Infanticidio

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Fresco en Lüen, Suiza, sobre un infanticidio masivo. Es el famoso infanticidio del año dos de nuestra era, llamado de los Santos Inocentes cuando el Rey Herodes (a la derecha del fresco) manda matar a todos los niños menores de 2 años en Judea por envidia del nacimiento de Jesucristo, quien se profetizaba sería Rey de los Judíos.

Infanticidio es la práctica de causar la muerte de un infante (niño o niña) de forma intencionada.[1]

Habitualmente es la madre quien comete el acto, pero la criminología reconoce varias formas de asesinato no maternal de niños.[2] En muchas sociedades pasadas ciertas formas de infanticidio eran consideradas permisibles, mientras que en la mayoría de las sociedades modernas se considera a la práctica inmoral y criminal. No obstante, aún sucede — en el mundo occidental generalmente debido a la enfermedad mental del padre o conductas violentas, y en algunos países pobres como una forma de control de la población, algunas veces con la aceptación social [cita requerida]. El infanticidio de mujeres es más común que el de varones debido al infanticidio por selección de sexo.

El infanticidio a través de la historia y prehistoria[editar]

Infanticidio de artista mexicano Antonio García Vega.

La práctica del infanticidio ha tomado muchas formas. El sacrificio de niños a deidades o fuerzas sobrenaturales, tal como el practicado en Cartago, es sólo el caso más sonado del mundo antiguo. Independientemente de sus causas, a través de la historia el infanticidio ha sido común. La antropóloga Laila Williamson señaló:

El infanticidio ha sido practicado en todos los continentes y por gente de todos niveles de complejidad cultural, desde los cazadores nómadas hasta nuestros propios ancestros. Más que una excepción, ha sido la regla.[3]

Un método típico de infanticidio en la antigua Europa y Asia era simplemente abandonar al infante, dejándolo que muera por expósito.[4] [5] En las tribus de Oceanía el infanticidio se llevaba a cabo por medio de sofocar al infante,[6] mientras que en la Mesoamérica prehispánica y el incario se realizaba mediante el sacrificio (véase abajo).

Paleolítico y neolítico[editar]

Se han hallado esqueletos decapitados de niños homínidos con evidencia de canibalismo.[7] Joseph Birdsell cree en escalas de infanticidio de 15-50% del número total de nacimientos en tiempos prehistóricos.[8] Williamson calcula menores proporciones, de 15-20%.[3] Ambos creen que altos índices de infanticidio persistieron hasta el desarrollo de la agricultura.[9] Algunos antropólogos comparativos han calculado que el 50% de los neonatos de sexo femenino fueron matados por sus padres en el paleolítico.[10]

En el mundo antiguo[editar]

El sacrificio de niños, o asesinato ritual de niños a fin de aplacar a seres sobrenaturales, era mucho más común en el mundo antiguo que en tiempos presentes.

En el Nuevo Mundo[editar]

Los arqueólogos han hallado evidencia física de sacrificio de niños en varios lugares.[9] Algunos de los casos mejor atestiguados son los diversos ritos que eran parte de las prácticas religiosas en Mesoamérica y el Imperio inca.[11] [12] [13]

En el Viejo Mundo[editar]

Tres mil huesos de niños pequeños, con evidencia de sacrificio ritual, se han encontrado en Sardinia. Los infantes eran ofrecidos a la diosa de Babilonia Ishtar. Los pelasgianos ofrecían sacrificios de cada décimo niño en tiempos difíciles. Los sirios sacrificaron niños a Júpiter y a Juno. Muchos restos de niños fueron encontrados en las excavaciones de Gezer con señales de sacrificio. Esqueletos de niños con marcas de sacrificio también fueron hallados en el Egipto de los años 950-720 AEC. En Cartago "el sacrificio [de niños] en el mundo antiguo alcanzó su infame cenit".[9] Además de los cartaginenses, otros fenicios y cananitas, moabitas y los sefarvaim ofrecieron a su primogénito como sacrificio a sus dioses.

Cartago[editar]

Los fenicios y los cartaginenses sacrificaban infantes a sus dioses. En tiempos modernos se han encontrado miles de huesos chamuscados de infantes en sitios arqueológicos. Una de esas áreas albergaba tanto como 20,000 urnas de entierros. Se calcula que el sacrificio de niños se realizó por siglos en esa región. Plutarco (aprox. 46-120 EC) menciona la práctica, como lo hace Tertuliano, Orosio, Diodoro Siculo y Filo. La Biblia hebrea también menciona lo que parece ser sacrificio de niños practicado en un sitio llamado Tofet (del hebreo taph o toph, quemar) por los cananitas, ancestros de los cartaginenses, y por algunos israelitas. Escribiendo en el siglo III AEC, Cleitarco, uno de los historiadores de Alejandro Magno, describió a los infantes rodar dentro del flameante altar sacrificial. Diodoro Sículo escribió que los bebés eran asados hasta morir en el fuego adentro del dios Baal Hamon, una estatua de bronce.[14] [15]

Grecia y Roma[editar]

Los griegos históricos consideraban bárbara la práctica del sacrificio de adultos y niños.[16] Sin embargo, el expósito de los recién nacidos se practicaba extensamente en Grecia y Roma. Filón fue el primer filósofo en pronunciarse en contra de ello.[17] Una carta de un ciudadano romano a su esposa, fechada en 1 AEC, muestra la naturaleza casual con la que el infanticidio era visto:

"Has de saber que sigo en Alejandría. [...] Te pido y ruego que te hagas de buen cargo de nuestro hijo bebé, y tan pronto como reciba el pago te lo enviaré. Si das a luz [antes de que regrese a casa], si es varón, mantenlo; si es una niña, deséchala."[18]

En algunos períodos de la historia de Roma era tradicional que el recién nacido fuera traído al pater familias, el patriarca familiar, quien entonces decidiría si el niño iba a mantenerse y a criarse, o si sería dejado a morir por expósito. Las Doce Tablas de la ley romana le obligaban a matar al niño que naciera deforme. El infanticidio llegó a ser un crimen capital en la ley romana en 374 EC, pero a los ofensores raramente se les perseguía.[19]

Judaísmo[editar]

El judaísmo prohíbe el infanticidio. Los historiadores romanos escribieron sobre las ideas y costumbres de otros pueblos, las cuales frecuentemente divergían de los propios. Tácito escribió que los judíos "consideran un crimen matar a cualquier bebé tardío".[20] Josefo, cuyo trabajo provee pistas importantes para entender el judaísmo del primer siglo, escribió que Dios "le prohíbe a las mujeres causar aborto de lo que se ha engendrado, o destruirlo más tarde".[21]

Tribus europeas paganas[editar]

John Boswell creía que en las antiguas tribus germánicas los infantes no queridos eran abandonados, generalmente en el bosque.[22] "Era costumbre de los [Teutones] paganos que si querían matar a un hijo o hija lo podían hacer antes de que se le diera cualquier comida".[22]

En su muy influyente libro Los orígenes de la civilización, John Lubbock describió unos huesos quemados que indicaban prácticas de sacrificio de niños en la Bretaña pagana.[23]

Cristianismo[editar]

En el año 374 la Iglesia católica prohibió el infanticidio, modalidad característica de la Antigüedad hasta el siglo IV D. C. como método anticonceptivo y fue reemplazado por el abandono como forma peculiar de vínculo paterno-filial entre los siglos IV y XIII, junto con la entrega a las ama de crianza, la cesión en adopción y la internación en conventos o monasterios.[24]

Las Enseñanzas de los apóstoles o Didaché dice "No matarás al niño por aborto ni matarás a lo que nace".[25] La Epístola de Barnabás contiene un mandamiento idéntico.[26] Tan difundida estaba esta enseñanza en la cristiandad que los apologistas Tertuliano, Atenágoras, Minucio Félix, Justino Mártir y Lactancio también mantuvieron que abandonar al neonato a una muerte segura era un acto inicuo.[4] En 318 EC Constantino consideró al infanticidio un crimen, y en 374 EC Valentiniano ordenó que se criaran a todos los niños (el expósito de bebés, especialmente de niñas, aún era común). El Concilio de Constantinopla declaró que el infanticidio era homicidio, y en 589 EC el Tercer Concilio de Toledo tomó medidas en contra de la costumbre hispanorromana, que aún perduraba en época visigoda, de matar a sus propios críos.[27]

Edad Media[editar]

La prohibición de la iglesia no evitó que los cristianos europeos siguieran practicando el infanticidio y que recién a partir del nacimiento de la pediatría en el siglo XVIII disminuyera la mortalidad infantil.[24]

Mientras los teólogos y el clero predicaban para salvar las vidas de neonatos el abandono continuó, como puede verse en el registro literario y en los documentos legales.[5] Según William L. Langer, el expósito en la Edad Media "fue practicado en una escala gigantesca y con absoluta impunidad, señalada por los escritores con la más frígida indiferencia".[28] A finales del siglo XII, señala Richard Trexler, las mujeres romanas tiraban a sus recién nacidos al Río Tíber incluso a la luz del día.[29]

El sacrificio de niños fue practicado por los galos, celtas y los irlandeses. "Mataban a las infelices y miserables criaturas con mucho lamento y riesgo, para regar la sangre alrededor de Crom Cruach", una deidad pre-cristiana de Irlanda.[30]

A diferencia de otras regiones europeas, en la Edad Media la madre alemana tenía el derecho de abandonar al neonato.[31] En Gotland, Suecia, los niños también eran sacrificados.[32]

Rusia[editar]

En Rusia, los campesinos sacrificaban a sus hijos al dios pagano Perun[cita requerida]. Aunque las leyes eclesiásticas prohibían el infanticidio, solía practicarse. Algunos habitantes de las zonas rurales tiraban a sus hijos a los puercos[cita requerida]. En la Rusia medieval las leyes seculares no trataban con lo que, a ojos de la iglesia, era un crimen.[33]

En Kamchatka, a los bebés se les mataba y tiraban el cadáver a los perros salvajes.[34] El explorador norteamericano George Kennan señaló que entre los Koryaks, un pueblo Mongoloide de Siberia del noreste, el infanticidio aún era común en el siglo XIX. Uno de los gemelos siempre era sacrificado.[35]

Georgia[editar]

Los svans, un grupo etnográfico de Georgia, mataban a los neonatos hembras por medio de llenarles la boca con ceniza caliente.[34]

China[editar]

Marco Polo, el afamado explorador, vio a neonatos abandonados en Mangi.[36] La sociedad china promovía el feminicidio. El filósofo Han Fei, un miembro de la aristocracia gobernante del siglo III AEC, quien desarrolló una escuela de leyes, escribió: "Respecto a los niños, un padre y madre, cuando producen un niño se felicitan uno con el otro, pero si producen una niña le dan muerte".[37] Tanto para los Hakka como en Yunnan, Anhwei, Szechwan, Jiangxi y Fujian un método de matar al neonato era ponerla en una cubeta de agua fría, a la cual llamaban "agua de bebés".[38]

Japón[editar]

En Japón la palabra del habla común que se empleaba por infanticidio solía ser "mabiki", que significa cortar las plantas de un jardín tupido. Se calcula que a un 40% de los neonatos se les mataba en Kyushu.[39] Un método típico en Japón era asfixiar con papel mojado al bebé cubriendo su boca y nariz.[40] El mabiki persistió en el siglo XIX y a inicios del siglo XX.[41]

India y Pakistán[editar]

El infanticidio de bebés hembras fue sistemático en los Rajputs feudales en la India. De acuerdo al historiador Firishta (ca. 1560-1620), tan pronto como una bebé nacía se le mantenía "en una mano, con un cuchillo en la otra, para que cualquier persona que quisiera esposa pudiera tomarla en ese momento; de otra manera se le mataba inmediatamente ".[42] La práctica del infanticidio femenino era común entre los habitantes de Kutch, Kehtri, Nagar, Guyarat, Miazed, Kalowries y Sind (Pakistán).[43]

No era infrecuente que los padres arrojaran a un niño a los tiburones en el Río Ganges como ofrenda sacrificial. Los colonizadores británicos no pudieron proscribir la práctica sino hasta inicios del siglo XIX.[44]

Arabia y el Islam[editar]

En su tratado sobre el infanticidio, Larry S. Milner afirma que "el infanticidio femenino era común a través de toda Arabia durante este período" (la Arabia pre-islámica), especialmente por medio de enterrar viva a la recién nacida.[9] [45]

El infanticidio está explícitamente proscrito por el Corán.[46] "Y no mates a tus niños por temor a la pobreza; Les damos sustento y ustedes también; seguramente matarlos es un gran pecado".[47]

Tribus[editar]

El infanticidio en las sociedades tribales era más frecuente que el infanticidio tanto en Occidente como en las civilizaciones orientales.

África[editar]

En África a algunos neonatos se les mataba por temor de que fueran un mal augurio, o debido a que eran considerados de mala suerte. A los gemelos generalmente se les daba muerte en Arebo. También los Nama Hottentots de África del suroeste practicaban infanticidios, así como los habitantes de la región del Lago Victoria Nyanza; los Tswana; los de África portuguesa oriental; los Ilso e Ibo de Nigeria, los habitantes de los chaparrales y los Kung del desierto Kalahari.[9] Los Kikuyu, el grupo más populoso de Kenya, practicaban la matanza ritual de gemelos.[48] Lucien Lévy-Brühl señaló que, debido al temor de una sequía, si un bebé nacía por los pies en la África Británica Oriental, era asfixiado.[49] Los Tswana hacían lo mismo porque temían que el neonato trajera mala fortuna a los padres.[50] Similarmente, William Sumner señaló que los Vadshagga mataban a los niños cuyos incisivos superiores salieran primero.[51] Si una madre moría en el parto entre el pueblo Ibo de Nigeria, el neonato era enterrado vivo. El bebé sufría una suerte similar si el padre moría.[52]

En un libro publicado en 1928, Nathan Miller escribió que entre la tribu Kuni cada madre había matado al menos a uno de sus niños.[53] El sacrificio de niños también fue practicado de manera tan tardía como 1929, en Zimbabue, donde una hija de un jefe tribal era usada para ser sacrificada como petición de lluvias.[44]

Oceanía[editar]

El infanticidio entre los nativos de las islas de Oceanía es un fenómeno difundido. En algunas áreas de las islas Fiyi hasta al 50% de los recién nacidos se les mataba.[34] En el siglo XIX en Ugi, en las islas Salomón, casi el 75% de los nativos habían sido llevados de tribus vecinas debido a los altos índices de infanticidio: una característica única de estas sociedades tribales.[54] En San Cristóbal, otra de las islas Salomón, el primogénito era considerado "ahubweu" y era enterrado vivo.[55] Como excusa de su conducta, algunos padres en la Nueva Guinea británica se quejaron: "Las niñas [...] no se vuelven guerreros, y no se quedan para cuidarnos en nuestra vejez".[56]

Australia[editar]

Según Bronislaw Malinowski, quien escribió un libro sobre los australianos nativos a inicios de los años 1960, "el infanticidio es practicado entre todos los nativos australianos".[57] La práctica ha sido reportada en Tasmania, Australia Occidental, Australia Central, Australia del Sur, en el Territorio del Norte, en Queensland, Nueva Gales del Sur y en Victoria. El antropólogo Géza Róheim escribió:

Cuando los Yumu, Pindupi, Ngali, o Nambutji estaban hambrientos, se comían a los pequeños sin motivos ceremoniales o animísticos. Entre las tribus del sur, los Matuntara, Mularatara, o Pitjentara se comían a cada segundo niño en la creencia de que la fuerza del primero se duplicaría con semejante procedimiento.[58]

Las unidades familiares generalmente consistían de tres hijos. Brough Smyth, un investigador decimonónico, calculó que en Victoria aproximadamente 30% de los nacimientos concluían en infanticidio.[59] Mildred Dickeman está de acuerdo de que la cifra es acertada en otras tribus australianas como resultado de un exceso de nacimientos.[60] También se observó canibalismo en Victoria a principios del siglo XX. La tribu Wotjo, así como las tribus del bajo Río Murray, a veces mataban al neonato para alimentar al hermano mayor.[61]

Thomas Robert Malthus escribió que, en la región de Nueva Gales del Sur, cuando la madre moría a los lactantes se les enterraba vivos con ella.[62] En la región del Río Darling el infanticidio era practicado "por un golpe en la nuca; por estrangulamiento con una cuerda, o por asfixia con arena".[63]

En Queensland una mujer tribal podía tener hijos después de los treinta años. De otra manera se mataría a los bebés.[64]

La tribu Aranda en el Territorio del Norte usaba el método de ahogar al neonato con carbón, arena o matarlo con un palo.[65]

De acuerdo a James George Frazer, en las tribus de Beltana en Australia del Sur era común matar al primogénito.[66]

Los gemelos siempre eran asesinados por los Arrernte en Australia central.[65] En la tribu Luritcha solía haber canibalismo ocasional de niños pequeños.[67]

Aram Yengoyan calculó que, en Australia Occidental, el pueblo Pitjandjara mataba al 19% de los neonatos.[68]

En el siglo XIX los nativos de Tasmania fueron exterminados por los colonizadores, quienes los consideraban una raza degenerada. Richard H. Davies (fl. 1830s-1887), un hermano del archidiácono Davies, escribió que "a las mujeres [de Tasmania] se les conoce por abandonar a sus infantes a fin de alimentar a cachorros de perros", los cuales se usarían posteriormente para la caza.[69] Al igual que otros australianos tribales, cuando la madre moría el niño era enterrado también.[65]

Polinesia[editar]

En las antiguas sociedades polinesas el infanticidio era común.[70] Se esperaba que las familias criaran no más de dos niños. Escribiendo sobre los nativos, Raymond Firth señaló: "Si otro niño nace, es enterrado en la tierra y cubierto con piedras".[71]

Hawai[editar]

En Hawái el infanticidio era una práctica socialmente aceptada antes de las misiones cristianas.[72] Métodos infanticidas incluían estrangular a los niños o, más frecuentemente, enterrarlos vivos.[73]

Tahití[editar]

El infanticidio estaba bastante diseminado en Tahití.[70] Los métodos incluían la sofocación, romper el cuello y el estrangulamiento.[74]

Norteamérica[editar]

El infanticidio y el sacrificio de niños eran practicados en el Nuevo Mundo en tiempos en que la práctica había sido considerablemente abandonada en Europa occidental.

Los esquimales[editar]

No hay un acuerdo sobre la proporción de la frecuencia de infanticidio de bebés mujeres en la población esquimal. Carmel Schrire menciona diversos estudios que van del 15-50% a 80%.[75]

Los esquimales polares mataban al niño tirándolo al mar.[76] Incluso hay una leyenda en el folclor esquimal, "El niño no deseado", donde una madre arroja al niño al fiordo.

Las tribus de Yukón y Mahlemuit de Alaska abandonaban a las hembras recién nacidas y les retacaban la boca con pasto antes de dejarlas morir.[77] En el Canadá del ártico los esquimales abandonaban a sus bebés sobre el hielo.[28]

El infanticidio de mujeres esquimales desapareció en la década de los treintas y cuarentas del siglo XX después del contacto con las culturas occidentales del sur.[78]

Canadá[editar]

El Manual de indios norteamericanos reporta infanticidio y canibalismo entre los indios Dene y aquellos de las montañas Mackenzie.[79] [80]

Estados Unidos[editar]

En el Shoshón oriental había carestía de mujeres indias como resultado del infanticidio femenino.[81] Para los nativos americanos de Maidu los gemelos eran tan peligrosos que no sólo los mataban, sino a la madre por igual.[82] En la región conocida actualmente como Tejas del sur, los indios Mariame practicaban el infanticidio de mujeres a gran escala. Las esposas eran obtenidas de los grupos vecinos.[83]

México[editar]

Bernal Díaz del Castillo cuenta que, después de desembarcar en la costa de Veracruz, él y sus compañeros de armas se toparon con un templo dedicado a Tezcatlipoca. "Y tenían sacrificados de aquel día dos muchachos, y abiertos por los pechos, y los corazones y sangre ofrecidos [a] aquel maldito ídolo y no consentimos que tal sahumerio nos diesen; antes tuvimos gran lástima de ver muertos aquellos dos muchachos, y ver tan grandísima crueldad".[84] En Historia verdadera Díaz describe otros sacrificios de niños en los pueblos antes de que los españoles llegaran a la gran capital azteca, Tenochtitlan.

América del sur[editar]

Aunque la documentación académica de infanticidios en la población nativa de América del Sur no es tan abundante como la de América del Norte, los índices parecen ser similares.

Brasil[editar]

Los indígenas de Tapirapé en Brasil permitían no más que tres niños por mujer; y no más de dos podían ser del mismo sexo. Si la regla se rompía, se practicaba el infanticidio.[85] Los pueblos de Bororo mataban a todos los neonatos que no aparecieran lo suficientemente sanos. El infanticidio también está documentado en el caso de los Korubo en el Amazonas.[86]

Perú, Paraguay y Bolivia[editar]

Mientras que el rito sacrificial de niños conocido como Capacocha era practicado en las grandes ciudades de Perú, el sacrificio de niños en las tribus prehispánicas de la región está menos documentado. Sin embargo, incluso los estudios contemporáneos de los indios Aimara revelan altos índices de mortandad entre los neonatos, especialmente de mujeres, lo cual sugiere infanticidio.[87] El infanticidio entre la tribu Chaco en Paraguay se calcula tan alto como el 50% de todos los recién nacidos de esa tribu, que generalmente eran enterrados.[88] La costumbre infanticida tenía tales raíces entre los Ayoreo en Bolivia y Paraguay que persistió hasta el siglo XX.[89]

En la actualidad[editar]

La práctica ha llegado a ser menos común en el mundo occidental, pero continúa en áreas de extrema pobreza y sobrepoblación, como China y la India.[90] Las neonatos de sexo femenino, en el pasado y en el presente, son particularmente vulnerables: un factor en el femicidio.[91]

En África[editar]

A pesar de que es ilegal, en Benín, África occidental, los padres secretamente continúan con sus costumbres infanticidas.[92]

En la India[editar]

La práctica ha continuado en algunas áreas rurales de la India.[93]

La situación en China[editar]

Ha habido acusaciones de que ocurre infanticidio en la República Popular de China debido a la política de un solo hijo, aunque la mayoría de los demógrafos no creen que la práctica esté difundida. En los años 1990, un tramo del Río Yangtze se conocía como sitio común de infanticidio por medio del ahogamiento, hasta que el gobierno hizo más difícil el acceso. Otros aseveran que China tiene 25 millones menos de mujeres niñas que lo esperado, pero el aborto selectivo puede ser parcialmente responsable. El uso ilegal del ultrasonido está difundido en China, con sonógrafos itinerantes en camionetas en estacionamientos ofreciendo sonografías baratas para determinar el sexo del feto.[94] [95]

En Norteamérica[editar]

Los Estados Unidos estaban clasificados en undécimo lugar por niños menores de 1 año asesinados; y cuarto en aquellos asesinados de 1 a 14 años (el último caso no necesariamente significa filicidio).[96] En ese país más de 600 niños fueron asesinados por sus padres en 1983.[97] En Canadá 114 casos de asesinato de niños por un padre fueron reportados durante 1964-1968.[98] Algunos casos de repercusión mediática han sido los de Amy Grossberg y Brian Peterson, Genene Jones, Marybeth Tinning, Melissa Drexler y Waneta Hoyt.

Eutanasia de niños[editar]

A diferencia del infanticidio perpetrado por gente muy perturbada, en algunos casos la eutanasia de niños es considerada humanitaria. Joseph Fletcher, fundador de la "ética situacional" y un proponente de la eutanasia, propuso que el infanticidio sea permitido en casos de severos defectos de nacimiento. Ha sugerido que es la extensión lógica y aceptable del aborto.[99]

Explicaciones del fenómeno[editar]

Diversas y frecuentemente contradictorias explicaciones han sido propuestas para entender al infanticidio.

Determinismo ambiental[editar]

Marvin Harris calculó que entre los cazadores del paleolítico, al 23-50% de los neonatos se les daba muerte. También escribió que el infanticidio de hembras era una forma de control demográfico.[100] La postura de Harris ha sido criticada como ejemplo de "determinismo ambiental".[101]

Explicación psicológica[editar]

Una minoría de académicos se suscribe a una escuela alternativa de pensamiento, considerando la práctica como "forma temprana de infanticidio".[102] Atribuyen los deseos infanticidas de los padres como una masiva proyección psicopatológica del inconsciente de la madre sobre el niño, debido a un ancestral maltrato de parte de los padres de la misma madre.[103]

Efectos en los niños sobrevivientes[editar]

Además del debate sobre la moralidad del infanticidio en sí, existe algún debate sobre los efectos del infanticidio sobre los hijos sobrevivientes, y los efectos de tal forma de crianza en las sociedades que sancionan la práctica. Hay quienes han argumentado que, de forma difundida, tal práctica provoca un enorme daño psicológico en los otros hijos.[102] Por otra parte, al estudiar las sociedades que practican el infanticidio Géza Róheim reportó que incluso las madres infanticidas de Nueva Guinea que se comen al niño no afectan el desarrollo de la personalidad de los hijos sobrevivientes; que "estas son buenas madres que se comen a sus propios hijos ".[104] El trabajo de Harris y William Divale sobre la relación entre infanticidio femenino y la guerra sugiere, sin embargo, que existen amplios efectos negativos.

Legislación[editar]

La figura del infanticidio en el derecho penal no guarda relación con el asesinato de menores sino con el "honor" de las mujeres. La legislación da por supuesto que la madre soltera asesina a su hijo recién nacido para ocultar su "dignidad mancillada"". En el derecho penal, este delito se tipifica como la muerte causada al neonato dentro de las siguientes setenta y dos horas a su nacimiento, por alguno de sus ascendientes consanguineos. Uno de los métodos más conocidos para averiguar si un neonato nació con o sin vida, es extraer una muestra de uno de sus pulmones, para posteriormente introducirse en agua (docimasia pulmonar hidrostática). Si la muestra del pulmón flota significa que tiene aire, o sea, que el neonato respiró al momento de nacer, y por ello, nació vivo. Por el contrario, si la muestra del pulmón no flota, es porque el neonato jamás respiró y entonces nació sin vida.

Argentina[editar]

La figura del infanticidio contemplada en la ley argentina hacía referencia exclusivamente a la madre que asesina a su hijo durante el post parto, no a la matanza de niños en general. Esta figura jurídica hacía referencia a la mujer que para preservar su "honor" asesinaba a su bebé para ocultar su "deshonra", es decir, la mujer soltera.

La figura del infanticidio contemplada en la ley 11.179 (Código Penal de la Nación Argentina) fue derogada por la ley 17.567. Regresó con la ley 20.509 y fue nuevamente derogada con la ley 21.338. En 1984 reapareció a partir de las reformas del texto ordenado del Código Penal (decreto 3992/84). Finalmente, la ley 24.410 del 30 de noviembre de 1994 derogó el tipo penal de infanticidio, que disponía en el inciso 2º del art. 81:

Se impondrá reclusión hasta tres años o prisión de seis meses a dos años a la madre que, para ocultar su deshonra, matare a su hijo durante el nacimiento o mientras se encontrara bajo la influencia del estado puerperal y a los padres, hermanos, marido e hijos que, para ocultar la deshonra de su hija, hermana, esposa o madre, cometieren el mismo delito en las circunstancias indicadas en la letra a del inciso 1º de este artículo.

En el caso de cualquier asesinato de un niño este crimen es juzgado como un homicidio simple excepto en el caso del padre o la madre en el cual el vínculo genera un agravamiento de la condena.

Ecuador[editar]

Al igual que en Argentina y el resto de los países el infanticidio es considerado en la legislación ecuatoriana como un problema relacionado con el "honor mancillado" de la madre soltera y no se refiere al asesinato común de la población infantil en general. El delito del infanticidio se encuentra enunciado en el artículo 453 del Código Penal ecuatoriano, según el cual se configura cuando la madre que por ocultar la deshonra matare al hijo recién nacido siendo reprimido este delito con la pena de reclusión menor de tres a seis años. En el segundo inciso del mismo artículo se menciona que igual pena se impondrá a los abuelos maternos que, para ocultar la deshonra de la madre, cometieren este delito.

En animales[editar]

El infanticidio ocurre en la naturaleza, como en las comunidades de los monos langures.

Aunque el infanticidio humano ha sido ampliamente estudiado, la práctica se ha observado en muchas otras especies del reino animal desde que el fenómeno fue estudiado por Yukimaru Sugiyama.[105] Las especies infanticidas incluyen desde los microscópicos rotíferos e insectos hasta los peces, anfibios, aves y aún mamíferos.[106] El infanticidio es perpetrado tanto por los machos como por las hembras.

Véase trambién[editar]

Referencias[editar]

  1. Prólogo de Rafael Ceballos Atienza en Ambrosio Tardieu Estudio médico-legal sobre el infanticidio, 1883, ed. 2010, Formación Alcalá, 978-84-9891-316-3, pág. 9
  2. Ambrosio Tardieu Estudio médico-legal sobre el infanticidio, 1883, (trad. Prudencio Sereñana y Partagás, ed. 2010, Formación Alcalá, 978-84-9891-316-3, pág. 9
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  9. a b c d e Milner, Larry S. (2000). Hardness of Heart / Hardness of Life: The Stain of Human Infanticide. Lanham/New York/Oxford: University Press of America. ISBN 0-7618-1578-3. 
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  11. Reinhard, Johan; Maria Stenzel (November 1999). «A 6,700 metros niños incas sacrificados quedaron congelados en el tiempo». National Geographic:  pp. 36-55. 
  12. Discovery Channel: The mystery of Inca child sacrifice
  13. de Sahagún, Bernardino (1950-1982). Códice Florentino, en 12 tomos. Utah: University of Utah Press.  (La editora Fondo de Cultura Económica publica una edición rústica de este clásico de etnología.)
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Enlaces externos[editar]