Manuel Estrada Cabrera

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Manuel Estrada Cabrera
Manuel Estrada Cabrera
Manuel Estrada Cabrera

Escudo de la Municipalidad de Quetzaltenango.png
Presidente del Ayuntamiento de Quetzaltenango
1891-1892
Presidente Manuel Lisandro Barillas Bercián

1892-1897
Presidente José María Reyna Barrios
Sucesor Mariano Cruz

8 de febrero de 1898-15 de abril de 1920
Predecesor José María Reyna Barrios
Sucesor Carlos Herrera Luna

Datos personales
Nacimiento 21 de noviembre de 1857
Bandera de Guatemala Quetzaltenango, Guatemala
Fallecimiento 24 de septiembre de 1924 (66 años)
Partido Liberal
Apodo Don Manuel;
Cabrera
Padres Pedro Estrada Monzón y Joaquina Cabrera
Cónyuge Desideria Ocampo
Profesión Abogado y notario
Alma máter Universidad Nacional de Occidente
Tratamiento Su Excelencia
Religión Católico
Manuel Estrada Cabrera
Nacimiento Quetzaltenango
Fallecimiento Ciudad de Guatemala
Alma máter Universidad de San Carlos de Guatemala
Ocupación político
Premios

Manuel José Estrada Cabrera (Quetzaltenango, 21 de noviembre de 1857 - Ciudad de Guatemala, 24 de septiembre de 1924). Presidente de Guatemala del 8 de febrero de 1898 al 15 de abril de 1920. Abogado y político guatemalteco, estuvo a cargo del Ministerio de Gobernación y Justicia durante el mandato de José María Reina Barrios. Al morir éste asesinado, Estrada Cabrera, por ser entonces el primer designado para la sucesión a la presidencia del país, se hizo del poder y luego se mantuvo en él mediante elecciones fraudulentas por más de dos décadas. «No hay poder judicial; aquí yo solo soy el poder», le dijo al juez Ernesto Asturias Girón, padre del escritor Miguel Ángel Asturias hacia el final de su mandato. En cuanto Estrada Cabrera se hace cargo de la presidencia, no tolera ningún tipo de oposición y comienzan a darse una serie de crímenes políticos, torturas en la Penitenciaría Central y fusilamientos de numerosas personas de la oposición.

Durante su gobierno, la United Fruit Company (UFCO) se convirtió en la principal fuerza económica de Guatemala, con grandes concesiones otorgadas por el Gobierno ya que Estrada Cabrera tenía acciones en la compañía, y además le interesaba obtener el apoyo norteamericano para evitar un posible ataque de la flota británica;[Nota 2] por otra parte, tuvo que mantener al margen a los Gobiernos de México, El Salvador y Nicaragua, que también pretendían influir decisivamente en Guatemala. A pesar de esto, es considerado como un un administrador eficiente, ya que la economía de Guatemala durante su gobierno se vio afectada por:

  • La deuda con lo bancos británicos ya mencionada
  • La construcción del Canal de Panamá, que hizo inútil la construcción del ferrocarril interoceánico en Guatemala
  • La variabilidad en el precio del café, principal producto de exportación de Guatemala durante los regímenes liberales
  • Las imposiciones políticas, económicas y militares de los Estados Unidos, Inglaterra y Alemania durante la Primera Guerra Mundial, y finalmente,
  • Los terremotos de 1917-18, que destruyeron más de la mitad de la Ciudad de Guatemala.

Por último, cabe decir que es significativo el hecho de que a pesar de ser un civil, haya podido mantener bajo control a los jefes militares, y la lealtad del Ejército Nacional, el cual incluso luchó bajo su mando contra varios intentos de invasión durante su gobierno.

Fue conocido en su tiempo como «Don Manuel», «Jefe del Partido Liberal», «Excelencia», «Benemérito de la Patria» y «Benefactor de la juventud estudiosa» por sus aduladores, o simplemente «Cabrera» por sus detractores. Manuel Estrada Cabrera tuvo en total 14 hijos reconocidos: 7 varones y 7 mujeres; siendo únicamente dos los legítimos con su esposa, Desideria Ocampo: Diego y Francisco.

Inicios de su carrera política[editar]

Estrada Cabrera obtuvo el título de abogado en la Universidad Nacional y luego fue catedrático y decano de la Facultad de Derecho y Notariado de Occidente de dicha Universidad. El presidente Justo Rufino Barrios lo nombró juez de primera instancia de Retalhuleu. En 1891, por sus méritos comunitarios y profesionales, fue electo presidente del Ayuntamiento de Quetzaltenango. Luego, en 1892 cuando el general José María Reyna Barrios tomó posesión como presidente de Guatemala, éste lo nombró como secretario de Gobernación y Justicia; el presidente Reyna Barrios lo designó para el puesto porque quería tener un quetzalteco prominente en su gabinete.[1]

Como ministro, prestó su concurso constante y fue un influyente miembro del gabinete: los siguientes decretos de la Asamblea Legislativa fueron autorizados por él y por el presidente:

  • Decreto 460: por el cual el poder ejecutivo asume el poder público de la nación
  • Decreto 461: por medio del cual se disuelve el Poder Judicial y se nombre presidente de la corte Suprema de Justicia al licenciado Antonio Batres Jáuregui
  • Decreto 527: estableciendo el curso forzoso de los billetes de banco tras el fracaso de la Exposición Centroamericana de 1897.[2]

Y finalmente, luego de que Reyna Barrios eliminara a la Asamblea Legislativa y nombrase una Asamblea Constituyente:

  • Decreto 4: por medio del cual la Asamblea Legislativa prorrogó por cuatro años más, para Reyna Barrios, el período presidencial.[3]

En 1897, Estrada Cabrera tuvo diferencias con Reyna Barrios, por lo que fue alejado del cargo de ministro de Gobernación,[Nota 3] pero siguió siendo el primer designado para la Presidencia en caso de que el presidente Reina Barrios falleciera; únicamente la Asamblea Legislativa de 1898 podía retirarle ese privilegio.[4]

Presidencia interina (1898)[editar]

Gabinete de la Presidencia Interina:

  • Gobernación y Justicia: Francisco Anguiano
  • Fomento: Antonio Barrios
  • Hacienda: Rafael Salazar
  • Instrucción Pública: Domingo Morales
  • Guerra: Salvador Toledo (cambiado tras unos cuantos meses por Gregorio Contreras)
  • Jefe del Poder Judicial: José Pinto
  • Primer designado a la presidencia: Feliciano Aguilar
  • Segundo designado a la presidencia: Felipe Cruz
—Tomado de: Arévalo Martínez, Rafael Ecce Pericles pág. 63[5]

En 1898, Estrada Cabrera tenía 44 años. Era robusto, de estatura mediana, moreno, de anchas espaldas. El bigote poblado y lacio le daba apariencia plebeya. Ojos negros y sombríos, voz de timbre metálico y era más bien huraño y melancólico. Al mismo tiempo ya se dejaba ver su audacia y carácter. Así lo demostró la misma noche de la muerte de Reina Barrios cuando se plantó frente a los ministros, reunidos en el Palacio de Gobierno para elegir al sucesor: «Señores, háganme favor de firmar este decreto. Como Primer Designado, me corresponde la Presidencia». Su primer decreto fue una amnistía general y el segundo fue reabrir las escuelas, cerradas por Reina Barrios, medidas hábiles con el fin de granjearse la voluntad ciudadana. Por ser Estrada Cabrera casi desconocido en los círculos políticos de la capital nadie pudo prever las características que tendría su gobierno, ni sus intenciones.[6]

Enrique Gómez Carrillo, famoso cronista y periodista guatemalteco. Fue un constante propagandista político de Estrada Cabrera, llegando incluso a batirse en su nombre en Europa.

Convocatoria a elecciones[editar]

De la pluma de los literatos de La Idea Liberal, especialmente de la de Gómez Carrillo, salían estas frases de apoyo para la primera elección de Manuel Estrada Cabrera::[7]

«(Estrada Cabrera) es un hombres sincero. También es un hombre convencido, de buena voluntad y de fe entera. Tiene ideas por las cuales lucha y en aras de las cuales se sacrificaría si fuese necesario. Es un hombre.»[8]
«Sus labios forman un contraste con sus ojos. Los ojos siempre brillantes, siempre serenos, revelan la fuerza interior y el dominio de su propia alma. Los labios son bondadosos y sentimentales. La frente es amplia y sin pliegue alguno, frente de hombre estudioso, frente en la cual se refleja la robustez intelectual.»[8]

Y ya cuando la elección estaba próxima:

«Hace dos meses, nuestro candidato era una esperanza; hoy es una realidad. Hace dos meses nos animaba la confianza en sus principios, en su corazón y en su talento. Hoy es su conducta la que acrecienta y fortifica nuestra confianza. Por eso después de haber tenido un candidato que era del partido liberal, tenemos hoy a un candidato que es el de la Patria. Era lo que necesitábamos. Mañana, en fin, cada patriota hará ver hasta donde llega su patriotismo y cada liberal de que matiz es su liberalismo.» [9]

En 1898 la Asamblea Legislativa convocó a la elección de presidente y Estrada Cabrera logró el triunfo gracias a la gran cantidad de soldados y policías que fueron a votar vestidos de civil, a la gran cantidad de familiares analfabetos que éstos llevaron consigo a las urnas, y a la propaganda efectiva que se escribió en el periódico oficial La Idea Liberal. Este último era dirigido por el poeta Joaquín Méndez, y entre los redactores estaban Enrique Gómez Carrillo,[Nota 4] Rafael Spínola, Máximo Soto Hall y Juan Manuel Mendoza,[Nota 5] entre otros.

Gómez Carrillo recibió en Guatemala como premio de su labor de propagandista político el nombramiento de cónsul general en París, con doscientos cincuenta pesos oro de sueldo mensual y partió de inmediato regreso a Europa.[10]

Los otros candidatos que se presentaron fueron:

  • José Luis Castillo de León, quien contaba con 5 clubes castillistas en la capital y 70 en los departamentos, y quien era el candidato más fuerte.
  • Francisco Fuentes, quien tenía la mayoría de sus partidarios en Quetzaltenango.
  • Próspero Morales, exministro de Reyna Barrios.

Primer período presidencial (1898 - 1905)[editar]

Gabinete del Primer Período presidencial:

  • Gobernación y Justicia: Juan J. Argueta
  • Fomento: Rafael Spínola
  • Hacienda: Guillermo Aguirre
  • Instrucción Pública: J.A. Mandujano
  • Relaciones Exteriores: Juan J. Barrios M.
  • Guerra: Luis Molina
  • Primer designado a la presidencia: Manuel Morales Tovar.[Nota 6] [11]

El primer período presidencial de Estrada Cabrera se caracterizó por la restricción de las libertades que habían existido durante el Gobierno de Reyna Barrios.

Invasión desde México de Próspero Morales[editar]

Próspero Morales, quetzalteco que desde el fracaso de la revolución quetzalteca de 1897 se había establecido en Tapachula, al enterarse de que Estrada Cabrera había sido nombrado presidente interino de Guatemala, viajó a ciudad de México con el fin de organizar una invasión a Guatemala.[Nota 7] En Tapachula recibió el apoyo de los coroneles Rodrigo Castilla y Víctor López, quienes vivían del lado guatemalteco de la frontera, en San Marcos. El 22 de julio de 1898, las fuerzas rebeldes provenientes de México y que sumaban aproximadamente unos mil quinientos hombres armados con rifles Máuser y supuestamente apoyados por el presidente México, general Porfirio Díaz ingresaron a Guatemala para acabar con el régimen de Estrada Cabrera, pero su aventura fue repelida rápidamente, pues Estrada Cabrera mandó una tropa de doce mil hombres a detenerlos, suspendió las garantías constitucionales y solicitó el auxilio de un buque militar inglés para que bombardeara el Puerto de Ocós y luego lo ocupara. El comandante nombrado para combatir la invasión fue el expresidente Manuel Lisandro Barillas Bercián, quien en poco tiempo logró controlar la situación, derrotando a los rebeldes en Vado Ancho el 5 de agosto de ese año.

Tras el fracaso de la invasión, los seguidores de Morales se dividieron; un grupo decidió retirarse a México y otros se quedaron con el líder, sumido en una profunda depresión. Próspero Morales anduvo deambulando por los Cuchumatanes durante varios días, hasta que el 14 de agosto decidió rendirse; llegó vivo hasta la aldea de San Sebastián, donde falleció, el 17 de ese mes.

Durante las tres semanas que duró esta revolución, la prensa tuvo prohibido publicar cualquier noticia acerca del levantamiento y todos los telégrafos fueron intervenidos.

Por ese entonces, los militares liberales radicales ecuatorianos, Plutarco Bowen y Juan M. Triviño lograron cruzar la frontera con México, huyendo de Ecuador luego de haber sido acusados de traición. Triviño siguió su camino, pero Bowen, en compañía del coronel Felipe Pineda se dirigió a Tapachula, en donde se estableció. José León Castillo, el candidato derrotado, pasó por Tapachula rumbo a California y fue a visitar a Bowen y a Pineda. Este encuentro fue seguido de cerca por un espía enviado por el cónsul de Guatemala en la ciudad, quien informó posteriormente a Estrada Cabrera que en Tapachula los exiliados habían sostenido una entrevista con «dos famosos artilleros ecuatorianos»; Estrada Cabrera asumió que se trataba de Bowen y Triviño y puso en marcha un operativo para capturar a los dos aventureros. Un anarquista francés al servicio de Cabrera, Hipólito Lambert fue comisionado para ejecutar la orden. Al llegar, Lambert, junto con los agentes mexicanos Juan Urzúa, Vicente Albores y Mateo Ramírez, invitaron a Bowen y a Pineda Castañeda para una cena, pero el segundo no asistió; Bowen, que tenía mucho valor, llegó sin sospechar nada; poco después de la comida, el militar ecuatoriano quedó narcotizado y así se lo llevaron a San Marcos en Guatemala, en donde fue fusilado el 23 de julio.[12] [Nota 8]

La notificación de la muerte de Bowen literalmente dice:[Nota 9]

San Marcos 26 de junio de 1899
Sr. Encargado del Registro Civil
Pte
«Según lo prescrito por el art. 469 del C.C. manifiesto a ud.(sic) que a las 7’35 a.m. del día 23 del corriente por disposición superior[Nota 10] i(sic) por los delitos de sedición, rebelión i(sic) conspiración en contra el orden público comprobado legalmente en un proceso, al Sur de esta plaza fue pasado por las armas el reo Plutarco Bowen, de veintisiete años de edad, soltero, originario del Ecuador, se ignora el padre el nombre del padre así como el de la madre, testó ante el Notario Público don Adolfo Altamirano

de su ATT
S. Ochoa. Hai un sello de la Mayoría. Testado (padre) no corre. J. Benito Soto.»

—Tomado de: Universidad Francisco Marroquín: Revoluciones de Exportación

Luego del intento de invasión[editar]

Retrato de Manuel Estrada Cabrera durante su segundo período presidencial.

Para 1899 la Asamblea Nacional Legislativa ya estaba completamente supeditada a los designios del presidente, gracias a que la mayoría de representantes eran incondicionales de éste. Entre los miembros de esta Asamblea se puede mencionar a Carlos Herrera y Luna, Adrian Vidaurre, José María Letona y Jose María Orellana, quienes luego desempeñarían importantes cargos de gobierno. Con el paso de los años, el aparato represivo de Estrada Cabrera cerró las posibilidades de oposición política.

José León castillo se sublevó contra el presidente el 2 de diciembre de 1899, logrando que sus combatientes (principalmente emigrados) tomaran Jutiapa; pero esta incursión pronto fue sofocada, quedando León Castillo exiliado en El Salvador.[13] El 6 de mayo de 1900 la Asamblea Legislativa declaró a Estrada Cabrera «Benemérito de la Patria» por haber sofocado esta sublevación.[14]

Finalmente, se formó una maraña de delatores y espías, por afinidad política o simple servilismo. El presidente tenía ojos y oídos en cualquier parte, pero esa era la escuela de gobierno guatemalteca de ese entonces; los generales Carrera y Barrios también habían perseguido, matado y torturado opositores[6] y Gobiernos fascistas en Italia, Alemania y España lo harían en las próximas décadas.

Política exterior[editar]

José Santos Zelaya, presidente de Nicaragua (1893-1909).

Junto a Estrada Cabrera, otros dos líderes carismáticos surgieron en Centroamérica: En 1893, José Santos Zelaya finalmente puso al partido liberal en el poder en Nicaragua y un año después expulsó a los británicos de la Costa de los Mosquitos. Por su parte, el general Tomás Regalado se erigió como el líder salvadoreño. Los tres presidentes se convirtieron en duros rivales mientras trataban de emular el estilo de gobierno que el general Porfirio Díaz tenía en México.[Nota 11]

Porfirio Díaz, presidente mexicano.

Dos eran los principales puntos de discordia de estos presidentes: quien sería el líder de la Unión Centroamericana una vez concretada ésta y, con la victoria de Estados Unidos sobre España en la guerra de 1898, quien se beneficiaría con la construcción del canal entre el Atlántico y el Pacífico, que se pensaba construir a lo largo del río San Juan, en la frontera entre Nicaragua y Costa Rica. A Estados Unidos le interesaba sobremanera la construcción de dicho canal pues la expansión hacia el oeste norteamericano estaba en auge y porque sus buques de guerra anclados en el Pacífico tardaban hasta tres meses para bordear América del Sur y llegar a las costas de Cuba.[15]

A Porfirio Díaz le preocupaba el presidente Estrada Cabrera porque éste buscaba el apoyo de los Estados Unidos con dos fines:

  • Obtener el liderazgo en el Istmo.
  • Ganar un aliado en su lucha contra los intereses británicos: Guatemala tenía grandes deudas con bancos ingleses (heredades del Gobierno de Reina Barrios), y Estrada Cabrera cortejaba a los Estados Unidos con la esperanza de que éstos le brindaran ayuda militar en caso de que los ingleses enviaran una flota de guerra a cobrar la deuda.[Nota 12] [16]

Díaz miraba con preocupación que su influencia en Guatemala decrecía ya que los diplomáticos norteamericanos aumentaban la influencia norteamericana en Guatemala y eran incondicionales al presidente Estrada Cabrera, tanto que en sus mensajes al Departamento de Estado norteamericano siempre alababan las políticas de éste. Diplomáticos como Leslie Combs quien además era socio comercial de Estrada Cabrera, era prácticamente un ministro de Estado más del presidente guatemalteco y frecuentemente advertía al Departamento de Estado de la «amenaza mexicana».[17] Díaz entonces, se hizo aliado de Regalado, quien no necesitaba ayuda de Estados Unidos porque sus país no tenía deudas y no tenía interés por la concesión del canal.

En 1899, Díaz ayudó a Regalado en contra de Guatemala y Nicaragua, quienes entraron en un acuerdo para remover a su peligroso rival del poder. Estrada Cabrera temía al ejército salvadoreño que estaba siendo asesorado por militares alemanes, y Zelaya detestaba a Regalado por haber éste sacado unilateralmente a El Salvador de la unión centroamericana que Zelaya había impulsado. Por intermedio del diplomático Federico Gamboa, Díaz quiso promover la paz en Centroamérica, pero los presidentes de Nicaragua y Honduras se opusieron a esa iniciativa pacífica, prefiriendo la solución armada. La guerra nunca estalló, pero el prestigio diplomático de México quedó mal parado ya que Gamboa no fue capaz de convencer a los presidentes centroamericanos de atender la conferencia de paz propuesta por México.[18]

En 1901, aprovechando la crisis crediticia que tenía al presidente venezolano Cipriano Castro enfrentado a la posibilidad de ser atacado por Inglaterra y Alemania por las deudas de su país, Zelaya invitó a Estrada Cabrera, Regalado y al resto de presidentes centroamericanos al puerto de Corinto. Los presidentes se dieron cuenta de que la crisis venezolana podía fácilmente afectar al istmo, y accedieron a cooperar con Zelaya para establecer un régimen común que pudiera disuadir un posible ataque de los europeos. Sólo Estrada Cabrera se opuso, ya que no le gustaba que Zelaya fuera el líder de dicha iniciativa. En enero de 1902 los Gobiernos de Estados Unidos y México reconocieron la validez de los tratados de Corinto, así como la zona de libre comercio entre los países firmantes y la corte de arbitrio que allí se estableció; Guatemala quedó aislada internacionalmente y Zelaya estaba en su apogeo, habiendo establecido una tratado centroamericano de paz y comercio y listo para iniciar la construcción del canal.[19] Pero el canal nunca se construiría en Nicaragua: los Estados Unidos decidieron construirlo en la provincia colombiana de Panamá, a pesar de los esfuerzos diplomáticos de Zelaya. Este, al ver que su plan de estimular la economía nicaragüense por medio del canal norteamericano había fracasado, se enemistó con los Estados Unidos y se alió con Porfirio Díaz: repelió la presencia norteamericana en Nicaragua estableciendo tratados políticos y comerciales con las potencias europeas, e incluso entró en negociaciones con compañías francesas en inglesas interesadas en construir un segundo canal. El nuevo presidente norteamericano, Teodoro Roosevelt no puso mucha atención a esto, puesto que Colombia quiso incrementar el precio de la concesión de Panamá, y entonces el Gobierno norteamericano tuvo que ayudar a rebeldes panameños para que se independizaran de Colombia, en un hecho conocido como la «Separación de Panamá de Colombia». Estados Unidos tuvo un rotundo éxito con esto: el nuevo Gobierno panameño le otorgó mucho mayores privilegios que los que los colombianos habían ofrecido originalmente.[20]

Los acuerdo de Corinto no tardaron en resquebrajarse: en 1902 los presidentes Zelaya y Regalado acordaron reunirse en Nicaragua con el propósito de discutir sobre la fundación de la República Mayor de Centroamérica pero con el verdadero fin de atacar a Estrada Cabrera.[21] Sin embargo, Porfirio Díaz medió para que no se llegara a mayores, dado que luego de la separación de Panamá era evidente la intención de los Estados Unidos en utilizar su fuerza militar para ayudar a sus aliados.[22]

Una historia curiosa del general Regalado ocurrió a finales de 1902, cuando lo encontraron durmiendo bajo un árbol en el camino de Jutiapa, en Guatemala. Existen dos versiones del hecho: en Guatemala, se dijo que el general Regalado, famoso dipsómano, en una noche de fiesta se montó en su mula y perdió el rumbo, terminando en Guatemala; en El Salvador, por su parte, se dijo que el general hizo esa «hombrada» para demostrarle a Estrada Cabrera que no le tenía miedo. Sea cual fuere el caso, Estrada Cabrera le rindió honores de jefe de Estado a Regalado, antes de que éste regresara a El Salvador.[13]

La «Guerra del Totoposte» de 1903 (9 de enero a 2 de abril) fue llamada así porque cuando El Salvador y México organizaron una invasión a Guatemala para derrocar a Estrada Cabrera,[21] éste movilizó cuarenta mil hombres a la frontera con El Salvador y quince mil a la mexicana, pero nunca se iniciaron las hostilidades, aunque sí se despilfarraron recursos: grandes cantidades de maíz (totoposte) fueron enviadas al frente para mantener a los soldados provocando la escasez del grano.[13]

En 1904, el general Manuel Bonilla asumió la presidencia de Honduras, lo que inició un periodo de tensión entre Honduras y Nicaragua, ya que Bonilla era enemigo acérrimo de Zelaya.

Economía[editar]

Caricatura de la política del «Gran Garrote» (del inglés Big Stick) del Gobierno del presidente estadounidense Theodore Roosevelt, que mantuvo a todos los países del Caribe (incluyendo a la Guatemala de Manuel Estrada Cabrera) bajo un dominio férreo a fin de que la construcción del Canal de Panamá y otras operaciones de empresas norteamericanas ocurrieran sin problemas.

El 31 de agosto de 1901 se concedió a «The Central American Improvement Comp.» la explotación, conservación y terminación de la línea férrea del norte. En enero de 1904, Minor C. Keith[Nota 13] de Nueva York y William C. Van Horn de Montreal adquirieron esta concesión, la cual quedó en su poder durante noventa y nueve años, luego de los cuales pasaría a poder del Estado de Guatemala. Es importante destacar que la política económica norteamericana en ese momento era conocida como el «Gran Garrote de las Guerras bananeras de Teddy Roosevelt»[Nota 14] , y estaba dirigida hacia el Canal de Panamá: con el canal en construcción, su principal fin era asegurarse de una atmósfera pacífica y estable en toda la región centroamericana. Por esta razón hubo un incremento en las operaciones de empresas norteamericanas en Centroamérica, entre los que se incluyó el crecimiento exponencial de las operaciones de la United Fruit Company en Guatemala. Estas operaciones fueron frecuentemente reforzadas por los marines de los Estados Unidos.[23]

La guerra del Totoposte en 1903 provocó escasez de maíz en el país y el trabajo de los obreros guatemaltecos fue contratado por el Gobierno con muy baja remuneración.[24] En cuanto a los indígenas, prosiguió con la ley de mandamiento que se había instituido durante el Gobierno del general Barrios en la que, con el pretexto de lograr un progreso agrícola, se obligaba al indígena a trabajar contra su voluntad en plantaciones ajenas de la costa sur. El patrón pagaba quince pesos por cada jornal, de los cuales de trece a catorce iban a parar al jefe político, comandantes y alcaldes.[25]

Al finalizar este primer período de gobierno, el cambio con respecto al dólar estadounidense estaba en $12.00 por US$1.00, y llegó a tal grado la escasez de moneda fraccionaria guatemalteca que las municipalidades y grandes industrias emitieron moneda, que fue bien recibida por el pueblo guatemalteco. Habían fichas de cobre, níquel, hoja de lata y hasta de cartón.[26]

Educación[editar]

Mural de Pallas Athenea en el Pasaje Enríquez de Quetzaltenango, Guatemala. Pintado en 1900, durante el Gobierno del presidente quetzalteco Estrada Cabrera. Los destrozos de la parte inferior fueron hechos después del derrocamiento del presidente en 1920.

Decretó la apertura de las escuelas públicas, cerradas provisionalmente por Reyna Barrios en tanto que se procedía a reorganizarlas, y convirtió a las Escuelas Normales de Reyna Barrios en Escuelas de Oficios.[27] En cuanto a la educación superior, en abril de 1899 la Asamblea Legislativa envió al presidente un decreto declarando la autonomía de la Universidad Nacional para elegir a sus autoridades; Estrada Cabrera respondió a la Asamblea que dicho decreto no procedía porque

«[...] no cabía la autonomía de las Facultades ya que el Estado proveía a su sostenimiento y manejo en todo sentido [...] por lo que eran dependencias oficiales del gobierno [...]»
—Tomado de: Ecce Pericles, de Rafael Arévalo Martínez[28]

Así entonces, las Facultades de la Universidad siguieron dependiendo del Ejecutivo completamente (lo cual se había iniciado en 1893 por decreto de Reyna Barrios). El Secretario de Instrucción Pública incluía a las Facultades de educación superior en su reporte anual a la Asamblea Legislativa, y el presidente designaba a los docentes de las mismas. En ese tiempo, las Escuelas Facultativas eran:

  • Escuela de Derecho y Notariado (70 estudiantes)
  • Escuela de Medicina y Farmacia (150 estudiantes)
  • Instituto Dental (5 estudiantes)
  • Escuela de Comadronas (10 estudiantes)
  • Escuela de Ingeniería (15 estudiantes)

Por su parte, el 28 de octubre de 1899 se decretó que se destinara el último domingo de octubre de cada año para la celebración de una solemne fiesta popular en toda la república, consagrada a ensalzar la educación de la juventud. Estas fiestas, conocidas como «Fiestas Minervalias» fueron magníficas y se constituyeron en magnas asambleas para glorificar al presidente.[Nota 15] La idea de estas fiestas fue del secretario del gobernante, Rafael Spinola.[29]

Fue tal la fama que adquirieron estas fiestas que vinieron visitantes de otros países para aprender de los progresos de Guatemala en materia de educación. Pero se encontraban con que las fiestas eran únicamente propaganda del Gobierno y que en realidad las escuelas eran de escasa calidad y servían únicamente como «semilleros de aduladores».[Nota 16] [30]

Mediante el decreto emitido 16 de junio de 1900, Estrada Cabrera militarizó todos los centros educativos. Los estudiantes universitarios recibían instrucción militar durante los primeros seis meses del primer año de su carrera.[31]

Propaganda[editar]

En Europa, Enrique Gómez Carrillo,[Nota 17] se mantenía atento a defender el nombre de Guatemala, y en especial el de Estrada Cabrera, a quien enviaba informes y recortes con sus artículos. Estrada Cabrera le contestó en una ocasión:
«Con satisfacción he visto las refutaciones que usted ha hecho para poner las cosas en su lugar, y espero que con el empeño con que usted lo ha hecho hasta aquí, proseguirá la tarea de desmentir las falsas noticias que sobre Guatemala ha publicado la prensa extranjera».[10]

Para 1902, las Fiestas Minervalias eran ya el principal órgano de propaganda para el Gobierno. A tal grado llegó su importancia, que nada ni nadie podía postergar su celebración; esto quedó de manifiesto en el 24 de octubre de ese año cuando hizo erupción el Volcan Santa María en Quetzaltenango (en donde ya había habido un terremoto de consideración en abril). Para evitar que se obstruyera el desarrollo de las fiestas de Minerva, el Gobierno se esforzó por distribuir volantes que decían que la erupción no era en Guatemala, sino en un volcán en la frontera con México; incluso en Quetzaltenango se distribuyeron esos volantes, debajo de la ceniza y entre los retumbos de la erupción.[32]

Segundo período presidencial (1905-1911)[editar]

El 7 de agosto de 1904, se celebraron las elecciones presidenciales y Estrada Cabrera nuevamente resultó electo. En diciembre de 1908, se declaró una peste de viruela en todo el país, la cual fue controlada eficientemente por los médicos de la época. Al final de este período presidencial el dólar estadounidense se cotizaba a 18 pesos.

Política exterior[editar]

El 28 de octubre de 1905 Porfirio Díaz nombró como ministro plenipotenciario de México en Guatemala al ilustre novelista Federico Gamboa a quien Estrada Cabrera llegó a llamar en broma «ministro hostelero» por la gran cantidad de exiliados que se acogían a la embajada mexicana.[34] Gamboa escribiría en su diario detalladas descripciones de la vida cotidiana durante el segundo período presidencial de Estrada Cabrera, siempre negativas para con el gobernante guatemalteco.[Nota 18] [35]

En 1906 se produjo una invasión de emigrados políticos que vivían en México y El Salvador. Manuel Lisandro Barillas Bercian, expresidente de Guatemala, y José León Castillo, excandidato presidencial contra Estrada Cabrera, fueron designados como los comandantes de los ejércitos invasores de México y de El Salvador, respectivamente. Tanto Porfirio Díaz como Tomás Regalado abrieron las fronteras de sus países para el paso libre de los invasores. Los invasores también contaban con el apoyo del vapor «Imperio», proveniente de San Francisco, Estados Unidos, y de oro proporcionado por un amigo de Barillas que vivía en los Estados Unidos. Pero ni Barillas ni León Castillo eran militares sobresalientes y tras una serie de escaramuzas, la invasión fracasó en Ocós en junio de 1906.[36]

El coronel jalapaneco Rosalío López Jiménez, analfabeto, hizo mandar el siguiente telegrama a Estrada Cabrera tras la muerte fortuita de Regalado:
«Desde las seis de la mañana se empezó el combate; me tomé las honduras para salir a Coatepeque, donde me llegaron refuerzos de los batallas Momostenango y Sanarate y donde se vino Regalado con la bandera, y lo volaron los muchachos.»[13]

Tomás Regalado, enemigo declarado de Estrada Cabrera, no quedó contento con el resultado de la fallida invasión. Entonces empezó a decir a los emigrados guatemaltecos diciéndoles que iba a cansar y debilitar a Estrada Cabrera. Al enterarse de esta situación, el presidente salvadoreño Pedro Jose Escalón encontró el medio perfecto para salir de Regalado, quien era quien en realidad gobernaba El Salvador y lo opacaba en la Primera Magistratura de ese país. Escalón entró en componendas con Estrada Cabrera y le telegrafiaba a éste todos los movimientos del futuro invasor. Después de descubrirlo, Regalado lo obligó a huir de la capital salvadoreña hasta el lago de Coatepeque. Ya sin la interferencia de Escalón, Regalado invadió Guatemala y fácilmente llegó hasta Atescatempa y Jerez, mientras los soldados guatemaltecos se refugiaron en Yupiltepeque. El ejército guatemalteco solicitó tropas de refuerzo, las cuales llegaron de Sanarate, Salamá y Momostenango; estas tropas venían vestidas de azul, y no de caqui, como las originales, y esto engañó a Regalado, cuyas tropas también vestían de azul: el 11 de julio de 1906, Regalado fue muerto por los soldados guatemaltecos cuando éste creyó que estaba entre tropa leales.

Tras la muerte de Regalado, las tropas salvadoreñas retrocedieron hacia El Salvador y posteriormente se firmó el Tratado de Paz, Amistad y Comercio entre Guatemala y El Salvador el 20 de julio de 1906 a bordo del crucero americano Marblehead. Al respecto, Estrada Cabrera envió una misiva al general Porfirio Díaz en los siguientes términos: «A su Excelencia, el señor general don Porfirio Díaz, presidente de los Estados Unidos Mexicanos. Grande y Buen Amigo: Tanta honra como satisfacción me cabe al manifestar a Vuestra Excelencia que el Convenio de Paz y Arbitraje que se firmó a bordo del crucero americano Marblehead el 20 de julio anterior, fue oportunamente aprobado en todas sus partes por mi Gobierno y ha tenido ya la aprobación de la Asamblea Nacional Legislativa; lo cual no dudo será grato a Vuestra Excelencia que de modo tan generoso se sirvió dirigirme la iniciativa de este arreglo, que puso término muy digno a la emergencia entre esta República y las de El Salvador y Honduras».[37]

Del 23 de julio al 27 de agosto de 1906, Guatemala estuvo representada en la tercera Conferencia Internacional Americana por el licenciado Antonio Batres Jáuregui, quien escribió un detallado reportes que fue impreso en toda su extensión en varias tiradas del Diario Oficial El Guatemalteco. El principal acuerdo fue sobre Derecho Internacional: se ratificó la adhesión al principio de arbitraje y se recomendó la reorganización de la oficina de las repúblicas americanas encargada de coadyuvar a la efectividad de los pactos.[38]

El libro de Zelaya fue refutado por Enrique Gómez Carrillo en su obra Zelaya y su libro, con frases como estas:
  • «Además de ser el tirano de su patria, quiso ser el señor absoluto del resto de Centroamérica. Sus hazañas, sus aventuras y sus correrías, más allá de sus fronteras, son tan extraordinarias que casi parecen una leyenda de tiempos remotos. Loco de vanidad, sentíase capaz de conquistar a todos sus vecinos. Tenía un alma de sátrapa persa.»[39]
  • «Pero, por fortuna para aquellas tierras ahí estaba Estrada Cabrera, culto, noble, desinteresado, patriota, serio, resuelto y enérgico, que oponía a sus planes criminales la tranquila defensa de la legalidad. Si Zelaya odia a Estrada Cabrera, en efecto, es porque jamás pudo ni conmoverlo ni atemorizarlo. ¡Y vaya si hizo esfuerzos por derrocarlo! Sólo que Guatemala no es un país que se deje invadir.»[39]
  • «Estrada Cabrera, en efecto, es en Centroamérica el mandatario ideal. ¡Cuantas veces lo hemos dicho! Y cada día estamos más convencidos de que no nos equivocamos. Porque realmente si hay hombre lleno de grandes, de nobles, de inquebrantables cualidades, es éste.»[39]

El 6 de mayo de 1907, el ministro mexicano Gamboa deja Guatemala para irse a El Salvador, por dirección expresa de su presidente, Porfirio Díaz, usando como pretexto el asesinato de Manuel Lisandro Barillas en México. Díaz tenía la intención de invadir a Guatemala en represalia, pero al final se convenció de no hacerlo cuando se dio cuenta de que un general triunfador en Guatemala sería un duro contendiente en las elecciones presidenciales mexicanas;[13] Díaz, además temía las posibles represalias que a su vez podrían adoptar los Estados Unidos ante una invasión mexicana a su aliado centroamericano.[40]

En 1910, el general José Santos Zelaya, partió al exilio a París tras ser derrocado en Nicaragua. El mismo Estrada Cabrera apoyó a los rebeldes nicaragüenses, quienes a su vez contaron con el apoyo del Gobierno de Washington. Cuando Zelaya llegó a París, empezó a ser atacado por Enrique Gómez Carrillo por instrucciones del presidente guatemalteco. Dada su enemistad con los norteamericanos por la cuestión del canal, Zelaya publicó un libro para ilustrar a la opinión pública mundial sobre la intervención norteamericana en Nicaragua y el apoyo que el Gobierno guatemalteco había prestado a sus rivales.

Los escritores Ruben Darío (nicaragüense) y José María Vargas Vila (colombiano, cónsul de Nicaragua en París bajo el Gobierno de Zelaya) tomaron partido por Zelaya, e informaron a éste que Gómez Carrillo no sólo lo podía atacar con su pluma, sino que también con su espada, ya que era un diestro espadachín que podía retarlo a duelo en cualquier momento.[10] Otro defensor de Zelaya fue Genaro Cavestany, quien en su libro Gómez Carrillo sigue mintiendo. Ricardo Blasco es un embustero relata como Carrillo consiguió la Legión de Honor y sus credenciales diplomáticas en forma fraudulenta. Tras retarlo a duelo, Carrillo recibió un nuevo ataque: Cavestany indicó que en el libro La Vida de Estrada Cabrera, Gómez Carrillo había injuriado al presidente al decir que su padre era Pedro Monzón. Ante esta acusación tan severa, y que le podría provocar disgusto serios con Estrada Cabrera, Gómez Carrillo dio por zanjado el asunto y la querella con Zelaya quedó en el olvido. Pero no fue del todo inútil su disputa con el expresidente nicaragüense: el Gobierno guatemalteco lo nombró cónsul de Guatemala en Madrid, además de París y Hamburgo.[10]

No era Gómez Carrillo el único escritor de renombre que se dedicaba a apoyar las políticas de Estrada Cabrera. También estaba José Santos Chocano. Se cuenta que en una oportunidad, cuando Santos Chocano fue a Madrid para editar su famoso libro de poemas Alma America en 1907, se produjo el siguiente intercambio:
- Gómez Carrillo: «¡Ah, el olímpico don Santos Chocano! ¿Qué se trae ahora?»
- Santos Chocano: «Nada, que escribo al licenciado Estrada Cabrera, al estadista más grande de nuestro Continente.»
- Gómez Carrillo: «Bueno, pues dile que has conocido a su mejor amigo en Europa.»[10]

El redentor indígena de Totonicapán[editar]

Lema del líder indígena de Chitamango:

«Debe desaparecer la raza de los ladinos; ellos son los de la raza que nos han despojado de las herencias de nuestros padres; somos fuertes y yo traigo el mandato de arriba para acabar de una vez con los opresores y los esclavizadores»
—Tomado de: Hernández de León, F. El Libro de las Efemérides Tipografía Sánchez y de Guise, Guatemala. 1930[41]

En julio de 1905 surgió un líder indígena en Chitamango, Totonicapán. El movimiento indígena creció, pero el 23 de julio un delator los denunció ante el Jefe Político de Totonicapán, David Camey. Este tomó las debidas precauciones y para el 26 ya habían batido cruelmente a los indígenas y apresado al redentor, quien fue enviado a prisión en donde soportó las torturas y no tomó alimentos, sin lamentarse del dolor físico ni de la traición.[42]

Lamentablemente, el nombre del redentor indígena no queda registrado en la historia, ya que el expediente del caso fue requisado por Estrada Cabrera y almacenado en su residencia de La Palma, en donde se perdió durante el saqueo que se hizo después del derrocamiento del presidente en abril de 1920.[43]

Atentado de «La bomba»[editar]

Cuando ya había terminado la guerra con Regalado, el 22 de abril de 1907 apareció en El Guatemalteco el Decreto No. 672 de la Secretaría de Gobernación y Justicia. En este decreto, Estrada Cabrera y su Consejo de Ministros conceden amplia amnistía a todos los guatemaltecos culpables de delitos políticos y comunes cometidos con anterioridad a la fecha del presente Decreto.[33]

El Guatemalteco en un alcance al número 79 del 29 de abril de 1907 publicó lo siguiente:
«CRIMINAL ATENTADO. A las ocho de la mañana de hoy, en ocasión de que el señor Presidente de la República, Licenciado don Manuel Estrada Cabrera, salió en carruaje de su casa de habitación y se dirigía hacia el Sur de la ciudad con el laudable objeto de inspeccionar por sí mismo las obras de civilización y progreso que tiene ya concluidas y las de beneficiencia en construcción, una mina cargada con dinamita y puesta en ejercicio por medio de un aparato eléctrico, hizo horrible explosión en la 7a. Avenida Sur, entre la 16 y 17 Calle Oriente. La detonación fue espantosa y se oyó en toda la ciudad; pero afortunadamente, para bien de la Patria, los efectos de la máquina estuvieron muy lejos de secundar los propósitos altamente odiosos de sus criminales autores».[44]

Irónicamente, los hermanos Enrique y Jorge Ávila Echeverría, junto con Julio Valdés Blanco y Baltasar Rodil planearon y ejecuraton un atentado contra Estrada Cabrera el 29 de abril de 1907, el cual se conoce en la historia guatemalteca como el atentado de «La Bomba». Los hermanos Echeverría y sus compañeros eran de posición económica solvente y habían estudiado en universidades extranjeras pero al regresar al país se encontraron con un estado de cosas en que predominaba el servilismo y el abuso de poder. Cuando decidieron atentar contra la vida del presidente planearon al detalle un atentado con explosivos; todo fue meticulosamente preparado: los explosivos, los detonadores de hierro, la caja de hierro macizo, la complicidad del cochero del presidente,[Nota 19] la hora y el punto precisos.[45]

El día planeado para el atentado, el 9 de abril, el presidente viajaba en su coche en compañía de su hijo de 13 años Joaquín y su jefe del Estado Mayor, general José María Orellana.[Nota 20] A las 10 de la mañana el carruaje pasó por la esquina de la 7 avenida Sur entre 16 y 17 calles de la Ciudad de Guatemala y en ese momento explotó la bomba. Sin embargo, por un error de cálculo, Estrada Cabrera y sus acompañantes salieron ilesos; sólo el cochero y uno de los caballos fallecieron destrozados.

Ejemplo de las manifestaciones de adhesión al presidente que aparecieron en el periódico oficial El Guatemalteco:

«Asamblea Nacional Legislativa: Jamás pudo la Representación Nacional presentir que la perversidad y el crimen llegaran al punto de fraguar un atentado tan abominable como el que tuvo lugar en la mañana de hoy, por modo alevoso y premeditado con cinismo horrendo; del cual os salvasteis por fortuna, para que la República no cayese en horrenda anarquía, llenándose de sangre, de luto y de dolor los corazones de todos los buenos ciudadanos. La Asamblea Legislativa, en nombre del pueblo de Guatemala, que representa, rechaza con profunda indignación el hecho infame que ha venido a conmover doloramente los ánimos y a sumir en honda amargura a vuestra respetable familia y al inmenso círculo de vuestros admiradores y amigos.

No pudiendo cumplir el nefando designio de cortar el vuelo a vuestras levantadas aspiraciones, a atentar contra la existencia del Benemérito Jefe, del ilustre Presidente, a quien tanto debe y de quien tanto espera la Nación.»
—Tomado de: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central Manifiestos de adhesión para el Benemérito Señor Presidente de la República 9 de mayo de 1907«Manifiestos de adhesión para el Benemérito Señor Presidente de la República». El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central. 9 de mayo de 1907. 


El 2 de mayo de 1907, fue nombrado como Director General de Policía Emilio Ubico,[37] hermano de Arturo Ubico Urruela, quien era el presidente de la Asamblea Nacional Legislativa, y tío de Jorge Ubico Castañeda, futuro presidente de Guatemala y en ese entonces Jefe Político de la Verapaz. El nuevo director de la policía fue quien disparó al cadáver de Edgar Zollinger el día de la muerte de José María Reina Barrios y a quien el pueblo guatemalteco había apodado el «matamuertos».[46] Pocos días después, la Asamblea emitió el siguiente decreto 737, en donde prohíbe la importación y el uso de explosivos y máquinas destinadas a hacer estallar éstos, sin que el pedido de ellos haya sido autorizado previamente por los Ministerios de Fomento y de Guerra.[47]

Durante los siguientes 22 días, los cuatro conspiradores huyeron por las callejuelas y rincones de la ciudad tratando de salir de ella. Incluso sus familiares sufrieron persecución y encarcelamiento. Por fin, luego de días de incertidumbre, Rufina Roca de Monzón les proporcionó refugio en el segundo piso de su casa en el No.29 del Callejón del Judío de la Ciudad de Guatemala, pero un espía los delató y a las 3 de la mañana del 20 de mayo la casa fue rodeada por un fuerte destacamento de soldados. La tropa derribó a culatazos la puerta de la casa e intentaron subir por las escaleras que conducían al segundo piso; en ese momento se inició el intercambio de fuego. Hacia las seis de la mañana, los conspiradores se encontraban agotados y sin cartuchos. Entonces decidieron cumplir su pacto y morir antes de ser atrapados por el Gobierno: Se colocaron en línea y se suicidaron dándose cada uno un disparo en la sien.[48] El diario oficial Diario de Centro América, llegó incluso a publicar el informe de la detallada autopsia hecha a los autores del malogrado magnicidio.[49]

Al mismo tiempo que los perpetradores del atentado intentaban huir, se producían muestras de adhesión al presidente, provenientes de todos los clubes liberales del país y de cuanta entidad gubernamental existía. Estas fueron publicadas en las primeras planas de los periódicos oficiales El Guatemalteco y Diario de Centro América; fue tal la cantidad de estos «manifiestos» que no terminaron de publicarse sino hasta finales de junio de 1907, aunque fueron enviados el mismo día del atentado.[50] [51]

En cuando al cochero, éste había sido sepultado con pompa y honores e incluso la Asamblea Nacional emitió un decreto otorgando una pensión vitalicia a su familia, pero cuando se supo que había sido cómplice del atentado su tumba fue saqueada por desconocidos y la pensión revocada.[52]

Atentado de «Los cadetes»[editar]

Tumba y monumento de los cadetes caídos tras el atentado del cadete Víctor Manuel Vega en contra de Estrada Cabrera. La tumba se encuentra en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala.

Para 1908, la Iglesia de Santo Domingo había cambiado el recorrido de su solemne de Viernes Santo para pasar frente a la casa de habitación del presidente, situada en la Séptima Avenida Sur de la Ciudad de Guatemala. Este circunstancia fue tomada en cuenta por varios cadetes y oficiales de la Escuela Politécnica, quienes advirtieron que el capirote del traje de cucurucho[Nota 21] era ideal para esconder a posibles conspiradores. Los cadetes concibieron un plan sencillo: aprovechando que la procesión iba a pasar frente a la case del presidente, iban a ir disfrazados de cucuruchos e iban a invadir la casa presidencial y apresar a Estrada Cabrera. Pero para el Miércoles Santo de ese año los conjurados estaban presos: dos de ellos, durante una borrachera en una fonda, habían hablado de más y habían terminado en la cárcel. Estrada Cabrera, una vez que supo de la conjura, puso palizadas frente a su casa, prohibió que la procesión pasara frente a la misma, y eliminó el uso de los capirotes en el traje de cucuruchos.[53]

El 20 de abril de 1908, durante la recepción oficial del nuevo ministro plenipotenciario de los Estados Unidos en el Palacio de Gobierno, el cadete de la Escuela Politécnica Víctor Manuel Vega, en venganza por la prisión y torturas de sus jefes y amigos, le disparó a Estrada Cabrera a quemarropa un proyectil que milagrosamente sólo hirió a éste en el dedo meñique. Este hecho ocurrió durante un acto oficial en el Palacio de Gobierno. Enfurecido y a modo de escarmiento popular, Estrada Cabrera ordenó fusilar a prácticamente toda la compañía de caballeros cadetes a la cual pertenecía el cadete Vega, a excepción de dos, Rogelio Girón y Manuel Hurtarte, quienes fueron llevados a la penitenciaría central sin darles razón alguna. En cuanto al cadete Vega, este había muerto en el lugar donde intentó perpetrar el magnicidio, cayendo a los pies de Estrada Cabrera al ser alcanzado por las balas de los guardias de éste. El presidente ordenó que la escuela militar fuera disuelta, el edificio[Nota 22] demolido y que se regara sal sobre los cimientos.[54] Numerosos militares fueron encarcelados, incluyendo algunos generales allegados al presidente.

Nuevamente se publicaron extensas «Manifestaciones de Adhesión» para el «Benemérito de la Patria».[55]

Educación[editar]

En 1907 Enrique Gómez Carrillo le dedica su obra Alma Japonesa a Estrada Cabrera de este modo:
«Al Presidente Estrada Cabrera, que ha sabido hacer del culto de la enseñanza popular una religión moderna, dedica este libro su amigo y admirador, Enrique G.C.»

Las Fiestas Minervalias continuaron con gran pompa y las artes fueron promovidas: por ejemplo, en marzo 1907, el diario oficial El Guatemalteco publicó una nota en la que se autoriza la contratación de una Compañía de Opera Italiana para trabajar en el Teatro Colón;[56] aunque, por otra parte, a raíz del atentado de los cadetes en 1908, Estrada Cabrera mandó a llamar a todos los profesores y profesoras y los reprendió severamente y con epítetos altisonantes indicándoles que no iba a tolerar que estuvieran «educando a conspiradores». Los maestros tuvieron que asistir obligatoriamente a esta reprimenda, puesto que fueron enviados por el ministro de Instrucción del presidente.[57]

Durante el gobierno de Estrada Cabrera, la Universidad Nacional[Nota 23] estaba a cargo del secretario de Instrucción y el mandatario tenía la potestad de nombrar al profesorado de las Escuelas Facultativas. Aquí se muestra un decreto por medio del cual el presidente nombra al profesorado:

Se nombra el profesorado de la Escuela de Medicina y Farmacia
Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala 5 de febrero de 1907.
En vista de lo solicitado por el Decano de la Facultad de Medicina y Farmacia,
El Presidente Constitucional de la República,
ACUERDA:
Organizar de la manera siguiente, el Profesorado de la Escuela en referencia: (y se muestran a continuación todos los nombres de los profesores).

—Tomado de: El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central, 10 de febrero de 1907[58]

En 1908, el presidente quería ver cómo iban los preparativos de la Huelga de Dolores de los estudiantes de la Universidad Nacional; por esa razón ordenó a los miembros de su guardia personal que le abrieran paso en la Facultad de Derecho y Notariado del Centro, en la 9a. Avenida de la ciudad capital. Sin embargo, los miembros de su guardia (quienes eran prácticamente analfabetos) entraron a la Facultad por la fuerza, lo que provocó un serio altercado con los estudiantes, que se saldó con la muerte de uno de éstos. Ante tal desastre imprevisto, Estrada Cabrera prefirió retirarse, y los estudiantes, por su parte, suspendieron la publicación del periódico estudiante No nos Tientes y el desfile bufo. Ninguna de las dos tradiciones volvió a aparecer sino hasta en 1921, cuando ya había sido derrocado el presidente.

En 1910, ya en su lecho de muerte, el poeta cubano radicado en Guatemala José Joaquín Palma rompió su silencio e hizo saber a la sociedad guatemalteca que había sido él quien había escrito la letra del Himno Nacional de Guatemala que hasta entonces había aparecido como de autor «anónimo»; el Gobierno y los intelectuales guatemaltecos le rindieron sendos homenajes; el gobierno se emitió un acuerdo el 15 de septiembre de 1910 en el que se indica que en las minervalias de ese año se otorgue una medalla de oro a José Joaquín Palma, la cual llevaba en el anverso el escudo de la República y, en el reverso, la leyenda siguiente: «El Gobierno de Guatemala, al inspirado poeta José Joaquín Palma, autor de la letra del Himno Nacional.» El 15 de septiembre de 1911, y ya cuando el poeta Palma había fallecido, el presidente homenajeó también al maestro Rafael Álvarez Ovalle, autor de la música del himno.

Familia del presidente[editar]

Asilo «Doña Joaquina» en el «Boulevar 30 de junio» (Paseo de la Reforma), construido durante el Gobierno del licenciado Estrada Cabrera y destruido por los terremotos de 1917/18.

El 3 de julio de 1908 murió la madre del Presidente, Joaquina Cabrera, con quien el mandatario estaba muy apegado; se declaró luto nacional hasta el 11 de julio y se escribieron poemas en su memoria, tales como los Mater Admirabilis que escribieran los poetas extranjeros José Santos Chocano y Ruben Darío. Por su parte, el 9 de abril de 1910 falleció su primera esposa, Desideria Ocampo, quien murió en Niza, Francia, a donde Estrada Cabrera la había enviado para que recibiera tratamiento para la tuberculosis que sufría. Ese mismo año falleció Diego Estrada, primogénito del presidente, tras padecer una larga enfermedad.[59]

Su sobrina María Albaudín se casó con el insigne periodista español Pedro González-Blanco, quien se encontraba viajando en América junto a su amigo José Santos Chocano.[60]

Tercer período presidencial (1911-1917)[editar]

Mapa de rutas de la «Flota Blanca» de la United Fruit Company, la cual tenía el monopolio de transporte de carga y personas desde y hacia Puerto Barrios, tras las generosas concesiones otorgadas por Estrada Cabrera.

El presidente fue re-electo para un tercer período presidencial con una inmensa mayoría de más de quinientos mil votos, que a todas luces resultaba un fraude electoral, si se toma en cuenta que las elecciones de Brasil del mismo año sólo reportaron trescientos mil votos y que mientras que Brasil tenía una población de 14 millones de habitantes, Guatemala únicamente contaba con 2 millones. Sin embargo, el pueblo guatemalteco se encontraba bajo tal represión, que no hubo protestas al respecto.[61]

Revolución Mexicana y la República Suroriental[editar]

Para 1913 ya había caído el presidente mexicano Porfirio Díaz tras el estallido de la guerra civil provocada por la Revolución Mexicana, y el presidente era el general Victoriano Huerta, quien estaba combatiendo revueltas en varios frentes. Uno de los frentes era en Chiapas, en donde se encontraban las tropas del general revolucionario Venustiano Carranza. Uno de los lugartenientes de Carranza, el general Ricardo Carrascosa, viéndose perdido se refugió en Guatemala, país en el que se había educado. Al enterarse de esto, Estrada Cabrera lo mandó a llamar y le ofreció armas, soldados y frontera libre para que atacara a las fuerzas de Huerta en Chiapas; Carrascosa aceptó pero fue derrotado nuevamente por las fuerzas presidenciales mexicanas.

Tras la segunda derrota, Carrascosa nuevamente se refugió en Guatemala, y otra vez fue llamado por Estrada Cabrera; pero esta vez, la proposición fue increíble: el presidente guatemalteco le ofreció armas, dinero y soldados si aceptaba luchar contra México y apoderarse de los territorios de Soconusco, Lacantún y Chiapas, los que junto con parte del departemento guatemalteco de El Petén se convertirían en la república independiente llamada «República Suroriental».[62] Carrascosa se negó a perpetrar esta traición y entonces fue llevado a prisión en el Convento de San Francisco, de donde se escapó tras sobornar y secuestrar a su captor, para refugiarse como preso político en la embajada mexicana, que era dependencia del Gobierno de Huerta. Tras ganar las tropas de Carranza, Carrascosa regresó a México cuando el nuevo presidente mexicano amenazó con invadir Guatemala si a éste no le era permitido salir del país.[63]

Política exterior[editar]

Al principio de la Primera Guerra Mundial en 1914, el Gobierno se declaró neutral en el conflicto; en ese momento, los Estados Unidos todavía no participaban en la guerra. Esto cambió en 1917, cuando el presidente norteamericano Woodrow Wilson declaró la guerra al Imperio Alemán y solicitó a sus aliados de América Latina que hicieran lo mismo.[17]

En 1916 se reconoció al Gobierno de facto de Venustiano Carranza en México.

Economía[editar]

Mapa de los ramales ferroviarios en Guatemala y El Salvador, los cuales eran propiedad de la IRCA, la subsidiaria de la UFCO que controlaba el ferrocarril en ambos países, mientras el único puerto en el Atlántico era controlado por la Great White Fleet, marina mercante también propiedad de la UFCO.

En 1912 la UFCO adquirió las acciones del Ferrocarril Central, Occidental y de Ocós, con lo cual se formó la International Railways of Central America (IRCA) de la que la compañía frutera era principal accionista. También se le concedió el contrato para colocar la línea de telégrafo de la Ciudad de Guatemala a Puerto Barrios. Se inició así el cultivo de banano en Izabal y el período de hegemonía de la frutera en Guatemala.[64]

Se ajustó un convenio entre los tenedores de bonos de la deuda inglesa y el Secretario de Hacienda y las rentas de Guatemala fueron de quinientos millones contra cuatrocientos millones de pesos en gatos, resultando en un superávit de cien millones. La cosecha de café, principal producto de exportación de los Gobiernos liberales desde Barrios hasta Ubico, osciló entre ocho y doce dólares por quintal.

Intentos de derrocamiento[editar]

En septiembre de 1915 y enero de 1916 hubo tres insurrecciones en Guatemala, que fueron rápidamente sofocadas:

  1. Desde México, comandado por el general Isidro Valdés y el doctor Toledo López.
  2. En Huehuetenango, en donde las fuerzas se lanzaron tiros inefectivos con un barranco de por medio.
  3. En El Petén, donde caudillos rivales se pelearon entre sí.[65]

Familia del presidente[editar]

En 1910 fallecieron Desideria Ocampo, la esposa y Diego Estrada, el primogónito del presidente, víctimas de enfermedades crónicas. Y en 1913, tras una discusión con el presidente, se suicidó su hijo Francisco Estrada, quien acababa de regresar a Guatemala procedente de Europa.[66]

Cuarto periodo presidencial y derrocamiento (1917 - 1920)[editar]

Gabinete:

José Santos Chocano, poeta, político y diplomático peruano

Papel de José Santos Chocano:

Tras salir de México por no estar de acuerdo con ninguna de las facciones en conflicto durante la Revolución Mexicana, el poeta José Santos Chocano regresó a Guatemala, en donde Estrada Cabrera le dio un puesto de ministro en su gabinete. A pesar de ser peruano, estuvo junto al Presidente en la residencia presidencial de La Palma hasta el último momento, tratando de hacer entrar en razón a Estrada Cabrera ante el acoso de las fuerzas unionistas, diciéndole: «Aquí sólo hay dos caminos que tomar: o nos fugamos o rompemos con toda nuestra fuerza contra los unionistas, arrasando la ciudad hasta aniquilarlos; pero el camino en que vamos conduce a la ruina».[67] Luego que Cabrera fuese depuesto en abril de 1920, Chocano fue apresado y condenado a muerte, pero se salvó por intercesión del Papa, el rey Alfonso XIII de España, los presidentes de Argentina y Perú, así como varios escritores de América y Europa.

Electo con la absurda cantidad de 10 millones de votos, Estrada Cabrera inició su carto período presidencial.[68]

Los terremotos de 1917-18[editar]

Efectos del terremoto de 1917-18 en Guatemala.

Puede afirmarse que el inicio del declive de la presidencia del licenciado Estrada Cabrera comenzó con los terremotos que se iniciarion el 17 de noviembre de 1917, y no pararon hasta en los primeros días de enero de 1918. Los terremotos se concentraron en la Ciudad de Guatemala y aunque no hubo que lamentar una gran cantidad de muertes, sí se destruyeron numerosos edificios oficiales y particulares, que habían sido construidos en los Gobiernos de Reina Barrios (Pabellón de la Exposición Centroamericana, Palacio del Bulevar 30 de junio) y Estrada Cabrera (Asilo para Damas «doña Joaquina»). Es por esta razón que mucha de la obra de ambos presidentes ha sido olvidada por generaciones posteriores.

En el Diario de Centro América, después de publicar dos ediciones diarias reportando los desastres, se pasó a hacer crítica al Gobierno, por la lenta e ineficiente respuesta al desastre.[69] En uno de los artículos de opinión de este periódico oficial, se llegó a decir que las imágenes religiosas de algunos templos católicos de la ciudad se habían salvado, porque al momento del primer terremoto «ya no quisieron seguir en una ciudad en donde imperaba el lujo excesivo, la impunidad y el terror».[69]

Por otra parte, se dice que existen leyes «excelentes» para la reconstrucción, pero que éstas «no se cumplen». También se dijo que estaba ocurriendo un fenómeno que se daba siempre en casos de cataclismos como éstos «se emiten leyes y reglamentos a diario, pero lo que se necesita es de su correcta ejecución diaria, y no de tantos reglamentos»;[69] y se publica en primera plana tres meses después de los terremotos que «todavía hay escombros por toda la ciudad».[69]

El propio Diario de Centro América era editado entre escombros; pero a pesar de ello, logró tirajes de ejemplares de media hoja, a veces hasta dos al día durante la crisis.[70]

La Comisión de Hacienda encargada de la reconstrucción de la ciudad después del terremoto al fin decidió crear un Banco Nacional Privilegiado con un capital de 30 millones de pesos (que provendrían de un préstamo a bancos extranjeros), lo cual hundió la economía nacional. Debe destacarse que uno de los miembros directivos de esta comisión fue Carlos Herrera y Luna, quien sería luego presidente de Guatemala.

En una entrevista de 1970, el crítico literario alemán Günter W. Lorenz preguntó a Miguel Angel Asturias por qué empezó a escribir, y el novelista respondió: «Sí, a las 10:25 de la noche del 25 de diciembre de 1917, un terremoto destruyó mi ciudad. Vi algo parecido a una inmensa nube ocultar la enorme luna. Yo estaba en un sótano, un agujero, una cueva o algún lugar parecido. Fue entonces que escribí mi primer poema, una canción de despedida a Guatemala. Más tarde, estuve enojado por las circunstancias en que se removieron los escombros y por la injusticia social que llegó a ser tan aparente.»[71] Esta experiencia a la edad de 18 años, llevó Asturias a escribir «Los mendigos políticos», un cuento inédito que más tarde se convertiría en su primera novela: El Señor Presidente.[72]

Primera Guerra Mundial[editar]

Al mismo tiempo que se publican las terribles noticias de los terremotos, aparecen también las últimas informaciones sobre los acontacimientos de la Primera Guerra Mundial, ante la cual el Gobierno de Estrada Cabrera se había mantenido neutral; sin embargo, por su condición de aliado de los Estados Unidos, finalmente declara la guerra a Alemania en abril de 1918.[69] Para entonces, Alemania y Austria estaban prácticamente derrotadas por las fuerzas de Francia y de Inglaterra.

En Guatemala, se intervinieron por el Gobierno las compañías alemanas:

  • De luz eléctrica de Guatemala,
  • Ferrocarril Verapaz
  • Eléctrica y de Teléfonos de Quetzaltenango.

Partido Unionista[editar]

Retrato del presidente Manuel Estrada Cabrera durante su último mandato presidencial.

La oposición se inició cuando el obispo Piñol y Batres inició sus sermones contra el Gobierno en la Iglesia de San Francisco en 1919, por instrucciones de su pariente Manuel Cobos Batres; por primera vez la Iglesia Católica pronunciaba un discurso opuesto a las políticas del presidente. Por otra parte, Cobos Batres consiguió entusiasmar a los líderes conservadores José Azmitia, Tácito Molina, Eduardo Camacho, Julio Bianchi y Emilio Escamilla, para formar un Partido que se revelara contra el férreo gobierno de Estrada Cabrera. El partido inicia su actividad política con el apoyo de muchos sectores entre los que destacaron los estudiantes de la Universidad Estrada Cabrera,[Nota 24] y los obreros de la capital, quienes bajo el liderazgo de Silverio Ortiz fundaron el Comité Patriótico de Obreros.[24]

El nuevo partido se llamó Unionista a propuesta de Tácito Molina, para diferenciarlo tanto del Partido Liberal como del Conservador y poder reunir en sus filas a todos aquellos «hombres de buena voluntad, amantes de la libertad y la democracia, y con el ideal de la unión centroamericana». La primera sede oficial del partido, inaugurada en 1920, fue una casa en propiedad de la familia Escamilla situada en la esquina sudeste de la 4.ª. Avenida y la 12 calle de la zona 1 y la cual fue pronto conocida como la «Casa del Pueblo».[73] Tácito Molina fue también el encargado de redactar el acta de fundación del Partido, misma que fue suscrita por 51 ciudadanos, el 25 de diciembre de 1919, y fue conocida como el Acta de los Tres Dobleces porque las firmas se añadieron en una hoja de papel doblada tres veces. El documento se hizo circular en la capital de Guatemala hasta el 1° de enero de 1920, habiendo sido depositada una copia de la misma debajo de la puerta de cada casa.[74]

El tiempo de Cabrera ha llegado: el Partido Unionista se lo lleva después de que el presidente ha destrozado a los hijos de Guatemala, mientras que Cristo le recuerda a Guatemala que debe perdonar. Nótese que Estrada Cabrera viste como en el retrato oficial de su presidencia.

Estrada Cabrera se vio obligado a aceptar la oficialización del Partido Unionista, ya que tenía la presión política interna y la internacional. El 1° de marzo de 1920 en la inauguración del período de sesiones de la Asamblea Nacional Legislativa, se reconoció al partido quedando así oficializada su existencia. A partir de entonces, Estrada Cabrera reiteró públicamente su voluntad de atender los deseos de la comunidad internacional para dar mayor apertura política, pero seguían arrestando a los simpatizantes unionistas. El 11 de marzo de 1920, los unionistas convocaron a una manifestación en la que participaron miles de ciudadanos, siendo abanderado de aquella manifestación el ciudadano y dirigente unionista José Azmitia. Pero esta manifestación fue reprimida por el Gobierno; el Ejército disparó contra los indefensos manifestantes, lo que unió a la población y a la comunidad internacional en contra de que Estrada Cabrera continuara en el poder. El presidente se dio cuenta entonces de que el pueblo ya no era dócil y manejable y para entonces, se habían organizado más de 150 clubes o filiales del partido en todo el país. El 18 de marzo todo el personal de correos y aduanas se unó al nuevo partido, acción que fue inmediatamente imitada por el personal de telégrafos.[75]

La Asamblea Nacional Legislativa, dirigida entonces por Adrián Vidaurre, quien había sido un alto funcionario durante la mayor parte del Gobierno cabrerista, declaró mentalmente incapaz al presidente para gobernar, y designó al ciudadano Carlos Herrera y Luna como presidente interino.[Nota 25] A partir de este momento, hasta quienes le apoyaron y alabaron durante su largo gobierno, le dieron la espalda; un ejemplo fue que en el nombramiento de un nuevo gabinete, poco antes de la caída, figuraba como ministro de Fomento el coronel Jorge Ubico Castañeda, quien pocos días después se presentaría ante la Asamblea Nacional, asegurando estar en contra de la «tiranía». La Asamblea Nacional declaró a Manuel Estrada Cabrera mentalmente incompetente para gobernar, mediante Decreto No. 1022, el 8 de abril del 1920.

Finalmente llegó la lucha armada, ante la cual el presidente luchó enconadamente desde su residencia oficial de La Palma hasta que fue derrotado tras cruentos combates durante la llamada «Semana Trágica»'. Desde ese punto, Estrada Cabrera cañoneó, con ayuda de los cuarteles Matamoros y San José, a las fuerzas unionistas, en un último intento por conservar el poder que había tomado en 1898 y mantenido, a través de amañadas reelecciones en 1905, 1911 y 1917.[6] Estrada Cabrera también bombardeó la Ciudad de Guatemala desde La Palma en un intento de atacar el supuesto cuartel general de los Unionistas en la Finca El Zapote. Finalmente, se rindió el 14 de abril de 1920 junto con el único colaborador que estuvo con él hasta el final: el poeta peruano José Santos Chocano. Aquel 14 de abril de 1920 le llamaban «El Bárbaro de La Palma», «El Usurpador», «El Réprobo», «El Autócrata»; atrás quedaban los tiempos de gloria en que a don Manuel Estrada Cabrera le llamaban «El Benemérito de la Patria», «El Protector de la Juventud», «El Insustituible», los mismos que ahora lo despreciaban en sus escritos.[6] Tras rendirse, una multitud saqueó su finca, la cual estaba ubicada en el área donde se encuentra el Estadio Mateo Flores, zona 5, desde 1950.

En lugar de huir al exilio decidió defenderse de los cargos que se le imputaron, siendo el único perseguido de todos los de su Gobierno. Pasó sus últimos días preso en una residencia privada en la Ciudad de Guatemala trabajando en su defensa legal, y murió en dicha casa en 1924.[6]

Servilismo[editar]

Durante el Gobierno del licenciado Estrada Cabrera se dieron casos extremos de servilismo. Por ejemplo:

  • La Procesión del Santo Entierro del Templo de Santo Domingo desvió su recorrido para pasar frente a la casa de habitación del Gobernante.[76] Esto fue prohibido después de que se utilizara a la procesión como disfraz para internar asesinar al presidente en 1908.
  • En 1917 el compositor guatemalteco Julián Paniagua Martínez escribió el «Himno a Estrada Cabrera», con letra de Roger Barrios.
  • Tras morir la madre de Estrada Cabrera el 3 de julio de 1908, la prensa y la sociedad guatemaltecas seguían celebrando su natalicio cada 21 de agosto, como que si todavía estuviera viva. Incluso el poeta nicaragüense Rubén Darío escribió el poema Mater Admirabilis en honor a doña Joaquina el 21 de agosto de 1915.[77]
  • El 21 de noviembre de 1917 la Asamblea Legislativa mandó colocar en la casa natal del presidente en Quetzaltenango una placa de mármol que contenía la fecha de nacimiento y los decretos restableciendo la enseñanza pública e instituyendo las fiestas de la niñez.[78]
  • Se creó la «Universidad de Guatemala», que pasó a llamarse «Universidad Estrada Cabrera», por decreto legislativo del 2 de mayo de 1918,[79] otorgándole el primer doctorado Honoris causa al presidente.[80]
  • El carácter dictatorial de su gobierno no impedía que, para las campañas de reelección, recibiera cartas de apoyo firmadas por ilustres personalidades del país, como los escritores Enrique Gómez Carrillo, Flavio Herrera o Carlos Wyld Ospina, o que Rafael Arévalo Martínez lo llamara «un gran hombre patrio» durante un discurso en las Minervalias de noviembre de 1917.[6]

Legado[editar]

Fiestas Minervalias[editar]

Durante su Gobierno, el licenciado Estrada Cabrera estableció las «Fiestas Minervalias» que se conducían en honor a la «Juventud Estudiosa» del país, pero que en realidad eran la principal asamblea para glorificar al presidente. Como parte de estas celebraciones, el Gobierno erigió templos a la diosa griega Minerva en todas las cabeceras departamentales del país. Los templos más impresionantes fueron el de Quetzaltenango (tierra natal del presidente) y el de la Capital de Guatemala, el cual fue construido en 1901 y se encontraba donde actualmente se encuentra el Diamante de Béisbol «Enrique Torrebiarte» y a la par del Mapa en Relieve en la zona 2 de la Ciudad de Guatemala.[Nota 26]

Templos y Fiestas de Minerva[editar]

Templo de Minerva
El Templo de Minerva de la Ciudad de Guatemala fue construido en 1901 en el Hipódromo del Norte de la Ciudad de Guatemala para celebrar las «Fiestas Minervalias». Fue demolido en 1953, durante el Gobierno de Jacobo Arbenz Guzmán. El resto de templos de las cabeceras departamentales todavía se encuentran en pié, siendo el principal el de la ciudad de Quetzaltenango.
Templo de Minerva de la ciudad de Guatemala en 1905, durante las Fiestas de Minerva de ese año.
Templo de Minerva de la ciudad de Guatemala en 1905, durante las Fiestas de Minerva de ese año.
Vista parcial del Hipódromo del Norte: Avenida Simeón Cañas, Parque de Béisbol y Templo de Minerva en 1905.
Vista parcial del Hipódromo del Norte: Avenida Simeón Cañas, Parque de Béisbol y Templo de Minerva en 1905.
Medallón conmemorativo al presidente Estrada Cabrera, por el decimoquinto aniversario de las Fiestas de Minerva.
Medallón conmemorativo al presidente Estrada Cabrera, por el decimoquinto aniversario de las Fiestas de Minerva.
Parque de béisbol «Enrique Torrebiarte» (entonces Diamente Minerva) antes de la construcción de la tribuna principal.
Parque de béisbol «Enrique Torrebiarte» (entonces Diamente Minerva) antes de la construcción de la tribuna principal.
Templo de Minerva de la ciudad de Quetzaltenango, Guatemala en 2014. Obsérvese el deterioro y que la inscripción del presidente Estrada Cabrera ha sido removida.
Templo de Minerva de la ciudad de Quetzaltenango, Guatemala en 2014.
Obsérvese el deterioro y que la inscripción del presidente Estrada Cabrera ha sido removida.

Las fiestas minervalias contaban con contribuciones de los mejores poetas y escritores nacionales y extranjeros. En 1902 Jose Santos Chocano escribió un poema llamado «Pro-Minerva» y Ruben Darío otro llamado «Pallas Athenea», ambos dedicados a Estrada Cabrera. Por su parte, el escritor guatemalteco Enrique Gómez Carrillo escribió un artículo celebrando como, mientras otros países celebran fiestas en honor a Marte, en Guatemala se hacían en honor a Minerva y la educación.[81]

Numerosos Templos de Minerva todavía se conservan en las cabeceras departamentales de Guatemala.

El Mapa en Relieve[editar]

Mapa en Relieve de Guatemala
El Mapa en Relieve de Guatemala fue construido por el insigne teniente coronel e ingeniero Francisco Vela en 1904 a petición expresa del presidente Estrada Cabrera. El Mapa está localizado en el Hipódromo del Norte en la zona 2 de la Ciudad de Guatemala. Originalmente se encontraba junto al Templo de Minerva, ; el mapa y el Templo de Minerva eran las atracciones principales durante las Fiestas Minervalias que se celebraban en el Hipódromo del Norte.
Vista parcial del Mapa en Relieve de Guatemala, 1905.
Vista parcial del Mapa en Relieve de Guatemala, 1905.
Miembros del Gabinete de Gobierno e invitados especiales observando el Mapa en Relieve en 1905. Al fondo, Templo de Minerva.
Miembros del Gabinete de Gobierno e invitados especiales
observando el Mapa en Relieve en 1905. Al fondo, Templo de Minerva.
Vista parcial del Mapa en Relieve de Guatemala, 2014.
Vista parcial del Mapa en Relieve de Guatemala, 2014.
Última piedra del Mapa en Relieve, que está en la localidad de Chemal en Los Cuchumatanes, 2014.Esta piedra fue colocada en ceremonia solemne por el presidente Estrada Cabrera en 1905.
Última piedra del Mapa en Relieve, que está en la localidad de Chemal en Los Cuchumatanes, 2014.
Esta piedra fue colocada en ceremonia solemne por el presidente Estrada Cabrera en 1905.

Muerte[editar]

Tumba de Manuel Estrada Cabrera en el cementerio de la ciudad de Quetzaltenango en 2014.

El 24 de septiembre de 1924 falleció víctima de pneumonía en la sencilla casa que le servía de cárcel; no había querido partir al exilio, a pesar de múltiples ofertas que se le hicieron: quería defenderse como abogado frente a las múltiples causas legales abiertas en su contra.

Su tumba se encuentra localizada en el cementerio general de la ciudad de Quetzaltenango en donde está sepultado junto a su madre; a simple vista puede pasar inadvertida, ya que no es una obra monumental, sino solamente un pequeño templo de estilo griego, el cual tiene escrito en su dintel «Estrada Cabrera».

Manuel Estrada Cabrera en la literatura[editar]

Numerosos libros han sido escritos con respecto al Gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. Por ejemplo, Rafael Arévalo Martínez fue autor de una detallada biografía de Estrada Cabrera, titulada Ecce Pericles, aunque la misma no es objetiva; asimismo, Carlos Wyld Ospina escribió El Autócrata y Adrián Vidaurre Los últimos treinta años de la vida de Guatemala, libros que también son muy críticos de la persona del presidente.[Nota 27]

En abril de 1928, aparecieron en el periódico guatemalteco Nuestro Diario, los artículos del escritor Manuel Valladares Rubio sobre la presidencia de Estrada Cabrera:

  • «El Tinterillo en el poder»
  • «Soplos de perversión y de muerte»
  • «Disfraces y caretas».[Nota 28]

En 1930, el periódico Nuestro Diario publicó en varios ejemplares un relato llamado «Debate Histórico», escrito por Emilio Escamilla.[8] El relato es rico en detalles, pero la objetividad del mismo se cuestiona ya que Escamilla fue uno de los líderes del Partido Unionista que se formó específicamente por los líderes conservadores para derrocar a Estrada Cabrera.[Nota 29]

En 1947 y 48, el escritor catalán Jaime Sabartés[Nota 30] publicó sus dos novelas Don Julián (1947) y Son Excellence (1948), en donde describe el clima opresivo de Estrada Cabrera. En dichas novelas no se identifica al dictador, ni a Guatemala.

Por último, el lector interesado en curiosidades de la época, podrá encontras numerosas anécdotas sobre la presidencia de don Manuel en El Libro de las Efemérides de Federico Hernández de León.[Nota 31] [82]

Novelas de Miguel Ángel Asturias[editar]

Quizá el más conocido de los libros sobre el presidente sea el titulado El señor Presidente, obra de Miguel Ángel Asturias (Premio Nóbel de Literatura en 1967), quien utiliza la figura de Estrada Cabrera (sin nombrarla pero dando varias pistas al lector meticuloso).[Nota 32] Asimismo, Asturias narra el papel que jugó la United Fruit Company durante el Gobierno de Estrada Cabrera en Viento Fuerte, y la cual fue inspirada por la primera fase de la expansión bananera, es decir, los primeros cuarenta años de su desarrollo, desde 1904 hasta 1945 (los cuales incluyen el Gobierno de Estrada Cabrera y de Jorge Ubico). El tema central de Viento Fuerte lo constituye la gravitación de las empresas extranjeras en la vida del país, y la historia de los pequeños productores nativos arruinados por la compañía bananera.[83]

Referencias[editar]

  1. Arévalo_Martínez, 1946, p. 42.
  2. Arévalo_Martínez, 1946, p. 43.
  3. Arévalo_Martínez, 1946, p. 44.
  4. Arévalo_Martínez, 1946, p. 50.
  5. Arévalo_Martínez, 1946, p. 63.
  6. a b c d e f Montenegro, Gustavo Adolfo. «Yo, el supremo». Revista Domingo de Prensa Libre. Consultado el 20 de julio de 2014.
  7. Mendoza, Juan Manuel (1946). Biografía de Enrique Gómez Carrillo: Su vida, su obra y su época 2a. edición. Tipografía Nacional de Guatemala. 
  8. a b c «Entrevista entre Enrique Gómez Carrillo y el señor Presidente licenciado don Manuel Estrada Cabrera». Diario de Centro América. 1898. 
  9. La Idea Liberal. Guatemala, 1898.
  10. a b c d e Torres Espinoza, E. (2007). Enrique Gómez Carrillo, el cronista errante 2a. edicion. Artemis-Edinter, Guatemala. 
  11. Arévalo_Martínez, 1946, p. 73.
  12. Universidad Francisco Marroquín. «Revoluciones para la Exportación: Plutarco Bowen y su final en Guatemala». Consultado el 24 de agosto de 2014.
  13. a b c d e Gramajo, J.R. Las Revoluciones Exteriores contra Estrada Cabrera, Tipografía Torres y Hermanos de Coatepeque, Mazatenango, Guatemala, 1927
  14. Arévalo_Martínez, 1946, p. 68.
  15. Buchenau, J. (1996). In the Shadow of the Giant, the Making of Mexico's Central America Policy (1876-1930). Univ of Alabama Pr; Edición: Vintage Intl.. ISBN 0-8173-0829-6. 
  16. Buchenau, 1996, p. 50.
  17. a b Buchenau, 1996, p. 54.
  18. Bucheanu, 1996, p. 55.
  19. Buchenau, 1996, p. 56.
  20. Buchenau, 1996, p. 57.
  21. a b «Debate: Historia perdida de los totoposteros de El Petén - grupos.emagister.com; Datos extraídos del resumen que publicó el coronel de infantería DEM Jorge Antonio Ortega Gaytán (GOJA), de su próximo libro, investigación de 30 meses de duración, titulado Las Guerras de don Manuel (1903 y 1906)». Consultado el 15 de mayo de 2011.
  22. Buchenau, 1996, p. 63.
  23. Buchenau, 1996, p. 43.
  24. a b Ortiz R., Silverio (1922). Reseña historica de la parte que el elemento obrero tuvo en el Partido Unionista. Inédito, Guatemala. 
  25. Valladares, Manuel (abril 1928). «El Tinterillo en el Poder». Nuestro Diario. 
  26. Arévalo_Martínez, 1946, p. 100.
  27. Valladares, Manuel (abril 1928). «Disfraces y Caretas». Nuestro Diario. 
  28. Arévalo_Martínez, 1946, p. 102.
  29. Arévalo_Martínez, 1946, p. 111.
  30. Arévalo_Martínez, 1946, p. 114.
  31. Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala. «Era tras la vida por la que íbamos». Consultado el 12 de julio de 2014.
  32. Arévalo_Martínez, Rafael (1946). Ecce Pericles. Tipografía Nacional de Guatemala. 
  33. a b «Decretos del Organismo Ejecutivo». El Guatemalteco; diario oficial de la República de Guatemala, en la América Central. 22 de febrero de 1907. 
  34. Arévalo_Martínez, 1946, p. 124.
  35. Buchenau, 1996, p. 64.
  36. Arévalo_Martínez, 1946, p. 118.
  37. a b «Decretos del 2 de mayo de 1907». El Guatemalteco; Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central. 2 de mayo de 1907. 
  38. Batres Jáuregui, Antonio (enero-junio 1907). «Reporte de la Tercera Conferencia Internacional Americana». El Guatemalteco; Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central. 
  39. a b c Gómez Carrillo, Enrique (1910). Zelaya y su libro. Garnier Hnos., París. 
  40. Buchenau, 1996, p. 41.
  41. Hernández, Federico (1930). El Libro de las Efemérides. Tipografía Sánchez y de Guisse, Guatemala. 
  42. Hernández, 1930, p. 69.
  43. Hernández, 1930, p. 70.
  44. «Criminal atentado». El Guatemalteco; Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central. 29 de abril de 1907. 
  45. Arévalo_Martínez, 1946, p. 143.
  46. Gaitán, Héctor (1982). La Calle donde Tú Vives, Tomo 1. Piedrasanta, Guatemala. 
  47. «Decretos del 8 de mayo de 1907». El Guatemalteco; Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central. 8 de mayo 1907. 
  48. Arévalo_Martínez, 1946, p. 128.
  49. «Informe de la autopsia de los perpetradores del criminal atentado contra la persona del Presidente de la Reública». Diario de Centro América (Tipografía Unión, Guatemala). Junio de 1907. 
  50. El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central. Abril-junio 1907.
  51. Diario de Centro América (Tipografía Unión, Guatemala). Abril-junio 1907. 
  52. Arévalo_Martínez, 1946, p. 129.
  53. Arévalo_Martínez, 1946, p. 134.
  54. Arévalo_Martínez, 1946, p. 136.
  55. Diario de Centro América (Tipografía Unión, Guatemala). Abril-Junio de 1908. 
  56. «Decretos del Organismo Ejecutivo». El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central. 22 de marzo de 1907. 
  57. Arévalo_Martínez, 1946, p. 140.
  58. «Decretos del 10 de febrero de 1907». El Guatemalteco; Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central. 10 de febrero de 1907. 
  59. Arévalo_Martínez, 1946, p. 121.
  60. Paperblog. «Memoria histórica sobre Pedro González Blanco por Víctor Guerra». Consultado el 26 de julio de 2014.
  61. Arévalo_Martínez, 1946, p. 148.
  62. Arévalo_Martínez, 1946, p. 151.
  63. Pérez Verdía, Luis (1914). «Revolución y Régimen Constitucionalista. Documento 521. Informe del Sr. Luis Pérez Verdía rendido al Canciller Huertista». Consultado el 16 de julio de 2014.
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  65. Arévalo_Martínez, 1946, p. 158.
  66. Vidaurre, Adrián (1921). Los últimos treinta años pasados de la vida política de Guatemala. Imprenta Sainz, Arca y Cía, La Habana. 
  67. Arévalo_Martínez, 1946, p. 236.
  68. Arévalo_Martínez, 1946, p. 212.
  69. a b c d e Diario de Centro América (Tipografía La Unión, Guatemala). Enero-Junio 1918. 
  70. «Historia del Diario de Centro América». Consultado el 12 de septiembre de 2014.
  71. Lorenz, Gunter W. (1994). «Miguel Ángel Asturias with Gunter W. Lorenz (interview date 1970)». Hispanic Literature Criticism. Jelena Krstovic (ed.). Detroit: Gale Research. pp. 159–163. ISBN 0-8103-9375-1.  Excerpted from Lorenz, Gunter W. (Fall, 1975). Tom J. Lewis (trad.). «Miguel Ángel Asturias with Gunter W. Lorenz». Review (15):  pp. 5–11. 
  72. Himelblau, Jack (Winter 1973). «"El Señor Presidente": Antecedents, Sources and Reality». Hispanic Review 40 (1):  pp. 43–78. doi:10.2307/471873. 
  73. Hernández, 1930, p. 50.
  74. Arévalo_Martínez, 1946, p. 254.
  75. Arévalo_Martínez, 1946, p. 260.
  76. Arévalo_Martínez, 1946, p. 123.
  77. Miguel Angel Asturias. «El Señor Presidente». Consultado el 25 de agosto de 2014.
  78. El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central. 15 de diciembre de 1917. 
  79. El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central. 15 de mayo de 1918
  80. Hernández, 1930, p. 143.
  81. Arévalo_Martínez, 1946, p. 72.
  82. Hernández, 1930, p. 158.
  83. Comunicación, Instituto Tecnológico de Costa Rica. .

Bibliografía[editar]

  • Arévalo Martínez, Rafael (1946). Ecce Pericles. Tipografía Nacional de Guatemala. 
  • Buchenau, J. (1996). In the Shadow of the Giant, the Making of Mexico's Central America Policy (1876-1930). Univ of Alabama Pr; Edición: Vintage Intl. ISBN 0-8173-0829-6. 
  • Hernández de León, Federico (1930). El Libro de las Efemérides. Tipografía Sánchez y de Guisse, Guatemala. 
  • Rendón, C. Minerva y La Palma: el Enigma de don Manuel.


Predecesor:
José María Reina Barrios
Coat of arms of Guatemala.svg
Presidente de Guatemala
1898-1920
Sucesor:
Carlos Herrera Luna

Enlaces Externos[editar]

Notas[editar]

  1. Nombre que tuvo la Universidad de San Carlos de 1918 a 1920.
  2. Lo cual era muy posible debido a las deudas que dejara su antecesor, el general Reyna Barrios tras el fracaso de la Exposición Centroamericana
  3. Tras la revolución de Los Altos, los líderes del movimiento alzado fueron sentenciados al pelotón de fusilamiento; por ser muy distinguidos miembros de la sociedad quetzalteca la ciudadanía de esa región suplicó al presidente que fueran perdonados; éste accedió, y pidió a Estrada Cabrera que telegrafiara la suspensión de la sentencia. Cabrera esperó hasta después del fusilamiento para mandar el telegrama, ya que tenía problemas personales con uno de los acusados, el señor Juan Aparicio, hijo.
  4. Famoso escritor que acababa de regresar a Guatemala proveniente de París y quien tenía confianza de que Estrada Cabrera fuera el presidente que Guatemala necesitaba
  5. Quien luego sería biógrafo de Gómez Carrillo
  6. Sustituido tras su muerte en 1902 por José María Reyna Andrade
  7. El licenciado Estrada Cabrera había acelerado el proceso por el cual fue ejecutado el filántropo quetzalteco Juan Aparicio, hijo luego de la fallida revolución en 1897.
  8. Lambert cobró cinco mil pesos de plata los servicios prestados a Estrada Cabrera, y recibió como pago adicional algunas concesiones, entre otras, la cantina del Hipódromo del Norte, con sus licores libres de derecho.
  9. Respetando la ortografía de la época
  10. La fórmula «por disposición superior», se empleaba en todos los casos durante el Gobierno de Estrada Cabrera; «de orden superior» significaba la ejecución de las órdenes presidenciales.
  11. Razón por la que en dicho país se les llamaba despectivamente los «Porfiritos»
  12. Tal y como había hecho Francia con México en el siglo XIX
  13. Propietario de la United Fruit Company
  14. Presidente de los Estados Unidos en ese entonces
  15. Como evidencia quedan los lujosos ejemplares de los «Álbumes de Minerva»
  16. Al final del gobierno de Estrada Cabrera, el analfabetismo alcanzaba el 93 % de la población, debido principalmente a que los campesinos no podían estudiar ya que estaban obligados a trabajar en las fincas de los terratenientes por el «Reglamento de Jornaleros» instituido por Justo Rufino Barrios
  17. Para entonces cónsul de Guatemala en París.
  18. Debe tomarse en cuenta que Gamboa obedecía a la política externa de su gobierno en Centroamérica, la cual favorecía al nicaragüense Zelaya por ser Estrada Cabrera un aliado firme de los Estados Unidos
  19. Patrocinio Monterroso
  20. Quién años después sería Presidente de Guatemala tras derrocar a Carlos Herrera y Luna, patrocinado por l United Fruit Company
  21. Que cubría el rostro de los penitentes
  22. Que estaba ubicado en el antiguo convento de la Iglesia de la Recolección en la Ciudad de Guatemala
  23. Nombre que se le daba entonces a la Universidad de San Carlos
  24. Nombre que tenía la Universidad de San Carlos desde 1918
  25. Los Unionistas fueron hábilmente manejados por Vidaurre y otros cabreristas para lograr que no sólo no se les persiguiera, sino que se les incorporara en el nuevo Gobierno.
  26. Este Templo de Minerva fue dinamitado durante el Gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, como una muestra de repudio al Gobierno de Estrada Cabrera.
  27. Es importante destacar que todos estos autores fueron aduladores de Estrada Cabrera durante su gobierno. Adrián Vidaurre, por ejemplo, era amigo personal de Estrada Cabrera, y tanto Wyld Ospina como Arévalo Martínez participaron activamente con escritos para los «Albumes de Minerva».
    Por otra parte, muy poco se cuidan los autores de estos textos críticos en disimular el racismo para con el presidente caído, llamándolo frecuentemente «mestizo» y atribuyendo los rasgos negativos de su personalidad a su ascendencia indígena.
  28. Valladares Rubio escribió estos artículos bajo el pseudónimo de Fences Redish, pero Rafael Arévalo Martínez menciona el nombre real del autor en Ecce Pericles (1946)
  29. Escamilla donó al Partido Unionista una casa de su propiedad, la que fue llamada «La Casa del Pueblo».
  30. Sabartés vivió en Guatemala de 1906 a 1927.
  31. Hernández de León era también el director de Nuestro Diario, en donde frecuentemente escribía la columna «Fenómenos de Nuestra Historia» y los editoriales del periódico; Hernández de León fue preso político durante el Gobierno de Estrada Cabrera, y el propio Hernández reconoce en sus escritos que «los tiranos son frecuentemente criticados por sus antiguos perseguidos» cuando se refiere a los enemigos de Justo Rufino Barrios.
  32. Esta novela ha sido llevada al cine por directores latinoamericanos, y también al teatro, por el director guatemalteco Hugo Carrillo