Margaret Sanger

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Margaret Sanger
MargaretSanger-Underwood.LOC.jpg
Margaret Sanger en 1922.
Nacimiento 14 de septiembre de 1879
Corning (Nueva York)
Flag of the United States.svg Estados Unidos
Fallecimiento 6 de septiembre de 1966
(86 años)
Tucson, Arizona
Flag of the United States.svg Estados Unidos
Nacionalidad estadounidense
Ocupación Enfermera, feminista
Cónyuge William Sanger (1902-1913)
James Noah H. Slee (1921-1966)
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Margaret Sanger (Corning, 1879 - Tucson, 1966) fue una enfermera estadounidense, activista a favor de la planificación familiar y fundadora, en 1921, de la Liga americana para el control de la natalidad (American Birth Control League). Dicha Liga se convirtió en 1942 en la Federación americana para la planificación familiar (Planned Parenthood Federation of America - PPFA) que, junto a otras asociaciones similares de numerosos países, contribuyó a crear en la India, en 1952, la Federación Internacional de Planificación Familiar de la que fue presidenta hasta 1959.[1] [2] [3]

Sanger protagonizó varios casos judiciales que facilitaron la legalización de la anticoncepción en los Estados Unidos. Sanger ha sido un objetivo frecuente en las críticas de quienes se oponen al control de la natalidad y también ha sido reprobada por apoyar la eugenesia, pero sigue siendo una figura emblemática del movimiento estadounidense en defensa de los derechos reproductivos.[4]

En 1916 Sanger abrió en Nueva York la primera clínica de control de natalidad en los Estados Unidos, lo que condujo a su detención por la difusión de información sobre métodos anticonceptivos. Su posterior juicio y apelación generaron un enorme apoyo para su causa. Sanger consideraba que una verdadera igualdad de la mujer exigía una maternidad libre, es decir, que la mujer pudiera decidir si deseaba tener hijos, cuándo y cuántos. También quería evitar la práctica del aborto inseguro, muy cómun en la época debido a que el aborto, normalmente, era ilegal. Abrió también una clínica en Harlem en la que todo su personal era afroestadounidense.[4]

Vida de Margaret Sanger[editar]

Infancia y juventud - Familia, trabajo y matrimonio[editar]

Sanger, nacida Margaret Louise Higgins, fue la sexta hija de once hermanos. Sus padres fueron Michael Hennessey Higgins, un albañil librepensador irlandés, y Anne Purcell Higgins, una trabajadora católica también irlandesa de nacimiento. La madre de Margaret, Anne, junto con sus padres emigraron a Canadá cuando aun era una niña, debido a la Gran hambruna irlandesa, estableciéndose posteriormente en Nueva Jersey. Su padre, Michael Hennessey Higgins emigró a los 14 años a EE.UU. y sirvió en el ejército durante la Guerra Civil Americana o Guerra de Secesión, si bien tuvo esperar a cumplir 15 años para alistarse como tamborilero en la Twelfth New York Volunteer Cavalry. Después de dejar el ejército, estudió medicina y frenología, pero al final optó por convertirse en un cantero, tallando ángeles de piedra, santos y lápidas.[5] Michael Hennessey era un católico que se convirtió en un ateo y un activista por el sufragio femenino y la educación pública gratuita.[6] La madre de Margaret, Anne Higgins estuvo embarazada en 18 ocasiones -teniendo 11 nacimientos vivos- durante 22 años antes de su muerte a la edad de 49 años.[7]

Sanger pasó gran parte de su juventud ayudando con las tareas del hogar y el cuidado de sus hermanos menores. Con el apoyo de sus dos hermanas mayores, Margaret Higgins asistió Claverack College y el Instituto Río Hudson. En 1900 se matriculó en el Hospital White Plains como funcionaria en prácticas de enfermería, trabajo que abandonó en 1902 cuando contrajo matrimonio con el arquitecto William Sanger.[8] A pesar de la tuberculosis recurrente que padeció Margaret Sanger dio a luz tres hijos junto a su pareja disfrutando de una vida tranquila en el Condado de Westchester Nueva York. Se separó de su marido en 1913. Un año más tarde, fundó una revista feminista, "The Woman Rebel" ("la mujer rebelde"), para promover la contraconcepción, con el lema "Sin dioses ni maestros".

Filosofía[editar]

Sanger se vio influida por las tesis políticas socialistas y feministas de su padre. También le afectó mucho la muerte de su madre, que le hizo rebelarse contra la sociedad en que vivía por su visión de la salud de la mujer y la natalidad.

Fue también una socialista declarada, y culpó al capitalismo de los males que sufrían las mujeres trabajadoras blancas. Sus posiciones políticas son manifiestas en las últimas páginas de «Lo que toda chica debería saber».

Sexualidad[editar]

Sus visiones acerca de la sexualidad pueden encuadrarse dento del siglo XIX prefreudiano. La sexualidad era concebida por Sanger, de alguna manera, como una debilidad.[cita requerida] Así, el control de la natalidad era más un medio para prevenir los efectos indeseados del acto sexual que un medio de liberación para poder disfrutarlo.

También influyó en ella el psicólogo Havelock Ellis, con respecto a sus teorías de la sexualidad femenina y su importancia.[9]

Sus visiones del desarrollo humano estaban, asimismo, cargadas de racismo:

Cuanto más bajo se desciende en la escala del desarrollo humano, menos autocontrol sexual hay. Se dice que los aborígenes australianos, la especie más baja conocida de la familia humana, sólo un peldaño más alto que los chimpancés en desarrollo cerebral, tienen tan poco control sexual que sólo la autoridad les previene de obtener satisfacción sexual en las calles.[10]

Eugenesia y eutanasia[editar]

Sanger era partidaria de la eugenesia negativa, una filosofía social que argumenta que la especie puede mejorar mediante la intervención social. Sus propuestas incluían una política restrictiva de la inmigración, el libre acceso a los métodos anticonceptivos y la segregación y esterilización de los discapacitados intelectuales.

En Un plan para la paz (1932), por ejemplo, Sanger propuso la creación de un departamento del Congreso para:

mantener cerradas las puertas para evitar la entrada de ciertos extranjeros cuya condición se sabe es perjudicial para la raza, como los débiles de mente, idiotas, retrasados, locos, sifilíticos, epilépticos, criminales, prostitutas profesionales y otros de esa clase.[11]

Y más adelante:

Apliquen una rígida política de esterilización y segregación a aquellas partes de la población cuyo progenie ya esté corrompida o cuya herencia sea tal que características perjudiciales puedan ser transmitidas a su descendencia.[11]

Sin embargo, Sanger rechazaba la eutanasia forzosa para los retrasados y se pronunció contra tales prácticas, así como contra el régimen Nacionalsocialista alemán y sus políticas, calificadas por Sanger de "atrocidades".[12]

Ella creía que el control de la natalidad debía ser llevado a cabo por los padres que estuvieran capacitados intelectualmente, y no por el Estado:

La campaña por el control de la natalidad no tiene simplemente un valor "eugénico", sino que tiene práctimente los mismos obejetivos finales que la eugenesia. Creemos que la regeneración racial, como la regeneración individual, debe salir "de dentro". Esto es, debe ser autónoma y no impuesta desde fuera. Sotenemos que una mujer en pleno uso de sus facultades mentales es el mejor juez para determinar las condiciones bajo las cuales su hijo ha de venir al mundo. Es más, sostenemos, que es su derecho independientemente de otro ripo de consideraciones, determinar si tendrá hijos o no, y cuántos hijos tendrá si elige ser madre. Sólo sobre una maternidad libre y autónoma puede apoyarse una estructura inquebrantable de mejora racial.[13]

Sólo aceptaba la coerción para evitar la proecreación de los "débiles mentales".

Los débiles mentales diagnósticados no sólo deberían ser exhortados sino obligados a no propagar a sus hijos.[14]

Aborto[editar]

En un capítulo de La mujer y la nueva raza, Sanger dice que «los cientos de miles de abortos practicados en América cada año son una desgracia para la civilización».[15]

Roger Streitmatter ha afirmado que la oposición de Sanger al aborto tenía que ver más con el peligro que supone para la madre que con objeciones morales.[16] No obstante, en su autobiografía, Sanger apunta que en 1916 su oposición al aborto se basaba en la defensa de la vida:

A cada grupo le explicábamos lo que era la contraconcepción, que el aborto era el camino erróneo -sin importar lo pronto que se realizara- y que la contraconcepción era la forma mejor y más segura, ya que costaba menos tiempo, ocasionaba menos problemas y la vida no había empezado todavía.[17]

También escribió: «nadie puede dudar que hay veces en que un aborto es justificable, pero será innecesario cuando se tomen precauciones para prevenir la concepción. Esta es la única cura para el aborto».[18]

Estudios clínicos sobre la píldora anticonceptiva[editar]

En el año 1951 Sanger, logró financiación para que Gregory Pincus empezase a investigar sobre la píldora anticonceptiva. En 1954, bajo el nombre de Enovid, fue probada por primera vez en 50 mujeres del estado de Massachusetts. Después fue probada de manera generalizada en Puerto Rico, como parte de la Operación Manos a la Obra, que también incluyó procesos radicales de esterilización forzosa en mujeres pobres.[19]

Sanger en la cultura popular[editar]

En 2014, el dibujante Peter Bagge publicó La mujer rebelde, un cómic biográfico sobre Margaret Sanger, heroína de la liberación femenina por vía de la planificación familiar.[20] [21]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. International Planned Parenthood Federation IPPF con sede en Londres
  2. Roland Pressat. Introducción a la demografía, Ariel, 1989, ISBN 84-344-1033-8, pag.83
  3. Margaret Sanger biography, biography.com
  4. a b Katz, Esther "Margaret Sanger," American National Biography (New York: Oxford University Press, 2000).
  5. Sanger, Margaret, The Autobiography of Margaret Sanger, Mineola, New York: Dover Publications, pp. 1-3.
  6. «Margaret Sanger». Infidels.org. Consultado el 2012-03-12.; Rosalind Rosenberg, Divided lives: American women in the twentieth century, p. 82.
  7. Cooper, James L.; Cooper, Sheila M. (1973). The Roots of American Feminist Thought. Alvin and Bacon. p. 219. ASIN B002VY8L0O. 
  8. Sanger, Margaret. Autobiography (New York: Norton, 1938), p. 13; Katz, Esther, et al., eds, The Selected Papers of Margaret Sanger, Vol. 1: The "Woman Rebel" 1900-1928 (Urbana: Illinois University Press, 2003), pp. 4-5.
  9. Chesler, Ellen (1992). Woman of valor: Margaret Sanger and the birth control movement in America. New York: Simon Schuster. ISBN 0-671-60088-5. 
  10. Sanger, "What Every Girl Should Know", 1920, p. 47
  11. a b Sanger, A Plan For Peace, Birth Control Review, abril de 1932, p. 106
  12. "The Sanger-Hitler Equation", Margaret Sanger Papers Project Newsletter, #32, Winter 2002/3. New York University Department of History
  13. Sanger, Birth Control and Racial Betterment. The Birth Control Review, 3(2), 11-12
  14. Sanger, quoted in Charles Valenza: "Was Margaret Sanger a Racist?" Family Planning Perspectives, January-February 1985, page 44.
  15. Margaret Sanger (1920). «Contraceptives or Abortion?». Woman and the New Race. 
  16. Streitmatter, Rodger (2001). Voices of Revolution: The Dissident Press in America. New York: Columbia University Press. p. 169. ISBN 0-231-12249-7. 
  17. Sanger, Margaret (1938). Margaret Sanger, An Autobiography. New York: W. W. Norton. p. 217. 
  18. Sanger, Margaret (1917). Family Limitations. p. 16. 
  19. Puerto Rico, el laboratorio anticonceptivo mundial, en Apuntes de demografía - Julio Pérez Díaz
  20. Rubén Landín (22 de junio de 2014). «Peter Bagge y Margaret Sanger: Dios los cría». eldiario.es. Consultado el 23 de junio de 2014.
  21. [http://www.lacupula.com/catalogo/la-mujer-rebelde Peter Bagge, La mujer rebelde, Ediciones La cúpula, ISBN 9788415724674.

Enlaces externos[editar]

En español

En inglés