La antorcha encendida

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La antorcha encendida
Género Telenovela melodrama
Reparto Humberto Zurita
Leticia Calderón
Angélica María
Ofelia Guilmáin
María Rivas
Ernesto Laguardia
Julieta Rosen
Juan Ferrara
Juan Peláez
Maria Rojo
Christian Bach
Enrique Rocha
Sergio Reynoso
Julio Beckles
Tema principal «Instrumental»
(por Jorge Avendaño)
País de origen México
Época de ambientación Independencia de México
Episodios 138 capítulos de media hora / 69 capítulos de una hora
Producción
Producción Ernesto Alonso
Dirección Gonzalo Martínez Ortega
Claudio Reyes Rubio
Guion Fausto Zerón Medina
Emisión
Cadena original El Canal de las Estrellas
Horario Lunes a viernes de 21:00 h a 21:30 h
Transferido a las 22:00 a 22:30
Fechas de emisión 6 de mayo de 1996
15 de noviembre de 1996
Emisiones por otras cadenas Bandera de Polonia NASZA TV
Bandera de la República Dominicana Telemicro
Bandera de México TLNovelas
Cronología
Precedido por Maria la del barrio
Sucedido por Pueblo chico, infierno grande

La antorcha encendida fue una telenovela mexicana producida por Ernesto Alonso en 1996. Fue la última telenovela histórica producida por Televisa. La trama narra la Independencia de México, contando con una gran investigación histórica. Fue escrita por Fausto Zerón Medina en colaboración con Liliana Abud. Fue protagonizada por Leticia Calderón y Humberto Zurita y con la participación antagónica de Juan Ferrara, Julieta Rosen y Ari Telch y las actuaciones de la primeras actrices Patricia Reyes Spíndola, María Rivas, Ofelia Guilmáin, Angélica María, Carmen Salinas y María Rojo y la actuación de los primeros actores Juan Peláez, Luis Gimeno, Enrique Rocha, Aarón Hernán Sergio Jiménez y Lorenzo de Rodas y las actuaciones estelares de Luis Gatica, Christian Bach, Alejandro Ruiz, Julio Beckles, Ernesto Laguardia, Mario Iván Martínez y Sergio Reynoso.

Trama[editar]

Han transcurrido tres siglos de dominación española. Trescientos años en que el descontento de la población de la Nueva España ha crecido junto con sus sufrimientos por las injusticias, la explotación, la pobreza y la desigualdad. Y es en este México que empieza a despertar donde se enmarca la historia de amor entre Mariano y Teresa. Unidos no solamente por el afecto, sino especialmente por el deseo de ver libre a su tierra, entrelazan sus destinos para conducirnos por los caminos de la historia hacia la independencia y la libertad.

Sobre este trasfondo histórico, transcurre la vida de tres familias, los de Soto, las de Múñiz, y la Viuda Juana Foncerrada y sus cinco hijos adoptivos contra quienes se desencadenará la ira del poderoso Don Pedro de Soto. Mariano Foncerrada se enfrentará a Don Pedro para defender a Teresa de Muñiz a quien ama, y Pedro buscará destruirlo sin sospechar que Mariano es su hijo.

Primera parte de la Historia 1785 - 1795[editar]

La historia comienza en Valladolid, Michoacán (hoy Morelia), en el año de 1785, con don Pablo de Irigoyen regresando de un viaje y enterándose que su hija soltera, Catalina de Irigoyen, está embarazada. Don Pablo humilla a Catalina e intenta obligarla a confesarle quién es el padre de la criatura, pero Catalina se niega. Para evitar la vergüenza de la deshonra, don Pablo envía a Catalina a su hacienda, en el interior del estado de Michoacán, para que ahí se quede recluida y tenga a su hijo. Chenta, la criada de la familia, va a buscar a don Pedro de Soto para contarle lo sucedido, ya que él es el padre del hijo que espera Catalina, pero éste se niega a reconocer al hijo.

Don Pablo ordena a su cochero que se lleve a Catalina a toda velocidad a la hacienda, por lo que la carreta va demasiado rápido y en el camino Catalina cae de la carreta y queda desmayada. Una pareja de indígenas la encuentran y la llevan a su humilde casa, donde Catalina da a luz a un varón, pero se encuentra muy delicada. El indígena sale a buscar ayuda en el camino y en ese momento pasa por ahí el canónigo Julián de Ibarne, quien reconoce a Catalina y la asiste en su muerte. Antes de morir, Catalina pide que su hijo se llame Mariano. El cuerpo de Catalina llega a casa de don Pablo de Irigoyen junto con el bebé, pero don Pablo se niega a recibir al niño en su casa, ya que lo culpa de la muerte de su hija.

El Canónigo de Ibarne lleva al bebé a la hacienda de la viuda Juana de Foncerrada, quien, ante su viudez prematura y la falta de hijos, había adoptado a otros 4 niños huérfanos de diferentes castas: un criollo de nombre Luis, un mulato de nombre Lorenzo, un mestizo llamado Diego y un indio llamado Juan. Mariano se integra de esta forma a la familia siendo también criollo.

Chenta consigue enterarse de dónde se encuentra Mariano y sigue al pendiente de su vida visitando de vez en cuando a la familia Foncerrada. Don Pedro de Soto, padre de Mariano, es español y está casado con la también española Ana de Soto; viven en Valladolid junto a la madre de Ana, doña Macaria. Ana da a luz a una hija, a la que ponen el nombre de Manuela de Soto. Lamentablemente, durante su segundo parto, Ana pierde la vida y da luz a un hijo llamado Santiago de Soto. Debido a que el bebé es débil y enfermizo, su padre, su hermana y su abuela lo desprecian y humillan el resto de su vida.

Los miembros de la familia de Soto son muy amigos de la familia de Muñiz, encabezada por el rico hacendado criollo Jacinto de Muñiz y su esposa, doña Bernarda; ambos tienen una única hija, llamada Teresa de Muñiz.

Mientras estos hechos ficticios suceden, se entremezclan escenas de las vidas reales de patriotas de la Guerra de Independencia, como José María Morelos, quien en ese entonces era un arriero que decide hacerse sacerdote a los 26 años; el cura don Miguel Hidalgo, en aquel entonces como Rector del Seminario de San Nicolás en Valladolid y en constantes conflictos financieros y problemas con la Santa Inquisición, y la Corregidora doña Josefa Ortíz de Domínguez, en aquel entonces estudiante en el Colegio de las Vizcaínas en la ciudad de México. También aparecen otros personajes históricos, como Fray Servando Teresa de Mier en esos entonces con discursos incendiarios precursores de la independencia y José Joaquín Fernández de Lizardi el Pensador Americano.

Se comienzan a entremezclar personajes reales con personajes ficticios, teniendo, por ejemplo, una relación amistosa entre el cura don Miguel Hidalgo con el Canónigo de Ibarne, padrino de los niños Foncerrada.

1795 - 1800[editar]

Desde niños, los personajes ficticios jóvenes empiezan a mostrar sus cualidades de buenos y malos como se desarrollarán ya adultos. Los hermanos de Soto suelen convivir con Teresa de Muñiz; Manuela crece envidiando la belleza de Teresa y su gracia, por lo que a la menor oportunidad trata de hacerle daño provocando en ocasiones conflictos entre doña Macaria y doña Bernarda de Muñiz. Jacinto recomienda a su esposa doña Bernarda que visite constantemente a los niños de Soto, ya que ellos no tienen madre. En una de las visitas a la casa de Soto, Bernarda es acosada por don Pedro de Soto quien después se disculpa con Bernarda y esta acepta la disculpa en nombre de la amistad que tuvo con doña Ana de Soto.

Juana Foncerrada enseña las primeras letras a sus cinco hijos y también les infunde el valor del trabajo diario en su productiva hacienda y el valor de la igualdad, ya que todos pertenecen a diferentes castas, pero para ella todos son iguales. Sin embargo, Luis Foncerrada comienza a destacar por sus celos, pensando que Juana quiere más a Mariano y comienza a tratar de culparlo de diversas situaciones. En una ocasión hace creer a Juana y al Canónigo de Ibarne que Mariano tomó una medalla de oro de Juana y el Canónigo se lleva por un tiempo a Mariano a su casa en Valladolid; en ese tiempo, se da cuenta doña Macaria de que Mariano es el hijo bastardo de Pedro de Soto.

Don Pablo de Irigoyen recibe la visita de su sobrino español, Felipe Gómez Crespo, quien llega a Nueva España buscando heredar la fortuna de don Pablo ante la pérdida de su única hija. Jacinto de Muñiz y Pedro de Soto visitan la ciudad de México para hacer negocios juntos y se encuentran con un hecho histórico real, conocido como la Rebelión de los Machetes. Jacinto intenta defender a los conspiradores criollos y casi lo meten en la cárcel, pero Pedro de Soto aboga por él en su calidad de español y evita la detención. De esta forma, Jacinto se hace muy amigo de Pedro de Soto y en agradecimiento decide nombrarlo como albacea de sus bienes y tutor de su hija en caso de morir.

Elenco[editar]

Equipo de producción[editar]

  • Historia original: Fausto Zerón-Medina
  • Historiadores: Carlos Herrejón Peredo y Jean Meyer
  • Adaptación: Liliana Abud, Tere Medina, José Manuel Villalpando y Marcia Yance
  • Música: Jorge Avendaño
  • Dirección de arte: Isabel Chazaro, Cristina Sauza y Rafael Brizuela
  • Escenografía: Isabel Chazaro, Ricardo Matamoros y Miguel Ángel Medina
  • Ambientación: Rafael Brizuela
  • Gerente de producción: Luis Miguel Barona y Abraham Quintero
  • Coordinación artística: Guadalupe Cuevas
  • Diseño de vestuario: Cristina Souza y Beatrice Vázquez
  • Edición: Marcelino Gómez y Roberto Nino
  • Director adjunto: Claudio Reyes Rubio
  • Director de escena: Gonzalo Martínez Ortega
  • Director de cámaras: Jesús Acuña Lee y Carlos Guerra
  • Productor: Carlos Sotomayor
  • Productor ejecutivo: Ernesto Alonso

Premios[editar]

Premios TVyNovelas 1997[editar]

Categoría Nominado(a) Resultado
Mejor telenovela Ernesto Alonso Nominada
Mejor producción Carlos Sotomayor Ganadora
Mejor actriz protagónica Leticia Calderón Nominada
Mejor villano Juan Ferrara Nominado
Mejor director de cámaras Jesús Acuña Lee
Carlos Guerra
Ganadores
Mejor actuación sobresaliente Juan Ferrara Ganador
Ernesto Laguardia Ganador
Juan Peláez Ganador
Mejor escenografía Isabel Chazaro
Ricardo Matamoros
Miguel Ángel Medina
Ganadora
Mejor ambientación Ricardo Brizuela Ganadora

Enlaces externos[editar]