Roque Sáenz Peña

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Roque Sáenz Peña
Roque Sáenz Peña
Presidente Roque Sáenz Peña

Coat of arms of Argentina.svg
Presidente de la Nación Argentina
Licencia por enfermedad desde 1913
12 de octubre de 1910-9 de agosto de 1914
Vicepresidente   Victorino de la Plaza
Predecesor José Figueroa Alcorta
Sucesor Victorino de la Plaza

3 de mayo de 1906-1907

30 de junio de 1890-4 de agosto de 1890
Presidente Miguel Juárez Celman
Vicepresidente   Carlos Pellegrini
Predecesor Amancio Alcorta
Sucesor Eduardo Costa

1876-1878

Datos personales
Nacimiento 19 de marzo de 1851
Bandera de Argentina Buenos Aires, Argentina
Fallecimiento 9 de agosto de 1914 (63 años)
Bandera de Argentina Buenos Aires, Argentina
Partido Partido Autonomista (1862-1874)
Partido Autonomista Nacional (1874-1892)
Partido Modernista (1892)
Partido Autonomista Nacional (línea modernista) (1892-1914)
Cónyuge Rosa González
Profesión Abogado

Roque Sáenz Peña (Buenos Aires, 19 de marzo de 1851Ibídem, 9 de agosto de 1914) fue un abogado y político argentino, combatiente voluntario del ejército del Perú en la Guerra del Pacífico que fue Presidente de la Nación Argentina entre 1910 y 1914 por el sector modernista del Partido Autonomista Nacional y que promulgó de la Ley Sáenz Peña o Ley 8.871 que instauró en Argentina el voto universal, secreto y obligatorio.

Primeros años[editar]

Roque José Antonio del Sagrado Corazón de Jesús Sáenz Peña era hijo de Luis Sáenz Peña y Cipriana Lahitte de Sáenz Peña. Provenía de una familia de partidarios de Rosas: sus abuelos paterno y materno, Roque Julián Sáenz Peña y Eduardo Lahitte, habían sido diputados de la Legislatura durante el gobierno de aquel. Después de la derrota de Rosas en la batalla de Caseros, la tradición federal de los abuelos y del padre, que no cambiaron sus convicciones, los mantuvo alejados de la función pública. Cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires, bajo la dirección de Amadeo Jacques. En 1875 se graduó de doctor en derecho, con una tesis sobre "Condición jurídica de los expósitos".

Durante la Revolución de 1874 defendió a las autoridades de la nación como Capitán del Regimiento N° 2, bajo el mando de Luis María Campos. Vencida la revolución, fue ascendido a Segundo Comandante de Guardias Nacionales, pero solicitó ser relevado de las filas. Opositor a Bartolomé Mitre, militó en el Partido Autonomista encabezado por Adolfo Alsina y en 1876 fue elegido para una banca de Diputado en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires. Llegó a desempeñar la presidencia del cuerpo a los 26 años, siendo así uno de los presidentes más jóvenes de la Cámara. En 1878, a raíz de las disidencias producidas dentro del autonomismo con motivo de la política de conciliación iniciada por el presidente Nicolás Avellaneda a la que Sáenz Peña se oponía, renunció a su cargo y terminó por abandonar transitoriamente la política.

En 1887 contrajo matrimonio con Rosa Isidora González Delgado, hija del político mendocino Lucas González y de Rosa Delgado Ibarbaltz.

Guerra del Pacífico[editar]

Al declararse la guerra del Pacífico entre Chile vs. Perú y Bolivia, en 1879 Roque Sáenz Peña se ausentó silenciosamente de su país viajando hacia Lima. Ofreció sus servicios al Perú, que le otorgó el grado de Teniente Coronel (Comandante). En la batalla de Tarapacá sirvió al mando del coronel Andrés Avelino Cáceres, donde su bando obtuvo un triunfo transitorio sobre Chile. En la batalla de Arica estuvo al mando del batallón Iquique, después de ser herido en el brazo derecho y contemplar impotente la muerte de muchos de sus camaradas peruanos, cayó prisionero en manos del Capitán del 4º de Línea del ejército chileno Ricardo Silva Arriagada.

"Don Roque Sáenz Peña sigue tranquilo, impasible; alguien me dice que es argentino; me fijo entonces más en él; es alto, lleva bigote y barba puntudita; su porte no es muy marcial, porque es algo gibado; representa unos 32 años; viste levita azul negra, como de marino; el cinturón, los tiros del sable, que no tiene, encima del levita; pantalón borlón, de color un poco gris; botas granaderas y gorra, que mantiene militarmente. A primera vista se nota al hombre culto, de mundo. Más tarde entrego mis prisioneros a la Superioridad Militar, que los deposita, primero en la Aduana, y después los embarcan en el Itata."

Ricardo Silva Arriagada
Roque Saenz Peña (primero de derecha a izquierda) junto a los oficiales del Coronel Francisco Bolognesi del ejército peruano, antes de la batalla del Morro de Arica.

Roque Sáenz Peña fue sometido a un Consejo de Guerra y se lo confinó cerca de la capital chilena. Puesto en libertad luego de seis meses, a instancias de su familia y del gobierno argentino, regresó a Buenos Aires en septiembre de 1880. El Congreso de la Nación Argentina, en voto unánime, le devolvió la ciudadanía argentina, que había perdido ipso iure al incorporarse al ejército peruano.

Los años de funcionario[editar]

Roque Sáenz Peña en su juventud

Presidía entonces el país el General Julio Argentino Roca, y su Ministro de Relaciones Exteriores, Bernardo de Irigoyen lo nombró Subsecretario en 1880. Un año después renunció al cargo de Subsecretario, y se trasladó a Europa por dos años.

Roque Sáenz Peña fue iniciado masón el 14 de marzo de 1882 en la Logia Docente.

En 1884, ya de regreso en Buenos Aires, concibió el proyecto de fundar la revista Sud América junto a sus amigos Paul Groussac, Carlos Pellegrini y Exequiel Ramos Mejía, en la que sus ideas americanistas fueron publicitadas ampliamente. Desde la publicación efrentó las ideas de Dardo Rocha.

Apoyó la candidatura presidencial de Miguel Juárez Celman. En 1887, con Juárez Celman ya en la presidencia, fue designado embajador plenipotenciario en el Uruguay. En 1889 resaltaba como representante del país en la Conferencia de Montevideo.

En 1889 - 1890, junto a Manuel Quintana representó a la Argentina en la Conferencia de Washington. Allí defendió el principio de inviolabilidad de los estados y se opuso ardorosamente al proyecto estadounidense de crear una unión aduanera continental y una moneda única en el continente. A la Doctrina Monroe, que sostenía la consigna "América para los americanos", opuso la consigna "América para la humanidad". El prestigio adquirido por su actuación diplomática en Washington, y la crisis política y financiera de la administración juarista, lo catapultaron al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto el 18 de abril de 1890, posición que ostentó hasta la renuncia del presidente en agosto. Al asumir la presidencia Carlos Pellegrini, Saénz Peña fue designado presidente del Banco Nacional.

La tarea de saneamiento bancario no era sencilla. La crisis financiera de 1889, por la continua suba del precio del oro, y la enorme flexibilidad del sistema de préstamos del unicato, destinado a financiar la compra de tierras, y las inversiones en la Bolsa, hicieron de cumplimiento imposible las obligaciones de las entidades bancarias oficiales, entre las que se contaban el Banco Nacional y el Banco de la Provincia de Buenos Aires. En ese contexto, la suscripción de un empréstito interno por medio de la Bolsa, a iniciativa del presidente Pellegrini, fracasó y significó la suspensión de las operaciones de los bancos oficiales el 7 de abril de 1891. El Banco Nacional no logró recuperarse jamás y se apagó finalmente en 1893.

El "Modernismo"[editar]

En medio de la grave crisis política y económica que sacudía al país, la figura del joven Roque Sáenz Peña se perfiló como favorita para la elección presidencial de 1892 impulsada por el gobernador de Buenos Aires, Julio Costa, el 17 de diciembre de 1891. Fue el primer intento serio de renovación institucional y política desde 1880, y contaba con fuertes apoyos políticos: la juventud juarista, que había constituido junto al senador Leandro N. Alem la Unión Cívica Radical, que rechazaba los planes revolucionarios de éste; los gobernadores de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y Santiago del Estero, inducidos por el presidente Carlos Pellegrini quien había propuesto a su antiguo socio de bufete jurídico en 1889 en reemplazo de la resistida candidatura de Ramón J. Cárcano; e importantes figuras antirroquistas como el cordobés Manuel D. Pizarro.

Sin embargo, la candidatura del joven abogado porteño tuvo enemigos importantes, pues amenazaba con quitarle el control del Partido Autonomista Nacional al expresidente Julio Argentino Roca, enfrentado políticamente con los jóvenes juaristas y a quien Sáenz Peña llamaba "Napoleón de azúcar rubia".[1] Para dificultar su candidatura, Bartolomé Mitre, aliado de Roca, impulsó la del propio padre de Roque, el juez de la Suprema Corte de Justicia, Luis Sáenz Peña.

La figura opaca e intrascendente políticamente del padre, Luis, exlegislador y ex vicegobernador de Buenos Aires, alcanzaba para herir de muerte la candidatura del hijo, "el muchacho Roque", y la de su íntimo amigo Bernardo de Irigoyen, sostenido por la revolucionaria Unión Cívica Radical. El Mosquito se mofaba del magistrado del alto tribunal presentándolo como un Guillermo Tell envejecido y senil, renuente a disparar contra la cabeza del hijo la flecha alcanzada por Roca y Mitre.

Antes que enfrentarse con su padre, Roque prefirió renunciar a su candidatura y dar muerte al "modernismo", tras lo cual declaró:

"Lamento que circunstancias ajenas a mi voluntad, pero no extrañas a mi corazón, me impidan aceptar el alto honor".

Fotografía de Roque Sáenz Peña de cuerpo entero.

Las elecciones dieron como triunfador a Luis Sáenz Peña, que designó a Roque jefe del Regimiento de Guardias Nacionales. En junio de 1892 se incorporó a la Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires, pero al poco tiempo renunció a ambos cargos para retirarse de la vida pública.

El liderazgo del movimiento antirroquista[editar]

La alianza política entre Pellegrini y Roca se debilitó en julio de 1901, sin desaparecer del todo aún, por diferencias en torno a un proyecto financiero. En ese contexto, Roque Sáenz Peña encabezó la lista de diputados nacionales del pellegrinismo en la Capital Federal que fue derrotada en los comicios del 9 de marzo de 1902. Como aún regía el sistema de lista completa de la Ley 140, el excanciller no pudo ingresar al Congreso nacional.

A partir de julio de 1902 se produjo en la República Argentina una división formal y definitiva en el Partido Autonomista Nacional en torno a la sucesión del dos veces presidente Julio A. Roca. La "convención de notables", instaurada desde 1903 como órgano no formal de selección del candidato presidencial del partido dominante, se fracturó en torno al incumplimiento del compromiso de postular al expresidente Carlos Pellegrini y la decisión de Roca de impulsar al abogado Manuel Quintana en la elección de 1904.

Allí nacen dos expresiones políticas dentro de la ideología conservadora: los "autonomistas nacionales" o roquistas, con su política intransigente de mantener el fraude electoral, y los "autonomistas" o pellegrinistas, sectores escindidos del P.A.N. influidos por las revoluciones radicales, los atentados anarquistas y las huelgas obreras. Una de las mayores preocupaciones de los pellegrinistas era transpolar las protestas de las calles al parlamento dando cabida política a los nuevos actores sociales. Para ello se hacía necesario dar espacios de representación al principal partido opositor, la Unión Cívica Radical, pero también al moderado Partido Socialista. De esa manera, se debilitaría a las dos grandes fuerzas sociales emergentes de la época: el obrerismo y el anarquismo.

Al producirse la ruptura del P.A.N. y confirmarse la candidatura de Quintana el 12 de octubre de 1903, Sáenz Peña organizó un banquete de desagravio a Pellegrini dos días después en el Café de París. Allí, el ex presidente anunciaba las razones del nuevo movimiento político antirroquista: "El partido político al que pertenecimos ha desaparecido sustituyéndole una sola cabeza que piensa, una voluntad que resuelve, una voz que ordena, un elector que elige".[2]

Entre los vaivenes institucionales de la política presidencial de Manuel Quintana y la revolución radical de 1905, los enemigos de Julio A. Roca superaban en número a sus amigos y aliados. Es así, que en la elección del 11 de marzo de 1906, nuevamente bajo el sistema de lista completa, se impuso la coalición "Concentración Popular" a la lista oficialista en medio de escándalos y protestas por compra de votos. Un frente político de exmodernistas, mitristas, el conservador Benito Villanueva y radicales bernardistas que postulaba a Carlos Pellegrini, Emilio Mitre, Roque Sáenz Peña y Ernesto Tornquist en los primeros lugares.

El año 1906 fue el tiempo del ocaso del sistema personalista y del fraude institucional en Argentina, marcado por la muerte de algunos de sus principales referentes políticos y el nacimiento de nuevos liderazgos. El 9 de enero falleció Bartolomé Mitre, que aunque había anunciado su retiro de la política al cumplir la edad de 80 años seguía gozando de cierta influencia al menos en la Capital y la Provincia de Buenos Aires; el 12 de marzo, menos de 24 horas después de la derrota del oficialismo en la Capital, murió el presidente Manuel Quintana; el 17 de julio, falleció Carlos Pellegrini; y el 27 de diciembre, murió Bernardo de Irigoyen.

En ese marco fatídico, Roque Sáenz Peña se transformó en el heredero político de Pellegrini y en el candidato "natural" de los conservadores reformistas para la presidencia en 1910, por su prestigio internacional y su cercanía política al nuevo presidente de la República, José Figueroa Alcorta.

El mayor reconocimiento internacional, aunque no exento de criticas en los círculos políticos de Buenos Aires, provino del Perú por su actuación militar. El 5 de octubre de 1905 se dio la autorización por ley a Roque Sáenz Peña para aceptar el cargo de "General del Ejército del Perú". En 1879, se alistó para combatir por el Perú en atención a sus convicciones, durante la cruenta guerra que libraba con Chile. Incorporado con el grado de Teniente Coronel asistió a la Batalla de Tarapacá, donde comandó el batallón Iquique, trasladándose después a Arica. El 5 de julio de 1880, los chilenos bombardearon desde mar y tierra esa plaza e iniciaron el asalto el día 7. El combate concluyó en el Morro y su resultado fue favorable a Chile. El Teniente Coronel Sáenz Peña combatió con valor en esa acción, viendo caer a su lado a otros jefes peruanos, como los coroneles Francisco Bolognesi y Juan Guillermo More Ruiz. El 25 de octubre de 1885 el gobierno del Perú lo ascendió a Coronel y años más tarde, el 26 de agosto de 1905, a propuesta del presidente peruano José Pardo Barreda, el Parlamento le otorgó el cargo de "General de Brigada".

El 6 de noviembre, en la ceremonia de inauguración del monumento al Coronel Bolognesi, se le dio el mando del Ejército del Perú al General Roque Sáenz Peña, durante la ceremonia. Se hizo tocar llamada de honor y los comandantes de cada una de las unidades hizo entrega de ellas a Sáenz Peña. El ayudante del ministro de guerra, Teniente Coronel Dupont, hizo entrega del mando pronunciando las siguientes palabras: "De Orden Suprema, entrego el mando del Ejército del Perú al General Roque Sáenz Peña, a quien se obedecerá y respetará". El Perú honró a Sáenz Peña con los siguientes premios y reconocimientos: Medalla de Plata de Tarapacá, honras al declararlo Benemérito del Perú y darle el Mando del Ejército Peruano para la Ceremonia del Monumento al General Bolognesi y Medalla de Oro de esa Ceremonia.

En 1906 el gobierno de José Figueroa Alcorta lo designó representante extraordinario para asistir a los actos de la boda del rey Alfonso XIII de España. Allí fue nombrado enviado extraordinario y ministro plenipotenciario ante España, Portugal, Italia y Suiza. De regreso a la Argentina, en 1907 fue nombrado para encabezar las misiones diplomáticas en Suiza e Italia. Llegado a Roma, recibió instrucciones de su gobierno para representar al país en la Segunda Conferencia de Paz de La Haya junto a Luis María Drago; allí sostuvieron una posición favorable a la creación de un tribunal internacional de arbitraje. En 1909 formó parte del tribunal arbitral que lauda las diferencias entre Estados Unidos y Venezuela. Su misión diplomática ante los gobiernos italiano y suizo se prolongó hasta 1910; en Italia se enteró de su proclamación oficial como candidato a Presidente de la República.

Presidente de la Nación[editar]

Sáenz Peña y su esposa salen del Palacio Sarmiento, en 1911. (Foto: AGN)

El acto electoral que llevó a Roque Sáenz Peña a la presidencia de Argentina se llevó a cabo el 13 de marzo de 1910, con gran cantidad de irregularidades habituales en esa época. El nuevo presidente ni siquiera había participado de la campaña electoral: era el embajador argentino en Italia. En las elecciones participó una única lista de candidatos a electores, de los cuales diez —sobre 273— no votaron por Sáenz Peña.[3]

Días antes de asumir la presidencia, Sáenz Peña se encontró con el presidente Figueroa Alcorta y con el líder de la oposición, Hipólito Yrigoyen. En esta última entrevista el líder radical se comprometió a abandonar la vía revolucionaria, y Sáenz Peña a promulgar una ley electoral que modernizara los comicios e impidiera el fraude electoral. Yrigoyen pidió la intervención de las provincias para impedir que sus gobernadores interfirieran con dicho proceso, Sáenz Peña se negó pero permitió que el radicalismo formara parte del gobierno.[4]

Gestión de gobierno[editar]

Sáenz Peña visita al Gobernador de Buenos Aires José Arias, en 1912.

A partir del momento en que se hizo cargo del gobierno —el 12 de octubre de 1910— Roque Sáenz Peña cambió el aspecto de la Casa Rosada, agregándole un lujo ostentoso al ceremonial.[5]

Su mandato estuvo signado por la discusión en torno a la reforma electoral y sus resultados inmediatos, y buena parte de los hechos políticos de esos años quedaron eclipsados por esa disputa. Por ejemplo, se inauguró el primer subterráneo en Buenos Aires,[6] y se terminó la monumental Estación Retiro.[7]

En 1912 se sancionó –a iniciativa del Ministro de Agricultura, Ezequiel Ramos Mexía, la Ley 5.599, de Fomento de los Territorios Nacionales. La mayor parte de los territorios nacionales tenía la enorme mayoría de su población concentrados en su litoral marítimo o fluvial; por esa razón, la ley preveía –y en gran medida logró– la construcción de gran cantidad de ramales ferroviarios, que permitieran el establecimiento de su población hacia el interior. Se construyeron ramales en los Territorios Nacionales del Chaco, Formosa, Río Negro, Chubut y Santa Cruz;[8] e incluso llegó un ramal ferroviario a Posadas, capital de Misiones.[9]

En junio de 1912 estalló un gran movimiento de protesta de los chacareros arrendatarios contra el empeoramiento de las condiciones de sus contratos con los propietarios de los campos que trabajaban, conocido como Grito de Alcorta. El mismo se extendió por toda la región pampeana y terminó con una masiva baja de los arrendamientos. Marcó la irrupción de una porción de la clase media rural, formada por los chacareros, en la política nacional del siglo XX. Pero al mismo tiempo inició una tendencia gradual a la administración propia de los campos por los propietarios, que comenzaron a considerar peligrosa la presencia de arrendatarios.[10]

La Ley Sáenz Peña[editar]

Medallas en homenaje, expuestas en el Museo del Bicentenario.

Sáenz Peña era un demócrata convencido; pensaba que, libre de los políticos profesionales, el pueblo iba a elegir a los mejores para su gobierno. También estaba preocupado por la cuestión social, es decir, por la posibilidad de que –alejados de la política– los obreros pudieran adherir al anarquismo o al socialismo. Por último, temía que la enorme proporción de población extranjera, que no participaba de ningún modo en la política, pudiera caer en posturas maximalistas o permanecer como un cuerpo extraño en la sociedad. Por todas estas razones apoyó la reforma política basada en el voto universal y libre.[11]

Dados los antecedentes de presión sobre los votantes –que votaban en voz alta– la única posibilidad de libertad electoral era el sufragio secreto, por medio de boletas escritas en sobres cerrados. Y para asegurarse que nadie fuera impedido de concurrir a votar, lo hizo también universal y obligatorio. Como padrón electoral se utilizaría el padrón militar.[12] Por otro lado, la participación de la población en las elecciones era bajísima, superando apenas el 20% de los electores potenciales.[13]

Sáenz Peña presentó el proyecto en el Congreso con estas palabras:[14]

"He dicho a mi país todo mi pensamiento, mis convicciones y mis esperanzas. Quiera mi país escuchar la palabra y el consejo de su primer mandatario, quiera el pueblo votar."

El encargado de diseñar el proyecto y defenderlo en el Congreso fue el Ministro del Interior, el católico Indalecio Gómez. Debió enfrentar la dura resistencia de los diputados conservadores, cuyos privilegios se veían claramente amenazados por la reforma, y que desconocían otra forma de hacer política. Así, muchos legisladores de los sectores conservadores, aún no oponiéndose abiertamente, obstaculizan la reforma. Tras un mes de discusión en la Cámara de Diputados y una semana en el Senado, la Ley Sáenz Peña fue aprobada y promulgada el día 13 de febrero de 1912.[15]

La ley fue un gran avance en su tiempo ya que permitía a grandes masas poblacionales participar del acto electoral, aunque aún distaba de ser completamente universal: las mujeres[16] y los extranjeros —que por entonces eran una gran parte de la sociedad— aún no tenían derecho a voto. Aunque no votaban, en cambio eran tenidos en cuenta al determinar la población de los distritos y la cantidad de diputados que podían elegirse por cada uno.

La primera prueba de la Ley en funcionamiento fue en una elección provincial: la Provincia de Santa Fe fue intervenida por el gobierno, que ordenó celebrar las elecciones de gobernador de acuerdo con la Ley Sáenz Peña; la UCR abandonó el abstencionismo y participó, logrando la victoria. Poco después obtenía una nueva victoria en las elecciones de diputados en la Ciudad de Buenos Aires, en unas elecciones en que la participación popular ascendió al 62.85% del padrón electoral; en las mismas también obtuvo un notable crecimiento el Partido Socialista.[17]

Gabinete de ministros[editar]

 Estandarte Presidencial
Ministerios del Gobierno de
Roque Sáenz Peña
Cartera Titular Período
Ministerio del Interior Indalecio Gómez
Miguel S. Ortiz
12 de octubre de 191012 de febrero de 1914
16 de febrero de 19149 de agosto de 1914
Ministerio de Relaciones
Exteriores y Culto
Epifanio Portela
Ernesto Bosch
José Luis Murature
12 de octubre de 191017 de diciembre de 1910
17 de diciembre de 191016 de febrero de 1914
16 de febrero de 19149 de agosto de 1914
Ministerio de Hacienda José María Rosa
Enrique Simón Pérez
Norberto Piñero
Lorenzo Anadón
Enrique Carbó Ortiz
12 de octubre de 19105 de agosto de 1912
5 de agosto de 191228 de marzo de 1913
1 de abril de 191316 de julio de 1913
21 de julio de 191316 de febrero de 1914
16 de febrero de 19149 de agosto de 1914
Ministerio de Justicia
e Instrucción Pública
Juan M. Garro
Carlos Ibarguren
Tomás Cullen
12 de octubre de 191016 de julio de 1913
21 de julio de 191312 de febrero de 1914
16 de febrero de 19149 de agosto de 1914
Ministerio de Agricultura Eleodoro Lobos
Mario Sáenz
Adolfo Mugica
Horacio Calderón
12 de octubre de 1910 – ?
? – ?
? – 16 de febrero de 1914
16 de febrero de 19149 de agosto de 1914
Ministerio de Obras Públicas Ezequiel Ramos Mexía
Carlos Meyer Pellegrini
Manuel Moyano
12 de octubre de 1910 – ?
? – 16 de febrero de 1914
16 de febrero de 19149 de agosto de 1914
Ministerio de Guerra Gregorio Vélez
Ángel Allaria
12 de octubre de 191012 de febrero de 1914
16 de febrero de 19149 de agosto de 1914
Ministerio de Marina Juan Pablo Sáenz Valiente 12 de octubre de 1910 - 9 de agosto de 1914

Nota: Los ministros nombrados el día 12 de febrero de 1914 y asumidos el día 16 fueron nombrados por el vicepresidente De la Plaza, mientras Sáenz Peña continuaba en uso de su licencia por la enfermedad que le llevaría a la muerte, sin haber reasumido el cargo.

Fallecimiento[editar]

Funeral de Sáenz Peña avanzando en la Avenida Callao.
Monumento de Roque Sáenz Peña en Lima, Perú

Desde el momento de la asunción de Roque Sáenz Peña como presidente, su salud no era buena, pero la misma empeoró sensiblemente a partir del año 1913. La versión que circulaba en la época era que el presidente sufría las consecuencias neurológica de una sífilis que se habría contagiado durante la Guerra del Pacífico.[18] Varias veces debió solicitar licencia.

Finalmente, delegó el mando presidencial a su vicepresidente Victorino de la Plaza. Murió el 9 de agosto de 1914, dos años antes de terminar su mandato.

Homenajes[editar]

La figura de Roque Sáenz Peña es muy recordada en el Perú, donde muchas ciudades de este país tienen una calle con el nombre de Sáenz Peña y hay monumentos a su memoria. En la ciudad de Lima, se expone el histórico monumento hecho por el escultor José Vivanco Quintanilla.

En Río de Janeiro, su nombre es recordado en la plaza Sáenz Peña y la estación de Metro respectiva.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • Pigna, Felipe (octubre de 2006). «Roque Sáenz Peña, un conservador de Ley» (en español). Los mitos de la historia argentina (1º edición). Buenos Aires: Grupo Editorial Planeta. ISBN 950-49-1544-2. 

Referencias[editar]

  1. Rosa, José María: "Historia Argentina". Vol. VIII - Pág. 326. Buenos Aires, 1974.
  2. Rosa, José María: Historia Argentina, Vol. IX, Pág. 96-97. Ed. 1974.
  3. Sáenz, Jimena (1988). Entre dos centenarios. Memorial de la Patria. Buenos Aires. p. 38 y 43. 
  4. Barovero, Diego Alberto. «Reforma electoral: el acuerdo Yrigoyen-Sáenz Peña». Instituto Nacional Yrigoyeneano.
  5. Sáenz (1988): 45.
  6. «Subterráneos de Buenos Aires: 95º Aniversario». En el subte.com (1 de diciembre de 2008).
  7. Sáenz (1988): 57.
  8. «Ley 5.559: cuando la Patagonia comenzó a nacer». Nuestro Mar.
  9. Sáenz (1988): 172-177.
  10. Grela, Plácido (1980). El Grito de Alcorta. Centro Editor de América Latina. 
  11. Castro, Martín O (2012). El ocaso de la República Oligárquica: poder, política y reforma electoral. Edhasa. pp. 297-304. 
  12. Pigna, Felipe. «Roque Sáenz Peña: “Quiera el pueblo votar”». El Historiador.
  13. Sáenz (1988): 52.
  14. Justiparan, Alejandro (21 de octubre de 2010). . Siempre Historia.
  15. Mayón, Carlos Alberto. «La Ley Sáenz Peña en el contexto mundial de los siglos XVIII, XIX y XX». Instituto de Derecho Constitucional y Político, Universidad Nacional de La Plata.
  16. «El voto femenino». Casa del Bicentenario.
  17. Sáenz (1988): 49-57.
  18. Castro, Nelson: Enfermos de poder - 1º edición. Buenos Aires, Vergara, 2005


Enlaces externos[editar]


Predecesor:
José Figueroa Alcorta
Escudo de Argentina
Presidente de la Nación Argentina

12 de octubre de 1910 - 9 de agosto de 1914
Sucesor:
Victorino de la Plaza