Argumento ad verecundiam

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Un Argumentum ad verecundiam, argumento de autoridad o Magister dixit es una forma de falacia. Consiste en defender algo como verdadero porque quien lo afirma tiene autoridad en la materia.

Ejemplo:

  • La raíz de 2 es irracional, porque así lo dijo Euclides

La raíz de 2 entrega un resultado irracional, pero no porque lo haya dicho Euclides, sino porque hay una demostración que lo prueba.

No se debe caer en el error de creer que si algo se demuestra por autoridad, entonces es falso

Ejemplo 2:

  • A:- El cielo es celeste, porque así lo dice Newton
  • B:- Que lo diga Newton no prueba que sea cierto, así que el cielo no es celeste

En este caso se comete un Argumentum ad logicam

[editar] Falacias similares

Existen falacias similares:

[editar] Magister dixit

Magister dixit es una locución latina, que significa literalmente "el maestro lo dijo". La idea subyacente detrás de este aforismo, es que todo conocimiento sólo puede proceder de los maestros y de la enseñanza tradicional. Es, por lo tanto, un argumento de autoridad además de un tópico literario.

En la Edad Media, el término solía referirse a Aristóteles. En un mundo donde se admitía que el conocimiento venía inspirado por Dios, el corpus intelectual debía considerarse como inamovible. Por tanto, contradecir a Aristóteles casi era contradecir a Dios.

La expresión también fue utilizada por la escolástica medieval, bajo la forma de la expresión Roma locuta, causa finita ("Roma ha hablado, la cuestión está terminada"). Es decir, habiendo la Iglesia católica definido una determinada verdad de manera dogmática, debía seguirse ésta sin mayor cuestionamiento, debido a que se suponía que había sido suficientemente analizada. Además, este análisis había sido hecho bajo la guía e inspiración divina, fundamento último de legitimidad de todo el conocimiento dogmático que produce el Papa. De ahí que muchas polémicas teológicas medievales terminaran cuando uno de los polemistas conseguía que se considerara hereje a su contrario, tal y como ocurrió por ejemplo con Pedro Abelardo, quien en el siglo XI, durante la querella de los universales, fue calificado como tal por su antagonista intelectual Bernardo de Claraval.

El magister dixit era también parte de la enseñanza científica medieval en las universidades, en donde se estudiaban determinadas materias por el manual que hubieran escrito ciertos autores antiguos, como Galeno en medicina o Claudio Ptolomeo en astronomía.

Actualmente, la expresión se usa a menudo con un sentido irónico, para burlarse de quien intenta dar sus argumentos como verdaderos por su autoridad, supuesta o real, o cita a alguien de poca autoridad.

[editar] Véase también