Juan Esteban Montero

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Juan Esteban Montero Rodríguez
Juan Esteban Montero
Juan Esteban Montero con la banda presidencial; 1932

4 de diciembre de 1931-4 de junio de 1932
Predecesor Manuel Trucco Franzani
Sucesor Arturo Puga Osorio

27 de julio de 1931-20 de agosto de 1931
Predecesor Pedro Opazo Letelier
Sucesor Manuel Trucco Franzani

Datos personales
Nacimiento 12 de febrero de 1879
Bandera de Chile Santiago, Chile
Fallecimiento 25 de febrero de 1948 (69 años)
Bandera de Chile Santiago, Chile
Partido Radical
Cónyuge Graciela Fehrman Martínez
Hijos Juan Esteban, Benjamín, Pedro y Carmen
Profesión Abogado
Alma máter Universidad de Chile

Juan Esteban Montero Rodríguez (Santiago, 12 de febrero de 1879ibídem, 25 de febrero de 1948) fue un abogado, político, empresario, Ministro de Estado y catedrático que alcanzó la vicepresidencia y presidencia de Chile entre 1931 y 1932, apodado presidente Don One-Step por la revista satírica Topaze. Padre del subsecretario Pedro Montero Fehrman, nieto del senador Juan Esteban Rodríguez Segura y bisnieto del prócer independentista Manuel Rodríguez Erdoíza.

Fue el primer miembro del Partido Radical en alcanzar la presidencia de Chile. Altamente apolítico, jurisconsulto y pasivo, fue derrocado a inicios de su mandato en un extravagante golpe de estado por parte de la izquierda y su mandato develó el catastrófico estado del gobierno chileno. Debido a su alta votación y cercanía con la prensa, sus revolucionarios sucesores fueron rechazados por la opinión pública y la situación crítica del estado siguió empeorando hasta 1933.

Su gobierno sepultó políticamente a todos sus participates —a excepción de Héctor Rodríguez de la Sotta, Marcial Mora, Ignacio Urrutia Manzano, Ramón Vergara y Sótero del Río Gundián—, incluidos los veteranos Víctor Vicente Robles, Luis Izquierdo Fredes, Carlos Vergara Montero, Alfredo Guillermo Bravo, Carlos Balmaceda Saavedra y al mismo Montero.

Biografía y familia[editar]

Hijo de Benjamín Montero, perteneciente a una importante familia curicana, y de Eugenia Rodríguez, hija del destacado funcionario público Juan Esteban Rodríguez Segura (a quien Montero debe su nombre), y por lo tanto, nieta del prócer independentista Manuel Rodríguez Erdoiza.

Casado con Graciela Fehrman Martínez, tuvo cuatro hijos: Juan Esteban, Benjamín, Carmen y Pedro. Este último llegaría a ser subsecretario del Trabajo y de Educación, así como embajador en Costa Rica bajo el gobierno de Jorge Alessandri; además, tendría una prestigiosa carrera de derecho, participaría en la reforma constitucional y en la Corte Suprema de Chile.

Estudió en una escuela pública primero y después en Colegio San Ignacio. Finalizada la secundaria, ingresó en la Facultad de Derecho Universidad de Chile, donde se tituló de abogado el 16 de septiembre de 1901.

Abogado del Consejo de Defensa Fiscal (1906-1920) y catedrático en derecho civil y derecho romano en su alma máter, defendió al general Guillermo Armstrong, acusado de intentos subversivos, caso que ganó.

Masón, ingresó en el Partido Radical en 1925, año en que participó en la Comisión Consultiva que estudió convocar a la Asamblea Constituyente que derivaría en la nueva Constitución.

El periodo 1924-1932, en el que Montero figuró políticamente, fueron años convulsos en Chile: hubo diecisiete presidentes, tres caudillos y nueve golpes de Estado, fallidos y efectivos, además de nueve renuncias forzadas, dos cierres de congreso, dos crisis económicas e innumerables ministros.

Tras la dimisión del sumiso Emiliano Figueroa, el en ese entonces coronel Carlos Ibáñez del Campo, militar popular y caudillista, inició una presidencia donde la represión y la inconstitucionalidad fueron armas potentes de la seguridad del Estado. El Partido Radical lo apoyó en un principio, pero se tornó crítico con la llegada de la Gran Depresión en 1929.

Grandes figuras radicales, la mayoría con un nutrido currículum, integraron comisiones para supervisar la catastrófica situación constitucional del Gobierno; en esta comisión se encontraban los futuros presidentes Pedro Aguirre Cerda y Juan Antonio Ríos (líder de los radicales), entre otros, en la cual Montero fue llamado a participar. La comisión no prosperó y sólo Juan Antonio Ríos y su tocayo Juan Antonio Iribarren se reunieron efectivamente.

Al empeorar la situación económica, el presidente Ibáñez solicita un gabinete de Salvación Nacional, para superar las áreas más importantes en la época crítica: Hacienda, Bienestar Social e Interior. El 13 de julio de 1931, Montero asumió como ministro de estas dos últimas carteras, mientras que el catedrático de economía y matemáticas Pedro Blanquier, también radical, se hizo cargo de la primera.

El gabinete no prosperó; Ibáñez, de carácter férreo y autoritario, no toleró las medidas de Montero, las cuales eran ocupar la apertura de prensa como válvula de escape a la situación: Montero puso en marcha este plan y fue abierto y amable con la prensa, que estaba muy polarizada, causando la consecuente reacción del público, que se enteró del catastrófico estado de la nación. Blanquier hizo lo mismo con los presupuestos, obteniendo los mismos resultados por el magro estado financiero. El gabiente es reemplazado por Ibáñez, impopularizándose el Gobierno pero popularizándose Montero.

El 22 de julio de 1931, renunciado Montero, el Gobierno llega a su estado más crítico. Miguel Letelier Espínola le sucede de forma interina, pero es reemplazado rápidamente por no querer aceptar esa fuerte responsabilidad. El 23 de julio retorna a la cartera de Interior el almirante Carlos Frödden, trayendo de nuevo la censura y la represión policial. Se inicia una paralización total del país e Ibáñez renuncia tres días después.

Pedro Opazo Letelier, presidente del Senado, asume interinamente la presidencia, pero nombra a Montero ministro del Interior y renuncia en menos de veinticuatro horas, con lo que este se convierte en vicepresidetecia de Chile el 27 de julio de 1931.

Vicepresidencia[editar]

Con Montero regresa la libertad de prensa y retornan los exiliados; además se tranquilizan las paralizaciones con parlamentos. Ello hace subir notoriamente su popularidad, lo que, a su vez, motivó que diversos partidos de la derecha conservadora le ofrecieran la candidatura a la presidencia. Aunque dudó en aceptar el ofrecimiento, finalmente accedió: Si es así, señores, si en realidad cuento con la cooperación sincera de todos sus representados, me someto.[1]

Para evitar que, como había ocurrido en 1927 con Carlos Ibáñez del Campo, Montero presentó la renuncia a su cargo con el fin de que no surgieran sospechas sobre una posible intervención suya en las elecciones, pero el Congreso Nacional se la rechazó. Como seguía pensando que su puesto a la cabeza del país era incompatible con la candidatura presidencial, a la que fue proclamado el 19 de agosto, al día siguiente le entregó la vicepresidencia al ministro del Interior Manuel Trucco Franzani.

Con el apoyo de su partido y de los partidos Conservador y Liberal, derrotó a Arturo Alessandri del Partido Demócrata, a Manuel Hidalgo de la Izquierda Comunista y a Elías Lafferte del Partido Comunista con un 64% de los votos en las presidenciales de 1931. Su eslogan de campaña fue: La consolidación del régimen civil.[2]

Gobierno[editar]

Fotografía oficial del presidente Juan Esteban Montero.

Juan Esteban Montero asumió la presidencia el 4 de diciembre de 1931 y formó gobierno con simpatizantes de derecha antiibañista y los partidos Radical, de donde provenía, Conservador, el liberal y elementos castrenses, especialmente en Defensa, que posteriormente fueron afines al nacionalsocialismo.

El panorama general en el Chile de 1931 favorecía a los sectores izquierdistas revolucionarios y jóvenes anarquistas, que nunca tuvieron importancia política y aprovechaban de ser una férrea oposición al tradicionalismo civil, mientras que la política tradicional, ampliamente conservadora e intelectual se desprestigiaba rápidamente por las malas prácticas del presidente Carlos Ibáñez del Campo, su dictatorial predecesor, que sin embargo aún mantenía peso político como caudillo nacional.

La Gran Depresión fue un punto doloroso para las políticas conservadoras y pasivas de Montero, debido al desenfrenado gasto público impuesto por Ibáñez y la poca austeridad de sus ministros populistas. Al llegar la crisis, el desabastecimiento fue total; el país quedó endeudado y afectado por la cesantía. Pedro Blanquier, un connotado hombre de números, fue el encargado de restablecer las finanzas a un nivel aceptable. Sin embargo, sus políticas austeras y demasiado ajustadas, que iban en contra de los presupuestos a los que la población estaba acostumbrada, provocaron el fracaso del Ministerio de Hacienda. Arturo Prat Carvajal reemplazó a Blanquier pero no pudo sostener la crisis y el estado de las finanzas empeoró. Como salvación asumió el veterano político Luis Izquierdo Fredes, quien no logró concretar su programa debido a la anarquía y a su impopularidad (era llamado Don Vejestorio(.

La transición al civilismo fue un punto importante del gobierno de Montero, que de haberse concretado hubiera pasado a la historia de Chile como una especie de restauración democrática. Gobernó hasta que Marmaduque Grove lo derrocó en 1932.

Política interna[editar]

La política interna de Montero es de vital importancia en el periodo, en el que hubo que sofocar movimientos anarquistas. Marcial Mora Miranda, ministro del Interior, fue uno de los más afectados por la opinión pública: la desesperación, unida al boicot procedente de la izquierda revolucionaria y la ultraderecha, terminaron por truncar al político, que, sin embargo, retornaría bajo la presidencia de Pedro Aguirre Cerda.

Entre los progresos en este ministerio, cabe destacar el sofocamiento del Motín del Norte Grande, que finalizó con una penosa matanza en la que fallecieron más de 30 personas. Se culpabilizó de esta tragedia a los monteristas que provenían de distintos puntos del país y a los carabineros. El aplastamiento violento y con infiltración civil de los levantamientos se debía en gran medida al atentado que había sufrido Montero en las elecciones, cuando viajaba a Arauco, y del que se culpó a Óscar Schnake, posterior fundador del Partido Socialista de Chile.

El Motín del Norte Grande fue el primer golpe para el Gobierno y su alta popularidad, aunque por parte de los comunistas fue casi injustificado ya que Montero llevaba solo veinte días en el cargo efectivo. A pesar de la violencia con que fue sofocado, no se reaccionó con censura como lo hubiera hecho Ibáñez.

El 4 de marzo de 1932 se promulgó la ley nº 5.077 que unió los ministerios de Marina y Guerra en el Defensa Nacional, al que se le agregó la Subsecretaría de Aviación, que antes pertenecía a Interior para un mayor control de las tres ramas de defensa. Carabineros continuó en el del Interior.

La mayoría de la prensa en esa época, tanto la escrita como la radio, estaba a favor del Gobierno y de Montero. A pesar de ello, se mantuvo un objeto que ocasionaba impopularidad: la continuación de el diario La Nación como portavoz del Gobierno, aunque se intentaron acercamientos con su fundador, Eliodoro Yáñez. El único medio opositor indiscutido fue la revista La Razón, dirigida por Carlos Dávila, quien derrocaría al Gobierno y culminaría su carrera política de la misma forma que Montero meses después.

Tras los conflictos, el ministro Mora dejó de ser de consenso y dejó el cargo el 7 de abril de 1932, criticado y considerado inoperante. En su reemplazo asumió Víctor Vicente Robles, radical de una amplia carrera política, culminada abruptamente debido a los sucesos del 4 de junio.

Debido al estado catastrófico del país amenazado por una revolución, Robles consiguió que se declarara el estado de sitio y debido a la gran explosión del volcán Quizapú se dictaron algunas reglas de emergencia, como encender el alumbrado público de día para mejor visibilidad.

Por esos meses, otra explosión afectaría la seguridad del país: el golpe de Estado de 1932, que sepultaría la carrera política de la mayoría de los personeros de Gobierno, incluyendo al propio Montero. La revolución no pudo ser controlada debido a la negativa de las guarniciones santiaguinas (en regiones no se sabía nada del movimiento) y la inmovilidad del mediador del conflicto, Arturo Alessandri Palma, de quien se dice, incitó el golpe. Carabineros, una minoría de soldados, los monteristas y la mayoría de la población intentaron hacer frente a la revolución, que triunfó de manera aplastante. Sin embargo, el experimento socialista impuesto por los cabecillas no prosperaría y sólo empeoraría la situación.

Hacienda, Economía y Relaciones Exteriores[editar]

Carlos Balmaceda Saavedra, ministro de Exteriores y Comercio de Montero durante todo su mandato.

Las finanzas fueron el tema central del gobierno de Montero. Se dice que la poca superación en esta materia fue el detonante de su caída. Su ministro de Hacienda fue Luis Izquierdo Fredes, un político de vasta trayectoria, que incluso pudo haber sido vicepresidente en 1910.

La medidas financieras de Montero fueron calificadas de impopulares y de contención, ya que el proyecto de Hacienda era a largo plazo, algo impensable para la desesperante situación económica. Las principales medidas en esta materia, fueron la devaluación del peso, la suspensión de la deuda externa, la reducción del presupuesto nacional, el fomento agrícola y la promulgación de la ley nº 5.107 de abril de 1932, que creó la Comisión de Cambios Internacionales (cuya misión era de ajustar las importaciones a las letras de cambio disponibles, para evitar la disminución de las reservas de oro del Banco Central de Chile; además de suspender la emisión de los billetes del mismo banco y otorgarle exclusivamente el derecho de dar créditos). Esta última medida, entre otras menores como la recolección voluntaria de bienes prendarios por acción de la Caja de Crédito Popular, ésta medida, fue derogada por la República Socialista de Chile, culpándola de la impopularidad del régimen.

En el ámbito exterior, se mejoraron las relaciones con los países que repudiaban la antigua administración, y hubo intentos de acercarse a Estados Unidos para obtener un crédito externo; sin embargo el país estaba endeudado, por lo que esta medida no prosperó. Se buscó fomentar la manufactura nacional y la agricultura, aprovechando las favorables características climáticas de la región, con la campaña Cómpreme Productos Chilenos, característico cartel que se encontraba en la mayoría de los comercios. Aunque tuvo resultados, no se mejoró la crítica situación.

Los principales problemas de la gestión financiera fueron la reducción de sueldos y la permanencia de la Compañía de Salitres de Chile, que era muy cara de mantener y solo empeoraba las ventas de salitre, principal exportación chilena en ese entonces.

Educación y Justicia[editar]

Busto de Juvenal Hernández Jaque, rector de la Universidad de Chile bajo Montero; fue alumno del presidente, tanto en las leyes como en el PR.

Montero era un prestigioso abogado, por lo que se esperaba que hubiera un gran progreso en esta materia; sin embargo, como la crisis era su prioridad, se lograron solo algunos pequeños avances.

Bajo el gobierno de Montero se enjuiciaron a las principales cabezas de la sublevación de la Escuadra, pero tras su caída, un dictamen obligó a anular las condenas y exonerar a más de 200 implicados en las intentonas golpistas.

El Poder Judicial fue restablecido totalmente con Montero en la presidencia y recuperó su característica autonomía; Javier Ángel Figueroa, que había sido exiliado por Ibáñez en un intento de controlar este poder, fue reconocido como auténtico presidente de la Corte Suprema de Chile.

Los exiliados regresaron al país, se condenaron los delitos constitucionales del mandato de Ibáñez y se firmó su irrevocable renuncia a la presidencia; además, Montero se negó a disolver el Congreso Termal, elegido de manera irregular, debido a su rectitud, lo que le costó popularidad. En su época, empezó a resonar de a poco la idea de otorgarle el derecho a voto a las mujeres, algo que se concretó solo tres años después, bajo la administración de Alessandri.

Respetada la constitución establecida, se decidió promulgar y reconocer la Autonomía universitaria, eligiendo los decanos bajo este amparo a Pedro Godoy, como rector. Sin embargo, tras los incidentes y amenazas de toma y derrocamiento que fueron sofocados, se optó por nombrar interinamente a un exalumno de Montero, Juvenal Hernández Jaque, bajo el que la Universidad de Chile alcanzaría gran esplendor. Tras esos incidentes, el ministro de educación propuso a Montero una reforma universitaria, que quedó a medias, debido a la caída del Gobierno.

Obras Públicas y Bienestar Social[editar]

Fotografía popular de Montero.

No restablecidas las finanzas, las obras públicas bajo el gobierno de Montero carecieron de presupuesto y fueron denegadas. Como única obra de magnitud realizada bajo su gobierno, se puede mencionar el Estadio Regional Chiledeportes, en Valparaíso.

La habilitación de albergues fueron las obras más importantes; con el respaldo de su ministro de Bienestar Social, Sótero del Río Gundián, se crearon los Comités de Ayuda al Cesante, que habilitaban residencias y ollas comunes para la masa de cesantes que cada vez más aumentaba en las principales ciudades del país.

El papel de la primera dama, Graciela Fehrman, fue preponderante en una época donde la mujer no tenía la relevancia de ahora. Hacia 1954 La fundación Ropero de los Pobres fue una iniciativa que permitió a las mujeres tejer, confeccionar y arreglar ropa para la masa de cesantes y familias que vagabundeaban por la ciudad.

Se creó un plan de colonización, nunca terminado, y se intentaron dividir los latifundios, esfuerzos que, a pesar de los errores, la gente valoró.

Revolución del 4 de junio: caída de Montero[editar]

Montero (a la izquierda), retirándose de La Moneda con el general Vergara, tras el golpe de estado.

Montero ya lleva aproximadamente seis meses en el Gobierno; los proyectos a largo plazo no agradan a la opinión pública, cada vez más escandalizada por la pasividad del Ejecutivo. Ante los desmanes, la saturación de la administración y una notoria baja de popularidad, el ministro Víctor Vicente Robles declara el estado de sitio.

El estallido de una posible revolución esataba siempre latente. Su llegada se produce al anochecer del 3 de junio de 1932, cuando la Fuerza Aérea de Chile se acuartela en la Base Aérea El Bosque, encabezada por uno de sus mayores exponentes, Marmaduke Grove, experto en cuartelazos: había liderado el golpe de 1925, el contragolpe del mismo año, un intento fallido de derrocamiento a Ibáñez en 1930 y, tras ser despedido, la sublevación contra Montero.

Alertado el Gobierno, se llamó a un consejo de ministros, mientras los aviones de la recién creada fuerza, sobrevuelan La Moneda, amenazando con bombardearla, y arrojan panfletos alusivos a una revolución social. Robles llega a un acuerdo con Carabineros, la única fuerza que permaneció leal. El presidente sustituye al comodoro Jessen, jefe de la fuerza aérea, por el general Ramón Vergara Montero, hermano de su exministro, pero este es pasado por alto en la base aérea, donde obedecen solo a Grove. Arturo Alessandri Palma es enviado como mediador del conflicto en representación del Gobierno, pero no logra nada, y Grove se dirige al Palacio de la Moneda.

Montero, sabiéndose rendido, finaliza el consejo y tras llegar a un acuerdo —que el nuevo régimen no dañará a su familia ni a nadie—, decide renunciar y deja entrar a los principales conspiradores: Grove, Carlos Dávila, Arturo Puga y Eugenio Matte.

Al salir del palacio, la gente le aviva; Montero se dirige al aeropuerto y sale a la Argentina, junto con su familia.

Los monteristas, después de la renuncia de sus líderes, protagonizan una serie de enfrentamientos con la policía, que ahora obedece a la Junta de Gobierno constituida; hay largas manifestaciones que culminan con varios heridos y un pequeño saldo de muertos.

Chile después de Montero[editar]

Mujeres preparando Ollas comunes, que se multiplicaron tras la caída de Montero debido al agravamiento de la situación y al desabastecimiento.

Tras la caída de Montero, la crítica situación del país empeoró y el estado se hizo inmanejable debido a la inestabilidad de la junta. El socialisa Grove fue derrocado a su vez por Dávila, que adopta unas políticas represivas: el cierre del congreso, la presencia de militares en las calles, intento de ilegalizar a los comunistas, el retorno a la censura.

Esto, unido a la inestabilidad en el Ministerio de Hacienda provocaron el descontento popular, que finalmente desembocó en la caída de Dávila, en septiembre. Su sucesor, el general Bartolomé Blanche dura poco más de dos semanas en el cargo de presidente interino: una sublevación de las divisiones del Ejército de Antofagasta-Concepción, apoyada por la civilidad de sus zonas, lo obligaron a renunciar el 3 de octubre. Abraham Oyanedel, presidente de la Corte Suprema, asumió entonces, llamó a elecciones, que ganó Arturo Alessandri, y logró estabilizar el panorama político.

Ministros de Estado (durante sus dos vicepresidencias y presidencia)[editar]

Ministro Nombre/Periodo
Ministro del Interior Luis Gutiérrez Alliende (1931)
Manuel Trucco Franzani (1931)
Marcial Mora Miranda (1931-1932)
Víctor Vicente Robles (1932)
Ministro de Relaciones Exteriores Carlos Balmaceda Saavedra (1931-1932)
Ministro de Hacienda Pedro Blanquier (1931)
Luis Izquierdo Fredes (1931-1932)
Ministro de Justicia Luis Gutiérrez Alliende (1931-1932)
Arturo Ureta Echazarreta (1932)
Ministro de Educación Pública Pedro Godoy Pérez (1931)
Santiago Labarca (1931-1932)
Alfredo Guillermo Bravo (1932)
Ministro de Guerra (fusionado con marina forma el de Defensa Nacional) Carlos Sáez Morales (1931)
Enrique Bravo Ortiz (1931)
Carlos Vergara Montero (1931-1932)
Miguel Urrutia Barboza (defensa) (1932)
Ignacio Urrutia Manzano (defensa) (1932)
Ministro de Fomento Francisco Cereceda Cisternas (1931)
Herman Echeverría Cazotte (1931-1932)
Marco Antonio de la Cuadra (1932)
Ministro de Tierras y Colonización Carlos Balmaceda Saavedra (1931)
Carlos Alberto Martínez (1931)
Teodoberto Álvarez (1931-1932)
Gaspar Mora (1932)
Ministro de Agricultura Francisco Cereceda Cisternas (1931)
Joaquín Prieto Concha (1931-1932)
Héctor Rodríguez de la Sotta (1932)
Ministro de Marina (fusionado con Guerra forma el de Defensa Nacional) Calisto Rogers Ceas (1931)
Enrique Spoerer (1931-1932)
Miguel Urrutia Barboza (defensa) (1932)
Ignacio Urrutia Manzano (defensa) (1932)
Ministro de Bienestar Social Sótero del Río Gundián (1931 -1932)
Ministro de Comercio y Abastecimiento (luego Economía y Comercio) Carlos Balmaceda Saavedra (1931-1932)

Vida después de la presidencia[editar]

Después de regresar del exilio, Montero, además de dedicarse a la vida familiar, integró diversos directorios de empresas y retornó a su cátedra universitaria que ejercía desde 1912. Fue asimismo presidente de la Compañía de Teléfonos de Chile en 1936 y director del Banco de Chile en 1940.

La única vez que volvió a hablar públicamente de política fue en la edición de diez años de la revista Topaze (revista), donde le pidieron dar su opinión sobre los diez años de esta, ya que Montero fue uno de sus primeros personajes (el presidente Don One-Step).

Falleció en Santiago, alejado de la vida pública, el 25 de febrero de 1948, a los 69 años de edad.

Historia electoral[editar]

Elecciones presidenciales de 1931
Candidato Pacto Partido Votos % Resultado
Juan Esteban Montero Radical 182.177 63,93% Presidente
Arturo Alessandri Palma Democrático Democrático 99.075 34,77%
Elías Lafferte PC Comunista 2.434 0,86%
Manuel Hidalgo Plaza Ex-Confederación Republicana de Acción Cívica(CRAC) Izquierda Comunista 1.263 0,4%



Predecesor:
Pedro Opazo Letelier
Vicepresidente de Chile
Coat of arms of Chile.svg

27 de julio - 3 de septiembre de 1931
Sucesor:
Manuel Trucco Franzani
Predecesor:
Manuel Trucco Franzani
Vicepresidente de Chile
Coat of arms of Chile.svg

15 de noviembre - 4 de diciembre de 1931
Sucesor:
Él Mismo
Presidente de la República
Predecesor:
Él Mismo
Vicepresidente de Chile
Presidente de la República
Coat of arms of Chile.svg

4 de diciembre de 1931 - 4 de junio de 1932
Sucesor:
Arturo Puga
Presidente de la Junta de Gobierno
de la República Socialista
Predecesor:
Carlos Frödden Lorentzen
Ministro del Interior de Chile
13 de julio de 1931 - 22 de julio de 1931
Sucesor:
Miguel Letelier Espínola
Predecesor:
Carlos Frödden Lorentzen
Ministro del Interior de Chile
26 de julio de 1931 - 27 de julio de 1931
Sucesor:
Luis Gutiérrez Alliendes

Referencias[editar]

  1. Juan Esteban Montero Rodríguez, Icarito, 31.05.2010; acceso 17.06.2013
  2. Personajes de nuestra historia: Montero Rodríguez, Juan Esteban (1879 – 1948), portal Educar Chile, s/f; acceso 17.06.2013

Enlaces externos[editar]