Guaraníes
| Guaraníes | |
|---|---|
Chamán guaraní contemporáneo. |
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| Ubicación | |
| Población total | 94.657 (2005) |
| Idioma | Avá ñe'e |
Los guaraníes o guachimis como también se les conoce, son un grupo de pueblos sudamericanos, cuyos habitantes viven en Paraguay, noreste argentino (Entre Ríos, Corrientes, y Misiones y parte de las provincias de Chaco y Formosa), sur y suroeste de Brasil (RS, SC, Paraná y Mato Grosso del Sur) y sureste de Bolivia (Tarija, Santa Cruz y Chuquisaca); en cuanto al estado del Uruguay, aunque su nombre es de origen guaraní, en su actual territorio no vivieron guaraníes sino pámpidos como los charrúas, chanás, arachanes, tapés etc. que entre los siglos XV y XVIII sufrieron un gran influjo lingüístico desde el idioma guaraní. La autodenominación étnica original de los hoy llamados guaraníes es avá, que significa "hombre".
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Origen del nombre Guaraní[editar]
Fueron llamados por los españoles carios, chandules, chandrís y landules. Al parecer, el muy difundido nombre "guaraní" les fue dado por los españoles al escuchar los gritos de guerra de este pueblo en los cuales existiría la frase guará-ny, "combatir-les". Otra versión afirma que la denominación se tomó de la deformación de una palabra guaraní, guariní que significa precisamente "guerra" o "guerrear".[1] Al parecer los mismos indigenas se denominaron de esa manera, indicando con ello que se consideraban guerreros.
Ubicación geográfica[editar]
Son un pueblo nativo sudamericano, originario de la región amazónica, que se estableció en distintas regiones del continente, especialmente en el Paraguay y en Argentina. Según múltiples consideraciones realizadas, el investigador Dick Edgar Ibarra Grasso, concluye que el solar de los guaraníes estaría en una zona circuncaribe, supone la isla de Marajó, en la desembocadura del río Amazonas; por último, estudios hechos de la lengua guaraní la emparentarían con las lenguas de la familia Chibcha.[2] Las causas de su migración hacia el sur fueron principalmente la necesidad de ocupar nuevas tierras aptas para el cultivo y la presión de otros indígenas, además de creencias religiosas que impulsaban su nomadismo; En cuanto a lo sobrenatural, participan de la noción de la "Tierra sin Mal". Esta idea omnipresente en la cosmovisión guaraní es posible que haya llevado a estas comunidades de las costas del Paraná a migrar.[3]
Historia[editar]
Establecimiento en Sudamérica (Siglo XV)[editar]
Los guaraníes se establecieron en el territorio que actualmente pertenece al Estado Paraguayo entre fines del siglo XV y comienzos del XVI.[4] Se subdividieron en distintos grupos dependiendo de la zona donde habitaban, como los chandules o guaraníes de las islas del delta del río Paraná, que desaparecieron poco después de la segunda fundación de Buenos Aires por Juan de Garay, en 1580; los del río Carcarañá o carcarañaes; los guaraníes de Santa Ana en el norte de Corrientes. En Misiones y zonas aledañas del Paraguay y Brasil, se encuentran actualmente los mbyá que son descendientes de guaraníes que no aceptaron formar parte de las misiones jesuíticas. En la provincia de Misiones, junto a los mbyá viven grupos de paí tavyterá y de chiripás. Los tapietés comenzaron a llegar a la zona de Tartagal en la provincia de Salta hacia 1920, procedentes de Bolivia y del Paraguay, migración que se acentuó durante la Guerra del Chaco. En la zona de Tartagal viven aproximadamente unos 500 tapietés. Su población se estima en 1,5 a 2 millones.[5] [6] Actualmente se estima que aún existen 100.000 guaraníes y su idioma es hablado por 5 a 12 millones de personas, principalmente gente de origen mestizo, en Paraguay, Mato Grosso, Mato Grosso del Sur, Rondonia (oeste y centro de Brasil), Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando (al este de Bolivia) y en Misiones y Corrientes y en menor medida Entre Ríos y Formosa (en el noreste argentino).
La llegada de los jesuitas y su influencia (Siglo XVI en adelante)[editar]
En el siglo XV la sociedad guaraní pasó por un período de cambio. Comenzaron a aparecer instituciones unificadoras que probablemente, en el largo plazo, hubieran llevado al surgimiento de un Estado. Los karaí, palabra guaraní que significa "señores", que como profetas eran aceptados en todas las tekuas (aldeas) que se enfrentaban entre sí en un permanente ciclo de búsqueda de poder para la obtención del aguyé, son un ejemplo de estas fuerzas unificadoras. Estos karaís recorrían las aldeas predicando el mensaje del advenimiento de importantes cambios; y no estaban adscritos a ninguna tekua en particular, sino que eran pan-guaraníes, por así decirlo. Cien años después, con la invasión europea en la zona, llegaron los jesuitas, que, en cierto sentido, vinieron a competir directamente con los karaí. Aunque extranjeros, traían un mensaje unificador y, sobre todo, ofrecían algo muy importante: los guaraníes que aceptasen su convivencia pasarían automáticamente a estar cubiertos por las leyes del rey de España. La expansión del frente hispano-portugués y la amenaza real que esto llevaba aparejado llevó a un debate interno entre los partidarios de la alianza con los jesuitas, para así obtener la protección de la corona y los que preferían el enfrentamiento. En todo caso, la política guaraní obedecía a su propia lógica y en esa lógica los jesuitas fueron vistos como la pieza clave para obtener la protección del marco jurídico que la corona española otorgaba. De hecho desde el mismo momento que los guaranies tomaron contacto con los exploradores españoles les prestaron asistencia y formaron alianza con ellos, con la llegada de los misioneros y como ya se mencionó, advertidos de las similitudes en la concepciòn religiosa, se produjo un acercamiento mayor con los españoles, que les sirvió a los conquistadores, para un apoyo militar y profundizar la evangelización. La alianza generalizada de los dirigentes políticos guaraníes con la orden jesuita obedeció a una estrategia global, debatida y consensuada por esos dirigentes, fruto de no pocos enfrentamientos internos, para frenar o al menos limitar el avance de la agresión de hacendados españoles y bandeirantes portugueses (Existen numerosas fuentes documentales de testigos que presenciaron estos debates de líderes políticos guaraníes). Los jesuitas fueron utilizados por los guaraníes para mantener su idea de la política. El modelo político guaraní ya tenía un lugar reservado para ser ocupado por los jesuitas (el antiguo Karaí pan-guaraní, no en vano a los padres jesuitas también les llamaron así: karaís, incluso actualmente en guaraní correntino existe la palabra karaí). Por ello se explica la rápida consecución de la alianza y el florecimiento de las misiones. Las reducciones no eran más que tekuas o aldeas tradicionales que habían obtenido la protección de la corona, ingresando así no solo en el corpus legal sino también en una serie de intercambios económicos y culturales que se mantuvieron durante doscientos años. Los partidarios de la guerra se opusieron a esta alianza y permanecieron indómitos, en tekuas tradicionales (sin iglesias de piedra), advirtiendo una y otra a vez a los guaraníes "cristianos" que ese no era el camino. De hecho, cuando la orden jesuita perdió la amistad del rey y fue expulsada, las reducciones fueron arrasadas. Aun antes de la expulsiòn de los jesuitas (1767), en el tratado realizado entre España y Portugal (Tratado de Permuta, Madrid 1750) que modificaba la frontera luso-hispana, las reducciones que quedaban en manos de los bandeirantes eran destruidas y esclavizados los indígenas. Los guaraníes reducidos, los que habían apostado a la alianza con los jesuitas al haber sido educados y haber convivido más de 150 años con los sacerdotes, ya no eran los aborígenes que todos imaginamos con taparrabos y hablando solo su lengua, sino que habían sido instruidos para hablar latín, pintar cuadros, hacer obras esculturales, etc.; lo que hoy se llama barroco-guaraní, por lo que es importante desechar la teoría de que volvieron a la selva, porque ya ni ellos ni sus padres o abuelos habían vivido en la selva, y la mayoría lo que hicieron fue prestar servicios en las grandes estancias que se estaban constituyendo en las provincias de Santa Fe, Buenos Aires, ya que ellos tenían conocimientos del trabajo rural.
Siglo XIX en adelante[editar]
El escenario hacia principios del siglo XIX era otro muy distinto y los diversos grupos se aislaron entre sí. Cabe destacar, sin embargo, que esta situación llevó a profundizar en aspectos prácticos de la religión o pensamiento filosófico guaraní, como la obtención del estado de perfección o aguye por una nueva vía, no caníbal. Es notable la evolución del pensamiento guaraní con respecto a la obtención de energía por la vía caníbal. Es probable que la experiencia jesuita haya influido en ello, no sólo porque aquellos se negaban a aceptar la vía caníbal como parte de la religión, sino también por la profunda crisis que la desaparición de la experiencia jesuita tuvo en las tekuas involucradas.
Problemas que afrontan actualmente[editar]
Actualmente las comunidades de guaraníes de la provincia de Misiones pasan por graves problemas que podrían llevar a la desaparición del pueblo. Las principales causas son la falta de tierras, la desnutrición, la tuberculosis y la falta de ayuda por parte del gobierno provincial y federal. Son alrededor de siete mil guaraníes, agrupados en 76 aldeas. El factor principal de la crisis es la falta de territorios, ya que esta tribu utiliza los recursos naturales en amplias extensiones de tierra, desplazándose en grandes distancias para cazar, pescar, recolectar frutos del monte. La presión demográfica sumada a la explotación forestal hizo que las comunidades vean reducido su espacio vital. Además existe una emergencia alimentaria y sanitaria, con picos muy graves en algunas comunidades, con niños con alto índice de desnutrición y enfermedades asociadas. En 2004, 38 de las aldeas que existen en la provincia marcharon a la Plaza 9 de Julio, frente a la Casa de Gobierno provincial, en la ciudad de Posadas haciendo oír sus reclamos en busca de una mejora y ayuda por parte del gobierno.
Idioma[editar]
Los idiomas hablados por estos pueblos (guaraní) pertenecen a la familia tupí-guaraní. El guaraní paraguayo es junto con el español lengua oficial de la República de Paraguay, y el guaraní correntino es co-oficial junto con el español en la provincia de Corrientes, en Argentina. Otra particularidad de este idioma, es que después del latín es el que más ha sido utilizado en la catalogación de flora y fauna, hecho este debido a que el aborigen era un gran conocedor de su hábitat, lo cual favoreció a los naturalistas al momento de catalogar flora y fauna. "El guaraní es después del latín, según autorizadas opiniones, el idioma que ha dado mayor número de palabras a las ciencias naturales. Y el número de "americanismos" es tal, que el escritor rioplatense, Dr. Benjamín Solari, ha afirmado que hablamos guaraní sin saberlo".[7] La mezcla del idioma avá ñe'é, la lengua del hombre en guaraní (denominación similar a la del quichua, Runa-Simi la lengua del hombre), con el castellano es conocido en Paraguay como una tercera lengua llamada yopará o jehe'a/yejé'á. Otra caracteristica destacable de esta lengua es, que posee 6 vocales orales, siendo como en el castellano: a, e, i, o, u mas la 6ta. que es de pronunciación gutural, actualmente al ser dotada de grafía, este sonido es representado en la gramática oficial del paraguay por la letra Y, (hay otra forma de grafía que utiliza la letra I, más la crema, o sea Î), a su vez existe la nasalización de las vocales.
Canibalismo ritual y cultural[editar]
Varios arqueólogos afirman que restos arqueológicos en Sudamérica contienen muestras de canibalismo. Una de las sociedades que más desarrollaron esta práctica fue la de los guaraníes, quienes lo practicaban con fines religiosos, bajo la creencia de que era una forma de adquirir ciertas capacidad y aptitudes de la víctima.[8]
Parece probada la existencia del canibalismo ritual[cita requerida] como ofrenda a los dioses o beber el néctar aborigen, como manera de obtener la fuerza y el valor del guerrero enemigo. El principio básico que sustentaba la antropofagia guaraní era que la persona acumula energía a lo largo de su existencia, y que esa energía puede ser utilizada por otra persona para expandir la conciencia. El objetivo vital de los guaraníes era trascender los límites de la existencia cotidiana accediendo a lo que llamaban «la tierra sin mal»; un estado vital en donde una persona escapaba al daño, e incluso a la muerte (como supresión del nivel físico de la existencia). En este contexto, consumir la personalidad de una persona primero y su cuerpo físico después daba al practicante un incremento de energía imposible de conseguir por otros medios. De allí que los guaraníes no comieran a cualquiera, sino solo a los mejores. El canibalismo era parte del camino de la perfección o aguyé. Sin embargo, otros autores afirman, que aunque reconocían la existencia de un ser supremo al que denominaban Tupa, no elevaban templos ni hacían sacrificios u ofrendas en su honor.
Guaraníes en Argentina[editar]
La Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005, complementaria del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001, dio como resultado que se reconocen y/o descienden en primera generación del pueblo avá guaraní 3.268 personas (además de otras 9.089 que se autorreconocieron como guaraníes) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en los 24 partidos del Gran Buenos Aires. Otras 2.372 se autorreconocieron guaraníes en las provincias de Corrientes, Entre Ríos, Misiones y Santa Fe.[9] . Así también en Salta y Jujuy hay comunidades importantes.
Los guaraníes de Brasil[editar]
Los guaraníes de Brasil, que viven en su mayor parte en el estado de Mato Grosso del Sur, han perdido casi toda su tierra y están sufriendo una oleada de suicidios sin precedentes en América del Sur.[cita requerida] El pueblo guaraní se hacina en pequeños trozos de tierra rodeados por inmensas plantaciones o haciendas ganaderas, o acampan al borde de carreteras y caminos. En 2003 fue asesinado el líder guaraní Marcos Verón. Los culpables aún están en libertad.[cita requerida]
Véase también[editar]
Bibliografía[editar]
- Hednis, Tadeo Xavier: Jardín de flores paracuaria.
- ↑ ver Nuevo diccionario español-guaraní/guaraní-español, autor Antonio Ortiz Mayans, ed. eudeba 1980
- ↑ ver Sudamérica Indígena, autor D.E. Ibarra Grasso, ed. tea 1994, pag. 634
- ↑ Nuestros paisanos los indios, autor Carlos Martínez Sarasola, ed. EMECE 1992
- ↑ la palabra Paraguay, deriva de un vocablo guaraní, paraguá-y, con la que se denominaba a una región, llamada después por los geógrafos el Paraguay natural, y que comprendía la actual región de Asunción hasta los límites marcados por los ríos, Paraná, Paraguay y Apa
- ↑ Boliviahoy.com
- ↑ Guaranis
- ↑ Diccionario Guaraní-Español, autor A.O. Mayans, editorial EDUDEBA 1980
- ↑ Vacas Mora, V (2008). «Cuerpos, cadáveres y comida: canibalismo, comensabilidad y organización social en la amazonia». Antípoda, Revista de antropología y arqueología, enero- junio, núm. 6, pág. 271-291
- ↑ INDEC. Censo 2001 - Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas
Enlaces externos[editar]
Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Guaraníes. Commons- El Kunumi, Prof. Jorge Román Gómez, Ituzaingó, Corrientes
- Advierten sobre la desaparición de los guaraníes por falta de tierras, Diario El Territorio, Posadas, Misiones; 12 de septiembre de 2004
- Poema guaraní traducido
- El Ateneo de Lengua y Cultura Guaraní difunde la lengua y cultura guaraní
- Información adicional sobre los guaraníes (Web paraguaya)
- Actualidad del pueblo
- Survival International
- Orígenes (de los pueblos guaraní y tupí)