George Armstrong Custer

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George Armstrong Custer.

George Armstrong Custer (New Rumley, Ohio, 5 de diciembre de 1839 - Little Big Horn, Montana, 25 de junio de 1876) fue un oficial de caballería del Ejército de los Estados Unidos que participó en la Guerra de Secesión y en las Guerras Indias. Aunque durante toda su vida tuvo varios motes más, era conocido por los cheyenne como Tsêhe'êsta'éhe o Háa'êsta'éhe, "el de los cabellos largos",[1] a causa de su melena de color pajizo. Fue un militar orgulloso y considerado por sus detractores como un buscaglorias. Sin embargo, los soldados que lo tuvieron como comandante lo consideraban un gran líder, llegando a ser un héroe.

Su fama le venía impuesta por ser realmente un militar a quien le gustaba muy poco obedecer órdenes. El 25 de junio de 1876 murió junto a 210 de sus hombres del famoso 7.º Regimiento de Caballería en la batalla de Little Big Horn, que lo enfrentó a las tribus comandadas por el jefe indio sioux Caballo Loco.

Infancia y juventud[editar]

Custer nació en New Rumley (Ohio), hijo de Emanuel Henry Custer (1806-1892), herrero y granjero, y su mujer Marie Ward Kirkpatrick (1807-1882).[2] A lo largo de su vida Custer fue conocido por multitud de apodos: En su infancia fue llamado "Autie" (tal como de niño pronunciaba su segundo nombre) y Armstrong. Sus soldados le llamaban "Curley" y "Jack" (una transcripción fonética de las iniciales G-A-C escritas en su mochila). Cuando se dirigió al oeste, hacia las grandes llanuras indias, le llamaron "Yellow Hair" (cabello amarillo) y "Son of the Morning Star" (hijo de la estrella matutina). Sus hermanos Thomas y Boston Custer murieron combatiendo junto a él en la batalla de Little Big Horn, al igual que su cuñado, James Calhoun, y su sobrino, Henry Armstrong Reed. Otros de sus hermanos fueron Nevin y Margaret Custer; tenía también algunos hermanastros mayores que él.[cita requerida]

La familia Custer había emigrado a América a finales del siglo XVII desde Westfalia, Alemania. Su apellido original era "Küster". George Armstrong Custer era el tataranieto de Arnold Küster, que vivió en Kaldenkirchen (Ducado de Jülich) -actualmente el estado federado de Renania del Norte-Westfalia- antes de mudarse a Hanover, Pennsylvania.[cita requerida] Faust refiere una historia ligeramente diferente: Su antepasado habría sido un soldado de Hesse, liberado en 1778 tras la rendición de Burgoyne. Este investigador también afirmó que Custer cambió su apellido no sólo para evitar complicaciones con su apellido, sino para librarse del estigma de su ascendencia hessiana, que resultaba tan ofensiva para la sensibilidad estadounidense.[3]

El nombre de soltera de la madre de Custer era Marie Ward. Con 16 años se había casado con Israel Kirkpatrick, quien murió en 1835. Al año siguiente contrajo matrimonio con Henry Custer. Sus abuelos, George Ward (1724-1811) y Mary Ward (1733-1811, Grier de soltera), eran del condado de Durham, en Inglaterra. Su hijo James Grier Ward (1765-1824) había nacido en Dauphin (Pennsylvania) y se casó con Catherine Rogers (1776-1829). Su hija, Marie Ward, fue la madre de Custer. Catherine Rogers era la hija de Thomas Rogers y Sarah Armstrong. Según las cartas familiares reunidas en The Custer Story, Custer recibió su nombre de George Armstrong, sacerdote, por las esperanzas de su devoto padre de que algún día su hijo se hiciese clérigo.[cita requerida]

Carrera militar[editar]

El cadete George Armstrong "Autie" Custer, ca. 1859.

Custer pasó buena parte de su infancia viviendo con sus hermanastros en Monroe, Míchigan, donde inició su formación.[4] [5] Antes de ingresar en la escuela militar de West Point, Custer estudió en la Escuela Normal McNeely (llamada más adelante Colegio Normal Hopedale) en Hopedale, Ohio, conocida entonces por ser el primer colegio co-educacional para profesores en el este de Ohio. Mientras se formaba allí, se sabe que Custer trabajaba transportando carbón con su compañero William Enos Emery, para ayudar a pagar su habitación y sus clases. Custer se graduó de la escuela McNeely en 1856.

En 1861, un año antes de lo previsto, se graduó como el último de los 34 cadetes de su promoción,[6] poco antes del estallido de la Guerra de Secesión.[7] Normalmente, y suponiendo que hubiera llegado a graduarse, ese historial lo habría llevado a un oscuro puesto y una más que discreta carrera militar; pero tuvo la "fortuna" de que estallase la guerra y que la mayoría de los cadetes, sureños, se pasasen a la Confederación. Su estancia en la academia resultó algo tortuosa, y estuvo cerca de ser expulsado en varias ocasiones por su escasa aplicación, su indisciplina y las burlas a las que sometía a algunos de sus camaradas.

La Guerra Civil[editar]

McClellan y Pleasonton[editar]

El teniente segundo George Custer (derecha) con el teniente confederado Washington, prisionero, en Fair Oaks, 1862 (Librería del Congreso).

Custer fue nombrado teniente segundo del Ejército de los Estados Unidos y agregado al 2º Regimiento de Caballería. Al poco de unirse a su nueva unidad, participó en la primera batalla de Bull Run, en la que el comandante Winfield Scott lo nombró mensajero de su correspondencia con el mayor general Irvin McDowell. Después de la batalla, Custer fue transferido al 5º de Caballería, en el que sirvió durante los primeros días de la Campaña de Península en (1862). Durante la persecución de las fuerzas confederadas del general Joseph E. Johnston, el 24 de mayo de 1862, Custer convenció a un coronel de que le permitiese dirigir un ataque con cuatro compañías de infantería de Míchigan sobre el río Chickahominy, por encima de New Bridge. El ataque resultó un éxito, con más de 50 prisioneros confederados, y el mismo mayor general George B. McClellan, comandante del Ejército de Potomac, lo elogió como una "maniobra muy elegante", felicitó personalmente a Custer y lo agregó a su personal de campaña con el rango temporal de capitán. Éste fue probablemente el inicio de la eterna persecución de fama de Custer. En una ocasión, cuand McClellan y su equipo estaban reconociendo un vado en el río Chickahominy, tuvieron que detenerse brevemente. Custer oyó a su comandante murmurar para sí: "Me gustaría saber qué profundidad tiene", e inmediatamente se lanzó al agua con su caballo, volviéndose hacia los asombrados oficiales y exclamando triunfal:"¡Es así de profundo, señor General!".[8]

Custer (derecha) con el presidente Lincoln, George B. McClellan y otros oficiales en la batalla de Antietam, 1862.

Cuando el incompetente general McClellan fue destituido, en noviembre de 1862, Custer recuperó su rango original de teniente. Entró en el círculo del mayor general Alfred Pleasonton, que comandaba una división de caballería. El general introdujo a Custer en el gusto por la extravagancia en el uniforme y las maniobras políticas, convirtiendo al joven teniente en su protegido, que servía en el personal del general Pleasonton al tiempo que mantenía su posición en su regimiento. Se refiere que Custer dijo entonces que "ningún padre podría amar a su hijo más de lo que el general Pleasonton me quiere a mí".[cita requerida] Tras la batalla de Chancellorsville, Pleasonton se convirtió en comandante del cuerpo de caballería del Ejército de Potomac, siendo su primera misión localizar al ejército del general Lee, atravesando el valle de Shenandoah a principios de la campaña de Gettysburg. En esta primera misión como comandante, Custer exhibió un personal y vistoso uniforme que en un principio extrañó a sus hombres, hasta que viéndolo conducir las cargas en primera línea -a diferencia de muchos oficiales, que preferían organizar el ataque desde la seguridad de la retaguardia- sus propios hombres empezaron a imitar su estilo.[9] Custer se distinguía por sus acciones intrépidas y temerarias, y tuvo numerosas ocasiones de demostrar su valor durante la campaña, especialmente en las batallas de Brandy Station y Aldie.

General de brigada en Gettysburg[editar]

El capitán Custer (izquierda) con el general Alfred Pleasonton a caballo, en Falmouth, Virginia.

El 28 de junio de 1863, tres días antes de la batalla de Gettysburg, el General Pleasonton ascendió a Custer de capitán a general de brigada de los voluntarios,[6] a pesar de carecer de experiencia de mando. Custer se convirtió así en uno de los generales más jóvenes del Ejército de los Estados Unidos, con tan sólo 23 años. Otros dos capitanes (Wesley Merritt y Elon J. Farnsworth) fueron ascendidos junto a Custer, aunque tampoco tenían experiencia como comandantes. Custer se apresuró a contagiar a su brigada, parte de la división del General Judson Kilpatrick, del espíritu agresivo que lo caracterizaba. Combatió contra la caballería confederada del General Mayor J.E.B. Stuart en las batalla de Hanover y Hunterstown antes del choque principal de Gettysburg.

El estilo combativo de Custer se ha considerado en ocasiones inconsistente o insensato, pero el análisis táctico de la batalla fue siempre la base de las "avalanchas" de Custer. Tal como Marguerite Merrington explica en The Custer Story in Letters,

"George Custer exploraba meticulosamente los campos de batalla ocupados por enemigos (sic), sus puntos débiles y fuertes, valoraba la mejor línea de ataque y sólo después de quedar satisfecho se producía la vociferante "tromba de Custer" de Míchigan, causando una sorpresa total y resultando invariablemente en la derrota del enemigo"[10]

Una de sus mejores bazas durante la guerra civil fue lo que el mismo Custer definió como "suerte", que le permitió esquivar algunas de esas acusaciones. En Hunterstown, después de una acusación malintencionada de Kilpatrick contra la brigada de Wade Hampton, Custer cayó de su caballo herido -directamente frente al enemigo-, expuesto ante un nutrido fuego de fusil. Fue rescatado por el corneta del 1.er Regimiento de Caballería de Míchigan, Norville Churchill, quien se acercó al galope, disparando al atacante más cercano a Custer, y, tras hacerle un hueco a Custer a la grupa de su caballo, volvió rápidamente hacia una zona a cubierto.

Uno de los momentos más brillantes de Custer durante toda la guerra ocurrió al este de Gettysburg, el 3 de julio de 1863. Mientras se producía la carga de Pickett desde el oeste, Robert E. Lee envió a la caballería de Stuart hacia el flanco del ejército de la Unión. Custer, viendo que la división de caballería del general de brigada David McM. Gregg estaba expuesta al ataque de Stuart, lo convenció de que le permitiese unirse a la defensa, mientras su propia división permanecía al sur de la posición. Durante el tercer día de la batalla de Gettysburg, se sucedieron cruentos combates cuerpo a cuerpo. Custer condujo entonces la carga del 1.er Regimiento de Caballería de Míchigan, que rompió la retaguardia del ataque confederado. En total, la brigada de Custer contabilizó 257 bajas en Gettysburg, más que cualquier otra división de caballería de la Unión.[11]

Matrimonio[editar]

George y Libbie Custer, 1864.

Custer se casó con Elizabeth Bacon Custer (1842-1933) el 9 de febrero de 1864. Después de la batalla del río Washita, en noviembre de 1868, Custer presumiblemente[12] se casó con Monaseetah, hija del jefe cheyenne Little Rock (muerto durante la batalla), con la que habría vivido durante el invierno y la primavera de 1868-69.[13] Monaseetah tuvo un hijo en enero de 1869, apenas dos meses después de la batalla de Washita; aunque la tradición cheyenne refiere que tuvo otro hijo -de Custer- a finales de 1869.[13]

"El valle" y Appomattox[editar]

Cuando el cuerpo de caballería del Ejército de Potomac fue reorganizado bajo el mayor general Philip Sheridan, en 1864, Custer tomó parte en diversas acciones de caballería durante la campaña Overland. En esa campaña Custer obtuvo, por primera vez, el mando de una división tras la batalla de Wilderness, y combatió en la batalla de Yellow Tavern -en la que Jeb Stuart resultó mortalmente herido- y la batalla de Trevilian Station, donde Custer sufrió la humillación de ver los suministros de la división -que incluía su equipaje personal- capturados por el enemigo. Cuando el general confederado Jubal A. Early se desplazó al valle de Shenandoah, amenazando la misma capital de los EE. UU., la división de Custer fue enviada junto a Sheridan a las llamadas Campañas del Valle de 1864. Custer persiguió a los confederados hasta provocar la batalla de Opequon, y destruyó con eficacia el ejército de Early durante la batalla de Cedar Creek.

Tras derrotar a Early, Custer y Sheridan volvieron a las líneas del ejército de la Unión, que asediaba la ciudad de Petersburg, pasando allí el invierno siguiente. En abril de 1865, las líneas confederadas se desmoronaron finalmente, y Robert E. Lee comenzó a retirarse hacia el juzgado de Appomattox, perseguido por la caballería nordista. Custer se distinguió durante sus acciones en la batalla de Waynesboro, la batalla de Dinwiddie y la batalla de Fiver Forks. Su división bloqueó la retirada de Lee durante su última jornada y recibió personalmente la bandera de la tregua de las fuerzas confederadas. Finalmente, Custer estuvo presente en la ceremonia de rendición en el juzgado de Appomatox, y la mesa sobre la que se firmó el documento le fue regalada personalmente como una recompensa por su papel durante la guerra. Antes del fin de la guerra Custer fue ascendido a general de brigada y mayor general del ejército regular (13 de marzo de 1865) y mayor general del ejército de voluntarios (15 de abril de 1865).[6] Como la mayoría de los ascensos concedidos en tiempo de guerra -incluso en ejércitos regulares-, estos ascensos mayores fueron sólo temporales.

Guerras Indias[editar]

Major General George Armstrong Custer, Ejército de los EE. UU., 1865.

El 1 de febrero de 1866, Custer fue desconvocado del servicio voluntario y recuperó su rango oficial como capitán del ejército regular, y pasó a ser asignado al 5º de Caballería. Custer se tomó su tiempo para decidirse, explorando primero sus opciones en Nueva York,[14] donde se planteó trabajar en el sector ferroviario o la minería.[15] Habiéndosele ofrecido un cargo como ayudante general del ejército de Benito Juárez, en México, quien ya llevaba dos años combatiendo contra el autoproclamado Maximiliano I -títere del gobierno francés-, Custer solicitó una excedencia de cuatro años del servicio en el ejército estadounidense, pero su petición fue bloqueada por el Secretario de Estado de los EE. UU., William H. Seward, quien no deseaba ofender al gobierno francés.[15]

Tras la muerte de su suegro en mayo de 1866, Custer regresó a Monroe (Míchigan), donde al parecer consideró la posibilidad de iniciar una carrera política en el Congreso, discutiendo públicamente sobre el tratamiento que debía darse a los estados del sur tras el desenlace de la Guerra Civil de los Estados Unidos, y abogando por una política de moderación.[15] En septiembre de 1866 acompañó al presidente Andrew Johnson en un viaje de campaña política por los estados del sur. Custer denegó ante la prensa que se le hubiese prometido un cargo de coronel a cambio de su apoyo, aunque en realidad Custer había solicitado algunas semanas antes que se le concediese algún tipo de comisión por su respaldo.[16]

Custer fue nombrado teniente coronel del recién creado 7.º Regimiento de Caballería,[17] con base en Fort Riley (Kansas).[18] Como resultado de su petición a su patrón, el general Philip Sheridan, Custer también fue nombrado Brevet Major General.[17] Poco después, participó en la campaña del Mayor General Winfield Scott Hancock contra los cheyenne, una expedición que se prolongó hasta 1867.

Su carrera sufrió una breve interrupción cuando, terminada la campaña de Hancock, fue juzgado por una corte marcial en Fort Leavenworth, Kansas, por deserción (había abandonado su puesto sin autorización para reunirse con su esposa). Custer fue suspendido del servicio por un año. Sin embargo, regresó al cargo en 1868, antes de que su sanción hubiese expirado, por petición específica del Mayor General Sheridan, quien quería contar con Custer para la campaña de invierno contra los cheyenne.

A las órdenes de Sheridan, Custer participó en la construcción de un campamento de suministros en territorio indio a principios de noviembre de ese año, base que debía facilitar el reavituallamiento del ejército durante la inminente campaña. Custer condujo al 7º de Caballería al ataque contra un campamento cheyenne en Black Kettle, en lo que se ha conocido como la Batalla del río Washita, el 27 de noviembre de 1868. Custer afirmó haber acabado con 103 guerreros indios, aunque las estimaciones ofrecidas por los propios cheyenne supervivientes eran bastante inferiores. También murieron algunas mujeres y niños, y 53 de ellos fueron tomados prisioneros. Custer ordenó asimismo a sus tropas disparar a la mayoría de los 875 ponis indios que habían capturado en el campamento. Esta fue considerada la primera victoria estadounidense en la guerra contra los comanches, y forzó el desplazamiento de una parte significativa de la población nativa cheyenne al territorio designado por el gobierno como reserva india.

En 1873, Custer fue asignado a la protección de un equipo de inspección ferroviaria en territorio sioux (Dakota del Norte). El 4 de agosto de 1873 cerca del río Tongue, Custer y su 7.º de Caballería tuvieron el primer choque contra los sioux. Sólo murió un hombre de cada bando. Al año siguiente, Custer dirigió una expedición a las Black Hills y anunció el descubrimiento de oro en French Creek (actualmente Custer, Dakota del Sur). El anuncio de Custer aceleró la llegada de pioneros empujados por la fiebre del oro y dio pie al nacimiento de Deadwood, la legendaria ciudad sin ley donde moriría Wild Bill Hickok en 1876.

Grant, Belknap y la política[editar]

El teniente coronel George A. Custer, 7.º Regimiento de Caballería, ca. 1875.

La expedición contra los sioux debía abandonar el fuerte Abraham Lincoln el 6 de abril de 1876, pero el 15 de marzo Custer fue reclamado en Washington para declarar contra el Secretario de Guerra de los EE. UU., William W. Belknap y Orville, el hermano del presidente Grant, en las rondas de entrevistas organizadas por el Congreso en torno al escándalo de Belknap. Después de testificar el 29 de marzo y el 4 de abril, tuvo que volver a pronunciarse en favor de los demócratas antes de que se formase la comisión Banning. Después de que Belknap fuese acusado, Custer logró que Belknap -que dependía en gran medida de la declaración de Custer- fuese liberado de los cargos, y abandonó Washington el 20 de abril. En lugar de regresar directamente al fuerte Lincoln, Custer aprovechó para visitar la Exposición del Centenario en Filadelfia y viajó a Nueva York para visitar a sus editores. Estando en Nueva York recibió una citación del Senado, posiblemente promovida por el mismo presidente Grant.

De nuevo en Washington el 21 de abril, Custer se vio convertido en el centro de una campaña de desprestigio dirigida por los medios de orientación republicanos y acusado de perjurio y mal tratamiento para con sus camaradas oficiales. El general Sherman solicitó al nuevo Secretario de Guerra, Alphonse Taft, que redactase una carta solicitando la liberación de Custer para que éste pudiese asumir el mando de las tropas acuarteladas en Fort Lincoln para la campaña contra los sioux. El presidente Grant ordenó el bloqueo de la carta y requirió a Taft que nombrase a otro oficial para que dirigiese la operación. El general de brigada Alfred Terry determinó que no había otro oficial disponible con el rango necesario para asumir ese mando, así que decidió nombrar a un reemplazo por su cuenta. Sorprendido de haber sido relegado, Custer gestionó con los encargados del proceso de impeachment su propia liberación. El General Sherman aconsejó a Custer que no abandonase la ciudad antes de haberse entrevistado personalmente con el Presidente Grant. El coronel Rufus Ingalis medió ante Grant para obtener una audiencia para Custer, pero el presidente se negó. La noche del 3 de mayo, Custer tomó un tren hacia Chicago.

A la mañana siguiente, el general Sherman envió un telegrama a su homólogo Sheridan, ordenándole interceptar el tren de Custer y detenerle hasta órdenes posteriores. Sheridan también fue instruido para organizar la expedición contra los sioux bajo el mando del Mayor Reno. Sherman, Sheridan y Terry estaban de acuerdo en la conveniencia de enviar a Custer como líder de esa campaña, pero no podían oponerse a la presión presidencial. En este sentido, Sherman escribió a Terry:

"La actividad política de Custer ha comprometido a sus mejores amigos por aquí, y prácticamente nos ha privado de la posibilidad de ayudarle".[19]

El general de brigada Terry se encontró con Custer en Saint Paul (Minnesota) el 6 de mayo, un momento del cual posteriormente diría:

"Custer, con lágrimas en los ojos, me rogó que le ayudase. ¿Cómo podía resistirlo?"

Terry explicó a Grant que no quería cuestionar sus órdenes, pero concedió a Custer la posibilidad de conducir la expedición, que Sheridan calificó en términos negativos, aceptando la "culpabilidad" de Custer y exigiéndole mayor contención en el futuro. Grant también estaba sometido a cierta presión por su conducta para con Custer, y existía un clima de preocupación, que temía ver comprometida la campaña si ésta no iba encabezada por él. Del mismo modo, Grant podía ser culpado de desoír los consejos de los superiores de Custer, así que tenía pocas opciones aparte de la indulgencia. El 8 de mayo Custer fue al fin informado de que conduciría al 7.º Regimiento, pero bajo la supervisión directa del general Terry.

Antes de abandonar Saint Paul, Custer comentó al ingeniero jefe de Terry, el capitán Ludlow, confesándole que "cortaría amarras" con Terry en la primera ocasión que tuviera. Este comentario ha hecho que muchas de las críticas que se volcaron sobre Custer a causa del inminente desastre le acusasen de querer reclamar la victoria para sí solo, sin contar con el apoyo de Terry.[19]

Batalla de Little Big Horn[editar]

Una cromolitografía de 1889, titulada La masacre de Custer en Big Horn, Montana - 25 de junio de 1876, de autor desconocido.

Mientras Custer cumplía su misión en las Black Hills, el nivel de tensión entre los EE. UU. y las tribus indias de las llanuras - especialmente los sioux lakota y los cheyenne- se había vuelto insostenible. Los colonos atravesaban continuamente las fronteras acordadas en los pactos con los nativos, y los actos de depredación y violencia se repetían en ambos bandos. Para apoderarse de las Black Hills -y de sus yacimientos de oro- y frenar la violencia india, el gobierno estadounidense decidió reunir a todas las poblaciones indias en reservas aisladas. El gobierno de Grant anunció que el 31 de enero de 1876 sería la fecha límite para que los indios se presentasen en sus respectivas agencias (reservas), si no querían ser considerados hostiles.

El 7.º Regimiento de Caballería salió del fuerte Lincoln el 17 de mayo de 1876, como parte de un ejército mayor que planeaba envolver a los indios que aún quedasen libres. Entre primavera y verano de 1876, el hombre santo "Sitting Bull", de los Hunkpapa Lakota, había logrado convocar a la mayor fuerza india jamás reunida en Norteamérica. En Ash Creek, Montana, y después en el río Little Bighorn, se celebraron conferencias para discutir qué hacer con los blancos.[20] Fue esta agrupación de indios Lakota, Cheyenne del norte y Arapaho con la que se encontró el Séptimo en la batalla de Little Big Horn.

El 25 de junio, algunos de los exploradores Crow de Custer identificaron lo que les pareció un gran campamento indio cerca del curso del río Little Big Horn. Custer dividió sus tropas en tres batallones: El primero, dirigido por el mayor Marcus Reno; el segundo, por el capitán Frederick Benteen, y el tercero bajo su mando. Los capitanes Thoams M. McDougall y la compañía B permanecían con los pertrechos. Benteen se dirigió al sur y hacia el oeste, para cortar cualquier vía de retirada a los indios; Reno fue hacia el norte, para cargar contra el extremo sur del campamento, y Custer se encaminó al norte, ocultándose en la ribera del río, con la intención de rodear el campamento y atacar desde el norte.[21] [22]

Reno condujo la primera carga contra el extremo sur del campamento, pero deteniéndose a mitad de camino ordenó a sus hombres desmontar y formar una línea de escaramuza.[22] [23] Pronto fueron aplastados por las cargas de indios Lakota y Cheyenne, que contraatacaron en masa contra el expuesto flanco izquierdo de Reno,[24] obligando al comandante y a sus hombres a buscar cobertura en la ribera del río. A la larga, también esa posición se volvería insostenible y sus hombres empezarían una sangrienta retirada al otro lado del río, donde organizarían una nueva línea de defensa.[25] [26] Esta acción inicial del combate ya costó a Reno una cuarta parte de sus efectivos.

Entretanto, e ignorante del fracaso de Reno, Custer dirigía su fuerza hacia el extremo norte del campamento, desde donde planeaba atacar a los indios. Custer contaba con la presión de las fuerzas de Reno para realizar una maniobra de "yunque y martillo". Según el informe[27] de Grinell -basado en el testimonio de indios supervivientes de la batalla-, al menos una parte de los hombres de Custer trataron de vadear el río por el extremo norte del campamento, siendo rechazados por fuego sostenido de los tiradores indios ocultos en la ribera oeste del río. Los soldados se retiraron de la posición, siendo perseguidos por cientos de guerreros hasta una colina al norte del campamento. Custer y sus hombres habrían podido atrincherarse en la cresta del risco si no fuera por un ataque realizado por el flanco conducido por "Caballo Loco".[28] Tradicionalmente, la historiografía estadounidense atribuye a Gall el ataque que condujo a Custer hasta lo alto de la colina, pero los testigos indios han negado ese extremo.[29]

Los hombres de Custer mantuvieron temporalmente la defensa en posición de caballería en combate -línea de escaramuza-, con un cuarto de sus hombres guardando los caballos. Sin embargo, esta táctica reducía la potencia ofensiva de Custer en una cuarta parte. Para empeorar las cosas, según se intensificaba el fuego enemigo, muchos soldados tuvieron que sostener las riendas de sus propios caballos, de modo que el fuego procedente del 7.º no hacía más que reducirse. Cuando "Caballo Loco" y "Toro Blanco" cargaron contra el centro de las líneas de Custer, cundió el pánico entre los hombres de Calhoun,[30] aunque los de Myles Keogh parecen haber resistido hasta la muerte allí donde estaban. Muchos de los soldados que huían despavoridos arrojaron sus armas,[31] o se arrastraron hacia el promontorio donde Custer, algunos oficiales y 40 hombres sostenían una última y desesperada defensa. Los indios se lanzaban en esa dirección, aplastando las tropas en fuga y eliminándoles a lanzadas o golpes de maza.[32]

Inicialmente, Custer contaba con 208 oficiales y soldados a su mando, más unos 142 conducidos por Reno, poco más de un centenar a las órdenes de Benteen, 50 hombres en retaguardia, con el capitán McDougall, y 84 soldados liderados por el teniente Mathey que guardaban los pertrechos del regimiento. Los indios contaban con cerca de 1.800 bravos.[33] Al quedar divididas las tropas de Custer, los indios pudieron recuperar armamento y munición de los soldados caídos, de modo que el fuego indio crecía de forma proporcional al ritmo con que decrecía la capacidad de fuego de Custer. Con éste y los escasos supervivientes disparando a sus monturas para utilizarlas como trinchera, los indios lanzaron una última carga sobre el promontorio, eliminando hasta el último soldado. De este modo, la batalla de Little Bighorn pasó a ser conocida como "la última defensa de Custer".

Cuando la columna del general Terry llegó, tres días después, encontró a la mayoría de los cadáveres de soldados despojados de sus armas, víctimas de mutilaciones[34] y sin cabellera.[35] El cuerpo de Custer tenía dos balazos: Uno en la sien izquierda y otro justo encima del corazón.[36] Poco después de recuperar su cadáver, Custer fue enterrado con honores militares en el mismo campo de batalla. El 10 de octubre de 1877 sería exhumado y vuelto a enterrar en el cementerio de West Point. El campo de batalla de Little Bighorn fue declarado cementerio nacional en 1876.

El controvertido legado de Custer[editar]

George A. Custer en ropa de civil, ca. 1876.

Tras su muerte, Custer alcanzó la fama que siempre había buscado en los campos de batalla. La opinión pública quedó impresionada por su heroísmo y su sacrificio, luchando en unas terribles condiciones contra un enemigo superior en nombre de su patria. La viuda de Custer, Elizabeth Bacon Custer, quien le había acompañado en algunas de sus expediciones, ayudó mucho al crecimiento de este mito con la publicación de numerosos libros sobre su fallecido esposo, como "Botas y alforjas: La vida con el general Custer en Dakota" (1885), "Acampando en las llanuras" (1887), y "Siguiendo el pendón" (1891). El general Custer ya había escrito sobre las Guerras Indias en "Mi vida en las llanuras" (1874). Hoy, Custer sería considerado un personaje de los medios, pues entendía el valor de unas buenas relaciones públicas y sabía utilizar los medios de comunicación: frecuentemente invitó a corresponsales de prensa para que le acompañasen en sus campañas -uno de ellos, de hecho, murió en Little Bighorn-, creándose una opinión pública favorable que mantuvo su nombre en el corazón americano hasta bien entrado el siglo XX. En este manejo de los medios, Custer también había utilizado intuitivamente su propia imagen. Tras haber sido ascendido a brigadier general durante la Guerra Civil, Custer había personalizado su uniforme con unas relucientes botas por encima de la rodilla, unos pantalones estrechos color verde oliva, un descuidado sombrero de ala ancha, una estrecha chaqueta de húsar con bordados negros y plata en las mangas, una camisa de marino con estrellas plateadas al cuello, cubiertas por un vistoso pañuelo rojo. Custer llevaba el pelo largo, y se aplicaba una loción de olor a canela. En sus últimas campañas contra los indios, Custer cambió ese uniforme por un traje de pieles que lucía con su tradicional pañuelo colorado. La interpretación sobre las acciones en campaña de Custer durante las guerras indias han sido objeto de discusión, y se han reconsiderado durante el último siglo. Para algunos críticos, Custer representaba la encarnación de la opresión gubernamental sobre los nativos norteamericanos, mientras que otros[cita requerida] le han visto como un chivo expiatorio de la política india de Grant, a la que él personalmente se oponía. Sus testimonios denunciando los abusos de que los indios eran víctima casi le costaron el mando de sus tropas durante la administración del presidente Grant.[19]

También se ha criticado la conducta de Custer durante la batalla de Little Bighorn, diciendo que sus movimientos fueron impulsivos e ingenuos, aunque otros críticos le han retratado como un héroe, víctima de la incompetencia de sus oficiales subordinados. La controversia sobre la responsabilidad del desastre de Little Bighorn sigue vigente hoy día. El error de mayor Reno a la hora de presionar desde el sur del campamento y su huida a la ribera apenas iniciada la lucha se ha considerado en ocasiones el factor clave de la derrota y destrucción del ejército de Custer, así como la tardía aparición de los refuerzos del capitán Bentee y el fracaso de sus fuerzas combinadas por liberar a Custer del cerco al que estaba sometido. Por otra parte, otros críticos han señalado hasta tres errores tácticos en el curso de la batalla. Primero, el rechazo de Custer a la proposición del general Terry, quien el 21 de junio ofreció hasta cuatro compañías procedentes del 2º de Caballería. Custer declaró que "podía eliminar a cualquier pueblo indio de las llanuras" con su regimiento, y que esas tropas de refuerzo sólo habrían sido un estorbo. El segundo supuesto error de Custer fue dejar a bordo del vapor Far West una batería de ametralladoras Gatlings que le podrían haber sido muy útiles, especialmente cuando sabía que iba a enfrentarse a tropas numéricamente superiores. Por otra parte, antes de abandonar el campamento, todos sus hombres -oficiales incluidos- empaquetaron sus sables, que fueron transportados como pertrechos.[37]

El día del combate, Custer dividió su fuerza de 600 hombres frente a un enemigo numéricamente superior. Si ya había rechazado las tropas y las armas que podían haberle hecho ganar la batalla, dividir sus tropas en tres grupos redujo su fuerza de ataque a 1/6 de lo que podría haber sido.[38] Los defensores de la táctica de Custer alegan que el transporte de las ametralladoras Gatling se habría hecho engorroso, retrasando el movimiento del ejército sobre el accidentado terreno de Yellowstone y el río Little Bighorn. Para Custer, la velocidad era el factor esencial en combate, aunque el poder de fuego añadido que representaban las Gatling podría haberle dado la vuelta a la batalla, sobre todo si consideramos la tendencia india a retirarse ante tecnología militar desconocida.[cita requerida] Otros defensores de Custer dicen que dividir su fuerza era parte de una estrategia para desmoralizar al enemigo, haciéndole pensar que fuerzas muy superiores atacaban desde todos los ángulos, impresión que reforzaría el corte de retirada que Custer planteó desde el principio de la batalla. El único hecho indiscutible es que las decisiones tácticas de Custer le condujeron a él y a toda su fuerza a la destrucción.

Monumentos conmemorativos[editar]

  • Cementerio Nacional Custer, ubicado en el mismo lugar en donde murió.
  • Fort Custer National Military Reservation, cerca de Augusta, también en Míchigan, edificado en 1917 con 130 parcelas de tierra. Aquí se prepararon hasta 90.000 soldados que participaron en la Primera Guerra Mundial y en 1940 300.000 que lucharon en la Segunda Guerra Mundial, concretamente en Francia. En la actualidad sigue activo y entrena a policías.
  • Fort Custer National Cemetery, ubicado en Míchigan, en Kalamazoo County, Míchigan. Construido en 1917 muy cerca del anterior. Su primer nombre fue el de Fort Custer. Sirvió de entrenamiento a tropas de la primera Gran Guerra. El cementerio no se construyó hasta 1943 con su primer enterramiento, dando así al terreno el nombre actual. En la Segunda Guerra Mundial se expandió para la preparación de soldados y encierro de prisioneros alemanes, algunos de los cuales murieron en este cautiverio y fueron enterrados en el cementerio. A partir de 1960 se llegó a un acuerdo entre la Administración de Veteranos de Guerra para enterrar a caídos en guerra.
  • En Monroe, Míchigan existe una estatua ecuestre de Custer.
  • La U.S. 85th Infantry Division de Estados Unidos tiene como sobrenombre La División Custer.
  • El único sobreviviente después de la masacre fue un caballo de caballería, irónicamente de nombre indio (Comanche); fue considerado un héroe nacional, siendo disecado a su muerte y tratado con honores de mariscal. Durante el funeral de Custer, el caballo marchó en el cortejo sin jinete, dando origen así a la tradición militar estadounidense de ir un caballo sin jinete en los entierros de militares y dignatarios.

Mitos y mentiras sobre el general Custer[editar]

Se han dicho numerosas mentiras sobre Custer. Aquí se desmienten las más importantes [cita requerida]

  • Custer nunca fue apodado en su vida como "Asesino de sqaws", "Cabellos rubios", "Cabeza amarilla" por nadie.
  • Custer nunca tuvo ninguna ambición presidencial conocida.
  • Custer nunca dijo la célebre frase "Un buen indio es un indio muerto" (fue su superior jerárquico en 1868, el general Sheridan quien la dijo).


Custer en la cultura popular[editar]

Referencias[editar]

  1. Diccionario Cheyenne
  2. Custer en el censo estadounidense de 1850 de North Township, Ohio.
  3. Albert Bernhardt Faust, The German Element in the United States, Boston: Houghton Mifflin Co., 1909, vol. 1, p. 517.
  4. En el centro de la ciudad se levanta hoy día una estatua conmemorativa
  5. Boston Custer en el censo de 1870 de Monroe, Míchigan.
  6. a b c Eicher, p. 196.
  7. Custer en el censo de 1860, en West Point.
  8. Tagg, p. 184.
  9. El pañuelo rojo al cuello fue especialmente popular.
  10. Marguerite Merrington, The Custer Story In Letters|University of Nebraska Press, 1987
  11. Tagg, p. 185.
  12. Los testimonios conservados son los del capitán Frederick Benteen, el jefe de exploradores Ben Clark, y la misma tradición oral cheyenne.
  13. a b Utley 2001, p. 107.
  14. Utley 2001, p. 38.
  15. a b c Utley 2001, p. 39.
  16. Utley 2001, pp. 39–40.
  17. a b Utley 2001, p. 40.
  18. Utley 2001, p. 41.
  19. a b c Utley, Robert Marshall (2001). Custer: Cavalier in Buckskin. University of Oklahoma Press. ISBN 0806133872. 
  20. Marshall 2007, pg. 15
  21. Welch 2007, pg. 149
  22. a b Ambrose 1996, pg. 437
  23. Marshall 2007, pg. 2
  24. Testimony of Scout Billy Jackson, in Goodrich, Thomas. Scalp Dance: Indian Warfare on the High Plains, 1865-1879. Mechanicsburg, PA: Stackpole Books, 1997. p. 242
  25. Marshall 2007, pg. 4
  26. Ambrose 1996, pg. 439
  27. Grinnell, 1915, pp. 300–301
  28. Marshall 2007, pp. 7–8.
  29. cf. Michno, 1997, p. 168.
  30. Michno, 1997, pp. 205–206
  31. Welch 2007, pg. 183; cf. Grinnell, p. 301, sus fuentes dicen que hacia ese momento la mitad de los soldados estaban sin rifles y combatían tan sólo con sus revólveres, de 6 disparos.
  32. cf. Michno, 1997. pp. 205–206: testimonio de "White Bull"; p. 215: testimonio de "Yellow Nose".
  33. cf. Michno, 1997, pp. 10–20; Michno estima unos modestos 1.000 indios, aunque otras fuentes alcanzan los 1.800 e incluso 2.000, sobre todo Utley y Fox. El cálculo de 1.800-2.000 hombres es sustancialmente inferior a los "más de 3.000" que refieren Ambrose, Gray, Scott y otros, por lo que parece una valoración prudente.
  34. Los cadáveres habían sido decapitados y presentaban cortes en el vientre, y el mismo Custer tenía, además de sus dos heridas de bala, una flecha clavada en los genitales. Ver WERT, Jeffery; Custer: The Controversial Life of George Armstrong Custer.
  35. Marshall 2007, pg. 11; Welch 2007, pp. 175–181
  36. Welch 2007, pg. 175
  37. La historia de la batalla, por William Slaper Informe personal de un soldado de la compañía M del 7º de Caballería.
  38. Goodrich, Scalp Dance, 1997, pp. 233–234.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]