Datura ferox

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Datura ferox
DaturaFerox-Fruit.JPG
Datura ferox
Clasificación científica
Reino: Plantae
Filo: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Solanales
Familia: Solanaceae
Subfamilia: Solanoideae
Género: Datura
Especie: Datura ferox
L.

La especie Datura ferox, llamada vulgarmente chamico, cardo cuco, es una planta de la familia de las Solanáceas.

Descripción[editar]

Tiene hojas alternas, ovadas, de ápice agudo, enteras en el margen, glaucas; nervadura central y laterales bien visibles; pecíolo de 1/6 del largo de la lámina. Su hipocótilo es largo.

Datura ferox

Psicoactividad[editar]

Tiene propiedades psicoactivas extraordinarias, es una planta asociada con la magia y la brujería. La medicina corriente la sigue empleando. Químicamente, contienen alcaloides muy tóxicos, derivados del tropano: atropina, hiosciamina, escopolamina y sus respectivos isómeros. Los mismos se utilizan en terapéutica bajo prescripción médica obligatoria. La atropina como antiespasmódico visceral (1 mg/dosis), como broncodilatador, como astringente, como acelerador de la frecuencia cardíaca y otros usos. Un empleo clásico de la atropina es en la enfermedad de Parkinson donde rinde resultados buenos en manos experimentadas, para evitar efectos tóxicos. La hiosciamina es un buen antiespasmodico. El butil bromuro de hioscina se conoce como Buscapina(R). La escopolamina a veces denominada la "droga de la verdad" actúa como analgésico y anestésico y en dosis inseguras como alucinógeno.

Los alcaloides están en toda la planta, especialmente en semillas y flores. Se caracterizan por ser muy variables en cuanto a la cantidad y presencia, tanto en diferentes especímenes de la propia especie, como en distintas partes de la misma planta.

En la cultura[editar]

Los toloaches son un grupo de la familia de las solanáceas que responden al nombre científico de Daturas, y sus variedades, Inoxia, Metel, Estramonio, Ferox. Otro grupo de plantas parientes cercanos de los toloaches son los floripondios o brugamisa arbórea, que también comparten receta en los diversos registros sobre magia en México. Son plantas bien evolucionadas, que prosperan en gran parte del continente americano y europeo, han servido de materia prima para los mitos y leyendas a lo largo del tiempo. Las Daturas son plantas delirogenas (no confundir con alucinógenos) que poseen altos niveles de escopolamina y atropina en sus tejidos, los alcaloides tropanicos como la escopoloamina tienen una acción anticolinérgica en el organismo que en altas cantidades puede resultar en un síndrome atropinico y en ocasiones provocar la muerte.

La planta en sí es un arbusto de no más de un metro de altura, sus hojas y tallo despiden un olor desagradable y sus flores son alargadas y en la mayoría de las especies de color blanco, se reproduce mediante cápsulas espinosas del tamaño de una pelota de golf que contiene numerosas semillas, que germinan con las primeras lluvias veraniegas.

El uso de las daturas se remonta a la antigüedad, hacia unos 7 mil años A.C. muchos de los rituales religiosos primitivos de adivinación y de caza eran elaborados con plantas solanáceas como las daturas, la belladona y la mandrágora, que prometían vislumbrar la presa y la temporada de caza que bien convenía a la tribu o el clan.

Los curanderos y hechiceros egipcios conocían bien los recursos y propiedades de las solanáceas y daturas que aplicaban en forma de ungüento, que ulteriormente fueron a ser utilizadas ampliamente en la hechicería medieval. Los griegos al igual que los egipcios conocían ya sus cualidades curativas y delirógenas, Dioscorides, sabio griego de la etnobotánica habla al respecto “Bebida con vino una dracma (3, 2 gr.) de su raíz provoca imágenes vanas y agradables a los sentidos, si se dobla la dosis provoca enajenación y locura durante tres días, y si se la cuadruplica, la muerte.

La utilización en el mediterráneo del las daturas en la antigüedad era principalmente medicinal, se utilizaba en los trabajos de parto para ayudar a la madre a dar a luz sin tanto dolor, en ungüento era utilizado para dolores reumáticos, la escopolamina contenida en sus tejidos es un buen expectorante y las hojas fumadas en cigarrillos ayudan aliviar el asma y la tos, pequeñas ramas secas y masticadas en la noche ayudan a conciliar el sueño, se tiene registro que eran utilizadas fuera del ámbito religioso por la población en general como medicina tradicional popular, además en el medievo muchas de las curanderas o brujas de la época tenían en sus alacenas botánicas algo de mandrágora y daturas, que al ser plantas que conducen a estados alterados de conciencia en cierta cantidad provocan alucinaciones y delirios que la iglesia utilizó como justificación para la cacería de brujas.

En México la planta desde la época prehispánica ha servido de materia prima para los mitos y leyendas de los pueblo indios, la palabra toloache proviene del náhuatl toloatzin que significa, cara agachada, o cabeza mirando al suelo. Fray Bernardino de Sahagún lo describe así: es una planta como mata que cría unas cabezuelas espinosas, hojas anchuelas, flores blancas y tiene semilla negra y hedionda, quita la gana de comer a los que la comen y emborracha y enloquece perpetuamente. Los Tarahumaras, Coras, Huicholes y Seris tienen presente esta planta como deidad en su cosmogonía; Elsa Ramírez hace un apunte: para los Seris, la datura se encuentra entre las primeras plantas creadas; es sobrenatural y posee un espíritu invencible, como las otras plantas primigenias. Se utiliza para manipular el clima, hacer limpias, o fetiches, y curar algunas dolencias. El la cosmogonía Huichol se narra al respecto que Kieri el toloache, entablo una lucha mitológica donde su rival Hikury, o peyote, la vence. Entre los chamanes o Marakames Huicholes el uso del toloache es menos marcado que el peyote, pero aún así es una constante entre su utilización para augurar buena suerte. Músicos y artesanos huicholes utilizan también la planta de vez en cuando como poderoso aliado.

Para los huicholes la planta representa la antítesis de Curi, mientras que uno representa al sol, al día, el poder bondadoso de tatewarii el abuelo fuego, Kieri por otro lado representa a la noche, al poder femenino, los temores del indígena se reflejan cuando algún chamán utiliza esta planta de poder.

Los Tepehuanes consideran al toloache como el esposo de la mujer maíz y yerno del sol. Tuvo dos amantes y se le castigo haciendo bajar la cabeza y ordenándole cumplir los deseos y caprichos de quien ordenara sus servicios.

La planta también ha servido como herramienta en ritos de paso de la adolescencia a la madurez en tribus del norte del país, donde se someten a distintas pruebas físicas, donde conocen los mitos, las historias, y se reencuentran con su cultura ancestral bajo los efectos de infusiones de daturas.

Quizá una de las facetas más conocidas del toloache es su capacidad y poder para las aventuras o desventuras amorosas, la magia y la tradición prehispánica heredaron un fuerte bagaje mitológico en relación a las daturas y su utilización en el México prehispánico. En la colonia y el sincretismo cultural muchas de las antiguas concepciones mitológicas que poseían ciertas plantas fueron evolucionando hasta convertirse en los mitos y leyendas que conocemos hoy en día.

El poder de los toloaches en la magia amorosa es bien sabida en la cultura popular, esto reflejan el conocimiento de que el toloache puede provocar severos trastornos mentales debido a los alcaloides tóxicos que contiene la planta, de ahí que dentro de las pócimas amorosas de la magia popular figure el toloache como ingrediente constante, ya que la dosis activa de la escopolamina ronda los 10mg, causando la muerte sobrepasando los 100mg. Muchos de los curanderos que existen en el norte del país conocen la utilización y las cantidades que se deben subministrar en la medicina tradicional, un conocimiento heredado que es parte de la cultura del país que se trasmite de generaciones a lo largo del tiempo. Es por eso que el neófito que busca solo la recreación con los toloaches puede sufrir severos trastornos mentales e incluso llegar a caer en coma y morir por intoxicación.

Los toloaches a lo largo de la historia han sido plantas de veneración que han aportado conocimiento a los pueblos que han sabido convivir con este tipo de plantas, la madurez del conocimiento heredado se refleja en la utilización concienzuda de este tipo de plantas donde la imaginación y los mitos tienen una ventana donde proyectar las distintas formas de concebir al mundo. En un mundo occidental y de progreso económico es una constante que enfrenta a la cultura tradicional con una forma de vida sistematizada, el estudio del uso de las plantas abre una ventana extraordinaria para el entendimiento del presente donde los forjadores de los mitos dan una identidad propia a los cimientos de la cultura moderna, los toloaches son una en un vasto espectro de plantas que la medicina tradicional ofrecen para su estudio que de a poco empezamos a comprender.

Taxonomía[editar]

Datura ferox fue descrita por Linneo y publicado en Amoenitates Academici . . . 3: 403, en el año 1756.[1]

Etimología

Datura: nombre genérico que proviene del hindi dhatūrā ("manzana espinosa") por el aspecto de los frutos, latinizado. El nombre se utilizaba ya en sánscrito.

ferox: epíteto latino que significa "espinosa"[2]

Sinonimia

Nombre común[editar]

Chamico, toloache, yerba del diablo, cardo cuco, trompeta de ángel [cita requerida]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  1. Abrams, L. 1951. Geraniums to Figworts. 3: 866 pp. In L. Abrams Ill. Fl. Pacific States. Stanford University Press, Stanford.
  2. Anonymous. 1986. List-Based Rec., Soil Conserv. Serv., U.S.D.A. Database of the U.S.D.A., Beltsville.
  3. Gibbs Russell, G. E., W. G. Welman, E. Reitief, K. L. Immelman, G. Germishuizen, B. J. Pienaar, M. v. Wyk & A. Nicholas. 1987. List of species of southern African plants. Mem. Bot. Surv. S. Africa 2(1–2): 1–152(pt. 1), 1–270(pt. 2).
  4. Hickman, J. C. 1993. Jepson Man.: Higher Pl. Calif. i–xvii, 1–1400. University of California Press, Berkeley.
  5. Munz, P. A. & D. D. Keck. 1959. Cal. Fl. 1–1681. University of California Press, Berkeley.
  6. Serrano, M. & J. Terán. 2000. Identific. Esp. Veg. Chuquisaca 1–129. PLAFOR, Intercooperación, Fundación Ceibo, Sucre.
  7. Zuloaga, F. O., O. Morrone, M. J. Belgrano, C. Marticorena & E. Marchesi. (eds.) 2008. Catálogo de las Plantas Vasculares del Cono Sur (Argentina, Sur de Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay). Monogr. Syst. Bot. Missouri Bot. Gard. 107(1): i–xcvi, 1–983; 107(2): i–xx, 985–2286; 107(3): i–xxi, 2287–3348.

Enlaces externos[editar]