colegio asociado CEU-San Pablo, dirigido por ACdP. Gambra continuó colaborando con el CEU desde mediados de los años 1960 hasta 1994, también después de que el CEU-San Pablo se hubiere separado formalmente de Complutense y convertido en una universidad independiente. [46]

El desarrollo del carlismo como desafío al Franquismo[editar]

Los príncipes Magdalena de Borbón, Javier de Parma y la infanta María de las Nieves a su llegada a Schiphol en 1970.

Licenciado del Requeté, durante los años académicos en Madrid, Gambra participó en la Academia Tradicionalista Vázquez de Mella.[47] En el cada vez más fragmentado carlismo de posguerra, con una irresoluta situación donde el carlismo era encabezado por el regente don Javier. Estando el príncipe en una situación de incomunicación, primero en la Francia de Vichy y después detenido por la Gestapo a mediados de 1944 siendo encarcelado en Dachau. Gambra parecía inclinarse hacia la candidatura de Eduardo Nuño. Los dos tuvieron una amistosa entrevista en 1941,[48] pero el joven Gambra permaneció leal a la regencia instituida por Alfonso Carlos de Borbón[156] y finalmente abandonó su apoyo a la causa pro-Braganza[49] y se convertió en partidario de los Borbón-Parma[50] Tras haberse mudado a Navarra en 1943, ayudó a los monárquicos franceses a huir del terror nazi a través de los Pirineos hacia España.[22] A finales de los años cuarenta, ganó peso dentro del carlismo navarro. Y su influencia a principios de los cincuenta ya figuraba entre los «dirigentes locales»[51] que «tuvieron en el país vasconavarro una indudable influencia»,[52] en 1953 entró formalmente en la Junta Provincial del Reino de Navarra.[53]

Desde la aparición de una facción pro-franquista, el Carloctavismo, a mediados de la década de 1940 Gambra estaba cada vez más ansioso por finalizar la prolongada regencia de Don Javier.[54] Sin compromisos con el otro sector colaboracionista, los Rodeznistas,[55] a principios de los años cincuenta se determinó que don Javier debía revitalizar el movimiento terminando la regencia y así declarar su reclamación sobre los derechos al trono. Cuando esto sucedió, en 1952, Gambra fue coautor del Acto de Barcelona,[56] ​​una proclamación emitida por el pretendiente y considerada también como una determinación de la lectura de las pretensiones dinásticas del carlismo.[57] Los libros sobre la monarquía tradicional establecieron su firme posición como un teórico de l movimiento. En 1954 entró en subcomisión de cultura dentro de la Comisión de Cultura y Propaganda deejecutivo carlista, la Junta Nacional.[58]

Al hablar de mediados de la década de 1950 algunos autores lo consideran entre los immovilistas, seguidores no colaborativos de Manuel Fal Conde, [168] mientras que otros estudiosos sugieren que acusó a Fal de falta de intransigencia y, junto a otros navarros como los hermanos Baleztena, Posiciones anti-franquistas. [169] Una vez que el carlismo cambió su estrategia hacia un acercamiento cauteloso, Gambra se aferró a sus armas y fustigó el camino colaboracionista oficial del nuevo líder, José María Valiente [170].

Santo Tomás de Aquino por Fra Angélico Gambra fue un gran difusor de los principios tomistas[29]

Inquieto ante la continua vacilación de don Javier, Gambra apoyaba cautelosamente invitar a su hijo don Carlos Hugo a la política española; Lo conoció en 1955 [172] y, aunque perplejo por la falta de familiaridad del príncipe francófono con los asuntos españoles, [173] fue Gambra quien lo presentó en la reunión carlista de Montejurra en 1957. [174] A finales de la década de 1950 Gambra apreció su estilo enérgico y centrarse en la lealtad dinástica; También le gustaban las personalidades jóvenes de la comitiva de don Carlos Hugo, [175] especialmente Ramón Massó, discípulo de Gambra de la Academia Vázquez de Mella. Apreciándolo como un joven catalán que se comunica fácilmente con la multitud, [176] a la vuelta de las décadas, Gambra colaboró ​​con Massó y otros [177], no se dio cuenta de que explotó los argumentos mellistas y federalistas [178], pero lo consideró un podrido Reaccionario [179] y se acercó a su enseñanza de forma muy selectiva. [180] Fue sólo a principios de los años 60 que Gambra se dio cuenta de que los hugocarlistas trataron de engañar a los tradicionalistas; Al no haber impedido su mayor presencia en las estructuras del partido, alrededor de 1963 Gambra se disoció del Carlohuguismo para lanzar una ofensiva de confrontación abierta.

Fue uno de los principales valedores de monseñor Marcel Lefebvre en España y miembro de La Ciudad católica y la revista Verbo, junto con Juan Vallet de Goytisolo.

Pensamiento[editar]

Postal fotográfica de Kaulak, Juan Vázquez de Mella

En términos generales, su escuela esencialmente es la neoescolástica[59] [60] bebiendo de las fuentes que se definen ampliamente dentro de la tradición platónica[61] , pero, sin duda, es deudora de Santo Tomás de Aquino[31] . Sus puntos de vista sobre el cristianismo fueron influenciados por Gustave Thibon[60] , Etienne Gilson, Romano Guardini, Henri Bergson[31] [62] y parcialmente Max Scheler[59] . También es referido a menudo como tendiendo lazos filosóficos con Albert Camus y otros existencialistas franceses[60] , mientras que en la teoría de la política y del estado seguía a Alexis de Tocqueville, Karl von Vogelsang[61] y sobre todo con Juan Vázquez de Mella.[63]

Su obra filósofica participa en el rechazo de una civilización basada en el racionalismo[64] y la promoción de una perspectiva tradicionalista. La vida humana se entiende como el compromiso con el orden divino[65] y la identidad humana como extendida entre el propio yo y la pertenencia a la comunidad política[59] [66] . El hombre es percibido, principalmente, como un ser social, no autónomo, expresado sobre todo por su papel en la sociedad. De modo similar, la vida consiste en contribuir al bien común, incompatible con el individualismo (o el liberalismo)[67] [65] . La sociedad misma está gobernada por la naturaleza, la animalidad y la racionalidad, aunque la religión como factor trascendente es un elemento indispensable de la ecuación social[68] . Tal política se expresa mejor como una "sociedad de deberes", unida por el propósito común y la inspiración de la religión[69] . Como afirmaba que una organización pública que no se basase en la aceptación de la ortodoxia nunca podría ser estable, llevando una mera coexistencia más que alcanzar a ser una comunidad política.[70] [71] Gambra abogó por la pública acogida de la doctrina[68] [72] [73] y un respeto a una posible heterodoxia privada[59] [74] .

Según Gambra, el yo social de un hombre está mejor expresado por la Tradición, vista como una lenta evolución acumulada de factores y vínculos que proporciona un principio y fundamento al gobierno de las sociedades históricas[75] e incompatible con los patrones revolucionarios de cambio.[76] En el caso de España, la tradición está encarnada en la monarquía hereditaria en oposición a los jefes de estado electivos,[77] en la estructura federativa[78] [79] como oposición a los Estados nación unitarios,[80] [81] en la representación orgánica[78] frente a la propensa corrupción y al individualismo de la democracia parlamentaria.[82] La ortodoxia católica, en oposición al laicismo o una postura religiosa neutral[83] , y estructuras administrativas generalmente limitadas, en contastre con el omnipotente Estado moderno.[84] Políticamente, el guardián de tal tradición[85] es el carlismo,[86] no sólo como agrupación política o vivo recuerdo que se ha trasmitido en generaciones, sino más bien, la esencia misma del yo español.[87]

El hilo recurrente del pensamiento de Gambra, considerado por algunos como su componente clave, es el enfrentamiento al moderno concepto de religiosidad, al que ve como un enemigo fundamental.[89] Consideró a Maritain y Teilhard de Chardin responsables de socavar el cristianismo[90] y convertirlo en la nueva religión humanista,[91] admitiendo la derrota en la lucha,[92] después 150 años,[92] contra la Revolución secularizante.[93] Vehementemente crítico con el Vaticano II,[94] [95] [96] consideró Dignitatis humanae incoherente con la teología católica y la tradición,[97] ya que el esfuerzo innovador del Concilio produce la demolición del cristianismo[98] con patentes signos de debilitamiento en la Iglesiay la sociedad. Y la absoluta contradicción que supone en los principios del carlismo que debiere llevar al movimiento a propia disolución, por ser éste, el remanente de la secular política de Cristiandad.[99] De hecho, a menudo es referido en lo religioso como un integrista.[100] Frente a la postura progresista de las jeraquías eclesiásticas y los teólogos modernistas, Gambra comenzó a asumir posicionesde rebeldía frente al clero y las jerarquías que asumían las nuevas convicciones del postconcilio y permitían hechos y sucesos de lo más agresivas dentro del culto cristiano.[101] [102] Era crítico con la idea de Europa, considerándola un eufemismo que denotaba una ideología agresivamente anticristiana[103]

y oponiéndose a su aplicación en España.[104] Creía más en un sistema de participación política donde la democracia podría ser una forma de gobierno pero nunca un fundamento para el gobierno, oponiéndose a la deificación de ésta.[105] Especialmente reclamando una posición fundamental y exclusiva en como axioma de la sociedad contemporánea.[106]

Premios y condecoraciones[editar]

Literarios[editar]

  • Premio Vedruna 1965[107]
  • Premio "Víctor Pradera" de periodismo.[108]

Obras y publicaciones[editar]

Las obras más populares de Gambra fueron libros de texto de filosofía: Historia sencilla de la filosofía (1961)[109] y Curso elemental de filosofía (1962).[110] Adaptados para los estudiantes de secundaria, fueron reimpresos en innumerables ediciones y cumplieron como populares introducciones a la filosofía para generaciones de estudiantes españoles[111] ya entrado el siglo XXI.[112] La primera edición de Curso elemental fue una revisión del texto de Gustavo Bueno con el que fue coautor. En las posteriores revisiones, Bueno exigió a la editorial Anaya que fuese quitado su nombre como co-autor ya que no tenía nada que ver con las posteriores revisiones. Gambra se limitó a reelaborar su anterior texto bajo la línea de su pensamiento.[113] En 1970 estas obras fueron complementadas con La filosofía católica en el siglo XX.[114]

Libros[editar]

  • Gambra Ciudad, Rafael (1946). Instituto "Balmes" de Sociología, ed. La interpretación materialista de la historia: una investigación social-histórica a la luz de la filosofía actual. Madrid: C.S.I.C. p. 248. 
  • La primera guerra civil de España, 1821-23. Historia y meditación de una lucha olividada (1950)
    • Gambra Ciudad, Rafael (1972). La primera guerra civil de España (1821-1823): historia y meditación de una lucha olvidada (2ª edición). ;Madrid: Escelicer. 
  • Los tres lemas de la sociedad futura (1953)
  • Gambra, Rafael, ed. (1953). Textos de doctrina política nº2: Vázquez Mella. Madrid: Dirección General de Información.Publicaciones españolas. p. 239. 
  • Gambra, Rafael (1954). La monarquía social y representativa en el pensamiento tradicional. Madrid: Ediciones Rialp. p. 247. 
    • Gambra (2011). La monarquía social y representativa en el pensamiento tradicional. Buenos Aires: Editorial Nueva Hispanidad. p. 200. ISBN 978-987-1036-51-6. 
  • El valle de Roncal (1955)
  • El poder: Historia natural de su crecimiento (1956)
  • Gambra Ciudad, Rafael (1958). Eso que llaman Estado. Madrid: Ediciones Montejurra. p. 233. 
  • Gambra, Rafael (1961). Historia sencilla de la filosofía. Madrid: Rialp. p. 256. 
  • Gambra, Rafael. Curso elemental de filosofía: Sexto de bachillerato. Madrid. 
  • Gambra Ciudad, Rafael (1965). La unidad religiosa y el derrotismo católico. Estudio sobre el principio religioso de las sociedades históricas y en particular sobre el catolicismo en la nacionalidad española. Sevilla: Editorial Católica Española. p. 149. 
    • Gambra, Rafael (2006-09-01). La Unidad Religiosa y El Derrotismo Catolico (2ª edición). Buenos Aires: Ediciones Nueva Hispanidad. ISBN 9789871036219. 
  • Gambra, Rafael (1968). El Silencio de Dios. Madrid: Prensa Española. p. 196. 
    • Gambra, Rafael (2007). El silencio de Dios (5ª edición). Madrid: Ciudadela Libros. ISBN 9788493517373. 
  • Gambra, Rafael (1970). La filosofía católica en el siglo XX. Madrid: Speiro. 
  • Gambra, Rafael (1976). Tradición o mimetismo : la encrucijada política del presente. Madrid: Instituto de Estudios Políticos. p. 322. ISBN 84-259-0586-9. 
  • Gambra, Rafael (1979). Melchor Ferrer y la Historia del tardicionalismo español. Editorial Católica Española. p. 8. 

Artículos[editar]

  • Gambra Ciudad, Rafael (1953-11-01). «Bases de una Inspección de Enseñanza Media». En Ministerio de Educación Nacional. Revista de Educación (Madrid) VI (15): 7ss. 
  • Gambra, Rafael (1957-02-01). «El García Morente que yo conocí». En Estudio General de Navarra. Nuestro Tiempo (Pamplona) VI (32): 131-173. 
  • Gambra Ciudad, Rafael (07-1959). «Aspectos del pensamiento de Salvador Minguijón». Revista Internacional de Sociología (Madrid: C.S.I.C. Instituto "Balmes" de Sociología) (67): 83-88. 
  • Gambra, Rafael (1969). «Maritain y Teilhard de Chardin». Verbo (Madrid: Fundación Speiro) (78-79): 781-795. 
  • Gambra Ciudad, Rafael (1973). «Al Dios -y a la Iglesia- que alegraron mi juventud». El pensamiento navarro (Pamplona): 3. 
  • Gambra, Rafael (15-06-1974). «Aperturismo, slogan de la rendición». Fuerza Nueva (Madrid: Fuerza Nueva Editorial) (388): 33. 
  • Gambra Ciudad, Rafael (1985). «Los heraldos del Anticristo». Boletín de la Comunión Católico-Monáquica: 4-5. 
  • Gambra Ciudad, Rafael (01-08-1985). «Democracia como religión: la frontera del mal». Revista Roma (Buenos Aires): 21ss. 
  • Gambra, Rafael (09-1985). «El carlismo y la "libertad religiosa"». Boletín de la Comunión Católico-Monáquica: 3-4. 
  • Gambra, Rafael (14-06-1995). «Algo más sobre Monseñor Lefebvre». La Nación. p. 10. 
  • Gambra, Rafael (2001). «Mella y las autonomías». Razón española: Revista bimestral de pensamiento, (Madrid) (108): 76-78. ISSN 0212-5978. 

Entrevistas[editar]

Referencias[editar]

  1. Ayuntamiento del Roncal. «Qué visitar.». 
  2. Roncal erronkari, de película. «Arquitectura civil». «Casa Gambra Casa barroca del siglo XVIII (1739), situada en el barrio de Iriartea. Consta de dos cuerpos enlucidos en contraste con el sillar de los vanos. Como entrada cuenta con un arco de medio punto con una especie de guardalluvias y la fecha de 1759 en la clave. Sobre la entrada se halla el escudo de la villa, con decoración de rocalla y yelmo por timbre. El campo cuartelado tiene cabeza de rey moro sobre puente en el primero, en el segundo lebrel pasante, en el tercero torre y en el cuarto roquedo._Dicen que en su interior existen pasadizos y escondrijos correspondientes a una época turbulenta: la que va del siglo XVIII al XX. Casa Sanz Orrio Casa señorial de la segunda mitad del siglo XVIII. En su fachada barroca destaca la puerta y el escudo de armas. En éste se aprecia el sol: símbolo que se concedía a quienes habían servido en América. La planta de la casa es cuadrada con tres pisos y tejado a cuatro aguas que se rompe con una linterna cubierta por tejadillo. Esta linterna cobijó en tiempos una campana que sirvió para avisar a las reuniones de la Junta que aquí se celebraban. En su interior destaca la escalera central y la cocina tradicional con una gran campana y fuego bajo.» 
  3. Gambra, Rafael (1959). «El Valle de Roncal en la Guerra de la Independencia: Los orígenes de la Guerra en Navarra y el "proyecto secreto" (*)». En Diputación Foral de Navarra. Revista Príncipe de Viana. Año 20 (76-77): 187-215. 
  4. «ABC». Madrid: Prensa Española. 25 de mayo de 1930. p. 55. «+ EL ILMO. SEÑOR Don Pedro Francisco Gambra Barrena». 
  5. Santa Cruz, 2004, pp. 174ss..
  6. Imprenta nacional, ed. (1879). «Asesoría general del Ministerio de Hacienda». Guía oficial de España (Madrid): 654. 
  7. «ABC». Madrid: Prensa Española. 8 de noviembre de 1964. p. 132. «+ EL ILMO. SEÑOR Don Eduardo Gambra Sanz». 
  8. Gambra Sanz, Eduardo; Zumárraga Egozcúe, Antonio de (Entre 5 de Enero de 1915 y 24 de Abril de 1917). «Memoria de proyecto de construcción de edificio propiedad de la sociedad Casino de la Gran Peña». 
  9. a b Hernando de Larramendi, 2000, pp. 29s.
  10. a b c d Fundación Nacional Francisco Franco. «Rafael Gambra, gran filósofo tradicionalista». 
  11. a b «ABC». Madrid: Prensa Española. 10 de febrero de 1915. p. 17. «Ha sido pedida la mano de la señorita Rafaela Ciudad, hija del presidente de sala del Tribunal Supremo, D. José Ciudad Aurioles, para el arquitecto D. Eduardo Gambra y Sanz. La boda se celebrará á principios de Mayo. (sic)». 
  12. a b «ABC». Madrid: Prensa Española. 3 de agosto de 1947. p. 2. Consultado el 6 de abril de 2016. «+ LA ILMA. SEÑORA Doña Rafaela Ciudad Villalón de Gambra». 
  13. a b «ABC». Madrid: Prensa Española. 5 de enero de 1911. p. 8. «Labor cultural. Academias y centros. Juventud conservadora ha organizado para mañana, día 6, un simpático festival en beneficio de los niños pobres del distristo de Chamberí,[...]. De la repartición de los juguetes entre los niños pobres se encargarán las bellísimas y distinguidas señoritas[...], Rafaela Ciudad;». 
  14. «Rafael Gambra. Un merecido homenaje». Boletín del Círculo Tradicionalista Carlista San Mateo (39). navidad de 1998. 
  15. de Armas, 2004, pp. 164.
  16. Gambra Ciudad, 1973, pp. 3.
  17. Ayuso, 2004, pp. 162-164.
  18. a b Díaz Hernández, Onésimo (28-11-2011). Rafael Calvo Serer y el grupo Arbor. Universitat de València. p. 43. ISBN 9788437087351. 
  19. Santa Cruz, 2004, pp. 174.
  20. Gambra, Rafael (1993). «1936: El Alto de Leon». Siempre p'alante (Pamplona). 
  21. Hernando de Larramendi, 2004, p. 172.
  22. a b c d Santa Cruz, 2004, pp. 175.
  23. Aróstegui, Julio (2013). Combatientes requetés de la Guerra Civil (1936 - 1939). Madrid: La esfera de los libros. p. 389. ISBN 9788499709758. 
  24. a b «ABC». Madrid. miércoles, 14 de enero de 2004. p. 71. Consultado el 7 de abril de 2016. «+D. Rafael Gambra Ciudad. Catedrático. Alférez de requetés en la Guerra de Liberación.» 
  25. Aróstegui, 2013, pp. 653-667.
  26. Aróstegui, 2013, pp. 667.
  27. http://filosofia.org (3 enero 2004). «Rafael Gambra Ciudad 1920-2004». filosofia.org. «AJEncia Patriótica de Noticias de Acción Juvenil Española, 3 enero 2004». 
  28. «ABC». Madrid. miércoles, 1 de agosto de 1984. p. 70. «+LA SEÑORA Dª CARMELA GUTIÉRREZ DE GAMBRA descanso enel Señor en Madrid el día 31 de julio de 1984 Habiendo recibido los Santos Sacramentos R.I.P. Su esposo, Rafael Gambra; hijos, Andrés, José Miguel e Irene;, hermanos, Fernando, Javier, Miguel, Mercedes e Isabel;». 
  29. a b c Forment, 1998, pp. 65.
  30. Gambra, 1957-02-01.
  31. a b c Ayuso, Miguel (miércoles, 14 de enero de 2004). «Necrológicas. Rafael Gambra». Madrid: Vocento. ABC. p. 45. Consultado el 7 de abril de 2016. 
  32. Gambra Ciudad, 1959, pp. 85ss.
  33. Gambra Ciudad, 1946.
  34. Sumarios y extractos de las Tesis Doctorales leídas desde 1940 a 1950 en las secciones de Filosofía y Pedagogía,, páginas 47-53. Madrid. 1953. pp. 61-66. 
  35. Vives, Pbro., José; Goñi Gaztambide, José. Bibliografía hispánica de Ciencias Histórico-Eclesiásticas Fase. XIV Bibliografía de 1946-47. p. 141. «16431. -R. Gambra Ciudad, La interpretación materialista de la Historia. Una investigación social-histórica a la luz de la filosofia actual. Madrid, Inst. Balmes de Sociología 1946, 260 pags. - Examen de las teorías materialistas que cotejadas con la realidad histórica manifiestan su insuficiencia para abarcar, dentro de sus límites, la complejidad de elementos de la realidad.» 
  36. Hernando de Larramendi, 2000, pp. 172.
  37. Hernando de Larramendi, 2004, pp. 59.
  38. López del Castillo, Mª Teresa (2000). La inspección del bachillerato en españa (1845-1984). Madrid: U.N.E.D. (publicado el 21 de julio del 2000). p. 314. ISBN 978-84-362-4145-7. 
  39. Díaz Hernández, 28-11-2011, pp. 561.
  40. Díaz Hernández, 2011, pp. 320.
  41. Díaz Hernández, 2011, pp. 361.
  42. Gambra Ciudad, 1953-11-1, pp. 8-9. "lo peor de estos centros es su constitución misma, esto es, la forma como están concebidos y organizados. La estructura decimonónica, individualista y meramente oficial (...) el orden existente en un instituto es meramente reglamentario o externo; fundamentalmente, la mera sujeción a un horario de asistencia a clase (...) Los institutos se hallan montados sobre la sagrada independencia de cátedra (...) El claustro como entidad de gobierno, casi inexistente en la actualidad, no entiende tampoco de asuntos internos pedagógicos o educativo"
  43. «Orden del 27 de junio de 1964 por la que se acepta la renuncia de don Rafael Gambra Ciudad al cargo de Vocal del Tribunal de oposiciones a Cátedras de Filosofía.». Boletín Oficial del Estado (186). 4 de agosto de 1964. 
  44. «ORDENES de 31 de mayo de 1968 por las que se nombran las Comisiones del concurso especial de méritos de las vacantes de Directores y Directoras en las Secciones Filiales de Institutos Nacionales de Enseñanza Media que se mencionan.». Boletín Oficial del Estado (Madrid) (155): 9497s. 28 de junio de 1968. 
  45. Emilio, CASTILLEJO CAMBRA (2014-03-05). MITO, LEGITIMACIÓN Y VIOLENCIA SIMBÓLICA EN LOS MANUALES ESCOLARES DE HISTORIA DEL FRANQUISMO (1936-1975). Editorial UNED. ISBN 9788436268645. Consultado el 2017-04-05. 
  46. Gambra, 2011. Ver información en la portada
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  48. de las Heras Borrero, Francisco Manuel (2004). Un pretendiente desconocido: Carlos de Habsburgo, el otro candidato de Franco. Madrid: Dykinson. p. 41. ISBN 9788497725569. 
  49. Bartyzel, 2015, pp. 248.
  50. Martorell Pérez, 2009, pp. 395. Seguían las tesis de Mella y que se plasman en el libro de Polo, Fernando (1968). ¿Quién es el rey?: la actual sucesión dinástica en la monarquía española. Sevilla: Editorial Tradicionalista. 
  51. Martorell Pérez, 2009, pp. 344.
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  54. Bartyzel, 2015, pp. 248-9.
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  73. Santa Cruz, 2004, pp. 176. Él lo percibió como una inclinación a la invasión del progresismo y la europeización, procedentes de Italia, Francia y el Vaticano.
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  75. López-Arias Montenegro, 2004, pp. 167. López-Arias hace un paralelismo entre Centennial como las personas tejen sus relaciones sociales, y esa urdibre en un determindo lugar durante el paso del tiempo irá construyendo la comunidad política
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  77. Bartyzel, 2015, pp. 132s. Veía el liderazgo electivo del Estado como rehén de las ideologías
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  84. Gambra, 1954, pp. 49,65ss.
  85. Bartyzel, 2015, pp. 74. Según otro resumen, para Gambra la esencia del Tradicionalismo era: 1) la sociedad como comunidad unida por la ortodoxia común; 2) la familia como base; 3) estructura corporativa orientada al propósito (jerarquización teleológica); 4) principio de subsidiariedad de todo poder público; 5) representación orgánica
  86. Ayuso, Miguel (2008). «El Carlismo y su signo (A los 175 años)». Anales de la Fundación Francisco Elías de Tejada, (Madrid) (año XIV): 131. ISSN 1137-117X. 
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  107. «El premio Vedruna 1965, dotado con 100.000 pts, ha sido concedido a don Rafael Gambra Ciudad». La Vanguardia Española (Barcelona). domingo, 5 de septiembre de 1965. p. 16. «El premio literario-religioso más importante entre los de habla española, el Vedruna, ha sido conquistado, en edición del presente año, por don Rafael Gambra Ciudad, catedrático de Filosofía en Madrid. La labor del Jurado, compuesto por don Juan Iglesias Santos, don Blas Piñar López, don Raimundo de Miguel López y don Jesús María de Liaño Pacheco, fue ardua. El gran interés despertado por la convocatoria del concurso para estudios sobre la unidad religiosa de España, en su aspecto puramente humano o político nacional, motivó extraordinaria afluencia de originales, muchos de ellos de gran valía. En todos los órdenes, y con mayor vivencia en lo religioso, la palabra libertad estalla en duros contrastes. La Editorial Católica Española, S.A., de Sevilla, con la creación de este premio, logró suscitar la atención y el interés de los estudiosos hacia esta problemática política y social en España. La obra premiada, LA UNIDAD RELIGIOSA, Y EL DERROTISMO CATÓLICO, con certeros argumentos y culto estilo,razona sólidamente la significación religiosa y la inspiración que la FE ha tenido en la mentalidad, costumbres, estructura y hechos de nuestra patria y la proyección en el futuro de estas verdades, llegando, tras siete jugosos capítulos, a la conclusión de que hemos de luchar hasta el final por conservar comunitariamente esa unidad religiosa, considerada siempre como el bien más precioso que hemos recibido de nuestros antepasados y el mejor patrimonio que debemos legar a nuestros hijos. A esta palpitante actualidad responde la aparición de este estudio magistral, documentado, ameno, de acendrado catolicismo y patriotismo ferviente. Al editarse, la obra ha sido prologada con la vigorosa dialéctica del doctor jurista don Juan Vallet de Goytisolo, el cual apoya la tesis afirmando que: «La Unidad Católica es un bien que no debe perderse, que hay que salvaguardar en consonancia con el mensaje del Papa Paulo VI al reciente Congreso Eucarístico de León: La Unidad Católica será siempre un don de orden y calidad superior para la promoción social, civil y espiritual del país».» 
  108. Abellán, José Luis (1974-01-01). El Año literario español. Castalia. p. 174. 
  109. Gambra Ciudad, 01-09-2014. 29ª ed.
  110. Gambra, 1964.
  111. Ayuso, 2004, pp. 162.
  112. Morán, Gregorio (1998-01-01). El Maestro en el Erial: Ortega y Gasset y la Cultura Del Franquismo. Madrid: Tusquets Editores. p. 125. ISBN 9788483100493. 
  113. Bueno, Gustavo (mayo 2010). «Un profesor de filosofía, autor de libros de texto, en la década del «nacional catolicismo» español». El Catoblepas (99): 2. ISSN 1579-3974. 
  114. Gambra, 1970.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]