Llanero

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Batalla de Las Queseras del Medio, momento en que José Antonio Páez ordena a sus llaneros dar la vuelta para atacar a la caballeria española que los perseguía. Cuadro de Arturo Michelena (1890)

El llanero es el pastor a caballo que se encarga de todas las tareas relacionadas a la ganadería, hombre oriundo de los Llanos de la zona intertropical de la cuenca del río Orinoco que comprende dos países del norte de Suramérica, Venezuela y Colombia. En Venezuela es conocida como Región de los Llanos, y comprende los estados de Barinas, Apure, Portuguesa, Cojedes, Guárico, Anzoátegui y Monagas; y en Colombia la región es conocida como los Llanos Orientales, los Llanos u Orinoquía, conformada por los estados Arauca, Casanare, Meta y Vichada.

La figura histórica surgió en el siglo siglo XVII hasta su desaparición a finales del siglo XIX con la hegemonia andina y el nacimiento de la industria petrolera venezolana. Actualmente sigue vigente como pastor pero sin el apogeo de la ganadería de antaño.

Su origen etnico se remonta a la unión de los arahuacos, andaluces, canarios y en menor medida los esclavos traidos por la coronadurante el periodo de la conquista. La forma de ser y trabajar viene de los actuales estados Apure y Barinas de los venezolanos que adaptaron y modificaron las costumbres andaluces, para luego exportarlas al Nuevo Reino de Granada y demás estados de Venezuela.

Por sus manierismos, su origen étnico, dialecto, cultura, y papel en la guerra de independencia, guerras civiles venezolanas y en montoneras se ha idealizado y romantizado.

Etimología[editar]

La palabra «Llanero» se deriva del Llano, la manera como se conoce generalmente la región en ambos países y el mismo puede equipararse a la figura del gaucho enel centro de Argentina, Uruguay y Río Grande del Sur (estado brasileño), a la del huaso en Chile, al cowboy estadounidense el charro mexicano y el qorilazo en Perú de finales del siglo XIX. Si bien el término se utiliza a denominar a los habitantes de estas pampas, lo cierto es que por lo general su uso se asocia más con el oficio de cabrestero y baquiano en vez de solamente designar a un habitante.

Primeros poblamientos[editar]

Llaneros atravesando las pampas. Ramón Páez (1862)

En 1530 el primer hato fue introducido a unas veinticinco leguas de la ciudad de Calabozo por Cristobal Rodriguez junto con once familias cordobesas procedentes del Tocuyo. Fundó la puebla que él llamó San Luís de la Unión. De allí se empezaron a poblar las llanuras gracias a las reses, yeguas y potros traídos del Nuevo Reino de Granada y las diferentes familias andaluzas de Sevilla, Almeria, Granada, Cadiz, Jaén y Cordoba.

Para mediados del siglo XVII existían en los hatos más importantes unas 137.800 reses. Los autóctonos de la región, es decir, los Achaguas, los Yaguales, los Arichunas y Caquetíos (familia arahuaca) se encontraban ya casi destruidos por una guerra que duró ochenta años antes de la conquista, por lo que la evangelización y su eventual mestizaje fue dado sin mucho problema. El componente indígena en la región era bastante predominante, pero hoy por hoy, no representa ni un tercio. Entre 1640 y 1790 los negros cimarrones vivían en cumbes, una sociedad de cimarrones, estos terminaron por mezclarse con los llaneros al pasar los años.

En el siglo XVIII el Cabildo de Santiago de León de Caracas dictó la primera ley de reglamentación de los abusos de grandes criaderos del llano. A partir de esta fecha surgieron los cuatreros que practicaban el abigeato de los llanos, caracterizados por ser robos a mano armada.

A fines del siglo XVIII, la región exportaba 30,000 mulas al año a las Antillas y sacrificaba carne para los 1,5 millones de esclavos allí y en Cuba. Había 1.2 millones de cabezas de ganado en el área antes de 1815.

Entre 1916 - 1917 Bolívar Coronado señala que[1]

Los jinetes andaluces introdujeron en tierras llaneras las costumbres, los sistemas de organizar vacadas, someterlas, domarlas; pero ya por las necesidades de la propia naturaleza tropical, enteramente distinta a las de Europa, ya por viveza de temperamento y malicia de ingenio, el llanero abandonó los sistemas de sus progenitores" y lucha hoy con toda clase de animales bravíos, poniendo en actividad sus no comunes habilidades, haciendo arte propio con su astucia y su prodigiosa destreza. La misma lucha perenne y expiatoria con los elementos ásperos y rebeldes de las llanuras le ha ido inspirando los medios eficaces, y con ellos ha logrado imponerse victoriosamente; hace del potro cerril su esclavo y poderoso auxiliar vadeando ríos, cazando reses bravas, guerreando contra sus propios compañeros: convierte fieras e impetuosas novillas en mansas y perezosas lecheras; burla la ferocidad del caimán ruidosamente en las revueltas ondas de los ríos; y a la hora del sosiego y de la calma, cuando la brisa agita el precioso abanico de las palmeras, el llanero se columpia como un sultán oriental en la suave red de su chinchorro de finas cuerdas de moriche

El Llanero[editar]

Estos jinetes vivían de una forma semi-nómada, siendo contratados por diferentes hatos para realizar sus encomiendas; en estas travesías siempre había un cocinero, un médico, y un físico aparte del equipo de cabresteros y baquianos. Practicaban la pesca, la caza, el trueque y el comercio entre sí. Debido a la flora y fauna tan hostil del llano, estos se adaptaron para combatirla, por lo que era frecuente la doma de caimanes, toros y padrotes con sus diferentes utensilios como la soga y el cuchillo.  Altos de estatura, cuerpos delgados y de fuerte musculatura, adaptados al clima tropical. Según Ramón Páez, el llanero contaba con varias características físicas que se asemejaba con la árabe.

Decía Bolívar Coronado de este[2]

La amada, o la querida, o la esposa, el caballo y la guitarra: he aquí los dioses del llanero

Sobre la paja, la palma;

sobre la palma, los cielos; sobre mi caballo, yo,

y sobre mi, mi sombrero

Llaneros de las pampas. Dibujo de Henry Riballier (1880)

Siempre a caballo, sobrio, altivo y extremadamente varonil. Tomador de cafe negro y mascador de chimó, una especie de tabaco. El llanero hacía tanto las tareas del hombre como las de la hembra. El gran terreno del llano los obligó a ser versátiles a la hora de trabajar por lo que tenemos no solo a los cabresteros, sino a los queseros, talabarteros, bongueros y a los vegueros, cada uno de estos haciendo tareas que serían consideradas femeninas para la época.

Debido a la falta de instituciones educativas en la región, estos hombres eran sumamente supersticioso, adornando sus armas y utensilios con diferentes artículos religiosos para darles fuerza y suerte, teniendo siempre un amuleto de collar con rezos que solo ellos entendían, y teniendo cada pueblo sus propios espantos, como el Silbón y la Bolefuego. La inmensidad del llano y la mala administración política hizo a esta región valer el antiguo refran francés "Chacun pour soi et Dieu pour tous", sin embargo, o quizás a causa de esto, el llanero desarrolló su propio código de caballería e idiosincrasia que lo separan del resto. El altivo del llanero era tal, que podemos ver varios poemas y dichos como estos


Argenis Méndez Echenique, en su libro "Apure, en cuerpo y Alma", nos dice algunos aspectos sobre la cosmovisión de este pueblo

Algunos de los aspectos generales arraigados en el alma del llanero son:

• Concepto muy especial de Dios. Es un Dios humanizado, con el que se puede dialogar y compartir . “ Dios y Hombre”, “Con Dios y la Virgen” son expresiones comunes en la boca del llanero.

• Amplio concepto de libertad individual, territorial, de espíritu y pensamientos, libertad de acción.

• Concepto de patria. La patria chica y la patria grande. Patria chica, la llanura; patria grande, Venezuela

• La familia y el parentesco. El compadrazgo

• La amistad y lealtad al amigo

• Hospitalidad

• El valor personal, coraje y resolución (la autoestima)

• La generosidad y amplitud, derivadas tantas veces en la abnegación

• El trabajo creador

• El compromiso de la palabra empeñada

• El romance y la fantasía en el alma del llanero, expresados a través de la copla y la música

• La llanura global: un mundo propio de horizontes abiertos

• Intemporalidad. “El llanero no tiene prisa”

• Simbiosis con la naturaleza, sin romper el equilibrio ecológico

• Sobrio estilo de vida

Su modo de andar a caballo es diferente al de sus compañeros americanos. Ramon Paez en su libro Wild Scenes in South America; or Life in the Venezuelan Llanos nos hace dos obversaciones sobre el modo de andar a caballo de estos jinetes

Lo mismo que entre los arabes, los jinetes nunca meten enteramente el pié en los estribos, y solo se sostienen con el dedo gordo para librarse pronto de ellos en caso de caída. Este continuado hábito de cabalgar, arquea las piernas y los pies en modo característico, y les acredita fama de buenos hombres de a caballo

Muy pocas personas en el mundo son mejores jinetes que los Llaneros de Venezuela, exceptuando tal vez a los Gauchos de Buenos Ayres, o igualmente hábiles que estos en su dexteridad donde muestran hermosas proezas en equitación, debido a su trabajo en el campo del cual están acostumbrados desde su niñez. Sus caballos, además, están tan bien adaptados a las diferentes tareas de su profesión que bestia y hombre parecen ser el mismo ser

Rol en la independencia[editar]

El León de los Llanos, el Urogallo, la Bestia a caballo, Taita: José Tomás Boves

Al comenzar el proceso de la independencia, los llanos eran una región indispensable debido a sus ricos recursos ganaderos y agrícolas, y por tener sobre todo una gran cantidad de jinetes, fuertes, veloces, disciplinados y habituados a un ambiente duro.

Los llanos, a causa de su dificultad de transporte, fue una zona abandonada a comparación de las otras en la Capitanía General de Venezuela, esto causó que sus habitantes desarrollaran su propio modo de vida aparte del resto de la población, con sus propios códigos, pero también era un cantón con muchas cualidades que serían aprovechadas por los diferentes caudillos de turno para levantar montoneras.

El Leon de los Llanos, José Tomás Boves, aprovechándose de la situación tan precaria de los peones del campo del llano, hizo que gran parte de los llaneros se unieran al Ejército Realista, bajo la idea de la explotación de los mantuanos hacia este gentilicio. La represión hecha por los republicanos hacia los llaneros, la captura de negros cimarrones que se habían escapado en la escaramuza de la Primera República, los peones y esclavos reclutados, entre otros. Todo esto tuvo como reacción un completo rechazo en esta tierra hacia la república.

Boves, bajo una bandera pirata como principal estandarte y una montonera compuesta principalmente por llaneros lanceros, inició su participación en la disolución de la Segunda República.

Participando en diferentes campañas y batallas como la Campaña de los Valles de Aragua y del Tuy, La segunda Batalla de la Puerta, el Asedio a Valencia y la emigración a Oriente hasta lograr la disolución de la Segunda República y comandar su propia milicia compuesta por de miles de llaneros.

La plebe se puso en armas y de ella brotaron como emanaciones telúricas, los caudillos de la guerra. Para los siervos y esclavos, que nada entendían de constitución y concepciones jurídicas, el enemigo natural resultaba ser, precisamente, el gran propietario de tierras, el acaudalado comerciante en bienes de consumo básico (...).El gaucho y el llanero resultaban por su propia condición, guerreros natos. Muy pronto surgieron bajo las órdenes de caudillos que entraron en la leyenda como expresiones avasalladoras de la violencia elemental: un Quiroga en la Argentina, un Boves en Venezuela.

José Antonio Páez en su indumentaria típica.

La caída de la Segunda República trajo con sí varias consecuencias a la población llanera. Varias de las promesas que se les hicieron no fueron cumplidas. Se le quitaron varios cargos a diferentes pardos y llaneros que fueron condecorados por Boves y Monteverde. La prohibición de los saqueos, y el miedo a perder la autonomía en sus regiones por los realistas llevó a varias tropas a desertar el Ejército Realista. En algunas regiones la guerra fue constante por cinco, diez o hasta quince años y la única autoridad a la que se podía recurrir por protección durante y después del conflicto era el caudillo cuyo dominio se veía así legitimado, por eso tras la independencia quedaba listo un escenario de guerras entre jefes rivales. Como dijo el portugués Joaquim Pedro de Oliveira Martins (1845-1894) sobre la devotio ibérica

los pueblos ibéricos acuden como por instinto a sus tradiciones más primigenias

Ni Boves ni Morillo lograron conseguir el dominio de los llaneros, fueron hombres como el general José Antonio Páez, Manuel Cedeño, José Gregorio Monagas, José Antonio Anzoátegui, Francisco de Paula Santander, Ramón Nonato Pérez, Juan Nepomuceno Moreno y el Libertador Simón Bolívar serian los que al final conseguirían la simpatia de los llaneros a su causa.

Páez, el Centauro de los Llanos, el Ciudadano Esclarecido o el Taita era un hombre del pueblo, de origen humilde y canario pero sobre todo llanero; criado como uno hasta volverse un excelente lancero, cabrestero, baquiano y líder, se hizo una imagen en el llano hasta volverse caporal. La situación tan precaria del llano y de sus habitantes, llevaron a que sus compañeros lo persuadieran a entrar al Ejercito Libertador. Debido a su caracter y ser alguien por y para el pueblo, no le fue difícil levantar a la gente en armas, llegando no solo a comandar su propia montonera, sino a todo un país. Volviéndose no solo el primer presidente llanero de Venezuela, sino además uno de los pocos presidentes vaqueros que la historia ha visto. Al contrario de Boves, Páez no levantó a los llaneros en base a su odio, sino en base a sus necesidades, primero liberandolos del dominio español y después de la futura oligarquía bogotana. Bolívar Coronado señala que

Sea que estuviesen oprimidos por el coronel Gonzalo de Orozco, que era el encargado general de Rodríguez, sea porque éste apoyaba en todo las trapacerías y atentados contra los intereses y contra el honor de los colindantes, cometidos a diario por Miguel López, es lo cierto que aquella noche estalló el alzamiento. El futuro general, Páez, que, aun siendo ya caporal en el Hato de la Calzada, estaba muy a disgusto con sus superiores, hizo causa, con los sediciosos, y a la hora que se formó el alboroto fue él el primero en levantarse, tomar la lanza y dirigirse al lugar donde la negrada daba gritos y hacía gestos de rebelión

Los Bravos de Apure o Lanceros de Páez, ejército de llaneros compuesto de todas las clases, entre ellos, el Negro Primero, negro cimarrón vuelto llanero de gran calibre, fueron cruciales en varias batallas, como la de Las Queseras del Medio, en las que 153 lanceros llaneros de Páez bajo la táctica “Vuelvan Caras” derrotaron con solo 2 muertes a 1.200 jinetes españoles, dándole una cantidad de 400 bajas al bando realista. Los llaneros también fueron de vital importancia en las campañas de Urica, Pantano de Vargas, Boyacá, Batalla de Junín, Batalla de Ayacucho y Carabobo, las cuales fueron decisivas para el bando republicano.

Indumentaria típica[editar]

La vestimenta llanera está adaptada al clima tropical de la región. Y al contrario de los Charros y Gauchos, los Llaneros tienen más variaciones de atuendos debido a ser los jinetes de condición más humilde entre los grandes jinetes de América pero aún así manteniendo una base en común.

Bolívar Coronado describe su indumentaria de esta manera

Ante todo, lleva a la cabeza un pañuelo de seda fina de abigarrados tonos, ya en flores o arabescos, anudado a la nuca de modo que dos largas puntas le caen sobre la espalda. Encima del pañuelo el alado sombrero de fieltro, que llaman en el Guárico y en el Apure de pelo de guama. La camisa, de impecable blancura, lleva cuello angosto, ceñido, y abrochado por dos botones de oro puro, formando cada uno una medalla, un corazón, una herradura, o la marca o hierro que usa aquel sujeto para, marcar sus reses. De estos dos botones, de uno sube una cadenilla de oro, también de la cual penden los otros botones; vale decir, los de la pechera. En las mangas lleva a los puños sendas joyas del mismo metal. Toda la camisa, cuyas faldas van fuera del pantalón, flotando, está primorosamente bordada, con mil pliegues, dobleces, rizos y caprichosos calados. Principalmente en la pechera, donde generalmente lleva arabescos trabajados en redecilla negra decorada con hilos de oro y plata.

El garrasí de lujo está abierto con algo más de exageración que el garrasí común o de trabajo.

Desde la pretina hasta esa abertura, a lo largo, va una hilera de monedas de oro o de plata, atadas como los botones de la camisa, por su correspondiente cadena. El pie, desnudo, lleva sandalias de piel de res, curtidas. Estas sandalias llámense cotizas. Cuando el sujeto así vestido usa barba larga, la lleva recogida por un anillo de oro cuajado de esmeraldas y rubíes. La espuela también es de plata u oro cincelado

El capitán Vowel describió a Páez con el traje llanero de esta forma

Su traje era análogo al de sus compañeros de armas y consistia simplemente en una camisa abierta, de cuello y pechera y mangas muy anchas, hecha de pañuelos ingleses, con rayas rojas y transversales; y calzones sueltos de algodón blanco que le llegaban in poco mas debajo de la rodilla. Tenía las pantorrillas al aire y los pies descalzos, llevaba unas espuelas de plata maciza con agudas rodajas, como de cuatro pulgadas de diámetro. Cubría su cabeza con un sombrero de copa baja, tejido con hojas de palmera y provisto de una ancha cinta azul, atada bajo la barba, a guisa de barboquejo. Su lanza era liviana y muy manejable, y un fuste, de una caña negra; dura y elástica ,que crece en varios lugares de las llanuras

Ramón Páez, en su libro Wild Scenes in South America, Or, Life in the Llanos of Venezuela

El traje  de los llaneros consta de una larga y amplia camisa de bizarros dibujos en colores y calzones abotonados a la rodilla. Los zapatos estorban  pues están sujetos a fuertes lluvias y permanecen cubiertos de fango gran parte del año. Un par de polainas de cuero o botines, sujetas fuertemente a la pierna por botones o clavos de buena plata labrada, sirven de protección contra las espinas y hierbas sabaneras

Llanero militar (Boceto). Ramón Torres Méndez (1870)

La vestimenta documentada es de a comienzos del siglo XIX; en la que según los diferentes textos y descripciones podemos discernir que la indumentaria general estaba compuesta por[3]​ :

  • Cobija/Manta reversible elegante de trabajos arabescos, estaba compuesta de un color oscuro y otro claro que eran usados de diferentes maneras para mantenerlos frescos en el dia y caliente en la noche. La Cobija se portaba de diferentes maneras según el sujeto. Fundándose en el mismo principio, la manta o cobertor de hilo blanco, es de gran valor contra los soles ardientes rechazando mejor los rayos calóricos que la lana. Es la manta un artículo de ruinoso lujo a causa de los bordados con que se le suele decorar, pudiendo rivalizar en elegancia con la mas fina tunica de una bella de Nueva York o de París. Llevada por apuesto caballero en un día de fuerte sol, ofrece a lo lejos la misma pintoresca apariencia, y no menos elegancia que el albornoz de los arabes.[4]
  • Sombrero de semblanza andaluza hecho de palmeras o de cuero importado de naciones extranjeras.
  • Pañuelo fino de bordados arabescos usado en la cabeza o como barboquejo.
  • Camisa ancha de cuello abierto, bordada con arabescos en ciertas partes y abotonada con oro o plata.
  • Calzón/Garrasi/Uña de pavo era -según Don Lisandro Alvarado- un calzón bombacho, especie de Garrasí que se usaba a media pierna y terminaba con unas piezas colgantes que semejaban una uña de pavo, de donde proviene su nombre. El calzon abotinado en la rodilla con botones de plata u oro.
  • Polainas hechas con el material de la región abotonadas con plata u oro.
  • Espuelas y rodajas de oro o plata de mas o menos 4 pulgadas de diámetro, usadas de en el pie desnudo.

Los botones estaban hechos con la marca del hato.

El garrasi llanero evolucionaría hasta llegar al Liquiliqui moderno y la indumentaria actual de trabajo.

Utensilios[editar]

Para la vaqueria[editar]

El Bagre, pescado del Magdalena. Sillas, Utensilios. François Désiré Roulin (1823)

Cabo E'Soga:  Tipo de lazo corredizo que se elabora con cuero de res. Se prepara cortando una tira de más o menos tres dedos de ancho en forma circular sin que el cuero se rompa, para luego dejarlo secar. El cabo e’soga tiene varias medidas de aproximadamente treinta brazas, veintiocho y así sucesivamente.

Falseta: Lazo usado para enlazar y amarrar a las bestias del llano. La falseta o soga de pelo se elabora a partir de la crin y de la cola del caballo. Se cortan los pelos y se despeinan con las manos, luego se toman hebras en grupos de ocho y se van torciendo para formar las guías. Una vez que se tuercen varios grupos de hebras se dispone a unirlos entre sí, para ello se tuercen todo los pelos. Finalmente se coloca la soga al sol durante tres días y está lista.

Silla de Montar/Terecay: Estas sillas revelan su alegre origen árabe: la misma profusión de los adornos de plata, los dibujos en marroquín, el alto pico delantero y el así mismo elevado espaldar. Un confortable pellón de una piel entera de carnero, o de crines de caballo, cubre la silla y cae a los lados en pliegues de alta gracia. Lleva la silla bolsas de cuero, donde se guardan las cosas esenciales del viajero en las largas jornadas, como papelón, arepas y aguardiente, licor celebrado tanto por su uso como por su abuso.

Cacho: Cuerno de toro usado para tomar agua o aguardiente. Este cuerno va decorado con artificios y primores ejecutados por él en horas de siesta o de descanso, valiendo de cincel o buril la punta del cuchillo de cintura o la lanza. Estos primores consisten en arabescos imitando palmeras, flores o retratos de seres queridos.

Porsiacaso: El porsiacaso es un pequeño saco de tela con bolsas en los extremos, sirve para llevar en el caballo  la comida para el camino: casabe, papelón, café, queso, arepa, carne seca y por supuesto la mascada de tabaco.

Garrocha: Vara con punta aguda o mandador largo con el cual se obligaba a trabajar o andar el ganado. La garrocha  desempeñaba en esto de rechazar el ataque, un papel fundamental. Este instrumento, segundo en importancia después de la falseta cuando está en manos de un jinete, se fabrica de la liviana y resistente madera de la palma alvarico (aeneocarpus cubarro), aguzando simplemente el extremo, o fijándose una punta de hierro rodeada por aros sueltos del mismo metal, que cuando se sacuden cerca de las orejas de los animales, los espanta con el ruido que producen. El asta de la garrocha tiene unos 10 pies de largo y aunque no es más gruesa que un bastón normal, es capaz de resistir sin quebrarse, una gran presión.

Estribos: Los estribos tallados ordinariamente en un bloque de madera, ofrecen la particularidad de ser tan largos y macizos como en ninguna otra parte del mundo, y aunque llamados africanos, en nada se parecen a los árabes. Las esculturas de los estribos revelan elevado gusto, consistiendo su belleza principal, en los colgantes triangulares de las bases con los que estimulan a los caballos.

Hamaca: Uno de los pocos artículos de manufactura nacional que ha desafiado la imitación de los fabricantes extranjeros. Tejidas a mano en toscos aparejos, lucen finos adornos y franjas y ribetes del mas complicado y exquisito dibujo, costando una hamaca fina de cincuenta a sesenta dólares. Se puede decir con toda verdad que con la hamaca, la cobija y a silla con sus bolsillos llenos de provisiones,  el errante habitador de las llanuras lleva consigo su casa.

La hamaca y la cobija se  llevan arrolladas a la grupa del caballo, y cuando acampa el viajero, después de haber colgado el chinchorro o la hamaca, tiende una cuerda entre sus extremos o cabuyeras, y sobre ellas coloca diagonalmente la cobija y ya puede desafiar tormenta, durmiendo mejor  mientras más activen los vientos el balanceo.

Para la pesca[editar]

El llanero, al habitar en unas pampas inundables, no solo es un excelente vaquero, sino además un hábil pescador.

Curairas: Tipo de canoa construido artesanalmente que sirve para transportar la mercancía y traspasar los enormes ríos de los llanos y otras regiones fluviales. Se talla con troncos de madera (Copaifera Officinalis) enteros tallados en la mayoría de los casos con la materia prima que suministra el árbol. Miden aproximadamente 8 m de largo y 60 cm de ancho.

Canalete/Palanca: El canalete es parte integral de la curiara porque se trata del remo que le brinda a la nave el impulso para avanzar. haciendo presión en la palanca, camina hacia el otro lado de la embarcación, lo cual produce una fuerza de empuje que desplaza la misma.Puede ser usada en el mismo sitio, simplemente para direccionar la embarcación.

Anzuelos: En general el llanero usa anzuelos comunes del tamaño adecuado para los peces que quiere atrapar.

Nasa: Definida como un  chinchorro pequeño realizado en tela metálica o en tejido que se utiliza para la pesca de peces de río.

Atarraya: La atarraya es un implemento indispensable en la actividad pesquera. Se trata de una red de forma cónica y de elaboración artesanal. Se emplea para obtener peces en aguas pocos profundos. Generalmente se teje con naylon, empleando una aguja grande que permitirá hacer la primera cadeneta hasta continuar el trenzado final.

Armas[editar]

Ropera de Taza, siglo XVII. La espada llanera debido tener semejanza con esta.

Espada: El tipo de espada usado por llaneros varía muy poco del de las espadas españolas usadas en la época medieval, es decir, la espada ropera de taza. La empuñadura está coronada en forma de copa invertida, sirviendo como buena protección para la mano del portador. La espada es de dos filos y hecha de plata.[5]

Cuchillo: El llanero utilizaba un cuchillo llamado “Punta e´lanza”, de aproximadamente treinta centímetros de longitud, con una hoja en forma de lanza de veinte centímetros de largo y de diez centímetros de empuñadura.

Cubierta: Se trata de una funda de cuero para guardar el cuchillo o peinilla que se cuelga de la cintura a través de la correa. Suele tener adornos como chapas de metal plateadas o de oro. Tiene flequillos en la punta de la cubierta. Estas son elaboradas en las talabarterías a gusto del cliente. Se considera muy importante ya que representa parte de los utensilios de trabajo del hombre de campo como para el agricultor y el cazador; es también un accesorio decorativo varonil típico de la región.

Lanza: Debido a la práctica constante con la garrocha, los llaneros eran bastante hábiles con esta. Las montoneras de tanto Boves como de Páez estaban compuestas principalmente por llaneros lanceros debido a lo fácil que era conseguirlas y lo diestros que eran al usarlas. Las lanzas de los llaneros provenían de sus garrochas las cuales fueron modificadas para volverse armas blancas de largo alcanze.

Trabuco, siglo XVIII.

Trabuco: Arma de fuego avancarga, el trabuco del llanero era el “dragón”, es decir, el trabuco recortado al tamaño de una pistola utilizado en el siglo XVIII. No se tienen registros sobre que modelos utilizaban, pero lo más probable es que usaban los trabucos españoles de la guerra de independencia debido a las relaciones entre Virreinato de Nueva Granada y La Corona.

Todas estas armas hacían al llanero un hombre completo, sin estas, se sentía como ser miserable e incompleto, y muchos preferían no tener casa o domicilio a no tener su fiel espada, cuchillo, trabuco o lanza.

Actualmente, debido al fin de la guerra de independencia la mayoría del antiguo armamento dejó de usarse, y ahora solo se usa el cuchillo debido a su gran utilidad en el campo, y la espada ropera fue reemplazada por los diferentes tipos de machete como la Peinilla, la Rula, el Pico e’Loro/Pico e’Gallo y incluso el Charapo de los Andes Venezolanos.

Viaje a Llano adentro[editar]

El llanero se levanta a las 4 de la madrugada para evitar el sol. Prepara su olla y toma su café cerrero, carga su porsiacaso con su casabe, papelón y demás útiles; monta su silla,  sus macundales, se despide de su amada y parte a la llanura, al hato para realizar el viaje encomendando. A pesar de estar en la inmensa llanura, el llanero casi nunca está solo; la vaquería es una actividad que requiere la participación de varias manos para poder domar, tratar, o llevar al hatajo o ganado, lo que lo vuelve alguien muy sociable y alegre. Ya sea por la inmensidad del llano o el carácter sin mucha ley que había en esta pero el llanero resulta ser alguien sumamente individualista.

Marcas de hatos llaneros, siglo XVIII.

Podemos dividir al llanero en 4 tipos: el Cabrestero, el Baquiano, el Cuatrero y el Músico.

  • Cabrestero: Jinete que conduce las reses vacunas por medio de los cabestros.
  • Baquiano: Jinete conocedor de los caminos, atajos, idioma, y costumbres de una región. Actúa como guía para transitar por ellos.
  • Cuatrero: Jinete ladrón de hatajos, ganado y manadas.
  • Músico: Jinete compositor, y cantante de la llanura. Por lo general toca o el cuatro, arpa, maraca, bandola, o violín.

Hay otras profesiones, pero estos 4 tipos son universales, mientras que ser bonguero o veguero es de solo algunos peones, si bien es cierto que casi todos conocen como manejarse por un corriente fluvial o cultivar.

La gran travesía entre hatos para transportar el ganado era una sumamente rigurosa y demandante (podía tardar varios meses). Estos cabresteros y baquianos guiaban miles o cientos de reses por las inmensas llanuras debido a que el ferrocarril no había sido introducido en el país para esa época. Siendo cada res marcada según el hato de pertenencia.

Gracias a Bolívar Coronado tenemos varias marcas de ganado pertenecientes a varios hatos siglo XVIII, como lo son la de Evangelina Lopez y de Pedro Fraile.

El ganado no estaba en rejas, por lo que el único modo de diferenciarlos era con la marca. Para marcar la oreja, los llaneros usaban el llamado tenedor, con varias formas. Una de ellas era rajar la oreja del vacuno de esta varias formas.

Oreja de ganado de grandes hatos llanero marcada, siglo XVIII.

Estas caravanas que recuerdan mucho a la oriental, estaban comandadas por el cabrestero, entre ellos y de igual importancia, estaba el cocinero, el médico, un físico, y obviamente los diferentes vaqueros y baquianos. Al contrario del ganado en América del Norte o Europa, el de los llanos no estaba acostumbrado al contacto con hombre debido al no estar alambrados, lo que hacia el arreo más complicado.

Si un gran río bloquea su camino, estos tienen que guiar al hatajo y el ganado para pasar esta corriente; el bonguero, con su bongo -especie de canoa- transportaba la mercancía y algunos llaneros. Los vaqueros y el cabrestero se hundían en el agua y guiaban al ganado y a las bestias a pasar el torrente. Siempre teniendo cuidado de los mortales caribes y caimanes que habitan estas aguas.Gracias a las estampidas por lo general no solían acercarse a estos traspasos, pero de vez en cuando se veía a un caimán bloquear el camino, por lo que uno de los llaneros, armado con un cuchillo y su falseta, se hundía bajo el agua para atrapar el caimán y sacarlo del camino. Si los caribes llegaban a estas aguas, la única opción era escapar lo más rápido posible, debido a lo feroces y peligrosos que son. Este paso de ríos tardaba varias horas. [6]

Al terminar la jornada, después de comer y al acabar las tonadas, estos sacaban sus hamacas y las ponían en las palmeras o árboles disponibles, donde estos vaqueros podrán reposar tranquilamente. Si no había troncos cerca, estos usaban la cobija y la hamaca para una especie de cama improvisada. Si tenían la oportunidad y la fortuna de encontrar una pulpería o hato, estos reposaban en aquellas instalaciones gracias a la amabilidad de sus dueños. La calidad de las pulperías o hato variaba mucho, pasando de unos bastante lúgubres o otros bastante adaptados a las faenas del campo.

Bestias y Animales[editar]

El Caballo[editar]

Debido a la gran biodiversidad del llano, tenemos una gran cantidad de animales y flora que hacen a este ambiente bastante exótico y particular para la doma. El hatajo y el ganado se deja libre y crecer el campo, hasta que llegan a la edad adecuada para ser domesticados.

El caballo, tiene varias denominaciones según su color de piel: Rucio Palomo, Rucio Paraulato, Rucio Moro, Rucio Mosqueado, Alazán, Castaño,  Zaino, Bayo, Ruano y Zebruno. Cada caballo o padrote tiene un nombre particular que lo distingue del resto y muestra la afección del dueño hacia este. Nombres que también varían según su color de piel, aquí algunos: Lancero, Banderita, Guapetón, Corozo, Esmeralda, Cacique, Pluma de Garza, Bayoneta, Lucero, Torito, Bellaco, Caney, entre otros.

El caballo es el mejor amigo del llanero, tan así que hasta tenemos poemas como estos

Mi mujer y mi caballo

Se me murieron a un tiempo;

Que mujer, ni que demonio,

Mi caballo es lo que siento

Para el llanero, el caballo es por excelencia bestia. Otros animales no son bestias para el llanero. Al igual que el ganado es solamente el vacuno. Los cerdos son manadas.

Llanero domador, siglo XX

Para su doma, se va un equipo de llaneros armados con lazos, se escabullen y fuertemente inmovilizan las patas del potranco o semental con sus lazos, otro llanero llega y se monta encima de la bestia, le corta parte de la crin para mostrar que ha sido domado y se agarra de la que queda, el llanero da la orden y los demás quitan sus lazos, la bestia, al estar acostumbrada a la libertad de llano intentara con todas sus fuerzas de quitarse al domador, pataleando y con varios brincos, hasta que al final, la bestia es vencida, y resulta domada por el llanero.

El caballo llanero, además, es pequeño en comparación al resto de los americanos, pero sumamente fuerte y adaptado a las faenas del campo. Teniendo la habilidad de no solo pasar las pampas sino los ríos más bravos.

Animales[editar]

Un caimán, una anguila y cerdos salvajes son varios de los enemigos que estos jinetes se iban a encontrar. Para el caimán se le cazaba como juego y también por ser un obstáculo, por lo general con la falseta se le inmoviliza, pero su piel, al ser tan dura y resistente, se le tiene que clavar con la espada o cuchillo en puntos específicos como debajo de las patas. Las anguilas, capaces de matar un semental, eran un verdadero peligro, el método de caza era usar un caballo como anzuelo, este, al pasar por el rio seria atacado por las anguilas hasta inmovilizarlo, al revelar su posición, los llaneros los cazan con sus lanzas, y las demás anguilas huyen del campo para dejar el paso a los jinetes y el ganado, el caballo termina por recuperarse al momento, sin repercusiones del incidente.

El Bahareque[editar]

Bahareque tradicional.

El Bahareque es el nombre general que se le da al sistema de construcción de cierto tipo de viviendas en Venezuela y Colombia. Los bahareques han sido por lo general, el tipo de vivienda del llanero. El techo es de Casupo, una hoja larga que se va colocando superpuesta a manera de tejas y se va amarrando con mecatillo. Esas hojas se secan y quedan tostadas por el sol, es un techo totalmente impermeable y fresco. Sus paredes de pajareque se hacen abriendo un hueco en la tierra y allí se echa bastante barro mojado, se le añade mucha paja cortada en pequeños trozos y se meten unos cuantos hombres en el hoyo para pisar el barro hasta que esté bien mezclado. Previamente se hace una armazon con palos y verada., para las paredes. El barro se lanza hasta rellenar los espacios de la armazón. El bahareque es muy fresco, es ideal para el clima del llano. Sus patrones siempre siguen formas rectangulares; además es utilizada para el mobiliario interno, elaborado completamente con los materiales disponibles en el lugar. Las enramadas externas anexas al bahareque las llaman caney.

Cultura[editar]

Pareja llanera colombiana bailando Joropo.

Varias décadas de sincretismo cultural dieron lugar a lo que hoy se conoce como el folclor y tradiciones llaneras; los constantes desplazamientos geográficos de individuos hacia la región desde la época de la conquista hasta el día de hoy, permitieron el surgimiento de una amalgama de costumbres que, junto a las tradiciones de indígenas autóctonos, conforman la característica etnia llanera. Por ello, en la escena de lo cultural existen tan variadas, como fascinantes manifestaciones, representadas por su danza y música, el joropo; por sus obras escritas, el poema llanero; por sus costumbres tradicionales, el trabajo de llano; por su deporte, el coleo; y por sus fiestas más populares. Todo ello se convierte, entonces, en exponente del brío y la rusticidad de la etnia llanera.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

  • Coronado, Bolivar (1917). El Llanero. 
  • Coronado, Bolivar (1917). El Llanero. 
  • Páez, Ramón (1862). Wild Scenes in South America, Or, Life in the Llanos of Venezuela. 
  • Páez, Ramón (1862). Wild Scenes in South America, Or, Life in the Llanos of Venezuela. 
  • Páez, Ramón (1862). Wild Scenes in South America, Or, Life in the Llanos of Venezuela. 
  • Páez, Ramón (1862). Wild Scenes in South America, Or, Life in the Llanos of Venezuela.