Partido Comunista Mexicano

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Partido Comunista Mexicano
Emblema PCM Mexico.svg
Líder José Allen (primero)
Portavoz parlamentario José Alberto Perales Lavat (último)
Fundación 1919
Disolución 1981
Ideología Marxismo-leninismo
Sede México D.F. Bandera de México
País México

El Partido Comunista Mexicano (PCM) fue un partido político histórico de México, existió oficialmente entre 1919 y 1981, aunque sólo fue legal a partir de 1979.

El PCM es un partido histórico de la izquierda mexicana, a lo largo de su historia sufrió escisiones, reunificaciones, pasos por la clandestinidad, guerra sucia y cambios doctrinarios. El marxismo del PCM siempre estuvo subordinado al nacionalismo oficial del régimen político que surgió después de la Revolución Mexicana.[1]​ De ahí que terminara fusionándose con la ruptura del ala izquierda del PRI en la fundación del Partido de la Revolución Democrática.

Historia[editar]

Antecedentes[editar]

Diversas corrientes y pensamientos de izquierda (progresismo, socialdemocracia, socialismo, comunismo y anarquismo) ya habían tenido algún tipo de presencia en la historia de México desde el principio de su vida independiente; algunas de ellas encontraron refugio en el ala radical del Partido Liberal (como el pensamiento social de Ignacio Ramírez). Sin embargo la primera organización política de dicha tendencia fue el Gran Círculo de Obreros de México, fundado en 1871, en el contexto de una minoritaria clase obrera en el país, pero en el marco de la influencia del movimiento obrero y sindicalista que ya existía en Europa y Estados Unidos. No obstante dicho organismo fue cooptado por el régimen porfirista, que diluyó la vocación pro-clase proletaria, cuando hizo parte de este instituto a los factores dominantes de la producción (gobierno y empresarios). El crecimiento de la clase obrera y de los conflictos sociales vinculados a ella en el Porfiriato, permitió el surgimiento de distintos partidos minoritarios apoyados en las corrientes del anarquismo, el socialismo o la socialdemocracia; los más relevantes fueron el Partido Liberal Mexicano encabezado por el anarquista Ricardo Flores Magón fundado en 1906, y el Partido Obrero Socialista fundado en 1911, durante la primera etapa de la Revolución Mexicana.[2]

El desenvolvimiento de los acontecimientos de la lucha revolucionaria, trajo consigo el incremento de movimientos de masas inspirados en pensamientos de orden social y colectivo. A la clase obrera respaldada por la Casa del Obrero Mundial, se unió la clase campesina, que había encontrado en el movimiento agrarista de Emiliano Zapata (lucha influenciada por corrientes comunalistas, indigenistas y anarquistas desarrolladas por personajes como Antonio Díaz Soto y Gama) su punto de representación; también comenzaron a surgir movimientos populares urbanos especialmente de estudiantes, intelectuales y periodistas. Algunos de los personajes impulsores de los movimientos anteriores fueron parte del Congreso Constituyente que redactó la constitución de 1917, interviniendo principalmente en los denominados derechos sociales. Ese mismo año se produjo el triunfo de la Revolución rusa, de inspiración comunista; esto generó una reacción de apego, fundamentado en el concepto del Internacionalismo, de los distintos organismos socialistas en diversas partes del mundo, para iniciar, desde su propio territorio, la conformación de movimientos consecuentes con el triunfo Bolchevique, en el marco de la influencia de la Segunda y la Tercera Internacional (agrupaciones de partidos políticos de tendencia socialista o comunista en el mundo).[3]

Fundación y primeros años[editar]

En marzo de 1919 se lanzó la convocatoria para realizar el Congreso Nacional Socialista, firmada por el Comité Organizador del mismo que integraban Adolfo Santibáñez, Francisco Cervantes López, Felipe Dávalos y Timoteo García. La iniciativa había surgido del Partido Obrero Socialista, que habiendo perdido cierta presencia durante los años de la guerra, se reactivó por la cercanía que tuvo con el naciente sindicalismo pos-revolucionario. El Congreso realizó sus actividades del 25 de agosto al 4 de septiembre en la Ciudad de México, y contó con la participación de todas las corrientes de izquierda.[4][5]

Los resultados del congreso fue la adopción de posturas radicales en torno al proyecto político, que eventualmente seria socialista; pero también se fijó postura ante la inestabilidad política del régimen (al que se acusó de burgués) surgido de la revolución. No obstante, la división de fracciones, escindió un sector del partido que organizó el congreso; la parte más radical conformó el Partido Socialista Mexicano; que decide adherirse a la Tercera Internacional y adoptar los principios de la Revolución Rusa. Finalmente el 24 de noviembre de 1919, al hacer efectivos sus posicionamientos con una asamblea constitutiva y una redacción de estatutos, se funda formalmente el Partido Comunista de México (la variable del nombre “Partido Comunista Mexicano” la adopto dos años más tarde).[6]

De conformidad con los principios internacionalistas seguidos por el movimiento comunista, varios elementos extranjeros participaron en la fundación del organismo; sin embargo los fundamentos bajo los que actuaría el partido tenían mucha influencia de los movimientos obreros, sindicales, agraristas y anarquistas que habían figurado en la revolución mexicana. Su primer secretario general fue el estadounidense José Allen, y algunos de sus miembros constitutivos fueron el ruso Nikolai Bujarin, el japonés Sen Katayama, el indio Manabendra Nath Roy, el suizo Edgar Wood, los estadounidenses Charles Phillips, Louis Fraina; todos ellos contando con la asesoría del enviado ruso Mijail Borondin.[7][8]

Las primeras acciones del partido estuvieron ligadas al trabajo de base, es decir constituir comités del partido en todo el país y vincularse a todas las nacientes organizaciones obreras, entre ellas la Confederación Regional Obrera Mexicana; cuyo líder Luis N. Morones había participado en el Congreso Nacional Socialista, pero salió de el ante las diferencias ideológicas. Dado su trabajo de base, rehusó participar de cualquier actividad electoral, por lo que no contendió por ningún cargo público en las elecciones de 1920. No obstante, algunos sectores moderados del partido, especialmente los ligados a la corriente del nacionalismo popular, abiertamente apoyaron la candidatura presidencial de Álvaro Obregón, postulado por el Partido Laborista Mexicano, fundado por Morones y de tendencia izquierdista.[9]

El PCM se autodenominó como un partido de Izquierda internacional de carácter comunista alineado con la Internacional Comunista. Se consideraba como sección de un partido internacional en México. Ante ello, se asumió desde un principio como un partido opositor al régimen; condición que manifestaba al influir en las organizaciones campesinas y obreras que le fueran contrarias, tanto al gobierno, como a la CROM, e incluso en secciones dentro de ella.[10]

En 1921 el gobierno de Álvaro Obregón comenzó una serie de medidas persecutorias contra grupos opositores sin distinción ideológica; cuando estos tomaban acciones de rechazo al estado. El PCM fue víctima de esta represión, cuando varios de los miembros extranjeros del instituto fueron expulsados del país, entre ellos el secretario general José Allen. Esto llevó a la realización del 25 al 31 de diciembre, de un Primer Congreso Ordinario que fijó postura definitiva como actor de la vida pública del país al organismo. Entre las determinaciones estuvo la de modificar el nombre a Partido Comunista Mexicano; seguir absteniéndose de participar en procesos electorales; no participar de los constantes movimientos militares opositores, ampliar la base partidaria en el campo, para fomentar la colectivización (esto debido a la carencia de organizaciones de campesinos y a la poderosa influencia de sindicatos alineado a la CROM, que limitaban la vocación obrera del partido); abandonar la postura anarco sindicalista para tener mayor aceptación entre los miembros moderados de la clase obrera; asumir y apoyar luchas populares urbanas como los movimientos inquilinarios, estudiantiles, de oficios, y de burocratas.[11][12]

Los resultados del congreso permitieron la consolidación del organismo, que obtuvo algunas victorias en la lucha sindical en fábricas donde su presencia, aunque clandestina, fue determinante. La influencia de líderes campesinos comunistas Úrsulo Galván en Veracruz, Primo Tapia en Michoacán y José Guadalupe Rodríguez en Durango, atrajo simpatías al partido en zonas rurales. El impacto fue tal, que las primeras organizaciones campesinas fueron dirigidas por los anteriores, siendo estas las Ligas de Comunidades Agrarias y la Liga Nacional Campesina. En tanto en las zonas urbanas aparecieron la Federación Comunista del Proletario Mexicano y las Juventudes Comunistas, con lo que comenzó a hacerle frente a la CROM.[13]

Durante el año de 1921 el PCM fue el núcleo formador de la Confederación General de Trabajadores (CGT), esto como parte de los esfuerzos de descentralizar a la CROM la organización obrera más poderosa de la época y que probaba no ser de real apoyo con los trabajadores. La CGT adoptó como principios fundamentales “la lucha de clases y la acción directa”, que implicaba la exclusión de toda clase de participación política y aunque ésta organización nace vinculada a la Internacional Sindical Roja, dirigida por Moscú, al realizar su primer Congreso, la influencia de los anarquistas propicia su separación de la Internacional y el rompimiento con los comunistas del país.[14]

Aunque el Comité Central no era partidario de participar en elecciones federales; los comités locales si participaron en procesos locales y consiguieron llevar en 1922 a varios legisladores a congresos estatales, entre ellos Carlos Palacios, Francisco J. Moreno (asesinado en 1925) y Úrsulo Galván en Veracruz, y Roberto Calvo en Oaxaca; además de un senador de la República, Luis G. Monzón, y un diputado federal, Hernán Laborde.[15][16]

Consolidación y crecimiento[editar]

En la coyuntura de la Rebelión delahuertista en 1923, el PCM tomo la determinación de apoyar, aunque no de forma oficial, la candidatura de Plutarco Elías Calles para las elecciones de 1924; ya que sectores de la derecha, apoyaban a Adolfo de la Huerta. Sin embargo, el apoyo solo duro durante la contienda bélica y electoral; pues la marcada animadversión del nuevo presidente al pensamiento comunista no solo los desvinculó, sino que nuevamente el PCM fue víctima de persecución.

Para el proceso electoral de 1928, la determinación del comité central fue apoyar la reelección de Álvaro Obregón, dados los riesgos de llegada al poder de los generales Francisco R. Serrano y Arnulfo R. Gómez, que representaban a sectores reaccionarios. Aunque en el terreno político electoral, el partido carecía de fuerza y presencia a nivel nacional; en el trabajo de base, especialmente en las organizaciones campesinas comenzó a tomar más relevancia. Por lo que el 25 de enero de 1929, apoyado por distintas organizaciones políticas locales, fundó el Bloque Obrero Campesino Nacional, como órgano de articulación para delinear las plataformas electorales que contendieran para los cargos de elección popular. En ese contexto, se presentó también la fundación del Partido Nacional Revolucionario en marzo, que también aglutino a un gran número de partidos políticos locales y nacionales, pero que al detentar el poder a través de uno de su fundadores y vigente Presidente de la República, Emilio Portes Gil, se convirtió en los hechos en el partido hegemónico, pues las agrupaciones que absorbió eran precisamente todas las que ocupaban los cargos públicos.[17]

En las elecciones de 1929, el partido postuló a Pedro Rodríguez Triana; sin embargo la polarización de aquel proceso giro en torno a José Vasconcelos y el candidato oficial Pascual Ortiz Rubio; de tal manera que se produjeron acusaciones de fraude. Si bien, el comité central condenó el fraude, no se unió a las manifestaciones vasconcelistas al calificar de enfrentamiento entre burgueses, la disputa poselectoral.[18]

La crisis económica derivada de la Gran Depresión, acrecentó las movilizaciones obreras y campesinas en demanda de mejoras a las condiciones de vida y trabajo; el encono hacia al régimen del naciente PNR, fue canalizado por el PCM, que comenzó a aliarse a los sindicatos que abandonaban la CROM, y los grupos agraristas disidentes. Su significativo crecimiento a principio de los años 1930, fue a la par de la política de combate a todo grupo opositor que llevaron a cabo los regímenes del Maximato.[19]

El PCM en el Cardenismo[editar]

La llegada al poder de Lázaro Cárdenas, fue un cambio de paradigma en la relación del partido con el gobierno, pues se desenvolvió en el marco de las políticas de corte nacionalistas del presidente, que pugnaban por un sistema corporativista para movilizar a las masas. Al tiempo que se permitía la disidencia o independencia de movimientos sociales para contener el poder de las centrales obreras y campesinas oficiales. En este contexto, la Internacional Comunista recomienda al Partido colaborar activamente en la política cardenista, no solo para cohesionar a los enfrentados grupos de izquierda moderada (del lado del oficialismo) y radical (la oposición que representaba el PCM); sino para para evitar o contener el crecimiento de grupos de extrema derecha con tendencias fascistas, como la Unión Nacional Sinarquista. Además, la Internacional creía que una activa intervención del PCM, eventualmente radicalizaría las políticas nacionalistas, pudiendo devenir en socialismo, y con ello abrir paso a la toma del poder por parte de los comunistas. Un antiguo miembro del partido, el secretario Francisco J. Mujica, era el principal ideólogo del régimen cardenista.[20]

Una serie de coyunturas que formaron parte del sexenio de Lázaro Cárdenas, contaron con un rol protagónico y en ocasiones decisivos del PCM. Los comités campesinos afiliados, fueron los principales impulsores de la fundación de Confederación Nacional Campesina; la intervención de destacados militantes como Diego Rivera, permitió la llegada de León Trotsky en calidad de refugiado, aunque el comité central, subordinado a la Internacional, lo rechazó; el PCM favoreció y respaldó el apoyo del gobierno al régimen de la Segunda República Española; y con ello la llegada de miles de refugiados, no solo los perseguidos por el franquismo, sino de judíos perseguidos por los nazis, gitanos perseguidos por los fascistas y miembros de partidos comunistas latinoamericanos.[21]

En términos de movilización, el partido participó en las manifestaciones públicas en respaldo a la expropiación petrolera; y de la misma manera que con la CGT en 1921, fue pieza fundamental para la conformación de una nueva central obrera, la Confederación de Trabajadores de México; aunque en esta se mantuvo al margen en muchas ocasiones por el dominio que tenían de ella, sectores moderados encabezado por Vicente Lombardo Toledano.[22]

La política de masas, permitió una sólida expansión del organismo, que extendió su influencia en zonas de todo el país, a través de comités de base y organizaciones populares, obreras, campesinas y otras. Muchos de los fundamentos o principios del partido comunista inspiraban estrategias de gobierno como la condena de los regímenes fascistas, la educación socialista, la progresiva estatización de la economía, el reparto agrario, y la entrega de los medios de producción al sector obrero cuando una empresa era expropiada.[23]

Sin embargo, a pesar de vivir sus mejores momentos como instituto político (incluso recuperando el registro legal en 1935), nunca pudo ascender en términos político electorales, ya que el sistema corporativista estaba vinculado plenamente al partido oficial, por lo que muchos de sus cuadros fueron absorbidos por este. También sus avances fueron contenidos por el régimen, no solo como parte de la política de partido hegemónico, sino para mantener el equilibrio de fuerzas, dada la polarización que se vivía entre la derecha y la izquierda a nivel mundial, en la coyuntura previa a la segunda guerra mundial. No obstante, al llegar a 30,125 afiliados a principios de 1939, el partido ya era una de las principales fuerzas de oposición.[24]

Durante sus primeros años, el PCM vivió los mismos conflictos ideológicos que enfrentó el movimiento comunista en el mundo, estos provocados por la división entre estalinismo y trotskismo que causó conflictos a su interior relacionados con sus militantes célebres como Diego Rivera quien luego fue expulsado del partido y Frida Kahlo (quienes ayudaron en el exilio a Trotsky), entre otros, por su respaldo a León Trotsky y a la llamada "Oposición de Izquierda" en la URSS; mientras otros como el gran muralista David Alfaro Siqueiros permanecían fieles al movimiento comunista; sin embargo el partido continuamente se va a desligar de los actos de sus simpatizantes estalinistas dando un giro hacia el revisionismo y posteriormente hacia el llamado eurocomunismo.

Las décadas de 1950 y 1960 fueron particularmente duras para esta organización, pues los gobiernos mexicanos de la época lo combatieron denodadamente en muchas ocasiones al margen de la ley y con procedimientos de guerra sucia que llegaron a su clímax durante el Movimiento estudiantil de 1968. El PCM evolucionó hacia posturas más moderadas identificadas con el eurocomunismo lo que lo llevaría en gran parte hacia su disolución en los años 1980, misma que para varios de sus ex-secretarios generales fue considerada como "un triunfo".

En 1976 el PCM postuló como candidato presidencial al líder ferrocarrilero Valentín Campa. Recibió alrededor de un millón de votos, los cuales, debido a la falta de registro legal del candidato, no fueron válidos oficialmente. En consecuencia y como un paso necesario ante los conflictos políticos del país, el nuevo presidente José López Portillo y su Secretario de Gobernación Jesús Reyes Heroles emprendieron negociaciones con las organizaciones de izquierda que desembocaron en la amplia reforma política de 1977 que le otorgó registro al PCM y a otros partidos políticos de izquierda, lo que les permitió participar en las elecciones legislativas de 1979 y obtener por primera vez en la historia su primera presidencia municipal en Alcozauca de Guerrero, Gro, y 18 diputados por representación proporcional en la LI Legislatura.

Finalmente en 1981 con un esfuerzo para lograr la unificación de todas las fuerzas de izquierda, el PCM dedició fusionarse con el Movimiento de Acción y Unidad Socialista, el Partido del Pueblo Mexicano y el Movimiento de Acción Popular. constituyendo un nuevo partido político que denominado Partido Socialista Unificado de México (PSUM), mismo que después se fusionaría con el Partido Mexicano de los Trabajadores, para formar el Partido Mexicano Socialista (PMS).
En ese mismo hilo de acciones de "unidad" y de dilución ideológica del comunismo, el candidato a las elecciones presidenciales del PMS en 1988, Heberto Castillo, declina a favor de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, de la llamada Corriente Democrática del PRI, y ante el fraude en las Elecciones federales de México de 1988, se incorpora al Frente Democrático Nacional (México) que acabó convirtiéndose en el Partido de la Revolución Democrática; quien desde entonces ha usufructuado el registro y recursos del extinto Partido Comunista Mexicano.

Secretarios Generales del PCM[editar]

Candidatos a la Presidencia de la República[editar]

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • Carr, Barry (1996). La izquierda mexicana a través del siglo XX. México: Era. 968-411-387-0. 
  • Jeifets Lazar, Jeifets Víctor, Huber Peter (2004). Internacional comunista y América Latina, 1919-1943 : diccionario biográfico. Moscú: Instituto de Latinoamérica; Ginebra: Institute des Recheurches du Communisme. 
  • Meyer, Lorenzo (1978). Historia de la revolución mexicana, 1928-1934: El conflicto social y los gobiernos del maximato. México: El Colegio de México. 968-12-0084-5. 

Referencias[editar]

  1. Centeno, Ramón I. (1 de febrero de 2018). «Zapata reactivado: una visión žižekiana del Centenario de la Constitución». Mexican Studies/Estudios Mexicanos (en inglés) 34 (1): 36-62. ISSN 0742-9797. doi:10.1525/msem.2018.34.1.36. Consultado el 13 de abril de 2018. 
  2. In defence of Marxism. «El origen del socialismo en México, los primeros pioneros». Consultado el 1 de octubre de 2018. 
  3. Quadratín (Teresa Gil). «La Revolución de Octubre y el Partido Comunista Mexicano». Consultado el 1 de octubre de 2018. 
  4. Gerardo Peláez Ramos. «Los años de formación del Partido Comunista en México (1919-1924)». Consultado el 1 de octubre de 2018. 
  5. «De la anarquía al comunismo». Historia del Comunismo en México. México: Grijalbo. 1983. pp. 15-27. ISBN 968-419-512-5. 
  6. Ernesto Salgado Cortes. «Breve historia del Partido Comunista Mexicano». Consultado el 1 de octubre de 2018. 
  7. Kevyn Simón Delgado. «El Partido Comunista Mexicano y el movimiento estudiantil de 1968: enfrentamiento, aportación e impacto». Consultado el 1 de octubre de 2018. 
  8. Eduardo Ibarra Aguirre (SDP Noticias. «Utopía. Partido Comunista Mexicano: Hace 95 años». Consultado el 1 de octubre de 2018. 
  9. Gerardo Peláez Ramos. «Los años de formación del Partido Comunista en México (1919-1924)». Consultado el 1 de octubre de 2018. 
  10. María Guadalupe Moreno González. «El Partido Comunista Mexicano: actor sociopolítico de la izquierda institucional mexicana del siglo XX». Consultado el 1 de octubre de 2018. 
  11. María Guadalupe Moreno González. «El Partido Comunista Mexicano: actor sociopolítico de la izquierda institucional mexicana del siglo XX». Consultado el 1 de octubre de 2018. 
  12. «De la anarquía al comunismo». Historia del Comunismo en México. México: Grijalbo. 1983. pp. 51-53. ISBN 968-419-512-5. 
  13. «De la anarquía al comunismo». Historia del Comunismo en México. México: Grijalbo. 1983. pp. 54-61. ISBN 968-419-512-5. 
  14. Gerardo Peláez Ramos. «Los años de formación del Partido Comunista en México (1919-1924)». Consultado el 1 de octubre de 2018. 
  15. María Guadalupe Moreno González. «El Partido Comunista Mexicano: actor sociopolítico de la izquierda institucional mexicana del siglo XX». Consultado el 1 de octubre de 2018. 
  16. «De la anarquía al comunismo». Historia del Comunismo en México. México: Grijalbo. 1983. pp. 61-67. ISBN 968-419-512-5. 
  17. Kevyn Simón Delgado. «El Partido Comunista Mexicano y el movimiento estudiantil de 1968: enfrentamiento, aportación e impacto». Consultado el 1 de octubre de 2018. 
  18. Gerardo Peláez Ramos. «Partido Comunista Mexicano: su historia electoral». 
  19. «Hacia el movimiento de masas». Historia del Comunismo en México. México: Grijalbo. 1983. pp. 73-124. ISBN 968-419-512-5. 
  20. Kevyn Simón Delgado. «El Partido Comunista Mexicano y el movimiento estudiantil de 1968: enfrentamiento, aportación e impacto». Consultado el 1 de octubre de 2018. 
  21. Gerardo Peláez Ramos. «Partido Comunista Mexicano: su historia electoral». 
  22. Barry Carr (Revista Nexos) (1 de junio de 1982). «Temas del Comunismo mexicano». Consultado el 1 de octubre de 2018. 
  23. «En el sexenio de Cárdenas». Historia del Comunismo en México. México: Grijalbo. 1983. pp. 151-184. ISBN 968-419-512-5. 
  24. María Guadalupe Moreno González. «El Partido Comunista Mexicano: actor sociopolítico de la izquierda institucional mexicana del siglo XX». Consultado el 1 de octubre de 2018.