Cumbia villera

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Cumbia villera
Orígenes musicales Cumbia argentina y colombiana
Orígenes culturales Villas miseria de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, Argentina
Instrumentos comunes Teclados, keytar, güiro, tumbadoras, trompeta, saxofón, acordeón, bongós, guitarra, bajo, batería, y timbales, entre otros.
Popularidad Muy alta desde su inicio en 1999 hasta mediados de la década del 2000, luego disminuyó su influencia levemente pero sigue con popularidad y fuertemente instalada en las clases bajas y trabajadoras de Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile. Se difundió a gran parte de Latinoamérica.
Fecha de origen Fines de los años 1990 en Argentina
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La cumbia villera es un subgénero de la cumbia argentina nacido en las villas miseria de Argentina y popularizado en toda Latinoamérica y las comunidades latinoamericanas en el exterior.[1]

Líricamente, la cumbia villera usa el vocabulario de las clases marginales y bajas, como los lenguajes argentinos del lunfardo y el lenguaje tumbero (lenguaje de matones), y trata acerca de temas como la vida cotidiana en las villas, pobreza y miseria, el consumo de drogas duras, promiscuidad y/o prostitución, parrandas en los boliches (discotecas y clubes) que difunden la cumbia y otros géneros musicales tropicales (como el emblemático boliche Tropitango de Pacheco),[1] la cultura futbolera de los barra bravas, delincuencia y enfrentamientos con la policía y otras formas de autoridad, antipatía hacia los políticos, autenticidad en el sentido de ser auténticos villeros (los habitantes de las villas), entre otros temas tratados en las letras de la cumbia villera.[1] [2]

Musicalmente, la cumbia villera basa su sonido en el uso intenso de sintetizadores, efectos de sonido, voces de teclado, keytars (teclado-guitarra), batería electrónica y otros elementos de los instrumentos eléctricos. El sonido característico de la cumbia villera nació tomando influencias de la cumbia colombiana, cumbia sonidera, cumbia santafesina, y cumbia chicha en el ámbito de la cumbia, y del reggae, ska, foklore argentino, y música electrónica de los otros géneros musicales.[1] Por último, el creador de la cumbia villera, Pablo Lescano, admitió que sus letras fueron influenciadas por bandas del punk rock argentino como Dos Minutos y del rock rolinga argentino como Viejas Locas.[3] [4] Este repaso no es definitivo, a medida que el tiempo fue pasando y el género evolucionó, muchas bandas empezaron a explorar diferentes sonidos, por lo que nacieron nuevas fusiones,[5] como la cumbia rapera con Bajo Palabra mezclando cumbia villera con hip hop, y el tropipunk con Kumbia Queers mezclando cumbia villera con punk.

Por sus características, la cumbia villera ha sido comparada con el gangsta rap, reggaetón, punk rock, tango, foklore argentino, rock rolinga, canción de protesta, raggamuffin, baile funk, outlaw country, y narcocorrido, entre otros géneros musicales.[1]

Historia[editar]

Orígenes y desarrollo inicial[editar]

La cumbia villera nació a fines de los años 1990's,.[1] [6] La introducción de políticas neoliberales en Argentina durante el gobierno de Carlos Menem le dio un rápido aumento a la economía de la nación pero progresivamente marginalizó grandes sectores de la sociedad, y para fines de la década, Argentina estaba en una depresión total e implacable. Algunos de los más afectados por esta crisis fueron las clases trabajadoras y bajas, y formaban parte de ellas los habitantes y moradores de las villas miseria en Buenos Aires y su área metropolitana, que tenían predilección por la cumbia y otros géneros musicales tropicales.[1] Sin embargo, a lo largo de los años 1990, las bandas argentinas de cumbia como Grupo Sombras o Grupo Green no tocaban los asuntos sociales y de hecho sus letras se limitaban a temas como el amor o la fiesta.[1] [7] Fue en esta situación que en 1999 la primera banda de cumbia villera nació en las profundidades de Villa La Esperanza, una villa en San Fernando (zona norte del conurbano bonaerense).[1] [8] Pablo Lescano, por entonces el que tocaba el keytar en una de estas bandas de cumbia, Amar Azul, comenzó a escribir nuevas canciones con letras más agresivas pero su banda las rechazaba, así que empezó a ahorrar con los ingresos obtenidos por derecho de autor con las canciones que escribió para Amar Azul, compró instrumentos y equipamiento para producir una grabación independiente, y creó un nuevo grupo con una estética diferente, letras diferentes y sonido diferente, Flor de Piedra.[1] Sin embargo, Pablo Lescano decidió no tocar instrumento alguno en la banda porque se quedó en Amar Azul, y se limitó sólo a escribir, componer y ser el mánager. Flor de Piedra lanzó el primer disco de cumbia villera ("La Vanda Más Loca") a través de enviarle el máster a una emisora pirata debido a la falta de interés de las grandes compañías discográficas, y cuando la canción usada como corte de difusión y primera canción de cumbia villera "Vos Sos Un Botón" comenzó a arrasar en la audiencia, el sello Leader Music finalmente se interesó en la banda.[1]

Las grabaciones comenzaron a tener alta rotación, y pronto los pobres, los marginados y los desocupados se identificaron con el nuevo género musical,[1] [6] y la cumbia villera se propagó hacia otros grandes centros urbanos, eventualmente ascendiendo a la popularidad en toda Argentina.[1] [9] Para 2000 habían docenas de bandas de cumbia villera fundándose, tocando, y grabando sus discos,[1] una de estas bandas era incluso la segunda creada por Pablo Lescano (esta vez definitivamente con el rol de cantante y a la vez tocando el keytar), Damas Gratis, la cual creó luego de un accidente con la moto que le costó su lugar en Amar Azul.[1] Las nuevas bandas además fueron más allá de los cimientos iniciales de Flor de Piedra y comenzaron a explorar nuevos sonidos y temáticas, trayendo elementos del rock (Los Gedes) o la música clásica (Mala Fama), y haciendo las letras más socialmente conscientes (Guachín) o radicalmente agresivas (Pibes Chorros). La crisis que explotó en 2001 en Argentina aumentó fuertemente la popularidad de la cumbia villera y la simbolizó para toda la posteridad como un ícono de una época en la historia argentina.[1] [6] [10] Fue en esta época que algunos de los más magníficos discos de la historia de la cumbia villera se hicieron, como "100% Villero" de Yerba Brava (2001) y "Sólo Le Pido A Dios" de Pibes Chorros (2002). El género y sus repercusiones fueron ampliamente debatidos en los multimedios mainstream,[1] [11] [12] con debates en los diarios de mayor tirada, revistas, programas de TV y programas de radio, y el fenómeno incluso llegó a la televisión con "Tumberos" (2002) y el cine con "El bonaerense" (2002) y "El polaquito" (2003). Las bandas de cumbia villera incluso comenzaron a ir de gira por países vecinos, Norteamérica y Europa, propagando el género más allá de las fronteras. Esta invasión argentina influenció fuertemente al público de los países latinoamericanos donde las bandas se presentaban, y pronto se formaron bandas de cumbia villera provenientes de Uruguay (La Clave), Paraguay (Los Rebeldes), Bolivia (Diego Soria), Chile (Buena Huacho), y México (Cumbia Zero), contribuyendo musicalmente al género al usar los diferentes estilos e influencias de los géneros musicales de sus diferentes países, y contribuyendo líricamente al usar el vocabulario y la jerga usada en la vida cotidiana en sus respectivos países.

Madurez musical[editar]

Las tendencias en la cumbia argentina comenzaron a cambiar para 2003, debido a la elección del presidente argentino Néstor Kirchner y la subsiguiente mejoría en la economía de la nación, algunas medidas nuevas en la industria musical de Argentina que afectaron la temática original de la cumbia villera como la presión de los mánagers de las bandas para que dejaran de cantar letras controvertidas y la censura de las emisoras y del COMFER que prohibió la cumbia villera, aunque en qué grado la censura disminuyó el predominio de la cumbia villera o, por el contrario, avivó aún más al género musical, es debatido.[6] [13] [14] La campaña en las villas de grupos cristianos (tanto católicos como evangélicos) también contribuyó.[15] Otras causas incluyen cambios en las bandas de cumbia villera como separaciones (Guachín), cambio de cantantes y/o otros miembros (Yerba Brava) y caídas en las drogas u otras adicciones (Damas Gratis), y el ascenso de nuevas bandas de cumbia que eran diferentes tanto en sonido como en letras y hasta estéticas como La Base y El Original que, en términos generales, evitaban las letras controvertidas y en lugar de eso cantaban sobre amor, y denominaron sus estilos como "cumbia base" u otros apodos para evitar las implicancias de ser etiquetados como cumbia villera y subsecuentemente tener prohibido tocar en boliches o recibir promoción, debido a la censura del COMFER.

A lo largo de la década de los años 2000s, la cumbia villera continuó teniendo peso en las comunidades trabajadoras y pobres a lo largo de Latinoamérica, con incluso nuevas bandas siendo formadas cada año por toda Latinoamérica y continuando con la evolución del género, junto con las usuales giras que constantemente hacían alrededor del continente las bandas más representativas como Damas Gratis y Pibes Chorros. Tan tarde como en 2007, el 30% de las ventas totales en la industria musical de Argentina eran todavía de grabaciones de cumbia villera.[13] Pero su predominio e influencia en Latinoamérica se disminuyó algún tanto con el ascenso del reggaeton a mediados de la década de los 2000s, y con la bachata y la cumbia wachiturra en los años 2010s.[16] Sin embargo, otros autores tienen diferentes opiniones, como Pablo Semán, un sociólogo argentino, antropólogo, investigator en el CONICET y profesor en el Instituto de Altos Estudios Sociales y la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de General San Martín, quien también estudió el fenómeno del rock rolinga y la decadencia en la cultura de Argentina en los 1990's; Pablo Semán argumenta que la cumbia villera está por fin siendo reivindicada en la década de los 2010s en los círculos de cultura, filosofía y pensamiento (como universidades y secretarías de gobierno) como un representante genuino de la expresión de los postergados.[6] Las nuevas acciones de apoyo y difusión desde las figuras más representativas de los otros géneros musicales, como la ascendente promoción en los 2010s de bandas de cumbia villera por publicaciones mainstream del rock y el pop como la revista Rolling Stone de Argentina, la organización de recitales y fiestas de cumbia villera en locales y clubes donde las bandas mainstream del rock y el pop suelen tocar, por fuera del circuito de bailantas tropicales (el conglomerado de discotecas de cumbia y música tropical), y por último, la cercana colaboración y producción financiera de bandas de cumbia villera por músicos mainstream como Andrés Calamaro, Vicentico y Fidel Nadal, es también un fenómeno de la década de los 2010s que es visto como un signo de buena salud en el género.[3] [17] Con todo y más allá de los pormenores, la cumbia villera permanece en la memoria del imaginario colectivo como la más agresiva, la más desafiante y la más socialmente consciente forma de cumbia hecha en toda la historia, y uno de los últimos géneros hechos con auténtico compromiso social en toda la música en tiempos recientes.[1] [6] [18]

Características[editar]

Pablo Lescano (vocalista-tecladista y fundador de Damas Gratis) con su keytar, uno de los instrumentos simbólicos de la cumbia villera. A dicho instrumento también se lo conoce como "teclado-guitarra".

La cumbia villera es una corriente de la cumbia argentina cuyas bandas y cantantes en sus letras abordan frecuentemente temáticas relacionadas al sexo, las drogas, el alcohol, el fútbol,[19] la pobreza,[19] la represión policíal,[19] y la delincuencia.

El calificativo de villera se refiere (tanto en femenino como en masculino) a los habitantes o a cualquier cosa (en éste caso un estilo de cumbia) que provenga de las villas miseria (denominación que reciben en el país los asentamientos informales conformados en su gran mayoría por viviendas precarias) y también a las personas de clase baja en general, ya que, en sus comienzos, la mayoría del público y los propios músicos de ésta corriente eran habitantes de distintas villas del Gran Buenos Aires. Si bien el calificativo es usado en forma peyorativa por aquellos que pertenecen a otras clases sociales, ha sido apropiado por muchos habitantes de las villas, quienes lo utilizan como distintivo de pertenencia y hasta orgullo, pero sólo cuando es usado por un miembro del mismo grupo social (en forma similar a la expresión inglesa nigger).

La cumbia villera tuvo su origen a fines de la década de 1990 en barrios humildes de la zona norte del Gran Buenos Aires, extendiéndose hacia el resto del país en los siguientes años (aunque Buenos Aires y su área metropolitana siempre se mantuvieron como epicentro del movimiento).

Los Wawancó y Cuarteto Imperial, bandas originarias de Colombia, fueron las precursoras de la cumbia en Argentina, en los años 1960, donde consiguieron tener éxito y sirvieron de influencia para las bandas de origen argentino que entonces se fueron formando desde esa misma década, especialmente en la provincia de Santa Fe (desarrollándose allí la cumbia santafesina) y en el noroeste del país (donde se desarrolló la cumbia norteña). Con la constante migración interna argentina (producida principalmente desde la década de 1940) de habitantes de todo el país (principalmente del norte) hacia Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, la cumbia fue ganando popularidad en la capital argentina y sus alrededores (en el sur del área metropolitana la cumbia santafesina comenzó a tener buena popularidad desde los años 1970), así como también debido a la migración de población proveniente de Bolivia y Perú hacia todo el país (en esos países la cumbia desde hace tiempo estaba arraigada en amplios segmentos de la población).

En la década de 1990, marcada en el ámbito político por el neoliberalismo conservador del gobierno argentino (encabezado por el presidente Carlos Menem, quien terminó su mandato en 1999 y fue reemplazado por Fernando de la Rúa), la situación económica y social fue empeorando poco a poco hasta que en el año 2001 se produjo una grave crisis que sumió a buena parte de la población del país dentro del índice de pobreza (en 2002 el mismo superaba el 50% de la población total). Ya desde mediados de los años 1990 los asentamientos informales (llamados villas de emergencia, villas miseria o simplemente villas) formados por población de escasos recursos económicos fueron creciendo de manera notoria en los centros urbanos, así como también se dio un gran aumento de la delincuencia y la violencia callejera.

Desde fines de los años 1980 la cumbia había comenzado a ser el género más consumido en la clase baja argentina, incluso en la capital y sus alrededores, y en los '90 su popularidad siguió aumentando en todos los estratos sociales. Sin embargo, las letras de la cumbia argentina siempre fueron mayormente románticas o referidas a la vida cotidiana, y si bien desde hace tiempo había canciones que abordaban temáticas como el sexo y el consumo de alcohol, no lo hacían utilizando un lenguaje vulgar o explícito. La lírica referida al alcohol y las fiestas se fue dando con mayor asiduidad en la década de 1990, donde tuvo especial injerencia Amar Azul, una de las bandas más exitosas de la época, aunque no había canciones que llegaran a ser consideradas groseras, pero músicos salidos de dicha banda formaron al poco tiempo las tres bandas pioneras en la cumbia villera: Guachin (Grupo), en 1998, y Pala Ancha y Flor de Piedra en 1999. Otras bandas formadas en ese año fueron Canto Negro, Grupo Kalu, Yerba Brava y Sipaganboy.

Pablo Lescano, considerado mentor de la cumbia villera, en Amar Azul, además de tocar el teclado, compuso las letras de algunas canciones, pero otras letras no salieron al aire debido a que otros miembros de la banda las consideraban demasiado explícitas. Su inspiración para escribir letras de éste tipo provino principalmente de 2', banda argentina de punk rock que escuchaba en su adolescencia, además de que, según sus propias palabras, la escuchaban todos los jóvenes de su barrio (en la década de 1990 era una banda muy escuchada entre los estratos sociales bajos del país), y notó que en la cumbia de Argentina prácticamente no existían canciones como las de dicha banda, que relataran, en la propia jerga de la juventud de clase baja, los problemas que se daban cada vez con más asiduidad en las calles (principalmente en los barrios bajos), como ser las peleas, el abuso de drogas y alcohol, los conflictos con la policía, la delincuencia, etc. Por lo tanto juntó a varios músicos y un amigo llamado Daniel Lescano, a quien colocó de vocalista, y formó la banda Flor de Piedra, y con dinero que había ganado tocando en Amar Azul, pagó el alquiler de un estudio de grabación para la producción del primer disco de la nueva banda, el cual se llamó La vanda más loca, que salió a la venta en 1999 y fue el primero de lo que posteriormente se denominó cumbia villera.

Flor de Piedra intentaba autodenominar como cumbia cabeza -tal es el nombre de una de las canciones de su primer disco- a su estilo (el término cabeza deriva del término peyorativo cabecita negra), mientras que Pala Ancha y Sipaganboy lo intentaban imponerlo como cumbia callejera -nombre del primer disco de Pala Ancha, producido en el año 2000-. Por su parte, El Indio en el año 2000 comienza su carrera y edita su primer disco, llamado Cumbia de barrio, intentando así imponer ese nombre.

Términos como cabeza o de barrio ya eran usados desde hace algunos años en Argentina para caratular al estilo de rock and roll (rock barrial, rock cabeza, punk barrial, punk cabeza, etc.) de bandas como Ratones Paranoicos, Flema, 2', Attaque 77, La Renga, Bersuit Vergarabat, Viejas Locas, Jóvenes Pordioseros, etc., y de hecho ya en los '70 había un estilo de punk denominado street punk (punk callejero en inglés), más adelante llamado oi.

El nombre de cumbia villera aparece en el año 2000 debido al nombre homónimo (Cumbia villera) del primer disco (y de una de las canciones del mismo) de Yerba Brava (cuyo vocalista provenía de la ya disuelta banda Canto Negro).

En ese mismo año surgieron numerosas bandas (Damas Gratis -banda insignia del movimiento de la cual Pablo Lescano es vocalista y tecladista-, Mala Fama, Meta Guacha, etc.) que fueron caratuladas dentro del mismo estilo. Allí la cumbia villera comenzó a tener éxito comercial masivo y los medios de comunicación y la opinión pública de inmediato comenzaron a realizar agresivas críticas, lo cual no hizo más que acrecentar su fama y éxito (algo similar a lo ocurrido en la década de 1970 en Inglaterra con el punk rock). En los siguientes años surgieron numerosas bandas y solistas, entre los que destacan Pibes Chorros (la otra banda insignia de la cumbia villera), Los Gedes, Altos Cumbieros, Supermerk2, Jalá Jalá, La Piba, Eh Guacho, La Base Musical, etc.

Las canciones solían relatar la vida en los barrios más pobres de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. En todo el país, la pobreza y deficiencias educacionales fueron aumentando gradualmente en los años 1990,[20] aumentando la marginalidad de muchos jóvenes de clase obrera que se encontraban en situación de desempleo. Las letras de cumbia villera suelen reflejar este hecho, relatando el estilo de vida de los jóvenes de ese estrato social, relacionada con el consumo de alcohol y drogas y el mantenimiento de relaciones sexuales promiscuas, y también en muchos casos con la delincuencia (las canciones que incurren en esa temática suelen glorificarla).[21] [22]

La corriente comenzó a percibir grandes transformaciones hacia el año 2004, debido a la censura que ya en 2002 recibieron las canciones que usaran lenguaje vulgar o contuvieran letras explícitas. De esta manera las canciones con letras más crudas dejaron de ser difundidas de forma masiva y la propia industria musical comenzó a producir bandas y cantantes (los cuales eran tomados a través de castings) más comerciables con canciones cuyas temáticas estuvieran más alejadas de líricas relacionadas a la vida marginal. Cabe destacar que muchas de las nuevas bandas y cantantes no solían escribir sus letras, de manera que eran los productores quienes las inventaban y en muchos casos simplemente recurrían a hacer covers. De esa manera las bandas de cumbia villera se volcaron a hacer canciones menos agresivas o bien se disolvieron, ocasionando que la corriente tuviera un gran declive. También se dieron casos de bandas (como Pibes Chorros o Yerba Brava) donde los productores, quienes eran propietarios de los nombres de las bandas, reemplazaron a los antiguos músicos por oponerse a los cambios, y en su lugar colocaron a otros, manteniendo el mismo nombre pero con una conformación diferente. Si bien la cumbia siguió teniendo un éxito comercial masivo, las nuevas bandas eran consideradas parte de la cumbia villera meramente por su sonido y no por sus letras, que dejaron de ser explícitas en la mayoría de los casos, por lo cual muchos ya no consideraban villeras a las nuevas bandas y solistas.

A éste fenómeno lo acompañó la progresiva mejora económica y social de Argentina, lo cual hizo que la cumbia villera pasara a ser ampliamente consumida incluso por la clase media como música festiva, debido también al ablandamiento de la lírica. Esto hizo que para las nuevas bandas y artistas ya no fuera importante dar una imagen villera, sino que se focalizaron más en la diversión y la festividad, relacionadas también con el sexo, el alcohol y las drogas blandas, pero de forma menos agresiva.

Con la cumbia villera nació la tribu urbana (o subcultura) de los cumbieros (cabe aclarar que con el término "cumbiero" también se denomina a cualquier oyente o fanático de cumbia más allá de pertenecer o no a la subcultura mencionada), los cuales son seguidores de las bandas de la corriente y en su gran mayoría pertenecen a la clase obrera. Su vestimenta en un principio tenía cierto parecido a la de los rolingas (subcultura argentina originada a mediados de los años 1980 que influenció a los cumbieros en su forma de vestir y se relaciona a la afición a The Rolling Stones), aunque ligeramente más deportiva. El pelo se solía usar largo o medianamente largo, lo cual era común desde hace algunas décadas en la juventud urbana argentina, influenciada por las subculturas hippie, metalera y rolinga, que tuvieron una presencia significativa en las ciudades grandes del país desde los años 1960 (en el caso de los hippies, ya que las otras dos subculturas aparecieron en el país en los años 1980 -a fines de esa década los hippies comenzaron a disminuir notablemente-). Hacia mediados de los años 2000 la vestimenta pasó a ser más deportiva y ancha, y también se hizo más común el uso de pelo corto, todo ello influenciado por la subcultura hip hop, y a veces tiñéndolo de distintos colores, lo cual fue tomado de la subcultura punk. A fines de la misma década la vestimenta volvió a tener ligeros cambios y se hizo común el uso de ropa ancha pero más elegante y menos deportiva, esto debido a la mejora social que tuvo Argentina y a la gran incursión que hicieron los jóvenes de clase media en la cumbia villera. También se hizo común el uso de pequeñas crestas al ras del pelo (no levantadas con gel como suelen hacer los punks), a veces teñidas de amarillo.

Influencias[editar]

El "güiro", otro símbolo de la cumbia villera. Instrumento también conocido en la cumbia villera como raspador o rallador.

Dentro de su composición musical, la cumbia villera toma algunos sonidos electrónicos de la cumbia sonidera, y el sonido del acordeón de una vertiente de la cumbia colombiana. En Argentina el acordeón diatónico se usa para tocar un género musical folclórico llamado chamamé; en la cumbia, en lugar del diatónico se utiliza el acordeón de teclado y pistones. Las bandas de cumbia peruanas y bolivianas de las décadas de 1970, 1980 y 1990 también fueron influyentes en el origen de la cumbia villera.

Las temáticas frecuentadas por la cumbia villera ya habían sido abordadas desde mediados de los '80 por las bandas de rock rolinga y rock barrial o rock chabón (incluido en esas categorías el también denominado punk barrial o punk cabeza argentino) en general pero de manera menos frecuente y a veces menos explícita. Esa corriente del rock and roll argentino tuvo una importante influencia en la cumbia villera, heredando ésta ciertos códigos de lenguaje y comportamiento, los cuales eran comunes en los jóvenes de clase baja, que en los 1980 y 1990 solían tener como música predilecta a ese estilo de rock and roll. Bandas como Ratones Paranoicos, Flema, 2', Attaque 77, Viejas Locas, Bersuit Vergarabat, La Renga, etc., ya habían avanzado en líricas acerca del consumo corriente de bebidas alcohólicas y drogas, el sexo promiscuo, la identificación barrial (similar a la identificación o simpatía por un equipo de fútbol), la violencia callejera, la delincuencia y el odio hacia la policía y la burguesía, todo ello utilizando a veces un lenguaje vulgar y explícito. Bandas como Bersuit Vergarabat de hecho hicieron algunas canciones donde se mezclaron la cumbia y el rock and roll. En los años 2000 aparecieron varias bandas underground de punk que mezclan ese estilo con la cumbia.

El chamamé también tuvo influencia cultural y musical sobre la cumbia villera debido a la migración de población del nordeste argentino (de donde es originario) y Paraguay hacia Buenos Aires y alrededores, donde se relacionó con población proveniente de otras regiones del país y de países cercanos donde la cumbia ya estaba arraigada. En el chamamé hay ejemplos desde mediados del siglo XX de canciones que hablan de conflictos con la policía, borracheras y peleas, aunque la lírica suele ser más poética. Existen desde hace algunas décadas además bandas que fusionan cumbia y chamamé, como Los Caú, Los Dioses del Chamamé y Los Caté. Mala Fama, importante banda de cumbia villera, tiene una canción de chamamé.

El rap es otro género que influenció fuertemente a la cumbia villera principalmente desde lo cultural, aunque hay bandas que mezclan cumbia con rap (como Bajo Palabra, banda de rap que en la mayoría de sus canciones lo suele fusionar con algo de cumbia).

El reggae y el ska son géneros en los que incursionaron bandas de cumbia villera como Damas Gratis, Flor de Piedra, Mala Fama y Los Gedientos del Rock, entre otras, generalmente mezclándolo con cumbia. También hay bandas y solistas de reggae (como Fidel Nadal) que han hecho canciones donde lo mezclan con cumbia. En el ska, el ejemplo más importante es el de Los Auténticos Decadentes, banda que si bien está etiquetada dentro del ska, tiene canciones de muchos otros géneros (bolero, cuarteto, cumbia, pop, etc.), y ya desde un comienzo tuvo algunas canciones de cumbia. De hecho es una banda muy popular en Argentina en todos los estratos sociales, y algunas de sus canciones tienen temáticas ''groseras'' pero hechas de manera humorística. Ésta banda fue otra de las que tuvo influencia clara en la cumbia villera con su tan característica mezcla de géneros musicales populares en el país y especialmente en la clase obrera. Otras importantes bandas de ska que hicieron canciones de cumbia son Los Fabulosos Cadillacs y Dancing Mood.

El cuarteto tiene una influencia indirecta. Es un género originado en Argentina, en la provincia de Córdoba, y llegó a Buenos Aires también a través de migraciones internas. Ya en la década de 1980 hay ejemplos de canciones que mezclaban cumbia y cuarteto en bandas que posteriormente influyeron en la cumbia villera.

Las influencias del tango y de la milonga también son indirectas puesto que ya son parte de la cultura argentina (en el caso del tango especialmente de la cultura de Buenos Aires y alrededores) desde hace décadas. La influencia del candombe también llega a la cumbia villera y a través de la murga (celebración similar a un carnaval -aunque más pequeña- donde se usa de música al candombe, así como en los carnavales de Brasil se usa de música a la samba), festividad tradicional de Buenos Aires (especialmente en los barrios humildes). Yerba Brava y Los Gedientos del Rock son bandas que tienen canciones donde mezclan cumbia y candombe.

El reguetón tuvo una influencia musical en la cumbia villera desde fines de la década del 2000. Si bien la mayoría de las bandas que utilizan sonidos tomados del reguetón no son de cumbia villera, bandas de ese movimiento que actualmente son importantes, como La Liga, lo hacen.

La música electrónica desde los primeros años de la cumbia villera comenzó a hacer notar su influencia. Bandas como Damas Gratis y Eh Guacho solían presentar remixados de sus propias canciones, en donde colocaban múltiples sonidos y efectos de la música electrónica. El pop comenzó a tener influencia a partir de fines de los años 2000, lo cual es evidente en el sonido de solistas que en los últimos años fueron los más exitosos de la cumbia villera, como El Dipy y Mc Caco.

Bandas y solistas argentinos de cumbia villera[editar]

Difusión al extranjero[editar]

Las grabaciones de cumbia villera han llegado a diversos países del sur del continente y México. Se ha llegado a difundir en países como: Uruguay, Chile, Paraguay, Bolivia, México, Colombia. Dado que el estilo cumbia en general se ha extendido por toda Latinoamérica, no es fácil determinar las fuentes e influencias del sonido específico de un país, por lo que es más razonable hablar de un fenómeno cultural de influencias mutuas y entrecruzadas.

Es importante destacar que si bien todos estos países hablan español, el vocabulario local varía mucho, y en particular el utilizado por los grupos de cumbia villera Argentina puede resultar difícil y hasta incomprensible para habitantes de otros países, lo que limita sus posibilidades de éxito.

Cumbia villera en México[editar]

A México llegó por parte de las barras de fútbol y de ahí se extendió hacia algunas partes del país con un éxito limitado, aunque ha llegado a aparecer en programas de T.V. locales de Monterrey, Ciudad Juárez en una sola ocasión como promoción a través del grupo Damas Gratis y sus CD se venden en poco volumen en las principales tiendas del país como Sanborns y Mixup por importación y realiza conciertos en sectores populares del oriente y norte de la Ciudad de México, además, recientemente el grupo musical veracruzano Super Lamas ha editado un CD bajo el sello Universal "Super Lamas, cumbias con sabor villero".

Otro grupo de cumbia villera al estilo mexicano que dio una vuelta a la generación musical villera en México es Cumbia Zero, grupo nacido en 2007 en Ciudad Nezahualcoyótl que dio gran éxito con su canción "Ya pasará"; este grupo de diez integrantes mezcló una combinación de líricas de amor y desamor con la música y sonidos actuales, y sigue sonando en las estaciones de radio. Es uno de los pocos grupos de cumbia villera aún vigentes en México, así como otras agrupaciones que a pesar de su poca difusión han hecho buenos aportes al género villero en México tales como Los Ojos Rojos (pioneros de este género en Monterrey, Nuevo León),"Tu Fazo", "Los Negros Fumancheros", "Mala Maña", "Rechifla2" y "Pura marihuana".

Cumbia villera en Paraguay[editar]

En el caso del Paraguay, y ejemplificando las influencias mutuas mencionadas anteriormente, cabe mencionar que por muchos años una de las banda de cumbia más popular de la Argentina fue Los Wawancó, de origen indeterminado, y de un estilo mucho menos agresivo que la cumbia villera. La influencia de grupos como Los Wawancó se extiende hasta hoy en la cumbia santafesina, de estilo romántico (la provincia argentina de Santa Fe está culturalmente cercana al Paraguay). La moderna cumbia villera ingresó al Paraguay a través de las distintas emisoras locales y del flujo constante de paraguayos a la Argentina, los primeros grupos en tocar y grabar cumbia villera fueron: "Tornado", "Grupo Rebeldes" y "Cómplic´s", quienes ya incluían este estilo en sus repertorios y grabaciones de promoción. Luego llegó el grupo que impuso definitivamente la cumbia villera en Paraguay que se denominó Máximos Cumbieros, cuyo vocalista presentaba un acento porteño para entremezclarse con los demás grupos argentinos, y posteriormente surgieron nuevas agrupaciones a tal punto de que un grupo de rockeros de la alta sociedad asunceña cambió de estilo musical, del rock a la cumbia introduciéndose al mercado musical paraguayo con la frase, "desde Jujui" que tuvo repercusión, y la agrupación se denominó Los Kchiporros.

Otros grupos de cumbia villera en Paraguay: El Aguante, Zona 10, CumbiaJuan, Cafe caliente, Remixero, El Bache, Los Qranderos, entre otros.

Cumbia villera en Bolivia[editar]

Ésta corriente ingresó a Bolivia en el año 2000 con la irrupción en el mercado de los grupos: Flor de Piedra, Damas Gratis, Mala Fama y Yerba Brava; pero llega a su auge el 2004 con los grupos La Base Musical, América Brass, Agrupación Nicotina (de Bolivia) y otros, gracias a las recopilaciones de éxitos de cumbia andina de los años ochenta.

A partir del año 2006, en Bolivia este subgénero se dividió en dos corrientes una la "Clásica Cumbia Villera Argentina" y el "Villero Paceño" o también conocido popularmente como "Villero Chicha", que surgió a raíz de la fusión del primero con la Cumbia Sureña.

Cumbia villera en Uruguay[editar]

En Uruguay los grupos de cumbia villera son, 100%, Leo Pacheco y Enzo Arias, La Clave, Cumbia Pa Bailar, La PBC, El Quinto Pabellón, etc. El género más popular en Uruguay es la Plena, entre sus principales exponentes se encuentran Gerardo Nieto, Bola 8, Karibe con K, Denis Elias, Rolando Paz, Alex Stella, La Cumana, Martin Quiroga, La KGB, L'Autentika, Damián Lescano, entre otros. En el año 2009 alcanzó un gran éxito la cantante argentina Jackita con el grupo La Zorra, la cual motivo a las adolescentes que no se dejen llevar por el machismo y se puedan auto-valorar (aunque alguna de sus letras dicen a veces lo contrario) pero eso revoluciono en las mujeres jóvenes.

Los más conocidos en Uruguay son Leandro Pacheco y Enzo Arias que tenían su grupo llamado Los Mega Turros.

Cumbia Villera En Colombia[editar]

Los inicios de la cumbia villera en colombia eran casi que inminentes ya que este genero musical se habia desatado con fervor por todo el rincon sudamericano. Hacia el año 2009 se formaban las 2 primeras bandas de Cumbia Villera en colombia mas específicamente en Bogota La Banda De La Villa Y Los Pibes Rolos algunos de sus temas tuvieron relevancia pero finalmente no hubo un proyecto establecido por las dos bandas , en la actualidad estas dos bandas siguen sonando pero bajo el nombre de Cumbia Delito (pibes Rolos) y Merk Colombiana ( la banda de la Villa).

Cumbia villera en Chile[editar]

Los primeros dos grupos de cumbia villera en Chile fueron Furia Latina quien transformó su estilo de sound a villero en el 2001. Y en el 2002 grabaron su primer disco en Argentina que se llama La Danza de La Pobla. Detrás de ellos en ese mismo año salió Buena Huacho que ganaron un concurso radial el cual consistía en grabar un disco completamente gratis y sonarían en la radio también, todo esto fue gracias al consorcio musical de Chile. Luego surgió el grupo Súper Cumbieros de un concurso en el cual el grupo ganó un proyecto del gobierno llamado "La cultura del pueblo", con la mayoría de sus temas covers en sus discos fue uno de los favoritos que más tarde y de a poco bajo en popularidad, mientras que en Temuco ya habían salido varios grupos, entre ellos el grupo De Santana y de quien acompaño a Amar Azul en su show en la ciudad, Funa Guacha (que más tarde cambiaría su nombre a El Enganche, que aún ha seguido tocando por todo el sur de Argentina y Chile), luego surgió el grupo Pasale Bala que ha sacado dos discos y si bien se ha ocupado de tocar en la región llegó a ser muy popular también estando siempre en los Shows más importantes. Con el tiempo fueron perdiendo popularidad y ya casi no están activas agrupaciones de este estilo. Entre el año 2008 y 2010, cuando el estilo ya no era tan popular, el grupo mas notable fue La Tekla, con su único disco llamado Con Estilo y Con Mente.

Los grupos mas notables son:

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q "El ritmo de la villa", Rolling Stone
  2. "“No me pidas que deje de robar...”", Los Andes
  3. a b "Nunca vi una vecina tan amarga como vos", La Opinión Semanario
  4. "Extrañas relaciones", La Mañana Neuquén
  5. "Conocé a Fantasma", Rolling Stone Argentina
  6. a b c d e f “La cumbia villera es una gran ventana para ver cómo se procesa la desigualdad”, Clarín
  7. "El juicio del medio pelo", Los Andes
  8. "Canciones entre La Horqueta y La Cava", Clarín
  9. "Qué hay detrás de la cumbia villera", Los Andes
  10. "Contra la pared", La Nación
  11. "Códigos de la cumbia villera", Clarín
  12. "CUMBIA VILLERA ¿FENÓMENO POPULAR? MÚSICA MADE IN LA VILLA", Periódico Tribuna
  13. a b "Cumbia villera para los pibes", La Dinamo
  14. “La cumbia nos dice mucho de la realidad social”, Página 12
  15. "Cuando me muera quiero que me toquen cumbia", Martha Bardaro.
  16. "La cumbia se reinventa en Argentina con enfoque social", El Tiempo (Colombia)
  17. "Damas Gratis cierra el año", Rolling Stone Argentina
  18. "100 % negro cumbiero. Una aproximación al proceso de construcción de las identidades entre los jóvenes urbano marginales." Lic. Fabián C. Flores, Lic. Adrián W. Outeda - Universidad Nacional de Luján, Argentina.aunque en la actualidad es llamada la música para inadaptados sociales
  19. a b c Ponce, Ramón (28 de marzo de 2015). «La cumbia de los marginados llegó a Morelia». Cambio de Michoacán. Consultado el 25 de abril de 2015. 
  20. La desigualdad es el mayor desafío para la educación argentina en La Nación
  21. Clarín, “La cumbia villera es una gran ventana para ver cómo se procesa la desigualdad”
  22. "La educación pública está muerta" en Tiempo Argentino