Segundo gobierno de Manuel Prado Ugarteche

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Segundo Gobierno de Manuel Prado Ugarteche
(1956-1962)
Escudo nacional del Perú.svg
Autoridades
Vicepresidentes Luis Gallo Porras
Carlos Moreyra y Paz Soldán
Presidente del Consejo de Ministros Manuel Cisneros Sánchez
Luis Gallo Porras
Pedro Beltrán Espantoso
Carlos Moreyra y Paz Soldán
Datos Generales
Elegido en Elecciones generales de 1956
Toma de mando 28 de julio de 1956
Fin del gobierno 18 de julio de 1962
Gobierno Anterior Gobierno de Manuel A. Odría
Gobierno Posterior Gobierno de Ricardo Pérez Godoy
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El segundo gobierno constitucional de Manuel Prado Ugarteche se inició el 28 de julio de 1956 y culminó el 18 de julio de 1962, día en que fue derrocado por el general Ricardo Pérez Godoy, cuando faltaban solo 10 días para culminar su mandato.

Candidatura y crisis[editar]

A partir de 1955 surge un movimiento pro candidatura de Prado para que participe de las elecciones de 1956. El régimen de Odría estaba marcado de medidas de represión y mano dura que habían colocado al Partido Aprista fuera de la ley y a su líder Víctor Raúl Haya de la Torre como asilado en la Embajada de Colombia. Este nuevo movimiento es liderado por Manuel Cisneros, quien había sido Ministro de Justicia de Prado en los últimos meses de su primer gobierno (1939-1945). El pradismo recibe apoyo popular y así realiza su primera salida a las calles el 28 de agosto de 1955 desde el puerto de Huacho.

Luego Prado Ugarteche cae enfermo y es cuando su candidatura y el pradismo caen en peligro. Debido  a esto, el entonces presidente Odría anula la postulación de Prado y decide llamar a Carlos Moreyra y sugiere una solución electoral conjunta con el Partido Restaurador que él auspiciaba: describe características del candidato David Aguilar Cornejo, quien había sido su Ministro de Relaciones Exteriores. Moreyra le informa que no había motivo por el cual estar preocupado sobre el giro electoral puesto que era normal que, al finalizar los gobiernos, estos lleguen desgastados.

Incertidumbre del pradismo[editar]

En momento de incertidumbre del Pradismo, sucedieron dos hechos de matiz político:

  • Solicitud oficial del Partido Restaurador para una entrevista informal con representantes calificados del Movimiento Democrático Pradista. El Comité Central designó a Manuel Cisneros, Carlos Moreyra, Enrique Torres Belón y Carlos Ledgard, quienes se reunieron en el salón del directorio del Banco Gibson con Julio de la Piedra, Alberto Quesada y David Aguilar Cornejo. Se planteó una unión electoral con el pradismo, la cual fue rechazada debido a que se planteaba mantener incólume la candidatura de Manuel Prado. La postura pradista fue rechazada por los restauradores también y así se originó un antagonismo entre ambos movimientos (Moreyra 1974: 75).
  • Con apoyo del diario “El Comercio”, se propuso que la definición electoral se realizaría a través de la convención de partidos invocando el precedente de 1915. La invitación fue suscrita por Luis Miró Quesada, Augusto N. Wiese y Juan Vicente Nicolini. La reunión se dio en la sala capitular del Convento de Santo Domingo, fue presidida por Luis Miró Quesada y congregó representantes del Partido Restaurador, de una ficticia resurrección del Partido Demócrata representado por Juan Vicente Nicolini, de un grupo recién formado en Lima representado por el abogado Luis Felipe Villarán, de la Coalición Nacional encabezara por Pedro Rosselló, del Partido Nacionalista un residuo disidente de la Unión Revolucionaria comandado por Elías Losada y Benavente y del Movimiento Democrático Pradista representados en Carlos Moreyra y Luis Gallo. En tal reunión se dio un debate entre de la Piedra y Rosselló, quién estaba opuesto a la convocatoria de cualquier convención política con fines de designación presidencial, puesto que la calificaba como anti-democrática. 

El doctor Miró Quesada terminó proponiendo la nominación de una comisión para tratar tal convención política. Sus integrantes fueron él mismo, los señores Wiese, Losada Benavente, Nicolini, Villarán y Carlos Moreyra. La reunión de la comisión se dio en la residencia de Moreyra sin la asistencia del representante de la Unión Revolucionaria, quien se abstuvo de ir. Allí Moreyra expuso que, en vista de la mejoría de Prado, el partido no aprobaría nada que no sea su postulación, con lo cual el intento de convención política fracasó. A pesar de la insistencia del doctor Miró Quesada frente a la posibilidad de que Prado sea incluido en la convención, Moreyra insistió en que la convención era tema concluido para su partido y así la postulación de Prado Ugarteche continuó (Moreyra 1974: 75-76).

Elección y toma de mando[editar]

El 17 de junio de 1956 se realizó el acto electoral. Dicho evento contó con la novedad de la participación, por primera vez , de las mujeres, tanto para elegir como para ser elegidas. En estas elecciones se marcó entonces un hito histórico para la historia peruana. Se puso en vigencia la Ley Nº 12391 de 1955 establecida durante el gobierno del general Manuel Odría. Se le otorgaba con ella la facultad de votar a las mujeres mayores de edad que supiesen leer y escribir. Ello fue significativo dado que para las elecciones generales de 1956 se contaba con un total de 1, 575, 738 electores, de los cuales prácticamente la tercera parte eran mujeres que participaban por primera vez. Es también notable que ocho mujeres logren llegar al parlamento.

El resultado de los comicios para elegir al próximo presidente fue el siguiente: Hernando de Lavalle, que contaba con el apoyo oficial de más elementos de la derecha tradicional obtuvo el tercer lugar con 17.8 %, Fernando Belaúnde Terry, arquitecto que ganó popularidad luego de enfrentarse al régimen Odriísta cuando se intentó evitar su inscripción en el Jurado Nacional de Elecciones, obtuvo el segundo lugar con 36.7%, mientras que Manuel Prado y Ugarteche, apoyado por el Movimiento Democrático Pradista obtuvo 45.5 % (Contreras 2015:78-79).  Los votos nulos y blancos fueron el 5.73 % de los votos emitidos. Cabe resaltar la victoria de Prado se debió fundamentalmente al apoyo aprista, partido que estaba impedido de participar como tal de acuerdo con el artículo 53 de la Constitución de 1933, pero que contaba con las amplias bases populares necesarias para ganar la elección.

El sábado 28 de julio de 1956 se realizó la ceremonia de transmisión de poderes en la Catedral de Lima y luego en el Palacio Legislativo. Prado juramentó como Presidente de la República ante José Gálvez Barrenechea, presidente del Senado. Prado dio un mensaje a la nación con las normas de su gobierno y a continuación prestaron juramento los vicepresidentes Luis Gallo Porras y Carlos Moreyra y Paz Soldán. A dicha juramentación asistió también el general Juan Mendoza, dada la lesión de Odría. Asimismo, estuvieron presentes representantes de otros países, entre ellos el presidente del consejo de estado español José Ibáñez Martín y el secretario de gobierno estadounidense John Foster Dulles. El 29 de julio se dio la tradicional Parada Militar en el que participaron las Fuerzas Armadas y unidades de la policía. Por la tarde, el presidente asistió a las carreras dadas en el Hipódromo de San Felipe y en la noche se festejó un banquete en el Palacio de Gobierno.

Aspecto Político[editar]

Nuevas fuerzas partidarias[editar]

En el periodo 1956-1962 llama la atención el surgimiento de nuevos partidos políticos que progresivamente irán ganando mayor influencia y adhesión en el terreno político del país.

Frente Nacional de Juventudes Democráticas / Acción Popular[editar]

Tras el considerable resultado de la elección, Belaúnde decide transformar el Frente de Juventudes Democráticas en el partido Acción Popular (AP) el 7 de julio de 1956. El Comité Nacional será conformado por él, Celso Pastor de la Torre, Mario Samamé Boggio, Sandro Mariátegui Chiappe, Mario Villarán Rivera y Julio Mayta Ramírez. Este partido se definirá como democrático, nacionalista y revolucionario. Tuvo cabida inicialmente en sectores medios, federaciones de estudiantes y algunos sindicatos. Basará sus directrices en puntos clave como reforma agraria, estímulo al cooperativismo y ampliación del crédito hacia los campesinos, desarrollo de las regiones, incremento de inversión pública focalizada en infraestructura, educación y seguridad pública, fomento de industrias ligeras y apoyo al capital privado nacional. Poseerá en el periodo 1956-1962 cuatro representantes en el Senado y nueve en la Cámara de Diputados.

Democracia Cristiana[editar]

Grupos de estudiantes, intelectuales y profesionales de Arequipa y Lima que habían participado en movilizaciones durante la dictadura odriísta logran congregarse y establecer lazos que se terminaron concretando en la creación del partido Democracia Cristiana el 16 de enero de 1956. Mario Polar Ugarteche fue el primer presidente del partido y Luis Bedoya Reyes, será su primer secretario general, pero también destacaba la figura como dirigente de Héctor Cornejo Chávez. La doctrina del partido estará basada en los valores de la moral cristiana, serán duros opositores de las líneas de pensamiento marxista y albergará en su seno a dos vertientes. Una estará más abierta a promover la inversión extranjera, a la creación de empresas mixtas y la reorientación de la economía para la producción. La otra vertiente enfatizará más la redistribución social, el establecimiento de comités de empresa con participación obrera y el apoyo a una reforma agraria integral. Para el periodo de 1956-1962 contará con cinco representantes en el Senado y 15 en la Cámara de Diputados. 

Gobierno[editar]

La Convivencia

El segundo gobierno de Manuel Prado fue llamado el «período de la convivencia», ya que se produjo un entendimiento entre el pradismo y el aprismo, pese a que, en su primer gobierno, Prado había mantenido fuera de la ley al APRA. Según Haya de la Torre (el líder del aprismo), no se trató de un cogobierno, sino de un entendimiento para resguardar el orden constitucional.

En la relación entre el pradismo y el aprismo hubo una recíproca voluntad para satisfacer demandas respectivas, pero, cuando no fue posible, tampoco se llegó a la fricción (Ortiz 1976: 294).  El APRA está fuera de la ley, por lo que los candidatos perseguían sus votos, ya que representaban un tercio del electorado. Según el diario Caretas, Ramiro Prialé (Secretario General del PAP) negocia con el candidato Manuel Prado el regreso a la legalidad del APRA, por consiguiente la libertad y retornos de sus líderes políticos. Esta reunión con Prado era impensable, pues este fue un antiguo perseguidor.

Haya de la Torre replanteó su táctica política para lograr salir de una vez de la clandestinidad luego de 23 años y acabar con un largo historial de perseguimiento. Esto, sin embargo, también tuvo costos para el partido. Muchos militantes apristas se resistieron a abandonar los principios de lucha antioligárquica y antiimperialista con los que se fundó y, por tanto, se negaban a cooperar con Manuel Prado, visto como un personaje ligado a la clase alta y, particularmente, con intereses banqueros. Se produjeron entonces renuncias y expulsiones del APRA de este sector disidente.  Una facción dirigida por Luis de la Puente se distancia y funda el “APRA Rebelde”. En 1962 tomará el nombre de MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionario) y fomentará guerrillas al estilo cubano. Asimismo, perdería apoyo electoral que iría a parar a Acción Popular y Democracia Cristiana en las siguientes elecciones. Por su parte, Prado además del respaldo electoral aprista para ganar las elecciones necesitó de las amplias bases organizativas del APRA como bisagra con el sector popular, lo que le daba mayor posibilidad de controlar y disuadir violentas reivindicaciones.

Fue un periodo en donde se dieron las condiciones para una democratización del país y apertura a la libre expresión, dejadas de lado durante la dictadura odriísta. Prado cumplió la promesa que hizo con los apristas, demostrando su compromiso y fidelidad, por lo que derogó la Ley de Seguridad Interior, comprendiendo en la amnistía subsiguiente a todos los presos políticos y a los que se hallaban exiliados. Por consiguiente el APRA recupera sus derechos y su libertad, retornan sus líderes. Por ello esta nueva gestión fue llamada el “período de la convivencia”, ya que se produjo un entendimiento entre el pradismo y el aprismo, pese a que en su primer gobierno Prado había mantenido fuera de la ley al APRA.

La colaboración activa del APRA en el régimen pradista permitió tener un parlamento con poca oposición puesto que se obtuvo la siguiente constitución partidaria: el Senado contó con 30 curules del Movimiento Democrático peruano (MDP) y 12 del Frente independiente filo-aprista. Mientras que, en la cámara de diputados, 70 eran del MDP y 41 del Frente Independiente. Había pues una franca mayoría para el gobierno.

La primera acción del gobierno pradista fue la promulgación de la ley Nº 12654. Esta dispuso poner en libertad inmediata a todos los ciudadanos arbitrariamente detenidos por el régimen dictatorial de Manuel A. Odría. Además, dispuso el corte de todos los procesos de corte político contra los civiles y militares, procesados por cortes marciales o de cualquier clase. Por otra parte, conforme a su pacto con los apristas, el gobierno le devolvió al Partido Aprista Peruano las propiedades de muchos de sus locales partidarios en el país, así como el diario La Tribuna, incautado al final del gobierno de Bustamante. En una edición, del 10 de noviembre de 1957 dice lo siguiente acerca de las reclamaciones de los trabajadores de Cartavio: “En un ambiente de comprensión […] los trabajadores en aras de la convivencia democrática que goza la república y para evitar complicaciones al ejecutivo aceptan la solución que pudiera venir del Ministerio de Trabajo”. Además, se incluyó una indemnización de un millón de soles en el proyecto de presupuesto para 1987 por el deterioro de dichos inmuebles. Se calcula también que desde el 28 de julio de 1956 a 1959 más de 30.000 apristas entraron a la administración pública y tienen partidas en el presupuesto (Miró Quesada 1959: 217). El logro más significativo para los apristas, sin embargo, fue el levantamiento del veto que les impedía competir en elecciones.

Este gobierno se desarrolló en un clima de agitación motivada por las siguientes tres razones principales:

  • Por la crisis económica que se presentaba con caracteres cada vez más alarmantes.
  • Por la agitación que surgió en el campo a favor de la realización de la reforma agraria.
  • Por la enérgica campaña de alcance nacional a favor de la recuperación de los yacimientos petrolíferos de La Brea y Pariñas que ilegalmente seguía explotando la compañía norteamericana International Petroleum Company.

La crisis económica fue una latente hasta 1959 debido a un déficit heredado por los grandes gastos del gobierno de Odría, el complicado contexto internacional para Perú y la expansión inocua del crédito bancario. Con Beltrán y su ajuste macroeconómico, la situación económica logrará estabilizarse y quedar en mejor término aunque con costos sociales. La cuestión de reforma agraria continuará siendo un asunto pendiente sin resolver. Lo que Prado hizo fue  crear un Instituto de Reforma Agraria y Colonización (IRAC) que investigó, acumuló información sobre el campo y complementó programas de irrigación. En tanto, el problema con la IPC tampoco será solucionado y demostrará más bien ser otro asunto muy delicado cuando Belaúnde consiga llegar por primera vez al poder en 1963.

La poca profundidad de los cambios políticos frente a las importantes transformaciones sociales operadas en el país, se reflejaron contradictoriamente, con diferente estilo, elegancia y claridad en las imágenes de las obras de dos de los más grandes escritores peruanos del siglo veinte: José María Arguedas y Mario Vargas Llosa (Contreras 2007: 312).

Postura de la prensa respecto al gobierno

“El Comercio” se presentó como uno de los principales opositores del gobierno de Prado. Desde su triunfo emprendió una pertinaz y violenta campaña en contra del gobierno por el trato que confirió con el APRA (Bákula 1974:84).

Por otro lado,  “La Prensa”, que había reconocido el nuevo régimen democrático ni bien Prado fue elegido presidente, tuvo una actitud cordial ante su gobierno. Se declaró políticamente independiente pero exigente en torno a que las finanzas del Estado sean conducidas con absoluta austeridad fiscal. Por ello, a medida que se recurría al Banco de Reserva para pagar adelantos en los contratos prestados, La Prensa comenzó a colocarse con un tono más de oposición.

Gabinetes[editar]

Gabinete Manuel Cisneros[editar]

El primer gabinete ministerial estaba distribuido de la siguiente forma: Manuel Cisneros Sánchez como Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de Relaciones Exteriores; Jorge Fernández Stoll como Ministro de Gobierno y Policía; Augusto Thorndike como Ministro de Justicia y Culto; Alejandro Cuadra Ravines como Ministro de Guerra; Juan Pardo Heeren como Ministro de Hacienda y Comercio; Carlos Alzamora como Ministro de Fomento y Obras Públicas; Emilio Barón como Ministro de Marina; Jorge Basadre como Ministro de Educación Pública; Jorge Haaker Fort como Ministro de Salud Pública; Manuel P. García como Ministro de Aviación; Ignacio Masía como Ministro de Agricultura y Ricardo Elías Aparicio como Ministro de Trabajo y Asuntos Indígenas (Moreyra 1974: 80).

A diferencia del gobierno de Bustamante y Rivero, Prado contaba con mayoría en ambas cámaras del parlamento. En sus mejores momentos, la oposición alcanzó en la Cámara de Diputados, reuniendo a democristianos, acciopopulistas, odriístas, comunistas y otros, una treintena de votos, contra los cuales había, invariablemente, entre sesenta y ochenta votos del gobierno. El segundo gobierno de Manuel Prado significó el retorno a la democracia e implicó un intento de permitir una pluralidad de opciones políticas.

A partir de su segundo año de gobierno, Prado comprendió la necesidad de dar a su gobierno un sentido mayormente nacional. Al terminar el año 1957,  era público que las reservas de moneda extranjera del Perú en el exterior estaban casi agotadas; por ello, a principios de 1958, Pardo Heeren renunció al ministerio de Hacienda. El Presidente aprovechó la ocasión para proceder a una recomposición del gabinete. Cisneros, presidente del gabinete, pasó de Relaciones Exteriores a Justicia. El titular de Justicia, Augusto Thorndike Galup, pasó a Hacienda. Con ello,  el nuevo ministro de hacienda suspendió, la paridad del sol peruano respecto al dólar que había regido desde 1953 al cambio de diecinueve soles que para 1959 se estabilizó en veintiséis y fracción.  El Perú por tanto, había perdido la totalidad de sus reservas y tuvo que acudir al crédito de estabilización otorgado por el Fondo Monetario Internacional.

En la cancillería entró el ilustre Víctor Andrés Belaunde, sobrino de Fernando Belaúnde Terry, como Ministro de Relaciones Exteriores. Su participación fue fugaz debido a que tuvo que integrarse a sus actividades en las Naciones Unidas, donde fue elegido Presidente. En su reemplazo lo sucedió el doctor Raúl Porras Barrenechea (Moreyra 1974: 96).

Mientras tanto, el 22 de febrero de 1958, poco antes de la última recomposición de gabinete, Manuel Cisneros leyó su discurso en la Tercera Asamblea Anual del MDP, donde hizo un minucioso recuento de las obras públicas de régimen, pero también fue de franco rechazo y hasta agresivo contra los partidos opositores y la labor periodística de “El Comercio” y “La Prensa” (donde el primero era enemigo furibundo del APRA desde los años 30 y el segundo, era un abanderado del liberalismo económico). Esto será motivo de su renuncia más tarde en junio del mismo año. 

Manuel Cisneros, quien desempeñó su función por dos años, fue el factor decisivo en el triunfo electoral de Prado. Afrontó problemas propios de la incomprensión de regímenes democráticos al restablecer libertades públicas que habían sido prohibidas por varios años. Consolidó fuerzas parlamentarias que facilitaron el desenvolvimiento del régimen, sin embargo esto no solucionó problemas como el desequilibro fiscal que llevaron al desgaste del gobierno y a su eventual cambio ministerial.

Gabinete Luis Gallo Porras[editar]

Este gabinete se distribuyó de la siguiente forma: Luis Gallo Porras como Presidente del Gabinete y Ministro de Hacienda; Raúl Porras Barrenechea como Ministro de Relaciones Exteriores; Carlos Carrillo Smith como Ministro de Gobierno y Policía; Ulises Montoya Manfredi como Ministro de Justicia y Culto; Alejandro Cuadra como Ministro de Guerra; Eduardo Dibós Dammert como Ministro de Fomento y Obras Públicas; Guillermo Tirado Lamb como Ministro de Marina; Francisco Sánchez Moreno como Ministro de Salud Pública; Jorge Basadre como Ministro de Educación Pública; Manuel P. García como Ministro de Aeronáutica y Antonio Pinilla Sánchez Concha como Ministro de Trabajo. (Moreyra 1974: 97-98)

Para el 10 de junio de 1958, el Perú contaba con un nuevo gabinete a cargo del Primer vice-Presidente el señor Luis Gallo Porras quien también ocupará el cargo de Ministro de Hacienda. De acuerdo con la ley propuso a los nuevos ministros, muchos de los cuales fueron los mismos del Gabinete anterior. El cambio ministerial disminuyó la tensión política pues Gallo Porras contaba con prestigio personal por su probidad y por haber sido Alcalde de Lima. Sin embargo, cometió un grave error al asumir el Ministerio de Hacienda porque carecía de preparación y dotes para ese cargo en momentos en que la hacienda pública era deficitaria. Durante su mandato, existieron varios cambios ministeriales como la renuncia a la cartera de Educación Pública de Jorge Basadre el 6 de octubre de 1968 reemplazado por el doctor Emilio Romero embajador del Perú en la Paz. Lo mismo ocurrió con el Ministro de Guerra, el de Marina, de Trabajo y Agricultura.

Pero en julio de 1959, hizo declaraciones públicas en las que anunció que el desarrollo del presupuesto vigente, dejaría un déficit no menor de un mil millones de soles y fue a raíz de ella que el señor Gallo pidió al Presidente de la República que lo relevara del cargo.

Esta circunstancia agravaba la crisis fiscal, obligaba al Estado a mayores préstamos en el Banco de Reserva, el dólar subió a treinta soles y ponía en manifiesto una situación que comprometía seriamente la estabilidad del gobierno, a pesar de que el presidente en su campaña electoral había ofrecido mantener el valor de la moneda, por causas superiores a sus deseos, no se había cumplido. 

Gabinete Pedro Beltrán[editar]

Entonces se dio un nuevo cambio de gabinete, con la presidencia a cargo de Pedro Beltrán, este aceptó el cargo luego de un largo diálogo con Prado en donde este le ofrece el cargo, a pesar de que Beltrán de la persistente crítica que le hacía a sus actos económicos desde la columna “la Prensa”, que él dirigía. Sin embargo, Prado mostró una vez más sus dotes de gran político pues jalaba a su gobierno a quien hasta entonces había sido su más furibundo crítico. En relación a su gabinete, acordaron que Raúl Porras Barnechea continuase en Relaciones Exteriores, pues aparte de su capacidad para el cargo, era el enlace indispensable con el APRA.

El 20 de julio de 1959, Beltrán juró desempeñar la presidencia del Consejo de Ministros en el despacho de Hacienda y Comercio. De inmediato, tanto en mensaje televisado como en su exposición ante el Congreso, el flamante premier explicó claramente sus objetivos. Frente a la crisis hacendaria y económica, el gobierno pondría en orden las finanzas y estabilizaría la moneda, adoptando, para el bien común, las medidas que fueran necesarias, por más drásticas que parecieran.

La medida más dura y necesaria fue el alza de los combustibles, en especial el del petróleo lo que, naturalmente levantó mucho descontento. El diario “el Comercio” tuvo una violenta reacción que consistió en una campaña contra las medidas dictadas y se dio amplia publicidad a la formación, en esos días, de un llamado Comité de Defensa del Precio del Petróleo, en el cual figuraron connotados políticos de tendencia comunistas o filo-comunistas que invocaron al obrerismo del país a un paro general que fracasó.

Jorge Súccar había sido asignado como Ministro de Educación Pública pero no llegó a juramentar en su cargo. La oposición al régimen democrático lo impidió debido a que cuestionaron su nacionalidad peruana. Éste desistió de su nombramiento y en su reemplazo, tres días después de la juramentación del Gabinete, juramentó José Rubio Rolando, quien ejerció el cargo hasta mayo de 1960 cuando renuncia. El diputado Huamanga Alfredo Parra Carreño asume el cargo, sin embargo, luego en enero de 1961 lo reemplazará el doctor Alfonso Villanueva Pinillos, ex-catedrático de la UNMSM y ex-director General de Enseñanza durante el primer gobierno de Prado (Moreyra 1974: 111-112)

En mayo de 1960 ocurrió un incidente entre la policía y un grupo de alumnos universitarios. Los diarios de la oposición, entre ellos “El Comercio”, magnificaron el problema y en un meeting en la Plaza San Martín los estudiantes protestaron y exigieron la renuncia del Ministro de Gobierno, Carlos Carrillo Smith. Este dimitió y lo sucedió Ricardo Elías Aparicio.

El 6 de junio de 1960 renunciaron Alfonso Rizo Patrón y Guillermo Garrido Leca, ministros de Fomento y Obras Públicas y de Salud Pública respectivamente. En su reemplazo entraron Jorge Grieve, entonces decano de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Electricidad de la UNI, y Rodrigo Franco Guerra, entonces senador por Lima y catedrático de la Facultad de Medicina.

En setiembre de 1960 Raúl Porras Barrenechea, ministro de Relaciones Exteriores, vuelve de una reunión de consulta entre cancilleres americanos en Costa Rica donde se acordó –con el voto en contra de Perú- el rompimiento de relaciones con el gobierno cubano. Porras Barrenechea renuncia a su cargo luego de recibir un telegrama de disconformidad por parte de compañeros de su gabinete y en su lugar fue trasladado Luis Alvarado Garrido, Ministro de Trabajo. José Luis Gonzáles Suárez fue designado al despacho de Trabajo y Asuntos Indígenas y, en diciembre de 1960, Víctor Tenorio renunció a su cargo para ser luego reemplazado por Alejandro Cuadra Ravines (Moreyra 1974: 112-113).

Gabinete Carlos Moreyra y Paz Soldán[editar]

El ingeniero Zarak como Ministro de Hacienda y Comercio. Luis Alvarado Garrido, entonces Ministro de Relaciones Exteriores, pidió ser relevado de su puesto para continuar con su carrera diplomática pero continuó.

A fines de 1961, Beltrán renunció al ministerio, presumiblemente para postular a la presidencia en las elecciones de 1962 (intención que no se concretó, al tantear que no gozaba de popularidad). Lo reemplazó, como jefe del gabinete, Carlos Moreyra y Paz Soldán, el segundo vicepresidente de la República. Este sería el último gabinete del gobierno de Prado, hasta el golpe de estado de julio de 1962. En este encontramos a muchos ministros antiguos, así también como al ingeniero Zarak que pasa a ser Ministro de Hacienda y Comercio y, aunque haya intentado ser relevado para continuar con su carrera diplomática, a Luis Alvarado Garrido que continuó desempeñándose como Ministro de Relaciones Exteriores.

Moreyra y Paz Soldán se va a centrar en velar por la rectitud y limpieza de la celebración de los comicios, que asegurarán el respeto al veredicto de las mayorías, con lo cual el gobierno culminaría con una etapa auténtica demócrata. 

Otra de sus tareas principales fue el estudio y aprobación  del presupuesto fiscal para 1962. El Gabinete Moreyra continuó con las obras públicas como la construcción de la Central Hidroeléctrica del Mantaro y mejora la producción de los artículos alimenticos y la vigencia de las disposiciones de obligatoriedad de cultivos para el consumo popular. Finalmente, se dispuso a mantener la intangibilidad de los tratados y defensa de las normas de dignidad humana, amenazada por el comunismo internacional.

Oposición[editar]

Los grupos opositores a la Convivencia fueron Democracia Cristiana y Acción Popular, así como los grandes diarios El Comercio, La Prensa, la revista Caretas y también Libertad. Adicionalmente, un grupo pro-odriísta era crítico del régimen, especialmente en el sector militar. 

El Comercio fundaba su repulsión al régimen debido a la histórica rivalidad que tenía con el APRA y el conjunto de privilegios que Prado le había proporcionado a dicho partido.  Su oposición era previsible y ya tenía antecedentes con gran parte del gobierno de Bustamante y Rivero. Además del hostigamiento periodístico al APRA y los alegatos negativos contra sus líderes, El Comercio denunciará la frivolidad del gobierno de Prado. Se lo acusará de tener una actitud cortesana, irresponsable y distante a la sociedad, no teniendo en cuenta muchos alegatos fundamentales de la época, como el aumento del costo de vida durante los tres primeros años o la reforma agraria. Los ataques también eran de tipo personal e iban dirigidos a ministros o aspirantes a serlo, como el caso de Súccar, quien ya había sido seleccionado como ministro de Educación en 1959, pero nunca llegó a juramentar dada la presión que se dio cuestionando su nacionalidad peruana. Asimismo, se pretenderá abordar cada manifestación ocurrida contra el gobierno y ensanchar en lo posible sus dimensiones. Los incidentes entre la policía y los manifestantes eran especialmente enfocados. Por ejemplo, en mayo de 1960, se mediatizó un incidente entre grupos de estudiantes y la policía, el cual terminó con estos últimos reprimiéndolos brutalmente. El Comercio junto a los partidos de oposición organizaron un mítin en la plaza San Martín pidiendo que el ministro de Gobierno y Policía de ese entonces, Carlos Carrillo Smith, renunciara por ser supuestamente garante del hecho. En efecto, este lo hizo un mes después. 

Caretas operará de forma similar criticando la inconsistencia ideológica de Haya de la Torre, indagando en su vida privada y enfocando la atención hacia las manifestaciones, las cuales eran presentadas usualmente como violentas. Ambas líneas editoriales coincidirán en llamar usualmente al gobierno de Prado no como el de Convivencia, sino despectivamente como “Conveniencia”. Lo que variará de Caretas es su mayor apego y espacio dado a los partidos opositores, en particular a Acción Popular. La editorial Libertad, por su parte, contribuirá los ataques con especial atención al presidente Prado. Resaltan tomos dedicados casi exclusivamente a él como el que se sacó el 10 de mayo de 1961 con títulos como “Prado: Política sin pies ni cabeza” con una imagen alusiva el o el de “Continúa turismo presidencial”, criticando viajes del presidente en supuesta búsqueda de condecoraciones internacionales, mientras se despreocupa de la situación política interna. 

La Prensa con Pedro Beltrán a la cabeza pasó a ser reconocido el más tenaz crítico una vez que observó un manejo de la economía contrario a sus postulados. Como nunca, sus ataques contra un gobierno concertaron con los del grupo El Comercio aunque con matices y propuestas diferentes. Casi no le brindó tregua a Prado durante sus tres primeros años de gobierno. Solo con el tema de la IPC estuvo apaciguado. Sus críticas estaban centradas en el excesivo gasto fiscal, en la subida de las cargas tributarias para saldar tal gasto, el afán inflacionario por parte de los ministros de Hacienda y lo que denominaba “la maquinita” del BCR que devaluaba constantemente el valor de la moneda nacional. Beltrán tildaba a Prado de despilfarrador, atado de manos y pies con el aprismo.  Asimismo, no se guardó los apelativos contra este último y lo ubicó como retardante de la historia del país. En cada crítica de gran repercusión, Beltrán era factor influyente, tanto como para presionar la caída de un primer ministro. El 22 de febrero de 1958 Manuel Cisneros, jefe del Gabinete, en un acto de defensa contra el ambiente periodístico hostil, leyó un discurso ante la Tercera Asamblea Anual del Movimiento Democrático Pradista, en el cual enaltecía las obras públicas realizadas hasta ese momento y rechazaba enérgicamente la labor de El Comercio y La Prensa señalándolos como obstruccionistas del país, abusivos de la libertad de prensa que les daba el gobierno. Beltrán saltó de inmediato a contragolpear y enfocar su crítica durante meses a Cisneros de cuanto aspecto podía, El Comercio y Caretas hicieron lo propio por su parte, pero Beltrán se guardaba menos formalismos en sus críticas cuando deseaba. Llegado mediados de Julio, Cisneros, quien después de Prado era la figura más sobresaliente del pradismo, se vio obligado a presentar su renuncia a la presidencia del gabinete y al Ministerio de Justicia dado el constante acoso y persecución de la prensa hacia su persona. Para ese mismo mes, seguidores militares de Odría conspiraron para realizar un intento golpista, pero no llegaron a recibir el apoyo mayoritario de las Fuerzas Armadas (Lossio y Candela 2015: 129).

Manuel Prado tomó una decisión efectiva: convocó a Pedro Beltrán a ser primer ministro y a la vez ministro de Hacienda, lo cual sería darle los dos cargos más influyentes a un duro opositor.  Ello ponía en una disyuntiva a Beltrán: si rechazaba el cargo, perdería la oportunidad de aplicar las recetas económicas que su diario tanto defendía y si aceptaba se arriesgaba a fallar en el intento y perder credibilidad ante la gente (Bourricaud 1989: 302).  Finalmente, Beltrán acepta y juramenta el 20 de julio de 1959. Consecuentemente, tuvo que pasar de crítico a defensor del gobierno. Su gestión logra estabilizar la economía y darle un respiro al gobierno de Prado al quitarle a tan férreo opositor. Sin embargo, la política de ajuste traía consigo el incremento de precios, en particular aumentó mucho el de la gasolina, y se generó un descontento que será canalizado por los partidos políticos de oposición.

Columna sobre mítin de Belaúnde 1958

Precisamente, pese a su evidente minoría en el Parlamento, Democracia Cristiana y Acción Popular comenzaron a tener más arraigo por identificarse como los principales partidos políticos reformistas y opositores a la Convivencia, en la que muchos consideraban que el APRA había traicionado sus principios. Se produjeron algunas interpelaciones desde 1957, forzadas también por la prensa. Destacados parlamentarios como Héctor Cornejo Chávez en la Cámara de Diputados y Mariano Polar en el Senado eran capaces de avivar el debate. Entre ellas se encuentra el pliego de interpelaciones a el ministro de Agricultura Ignacio Masías debido a la recepción de la Empresa Frigorífico Nacional cuando había concluido su contrato de concesión y por problemas de esta por subsistencias. La oposición criticaba que el ministro sea accionista de la empresa y por ello buscaba beneficiarla adrede. Otro caso fue la interpelación a Francisco Sánchez Moreno, ministro de Salud Pública y Asistencia Social. Las interpelaciones, como eran de esperarse, no pasaban a mayor plano, dado el aplastante voto parlamentario que sustentaba la Convivencia.

La figura particular de la oposición que ganó mucho protagonismo fue Fernando Belaúnde Terry, quien participaba liderando numerosos mítines y marchas organizadas contra el gobierno. Además, durante el periodo de la Convivencia, Belaúnde se encargó de fortalecer su partido y buscó establecer bases nacionales. Hizo un recorrido pueblo por pueblo por todo el país, con lo que también ganó respaldo en zonas rurales donde los políticos no solían llegar. Progresivamente fue formando propios cuadros militantes confiables aunque no tan organizados como el APRA  , pero que le servirían de base para canalizar el descontento social y ofrecer las reformas que tanto se necesitaban.

El presidente Manuel Prado y el presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy, con sus respectivas esposas: Clorinda Málaga de Prado y Jacqueline Kennedy. Washington, 1961.

Aspecto económico y financiero[editar]

Antes de profundizar en los siguientes puntos las acciones del gobierno de Prado Ugarteche con respecto a la economía es necesario explicar parte del contexto. Debido a las deudas a corto plazo para construcciones de los Hospitales del Empleado y Militar, la compra de buques petroleros, aumento de sueldos y el Plan Vial del gobierno de Odría se presentó un déficit de 560 millones.

Por otro lado, en un contexto internacional la Política de EE.UU. perjudicaba la economía peruana debido a las restricciones arancelarias y baja de precios a los minerales. Además, afecto en la industria del plomo y el zinc cuyas tarifas iba a elevar E.E.U.U. (Gastón 106). En los siguientes puntos se procederá a explicar la política económica del segundo gobierno de Prado y su principal actor el Ministro de Hacienda el señor Beltrán.

Comisión para la Reforma Agraria y la vivienda y problemas de vivienda.[editar]

Uno de los primeros actos del gobierno de Prado y Ugarteche fue la creación de la Comisión para la Reforma Agraria y la Vivienda el 10 de agosto de 1956. El objetivo de esta comisión fue “presentar un proyecto para solucionar los problemas de la reforma agraria y de la vivienda y proponer las medidas convenientes para elevar los niveles de vida de la población” (Moreyra sf: 85). Esta comisión fue multipartidaria así como también se tuvo la participación de personas independientes. Asesores técnicos enviados por el gobierno de Estados Unidos colaboraron en el proyecto mencionado, y con este tipo de acciones se reflejaba la injerencia que tenía E.E U.U. sobre los países latinoamericanos con respecto a su política en plena Guerra Fría.

Crisis en la Economía Fiscal[editar]

Como ya lo mencionamos al principio Prado tuvo que afrontar una difícil situación económica ya sea por el déficit presupuestario que dejaba el gobierno de Odría y por la nueva política de recesión o declinación que había tomado estados unidos para los negocios con Perú. Esto último originó que los precios de los productos de exportación del Perú bajaran, y por lo tanto, los dólares o divisas empezaron a escasear. “La Prensa” (famoso diario peruano) fue el principal atacante del gobierno de Prado fue el que puso en evidencia la situación caótica de la economía peruana. El Ministro de Hacienda, el señor Heeren, trato de superar la crisis con un aumento de los derechos aduaneros a las importaciones y elevación de los encajes bancarios para disminuir la presión del aumento de circulante. Pardo presentó renuncia a sus funcionarios, como el nuevo ministro de Hacienda estaba Augusto Thorndike, este como primera medida en vez de proceder a la devaluación en frío y a tiempo, fue manteniendo artificialmente la cotización del dólar en 19 soles, entre 1956 y 1958, hasta que se agotaron las reservas del Banco Central. El Perú tuvo que acudir al crédito de estabilización otorgado por el Fondo Internacional de Desarrollo del Banco de Exportación.

Ministro de Hacienda: Beltrán[editar]

La misión de Beltrán era poner en orden las finanzas, equilibrar el presupuesto y estabilizar la moneda, lo que se logró, no sin antes adoptar medidas antipopulares como el alza de la gasolina, el recorte de los subsidios a los alimentos y el aumento moderado de la carga tributaria.

Entre los años de 1959 a 1961 se produjo una considerable recuperación económica no solo como consecuencia de la política liberal aplicada por Beltrán, sino por la mayor demanda de algunos productos de exportación, tales como los derivados de la pesca, el algodón, el azúcar, el petróleo crudo, el cobre el plomo y otros minerales. Las exportaciones, que en 1959 llegaba a 314 millones de dólares, pasaron en 1960 a 540 millones. En particular, la industria pesquera tuvo un repunte espectacular.

Boom de la Anchoveta y la Harina de Pescado[editar]

La industria pasa a ser la segunda actividad que soportó la economía nacional. Durante la época del 50 actividades como la fabricación de harina de pescado y la pesca de anchoveta había alcanzado su mayor auge tanto que hizo del Perú la primera potencia pesquera del mundo y principal abastecedor del mercado internacional” (Palacios 1980: 306). La harina de pescado, por su parte, dejó de ser considerada como un fertilizante haciendo que su precio incremente. Este crecimiento estaba vinculado a las adquisiciones de los gobiernos de flotas pesqueras que estaban equipados con última tecnología y mejor calidad (como el reemplazo de las redes de algodón a redes de nylon). Otro factor importante para el surgimiento de esta industria fue la apertura de la banca comercial peruana para brindar préstamos a nuevas empresas que querían producir harina de pescado.

Sin embargo, con respecto a la política gubernamental de otorgamiento de licencias para que se acentúen las nuevas empresas fue variando durante los años. El Instituto de Investigaciones de Recursos Marinos catalogó el gobierno de Prado y Ugarteche como “El  Periodo de absoluta prohibición” ya que en esta época se tenía un temor a que la pesca de la anchoveta generara un desequilibrio en la cadena biológica así que “en diciembre de 1956 se suspendió el otorgamiento de licencias para la construcción de nuevas fábricas y ampliaciones de las ya existentes” (Palacios 1980: 312). En 1959 teniendo en cuenta que la pesca de anchoveta iba en aumento y esta significaría un importante estimulo en la economía de Perú se deroga la prohibición anteriormente explicada y se cambia por requisitos específicos para que se instalen nuevas fábricas. A inicios de 1962 y terminando el gobierno de Prado se cambiaron los procedimientos para sacar licencias y se simplificaron los trámites. (Palacios 1980: 312)

==Aspecto social

=== Plan descentralizador

==== Creación del fondo nacional de desarrollo económico Para poder financiar este Plan era necesario contar con el presupuesto necesario. El Fondo Nacional de Desarrollo Económico creado en 1956 se planteó objetivos guiados a la defensa del capital e incentivos a la producción en las regiones de todo el Perú esto es obras viales, sanitarias medidas agropecuarias, salud pública y demás.

Censo 1961[editar]

“El 27 de abril de 1959, el Congreso de la República publicó la Ley Nº 13248, Ley de Censos. Esta norma, promulgó una periodicidad de 10 años para la generación de actividades estadísticas a gran escala: los Censos Nacionales de Población y censos de vivienda; y de 5 años para actividades censales de tipo económico, agropecuario, industrial, comercial y de servicios. Dicha norma continua vigente hasta el día de hoy.

El sexto censo de población que se levantó simultáneamente con el de Vivienda y el Censo Agropecuario, se realizó en el año 1961, en cumplimiento de la Ley N° 13248, Ley de Censos.” (INEI[1]) .

El censo dio como resultado que la sierra era la región más poblada en el Perú. Sin embargo, la tendencia del periodo es el crecimiento de la población de la costa y la Amazonia. Otro resultado que nos brindó este censo fue que las ciudades más importantes del país se trasladaban hacia la costa así como el crecimiento urbano de esta. (Contreras 2015: 207)


[1] http://censos.inei.gob.pe/censos2007/Documentos/Historia_Censos.pdf

Construcción de vías de penetración de la selva[editar]

Como parte de este plan que tenía Prado de descentralización entre 1956 y 1960 el gobierno invirtió en trabajos viales. “Para la construcción de las vías de penetración al oriente se contó con la colaboración del ejército. Entre las principales vías entregadas al tránsito cabe mencionar la que unió la costa con Chachapoyas, el ensanche de la autopista. Olmos- Marañón, BAGUA- Chachapoyas, Jaén- Tambopata- San Ignacio, Huánuco- Pucallpa, Quincemill- Maldonado estaban en proceso de construcción” (Rivera 1974: 253)

Preocupación por la educación[editar]

El gobierno de Prado llevó a cabo el “Inventario de la Realidad Educativa” del Perú el objetivo de este inventario fue “recolectar datos referentes al educando, al educador, a la labor escolar, planes y programas de estudios, actividades escolares, material didáctico, ocales, supervisión escolar, colaboración de la escuela y la sociedad y lo más importante financiación de la educación”(Moreyra sf: 87). La comisión coordinadora encargada de realizar este trabajo preparó los cuestionarios e hizo estudios estadísticos así como balances, cabe señalar que los cuestionarios realizados llegaron a los lugares más apartados del Perú ejecutando así un estudio más descentralizado y enfocado en el progreso de la educación tanto en el ámbito pedagógico como en el administrativo.

Los resultados de este inventario permitieron formular el Plan Educacional del Perú así como para 1957 y 1958 se proyectara una reforma en el plan de estudios de educación secundaria insertando por primera vez al plan de estudios de los colegios la formación de la sensibilidad del alumno por medio de actividades educativas como festivales, recitales y demás.

El plan educacional del Presidente Prado también se enfocó en la educación del adulto así pues el Ministerio en coordinación con el Fondo de Salud y Bienestar Social realizó una campaña de alfabetización en las zonas más marginales de Lima. Además aumento enormemente el presupuesto destinado para la educación en comparación con el gobierno de Odría. En cifras “durante este régimen el presupuesto fue de 559 000 000 de soles que asignó para el año 1956, este subió a 2,266 000 000 en 1962”  (Rivera 1974: 256).

Es importante mencionar que el Estado en 1957 adquirió la colección bibliográfica del fallecido profesor francés Paul Rivet, antropólogo y arqueólogo reconocido mundialmente. “La colección poseía ejemplares sobre los idiomas quechua y aimara y es considera como el más importante repositorio, en el mundo, sobre esta materia, incrementando así los fondos de la Biblioteca Nacional en un tema vinculado estrechamente con nuestra cultura, en su carácter vernacular” (Moreyra sf : 88).

Como resultado de esta reforma educacional se vio un gran incremento en el número de alumnos y planteles educativos “el número de éstos que en 1955 alcanzaba la cifra de 52.142 se elevó en 1961 a 120, 000 y el de planteles de 105 que existían en aquel año, subió en este último a 277” (Rivera 1974:256).

Así como se reformaba la educación primaria y secundaria y el gobierno se preocupa por el analfabetismo en 1957 se procedió a una reforma de la Educación Técnica uno de estos cambios fue aumentar los años de preparación, se reformó el funcionamiento de los institutos agropecuarios así como los de minería y de metalurgia. Además en conjunto con el SECPANE se dictaron de capacitación a maestros y empleados del sector mencionado.

Para evaluar los logros alcanzados del plan educacional en el ámbito de la educación técnica del gobierno de Prado en 1959 creó el Primer Congreso Nacional de Profesores de Educación Técnica que tuvo como finalidad acordar con diversos especialistas sobre una mejor enseñanza y se plantearon crear más centros de instrucción técnica.

Conflictos Laborales[editar]

La  Federación de Empleados Bancarios había promovido diversos conflictos laborales sus huelgas afectaban el movimiento comercial del país. “Esta paralización y otros movimientos sindicales análogos, obligaron al gobierno a decretar la suspensión de las garantías individuales en toda la República, prohibiendo las reuniones públicas” (Moreyra sf: 98).

El gobierno afrontó  grandes problemas en el campo laboral. “La elevación del costo de vida, el pago de salarios bajos y otros problemas provocaron conflictos y huelgas que en algunos casos tuvieron un desenlace doloroso. Solo en Lima, entre los años 1956 y 1962 fueron atendidas 33,362 reclamaciones laborales” (Rivera 1974: 264).

Para afrontar los problemas que le estaban ocasionando los sindicatos y la clase obrera en general se decidió un aumento general a los sueldos y salarios. Se reestructuró los servicios del Ministerio de Trabajo creando así direcciones en provincias. El gobierno fue riguroso con las empresas con respecto a las planillas de pagos y el turno vacacional de los empleados.

Se les otorgó beneficios a los obreros que no recibían  la misma redistribución que los empleados. Así es como en  1961 se promulgó una ley que permitía la jubilación obrera reconociendo a hombres y mujeres mayores de 60 años que hayan laburado por lo menos 30 años en la empresa. El gobierno para financiar estas medidas de beneficio o de igualdad creo un fondo de jubilación obrera el cual estaba a cargo de la Caja Nacional del Seguro Social. Siguiendo la misma línea de beneficios a obreros, Prado mando a construir el barrio obrero del Rímac.

Además del sector público, el campesinado también tomo medidas drásticas como numerosas movilizaciones y enfrentamientos sobre todo de la región sur, estas insurgencias eran lideradas por Hugo Blanco Galdós. Estos exigían una Reforma Agraria con urgencia.

Durante este periodo se enfrentaron el gremio médico y la Caja del Seguro Social del Empleado porque la Federación Médica del Perú estaba tratando que el nuevo nosocomio funcionara como clínica abierta (sin personal fijo de profesionales) esto significaba que los asegurados puedan decidir con total libertas el médico de su preferencia. El ejecutivo se oponía  a esta propuesta ya que ellos consideraban que esta medida haría imposible el trabajo del seguro ya que los servicios internos y externos eran muy complejos.

El Hospital se apertura como una clínica cerrada (personal profesional contratado y dedicación exclusiva). Esto provocó que la Federación Médica reaccione con un paro general que fue acatado por todos sus miembro. El problema fue solucionado por el presidente Prado con la creación de una comisión conciliadora en donde los miembros del Ministerio de Salud Pública y miembros de la Federación Médica el cual llegó a un acuerdo: “establecer en el Hospital del Empleado del sistema de nosocomio cerrado, reconociendo, paralelamente, la libertad del asegurado para optar por la atención libre, escogiendo médicos y clínicas de su preferencia. Al mismo tiempo fueron mejoradas las pensiones y prestaciones de la empleocracia y las asignaciones a los médicos extrahospitalarios” (Moreyra sf: 99).

Modernización de la Defensa Nacional[editar]

El Poder ejecutivo se enfocó en los institutos Armados. “Así, el ejército tuvo sensible aumento en sus efectivos procediendo al total reequipamiento de las unidades de infantería, dotándolas de armas automáticas que sustituyeron a los viejos fusiles Mauser, con lo que se obtuvo un notable incremento de su poder de fuego.” (Moreyra sf: 124) además se estableció una fábrica de municiones para que los institutos armados se autoabastecieron y así no tengan que depender de las importaciones. Se creó un centro industrial de confecciones militares en 1958 el objetivo de este centro era abastecer con vestuario equipos a todas las unidades de las FA. En esta época el Ejército peruano tenía un pensamiento de construcción del estado y había una preocupación por “conectar” a todo el Perú. Por otro lado, se creó “el Departamento de Investigación y Desarrollo, destinados estudios básicos y especifico, en relación a nuevas tendencias y orientaciones sobre las necesidades presentes y futuras del arma en los diversos campos” (Rivera 1974:261)

Con respecto a la marina, esta también recibió adquisiciones de lujo como los cruceros Almirante Grau y Coronel Bolognesi estas adquisiciones se lograron  gracias a las negociaciones con el almirantazgo británico. Así como con negociaciones con Gran Bretaña se firmó un convenio de asistencia militar con el gobierno de los Estados Unidos y también transfirió dos “destroyers” el “Fletcher” y el “Isherwood.

En cuanto a la fuerza aérea del Perú, se adquirió 69 aviones, 50 aviones a reacción y 10 helicópteros. Esto fue muy útil ya que se podía transportar o brindar el servicio de pasajeros así como un servicio de carga que cubriría rutas de las zonas del norte, sierra y selva.

Es importante señalar que las F.A de los Estados Unidos nos brindan total apoyo con respecto a la adquisición de nuevos armamentos ya que en plena Guerra Fría parte de su política exterior era promover una defensa continental contra el comunismo de la URSS. Este punto se explicara a profundidad en la Política Internacional peruana.

Salud Publica[editar]

Como primer paso el ejecutivo reestructuró el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social. Se puso en marcha en 1958 el  Hospital Central del Empleado y el funcionamiento de este empezó con problemas por problemas internos como ya lo habíamos mencionado. Así como el Hospital del empleado se puso en funcionamiento diecisiete hospitales y sesenta postas médicas, cabe señalar los hospitales que empezaron a funcionar en el gobierno de Prado: Centros de Salud Daniel A. Carrión de Huancayo, Puquio, Tingo María Arequipa; el Hospital central del Empleado en Lima, Tarma.

Como parte del Plan descentralizador el gobierno creo un plan hospitalario. El Presidente Prado en su viaje a Europa en 1960  firmó un contrato con el grupo hospitalario alemán en 1961  “comprendía la construcción de 12 modernos nosocomios ubicados en las ciudades de Ayacucho, Abancay, Cajamarca, Chachapoyas, Huánuco, Huancavelica, Huaraz y Sullana, Trujillo, Puno y Cusco. Al término del gobierno n 1962, quedaron inaugurados un gran número de Hospitales así como varios en proceso de construcción” (Moreyra sf: 126)

Ahora bien además de la infraestructura, el gobierno se preocupó en el reforzamiento de la educación así es como la Facultad de Medicina de la Universidad de San Agustín, para fines docentes contó con la disponibilidad de 870 camas

Preocupación en lo agropecuario[editar]

“La sequía que afectó seriamente la zona Sur del país, entre los años 1958-1959, ocasionó serios problemas económicos, situación que se agravó por la migración de campesinos hacia los centros urbanos” (Rivera 1974: 258). Para solucionar este panorama se nombró una comisión para la ayuda de pueblos afectados, Estados Unidos tuvo injerencia  y donó alimentos para el sur y demás regiones que indirectamente se veían afectadas; es así como se formó la Corporación Nacional de Alimentos con el fin de conservar y comercializar.

“Se trazó un vasto plan para el desarrollo de la agricultura. A comienzos del régimen se produjo un alza en el precio del arroz, debido a su escasez, lo que obligó al gobierno a importar este cereal, ocurrió lo propio con el algodón cuya producción se vio afectada por el inadecuado uso de insecticidas” (Rivera 1974: 258).

Esto agravó más el descontento de los sectores marginales y clases medias como la clase obrera y empleados.

Aspecto internacional[editar]

La política exterior del Perú en la época de Padro y Ugarteche estará marcada por su relación con la Latinoamérica, en especial los estados limítrofes y Estados Unidos. Sin embargo, se hizo un intento por acercarse  a Europa, a la vez caso a parte será la Alianza para el Progreso, veamos lo siguiente:

Brasil[editar]

El 28 de mayo de 1958, el presidente Juscelino Kubitschek de Brasil se dirigió al presidente Dwight Eisenhower proponiendo una acción inmediata que revitalizara los mecanismos existentes, a lo que llamó “Operación Panamericana”. El 12 de diciembre de 1958 se instaló un comité especial para estudiar  la formulación de nuevas medidas de cooperación económica.  el “Comité de los 21”. Sin embargo, el 10 de abril de 1959 se instaló la “Comisión Peruana de la Operación Panamericana” donde Porras Barnechea define el objetivo de “servir a la formación de una comunidad americana” y lograr “una fusión progresiva de nuestras economías nacionales, favorecer el desarrollo de instituciones comunes”, será luego superada por los acontecimiento. Pese a ello, el término se repitirá en el acta constitutiva de la Alianza para el Progreso (Bákula 2002:722-723)

Bolivia[editar]

Se firmó un convenio con Bolivia para el aprovechamiento de las aguas del Lago Titicaca para obras de irrigación en áreas aledañas y comunes a ambos países. Se planteó un proyecto en base al caso del río Mauri, gracias a la promulgación de la Ley Nº 13,502 del 27 de enero de 1961, creando la Corporación de Fomento y Desarrollo Económico de Taca(COFDET); esta recibió asesoría por parte de la Electric Power Development(EPDC) empresa constituida por acción del gobierno de Tokio para financiar obras de desarrollo en países de América Latina. Esta realizó estudios para un plan integral de irrigación y producción de energía eléctrica. Al año siguiente, es autorizó al Ejecutivo para contratar con el gobierno japonés créditos hasta por 70’000,000 dólares, para financiar el desarrollo de Tacna.  Las primeras obras, relativas a los poryectos hidroeléctricos se realizaron con los recursos de la laguna Aricota, mientras se preparaban los trabajos de las otras etapas.(Bákula 2002:571-572).

Chile[editar]

El Perú, Ecuador y Chile se van a suscribir a un acuerdo comprometiéndose a tener una política uniforme en relación a su dominio marítimo( Pacífico sur) y al aprovechamiento de sus recursos ictiológicos en el área de las 200 millas, convenio que mantuve a pesar de la oposición de las dos potencias de ese momento: Estados Unidos y la Unión Soviética. (Moreyra 1974:115)

Ecuador[editar]

Existieron grandes dificultades con el Ecuador debido a la demarcación de las líneas fronterizas establecidas en el Art. 9º del Tratado de Río de Janerio de 1942. Debido a esto, en 1957, el Perú a través del embajador especial  Victor Andrés Belaúnde hizo recordar en una conferencia al sub-secretario del Ministerio de Relaciones Exteriores en Brasil, que la actitudd de Ecuador significaba un desacato a las estipulaciones del Tratado y que era deber de los países garantes ejercer presión sobre Quito para reanudar los labores demarcatorios.

Sin embargo, Ecuador hizo caso omiso a los demás países garantes y en octubre de 1960, su Congreso declaraba nulo y sin efectos el Tratado de Río de Janeiro de 1942, esto es, una falta a un compromiso internacional, el que no podía ser modificado unilateralmente. Finalmente, el Perú frente a la rebeldía ecuatoriana decidió marcar los 70 km de frontera que habían quedado pendeientes (Moreyra 1974: 89-91)

Estados Unidos[editar]

La política exterior de hacia los Estados Unidos reflejó la hostilidad que se desarrolló en el Perú en la década pasada por el rápido influjo de capital norteamericano, la zona marítima en disputa  y el apoyo público de la administración Eisenhower a los regímenes autoritarios de derecha. Esto fue reflejado en la visita del vicepresidente Richard Nixon a Lima, en mayo de 1958, en donde fue recibido con mucha hostilidad en la Universidad Mayor de San Marcos.

Las relaciones diplomáticas se deterioraron aún más después que Eisenhower imponga cuotas a las exportaciones peruanas de plomo y zinc. Esto trajo mucho descontento a los exportadores peruanos quienes se tranquilizaron cuando la Unión Soviética ofreció adquirir el exceso de plomo, zinc y algodón del Perú, que tuvo como consecuencia que los EEUU decidieron levantar la restricción de importación. Por otro lado, siguieron siendo la principal fuente de asistencia militar. De 1956 a 1962 la asistencia militar norteamericana sumó 70 millones de dólares.

El Perú mostró un interés por la cooperación económica y el desarrollo latinoamericano. Participó en conferencias multilaterales y declaraciones sobre pesca marítima y recursos  minerales; como también se unió a la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio en 1960.

Insatisfecho con la inversión privada como única vía para generar desarrollo económico y crecimiento, el Estado peruano exploró fuentes alternativas dea asistencia financiera como la OEA Y las Naciones Unidas. Estos pasos alternativos se combinaron con un declive del poder y prestigio de los EEUU en el Perú. (St. John 1999:181-183)

Alianza para el Progreso[editar]

Kennedy quería distinguirse de su predecesor acerca de su posición con la Latinoamérica. Por ello, Kenedy tuvo una reunión con el cuerpo diplomático de la Latinoamérica el 23 de marzo de 1961, donde se anunció la nueva iniciativa para la región: La Alianza para el progreso. Esta consistía en el compromiso de los Estados Unidos de proveer a las naciones de América Latina con asistencia económica, a la vez promoviendo cambios fundamentales como la promoción de la reforma agraria, la justicia social y la democracia como sistema político.

El Perú respondió positivamente a nueva iniciativa de Washington. El periódico “La Tribuna” señaló a la propuesta de la Alianza como “Una de los documentos más auspiciosos que han emergido de Washington”. Mientras que la conservadora “La Prensa” se mostró igual de entusiasta, alegando la Alianza era una “extraordinario estímulo” para el desarrollo ya en marcha de la transformación de la nación. Sin embargo, “Caretas” fue más cauteloso,  un mes después del anuncio señaló acerca de el peligro que es en el Perú que el poder esté concentrado en unos pocos “una clase dominante” que controlara la economía y el gobierno que calificara como extremistas a cualquiera que se atreviera a oponerse a su poder.

Por ello, para que la alianza tuviera éxito tenía que ser un tenía que ser un esfuerzo cooperativo con el apoyo popular y los Estados Unidos tuvieron que abandonar su práctica habitual de intervencionismo unilateral en los asuntos internos de los países latinoamericanos. El representante enviado a Perú quien tendría que lidiar con este reto fue Joseph Loeb quien había sido fundador y presidente de la defensa anticomunista liberal grupo americano por la democracia en acción. Sin embargo, la Alianza para el Progreso no tuvo mayor trascendencia. (Walter 2010:12-13)

Otros acontecimientos[editar]

El presidente Prado estaba muy interesado en los asuntos internacionales y deseaba incrementar la visibilidad e impacto del Perú en el escenario Internacional. Fue un admirador de Gran Bretaña y Francia, por ello estaba especialmente ansioso de acercarse a Europa, en parte para reducur la dependencia con los Estados Unidos. En 1956,  articuló un sistema vago, conocido luego como la Doctrina Prado, que proponía una cooperación más estrecha entre Latinoamérica y Europa en la causa común en contra de totalitarismo. (St. John 1999:181) Con Cuba se rompieron las relaciones diplomáticas con Cuba tras el triunfo de la revolución castrista y su orientación hacia el bloque soviético.

El Perú recibió la visita oficial del presidente electo de la Argentina, Arturo Frondizi, la del presidente de Honduras Ramón Villeda Morales, la del príncipe japonés Takahito Mikasa, la del Presidente de México Adolfo López Mateos y la del de Cuba Oswaldo Dorticós.

Acontecimientos destacables[editar]

Derrocamiento[editar]

Al finalizar su gobierno Prado llamó a elecciones, siendo los principales candidatos los siguientes:

Las elecciones se realizaron el 10 de junio de 1962. Al finalizar el escrutinio ningún candidato había obtenido el tercio de votos que exigía la Constitución Política de entonces, teniendo entonces que elegir el Congreso entre los que más votación habían obtenido, que eran los tres arriba mencionados. La situación obligaba a un pacto entre por lo menos dos de estos tres principales contrincantes. Insólitamente para algunos, el pacto se realizó entre los dos enemigos acérrimos, Haya y Odría, acordándose que este último asumiría la presidencia de la república. Pero se acusó al gobierno de haber cometido fraude en algunos departamentos, por lo que el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas presidido por el general Ricardo Pérez Godoy, exigió al gobierno la anulación de las elecciones. Al recibir una respuesta negativa, los militares depusieron al presidente Prado en la madrugada del 18 de julio de 1962, cuando faltaban solo once días para el final del mandato presidencial. Se conformó una Junta Militar de Gobierno que anuló las elecciones y convocó a otras nuevas. Se ha dicho que el móvil verdadero de este golpe institucional de las Fuerzas Armadas fue el antiaprismo muy arraigado todavía entre los militares, que no deseaban que gobernara el APRA, ni siquiera en cogobierno.

Autoridades[editar]

Ministros[editar]

Ministerio Ministros Periodo
Presidencia del Consejo de Ministros Manuel Cisneros Sánchez
Luis Gallo Porras
Pedro Beltrán Espantoso
Carlos Moreyra y Paz Soldán
28 de julio de 19569 de junio de 1958
10 de junio de 1958 - 17 de julio de 1959
17 de julio de 1959 - 24 de noviembre de 1961
24 de noviembre de 1961 - 18 de julio de 1962
Relaciones Exteriores Manuel Cisneros Sánchez
Víctor Andrés Belaúnde
Raúl Porras Barrenechea
Luis Alvarado Garrido
28 de julio de 19568 de enero de 1958
8 de enero de 1958 - 4 de abril de 1958
4 de abril de 1958 - 15 de octubre de 1960
15 de octubre de 1960 - 18 de julio de 1962
Agricultura y alimentación Carlos Sires Baroni
Alex Zarak Rissi
Carlos Moreyra y Paz Soldán
28 de julio de 195621 de julio de 1959
21 de julio de 1959 - 22 de noviembre de 1961
22 de noviembre de 1961 - 18 de julio de 1962
Trabajo y asuntos indígenas Ricardo Elías Aparicio
Antonio Pinilla Sánchez-Concha
Ricardo Elías Aparicio
28 de julio de 19564 de abril de 1958
4 de abril de 1958 - 3 de setiembre de 1958
3 de setiembre de 1958 - 18 de julio de 1962
Hacienda y Comercio Juan Pardo Heeren
Augusto Thorndike Galup
Luis Gallo Porras
Pedro Beltrán Espantoso
Alex Zarak Rissi
28 de julio de 1956 - 10 de enero de 1958
10 de enero de 1958 - 10 de junio de 1958
10 de junio de 1958 - 14 de marzo de 1959
14 de marzo de 1959 - 26 de abril de 1961
26 de abril de 1961 - 18 de julio de 1962
Salud pública y asistencia social Jorge Haaker Fort
Francisco Sánchez Moreno
Guillermo Garrido Lecca Alvárez Calderón
Rodrigo Franco Guerra
Eduardo Watson Cisneros
28 de julio de 1956 - 24 de setiembre de 1957
24 de setiembre de 1957 - 20 de julio de 1959
20 de julio de 1959 - 10 de junio de 1960
10 de junio de 1960 - 19 de febrero de 1961
19 de febrero de 1961 - 18 de julio de 1962
Justicia y Culto Augusto Thorndike Galup
Manuel Cisneros Sánchez
Ulises Montoya Manfredi
Raúl Gómez de la Torre Tamayo
José Merino Reyna
Geraldo Arosemena Garland
28 de julio de 1956 - 7 de enero de 1958
7 de enero de 1958 - 9 de junio de 1958
9 de junio de 1958 - 18 de julio de 1959
18 de julio de 1959 - 6 de junio de 1960
6 de junio de 1960 - 19 de noviembre de 1961
19 de noviembre de 1961 - 18 de julio de 1962
Educación pública Jorge Basadre Grohmann
Ulises Montoya Manfredi
Emilio Romero Padilla
José Rubio Rolando
Alfredo Parra Carreño
Alfonso Villanueva Pinillas
Darío Acevedo Criado
28 de julio de 1956 - 1957
1957 - 17 de octubre de 1958
17 de octubre de 1958 - 26 de julio de 1959
26 de julio de 1959 - 6 de junio de 1960
6 de junio de 1960 - 2 de mayo de 1961
2 de mayo de 1961 - 19 de noviembre de 1961
19 de noviembre de 1961 - 18 de julio de 1962
Fomento y Obras Públicas Federico Seminario
Eduardo Dibós Dammert
Alfonso Rizo Patrón Remy
Jorge Grieve Madge
28 de julio de 1956 -1958
1958 - 1959
1959 - 1960
1960 - 18 de julio de 1962
Gobierno y Policía Jorge Fernández Stoll
Carlos Carrillo Smith
Ricardo Elías Aparicio
28 de julio de 1956 - 7 de abril de 1958
7 de abril de 1958 - 16 de junio de 1960
16 de junio de 1960 - 18 de julio de 1962
Aeronáutica Manuel Polidoro García Mejía
Salvador Noya Ferré
28 de julio de 1956 - 22 de julio de 1959
22 de julio de 1959 - 18 de julio de 1962
Marina Emilio Barrón Sánchez
Guillermo Tirado Lamb
28 de julio de 1956 - 22 de julio de 1959
22 de julio de 1959 - 18 de julio de 1962
Guerra Enrique Indacochea Galarreta
Victor Tenorio Hurtado
Alejandro Cuadra Rabines
28 de julio de 1956 - 16 de diciembre de 1958
16 de diciembre de 1958 - 23 de agosto de 1960
23 de agosto de 1960 - 18 de julio de 1962

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

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Predecesor:
Gobierno de Manuel A. Odría
Presidente constitucional
Gobierno del Perú
28 de julio de 1956 - 18 de julio de 1962
Escudo nacional del Perú.svg
Sucesor:
Gobierno de Ricardo Pérez Godoy
Presidente de la Junta Militar