Hieronymus Bosch

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Hieronymus Bosch
Jheronimus Bosch (cropped).jpg
Retrato del Bosco atribuido a Jacques Le Boucq, hacia 1550.
Información personal
Nombre de nacimiento Jheronimus van Aken
Nacimiento C. 1450
Bolduque, Ducado de Brabante
Fallecimiento 1516
Bolduque
Familia
Padre Anthonis van Aken
Información profesional
Área Pintor
Firma Bosch-signature.svg
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Jheronimus van Aken, familiarmente Joen, conocido como Jheronimus Bosch[1] y en España el Bosco (Bolduque, c. 1450-1516) fue un pintor del Brabante septentrional en los actuales Países Bajos, autor de una obra excepcional, tanto por los asuntos tratados como por su técnica, al que Erwin Panofsky calificó como artista «lejano e inaccesible» dentro de la tradición de la pintura flamenca a la que problemáticamente pertenece.[2]

El Bosco no fechó ninguno de sus cuadros y son pocos los que llevan firma considerada no apócrifa. Lo que se conoce de su vida y de su familia se obtiene de las escasas referencias que aparecen en los archivos municipales de 's-Hertogenbosch y, en especial, en los libros de cuentas de la cofradía de Nuestra Señora, de la que fue jurado. De su actividad artística tan solo se documentan algunos trabajos menores no conservados y el encargo de un Juicio Final que en 1504 le hizo Felipe el Hermoso. Las características de su singular estilo se han podido fijar únicamente a partir de un reducido número de obras mencionadas en las fuentes escritas posteriores todas ellas a la muerte del pintor y, en algún caso, de dudosa fiabilidad, al no distinguirse desde fechas tempranas las obras del Bosco de las de sus imitadores.[3] Muy pronto el Bosco adquirió fama como inventor de figuras maravillosas y de imágenes llenas de fantasía y no tardaron en salirle seguidores y falsificadores que harían de sus temas e imaginaciones un verdadero género artístico, difundido también a través de estampas —muchas de ellas firmadas por Hieronymus Cock— y tapices.[4]

Biografía[editar]

Anónimo, Mercado de telas de 's-Hertogenbosch, hacia 1530, óleo sobre tabla, 126 × 67 cm, Noordbrabants Museum, 's-Hertogenbosch; la séptima casa de la derecha, tras la casa azul, llamada «Inden salvatoer», fue la residencia del Bosco y su esposa Aleid van de Meervenne.

Jheronimus van Aken, miembro de una familia de pintores, nació alrededor de 1450 en la ciudad holandesa de 's-Hertogenbosch, el bosque del duque, en francés Bois-le-Duc y en castellano, algo desusado, Bolduque, la capital septentrional del ducado de Brabante en los actuales Países Bajos. De 's-Hertogenbosch, comúnmente llamada Den Bosch, tomó el nombre.

Con algo más de diecisiete mil habitantes en 1496, 's-Hertogenbosch era la segunda mayor ciudad del norte neerlandés, solo por detrás de Utrecht, y una de las cuatro mayores ciudades del ducado de Brabante, tras Amberes y Bruselas.[5] El abuelo del Bosco, Jan van Aken (h. 1380-1454) se estableció en 's-Hertogenbosch procedente de Nimega, en el ducado de Güeldres, donde el bisabuelo, Thomas van Aken, había adquirido la ciudadanía en 1404. Si, como se piensa, el apellido Van Aken es un topónimo de procedencia, la familia debía de proceder, antes de instalarse en Nimega, de la alemana Aquisgrán, Aachen. Anthonius (h. 1420-1478), padre del Bosco, igual que sus tres hermanos mayores, fue también pintor. Consta que en 1461 recibió el encargo de pintar las puertas del retablo de la cofradía de Nuestra Señora en su capilla de la iglesia de San Juan, lo que no llegó a completar. Un año después adquirió una casa en el lado oriental de la plaza del Mercado, la casa llamada «In Sint Thoenis» donde instaló su taller, dañado en el incendio que asoló la ciudad en junio de 1463.[6] Casado con Aleid van der Mynnen el matrimonio tuvo tres hijos pintores, Goessen (h. 1444-1498), Jan o Johannes (h. 1448-1499) y Jheronimus, el menor, además de dos hijas llamadas Katharina y Herbertke.[7]

No se tienen datos ciertos de los primeros años de vida del Bosco. La primera noticia documental es del 5 de abril de 1474 cuando en unión de su padre y de sus hermanos mayores testificó en favor de su hermana Katharina en la hipoteca de una casa. Al actuar junto con su padre en un segundo documento del 26 de julio del mismo año se presume que en tal fecha no habría cumplido aún la edad legal de veinticuatro años que le hubiera permitido actuar con independencia, punto de partida para una fijar el año de su nacimiento en torno a 1450.[8] Su formación artística hubo de tener lugar en el taller paterno, donde, según las actas fiscales, muerto el padre (1478), continuaron residiendo los dos hermanos mayores con su madre y luego también su cuñada y sobrinos, hijos de Goessen, Johannes, pintor y escultor, y Anthonis, pintor, que mantuvieron abierto el taller hasta al menos 1523.[9] [10]

Las siguientes noticias son ya de 1481. El 3 de enero «Joen el pintor» vendió a su hermano mayor la cuarta parte que le correspondía de la casa familiar en la plaza del Mercado.[11] Meses después, el 5 de junio, aparece en un documento como marido de Aleid van de Meervenne, propietaria de la casa «Inden salvatoer» en la que se estableció el matrimonio, situada en la más elitista fachada septentrional de la misma plaza del Mercado. Aleid, nacida en 1453,[12] era hija de una acomodada familia de comerciantes con propiedades en casas y tierras en 's-Hertogenbosch y sus alrededores, que aún habían de incrementarse al morir en 1484 su hermano Goyart van de Meervenne y poco más tarde, en 1492, también su hermana Geertrud, establecida en Tiel. El hijo mayor de esta, Paulus Wijnants, vivió algún tiempo con el Bosco y Aleid, que no tuvieron descendencia. Aunque el matrimonio debió de firmar algún tipo de contrato prenupcial por el que Aleid conservó sus bienes a la muerte del Bosco y los pudo transmitir a su sobrino Paulus, heredero de su feudo en Oirschot, el Bosco actuó en algunas transacciones económicas en representación de su mujer y sus cuantiosas rentas le permitieron llevar una vida desahogada,[13] lo que se ha relacionado en alguna ocasión con la libertad de que habría gozado a la hora de elegir sus temas y su orientación artística.[14]

Según el Bosco: Las bodas de Caná, c. 1560 o después, Rotterdam, Museum Boijmans Van Beuningen. El sirviente que en segundo término presenta un cisne en una bandeja podría evocar los banquetes del Cisne organizados por la cofradía de Nuestra Señora, de la que el Bosco fue miembro activo.

En el curso 1486-1487 ingresó en la Illustre Lieve Vrouwe Broederschap (Ilustre Hermandad de Nuestra Señora) dedicada al culto a la Virgen. La cofradía contaba en 1500 con unos quince mil miembros externos y un número mucho más reducido de hermanos jurados, inicialmente solo clérigos, y hermanos cisnes, miembros de las élites urbanas y encargados de proporcionar las aves que se consumían en los banquetes anuales que celebraba la confraternidad en torno a las fiestas de Navidad. «Jeroen el pintor» asistió presuntamente como hermano jurado al banquete de Año de Nuevo de 1488, según se hizo constar en el acta de la reunión. Aparte del banquete del Cisne, los cofrades institucionales celebraban entre ocho y diez banquetes al año por rotación en las casas particulares de sus miembros. Al Bosco le correspondió organizar el celebrado en julio de 1488 al que asistió el secretario del rey de Romanos, el futuro emperador Maximiliano II de Habsburgo.[15] En 1498 se encargó del banquete del Cisne, esta vez en la sede de la hermandad, y el 10 de marzo de 1509 recibió de nuevo a los hermanos jurados en su casa. Se trataba de una reunión especial, celebrada en Cuaresma, en la que solo se consumió pescado, costeado por el Bosco, fruta y vino a cargo de la viuda de Jan Back, que había sido burgomaestre de 's-Hertogenbosch, en cuya memoria se celebraba el ágape. Tras asistir a una misa en la capilla de la cofradía, según hizo constar el secretario en el libro de cuentas de la hermandad, los hermanos jurados desfilaron de dos en dos hasta la casa del hermano «Jheronimi van Aken el pintor que se escribe él mismo Jheronimus Bosch».[16]

En mayo de 1498 firmó un poder en favor del concejo de la ciudad para que pudiese cerrar negocios en su nombre lo que, unido a la ausencia de noticias documentales para los años inmediatamente posteriores, ha servido para sostener un presunto viaje a Venecia en torno a 1500 del que no se tiene ninguna prueba.[13] En realidad, las lagunas documentales son constantes en la biografía del Bosco, pero nada indica que se ausentase mucho tiempo de su ciudad. Según la calificó un cronista local, 's-Hertogenbosch era en vida del Bosco una «piadosa y agradable ciudad».[17] A comienzos del siglo XVI contaba con una treintena de edificios religiosos, atendidos en 1526 por 930 religiosos y 160 beguinas. En sus cercanías se elevaban además otras diez abadías. El mismo Erasmo de Róterdam había estudiado en ella lenguas clásicas cuando contaba alrededor de diecisiete años, entre 1485 y 1487, si bien el recuerdo del tiempo que había pasado en 's-Hertogenbosch residiendo en un convento de los Hermanos de la Vida Común era altamente negativo, «tiempo perdido» según el Compendium Vitae, aunque casi por su cuenta había tenido ocasión de leer algún buen libro.[18]

Ciudadanos acomodados y gremios también encargaban obras a los artistas. Orfebres, campaneros y talladores de madera constituían grupos artesanales poderosos, como lo eran también los gremios de los bordadores y de los vidrieros, encargados de proporcionar vitrales de colores a iglesias y monasterios. Algunos de los escasos trabajos documentados del Bosco se relacionan con ellos. Así, en el curso 1481-1482, cuando la cofradía de Nuestra Señora encargó un nuevo vitral para su capilla al vidriero local Willem Lombart, el contrato estipulaba que en su ejecución debía tomar como modelo el boceto proporcionado por «Joen el pintor», por el que había cobrado cierta cantidad destinada al papel de lino utilizado para el dibujo. Para los bordadores proporcionó también modelos, como consta por un pago anotado en el curso 1511-1512 por el «esbozo de la cruz» para una casulla azul de brocado.[19]

Tríptico del Juicio Final, tabla central, óleo sobre tabla, 164 x 127 cm, Viena, Academia de Bellas Artes.

El encargo más importante recibido por el Bosco del que se tiene constancia documental es el de un Juicio Final de grandes dimensiones por el que en septiembre de 1504 recibió del duque de Borgoña Felipe el Hermoso, treinta y seis libras en concepto de anticipo. Ese mismo invierno el duque y su padre, el emperador Maximiliano I de Habsburgo, visitaron 's-Hertogenbosch, pero no hay noticia de que le hiciesen otros encargos y ni siquiera es posible saber si ese Juicio Final, del que no hay noticia de otros pagos, fue completado.[20] Otros encargos documentados tienen un carácter muy menor; así, por ejemplo, en 1487 la Tabla del Espíritu Santo le encargó la pintura de «un nuevo paño en la sala de entrada y un cuerno de ciervo» y en 1491 la hermandad de Nuestra Señora le pagó 18 stuivers por alargar y reescribir el panel con los nombres de los hermanos jurados, habiendo regalado el pintor otro tanto.[21]

El Bosco falleció en los primeros días de agosto de 1516, quizá a consecuencia de una epidemia, aparentemente de cólera, declarada en la ciudad ese verano.[22] El 9 de ese mes se celebraron honras fúnebres por el pintor en la capilla de Nuestra Señora de la iglesia catedralicia de San Juan, perteneciente a la hermandad, cuyos hermanos, según lo acostumbrado, corrían con los gastos, cuidadosamente anotados en el libro de cuentas de la cofradía. Además del deán, el diácono y el subdiácono, oficiantes de la misa solemne de funeral percibieron diversas cantidades por su participación en las exequias los cantores, organista, campanero, pobres congregados ante la capilla y sepultureros y portadores del féretro, como correspondería a un funeral córpore insepulto.[23] El año de muerte viene confirmado por una lista elaborada entre 1567 y 1575 de los hermanos de la cofradía fallecidos, en la que, entre los fallecimientos del año 1516 consta: «(Obitus fratrum) Aº 1516: Jheronimus Aquen(sis) alias Bosch, insignis pictor», quedando claro que la adición de "pintor insigne" no es de su época, sino de cuando ya la fama del Bosco había crecido notablemente.[24] Años después, en 1742, en el folio 76 recto del álbum heráldico de la cofradía, y bajo un blasón vacío —el Bosco como artesano carecía de escudo nobiliario— una sencilla leyenda explicaba: «Hieronimus Aquens alias Bosch, seer vermaerd Schilder. Obiit 1516» ("Jerónimo Aachen, conocido como Bosch, pintor muy famoso, fallecido en 1516").[25]

Estilo[editar]

La pintura del Bosco se inscribe ambiguamente en la tradición flamenca de la que al mismo tiempo se aparta sutilmente en imaginería y técnica. Se han señalado algunas fuentes icónicas en grabados y drôleries para explicar detalles menores de sus figuraciones. La más significativa de ellas puede ser la de la jirafa que aparece en el panel del Paraíso del Jardín de la delicias, tomada de una ilustración de Ciriaco de Ancona.[26]

Sus figuraciones y técnicas son notablemente diferentes de las empleadas por otros maestros flamencos. Técnicamente pintaba alla prima, es decir, con la primera pincelada sobre el lienzo y aplicando nuevas capas de pintura sobre otras todavía húmedas. Sin embargo, el análisis de cada una de sus obras demuestra que hacía un concienzudo y detallado proyecto antes de la ejecución; innovó también en la gama de colores, con tonalidades más contrastadas y atrevidas.


En sus obras abunda el sarcasmo, lo grotesco y una imaginería onírica. Una de las explicaciones para esto es que el Bosco aún se encuentra imbuido por una cosmovisión medieval repleta de creencias en brujería, la alquimia, la magia, los bestiarios, los tesaurus, las hagiografías... Además, en el 1500 abundaron rumores apocalípticos. Esto influye para que el pintor intente desde sus pinturas dar un mensaje moralista, si bien de un moralismo nada pacato sino, por el contrario, satírico; y si el Bosco, tiene mucho de medieval, por otra parte anticipa el humanismo de la Edad Moderna.

Tanto en las pinturas de asunto religioso como en las de tema profano introdujo todo un mundo de seres, tanto normales como monstruosos, presentados en actitudes expresivas. La complejidad de los símbolos que utiliza dificulta a menudo la comprensión cabal de sus obras. Su universo de desbocada imaginación, poblado de figuras fantásticas que parecen surgidas de una pesadilla infernal (Las Tentaciones de san Antonio, Tríptico del Juicio Final) anuncia el espíritu de Bruegel; incluso los temas religiosos (La coronación de espinas, Ecce Homo) están deformados por un cruel frenesí de gesticulaciones. Sin embargo, el Bosco es un minucioso observador de la realidad, con gran talento de dibujante, y su irrealismo se emparenta en último término con el espíritu sarcástico de los fabliaux, ridiculizador de los vicios (Extracción de la piedra de la locura, El carro de heno, El jardín de las delicias). En El vendedor ambulante, seguramente uno de sus últimos trabajos, parece que quiso representar el tema del libre albedrío, así como el de la soledad del hombre.


En sus dibujos se da la misma vivacidad de anotación que muestran sus pinturas y dejan traslucir aún más su agudo sentido de la observación de la naturaleza.

Su fantasía burlesca sedujo a muchos aficionados, sobre todo en España, donde fue objeto de gran aprecio. Felipe de Guevara y el padre Sigüenza escribieron los primeros comentarios críticos que se conocen sobre el Bosco, y Felipe II reunió un crecido número de obras de este pintor, lo que explica la relativa abundancia actual de pinturas de este maestro en España.

Ha influido en pintores casi contemporáneos suyos, tales como Pieter Brueghel el Viejo, Patinir y Pieter Huys. Es notorio su influjo en expresionistas como James Ensor, o surrealistas como Max Ernst y Dalí.

V Centenario[editar]

Con motivo del 500 aniversario de su muerte, que se conmemora en 2016, se celebra, entre otros múltiples actos, una gran exposición, coordinada desde el Bosch Research and Conservation Project, en el marco de la Jheronimus Bosch 500 Foundation (JB500), fundación creada en 2009 y con sede en Bolduque. La revisión que este Proyecto ha hecho de las obras atribuidas al pintor ha sido muy polémica al concluir que las obras del Museo del Prado Mesa de los pecados capitales, La extracción de la piedra de la locura y Las tentaciones de San Antonio Abad no son de su mano, sino de sus imitadores. En cuanto a las obras del Museo de Bellas Artes de Gante, tampoco es de su mano el Cristo con la Cruz a cuestas y, por contra, el comité atribuye definitivamente al Bosco El Juicio Final del Museo Groeninge de Brujas.[27]

Obras[editar]

Las tentaciones de san Antonio Abad, óleo sobre tabla de roble, 73 x 52,5 cm, Madrid, Museo del Prado.

Muerto Felipe de Guevara el rey Felipe II ofreció a su viuda y a su hijo Ladrón, heredero del mayorazgo, la compra de algunas casas y solares en Madrid, junto a la Puerta de la Vega, y varios cuadros de su colección por valor todo ello de 14.000 ducados o 5.250.000 maravedíes. Entre las pinturas figuraban diversos lienzos con asuntos mitológicos sin nombre de autor, cuatro tablas con paisajes de Joachim Patinir y «Una tabla de vara y dos terçias de alto, con dos puertas, que abierto todo él tiene de ancho tres varas, y es el Carro de Heno, de Gerónimo Bosco, de su propia mano».[28] El lote incluía además otros cinco lienzos del Bosco:

- Un lienço de tres varas de ancho y vara y terçia de alto, que son Dos Çiegos que guía el uno al otro, y detrás una mujer ciega.
- Otro lienço de dos varas de ancho y una de alto, que es una Danza a modo de Flandes.
- Otro lienço de vara y dos terçias de ancho y vara y terçia de alto que/es/Unos Çiegos andan a caza de un puerco jabalí.
- Otro lienço de una Bruja, de vara y terçia de largo y una vara de alto.
- Otro lienço quadrado, Donde se cura de la Locura; por guarnesçer, porque todos los demás están guarneçidos.[29]

Referencias[editar]

Notas[editar]

  1. En la primera referencia documental, fechada en 1474, se le cita como «Jeronimus gezegd Joen» («Jeronimus, conocido por Joen») y en 1510, en un documento de la cofradía de Nuestra Señora, aparece mencionado como «Jheronimus van Aken, scilder ofte maelder, die hem selver scrift Jheronimus Bosch» («Jheronimus van Aken, el pintor que se escribe él mismo Jheronimus Bosch») –citado en Koldeweij (2005), pp. 21-22. El nombre aparece también citado en una ocasión en vida del pintor como Jeroen y, en la literatura posterior a su muerte, frecuentemente como Hieronymus.
  2. Panofsky (2010), pp. 653-654.
  3. Silva (2016), p. 17.
  4. Koldeweij (2005), p. 11.
  5. Koldeweij (2005), p. 29.
  6. Koldeweij (2005), p. 53.
  7. Silva (2016), p. 18.
  8. Silva (2016), pp. 19-20.
  9. Silva (2016), p. 22.
  10. Koldeweij (2005), pp. 53-54.
  11. Silva (2016), p. 20.
  12. Koldeweij (2005), p. 54.
  13. a b Silva (2016), p. 21.
  14. Mateo y Mulazzani (1981), p. 6.
  15. Silva (2016), p. 23.
  16. Koldeweij (2005), pp. 56-57.
  17. Citado en Koldeweij (2005), p. 31.
  18. Koldeweij (2005), pp. 35-36.
  19. Koldeweij (2005), pp. 37-38.
  20. Koldeweij (2005), p. 39.
  21. Silva (2016), p. 25.
  22. Silva (2016), p. 24.
  23. Koldeweij (2005), p. 53.
  24. K.G. Boon-J. Bruyn, Hieronymus Bosch, Centraal Noord-Brabants Museum, catálogo de la exposición, 1967, p. 83.
  25. Koldeweij (2005), p. 21 y 23, fig. 14.
  26. Koldeweij (2005), p. 60. Otra jirafa semejante se encuentra en la tabla del Diluvio del Museum Boijmans Van Beuningen de Róterdam, obra probablemente del taller del Bosco.
  27. http://www.abc.es/cultura/arte/abci-polemica-marca-centenario-muerte-bosco-201512310405_noticia.html
  28. Matilla (1988), pp. 258-260.
  29. Citado en Matilla (1988), p. 260.
  30. Silva Maroto (2016), catálogo de la exposición, ficha nº 16 firmada por José Gómez Frechina.

Bibliografía[editar]

  • Koldeweij, Jos; Vanderboeck, Paul; Vermet, Bernard (2005). Hieronymus Bosch, El Bosco. Obra completa. Barcelona: Ediciones Polígrafa. ISBN 84-343-1080-5. 
  • Mateo Gómez, Isabel; Mulazzani, Germano (1981). Todas las pinturas de el Bosco. Barcelona: Noguer. ISBN 84-279-9101-0. 
  • Matilla Tascón, Antonio (1988). «Felipe II adquiere pinturas del Bosco y Patinir». Goya (203): 258-261. 
  • Panofsky, Erwin (2010). Les primitifs flamands. Hazan. ISBN 978-2-7541-0452-4. 
  • Silva Maroto, Pilar (ed.) (2016). El Bosco. La exposición del V centenario. Madrid: Museo Nacional del Prado. ISBN 978-84-848-0316-4. 

Enlaces externos[editar]