Desestalinización

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La desestalinización fue un proceso consistente en eliminar el culto a la personalidad y el exceso de poder del período estalinista (1924-1953), que comenzó técnicamente en 1953, tras la muerte de Stalin, pero no fue oficial hasta 1956, tras el informe secreto de Nikita Jrushchov, entonces secretario del Comité Central de la Unión Soviética, y divulgado tras el XX congreso del PCUS.

El informe de Jrushchov[editar]

Aunque algunas persistieron, muchas estatuas de Stalin fueron retiradas, ya que el principal objetivo de la desestalinización era eliminar el culto a la personalidad que Stalin había fomentado. (En imagen la estatua de Stalin en Gori, retirada en 2010.)

El informe de Jrushchov fue comunicado el 24 de febrero de 1956 a 1436 delegados del PCUS reunidos en claustro cerrado. Por ende, los miembros de los partidos comunistas extranjeros (inclusive los de Europa Oriental) fueron excluidos.

El informe sobre "El culto a la personalidad" que era inicialmente secreto, no fue relevado públicamente a la Unión Soviética hasta el final de los años 80. Sin embargo, pronto fue conocido en todo el mundo, porque habría, según Nikita Jrushchov, sido vendido a los Servicios secretos extranjeros por los comunistas polacos hostiles a la Unión Soviética.

Fueron denunciadas las deportaciones masivas, los arrestos arbitrarios "de honestos comunistas y jefes militares tratados como enemigos de la revolución", la incapacidad de Stalin en los preparativos de guerra, y su carácter exageradamente suspicaz, descargado contra los partidos comunistas extranjeros y contra sus propios compatriotas. Por el contrario, la biografía oficial de Stalin lo presentaba como un "grandioso estratega" y como un "gran sabio" severa e injustamente criticado, dotándolo de cualidades intelectuales "dignas de un genio de toda la humanidad".

El informe abría un proceso de crítica en contra del viejo dictador pero no del sistema que él había creado. Por lo tanto, la elección del año 1934 como inicio de la "degradación" del carácter de Stalin es significativa: Jrushchov prefirió no citar en el informe ni la mayor parte de la política económica (la planificación y la colectivización) ni la represión de Stalin contra los antiguos camaradas de Lenin. De hecho, la crítica se basa principalmente en la denuncia del culto a la personalidad por motivos doctrinarios y trata de borrar la parte de los excesos del estalinismo.

"El culto a la personalidad es un exceso superficial sobre un órgano perfectamente sano" escribió en 1956 el diario Pravda. Inclusive agrega que "la glorificación de una persona, su elevación al rango de superhombre con cualidades sobrenaturales comparables a los de un dios" debería ser prohibida porque "es una idea contraria a los principios del marxismo-leninismo."

Las consecuencias[editar]

Los prisioneros políticos encerrados durante el régimen de Stalin fueron progresivamente liberados, así que en 1957 no había más que un 2% de prisioneros políticos [cita requerida], aunque la mayor parte de las víctimas de la Gran Purga y de la colectivización forzosa ya estaban muertas en esa fecha.

El informe es, sin embargo, un choque, especialmente para los partidos adjuntos del Bloque del Este debido a que elimina el principio de la infalibilidad del Comité Central. Los húngaros piden la destitución del estalinista Rákosi mientras checos, polacos, y yugoslavos exprimen su cólera contra sus dirigentes nativos que aún defienden la línea estalinista. Por otra parte los dirigentes extranjeros que son aún tenaces seguidores de Stalin, como los chinos y los albaneses, tienen un fuerte descontento con este cuestionamiento público. La desestalinización será un elemento que en 1960 causará la ruptura política entre la URSS y la República Popular China (donde Mao acusa a Jruschov de "traición al comunismo").

La desestalinización es un poderoso motivador de la Revolución Húngara de 1956, así como de la crisis polaca del mismo año. No obstante, en Polonia se llega a un acuerdo donde Wladislaw Gomulka, seguidor de Jruschov, consigue desplazar del mando a la antigua dirigencia estalinista. En Hungría no le logra esta sustitución pacífica y estalla la revuelta popular masiva, que a su vez muestra un proyecto de transformación política más radical de lo permitido por la URSS. Esto marca también los límites de la desestalinización: Jruschov ordena al Ejército Rojo invadir Hungría y reprimir violentamente a los sublevados.

Final de la desestalinización[editar]

Desde 1960 la URSS se esfuerza en impedir que, como consecuencia de la desestalinización, el resultante deshielo de Jrushchov justifique la disidencia política o el cuestionamiento al PCUS, en virtud a esta política el escritor Borís Pasternak es obligado a rechazar el Premio Nobel de Literatura en 1958.

Los dirigentes soviéticos ven con mayor temor que la desestalinización y el consiguiente deshielo puedan generar un cuestionamiento masivo contra el sistema comunista o contra el monopolio del poder por el PCUS. El desempeño de Jrushchov en la Crisis de los Misiles de 1962 decepciona a otros líderes soviéticos que prefieren un estilo de enfrentamiento más duro con los Estados Unidos. En 1964 Jruschov se vio obligado a dimitir por presión del Comité Central del PCUS y la desestalinización se suspende repentinamente con el ascenso al poder de Leonid Brézhnev. Con el estancamiento brezhneviano el autoritarismo de Stalin vuelve a ser elogiado en público aunque ya no es aprobado el culto a la personalidad.

Referencias[editar]

  • Hélène Carrère d'Encausse, 1956 : La Déstalinisation commence, Éditions Complexe, Bruxelles, 1984
  • Branko Lazitch, Le Rapport Khrouchtchev et son histoire, Collection Points Histoire, Editions du Seuil, 1976