Cañón sin retroceso

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Cañón sin retroceso y método de operación.

Un cañón o fusil sin retroceso (Recoilless Rifle o RCL, en inglés) es un arma liviana que permite el disparo de un proyectil del mismo peso que el de un cañón con retroceso.

Utilizados normalmente como armas antitanque, el primer diseño efectivo fue desarrollado en la Segunda Guerra Mundial.[1] Los cañones sin retroceso son capaces de disparar munición de artillería a una velocidad y alcance similar a las de un cañón, aunque típicamente utilizan munición de menor alcance y velocidad. La casi completa falta de retroceso permite que algunas versiones puedan ser disparadas desde el hombro de una persona, pero la mayoría son montadas en trípodes y cargadas por un solo soldado.

Diseño[editar]

Un cañón sin retroceso funciona de forma similar a un cañón convencional. El proyectil y el propulsor van dentro de la misma munición y son alimentados por una recámara. Sin embargo, cuando se disparan, en lugar que el propulsor explote e impulse al proyectil fuera del cañón, una gran porción de los gases del disparo escapan por la parte trasera del arma, proveyendo una fuerza inercial que contrarresta la inercia del proyectil. Puesto que el retroceso ha sido prácticamente removido, no se necesita de un complejo mecanismo de montaje ni reducción del retroceso, por lo que el arma es más sencilla. A pesar de su nombre, es casi imposible lograr que las fuerzas opuestas se cancelen completamente, por lo que en realidad estas armas sí tienen un retroceso notable pero manejable.

A diferencia de un lanzacohetes, que dispara cohetes estabilizados por aletas, la munición de un cañón sin retroceso se asemeja a una pieza de artillería.

Puesto que el escape de gases calientes por la parte trasera del arma puede ser peligroso en ambientes confinados, algunos cañones sin retroceso como el Armbrust y el MATADOR usan una combinación de un contradisparo, cañón sin estrías y pistones para evitar tanto el retroceso como el fogonazo trasero.

Historia[editar]

El primer cañón sin retroceso fue desarrollado por el Capitán de Fragata Cleland Davis de la Marina de los Estados Unidos, justo antes de la Primera Guerra Mundial. Su diseño conectaba dos cañones culata con culata, con el arma en la posición trasera cargada con balines de plomo y grasa del mismo peso que la munición de la otra. Su idea fue utilizada experimentalmente por los británicos como un arma antidirigible y antisubmarino montada en un bombardero Handley Page O/100.

En la Unión Soviética, el desarrollo de cañones sin retroceso se inició en 1923. En 1930 se construyeron y probaron muchos tipos de cañones, con calibres que iban desde 37 mm hasta 305 mm. Algunos de los ejemplares más pequeños fueron probados en aeronaves y tuvieron una producción limitada, pero el desarrollo fue abandonado hacia 1938, probablemente como consecuencia de la Gran Purga. El más conocido de estos cañones sin retroceso fue el modelo 1935 76mm DRP diseñado por L.V. Kurchevski. Un pequeño número de estos instalados en camiones sirvieron en combate en la Guerra de Invierno. Dos fueron capturados por los finlandeses y probados; un ejemplar fue entregado a los alemanes en 1940.

El primer cañón sin retroceso en ingresar en el servicio alemán fue el 7,5 cm Leichtgeschütz 40, un cañón de 75 mm con ánima lisa desarrollado para proveer a las fuerzas aerotransportadas alemanas de una útil pieza de artillería con capacidad antitanque y posibilidad de ser lanzada en paracaídas. El Leichtgeschütz 40 fue tan útil durante la invasión a Creta, que se desarrolló una versión más grande de 105 mm. Ambos cañones fueron copiados por el Ejército de los Estados Unidos, reversando así el flujo de tecnología cuando los alemanes copiaron la Bazuca. Los japoneses también habían desarrollado un cañón sin retroceso antitanque, el cual tenían reservado para defender la isla principal de una eventual invasión.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la compañía sueca Bofors Carl Gustaf desarrolló un pequeño cañón de 20 mm, el 20 mm m/42, el cual gozó del interés de los británicos, pero para ese entonces los fusiles antitanque ya estaban obsoletos.

Recarga de un SPG-9M polaco. Foto del Ministerio de Defensa de Polonia.
Un M-113 dañado por un cañón sin retroceso de 57 mm del FNLV.

En 1947, el cañón sin retroceso estadounidense de 75 mm fue adquirido por el ejército francés e instalado a bordo de un escúter Vespa. Fue utilizado por las fuerzas aerotransportadas francesas para proveer apoyo antitanque. Fue empleado en Argelia e Indochina.

Para cuando estalló la Guerra de Corea, los cañones sin retroceso eran comunes en las fuerzas de los Estados Unidos. Los cañones sin retroceso "originales" eran los de 57 mm y 75 mm, seguidos por el de 105 mm. Los nuevos modelos que los reemplazaron fueron los de 90 mm y 106 mm. Los soviéticos también adoptaron con entusiasmo cañones sin retroceso en los años 1950, con calibres de 73 mm, 82 mm y 107 mm.

Los británicos, cuyos esfuerzos fueron liderados por Sir Dennistoun Burney, inventor de la munición Wallbuster HESH, también desarrollaron diseños sin retroceso. Burney demostró la técnica con una escopeta calibre 4 sin retroceso. Su arma fue desarrollada para disparar el Wallbuster contra las defensas del Muro atlántico, pero no fue utilizada en los desembarcos del día D de 1944. Burney procedió a producir muchos otros diseños, incluyendo el 88 mm y el Ordnance, RCL, 3.45 in. El trabajo post-guerra produjo la serie BAT de cañones sin retroceso, culminando en el 120mm L6 Wombat.

Los cañones SPG-9 de 73 mm y el B10 de 82 mm aún están en servicio en las unidades aerotransportadas de las fuerzas rusas, y son muy populares en los inventarios de países ex soviéticos, donde fueron empleados principalmente como armas antitanque.

Durante las décadas de 1960 y 1970, el misil guiado por cable empezó a reemplazar a los cañones sin retroceso como arma antitanque. El cañón sin retroceso empezó a desaparecer de los ejércitos, excepto en áreas como el Ártico, donde los Dragons y misiles guiados por cable TOW podían fallar debido a las extremas temperaturas. La 6.ª División de Infantería Ligera, con base en Alaska, aún utiliza el M67 en los pelotones de armas especiales. El último uso importante del cañón sin retroceso fue a bordo del tanque Ontos, que tenía instalados seis cañones de 106 mm sobre un ligero chasis de 9 toneladas, desarrollado en 1950. Sin embargo, el Ejército lo consideró inútil, así que fueron tomados por los Marines, pero éstos adoptaron solamente 176 de ellos. Éstos fueron utilizados con gran éxito como vehículos de apoyo durante la Guerra de Vietnam. Las tropas reportaban que el Ontos era un arma muy efectiva en este rol de apoyo, pero los mandos militares continuaron presionando para tener armas aún más pesadas, así que en 1970 los Ontos fueron retirados del servicio y desmantelados. Sin embargo, el cañón sin retroceso halló otros roles, especialmente en el conflicto Indo-pakistaní de Cachemira, donde fue usado con gran éxito contra búnkers y como artillería en ese inhóspito terreno.

Hoy en día, uno de los varios cañones sin retroceso presentes en las líneas de los ejércitos de naciones occidentales industrializadas es el Carl Gustav, un arma antitanque portátil de 84 mm. Introducido por primera vez en 1946, aún se encuentra en uso alrededor del mundo, e incluso ha sido re-introducido en servicio en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos como un arma antibúnker. El M40 estadounidense, de 106 mm, usualmente instalado en jeeps y otros vehículos pequeños, es muy común en los ejércitos de países más pobres, donde sirven principalmente como armas antitanque.

El 84 (Carl Gustav) puede ser usado, junto con el 66 (M72 LAW) y el LAW 80 para la táctica de Mouse-holing (abrir huecos en las paredes de cuartos adyacentes) de combate urbano. La técnica pretende sorprender a los ocupantes enemigos de una habitación, quienes no se esperan el ingreso de tropas enemigas más que por las puertas o ventanas.

El M-388 Davy Crockett era un cañón sin retroceso empleado para lanzar una pequeña ojiva nuclear táctica.

Los viejos cañones sin retroceso de 75 mm descartados aún son utilizados por el National Park Service de los Estados Unidos como un sistema de control de avalanchas.[2]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. U.S. Patent No. 2,466,714, Recoilless Firearm and Ammunition, Filing date: May 20, 1944, Inventors: William J. Kroeger, Clarence Walter Musser
  2. Snowbound: What to do About Avalanches, Seattle Magazine, December 2009, http://www.seattlemag.com/0p38a1827/snowbound-what-to-do-about-avalanches/, consultado el 2010-09-27