Antisionismo

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Protesta en contra del Conflicto de la Franja de Gaza en Dar es-Salam, Tanzania, 2009.

El antisionismo es la oposición al sionismo, un nacionalismo de judíos que apoya un Estado nación judío en el territorio definido como la Tierra de Israel. En la era moderna, el antisionismo es ampliamente definido como la oposición a la idea de un establecimiento de un estado judío en Palestina, la oposición a algunas políticas de Israel y de su extensión, o al Estado de Israel tal como se define, como un Estado judío.

El término se utiliza para describir varios puntos de vista religiosos, morales y políticos, pero su diversidad de motivaciones y su expresión son lo suficientemente diferentes como para que "antisionismo" no pueda ser visto como una sola ideología u origen. Varios comentaristas[1][2][3]​ han afirmado que el antisionismo se ha convertido en un tipo actual de antisemitismo. Otros comentaristas, como Noam Chomsky, argumentan que los partidarios israelíes a menudo tratan de equiparar el antisionismo con el antisemitismo, para silenciar a la oposición a las políticas de Israel.

Definición[editar]

El sionismo se puede definir como "un movimiento internacional originalmente para el establecimiento de una comunidad nacional o religiosa judía en Palestina y más tarde por el apoyo del moderno Israel ". El sionismo también es "un movimiento político entre los Judíos, que sostiene que los Judíos son una nación , y como tal, la necesidad de establecer una patria nacional ", y como un movimiento religioso dentro del judaísmo ortodoxo que promueve a los Judíos para establecer una comunidad soberana en la tierra de Israel que se rige por la Halajá (ley judía), y como "un movimiento para apoyar el desarrollo y la defensa del Estado de Israel, y para alentar a los Judíos instalarse allí ". Por lo tanto, una definición posible para el anti-sionismo es la oposición a estos objetivos; y las personas, organizaciones o gobiernos que se oponen a estos objetivos, en cierto sentido son descritos como anti-sionistas. "Progresivo pensamiento judío y el nuevo antisemitismo ", un ensayo publicado por el American Jewish Committee, llega a la conclusión de que, con la maduración de Israel desde su fundación en 1948, el término anti-sionismo en el trabajo académico se utiliza a menudo para significar la defensa de la eliminación del Estado de Israel. La oposición a Israel como un Estado judío es el antisionismo o lo que puede ser llamado post-sionismo.

Diversidad[editar]

La oposición al sionismo ha cambiado con el tiempo y ha adquirido un espectro de formas religiosas, éticas, políticas o militares. Algunos incluyen la oposición a la creación de un Estado judío antes de la aparición del Mesías ; objeción a la idea de un Estado basado en el mantenimiento de una mayoría judía; que difieren de los valores democráticos y los diferentes niveles de la extensión geográfica . El sionismo reúne amarga oposición de los círculos religiosos conservadores, que lo vieron como opuestos a la voluntad divina. La izquierda, por su parte, objeta que este concepto se basa en la religión “algo iluminado Judíos debe mantener a su distancia ».

Brian Klug de The Guardian ha argumentado que el anti-sionismo representa la oposición leal a Israel. La legitimidad de puntos de vista anti-sionistas se ha disputado hasta la actualidad, incluyendo la relación más reciente y disputada entre antisionismo y antisemitismo. Un rango de otros puntos de vista con respecto a las diversas formas de anti-sionismo es discutido y debatido.

Posturas Antisionistas[editar]

Entre las posturas, críticas o aspectos considerados antisionistas o relacionados con el se encuentran:

Reconocidos intelectuales de origen judío también han expresado posturas críticas antisionistas, como Norman Finkelstein y Amos Oz, Finkelstein ha sido controvertido al afirmar que el tema del Holocausto ha sido explotado con fines políticos pro-israelíes, mientras que Oz fue promotor de la “Solución de dos Estados” (Israel y Palestina) para lograr la paz en Medio Oriente.[4]​ Otras críticas apuntan que el Estado de Israel es ilegítimo en su origen, por haber sido el resultado de una imposición británica, presionada por el movimiento sionista respaldado por poderosos medios financieros, además, se señala que desde su fundación en 1948 Israel ha mantenido una política expansionista, agresiva y de ocupación sobre territorios de todos sus países vecinos.[5]​ También se ha señalado la supuesta inspiración teocrática o de fanatismo religioso que asumen los defensores del Estado israelí, incompatible con las democracias seculares occidentales.[5]​ La cuestionada colonización ilegal israelí en territorios ocupados, que ha sido condenada en diversas resoluciones de las Naciones Unidas, con el desacato o desatención del gobierno israelí sobre estas resoluciones y hacia el derecho internacional.[5][6]

Otro tipo de críticas, comúnmente consideradas antisionistas, son las dirigidas al régimen israelí. Particularmente, algunos analistas postulan que el gobierno israelí ha impulsado políticas racistas sin ninguna calidad democrática y contraria a los derechos humanos.[7]​ Liliana Córdova, de la Red internacional de judíos antisionistas, ha afirmado que “el sionismo tiene las mismas bases ideológicas que el antisemitismo”, al existir una estrategia deliberada para intentar de asimilar el sionismo con el judaísmo y así poder justificar el colonialismo israelí.[8]

También se ha señalado el enorme poder de presión política y financiera que ejercen los lobbys sionistas en la política interna de los Estados Unidos y en el diseño de la política exterior estadounidense, a través de organizaciones como la Organización Sionista de Estados Unidos (ZOA por sus siglas en inglés) y el Comité estadounidense de asuntos públicos de Israel (AIPAC por sus siglas en inglés) que cuentan con un muy importante respaldo financiero de la banca, compañías petroleras y magnates asociados a Wall Street.[9][10][11]​ Personalidades diversas han afirmado haber sido objeto de censura o de ser acusados de antisemitismo por autoridades israelíes por el simple hecho de criticar al Estado de Israel, entre ellos Stephen Hawking, Roger Waters y Eddie Vedder, este último afirma ha sido acusado de antisemitismo por el hecho de criticar las políticas de ocupación de Israel, por otra parte, periodistas de diversos medios han acusado censura en su contra por tratar de informar sobre el permanente asedio y hostilidad israelí hacia los palestinos o las agresiones sobre Gaza. [12]​ La Red internacional judía antisionista ha declarado en 2014 que: “El sionismo es racista” y existen plataformas de objeción de conciencia contra el reclutamiento en el ejército israelí por estar en contra de las acciones que se perpetran contra los palestinos.[12][13]​ El analista español Carlos Bayo afirma que la acusación de antisemitismo se ha convertido en el arma predilecta de los sionistas para intentar acallar o silenciar cualquier tipo de crítica al Estado de Israel y sus acciones.[11]​.

Maciek Wisniewski señala que el intento de igualación entre judaísmo y sionismo, ha sido una manipulación histórica con fines geopolíticos y coloniales para justificar la existencia del Estado de Israel.[14]

Antisionismo dentro de la comunidad judía[editar]

El antisionismo judío es tan antiguo como el sionismo en sí mismo, y gozó del apoyo predominante en la comunidad judía hasta la Segunda Guerra Mundial.[15]​ La comunidad judía no es un solo grupo unido y las respuestas varían entre y dentro de los grupos judíos. Una de las principales divisiones es entre judíos seculares y judíos religiosos. Las razones de la oposición secular al movimiento sionista son muy diferentes de las de los judíos religiosos. La oposición a un estado judío ha cambiado con el tiempo y ha adquirido un espectro diverso de aspectos religiosos, éticos y políticos.

La legitimidad de los puntos de vista antisionistas ha sido cuestionada hasta el día de hoy, incluida la relación más reciente y disputada entre el antisionismo y el antisemitismo.[16]​ También se han discutido otros puntos de vista relacionados con las diversas formas de antisionismo. [17][18][19]

Previo a 1948[editar]

Hay una larga tradición del antisionismo judío que se ha opuesto al proyecto sionista desde sus orígenes. Los bundistas, los autónomistas, el judaísmo reformista y los Agudat, consideraron que tanto la lógica como las ambiciones territoriales del sionismo como defectuosas. El judaísmo ortodoxo, que fundamenta las responsabilidades cívicas, y los sentimientos patrióticos en la religión se opuso enérgicamente al sionismo porque, aunque los dos compartían los mismos valores, el sionismo defendía el nacionalismo en forma secular y usaba "Sión", "Jerusalén", "Tierra de Israel", "redención" y "reunión de los exiliados" como expresiones literales en lugar de sacras, tratando de hacerlas realidad en este mundo.[20]​ Los judíos ortodoxos también se opusieron a la creación de un estado judío antes de la aparición del mesías, ya que seria una contradicción de la voluntad divina.[21]​ Por el contrario, los judíos reformistas rechazaron el judaísmo como una identidad nacional o étnica, y renunciaron a cualquier expectativa mesiánica a consecuencia del establecimiento de un estado judío. [22]

Después de la Segunda Guerra Mundial y la creación de Israel[editar]

Las actitudes cambiaron durante y después de la guerra. En mayo de 1942, antes de que el Holocausto fuera revelado en toda su magnitud, el Programa Biltmore proclamó una desviación fundamental de la política sionista tradicional de una "patria" con su demanda "de que Palestina se establezca como una comunidad judía". La oposición a la firme e inequívoca posición oficial del sionismo hizo que algunos sionistas prominentes establecieran su propio partido, Ichud (Unificación), que abogaba por una federación árabe-judía en Palestina. La oposición al Programa Biltmore también llevó a la fundación del Consejo estadounidense antisionista para el judaísmo.

El conocimiento pleno del Holocausto alteró las opiniones de muchos de los que habían criticado al sionismo antes de 1948, incluido el periodista británico Isaac Deutscher, un socialista y ateo que sin embargo enfatizó la importancia de sus raíces judías. Antes de la Segunda Guerra Mundial, Deutscher se opuso al sionismo por ser económicamente retrógrado y perjudicial para la causa del socialismo internacional, pero después del Holocausto lamentó sus opiniones de antes de la guerra, argumentando que el establecimiento de Israel era una "necesidad histórica" ​​para proporcionar un refugio a los judíos supervivientes de Europa. En la década de 1960, Deutscher renovó su crítica del sionismo, porque Israel no se hacia cargo del despojo que infligía a los palestinos.

Otras objeciones se relacionan con el mantenimiento de una mayoría judía dentro del actual estado de Israel.

El post-sionismo, un término relacionado, ha sido criticado por ser considerado equivalente al antisionismo.

El antisionismo fuera de la comunidad judía[editar]

Árabe secular[editar]

Según el filósofo Michael Neumann, el sionismo como una "amenaza expansionista" ha provocado la hostilidad árabe hacia Israel e incluso el antisemitismo. El sentimiento anti-sionista se ha incrementado con los conflictos árabe-israelíes en curso: a partir de junio de 1967, con la Guerra de los Seis Días en que Israel ganó el control de la península del Sinaí, la Franja de Gaza, la Cisjordania, Jerusalén Este y los Altos del Golán ; durante la Guerra del Líbano de 1982 cuando las Fuerzas de Defensa de Israel invadieron el sur de Líbano, atacando la OLP, así como Siria, fuerzas izquierdistas y musulmanes libaneses, lo que lleva a la ocupación israelí del sur del Líbano; el 2002 la Operación Escudo Defensivo en Cisjordania, incluyendo el ataque contra el campamento de refugiados de Jenin ; la Guerra del Líbano de 2006 ; y en 2008-2009, el conflicto entre Israel y Gaza.

Por el contrario, un sondeo de 507 árabes israelíes realizado por el Instituto de la Democracia Israelí en 2007 encontró que el 75 por ciento profesan apoyo para el estado de Israel como Estado judío y democrático, que garantiza la igualdad de derechos para las minorías. Apoyo árabe israelí por una constitución en general fue del 88 por ciento.

Musulmán[editar]

El antisionismo musulmán considera el estado de Israel una intrusión en lo que muchos musulmanes consideran como Dar al-Islam, un dominio legítimo, y de forma permanente, gobernó solamente por los musulmanes debido al hecho de que fue conquistado históricamente en el nombre del Islam.

Grupos musulmanes palestinos y otros, así como el gobierno de Irán (desde la Revolución Islámica de 1979), insisten en que el Estado de Israel es ilegítimo y se niegan a referirse a él como "Israel", hablando en su lugar de «entidad sionista» (en árabe, الكيان الصهيوني al-Kayân al-Sahyuni, «régimen sionista» (en persa, رژیم صهیونیستی, trsc. reyim-e sehiunistí), «régimen de ocupación de Jerusalén», etc. Mapas islámicos del Medio Oriente con frecuencia no muestran el estado de Israel. En una entrevista con la revista Time en diciembre de 2006, el entonces presidente de Irán Mahmud Ahmadineyad dijo: «Todo el mundo sabe que el régimen sionista es una herramienta en manos de los Estados Unidos y los gobiernos británicos».

El Gran Muftí de Jerusalén, Mohammed Amin al Huseini se opuso a la inmigración judía a ‪‪Palestina antes de la creación del estado de Israel, y en varios casos documentados expresó su hostilidad hacia los judíos en general, y hacia los sionistas en particular.

Cristiano[editar]

Antisionismo desde la iglesia católica[editar]

La respuesta inicial de la iglesia católica al sionismo parecía ser una de fuerte oposición. Poco después de la conferencia de Basilea de 1897, el periódico católico Civiltà Cattolica dio una valoración bíblico-teológica acerca del sionismo político: "1827 años han pasado desde que la predicción de Jesús de Nazareth se cumplió ... que [después de la destrucción de Jerusalén] los judíos serían llevados lejos para ser esclavos entre las naciones y que deberían permanecer en dispersión [diáspora, galut] hasta el fin del mundo". Así mismo, Civiltà Cattolica consideró que a los judíos no debería permitírsele regresar a Palestina con soberanía: "Según las Sagradas Escrituras, el pueblo judío debe vivir siempre disperso y vagabundo antre las otras naciones, para que puedan rendir testimonio de Cristo no solo por las Escrituras ... sino por su propia existencia" . [23]

Aun así, Theodor Herzl viajó a Roma a finales de enero de 1904, después del sexto congreso sionista (agosto de 1903) y 6 meses antes de su muerte, en busca de algún tipo de apoyo. El 22 de enero, Herzl se reunió en primer lugar con el secretario de estado, el cardenal Rafael Merry del Val. Según las notas en el diario privado de Herzl, el cardenal estuvo de acuerdo en que la historia de Israel es la misma de la iglesia católica, pero pidió de antemano una conversión de los judíos al catolicismo. 3 días después, Herzl se reunió con el Papa Pío X, quien respondió a su requerimiento de apoyo al retorno judío a Israel en los mismos términos, diciendo que "No somos capaces de favorecer este movimiento. No podemos evitar que los judíos vayan a Jerusalén, pero nunca podremos sancionarlo ... los judíos no han reconocido a nuestro señor, por lo tanto no podemos reconocer al pueblo judío" . [23]

En 1922, el mismo periódico publicó un artículo de su corresponsal en Viena que decía: "El anti-semitismo es nada más que la reacción absolutamente necesaria y natural a la arrogancia de los judíos ... el anti-semitismo católico - mientras no vaya más allá de la ley moral - adopta todas las medidas necesarias para emancipar al pueblo cristiano del abuso que sufren de su enemigo jurado" . [23]​ Esta actitud inicial cambió durante los siguientes 50 años, hasta 1997, cuando en el simposio vaticano de ese año, el Papa Juan Pablo II rechazó las raíces cristianas del anti-semitismo, expresando que "Las interpretaciones equivocadas e injustas del nuevo testamento en relación al pueblo judío y su supuesta culpa [en la muerte de Cristo] circularon por demasiado tiempo, engendrando sentimientos de hostilidad hacia este pueblo" . [23]

Posiciones del Consejo Mundial de Iglesias[editar]

El Consejo Mundial de Iglesias ha sido descrito como la toma de posiciones anti-sionistas en relación con sus críticas a la política israelí. Creen que el Consejo se ha centrado de manera desproporcionada sobre las actividades y publicaciones que critican a Israel en comparación con otros temas de derechos humanos. Los miembros del consejo han sido caracterizados por el ex ministro de Justicia de Israel Amnón Rubinstein como antisionistas, diciendo que simplemente odian a Israel.

Iglesia Presbiteriana de EE.UU.[editar]

Después de la publicación de El sionismo sin resolver, que en un principio se elogió como "una valiosa oportunidad para explorar la ideología política del sionismo", la Iglesia Presbiteriana de EE.UU. retiró de inmediato la venta de la publicación en su sitio web, luego de las críticas de que esto fue un acto antisionista, un crítico afirmó que postula que el conflicto palestino-israelí es alimentado por una "patología inherente al sionismo".

Unión Soviética[editar]

Desde 1928-1934, durante el llamado "Tercer Período" de la Unión Soviética, el sionismo fue declarado ilegal. Pero a finales de 1930, la posición oficial del sionismo comenzó a cambiar a una más favorable. En la enciclopedia soviética de este tiempo, se señaló que la migración judía a Palestina se había convertido en un "factor de progreso", porque muchos de los trabajadores estaban sobre la izquierda. A principios de 1947, la Unión Soviética apoyó la partición de Palestina. Joseph Stalin quería usar a los Judíos en Palestina contra el imperialismo británico, y establecer un punto de apoyo para la URSS en el Oriente Medio.

Durante los últimos años del régimen de Stalin, el apoyo oficial a la creación de Israel en 1948 fue sustituido por el fuerte sentimiento de anti-sionismo. El nivel de confrontación con los que se consideran como anti-soviéticos "nacionalistas judíos" era atenuado después de la muerte de Stalin en 1953, pero la posición oficial de la oposición al sionismo se mantuvo en vigor: el Comité Anti-Sionista del público soviético , así como numerosas otras iniciativas, fueron patrocinadas por el estado.

Como se indica en la tercera edición de la Gran Enciclopedia Soviética (1969-1978), la posición del Partido Comunista de la Unión Soviética durante la Guerra Fría se convirtió en: "los principales depósitos del sionismo moderno son militantes chovinismo , el racismo, el anticomunismo y anti-sovietismo , ... lucha abierta y encubierta contra los movimientos de liberación y la URSS ".

Al mismo tiempo, el espectro de la lealtad judía a Israel en medio de las tensiones del conflicto árabe-israelí aumentó los temores de la disidencia interna y la oposición. El gobierno soviético liquidó casi todas las restantes organizaciones judías. Colocó sinagogas bajo vigilancia policial, tanto de forma abierta y mediante el uso de informantes. Al mismo tiempo, la restricción general sobre el derecho de los objetores, o Judíos soviéticos que buscan emigrar a Israel, surgió como un tema importante de los derechos humanos en Occidente.

Internacional[editar]

Los sentimientos anti-sionistas también se manifestaron en organizaciones como la Organización para la Unidad Africana y el Movimiento de Países No Alineados, que aprobó resoluciones que condenan el sionismo y que equiparan con el racismo y el apartheid durante la década de 1970. Esto culminó en la aprobación por la Asamblea General de las Naciones Unidas de la Resolución 3379 en noviembre de 1975, que declaró que "el sionismo es una forma de racismo".

La decisión fue revocada el 16 de diciembre de 1991, cuando la Asamblea General aprobó la Resolución 4686, que derogaba a la Resolución 3379, por el voto de 111 a 25, con 13 abstenciones y 17 delegaciones ausentes. Trece de los 19 países árabes, incluidos los que participan en las negociaciones con Israel, votaron en contra de la derogación, otros seis estaban ausentes. Ningún país árabe votó a favor de la derogación. La Organización para la Liberación de Palestina denunció la votación. Todos los países ex-comunistas y la mayoría de los países africanos que habían apoyado la Resolución 3379 votaron para derogarla. Sólo cuatro países no musulmanes votaron en contra de la resolución: Cuba, Sri Lanka, Corea del Norte y Vietnam. Del mismo modo, sólo cuatro países musulmanes votaron por la resolución: Costa de Marfil, Albania, Gambia y Nigeria El resto se abstuvo (incluida Turquía) o ausentaron.

Afroamericana[editar]

Después de que Israel conquistó el territorio ocupado previamente por Jordania y Egipto (Judea y Samaria y la Franja de Gaza respectivamente) tras la Guerra de los Seis Días de 1967, algunos afroamericanos apoyaron a los palestinos y criticaron las acciones de Israel, por ejemplo, apoyar públicamente al líder palestino Yasser Arafat y llamar a la destrucción del Estado judío. Inmediatamente después de la guerra, la organización black power Comité Coordinador Estudiantil No Violento publicó un boletín criticando a Israel, y afirmando que la guerra fue un esfuerzo por recuperar la tierra palestina y que durante la guerra de 1948, " los sionistas conquistaron los hogares árabes y la tierra mediante el terror, la fuerza y masacres ". El apoyo afroamericano de los palestinos es con frecuencia debido a la consideración de los palestinos como personas de color - el politólogo Andrew Hacker escribe: "La presencia de Israel en el Medio Oriente se percibe como frustrar el estatus legítimo de las personas de color. Algunos negros ven a Israel como esencialmente un poder blanco y europeo, con el apoyo desde el exterior, y en el espacio de ocupación que por derecho le pertenece a los habitantes originarios de Palestina ".

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. El antisionismo es el nuevo antisemitismo por Rav Jonathan Sacks en Aishlatino
  2. Antizionism is antisemitism by Sarah Levi en The Jerusalem Post
  3. «Antisemitismo». La Tercera. 12 de abril de 2018. Consultado el 14 de abril de 2018. 
  4. SDPnoticias. Alain Ponce Blancas (28 de diciembre de 2018). «Muere Amos Oz, prolífico crítico del sionismo». Consultado el 4 de febrero de 2019. 
  5. a b c cuartopoder. Pedro Costa Morata (15 de mayo de 2018). «El Estado de Israel en su 70 aniversario: ni legítimo ni democrático». Consultado el 4 de febrero de 2019. 
  6. BBC Mundo. (25 de diciembre de 2016). «La ira de Israel después de que Naciones Unidas aprobara una resolución que pide poner fin a los asentamientos judíos en territorios palestinos». Consultado el 4 de febrero de 2019. 
  7. HispanTV (En YouTube). (18 de julio de 2015). «Orientando - Israel y la ocupación de territorios palestinos.». Consultado el 4 de febrero de 2019. 
  8. El norte de Castilla 165. A.G. Encinas. (25 de marzo de 2018). ««Pedimos aislar a Israel, que no se establezcan relaciones con ellos»». Consultado el 4 de febrero de 2019. 
  9. Telesur. Pablo Jofre Leal. (16 de octubre de 2018). «Imperialismo y sionismo: La hipocresía sin fin». Consultado el 4 de febrero de 2019. 
  10. BBC. BBC Mundo. (8 de diciembre de 2017). «Estados Unidos: la influencia del lobby pro Israel en la decisión de Donald Trump de reconocer la capitalidad de Jerusalén». Consultado el 4 de febrero de 2019. 
  11. a b HispanTV. Fort Apache (En YouTube). (28 de abril de 2018). «Fort Apache: El poder sionista en EEUU». Consultado el 4 de febrero de 2019. 
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  13. BBC. Julián García. (24 de junio de 2014). «Los judíos que se oponen a la campaña de Israel en Gaza». Consultado el 4 de febrero de 2019. 
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  15. Mike Marqusee, If I Am Not For Myself: Journey of an Anti-Zionist Jew, Verso Books (2008) 2010 p.vii:’As long as there has been Zionism, there have been anti-Zionist Jews. Indeed, decades before it even came to the notice of non-Jews, anti-Zionism was a well-established Jewish ideology and until World War 11 commanded wide support in the diaspora.’
  16. Wistrich, Robert S. (Fall 2004). «Anti-Zionism and Anti-Semitism». Jewish Political Studies Review 16 (3–4). Archivado desde el original el 25 de agosto de 2014. Consultado el 26 de febrero de 2007. 
  17. Said, Edward (November–December 2000). «America's Last Taboo». New Left Review II (6): 45-53. Consultado el 26 de febrero de 2007. 
  18. Zipperstein, Steven J. (2005). «Historical Reflections on Contemporary Antisemitism». En Derek J. Penslar; Michael R. Marrus; Janice Gross Stein. Contemporary antisemitism: Canada and the world. Toronto, Ontario: University of Toronto Press. pp. 60-61. ISBN 978-0-8020-3931-6. LCCN 2005277647. OCLC 56531591. Consultado el 27 de febrero de 2007. 
  19. Feiler, Dror (13 de octubre de 2005). «Letter sent to the European Monitoring Centre on Racism and Xenophobia concerning the Working Definition of Antisemitism». European Jews for a Just Peace. Archivado desde el original el 27 de septiembre de 2007. Consultado el 26 de febrero de 2007. 
  20. S. Almog, Jehuda Reinharz, Anita Shapira (eds.), Zionism and Religion, UPNE, 1998 citing Isaac Breuer,Judenproblem, Halle 1918 p. 89
  21. Shapira, Anita (2014). Israel a history. London: Weidenfeld and Nicolson. p. 15. ISBN 9780297871583. 
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Enlaces externos[editar]