Plantas tóxicas

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Las plantas tóxicas son aquellas que poseen un riesgo serio de enfermar, herir, o dar muerte a los seres humanos o animales. La hiedra ingerida por los niños, masticada o en infusión de las hojas, produce trastornos digestivos, somnolencia y hasta convulsiones con elevación de la temperatura corporal. Otras plantas como saúco, citiso y azafrán producen intoxicaciones parecidas a las provocadas por la cicuta. En las bayas de ciertas solanáceas - Solanum dulcamara, S. nigrum y S. tuberosum- se encuentra un glucoalcaloide, la solanina, que tiene acción hemolítica y en casos graves puede conducir a un edema cerebral. Veratrum album (eléboro blanco) y Veratrum viride contienen, entre sus alcaloides, la veratrina, que puede originar una intoxicación semejante a la de aconitina.

Plantas alimenticias tóxicas[editar]

Muchas plantas comestibles poseen partes tóxicas, son tóxicas a menos que sean procesadas, o son tóxicas en ciertos estadios de su vida. Algunos ejemplos incluyen.

  • Manzana (Malus domestica) Las semillas contienen glicósidos cianogénicos; en la mayoría de las especies, la cantidad presente en cada fruta no matará a una persona; pero si se ingiere suficientes semillas se llega a una dosis letal.
  • Cassava (Manihot esculenta). Tóxico en la forma no procesada.
  • Cerezo (Prunus cerasus), como así también otras especies (Prunus spp) tales como el durazno (Prunus persica), ciruelo (Prunus domestica), almendro (Prunus dulcis), y el damasco (Prunus armeniaca). Las hojas y semillas contienen glicósidos cianogénicos.
  • Nuez moscada Su sustancia activa, la miristicina, es un éter de la hidroquinona. En los niños la ingesta de media o una cucharadita de polvo de nuez moscada produce vómitos, agitación, delirio e incluso estado de coma.
  • Frijol (Phaseolus lunatus). Los frijoles crudos contienen peligrosas cantidades de linamarina, un glucósido cianogénico
  • Papa (Solanum tuberosum) El follaje y los tubérculos verdes son tóxicos, contienen el glicoalcaloide solanina, el cual se desarrolla como resultado de la exposición a la luz. Causa perturbaciones digestivas severas, síntomas nerviosos.
  • Ruibarbo (Rheum rhaponticum). Las láminas de la hoja pero no el peciolo, contiene sales de ácido oxálico , que causan desórdenes renales, convulsiones, coma. Raramente fatales. La raíz, empleada como purgante, es de escasa actividad tóxica.
  • Tomate (Solanum lycopersicum) El follaje y nervaduras contienen alcaloides venenosos que producen trastornos digestivos y excitabilidad nerviosa.

Otras plantas tóxicas[editar]

  • Acacia negra o falsa acacia Las yemas son tóxicas al igual que la corteza y las hojas. Hay reportes que indican que las yemas pierden la toxicidad por la cocción. Un componente tóxico importante es robin toxoalbúmina que se inactiva por el calor. Los caballos que la consumen muestran signos anorexia, depresión, incontinencia, cólicos, debilidad, arritmias cardiacas dentro de la hora de consumidas
  • Acónito (Aconitum napellus). Planta que crece en lugares montañosos, especialmente en las proximidades de arroyos y con temperaturas frías. El veneno se concentra en las semillas inmaduras, vainas y raíces, pero no todas las partes son tóxicas. Causa trastornos digestivos, excitación nerviosa. El jugo en partes de la planta, a menudo, es fatal. Su raíz puede ser confundida con la del apio. Contiene un alcaloide de toxicidad elevada, la aconitina, que supone prácticamente el 1 % del peso total de la planta. La acción nociva se dirige específicamente sobre los pares craneales V, IX, XI y XII. La dosis mortal se aproxima a 1 mg. Para el tratamiento de la intoxicación son útiles la atropina, estrofantina y analépticos.
  • Adelfa (Nerium oleander), también llamada «laurel de flor». Todas las partes de la planta son venenosas. La intoxicación por adelfa es parecida a la intoxicación digitálica, se producen alteraciones gastrointestinales acompañadas de náusea y vómito, diarreas sanguinolentas, vértigo, ataxia, midriasis, excitación nerviosa seguida de depresión, disnea, convulsiones tetaniformes y arritmia en aumento, aparece taquicardia, fibrilación auricular y bloqueo con paro cardíaco. Posee heterósidos cardiotónicos, oleandrina, neandrina, digitoxigenina y gitoxigenina, rutósido, nicotiflorina, heterósidos cianogenéticos. Tampoco debe usarse la madera de la planta para cocinar debido a que el humo liberado es tóxico y puede envenenar la comida.
  • Ajenjo (Artemisia absinthium) «artemisia amarga» o «hierba santa» es una planta herbácea medicinal de la familia de las asteráceas. Contiene principios amargos (absintina), a las que debe sus propiedades digestivas; aceite esencial rico en tuyona, de acción vermífuga y emenagoga, pero tóxica en dosis altas; sales minerales nitrato potásico) y taninos.
  • Cala (Zantedeschia aethiopica) Toda la planta es tóxica. Como principio activo contiene cristales de oxalato de calcio, heterósidos cianogenéticos, saponinas y alcaloides. La savia es muy irritante. Los signos clínicos son tanto locales como generales. Entre los locales (por contacto directo) encontramos irritación de la piel, labios , mucosa bucal. Entre los generales veremos vómito, diarrea, midriasis, somnolencia, coma y muerte.
  • Chamico (Datura ferox) (D. stramonium). Toda la planta es muy tóxica, incluidas las raíces. Los principios activos se encuentran en toda la planta. Los principales son alcaloides como la hiosciamina, escopolamina (hioscina) y atropina. Estos alcaloides actúan directamente sobre el sistema nervioso central produciendo un efecto sedante, aunque la intoxicación causa alteraciones de la visión, pérdida de la sensibilidad, somnolencia y alucinaciones. El alcaloide actúa inhibiendo la acción de la acetilcolina, que es el transmisor neuromuscular. Igualmente produce midriasis ( dilatación anormal de la pupila con inmovilidad del iris). La atropina se utiliza para dilatar las pupilas de los ojos y facilitar el estudio del globo ocular, así como para paliar los efectos de los mareos.
  • Cicuta (Conium maculatum). Pertenece a la familia de las umbelíferas, crece en terrenos no cultivados y escombrosos, pudiendo diferenciarse tres tipos: grande, pequeña y venenosa. Toda la planta contiene alcaloides, entre los que se destacan glucósidos flavónicos y cumarínicos y un aceite esencial, además de la coniceina y la coniína, esta es una neurotoxina que inhibe el funcionamiento del sistema nervioso central produciendo el llamado "cicutismo". La cicutina es el alcaloide más activo con acción tóxica dirigida sobre bulbo y placas neuromotrices; el efecto es parecido al del curare; la dosis letal se aproxima a 500 mg. Otros alcaloides contenidos en la planta, como cicutoxina, metilconicina y conhidrina, son menos peligrosos.
  • Cólquico (Colchicum autumnale). De la familia de las colchicáceas, desarrolla una flor muy atractiva, lo que determina otros nombres con que se conoce: «dama desnuda», «virgen sin velo»; también por su acción tóxica es conocida por «mataperros», «matalobos», etc. Los bulbos son tóxicos y producen náuseas, vómito, diarrea. La colchicina es su alcaloide tóxico, equivaliendo su proporción al 0,4% del total de la planta. Su acción tóxica es parecida a la del arsénico (v. I) manifestándose por trastornos gastrointestinales, cardiovasculares, renales y nerviosos. La dosis mortal se acerca a 20 mg. equivalentes a 5 g de fruto completo.
  • Cornezuelo de centeno. Es un hongo parásito que crece en los cereales húmedos. Su nombre original es claviceps purpurea. Los cereales convertidos en harina para la alimentación son la fuente de intoxicación. Sus alcaloides -ergotamina, ergotamina, ergotmina- pierden actividad al estar en contacto con el medio ambiente. La actividad tóxica se dirige hacia el sistema nervioso simpático, al que inhibe hasta su paralización; es notable la acción constrictora que ejerce sobre la fibra muscular lisa.
  • Dieffenbachia Es una planta ornamental originaria de América, todas las partes de la planta son venenosas, causan quemazón intensa, irritación, e inmovilización de la lengua, boca, y garganta. La hinchazón puede ser suficientemente severa para bloquear la respiración llevando a la muerte.
  • Duraznillo negro (Cestrum parqui) posee un alcaloide denominado parquina y un glucósido llamado parquinósido (hepatotóxicos) los cuáles varían en concentración a lo largo del año. Toda la planta es tóxica, inclusive las hojas secas. Esto es importante ya que si se administra forraje conservado que pudiera tener hojas de duraznillo negro, la intoxicación podrá presentarse. Esto compromete al productor en el control de la calidad del forraje que administra, y al Veterinario en el reconocimiento de la presencia de plantas tóxicas. Esta maleza es considerada un problema mayor a causa de su toxicidad para el ganado (especialmente ganado) y aves de corral los que comen Cestrum verde cuando hay escasez de otros alimentos.[1] todas las partes presentan un serio riesgo, aún las raíces.[2] La planta es conocida por ser tóxica a humanos entre otros.
  • Euphorbia tirucalli La savia es sumamente toxica, puede producir llagas en la piel, y si toca los ojos puede provocar daños irreversibles. [3]
  • Floripondio (Brugmansia) Todas las partes de la planta de Brugmansia contienen niveles peligrosos de veneno y pueden ser fatales si son ingeridas por humanos o animales.[4] [5]
  • Hueso de fraile (Thevetia peruviana) es un arbusto natural de México y América Central probablemente. Es un arbusto tropical o pequeño árbol perenne que tiene flores como trompetas amarillas o naranja-amarillas, la trompeta como las flores y su fruta es de color rojo oscuro/negro que contiene una semilla grande de cierta semejanza a una "tuerca de la suerte" china. Tiene una savia lechosa que contiene un compuesto llamado thevetina que se utiliza como estimulante del corazón pero en su forma natural es extremadamente venenoso, al igual que todas las partes de las plantas, especialmente las semillas.
  • Palán palán, «palancho», «gandul» o «tabaco moruno» (Nicotiana glauca), es una especie de la familia de las Solanáceas. Su toxicidad es debida a la presencia de un metobolito activo de vitamina D3 y del alcaloide anabasina, considerado extremadamente tóxico y letal en animales
  • Rododendros (Rhododendron) Todos los rododendros contienen una toxina llamada grayanotoxina en el polen y el néctar, por lo que la miel derivada de estas plantas es muy venenosa. El resto de la planta también es venenosa para los caballos, en especial las hojas, algunos animales mueren pocas horas después de ingerir la planta aunque tienden a evitarla si disponen de un buen forraje.
  • Ricino. Las semillas de esta planta, masticadas y tragadas, producen un cuadro de intensa gastroenteritis con deshidratación; puede comprometerse seriamente el hígado y el riñón.
  • Ruda (Ruta graveolens) Se suele cultivar como planta ornamental de jardín, en especial por sus hojas azuladas y por su tolerancia a suelos secos y al calor. También se cultiva como hierba medicinal y condimento pero debido a la toxicidad de su aceite esencial es necesario tener precaución en su uso. Contiene aceite esencial, tanino, derivados de la cumarina, alcaloides y flavonglucosido rutina.
  • Visnaga (Ammi visnaga) contiene furanocromonas (quelina, visnagina) (1-1,6 %), piranocumarinas (0,2-0,5 %), furanocumarinas, y flavonoides. Aunque es una planta considerada tóxica pues produce entre otros síntomas fotosensibilización, naúseas, insomnio, vértigos, cefalea, es de cierta importancia farmacológica. La principal virtud de la quelina estriba en ser un potente vasodilatador, sobre todo a nivel bronquial y coronario; Se han utilizado los frutos para casos de: Asma crónico, hipertensión, psoriasis, enfermedad pulmonar obstructora suave, vitíligo.
  • Yerba loca (Hyoscyamus niger) Puede ser tóxica y aun fatal a los animales en bajas dosis. Se han encontrado Hiosciamina, escopolamina, y otros alcaloides tropanos en el follaje y las semillas de la planta.[6] [7] Los efectos comunes por la ingesta de en humanos incluyen alucinaciones, pupilas dilatadas, inquietud. Otros síntomas menos comunes que se observan son taquicardia, convulsiones, vómito, hipertensión, hiperpirexia y ataxia.

Ver además[editar]

Referencias[editar]

  1. Farming Small Areas, p. 17, "Vigorous toxic threat", Rural Press, North Richmond, April 2009
  2. "Country Leader", Northern Daily Leader, Tamworth, 5 May 2008,
  3. Plantas venenosas: http://es.bayeradvanced.com/articulos/son-sus-plantas-de-interior-venenosas
  4. van der Donck, I.; Mulliez, E.; Blanckaert, J. (2004), "Angel's Trumpet (Brugmansia arborea) and mydriasis in a child - A case report", Bulletin de la Societe Belge d'Ophtalmologie 292: 53-56, ISSN 0081-0746
  5. Preissel, Ulrike; Hans-Georg Preissel (2002). Brugmansia and Datura: Angel's Trumpets and Thorn Apples. Buffalo, New York: Firefly Books. pp. 106–129. ISBN 1-55209-598-3. http://www.amazon.com/Brugmansia-Datura-Angels-Trumpets-Apples/dp/1552095584.
  6. Roberts, Margaret F. & Michael Wink (1998), Alkaloids: biochemistry, ecology, and medicinal applications, Springer, 31–32, ISBN 0-306-45465-3
  7. http://books.google.com/books?vid=ISBN0306454653&id=bMCzyrAtrvYC&dq=henbane

Bibliografía[editar]

  • M. BONDÍA GARCÍA-PUENTE. Venenos Vegetales
  • J MATEU SANCHO y OTROS, Síntesis toxicológica, Barcelona 1970.
  • P. FONT QUER, Plantas medicinales, Barcelona 1962.
  • El contenido de este artículo incorpora material de la Gran Enciclopedia Rialp que mediante una autorización permitió agregar contenidos y publicarlos bajo licencia GFDL. La autorización fue revocada en abril de 2008, así que no se debe añadir más contenido de esta enciclopedia.

Enlaces externos[editar]