Invasión de Bahía de Cochinos
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| Parte de Guerra Fría | |||||||||
Localización de la Bahía de Cochinos |
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| Beligerantes | |||||||||
| Comandantes | |||||||||
| Fuerzas en combate | |||||||||
| 15.000 | 1.511 | ||||||||
| Bajas | |||||||||
| 176 muertos | 115 muertos 1.189 capturados |
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Invasión de Bahía de Cochinos, también conocida como Invasión de Playa Girón, fue una operación militar en la que tropas anticastristas, entrenadas y dirigidas por la CIA, intentaron invadir Cuba en abril de 1961. La arriesgada acción acabó en fracaso en menos de 72 horas y la mayoría de los asaltantes fueron capturados por el ejército cubano.
Tabla de contenidos |
[editar] Contexto histórico y geográfico
El 1 de enero de 1959, después de 25 meses de lucha guerrillera, triunfó la Revolución Cubana dirigida por el abogado Fidel Castro. Hasta entonces, y desde la independencia formal de España en 1898, Cuba había sufrido el intervencionismo por parte de Estados Unidos tanto abiertamente militar (1898; 1902 y 1906) como a través del dominio económico neocolonial. En un contexto de plena Guerra Fría la administración estadounidense consideró a la revolución cubana un serio peligro, no sólo por el hecho de tener tan próximo un régimen potencialmente aliado de la Unión Soviética. Desde muy temprano quedó en evidencia que el nuevo régimen tenía intenciones de prestar apoyo a otras revoluciones que extendiesen el socialismo y el comunismo en Latinoamérica.
Desde la propia toma del poder por los rebeldes, Fidel Castro comenzó a mostrar que no permitiría oposición de ningún tipo. La deposición del presidente interino Manuel Urrutia Lleó (más favorable a la democracia representativa), el conflicto y encarcelamiento del Comandante Huber Matos y los fusilamientos sumarios de ex-miembros de las fuerzas batistianas llevaron a que las relaciones entre Estados Unidos y Cuba comenzaran a tensarse. Al promulgarse la Reforma Agraria y expropiarse tierras de compañías norteamericanas sin la debida compensación económica, los Estados Unidos suspendieron la cuota azucarera y dejaron de comprar este recurso a Cuba, que en aquel entonces era prácticamente el único renglón realmente millonario. Pero Castro encontró un comprador oportunista en la Unión Soviética, que decidió hacer parte de los pagos en petróleo crudo.
Las refinerías con capital norteamericano se negaron a refinar el petróleo soviético y en respuesta a estas acciones múltiples, Cuba nacionalizó todas las posesiones de empresas estadounidenses en el país.
Además de decretar casi de inmediato el embargo comercial de Cuba, el presidente Dwight Eisenhower no tardó en ordenar el apoyo de organizaciones anticastristas que trataran de desestabilizar o derrocar al gobierno cubano, tanto dentro como fuera de la isla. Los dos países terminan por romper toda clase de relaciones en 1960.
[editar] Preparativos
La CIA reclutó voluntarios entre los exiliados cubanos establecidos en EE.UU. que fueron entrenados en campamentos principalmente de Guatemala, pero también de Puerto Rico y Nicaragua. Estos 1511 hombres formaron la Brigada 2506 y recibieron instrucción como artilleros, paracaidistas, pilotos de aviones, etc. Una buena parte de estos exiliados reclutados por la CIA eran jóvenes provenientes de familias emigradas desde los primeros meses de la Revolución.
Para la operación se consiguió una flotilla de barcos y aviones relativamente viejos servidos por el ejército estadounidense. Según varias fuentes, los recursos militares de la brigada fueron:
- 8 aviones de transporte C-46.
- 6 aviones de transporte C-54.
- 16 bombarderos B-26.
- 5 tanques M41 además de jeeps, cañones, morteros y camiones.
- 8 barcos y 7 lanchas para desembarco.
El plan incial fue modificado por Kennedy, preocupado por la imposibilidad de negar la participación nortemericana en un asalto de tan gran escala. Tras renunciar al desembarco cerca de Casilda y Trinidad, el nuevo plan trasladó el punto de ataque a Playa Girón, en la Bahía de Cochinos, costa Sur de Cuba. Las fuerzas invasoras partirían por mar desde Nicaragua. Previamente, ataques aéreos procedentes de la base de Puerto Cabezas en este mismo país anularían a la fuerza aérea cubana bombardeando los aviones y las pistas de los aeropuertos. Durante el desembarco los vuelos de abastecimiento y protección de las fuerzas atacantes continuarían. La infantería y la artillería intentarían controlar en principio la Península de Zapata, cerca de Bahía de Cochinos (desde Playa Larga a Playa Girón), donde se asentaría una cabeza de playa que luego de un periodo de tres días solicitaría el traslado hacia allí, desde Miami, de un Gobierno Provisional ya conformado por la emigración , que reclamaría formalmente la ayuda militar de EE.UU. La zona elegida para el desembarco era una zona pantanosa de difícil acceso buscando una protección natural ante el ejército cubano. Los paracaidistas tratarían de controlar las carreteras de acceso a la zona ocupada para lograr este propósito inicial.
Erróneamente, los planificadores de la invasión esperaban que durante la defensa de este diminuto territorio ocupado se les unieran numerosos desertores del lado de los "comunistas", algo que no ocurrió, en parte debido al carácter ultra secreto de la operación. En el plan inicial la zona de la invasión era Trinidad para así poder contar con los guerrilleros anticastristas que ya operaban en las montañas del Escambray.
Desde Puerto Cabezas en Nicaragua partieron los buques que transportaban al contingente integrado por unos 1200 hombres con la aprobación de John F. Kennedy (una decisión heredada del gobierno anterior), que había sido elegido Presidente de los Estados Unidos en sustitución de Eisenhower.
Referencias de gran rigor histórico son "Los Mil Dias" (A Thousand Days: John F, Kennedy in the White House) de Arthur M. Schlesinger Jr. y "El Gobierno Invisible" de Wise y Ross.
[editar] La operación militar
[editar] Día 15 de abril
Ocho aviones B-26, con bandera cubana en el fuselaje, bombardearon los aeropuertos militares de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y el Antonio Maceo de Santiago de Cuba, con el resultado de 5 aviones destruidos: un Sea Fury, dos B-26 y dos aviones de transporte. Sin embargo quedaron intactos aviones T-33 y cazas Sea Fury. Estos eran superiores en velocidad a los B-26. La brigada 2506 perdió tres bombarderos. Un B-26 se dirigió a Estados Unidos donde se presentó como desertor del ejército cubano y pidió asilo, informando que él y otros pilotos habían sido los autores del ataque a los aeropuertos, en una estrategia estadounidense para ocultar su implicación en la operación aérea. Éste fue el único bombardeo que se llevó a cabo de los tres previstos.
Al día siguiente del ataque Fidel Castro, en una alocución por todos los medios de difusión y ante una multitud armada con eficientes fusiles soviéticos, declaró el carácter socialista de la Revolución Cubana, pese a que en 1959 había reiterado su rechazo al comunismo en entrevistas a la prensa radial, escrita y televisiva. El Ejército Rebelde y las Milicias Nacionales Revolucionarias concentraron sus efectivos ante una posible invasión. Como medida táctica, el naciente Departamento de Seguridad del Estado de la Revolución Cubana (más conocido como G-2) llevó a cabo una extensa redada para encarcelar a un gran número de potenciales opositores, lo que neutralizó numerosos contactos de la contrarrevolución, en particular en La Habana.
[editar] Día 17 de abril
Tras cuatro o cinco días de navegación, durante la madrugada se produce el desembarco en Playa Girón y Playa Larga de 1200 miembros de la brigada 2506 escoltados por sus buques y ante escasa resistencia. Horas después paracaidistas son transportados tierra adentro para ampliar la zona invadida, con la misión principal de controlar las tres carreteras de acceso al lugar. En esas primeras horas los aviones cubanos, en su mayoría de modelos viejos, derriban siete aviones B-26 y ponen fuera de combate a los buques Houston y Río Escondido cerca de Playa Larga, perdiéndose el armamento que transportaban para las fuerzas en tierra.
Las tropas regulares del gobierno de Fidel Castro (Ejército Rebelde y Policia Nacional) van llegando paulatinamente a la zona, reforzando a los milicianos (Milicias Nacionales Revolucionarias) que hasta entonces intentaban rechazar el ataque. Al final del día los barcos de la brigada asaltante se retiran definitivamente quedando sin desembarcar equipos y municiones; el Houston quedó encallado y el Río Escondido fue hundido. Fidel Castro comprendió que era fundamental atacar a los barcos desde el aire y desde tierra para anular el envío de suministros y la Fuerza Aérea Revolucionaria y la artillería cumplieron sus objetivos.
[editar] Día 18 de abril
Se inicia la contraofensiva, con el empleo masivo de artillería adquirida en la Unión Soviética. Las maltrechas tropas de las brigadas que controlan las dos carreteras de acceso a Playa Girón son obligadas a retroceder hasta la zona de San Blas; en Playa Larga las tropas asaltantes, ante su difícil situación, deciden abandonar sus posiciones y dirigirse a Playa Girón para unirse a los otros miembros de la brigada. El ejército revolucionario se hace con el control de Playa Larga.
[editar] Día 19 de abril
Las fuerzas asaltantes tienen que retroceder de San Blas a Playa Girón; los que quedan pronto son cercados y se rinden a primeras horas de la mañana. En la playa, a la escasez de municiones se une la falta de apoyo aéreo, gracias a la efectividad y el arrojo de los servidores de las baterías antiaéreas del Ejército cubano y las Milicias.
El comandante José Ramón ("Gallego") Fernández y el propio Fidel Castro se trasladaron a la zona del conflicto y participaron en las últimas acciones, aunque ya el final de los combates estaba decidido. La negativa de Kennedy de autorizar la invasión abierta de la Marina estadounidense a Cuba terminó con las últimas esperanzas de los invasores.
Con gran visión político-militar, Fidel Castro presionó fuertemente para la ofensiva de las últimas horas para evitar que transcurrieran las 72 horas que necesitaba el gobierno de los EE.UU. para reconocer al "gobierno provisional" que allí se intentaba establecer, con el objetivo de evitar la invasión directa de la Marina y el Ejército norteamericanos. Finalmente los asaltantes intentaron huir, unos buscando lanchas, otros por las zonas pantanosas, aunque la mayoría son capturados.
Algunos anticastristas estuvieron durante algunos días vagando por los densos manglares de la zona. La operación terminó con una derrota total de los miembros de la Brigada.
[editar] Acontecimientos tras el fracaso de la invasión
El número de bajas entre los invasores sobrepasó el centenar de muertos; los capturados fueron 1189. incidiendo en el fracaso la orden del Presidente Kennedy de suspender el segundo ataque aéreo programado para la mañana del 17 de abril.
Las milicias del gobierno cubano sufrieron 176 bajas, aunque hubo varias víctimas civiles en los bombardeos previos. Los prisioneros anticastristas, que ante la derrota intentaron declararse en su mayoría como personal de apoyo (cocineros, médicos, maquinistas, etc) y no como militares, fueron juzgados y condenados por el gobierno cubano. Sin embargo fueron canjeados, a través de intermediarios, con el gobierno estadounidense a cambio de 53 millones de dólares en forma de alimentos (fundamentalmente compotas para niños) y medicinas (muchos de éstos pasados de la fecha de vencimiento) que fueron destinados a las regiones más pobres y necesitadas del país, en particular a la zona del conflicto. A finales de 1962 llegaron a EEUU, donde fueron recibidos y homenajeados por el presidente Kennedy.
La victoria se convirtió en una victoria para Fidel Castro, impulsando la creación de un régimen socialista, aliado de la URSS.Para EEUU supuso una humillación, conocida como la primera gran derrota del imperialismo norteamericano en América Latina. Tras un análisis de los motivos de la derrota a finales de 1961, Kennedy le pidió a su hermano Robert F. Kennedy que se pusiera al frente de la que se denominó Operación Mangosta (Operation Mongoose). El propósito de ésta era promover sabotajes y otros actos terroristas que desembocaran en levantamiento internos y en el derrocamiento del gobierno, quizás con una segunda invasión, pero esta vez con la participación directa de EE.UU., lo que a la larga se traduciría en un largo e inútil conflicto de desgaste diplomático.
Sin embargo, el devenir histórico del conflicto entre ambas naciones, el apoyo del Campo Socialista al gobierno encabezado por Fidel Castro y la conocida como Crisis de los misiles de Cuba o Crisis de Octubre fueron frustrando el accionar de la administración de Kennedy con respecto a una invasión a Cuba. También es probable que el propio Kennedy no estuviera interesado personalmente en tomar estas acciones y que la invasión a Bahía de Cochinos fuera un plan ya concebido, financiado y planificado desde la anterior administración, lo cual podría explicar su falta de seriedad táctica y estratégica.
La Crisis de Octubre, con la supuesta instalación de rampas para misiles nucleares en Cuba por parte de la URSS, llevó al mundo al borde una conflagración atómica. El pacto acordado entre Kennedy y Kruschev para el desmantelamiento de los misiles en Cuba incluía la promesa de EE.UU. de no invadir la isla, además de la retirada de los misiles de la OTAN de Turquía, aunque tal pacto se llevó a cabo a espaldas del gobierno revolucionario de Cuba.

