Requeté

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La Cruz de Borgoña, bandera carlista y emblema del Requeté incorporada por Manuel Fal Conde.

El Requeté (cuyos integrantes eran llamados requetés o boinas rojas) fue una organización paramilitar carlista creada a principios del siglo XX[1] que participó en la Guerra Civil Española, llegando a integrar a más de 60 000 combatientes voluntarios[2] repartidos en 67 tercios[3] que lucharon a favor del bando sublevado, con el objetivo de defender la religión católica y oponerse al marxismo.[4] El nombre de la organización procedía del empleado por algunos batallones carlistas durante la Primera Guerra Carlista.[5]

Historia[editar]

Requeté. 1912

Los primeros cuatro batallones carlistas que se formaron en el otoño de 1833 al iniciarse la Primera Guerra Carlista recibieron apodos para distinguirse entre ellos, dada la ancestral costumbre existente en Navarra de dar mote a todo. Los motes de estos cuatro batallones fueron «Salada», «Morena», «Requeté» y «Hierbabuena». Sobre el extraño mote sin raíz «requeté», escritores contemporáneos dicen que, debido al pésimo estado en que se encontraba la vestimenta del tercer batallón tras las escaramuzas habidas a finales de 1833 en las montañas navarras cuajadas de matorrales, los de los otros batallones se reían de ellos y les cantaban: «Tápate soldado, tápate, que el culo se te ve». Los de este batallón tomaron a bien esta burla y la convirtieron en su canción. Pero al entrar en un pueblo, para no escandalizar a las mujeres, cambiaban la letra y cantaban: «Tápate soldado, tápate, que se te ve el requeté».[6]

A principios del siglo XX varias organizaciones carlistas utilizaron esta denominación para ellas o sus publicaciones periódicas en distintos lugares de España: Cataluña, Aragón o Andalucía. Una de ellas fue fundada por Juan María Roma como una organización juvenil del carlismo en Cataluña en 1907. Tenía como órgano de expresión a Lo Mestre Tites.

Bajo la dirección de Joaquín Llorens se convirtió a partir de 1913 en la organización paramilitar del carlismo siguiendo el ejemplo de los Camelots du Roi, la organización juvenil de extrema derecha de Action Française. Mantuvo escasa actividad en los años de la Primera Guerra Mundial, reactivándose en 1920 bajo la dirección de Juan Pérez Nájera y, sobre todo, tras la proclamación de la Segunda República Española, fundamentalmente en Navarra, donde había unos 10 000 requetés organizados.[cita requerida] Inicialmente los requetés se mostraron indiferentes ante la nueva República, mostrándose más activos después de la famosa quema de conventos.[7] De este modo, se encontraban motivados por la defensa de sus modos de vida tradicionales y su fe religiosa contra la persecución o amenazas que ejercían fuerzas de índole revolucionario.[8]

Requeté, 1936

En 1932 el coronel José Enrique Varela se hizo cargo de la jefatura de los requetés, a los que estructuró militarmente: desde la unidad básica, la patrulla, que se componía de cinco boinas rojas y un jefe, el requeté que formaba una compañía de 246 hombres y, por último, el tercio que estaba formado por tres compañías. Ricardo Rada se puso al cargo de la organización en 1935 y en julio de 1936 los requetés sumaban 30 000 hombres.[7]

El 15 de abril de 1934, se celebró el Acto de Quintillo en Sevilla, que consistió en la presentación pública y desfile de la milicia armada carlista. En dicho acto, participaron 650 boinas rojas andaluces, uniformados e instruidos militarmente, que supuso una exhibición sin precedente a la que asistieron los dirigentes carlistas nacionales, para demostrar la fuerza que tenía el requeté fuera de sus feudos tradicionales.

Ante el clima de polarización cada vez más enconado en que vivía España, muchos derechistas buscaron en los requetés una garantía de su seguridad y del orden. Bien organizados y con todo un aparato logístico para apoyarse, incluyendo mujeres (margaritas) y niños (pelayos), estaban también muy motivados.[7] Al llegar la República tenían cientos de guerrilleros con entrenamiento militar, pero incapaces de combatir por falta de armas.[9]

Representación del Requeté en la cúpula del Monumento a los Caídos

Durante la Guerra Civil Española los tercios de requetés, que combatieron junto a Franco, tuvieron una actuación destacada, aunque sus mandos confiaban más en Mola, viéndose muy afectados por su temprana muerte.[7] En total se constituyeron 42 tercios:[10] 10 compuestos por navarros, 8 por vascos, 8 por castellanos, 7 por andaluces, 6 por aragoneses, 2 por asturianos y 1 por catalanes. Una de las unidades carlistas más famosas y laureadas de la contienda fue quizás el Tercio de Nuestra Señora de Montserrat.[11] Los nombres de todos ellos se encuentran grabados en las estaciones del via crucis de Montejurra. Se calcula que alrededor de 60 000 requetés participaron en la guerra civil[12] [10] y de ellos unos 6000 murieron.[10] En su vasta mayoría campesinos de extracción humilde.[7]

Durante el conflicto los carlistas entraron en todas las ciudades que les habían resistido el siglo anterior: San Sebastián, Bilbao, Madrid, Barcelona y Pamplona. Sin embargo, los éxitos militares poco les sirvieron, pues fueron duramente afectados por el Decreto de Unificación y sus posteriores relaciones con el franquismo.[9]

Ordenanza[editar]

La Ordenanza del Requeté, escrita por el Coronel Varela y publicada en enero de 1934, era el código al cual todo requeté debía amoldar su conducta, su pensamiento y sus obras.[13]

Tú, BOINA ROJA, eres:

Soldado de la Fe y de la Santa Causa Tradicional. Tu ordenanza fija tus deberes, exalta tus principios y te encuadra para ser útil. Tu Trilema permanente:

DIOS - PATRIA - REY

Procedes de la Elección entre los afiliados a la Comunión Tradicionalista. Eres por tanto, orgulloso y heredero de tus gloriosos antepasados. Te llamas "Boina Roja", porque eres soldado selecto, entusiasta, leal y la Tradición tiene en ti el más firme y valioso sostén. Examina tu misión, recuerda viejas glorias, y verás cómo el pensamiento que te rige y el sentimiento que te anima, constituyen la substancialidad que informó la existencia y origen de la España inmortal.

DIOS:

La Fe fundamenta todas las virtudes del soldado "Boina Roja". Refuerza el espíritu con el culto a Dios. Sírvele siempre. Muere por Él, que morir así, es vivir eternamente. Ante Dios, nuca serás héroe anónimo. La Tradición, habla a tu alma, purifica tus sentimientos y te acerca a Dios. Ella, enseña a amar a la Iglesia. Se siempre Católico práctico, con conocimiento claro de los que Dios desea para servirle, que es el fin esencial. Tú, Soldado de la Tradición, habrás de tener puesto en el Reino de Dios.

PATRIA:

Tu Patria es tu Nación; tu Nación, España. España: Única e indivisible, en su rica variedad autárquica regional, es: Sublime arcano de tradiciones. Relicario de grandezas. Madre de Nuevos mundos. Luz de la Historia. Albergue de Santidad. Defensora de la Iglesia Católica. España, sin la cruz, dejaría de ser España. Estúdiala, para conocerla. Conócela, para amarla. Ámala, para honrarla. Ten presente que el mas puro de los amores, después de Dios, es el de la Patria. Se siempre católico práctico. Tú, soldado de la Tradición, habrás de tener puesto en el Reino de Dios.

REY:

Monarquía cimentada en la cruz y rematada por la cruz. Altar de la Patria. Continuidad en los gloriosos destinos de España. Antiliberal por naturaleza. Antirrevolucionaria y guardadora del derecho, la justicia y la jerarquía.

El Rey

Tu Rey es el primer soldado de la Tradición. Jamás absolutista, pero que reina y gobierna. Verdadera autoridad y padre de los españoles. El Rey, en las instituciones tradicionales, dio a la Patria la primera categoría de la Historia. Los Reyes "Liberales" la sometieron a poderes ocultos. En la hora de las responsabilidades, la dinastía legítima, está libre de toda mancha. El primer soldado de la Tradición es el Rey de la Patria.

Referencias[editar]

  1. Canal i Morell, Jordi (1994). Sociabilidad fin de siglo: espacios asociativos en torno a 1898. Univ de Castilla La Mancha. p. 143. ISBN 84-89958-89-0. 
  2. Canal i Morell, Jordi (2006). Banderas blancas, boinas rojas: una historia política del carlismo, 1876-1939. Marcial Pons Historia. p. 143. ISBN 84-96467-34-1. 
  3. Rodríguez Jiménez, José Luis (1994). Reaccionarios y golpistas: la extrema derecha en España : del tardofranquismo a la consolidación de la democracia, 1967-1982. CSIC. p. 112. ISBN 84-00-07442-4. 
  4. Oyarzun, Román. Historia del Carlismo. p. 474. 
  5. Iribarren, José María (1959). «Sentido y origen de la voz "requeté"». Revista Príncipe de Viana (76-77): 241 y sgts. 
  6. Azcona y Díaz de Rada, José M. (1946). Zumalacárregui. Estudio crítico de las fuentes históricas de su tiempo. Madrid: Instituto de Estudios Políticos, pp. 39-41.
  7. a b c d e Elías Mañú, Óscar. "Memoria del Requeté". Libertad Digital. Libros. Publicado el 5 de junio de 2010. Consultado el 19 de febrero de 2015.
  8. Elías Mañú, Óscar. "Requetés: guerra sin odio". Libertad Digital. Libros. Publicado el 23 de junio de 2011. Consultado el 19 de febrero de 2015.
  9. a b Fernández Barbadillo, Pedro. "Los carlistas, leales sin señores". Libertad Digital. Historia. Publicado el 6 de abril de 2011. Consultado el 19 de febrero de 2015.
  10. a b c Corral, Pedro (17 de mayo de 2010). "Requetés, los eternos perdedores". Diario ABC. Cultura y Espectáculos, pp. 59.
  11. Payne, Stanley G. (1996). Identidad y nacionalismo en la España contemporánea: el carlismo, 1833-1975. Madrid: Actas Editorial, pp. 133
  12. Payne, Stanley G. (1996). Identidad y nacionalismo en la España contemporánea: el carlismo, 1833-1975. Madrid: Actas Editorial, pp. 145
  13. «Ordenanza del Requeté (1936-1939)». www.requetes.com. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]