Manuel Estrada Cabrera

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Manuel Estrada Cabrera
Estradacabrera1916.jpg
Manuel Estrada Cabrera en 1916

Escudo de la Municipalidad de Quetzaltenango.png
Presidente del Ayuntamiento de Quetzaltenango
1891-1892
Presidente Manuel Lisandro Barillas Bercián

Coat of arms of Guatemala.svg
Secretario de Estado en el despacho de Gobernación
1892-1897
Presidente José María Reina Barrios
Sucesor Mariano Cruz

Coat of arms of Guatemala.svg
16.º presidente de la República de Guatemala
8 de febrero de 1898-15 de abril de 1920
Predecesor José María Reina Barrios
Sucesor Carlos Herrera Luna

Coat of arms of Guatemala.svg
Primer designado a la Presidencia de Guatemala
28 de abril de 1897-26 de abril de 1898
Predecesor Manuel Morales Tovar
Sucesor Feliciano Aguilar

Datos personales
Nacimiento 21 de noviembre de 1857
Bandera de Guatemala Quetzaltenango, Guatemala
Fallecimiento 24 de septiembre de 1924 (66 años)
Flag of Guatemala (1924).svg, Ciudad de Guatemala, Guatemala
Partido Liberal
Apodo Don Manuel;
Cabrera
Padres Pedro Estrada Monzón y Joaquina Cabrera
Cónyuge Desideria Ocampo
Profesión Abogado y notario
Ocupación Político y abogado
Alma máter Universidad Nacional de Occidente
Tratamiento Su Excelencia
Religión Católico
Residencia La Palma
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Manuel Estrada Cabrera
Manuel Estrada Cabrera 01.jpg
Nacimiento 21 de noviembre de 1857
Quetzaltenango
Fallecimiento 24 de septiembre de 1924
Ciudad de Guatemala
Causa de muerte Neumonía
Nacionalidad Guatemala
Alma máter Universidad de San Carlos de Guatemala
Ocupación Político y abogado
Premios
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Manuel José Estrada Cabrera (Quetzaltenango, 21 de noviembre de 1857-Ciudad de Guatemala, 24 de septiembre de 1924) fue presidente de Guatemala del 8 de febrero de 1898 al 15 de abril de 1920. Abogado y político guatemalteco, estuvo a cargo del Ministerio de Gobernación y Justicia durante el mandato de José María Reina Barrios. Al morir asesinado Reina Barrios, Estrada Cabrera, por ser el primer designado para la sucesión a la presidencia del país, llegó a la primera magistratura como presidente interino y luego se mantuvo allí mediante elecciones fraudulentas por más de dos décadas. Tan pronto como Estrada Cabrera se hizo cargo de la presidencia, no toleró ningún tipo de oposición y comenzaron a darse una serie de crímenes políticos, torturas en la Penitenciaría Central y fusilamientos de numerosos opositores.

Durante su gobierno, la United Fruit Company (UFCO) se convirtió en la principal fuerza económica de Guatemala, con grandes concesiones otorgadas por el Gobierno, ya que Estrada Cabrera tenía acciones en la compañía y además estaba interesado en obtener el apoyo de Estados Unidos para evitar un posible ataque de la flota británica;[b] Por otra parte, tuvo que mantener al margen a los gobiernos de México, El Salvador y Nicaragua —opuestos a la política estadounidense—, que también pretendían influir de manera decisiva en Guatemala.

Es considerado como un administrador eficiente, ya que mantuvo al país estable durante su gobierno a pesar de que Guatemala se vio afectada por la deuda con los bancos británicos —ya mencionada—, la construcción del Canal de Panamá —que hizo inútil la construcción del ferrocarril interoceánico en Guatemala—, la variabilidad en el precio del café —principal producto de exportación de Guatemala durante los regímenes liberales—, y las imposiciones políticas, económicas y militares de Estados Unidos, Inglaterra y Alemania durante la Primera Guerra Mundial. Hacia el final de su régimen, la Revolución Mexicana en 1917, la Revolución Bolchevique en Rusia también en 1917 influyeron en la forma de pensar de los jóvenes y obreros, quienes poco a poco empezaron a rebelarse contra el presidente. Por último, los terremotos de 1917-18, que destruyeron más de la mitad de la Ciudad de Guatemala fueron el inicio del fin para su presidencia, pues se hizo evidente la corrupción generalizada en su gobierno pues éste fue incapaz de reconstruir la ciudad a pesar de las generosas donaciones que le hicieran gobiernos extranjeros, y que terminaron en las fortunas privadas del presidente y de varios miembros de su gabinete.

A pesar de ser un civil, Estrada Cabrera logró mantener bajo control a los jefes militares y se ganó la lealtad del Ejército, que incluso luchó bajo su mando contra varios intentos de invasión durante su gobierno. Fue conocido en su tiempo como «Don Manuel», «Jefe del Partido Liberal», «Excelencia», «Benemérito de la patria» y «Benefactor de la juventud estudiosa» por sus aduladores, o simplemente como «Cabrera» por sus detractores. Tuvo en total catorce hijos reconocidos —siete varones y siete mujeres— de los cuales únicamente dos nacieron dentro de su matrimonio con Desideria Ocampo: Diego y Francisco Estrada Cabrera Ocampo.

Inicios de su carrera política[editar]

Gabinete del primer período presidencial del presidente Reina Barrios
Artículo del periódico La República.
Miembros del gabinete
Retratos de los miembros del gabinete de Reina Barrios en marzo de 1892. En el artículo que se reproduce, el comentarista se hace una pregunta acerca de quien podría ser Estrada Cabrera, el nuevo ministro de Gobernación; esta interrogante fue más que resuelta el 14 de abril de 1920, cuando el Partido Unionista derrocó a Estrada Cabrera luego de 22 años de estar en el poder.[3]

Estrada Cabrera obtuvo el título de abogado en la Universidad Nacional y luego fue catedrático y decano de la Facultad de Derecho y Notariado de Occidente de dicha Universidad. El presidente Justo Rufino Barrios lo nombró juez de primera instancia de Retalhuleu. En 1891, por sus méritos comunitarios y profesionales, fue electo presidente del Ayuntamiento de Quetzaltenango. Posteriormente, en 1892, cuando el general José María Reina Barrios tomó posesión como presidente de Guatemala, lo nombró secretario de Gobernación y Justicia porque quería tener un quetzalteco prominente en su gabinete.[4]

Como ministro, prestó su concurso constante y fue un influyente miembro del gabinete; entre los decretos de la Asamblea Legislativa que fueron autorizados por él y por el presidente de dicho organismo estaban: el decreto N.°460, por el cual el poder ejecutivo asumió el poder público de la nación; el decreto N.°461, por medio del cual se disolvió el Poder Judicial y se nombró presidente de la Corte Suprema de Justicia al licenciado Antonio Batres Jáuregui; y el decreto N.°527, que estableció el curso forzoso de los billetes de banco tras el fracaso de la Exposición Centroamericana de 1897.[5] Luego de que el presidente eliminara a la Asamblea Legislativa y nombrase una Asamblea Constituyente, Estrada Cabrera consiguió emitir el decreto N.°4: por medio del cual la Asamblea Legislativa prorrogó por cuatro años más, para Reina Barrios, el período presidencial.[6]

En 1897, tras la revolución de Los Altos, los líderes del movimiento alzado fueron sentenciados al pelotón de fusilamiento; por ser muy distinguidos miembros de la sociedad quetzalteca la ciudadanía de esa región suplicó al presidente que fueran perdonados; éste accedió, y pidió a Estrada Cabrera que telegrafiara la suspensión de la sentencia. Cabrera esperó hasta después del fusilamiento para mandar el telegrama, ya que tenía problemas personales con uno de los acusados, el señor Juan Aparicio, hijo.[7] El presidente mandó a Estrada Cabrera a Costa Rica y lo removió del despacho de Gobernación, pero siguió siendo el primer designado para la Presidencia en caso de que el presidente falleciera; únicamente la Asamblea Legislativa de 1898 podía retirarle ese privilegio.[8] En Costa Rica conoció y entabló amistad con quien luego sería el ideólogo y promotor más entusiasta de su gobierno: el escritor Máximo Soto Hall.[9]

Presidencia interina (1898)[editar]

Máximo Soto Hall, escritor y periodista guatemalteco. Fue el ideólogo del régimen de Estrada Cabrera, editando el diario oficial El Guatemalteco y escribiendo los discursos del presidente.[10]

El gabinete de la Presidencia Interina estuvo integrado por Francisco Anguiano como secretario de Gobernación y Justicia, Antonio Barrios en Fomento, Rafael Salazar en el despacho de Hacienda, Domingo Morales en Instrucción Pública, y Salvador Toledo —cambiado tras unos cuantos meses por Gregorio Contreras— en el despacho de la Guerra. Por otra parte, José Pinto era el jefe del Poder Judicial y el primer y segundo designados a la presidencia eran Feliciano Aguilar y Felipe Cruz, respectivamente.[11]

«En 1898, [Estrada Cabrera] tenía 44 años. Era robusto, de estatura mediana, moreno, de anchas espaldas. "El bigote poblado y lacio, [...] ojos negros y sombríos, voz de timbre metálico" [... y] era más bien "[...] huraño y melancólico [...]. Al mismo tiempo ya se dejaba ver su audacia y carácter". Así lo demostró la misma noche de la muerte de Reina Barrios cuando se plantó frente a los ministros, reunidos en el Palacio de Gobierno para elegir al sucesor: "Señores, háganme favor de firmar este decreto. Como Primer Designado, me corresponde la Presidencia". [...] "Su primer decreto fue una amnistía general y el segundo fue reabrir las escuelas, cerradas por Reina Barrios" [...], medidas "hábiles" con el fin de "granjearse la voluntad ciudadana". [...] Por ser Estrada Cabrera casi desconocido en los círculos políticos de la capital nadie pudo prever las características que tendría su gobierno, ni sus intenciones».[12]

Convocatoria a elecciones[editar]

En 1898 la Asamblea Legislativa convocó a la elección de presidente y Estrada Cabrera logró el triunfo gracias a la gran cantidad de soldados y policías que fueron a votar vestidos de civil, a la gran cantidad de familiares analfabetos que éstos llevaron consigo a las urnas, y a la propaganda efectiva que se escribió en el periódico La Idea Liberal. Este último era un periódico semioficial de los liberales —que habían estado en el poder en Guatemala desde 1871— y era dirigido por el poeta Joaquín Méndez; entre sus redactores estaban Enrique Gómez Carrillo —famoso escritor que acababa de regresar a Guatemala proveniente de París y quien tenía confianza de que Estrada Cabrera fuera el presidente que Guatemala necesitaba— Rafael Spínola, Máximo Soto Hall y Juan Manuel Mendoza entre otros.[c] De la pluma de los literatos de La Idea Liberal, y especialmente de la de Gómez Carrillo, salían frases de apoyo constante para la primera elección de Manuel Estrada Cabrera, principal candidato del partido liberal guatemalteco.[d]

Los otros candidatos que se presentaron a la elección fueron: José León Castillo, quien contaba con cinco clubes castillistas en la capital y setenta en los departamentos, y quien era el candidato más fuerte; Francisco Fuentes, quien tenía la mayoría de sus partidarios en Quetzaltenango; y Próspero Morales, exministro de Reina Barrios. Tras la victoria electoral de Estrada Cabrera, Gómez Carrillo recibió en Guatemala como premio de su labor de propagandista político el nombramiento de cónsul general en París, con doscientos cincuenta pesos oro de sueldo mensual y partió de inmediato regreso a Europa.[13]

Primer período presidencial (1898-1905)[editar]

Enrique Gómez Carrillo, famoso cronista y periodista guatemalteco. Fue un constante propagandista político de Estrada Cabrera, llegando incluso a batirse en su nombre en Europa.[14] [15]

El gabinete de su primer período presidencial estuvo conformado por Juan J. Argueta como secretario de Gobernación y Justicia, Rafael Spínola —antiguo editor de La Ilustración Guatemalteca— en Fomento, Guillermo Aguirre en Haciendo, J.A. Mandujano en el despacho de Instrucción Pública, Juan J. Barrios como secretario de Relaciones Exteriores y Luis Molina en el despacho de la Guerra. El primer designado a la presidencia fue Manuel Morales Tovar, quien fue sustituido tras su muerte en 1902 por José María Reina Andrade.[16]

El primer período presidencial de Estrada Cabrera se caracterizó por el incremento en las restricciones de las libertades que habían existido durante el primer gobierno del general Reina Barrios, las que éste mismo había iniciado luego del fracaso de la Exposición Centroamericana.[17] Como se verá más adelante, se eliminó la libertad de prensa y la libre asociación e incluso se llegó a militarizar la educación pública.

Invasión desde México liderada por Próspero Morales[editar]

La notificación de la muerte de Bowen literalmente dice:[e]

San Marcos 26 de junio de 1899
Sr. Encargado del Registro Civil
Pte
«Según lo prescrito por el art. 469 del C.C. manifiesto a ud. (sic) que a las 7’35 a.m. del día 23 del corriente por disposición superior[f] i (sic) por los delitos de sedición, rebelión i (sic) conspiración en contra el orden público comprobado legalmente en un proceso, al Sur de esta plaza fue pasado por las armas el reo Plutarco Bowen, de veintisiete años de edad, soltero, originario del Ecuador, se ignora el padre el nombre del padre así como el de la madre, testó ante el Notario Público don Adolfo Altamirano

de su ATT
S. Ochoa. Hai un sello de la Mayoría. Testado (padre) no corre. J. Benito Soto.»

—Tomado de: Universidad Francisco Marroquín: Revoluciones de Exportación

Próspero Morales, quetzalteco que desde el fracaso de la revolución quetzalteca de 1897 se había establecido en Tapachula, al enterarse de que Estrada Cabrera había sido nombrado presidente interino de Guatemala viajó a la Ciudad de México con el fin de organizar una invasión a Guatemala.[g] En Tapachula recibió el apoyo de los coroneles Rodrigo Castilla y Víctor López, quienes vivían del lado guatemalteco de la frontera, en San Marcos. El 22 de julio de 1898, las fuerzas rebeldes provenientes de México y que sumaban aproximadamente unos mil quinientos hombres armados con rifles Máuser ingresaron a Guatemala para acabar con el régimen de Estrada Cabrera, pero su aventura fue repelida rápidamente, pues Estrada Cabrera mandó una tropa de doce mil hombres a detenerlos, suspendió las garantías constitucionales y solicitó el auxilio de un buque militar inglés para que bombardeara el Puerto de Ocós y luego lo ocupara. El comandante nombrado para combatir la invasión fue el expresidente Manuel Lisandro Barillas Bercián, quien en poco tiempo logró controlar la situación, derrotando a los rebeldes en Vado Ancho el 5 de agosto de ese año.[18]

Tras el fracaso de la invasión, los seguidores de Morales se dividieron; un grupo decidió retirarse a México y otros se quedaron con el líder opositor, quien anduvo deambulando por los Cuchumatanes durante varios días, hasta que el 14 de agosto decidió rendirse. Llegó vivo hasta la aldea de San Sebastián, donde falleció, el 17 de ese mes. Durante las tres semanas que duró esta revolución, la prensa tuvo prohibido publicar cualquier noticia acerca del levantamiento y todos los telégrafos fueron intervenidos.[18]

Por ese entonces, los militares liberales radicales ecuatorianos, Plutarco Bowen y Juan M. Triviño lograron cruzar la frontera con México, huyendo de Ecuador luego de haber sido acusados de traición. Triviño siguió su camino, pero Bowen, en compañía del coronel Felipe Pineda se dirigió a Tapachula, en donde se estableció. José León Castillo, el candidato derrotado, pasó por Tapachula rumbo a California y fue a visitar a Bowen y a Pineda. Este encuentro fue seguido de cerca por un espía enviado por el cónsul de Guatemala en la ciudad, quien informó posteriormente a Estrada Cabrera que en Tapachula los exiliados habían sostenido una entrevista con «dos famosos artilleros ecuatorianos»; Estrada Cabrera asumió que se trataba de Bowen y Triviño y puso en marcha un operativo para capturar a los dos aventureros. Un anarquista francés al servicio de Cabrera, Hipólito Lambert fue comisionado para ejecutar la orden. Al llegar, Lambert, junto con los agentes mexicanos Juan Urzúa, Vicente Albores y Mateo Ramírez, invitaron a Bowen y a Pineda Castañeda para una cena, pero el segundo no asistió; Bowen, que tenía mucho valor, llegó sin sospechar nada; poco después de la comida, el militar ecuatoriano quedó narcotizado y así se lo llevaron a San Marcos en Guatemala, en donde fue fusilado el 23 de julio.[18] [h]

Luego del intento de invasión[editar]

Retrato de Manuel Estrada Cabrera durante su segundo período presidencial.[10]

Para 1899 la Asamblea Nacional Legislativa ya estaba completamente supeditada a los designios del presidente, gracias a que la mayoría de representantes eran incondicionales de éste. Entre los miembros de esta Asamblea se puede mencionar a Carlos Herrera y Luna, Adrián Vidaurre, José María Letona y Jose María Orellana, quienes luego desempeñarían importantes cargos de gobierno. Con el paso de los años, el aparato represivo de Estrada Cabrera cerró las posibilidades de oposición política.[19]

José León Castillo se sublevó contra el presidente el 2 de diciembre de 1899, logrando que sus combatientes (principalmente emigrados) tomaran Jutiapa; pero esta incursión pronto fue sofocada, quedando León Castillo exiliado en El Salvador.[20] El 6 de mayo de 1900 la Asamblea Legislativa declaró a Estrada Cabrera «Benemérito de la Patria» por haber sofocado esta sublevación.[21]

Finalmente, se formó una maraña de delatores y espías, por afinidad política o simple servilismo. El presidente tenía ojos y oídos en cualquier parte, pero esa era la escuela de gobierno guatemalteca de ese entonces; los generales Carrera, Barrios y Barillas también habían perseguido, matado y torturado opositores.[12]

Política exterior[editar]

José Santos Zelaya, presidente de Nicaragua (1893-1909).
Porfirio Díaz, presidente mexicano.
Caricatura de la política del Gran Garrote (del inglés Big Stick) del gobierno del presidente estadounidense Theodore Roosevelt, que mantuvo a todos los países del Caribe (incluyendo a la Guatemala de Manuel Estrada Cabrera) bajo un dominio férreo a fin de que la construcción del Canal de Panamá y otras operaciones de empresas norteamericanas ocurrieran sin problemas.[22]

Junto a Estrada Cabrera, otros dos líderes carismáticos surgieron en Centroamérica: En 1893, José Santos Zelaya finalmente puso al partido liberal en el poder en Nicaragua y un año después expulsó a los británicos de la Costa de los Mosquitos. Por su parte, el general Tomás Regalado se erigió como el líder salvadoreño. Los tres presidentes se convirtieron en duros rivales mientras trataban de emular el estilo de gobierno que el general Porfirio Díaz tenía en México.[i]

Dos eran los principales puntos de discordia de estos presidentes: quién sería el líder de la Unión Centroamericana una vez concretada ésta y, con la victoria de Estados Unidos sobre España en la guerra de 1898, quién se beneficiaría con la construcción del canal entre el Atlántico y el Pacífico, que se pensaba construir a lo largo del río San Juan, en la frontera entre Nicaragua y Costa Rica. A Estados Unidos le interesaba sobremanera la construcción de dicho canal porque la expansión hacia el oeste norteamericano estaba en auge y porque sus buques de guerra anclados en el Pacífico tardaban hasta tres meses para bordear América del Sur y llegar a las costas de Cuba.[23]

A Porfirio Díaz le preocupaba el presidente Estrada Cabrera porque éste buscaba el apoyo de los Estados Unidos con dos fines: Obtener el liderazgo en el istmo centroamericano y ganar un aliado en su lucha contra los intereses británicos. Guatemala tenía grandes deudas con bancos ingleses (heredadas del Gobierno de Reina Barrios), y Estrada Cabrera cortejaba a los Estados Unidos con la esperanza de que éstos le brindaran ayuda militar en caso de que los ingleses enviaran una flota de guerra a cobrar la deuda.[j] [24]

Díaz miraba con preocupación que su influencia en Guatemala decrecía ya que los diplomáticos norteamericanos aumentaban la influencia norteamericana en Guatemala y eran incondicionales al presidente Estrada Cabrera, tanto que en sus mensajes al Departamento de Estado norteamericano siempre alababan las políticas de éste. Diplomáticos como Leslie Combs, quien además era socio comercial de Estrada Cabrera, eran prácticamente un ministro de Estado más del presidente guatemalteco y frecuentemente advertían al Departamento de Estado de la «amenaza mexicana».[25] Díaz entonces, se hizo aliado de Regalado, quien no necesitaba ayuda de Estados Unidos porque su país no tenía deudas y no tenía interés por la concesión del canal.

En 1899, Díaz ayudó a Regalado en contra de Guatemala y Nicaragua, quienes entraron en un acuerdo para remover a su peligroso rival del poder. Estrada Cabrera temía al ejército salvadoreño que estaba siendo asesorado por militares alemanes, y Zelaya detestaba a Regalado por haber éste sacado unilateralmente a El Salvador de la unión centroamericana que Zelaya había impulsado. Por intermedio del diplomático Federico Gamboa, Díaz quiso promover la paz en Centroamérica, pero los presidentes de Nicaragua y Honduras se opusieron a esa iniciativa pacífica, prefiriendo la solución armada. La guerra nunca estalló, pero el prestigio diplomático de México quedó mal parado ya que Gamboa no fue capaz de convencer a los presidentes centroamericanos de atender la conferencia de paz propuesta por México.[26]

En 1901, aprovechando la crisis crediticia que tenía al presidente venezolano Cipriano Castro enfrentado a la posibilidad de ser atacado por Inglaterra y Alemania por las deudas de su país, Zelaya invitó a Estrada Cabrera, Regalado y al resto de presidentes centroamericanos al puerto de Corinto. Los presidentes se dieron cuenta de que la crisis venezolana podía fácilmente afectar al istmo, y accedieron a cooperar con Zelaya para establecer un régimen común que pudiera disuadir un posible ataque de los europeos. Sólo Estrada Cabrera se opuso, ya que no le gustaba que Zelaya fuera el líder de dicha iniciativa. En enero de 1902 los Gobiernos de Estados Unidos y México reconocieron la validez de los tratados de Corinto, así como la zona de libre comercio entre los países firmantes y la corte de arbitrio que allí se estableció; Guatemala quedó aislada internacionalmente y Zelaya estaba en su apogeo, habiendo establecido una tratado centroamericano de paz y comercio y listo para iniciar la construcción del canal.[27] Pero el canal nunca se construiría en Nicaragua: los Estados Unidos decidieron construirlo en la provincia colombiana de Panamá, a pesar de los esfuerzos diplomáticos de Zelaya. Éste, al ver que su plan de estimular la economía nicaragüense por medio del canal norteamericano había fracasado, se enemistó con los Estados Unidos y se alió con Porfirio Díaz: repelió la presencia norteamericana en Nicaragua estableciendo tratados políticos y comerciales con las potencias europeas, e incluso entró en negociaciones con compañías francesas e inglesas interesadas en construir un segundo canal. El nuevo presidente norteamericano, Teodoro Roosevelt no puso mucha atención a esto, puesto que Colombia quiso incrementar el precio de la concesión de Panamá, y entonces el Gobierno norteamericano tuvo que ayudar a rebeldes panameños para que se independizaran de Colombia, en un hecho conocido como la Separación de Panamá de Colombia. Estados Unidos tuvo un rotundo éxito con esto: el nuevo Gobierno panameño le otorgó mucho mayores privilegios que los que los colombianos habían ofrecido originalmente.[28]

Los acuerdo de Corinto no tardaron en resquebrajarse: en 1902 los presidentes Zelaya y Regalado acordaron reunirse en Nicaragua con el propósito de discutir sobre la fundación de la República Mayor de Centroamérica pero con el verdadero fin de atacar a Estrada Cabrera.[29] Sin embargo, Porfirio Díaz medió para que no se llegara a mayores, dado que luego de la separación de Panamá era evidente la intención de los Estados Unidos en utilizar su fuerza militar para ayudar a sus aliados.[30]

Una historia curiosa del general Regalado ocurrió a finales de 1902, cuando lo encontraron durmiendo bajo un árbol en el camino de Jutiapa, en Guatemala. Existen dos versiones del hecho: en Guatemala, se dijo que el general Regalado, famoso dipsómano, en una noche de fiesta se montó en su mula y perdió el rumbo, terminando en Guatemala; en El Salvador, por su parte, se dijo que el general hizo esa «hombrada» para demostrarle a Estrada Cabrera que no le tenía miedo. Sea cual fuere el caso, Estrada Cabrera le rindió honores de jefe de Estado a Regalado, antes de que éste regresara a El Salvador.[20]

La Guerra del Totoposte de 1903 —9 de enero a 2 de abril— fue llamada así porque cuando El Salvador y México organizaron una invasión a Guatemala para derrocar a Estrada Cabrera,[29] éste movilizó cuarenta mil hombres a la frontera con El Salvador y quince mil a la mexicana, pero nunca se iniciaron las hostilidades, aunque sí se despilfarraron recursos: grandes cantidades de maíz (totoposte) fueron enviadas al frente para mantener a los soldados provocando la escasez del grano.[20] En 1904, el general Manuel Bonilla asumió la presidencia de Honduras, lo que inició un periodo de tensión entre Honduras y Nicaragua, ya que Bonilla era enemigo acérrimo de Zelaya.

Economía[editar]

El 31 de agosto de 1901 se concedió a la empresa estadounidense The Central American Improvement Company (CAICO) la explotación, conservación y terminación de la línea férrea del norte. En enero de 1904, Minor C. Keith[k] de Nueva York y William C. Van Horn de Montreal adquirieron esta concesión, la cual quedó en su poder durante noventa y nueve años, luego de los cuales pasaría a poder del Estado de Guatemala. Es importante destacar que la política económica norteamericana en ese momento era conocida como el «Gran Garrote de las Guerras bananeras de Teddy Roosevelt»[l] y estaba dirigida hacia el Canal de Panamá: con el canal en construcción, su principal fin era asegurarse de una atmósfera pacífica y estable en toda la región centroamericana. Por esta razón hubo un incremento en las operaciones de empresas norteamericanas en Centroamérica, entre los que se incluyó el crecimiento exponencial de las operaciones de la United Fruit Company en Guatemala. Estas operaciones fueron frecuentemente reforzadas por los marines de los Estados Unidos.[31]

La guerra del Totoposte en 1903 provocó escasez de maíz en el país y el trabajo de los obreros guatemaltecos fue contratado por el Gobierno con muy baja remuneración.[32] En cuanto a los indígenas, prosiguió con la ley de mandamiento que se había instituido durante el gobierno del general Barrios en la que, con el pretexto de lograr un progreso agrícola, se obligaba al indígena a trabajar contra su voluntad en plantaciones ajenas de la costa sur. El patrón pagaba quince pesos por cada jornal, de los cuales de trece a catorce iban a parar al jefe político, comandantes y alcaldes.[33]

Al finalizar este primer período de gobierno, el cambio con respecto al dólar estadounidense estaba en $12.00 por US$1.00, y llegó a tal grado la escasez de moneda fraccionaria guatemalteca que las municipalidades y grandes industrias emitieron moneda, que fue bien recibida por el pueblo guatemalteco. Habían fichas de cobre, níquel, hoja de lata y hasta de cartón.[34]

Educación[editar]

José León Castillo, férreo oponente del presidente Estrada Cabrera.

Decretó la apertura de las escuelas públicas, cerradas provisionalmente por Reina Barrios en tanto que se procedía a reorganizarlas, y convirtió a las Escuelas Normales de Reina Barrios en Escuelas de Oficios.[33] En cuanto a la educación superior, el nicaragüense Salvador Mendieta —intelectual de tendencias unionistas y quien ya había sido expulsado del Instituto Nacional Central para Varones por el recién fallecido expresidente por haber fundado una asociación que pretendía iniciar un movimiento en contra del director del instituto[35] — fundó el 18 de junio de 1899 junto con otros compañeros la sociedad estudiantil El Derecho, en la que participó un grupo de estudiantes de leyes, ingeniería y medicina y que tenía tendencias unionistas.[36] La sociedad se dió a conocer públicamente el 15 de septiembre de 1899 cuando algunos miembros fueron invitados por el alcalde de la Ciudad de Guatemala a participar en los actos de la celebración de la independencia de Centroamérica, que se efectuaron en la Facultad de Derecho en 9.ª avenida.

Los objetivos de la sociedad eran una serie de aspiraciones para el cambio social: además de reunir a los estudiantes universitarios del istmo en torno al ideal de la unión centroamericana, esperaba estrechar los vínculos sociales y fomentar intercambio académico, promover la fundación de sociedades estudiantiles similares a la establecida en Guatemala y organizar a los estudiantes para entablar la lucha de los que piensan contra los que oprimen.[37] El Derecho, por las graves denuncias de abuso de poder y las protestas contra el presidente, fue cerrada con apenas un año de existencia; Estrada Cabrera encarceló y luego expulsó a Mendieta por promover estas actividades que amenazaban a su régimen.[38]

En abril de 1899 la Asamblea Legislativa envió al presidente un decreto declarando la autonomía de la Universidad Nacional para elegir a sus autoridades; Estrada Cabrera respondió a la Asamblea que dicho decreto no procedía porque «[...] no cabía la autonomía de las Facultades ya que el Estado proveía a su sostenimiento y manejo en todo sentido [...] por lo que eran dependencias oficiales del gobierno [...]»[39] Así entonces, las Facultades de la Universidad siguieron dependiendo del Ejecutivo completamente (lo cual se había iniciado en 1893 por decreto de Reina Barrios). El secretario de Instrucción Pública incluía a las Facultades de educación superior en su reporte anual a la Asamblea Legislativa, y el presidente designaba a los docentes de las mismas. En ese tiempo, las Escuelas Facultativas eran: la Escuela de Derecho y Notariado con setenta estudiantes, la Escuela de Medicina y Farmacia con ciento cincuenta estudiantes, el instituto dental con cinco estudiantes, la escuela de comadronas con diez y la de Ingeniería con quince.

Por su parte, el 28 de octubre de 1899 se decretó que se destinara el último domingo de octubre de cada año para la celebración de una solemne fiesta popular en toda la república, consagrada a ensalzar la educación de la juventud. Estas fiestas, conocidas como Fiestas Minervalias fueron magníficas y se constituyeron en magnas asambleas para glorificar al presidente.[m] La idea de estas fiestas fue del secretario del gobernante, Rafael Spinola.[40]

Fue tal la fama que adquirieron estas fiestas que vinieron visitantes de otros países para aprender de los progresos de Guatemala en materia de educación. Pero se encontraban con que las fiestas eran únicamente propaganda del Gobierno y que en realidad las escuelas eran de escasa calidad y servían únicamente como «semilleros de aduladores».[n] [41]

Mediante el decreto emitido 16 de junio de 1900, Estrada Cabrera militarizó todos los centros educativos. Los estudiantes universitarios recibían instrucción militar durante los primeros seis meses del primer año de su carrera.[42]

La educación primaria continuaba dividida en elemental y complementaria; con anterioridad a 1901 solamente existían algunas secciones de Kindergarten anexas a las escuelas primarias, las cuales carecían de orientación moderna que iba tomando la educación parvularia en otras partes del mundo. En 1902 se creó el Kindergarten Nacional, cuyo objetivo era establecer en la Ciudad de Guatemala una escuela para niños de cuatro a siete años de edad y conglomerar las pequeñas secciones de párvulos que existían en los establecimientos nacionales de enseñanza.[43]

Desastres en Quetzaltenango de 1902[editar]

Quetzaltenango, ciudad natal del presidente, sufrió los embates de la naturaleza en 1902: primero, el terremoto de San Perfecto ocurrió el 18 de abril de 1902 por la noche y tuvo una magnitud estimada de 7,5 Mw en el departamento de Quetzaltenango.[44] Entre ochocientas y novecientas personas fallecieron por el terremoto y hubo daños materiales importantes en la extensa zona afectada. [45] La región recién se estaba recuperando del terremoto de abril, cuando el 24 de octubre de ese mismo año hizo erupción el volcán Santa María.[46] El volcán había estado inactivo desde la conquista española en 1524 y con su cono casi perfecto de 3768 metros de altura, era un marco escénico para la ciudad quetzalteca. La erupción fue aun más devastadora que el terremoto, ya que también provocó cuantiosos daños en las fincas y aldeas aledañas y hay recuentos que la arena y ceniza alcanzaron la región de Chiapas, en México.[46] Se calcula que la catástrofe provocó cinco mil muertes y miles de pesos en pérdidas agrícolas y materiales.[46] En la ciudad de Guatemala el presidente Estrada Cabrera y su gabinete estaban ocupados en la organización de los festejos de Minerva. Su respuesta ante la catástrofe fue disminuirla y en el peor del caso, tratar de silenciarla evitando que los medios de prensa divulgaran las dimensiones de la catástrofe en la región occidental del país.[47]

Terremoto de San Perfecto
La Ciénaga
Iglesia del Espíritu Santo
Empresa Eléctrica
Iglesia de San Nicolás
Fotografías de la catástrofe publicadas por Julio Yaquier.

La respuesta oficial del gobierno central ante las autoridades quezaltecas fue de declarar no disponibilidad de fondos públicos, ya que recientemente se habían empleado en la ayuda para esa misma ciudad, para los damnificados por los terremotos del mes de abril, por lo cual era imposible atender a la petición.[48] En tales circunstancias, el alcalde de la ciudad, en sesión extraordinaria informó a todos los miembros del consejo que a raíz de la erupción los pastos y siembras de «la zona de occidente de la República» se arruinaron, por lo que entonces era de esperarse escasez de granos básicos, afectando tal situación especialmente a las personas de escasos recursos. Por tal razón, la corporación municipal decidió que doscientos pesos se invirtieran en la compra de alimentos para ser repartidos entre los más necesitados. Asimismo, el ganado de las haciendas estaba pereciendo. Empezaron a reportarse pérdidas, no solo por la desaparición de los rebaños sino también por la falta de ganado para abastecimiento de las carnicerías de la ciudad. Ante la escasez de alimentos en la región, el consejo municipal tomó la decisión de solicitar al gobierno central –la cual fue aprobada– la autorización para importar libre de gravamen dos mil quintales de harina hasta llegar a completar diez mil, durante los meses siguientes.

Propaganda[editar]

En Europa, Enrique Gómez Carrillo[o] se mantenía atento a defender el nombre de Guatemala, y en especial el de Estrada Cabrera, a quien enviaba informes y recortes con sus artículos. Estrada Cabrera le contestó en una ocasión: «Con satisfacción he visto las refutaciones que usted ha hecho para poner las cosas en su lugar, y espero que con el empeño con que usted lo ha hecho hasta aquí, proseguirá la tarea de desmentir las falsas noticias que sobre Guatemala ha publicado la prensa extranjera».[49]

En 1900, dos años después de haber tomado posesión como presidente, Estrada Cabrera compró al periódico Diario de Centro América y a la Tipografía La Unión —editorial del periódico— con lo que la publicación pasó a ser semioficial, junto al diario oficial existente, El Guatemalteco.[50]

Para 1902, las Fiestas Minervalias eran ya el principal órgano de propaganda para el Gobierno. A tal grado llegó su importancia, que nada ni nadie podía postergar su celebración; esto quedó de manifiesto en el 24 de octubre de ese año cuando hizo erupción el Volcan Santa María en Quetzaltenango (en donde ya había habido un terremoto de consideración en abril). Para evitar que se obstruyera el desarrollo de las fiestas de Minerva, el Gobierno se esforzó por distribuir volantes que decían que la erupción no era en Guatemala, sino en un volcán en la frontera con México; incluso en Quetzaltenango se distribuyeron esos volantes, debajo de la ceniza y entre los retumbos de la erupción.[51]

Segundo período presidencial (1905-1911)[editar]

El presidente Estrada Cabrera firmando nombramientos. Fotografía de 1907.
Final de la quinta avenida de Ciudad de Guatemala en 1911. Al fondo se observa el Fuerte de San José Buena Vista.

El 7 de agosto de 1904 se celebraron elecciones presidenciales, y Estrada Cabrera nuevamente resultó electo. En diciembre de 1908 se declaró una peste de viruela en todo el país, la cual fue controlada eficientemente por los médicos de la época. Al final de este período presidencial, el dólar estadounidense se cotizaba a 18 pesos.

Gabinete de gobierno:

Política exterior[editar]

No era Gómez Carrillo el único escritor de renombre que se dedicaba a apoyar las políticas de Estrada Cabrera. También estaba el peruano José Santos Chocano, que a principios del siglo xx había conocido al ideólogo del régimen guatemalteco, el escritor Máximo Soto Hall, quien le describió las virtudes del gobierno de Estrada Cabrera.[54] Santos Chocano quedó tan impresionado de la descripción de su interlocutor que visitó Guatemala y se radicó en el país por un tiempo.[55] Se cuenta que en una oportunidad, cuando Santos Chocano fue a Madrid para editar su famoso libro de poemas Alma América en 1907, se produjo el siguiente intercambio entre él y Enrique Gómez Carrillo:

- Gómez Carrillo: «¡Ah, el olímpico don Santos Chocano! ¿Qué se trae ahora?».
- Santos Chocano: «Nada, que escribo al licenciado Estrada Cabrera, al estadista más grande de nuestro Continente».

- Gómez Carrillo: «Bueno, pues dile que has conocido a su mejor amigo en Europa».[56]
Plaza "Estrada Cabrera" en 1909. Estaba localizada donde posteriormente estuvo el Parque Morazán y el Parque de Jocotenango en la Ciudad de Guatemala. [57]

El 28 de octubre de 1905, Porfirio Díaz nombró como ministro plenipotenciario de México en Guatemala al ilustre novelista Federico Gamboa, a quien Estrada Cabrera llegó a llamar en broma «ministro hostelero» por la gran cantidad de exiliados que se acogían a la embajada mexicana.[58] Gamboa escribiría en su diario detalladas descripciones de la vida cotidiana durante el segundo período presidencial de Estrada Cabrera, siempre retratando al gobernante guatemalteco de manera negativa.[p] [59]

En 1906 se produjo una invasión de emigrados políticos que vivían en México y El Salvador. Manuel Lisandro Barillas Bercián, expresidente de Guatemala, y José León Castillo, excandidato presidencial de la oposición, fueron designados como los comandantes de los ejércitos invasores de México y El Salvador, respectivamente. Tanto Porfirio Díaz como Tomás Regalado abrieron las fronteras de sus países para el paso libre de los invasores. Estos también contaban con el apoyo del vapor Imperio, proveniente de San Francisco, Estados Unidos, y de oro proporcionado por un amigo de Barillas que vivía en Estados Unidos. Pero ni Barillas ni León Castillo eran militares sobresalientes y, tras una serie de escaramuzas, la invasión fracasó en Ocós en junio de 1906.[60]

Regalado, enemigo declarado de Estrada Cabrera, no quedó contento con el resultado de la fallida invasión. Entonces empezó a decir a los emigrados guatemaltecos que iba a cansar y debilitar a Estrada Cabrera. Al enterarse de esta situación, el presidente salvadoreño Pedro Jose Escalón encontró el medio perfecto para deshacerse de Regalado, quien en realidad gobernaba El Salvador y lo opacaba en la primera magistratura de ese país. Escalón entró en componendas con Estrada Cabrera y le telegrafió constantemente todos los movimientos del futuro invasor. Después de descubrirlo, Regalado lo obligó a huir de la capital salvadoreña hasta el lago de Coatepeque. Ya sin la interferencia de Escalón, Regalado invadió Guatemala y fácilmente llegó a Atescatempa y Jerez, mientras los soldados guatemaltecos se refugiaron en Yupiltepeque. El ejército guatemalteco solicitó tropas de refuerzo, las cuales llegaron de Sanarate, Salamá y Momostenango; estas tropas venían vestidas de azul, y no de caqui, como las originales, lo cual engañó a Regalado, cuyas tropas también vestían de azul. El 11 de julio de 1906, Regalado fue muerto por soldados guatemaltecos cuando éste creyó que estaba entre tropa leales.[61] El coronel jalapaneco Rosalío López Jiménez, hizo mandar el siguiente telegrama a Estrada Cabrera tras la muerte fortuita de Regalado: «Desde las seis de la mañana se empezó el combate; me tomé las honduras para salir a Coatepeque, donde me llegaron refuerzos de los batallas Momostenango y Sanarate y donde se vino Regalado con la bandera, y lo volaron los muchachos.»[20]

Tras la muerte de Regalado, las tropas salvadoreñas retrocedieron hacia El Salvador y posteriormente se firmó el Tratado de Paz, Amistad y Comercio entre Guatemala y El Salvador el 20 de julio de 1906 a bordo del crucero americano Marblehead. Al respecto, Estrada Cabrera envió una misiva al general Porfirio Díaz en los siguientes términos: «A su Excelencia, el señor general don Porfirio Díaz, presidente de los Estados Unidos Mexicanos. Grande y Buen Amigo: Tanta honra como satisfacción me cabe al manifestar a Vuestra Excelencia que el Convenio de Paz y Arbitraje que se firmó a bordo del crucero americano Marblehead el 20 de julio anterior, fue oportunamente aprobado en todas sus partes por mi Gobierno y ha tenido ya la aprobación de la Asamblea Nacional Legislativa; lo cual no dudo será grato a Vuestra Excelencia que de modo tan generoso se sirvió dirigirme la iniciativa de este arreglo, que puso término muy digno a la emergencia entre esta República y las de El Salvador y Honduras».[62]

Del 23 de julio al 27 de agosto de 1906, Guatemala estuvo representada en la tercera Conferencia Internacional Americana por el licenciado Antonio Batres Jáuregui, quien escribió un detallado reporte que fue impreso en toda su extensión en varias tiradas del diario oficial El Guatemalteco. El principal acuerdo fue sobre derecho internacional: se ratificó la adhesión al principio de arbitraje y se recomendó la reorganización de la oficina de las repúblicas americanas encargada de coadyuvar a la efectividad de los pactos.[63] El 6 de mayo de 1907, el ministro mexicano Gamboa dejó Guatemala para ir a El Salvador, por orden expresa de su presidente, Porfirio Díaz, por lo cual usó como pretexto el asesinato del general Manuel Lisandro Barillas en México. Díaz tenía la intención de invadir Guatemala en represalia, pero al final se convenció de no hacerlo cuando se dio cuenta de que un general triunfador en Guatemala sería un duro contendiente en las elecciones presidenciales mexicanas;[20] Díaz, además, temía las posibles represalias que a su vez podrían adoptar los Estados Unidos ante una invasión mexicana a su aliado centroamericano.[64] Por su parte, los embajadores norteamericanos enfrentaban dificultades: uno fue descubierto en entrevistas periodísticas como agente privado de Estrada Cabrera y fue destituido por el Gobierno de su país, mientras que otro fue destituido y desacreditado antes de que recibiera cien mil dólares para financiar la campaña electoral de su partido en los Estados Unidos.[65]

En 1910, el general José Santos Zelaya partió al exilio a París tras ser derrocado en Nicaragua. El mismo Estrada Cabrera apoyó a los rebeldes nicaragüenses, quienes a su vez contaron con el apoyo del Gobierno de Washington. Cuando Zelaya llegó a París, empezó a ser atacado por Enrique Gómez Carrillo por instrucciones del presidente guatemalteco. Dada su enemistad con los estadounidenses por el tema del canal, Zelaya publicó un libro para ilustrar a la opinión pública mundial sobre la intervención norteamericana en Nicaragua y el apoyo que el Gobierno guatemalteco había prestado a sus rivales.

Los escritores Ruben Darío (nicaragüense) y José María Vargas Vila (colombiano, cónsul de Nicaragua en París bajo el Gobierno de Zelaya) tomaron partido por Zelaya e informaron a éste que Gómez Carrillo no solo lo podía atacar con su pluma, sino que también con su espada, ya que era un diestro espadachín que podía retarlo a duelo en cualquier momento.[66] Otro defensor de Zelaya fue Genaro Cavestany, quien en su libro Gómez Carrillo sigue mintiendo. Ricardo Blasco es un embustero relata como Carrillo consiguió la Legión de Honor y sus credenciales diplomáticas de forma fraudulenta. Tras retarlo a duelo, Carrillo recibió un nuevo ataque: Cavestany indicó que, en el libro La Vida de Estrada Cabrera, Gómez Carrillo había injuriado al presidente al decir que su padre era Pedro Monzón. Ante esta acusación tan severa, que le podría provocar disgustos serios con Estrada Cabrera, Gómez Carrillo dio por zanjado el asunto y la querella con Zelaya quedó en el olvido. Pero no fue del todo inútil su disputa con el expresidente nicaragüense: el Gobierno guatemalteco lo nombró cónsul de Guatemala en Madrid, así como en París y Hamburgo.[67]

El redentor indígena de Totonicapán[editar]

Lema del líder indígena de Chitamango:

«Debe desaparecer la raza de los ladinos; ellos son los de la raza que nos han despojado de las herencias de nuestros padres; somos fuertes y yo traigo el mandato de arriba para acabar de una vez con los opresores y los esclavizadores»
—Tomado de: Hernández, Federico (1930). El libro de las efemérides. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guisse. [68]

En julio de 1905 surgió un líder indígena en Chitamango, Totonicapán. El movimiento indígena creció, pero el 23 de julio un delator los denunció ante el jefe político de Totonicapán, David Camey. Éste tomó las debidas precauciones, y para el 26 ya habían batido cruelmente a los indígenas y apresado al redentor, quien fue enviado a prisión, donde soportó torturas y hambre sin lamentarse del dolor físico ni de la traición.[69]

Lamentablemente, el nombre del redentor indígena no quedó registrado y se desconoce en la actualidad, ya que el expediente del caso fue requisado por Estrada Cabrera y almacenado en su residencia de La Palma, donde se perdió durante el saqueo que se hizo después del derrocamiento del presidente en abril de 1920.[70]

Atentado de «La bomba»[editar]

Correccional de Menores de la Ciudad de Guatemala. Frente a este edificio estalló la bomba al paso del presidente Estrada Cabrera.[71]
Licenciado Arturo Ubico Urruela, presidente de la Asamblea Nacional Legislativa.[72]

Cuando ya había terminado la guerra con Regalado, el 22 de abril de 1907 apareció en El Guatemalteco el Decreto 672 de la Secretaría de Gobernación y Justicia. En este, Estrada Cabrera y su consejo de ministros concedieron amplia amnistía a todos los guatemaltecos culpables de delitos políticos y comunes cometidos antes de la fecha en que entró en vigor.[52] Irónicamente, en esas mismas fechas el abogado Enrique Ávila Echeverría y su hermano, el médico Jorge Ávila Echeverría, junto con el también médico Julio Valdés Blanco y el ingeniero eléctrico Baltasar Rodil, planearon un atentado contra Estrada Cabrera, que se ejecutó el 29 de abril de 1907 y se conoce como el nombre de «Atentado de La Bomba». Los hermanos Echeverría y sus compañeros eran de posición económica solvente y habían estudiado en universidades extranjeras, pero al regresar al país se encontraron con un estado de cosas en el cual predominaban el servilismo y el abuso de poder. Cuando decidieron atentar contra la vida del presidente, planearon al detalle un atentado con explosivos. Todo fue meticulosamente preparado: los explosivos, los detonadores de hierro, la caja de hierro macizo, la complicidad del cochero del presidente,[q] la hora y el punto precisos.[73]

El día planeado para el atentado, el 29 de abril, el presidente viajaba en su coche en compañía de su hijo Joaquín, de 13 años, y de su jefe del Estado Mayor, general José María Orellana.[r] A las 10 de la mañana el carruaje pasó por la esquina de la 7. a avenida sur, entre 16 y 17 calles, de la Ciudad de Guatemala, cuando explotó la bomba. Sin embargo, por un error de cálculo, Estrada Cabrera y sus acompañantes salieron ilesos. Solo el cochero y uno de los caballos fallecieron.[74]

Ejemplo de las manifestaciones de adhesión al presidente que aparecieron en el periódico oficial El Guatemalteco:

«Asamblea Nacional Legislativa: Jamás pudo la Representación Nacional presentir que la perversidad y el crimen llegaran al punto de fraguar un atentado tan abominable como el que tuvo lugar en la mañana de hoy, por modo alevoso y premeditado con cinismo horrendo; del cual os salvasteis por fortuna, para que la República no cayese en horrenda anarquía, llenándose de sangre, de luto y de dolor los corazones de todos los buenos ciudadanos. La Asamblea Legislativa, en nombre del pueblo de Guatemala, que representa, rechaza con profunda indignación el hecho infame que ha venido a conmover doloramente los ánimos y a sumir en honda amargura a vuestra respetable familia y al inmenso círculo de vuestros admiradores y amigos.

No pudiendo cumplir el nefando designio de cortar el vuelo a vuestras levantadas aspiraciones, a atentar contra la existencia del Benemérito Jefe, del ilustre Presidente, a quien tanto debe y de quien tanto espera la Nación.»
—Tomado de: «Manifiestos de adhesión para el Benemérito Señor Presidente de la República». El Guatemalteco, Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central. 9 de mayo de 1907. 

Los perpetradores del atentanto lograron eludir a la justicia guatemalteca por unas cuantas semanas, hasta que finalmente llegaron a la casa de Rufina Roca de Monzón, quien les proporcionó refugio en el segundo piso de su residencia, en el número 29 del callejón del Judío de la ciudad, y ya casi en las afueras de la misma en ese entonces. Pero un espía los delató, de tal suerte que a las tres de la mañana del 20 de mayo de 1907 la casa fue rodeada por un fuerte destacamento de soldados y tras una prolongada batalla, los cuatro se suicidaron.[75] El diario semi-oficial, Diario de Centro América, que era propiedad de Estrada Cabrera, llegó incluso a publicar el informe de la detallada autopsia hecha a los autores del malogrado magnicidio.[76] Al mismo tiempo que los perpetradores del atentado intentaban huir, se producían muestras de adhesión al presidente, provenientes de todos los clubes liberales del país y de cuanta entidad gubernamental existía. Estas fueron publicadas en las primeras planas de los periódicos oficiales El Guatemalteco y Diario de Centro América. Fue tal la cantidad de estos manifiestos que no terminaron de publicarse sino hasta finales de junio de 1907, aunque fueron enviados el mismo día del atentado.[77] [78]

En cuando al cochero, este fue sepultado con pompa y honores, e incluso la Asamblea Nacional emitió un decreto en el cual se le otorgaba una pensión vitalicia a su familia, pero, cuando se supo que él había sido cómplice del atentado, su tumba fue saqueada por desconocidos y la pensión revocada.[79]

Atentado de «Los cadetes»[editar]

El presidente Estrada Cabrera observando una celebración procesional desde la ventana de su residencia. Esto era cotidiano antes del atentado de los cadetes de 1908, tras el que el mandatario se refugió en su mansión de «La Palma» en las afueras de la ciudad.[80]
Tumba y monumento de los cadetes caídos tras el atentado del cadete Víctor Manuel Vega en contra de Estrada Cabrera. La tumba se encuentra en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala.[81]

Para 1908, la iglesia de Santo Domingo había cambiado el recorrido de su solemne de Viernes Santo para pasar frente a la casa de habitación del presidente, situada en la 7. a avenida sur de la Ciudad de Guatemala. Esta circunstancia fue tenida en cuenta por varios cadetes y oficiales de la Escuela Politécnica, quienes advirtieron que el capirote del traje de cucurucho[s] era ideal para esconder a posibles conspiradores. Los cadetes concibieron un plan sencillo: aprovechando que la procesión iba a pasar frente a la casa del presidente, irían disfrazados de cucuruchos, invadirían la casa presidencial y apresarían a Estrada Cabrera. Pero para el Miércoles Santo de ese año los conjurados estaban presos: dos de ellos, durante una borrachera en una fonda, habían hablado de más y terminado en la cárcel. Estrada Cabrera, una vez que supo de la conjura, puso palizadas frente a su casa, prohibió que la procesión pasara enfrente y prohibió el uso de los capirotes en el traje de cucurucho.[82]

Palacio de Gobierno de Reina Barrios
Palacio Real en 1907.
Exterior del palacio visto de sur a norte.
Salón de recepciones del Palacio de Gobierno, en donde ocurrió el atentado contra el presidente.
Construído durante el gobierno del general José María Reina Barrios fue la sede de gobierno de éste y de su sucesor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera hasta que fue destruido por los terremotos de 1917-18. Entre los hechos más sobresalientes que ocurrieron en él estuvo el atentado contra el presidente Estrada Cabrera por el cadete Vega en abril de 1908. El palacio fue construido en 1896 en la huerta del antiguo Palacio Real que databa de la colonia española.

El 20 de abril de 1908, durante la recepción oficial del nuevo ministro plenipotenciario de Estados Unidos en el Palacio de Gobierno, el cadete de la Escuela Politécnica Víctor Manuel Vega, en venganza por la prisión y las torturas de sus jefes y amigos, le disparó a Estrada Cabrera a quemarropa, pero el proyectil solo hirió a éste en el dedo meñique. Enfurecido, y a modo de escarmiento popular, Estrada Cabrera ordenó fusilar a prácticamente toda la compañía de cadetes a la cual pertenecía Vega, excepto a dos integrantes, Rogelio Girón y Manuel Hurtarte, quienes fueron llevados a la penitenciaría central sin darles razón alguna. En cuanto al cadete Vega, éste había muerto en el lugar donde intentó perpetrar el magnicidio, cayendo a los pies de Estrada Cabrera al ser alcanzado por las balas de los guardias de éste. El presidente ordenó que la escuela militar fuera disuelta, el edificio[t] demolido y que se regara sal sobre los cimientos.[83] Numerosos militares fueron encarcelados, incluyendo algunos generales allegados al presidente.

Nuevamente se publicaron extensas «manifestaciones de adhesión» para el «benemérito de la patria».[84]

Educación[editar]

La diosa Atenea muestra a Estrada Cabrera el producto de su labor educativa y le agradece por las Fiestas Minervalias.[85]

Las fiestas Minervalias continuaron con gran pompa y las artes fueron promovidas: por ejemplo, en marzo de 1907, el diario oficial El Guatemalteco publicó una nota en la que se autorizaba la contratación de una compañía de ópera Italiana para trabajar en el teatro Colón,[86] aunque, por otra parte, a raíz del atentado de los cadetes en 1908, Estrada Cabrera mandó a llamar a todos los profesores y los reprendió severamente indicándoles que no iba a tolerar que estuvieran «educando a conspiradores». Los maestros tuvieron que asistir obligatoriamente a esta reprimenda, puesto que fueron enviados por el ministro de Instrucción del presidente.[87] Posteriormente, también en 1907, Enrique Gómez Carrillo le dedicó su obra Alma Japonesa a Estrada Cabrera de este modo: «Al presidente Estrada Cabrera, que ha sabido hacer del culto de la enseñanza popular una religión moderna, dedica este libro su amigo y admirador, Enrique G. C.»

Durante el gobierno de Estrada Cabrera, la universidad nacional[u] estaba a cargo del secretario de Instrucción, y el mandatario tenía la potestad de nombrar al profesorado de las escuelas facultativas. Aquí se muestra un decreto por medio del cual el presidente nombra al profesorado:

Se nombra el profesorado de la Escuela de Medicina y Farmacia
Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 5 de febrero de 1907.

En vista de lo solicitado por el decano de la Facultad de Medicina y Farmacia,
El Presidente Constitucional de la República,
ACUERDA:
Organizar de la manera siguiente, el profesorado de la escuela en referencia: (y se consignan a continuación todos los nombres de los profesores).

—Tomado de El Guatemalteco, diario oficial de la República de Guatemala, en la América Central, 10 de febrero de 1907[88]

En 1908, Estrada Cabrera quería ver cómo iban los preparativos de la Huelga de Dolores de los estudiantes de la universidad nacional. Por esa razón ordenó a los miembros de su guardia personal que le abrieran paso en la Facultad de Derecho y Notariado del Centro, en la 9. a avenida de la capital. Sin embargo, los miembros de su guardia (quienes eran prácticamente analfabetos) entraron a la facultad por la fuerza, lo que provocó un serio altercado con los estudiantes, en el cual murió uno de ellos. Ante tal desastre imprevisto, Estrada Cabrera prefirió retirarse, y los estudiantes, por su parte, suspendieron la publicación del periódico estudiante No Nos Tientes y el Desfile Bufo. Ninguna de las dos tradiciones se efectuó sino hasta en 1921, cuando ya había sido derrocado el presidente.

Cultura[editar]

Residencia presidencial de La Palma. Después de los intentos de asesinato en su contra, Estrada Cabrera decidió mudarse a esta remota residencia, localizada en el extremo sureste de la ciudad.[80]

Reconocimiento a autores del himno nacional[editar]

En 1910, ya en su lecho de muerte, el poeta cubano radicado en Guatemala José Joaquín Palma rompió su silencio e hizo saber a la sociedad guatemalteca que había sido él quien había escrito la letra del himno nacional de Guatemala, cuya autoría había sido acreditada hasta entonces a un autor anónimo. El Gobierno y los intelectuales guatemaltecos le rindieron homenajes. Se emitió un acuerdo el 15 de septiembre de 1910 en el que se indicaba que en las Minervalias de ese año se otorgara una medalla de oro al cubano, la cual llevaba en el anverso el escudo de la República, y en el reverso, la leyenda: «El Gobierno de Guatemala al inspirado poeta José Joaquín Palma, autor de la letra del himno nacional». El 15 de septiembre de 1911, ya cuando el poeta Palma había fallecido, el presidente homenajeó también al maestro Rafael Álvarez Ovalle, autor de la música del himno.

La Generación del 10[editar]

En Quetzaltenango se formó un grupo de artistas, literatos y poetas entre quienes figuraban Rafael Arévalo Martínez, Carlos Mérida, Rafael Rodríguez Padilla, Rafael Yela Günther, Carlos Valenti, Carlos Wyld Ospina y los hermanos De la Riva. Todos ellos tuvieron una estrecha relación con Jaime Sabartés, artista catalán llegado a Guatemala en 1906, procedente de Barcelona, donde compartiera una estrecha amistad con Pablo Picasso. A estos artistas se les conocía como la Generación del 10. En 1913, Rafael Arévalo Martínez y Francisco Fernández Hall fundaron y dirigieron la revista Juan Chapín, órgano principal de la «generación de 1910», llamada también «del Cometa»,[v] [89] la cual fue responsable de la introducción a Guatemala de las tendencias literarias posteriores al modernismo y de los nuevos estilos europeos de pintura.

Familia del presidente[editar]

El 3 de julio de 1908 murió la madre del presidente, Joaquina Cabrera, con quien el mandatario estaba muy apegado. Se declaró luto nacional hasta el 11 de julio y se escribieron poemas en su memoria, tales como los Mater Admirabilis de los poetas extranjeros José Santos Chocano y Rubén Darío. Por su parte, el 9 de abril de 1910 falleció su primera esposa, Desideria Ocampo, quien murió en Niza, Francia, adonde Estrada Cabrera la había enviado para que recibiera tratamiento contra la tuberculosis que sufría. Ese mismo año falleció Diego Estrada, primogénito del presidente, quien se suicidó tras contraer tuberculosis debido al tratamiento que recibía por una enfermedad venérea que había contraído mientras era estudiante en los Estados Unidos.[90]

Su sobrina María Albaudín se casó con el insigne periodista español Pedro González-Blanco, quien se encontraba viajando en América junto con su amigo José Santos Chocano.[91]

Asilo «Doña Joaquina»
Retrato de Joaquina Cabrera, madre de Estrada Cabrera.
Asilo de maternidad «Joaquina Cabrera».
Otra vista del asilo de maternidad.
Bebés atendidos en el asilo de maternidad.
Localizado en el «Bulevar 30 de junio» (Paseo de la Reforma), fue construido durante el Gobierno del licenciado Estrada Cabrera y destruido por los terremotos de 1917-1918. Doña Joaquina, como se le conocía, tuvo una fuerte influencia sobre su hijo mientras vivió.[92]

Tercer período presidencial (1911-1917)[editar]

Mapa de rutas de la Flota Blanca de la United Fruit Company, la cual tenía el monopolio de transporte de carga y personas desde y hacia Puerto Barrios, tras las generosas concesiones otorgadas por Estrada Cabrera.

El presidente fue electo para un tercer período presidencial con una inmensa mayoría de más de 500 000 votos, que a todas luces resultaban un fraude electoral si se tiene en cuenta que las elecciones de Brasil del mismo año solo reportaron 300 000 votos y que, mientras aquel país tenía una población de 14 millones de habitantes, Guatemala únicamente contaba con 2 millones. Sin embargo, el pueblo guatemalteco se encontraba bajo tal represión que no hubo protestas al respecto.[93]

Revolución Mexicana y la República Suroriental[editar]

En 1913 ya había caído el presidente mexicano Porfirio Díaz tras el estallido de la guerra civil provocada por la Revolución Mexicana, y el nuevo gobernante era el general Victoriano Huerta, quien estaba combatiendo revueltas en varios frentes. Uno de ellos era Chiapas, donde se encontraban las tropas del general revolucionario Venustiano Carranza. Uno de los lugartenientes de Carranza, el general Ricardo Carrascosa, viéndose derrotado, se refugió en Guatemala, país en el que se había educado. Al enterarse de esto, Estrada Cabrera lo mandó llamar y le ofreció armas, soldados y frontera libre para que atacara a las fuerzas de Huerta en Chiapas. Carrascosa aceptó, pero fue derrotado una vez más por las fuerzas presidenciales mexicanas.

Tras esta nueva derrota, Carrascosa volvió a refugiarse en Guatemala y de nuevo fue llamado por Estrada Cabrera, pero esta vez recibió una proposición insólita: se le ofrecían armas, dinero y soldados si aceptaba luchar contra México y apoderarse de los territorios de Soconusco, Lacantún y Chiapas, los cuales, junto con parte del departamento guatemalteco del Petén, se convertirían en una nación independiente denominada República Suroriental.[94] Carrascosa se negó a perpetrar esta traición, por lo que fue llevado a prisión en el convento de San Francisco, de donde se escapó tras sobornar y secuestrar a su captor para luego refugiarse como preso político en la embajada mexicana, dependencia del gobierno de Huerta. Tras obtener la victoria las tropas de Carranza, Carrascosa regresó a México luego de que el nuevo presidente de ese país amenazara con invadir Guatemala si a aquel militar se le vedaba el retorno.[95]

Política exterior[editar]

Ciudad de Guatemala a «vista de pájaro» en 1915. Grabado del Libro Azul de Guatemala.[96]

A principios de la Primera Guerra Mundial, en 1914, el Gobierno se declaró neutral en el conflicto. En ese momento, Estados Unidos todavía no participaba en la guerra. Esto cambió en 1917, cuando el presidente Woodrow Wilson declaró la guerra al Imperio alemán y solicitó a sus aliados de América Latina que hicieran lo mismo.[25]

En 1916 se reconoció al gobierno de facto de Venustiano Carranza en México. Por su parte, La Iglesia Católica, debilitada por las expropiaciones y con la expulsión del clero regular en de 1829[97] y 1871[98] , estaba reducida al clero secular liderado por el arzobispo, figura que varios presidentes liberales habían expulsado del país.[98] En 1914 Estrada Cabrera aprobó el nombramiento del arzobispo Julián Raimundo Riveiro y ambas partes hicieron concesiones con respecto a los trámites para el matrimonio civil y la tolerancia de las procesiones públicas.[98]

Mapa de los ramales ferroviarios en Guatemala y El Salvador, los cuales eran propiedad de la International Railways of Central America (IRCA), subsidiaria de la UFCO que controlaba el ferrocarril en ambos países, mientras el único puerto en el Atlántico era controlado por la Great White Fleet, marina mercante también propiedad de la UFCO.[99]

En 1912, la UFCO adquirió las acciones del Ferrocarril Central, Occidental y de Ocós, con lo cual se formó la International Railways of Central America (IRCA), de la cual la compañía frutera era la principal accionista. También se le concedió el contrato para colocar la línea de telégrafo de la capital a Puerto Barrios. Se inició así el cultivo de banano en Izabal y el período de hegemonía de la frutera en Guatemala.[100]

Se ajustó un convenio entre los tenedores de bonos de la deuda inglesa y el secretario de Hacienda, de manera que las rentas de Guatemala fueron de quinientos millones, contra cuatrocientos millones de pesos en gastos. Es decir, hubo un superávit de cien millones. La cosecha de café, principal producto de exportación de los gobiernos liberales desde Barrios hasta Ubico, osciló entre 8 y 12 dólares por quintal.

En septiembre de 1915 y enero de 1916 hubo en Guatemala tres insurrecciones que fueron rápidamente sofocadas: una provenía de México, comandada por el general Isidro Valdés y el doctor Toledo López, mientras que en Huehuetenango las fuerzas de uno y otro bando se lanzaron tiros inefectivos, con un barranco de por medio; finalmente, en Petén los caudillos rivales se pelearon entre sí.[101]

Fundación de la Academia Militar[editar]

Como consecuencia del atentado en su contra, perpetrado el 20 de abril de 1908 por los cadetes de la Escuela Politécnica, el gobernante había clausurado este centro de estudios. El 30 de junio de 1912 fundó la Academia Militar, bajo la dirección de oficiales españoles, en el edificio que ocupaba el Cuartel de Artillería, en el bulevar 30 de junio —posteriormente Avenida «La Reforma»—; este inmueble sufrió severos daños por los terremotos de 1917-1918, y solamente fue rehabilitado el 9 de febrero de 1919. El 2 de mayo de 1920, el Gobierno de Carlos Herrera y Luna clausuró la Academia Militar y restableció la Escuela Politécnica.

Academia Militar instituida en 1912
Vista frontal del edificio del Cuartel de Artillería en 1912.
Edificio de la Academia Militar en 1915.[96]
Ejercicios militares en el interior de la Academia.[96]
Academia Militar vista desde el Paseo de la Reforma.[96] Obsérvese que el camino era de terracería.
Edificio del Cuartel de Artillería utilizado como Academia Militar desde 1912 luego de que la escuela original fuera derribada hasta sus cimientos tras el atentado contra el presidente Estrada Cabrera en 1908.[102]

Familia del presidente[editar]

Francisco Estrada, hijo del presidente. Se quitó la vida tras una discusión familiar el 8 de noviembre de 1912.[103]

En 1910 fallecieron Desideria Ocampo, su esposa, y Diego Estrada, su primogénito. Diego había contraído una enfermedad venérea en Estados Unidos, donde estudiaba, y el tratamiento que recibió en Alemania y sus excesos anteriores le produjeron una tuberculosis que lo llevó al suicidio. Asimismo, el 8 de noviembre de 1912, tras una discusión con el presidente, también se quitó la vida su hijo Francisco Estrada, quien acababa de regresar a Guatemala procedente de Europa.[103] Francisco estudiaba en París en una escuela de agricultura y había caído en las redes de una francesa mayor que él. Regresó a Guatemala huyendo de la muchacha, pero ella lo siguió. Por complacerla, en Guatemala le compró joyas con un valor total de cuatro mil dólares e incurrió así en deudas que contrariaron al presidente. Estrada Cabrera leyó la factura y la puso bajo el plato sopero de su hijo. Cuando este llegó a la hora de comer, vio la factura y palideció. Sin decir palabra, salió del comedor y momentos después se suicidó de un tiro. La bandera nacional fue izada a media asta, y los empleados civiles y militares llevaron luto por cinco días tras su fallecimiento.[104]

Cuarto período presidencial y derrocamiento (1917-1920)[editar]

Para 1916, Guatemala contaba con dos millones de habitantes, pero esto no impidió que los aduladores del presidente lograran que éste fuera reelecto con la absurda cantidad de diez millones de votos, tras forzar a las haciendas a enviar a grupos de mozos colonos varias veces a votar.[105] Estrada Cabrera inició el que sería su último período en 1917, y sus ministros fueron Guillermo Aguirre en Hacienda, José María Reina Andrade en Gobernación y Justicia, Luis Ovalle como secretario de Guerra, Eduardo Girón en el despacho de Instrucción Pública, y Luis F. Mendizábal en el de Fomento. Por su parte, el licenciado Antonio Batres Jáuregui fue el presidente del Organismo Judicial.[106]

Príncipe Guillermo de Suecia. Visitó Guatemala en 1920 durante los eventos de la Semana Trágica y escribió sus observaciones en su libro Between two continents, notes from a journey in Central America, 1920 bajo el pseudónimo de «Prins Wilhelm».[107]

En 1920, el príncipe Guillermo de Suecia visitó Guatemala e hizo una descripción muy objetiva tanto de la sociedad guatemalteca de la época como del gobierno de Estrada Cabrera en su libro Between two continents, notes from a journey in Central America, 1920 -Entre dos continentes, notas de un viaje a Centro América, 1920-[107] . El príncipe explicó la dinámica de la sociedad guatemalteca que observó indicando que aunque Guatemala se hacía llamar República, contaba en realidad con tres clases sociales claramente definidas:[108] criollos —una minoría formado por familias descendientes de los españoles que conquistaron Centroamérica y que para 1920 estaban a cargo de ambos partidos políticos en el país—;[109] ladinos: la clase media, constituida por personas que nacieron del cruce entre nativos, negros y criollos, no tenían poder alguno, aunque conformaban el grueso de los grupos de artesanos, dueños de tiendas, comerciantes y oficiales de bajo rango en el ejército;[110] e Indígenas, que constituïan las vasta mayoría de la población y estaban sumidos en el analfabetismo.[111] constituyendo la principal fuente de mano de obra agrícola.[112]

General con sus soldados tras ser capturados en «La Palma» en abril de 1920. Nótese que los conscriptos estaban descalzos y sin uniforme.[113]

Ya para el cuarto período de Estrada Cabrera prevalecía el despotismo. Aunque el sufragio universal era la ley, las elecciones eran una farsa democrática pues únicamente el presidente figuraba en las papeletas electoras y todo tipo de oposición estaba prohibida. Los ministros del presidente no eran más que simples asesores y los impuestos del estado iban a parar directamente al bosillo del presidente: siguiendo el ejemplo de sus antecesores, Estrada Cabrera logró amasar una fortuna de ciento cincuenta millones, a pesar de tener un salario nominal de mil dólares anuales. Los ministros eran seleccionados de entre sus aduladores y no tenían ni voz ni voto en las decisiones del gobierno. La Asamblea Nacional no era muy diferente: ninguna ley se aprobaba sin la venia del presidente. Y, por último, los jueces estaban totalmente entregados a los intereses del presidente.[114]

En todos los rincones de la administración púbica prevalecía una corrupción rampanta. El presidente y sus ministros tenían ingresos adicionales por concepto de concesiones mientras que los oficiales de menor rango se las ingeniaban para obtener prebendas de cualquier forma. El ciudadano común no estaba al tanto de esta situación, puesto todos mantenían el secreto por miedo a perder la vida.[115]

Fuerzas armadas[editar]

Había una ley de reclutamiento universal, pero prácticamente todo el mundo podía escapar al servicio militar si pagaba lo suficiente. En realidad, solamente los mozos eran recludatos a la fuerza. Unicmanete los generales, de los que había uno por cada cien conscriptos, recdibían un salario; todos los demás sobrevivían como podían;[114] y no había ni uniformes ni botas de servicio y tanto los soldados como los oficiales menores iban descalzos y sólo se distinguían por una camisa militar harapienta. Solamente los generales tenían accesos a botas gastadas y de mala calidad. Los soldados, como la mayoría de la población, eran ignorantes y analfabetos, ya que así le interesaba mantenerlos a las autoridades porque de esa forma era más fácil control a la gran masa indígena.[116]

Educación[editar]

A pesar de la pompa con que se realizaban las Fiestas de Minerva, el príncipe Guillermo pudo comprobar que solamente el cincuenta por ciento de las escuelas reportadas en los documentos oficiales eran reales, y que aunque existían, no tenían personal docente capacitado. Había maestros que no sabían leer ni escribir, y tenían un salario de apenas dos dólares al mes. Para sobrevivir, todos tenían que conseguir algún empleo adicional, y llevaban los trabajos de este empleo a las aulas para que los niños los ayudaran. Como resultado de todo esto, el nivel de cultura y educación de la gran mayoría de la población era pésimo.[117]

Los terremotos de 1917-18[editar]

El inicio del declive de la presidencia de Estrada Cabrera comenzó con los terremotos que se iniciaron el 17 de noviembre de 1917 y arruinaron algunas poblaciones alrededor de Amatitlán. El 25 y el 29 de diciembre de ese mismo año, y el 3 y el 24 del siguiente, se repitieron los temblores en la república, pero con mucha mayor fuerza, de modo que destruyeron numerosos edificios públicos y casas particulares en la ciudad de Guatemala y en la Antigua Guatemala. Entre los edificios destruidos destacaban numerosas estructuras que habían sido construidas en los gobiernos de Reina Barrios (pabellón de la Exposición Centroamericana, palacio del Ejecutivo y palacio del bulevar «30 de Junio», entre otros) y de Estrada Cabrera (asilo para damas «Doña Joaquina»). Por esta razón, mucha de la obra física de ambos presidentes ha sido olvidada por generaciones posteriores.

En el Diario de Centro América, después de publicar dos ediciones diarias reportando los desastres, se pasó a hacer crítica al Gobierno por la lenta e ineficiente respuesta al desastre.[118] En uno de los artículos de opinión de este periódico oficial se llegó a decir que las imágenes religiosas de algunos templos católicos de la ciudad se habían salvado porque, al momento del primer terremoto, «ya no quisieron seguir en una ciudad en donde imperaba el lujo excesivo, la impunidad y el terror».[118] Por otra parte, se dijo que existían leyes «excelentes» para la reconstrucción, las cuales, sin embargo, «no se cumplen». También se dijo que estaba ocurriendo un fenómeno que se daba siempre en casos de cataclismos como estos: «se emiten leyes y reglamentos a diario, pero lo que se necesita es de su correcta ejecución diaria, y no de tantos reglamentos». Además, se publicó en primera plana, tres meses después de los terremotos, que «todavía hay escombros por toda la ciudad».[118]

Terremotos de 1917-1918
Palacio Presidencial
Santuario de Guadalupe
Fotografías de la catástrofe

Primera Guerra Mundial[editar]

Al mismo tiempo que se publicaban las terribles noticias de los terremotos, se divulgaban también las últimas informaciones sobre los acontecimientos de la Primera Guerra Mundial, ante la cual el gobierno de Estrada Cabrera se había mantenido neutral. Sin embargo, por su condición de aliado de Estados Unidos, finalmente declaró la guerra a Alemania en abril de 1918.[118] Para entonces, Alemania y Austria estaban prácticamente derrotadas por las fuerzas de Francia e Inglaterra. En Guatemala, el Gobierno intervino las compañías alemanas; entre ellas: la de luz eléctrica de Guatemala, el Ferrocarril «Verapaz» y la empresa Eléctrica y de Teléfonos de Quetzaltenango.

Partido Unionista[editar]

Fotografía tomada en la «Casa del Pueblo» en diciembre de 1919, al momento de firmar el Acta de los Tres Dobleces. Se observa a los líderes conservadores de Guatemala sentados al frente de la fotografía: primero de derecha a izquierda, Dr. Julio Bianchi y tercero de derecha a izquierda, ciudadano José Azmitia.[119]
El tiempo de Cabrera ha llegado: «el Partido Unionista se lo lleva después de que el presidente ha destrozado a los hijos de Guatemala, mientras que Cristo le recuerda a Guatemala que debe perdonar».[85]

La oposición a su régimen se inició cuando el obispo de Facelli, y miembro del conservador Clan Aycinena, José Piñol y Batres inició sus sermones en contra del gobierno en la Iglesia de San Francisco en 1919, por instrucciones de su pariente, Manuel Cobos Batres. Por primera vez la Iglesia Católica guatemalteca pronunciaba un discurso opuesto a las políticas del presidente.[w] Por otra parte, Cobos Batres consiguió entusiasmar a los líderes conservadores José Azmitia, Tácito Molina, Eduardo Camacho, Julio Bianchi y Emilio Escamilla en la formación de un partido que se revelara contra el férreo gobierno de Estrada Cabrera. El partido inició su actividad política con el apoyo de muchos sectores, entre los que destacaron los estudiantes de la Universidad Estrada Cabrera[x] y los obreros de la capital, quienes bajo el liderazgo de Silverio Ortiz fundaron el Comité Patriótico de Obreros.[32]

El nuevo partido se llamó Unionista, y su primera sede oficial, inaugurada en 1920, fue una casa propiedad de la familia Escamilla situada en la esquina sudeste de la 4. a avenida y la 12 calle de la zona 1, la cual fue pronto conocida como la «Casa del Pueblo».[120] Tácito Molina fue el encargado de redactar el acta de fundación del partido, la cual fue suscrita por 51 ciudadanos el 25 de diciembre de 1919 y llegó a ser conocida como el Acta de los Tres Dobleces, ya que las firmas se añadieron en una hoja de papel doblada tres veces. El documento se hizo circular en la capital hasta el 1. o de enero de 1920, cuando se depositó una copia de ella debajo de la puerta de cada casa.[121]

Estrada Cabrera se vio obligado a aceptar la oficialización del Partido Unionista, pues había presión política tanto interna como internacional. El 1 de marzo de 1920, durante la inauguración del período de sesiones de la Asamblea Nacional Legislativa, se reconoció al partido y quedó oficializada su existencia. A partir de entonces, el presidente reiteró públicamente su voluntad de atender los deseos de la comunidad internacional para dar mayor apertura política, pero se seguía arrestando a los simpatizantes unionistas. El 11 de marzo de 1920, los unionistas convocaron a una manifestación en la que participaron miles de ciudadanos y en la cual el abanderado fue el ciudadano y dirigente unionista José Azmitia. Pero esta manifestación fue reprimida por el Gobierno. El Ejército disparó contra los manifestantes, lo que causó indignación generalizada y unió al pueblo guatemalteco y a la comunidad internacional en contra de Estrada Cabrera. El presidente se dio cuenta entonces de que el pueblo ya no era dócil y manejable. Para entonces, ya se habían organizado más de ciento cincuenta clubes o filiales del partido en todo el país. El 18 de marzo, todo el personal de correos y aduanas se unió al nuevo partido, acción que inmediatamente fue imitada por el personal de telégrafos.[122]

La Asamblea Nacional Legislativa, dirigida entonces por Adrián Vidaurre, quien había sido un alto funcionario durante la mayor parte del gobierno cabrerista, declaró mentalmente incapaz al presidente para gobernar y designó al ciudadano Carlos Herrera y Luna como presidente interino.[y] A partir de este momento, hasta quienes le apoyaron y alabaron durante su largo gobierno le dieron la espalda. Un ejemplo de ello fue que en el nombramiento de un nuevo gabinete, poco antes de la caída, figuraba como ministro de Fomento el coronel Jorge Ubico Castañeda, quien pocos días después se presentaría ante la Asamblea Nacional para asegurar que estaba en contra de la «tiranía». La Asamblea Nacional declaró a Manuel Estrada Cabrera mentalmente incompetente para gobernar mediante el Decreto 1022 del 8 de abril de 1920.

Finalmente llegó la lucha armada. El presidente resistió desde su residencia oficial de La Palma hasta que fue derrotado tras cruentos combates durante la llamada «Semana Trágica». Desde allí Estrada Cabrera cañoneó, con ayuda de los cuarteles Matamoros y San José, a las fuerzas unionistas en un último intento de conservar el poder, que ostentaba dese 1898 y había mantenido a través de amañadas elecciones en 1905, 1911 y 1917.[12] Estrada Cabrera también bombardeó la capital desde La Palma en un intento de atacar el supuesto cuartel general de los unionistas en la finca El Zapote. Finalmente se rindió el 14 de abril de 1920 junto con el único colaborador que estuvo con él hasta el final, el poeta peruano José Santos Chocano.

Papel de José Santos Chocano y otros colaboradores[editar]

Tras salir de México por no estar de acuerdo con ninguna de las facciones en conflicto durante la Revolución Mexicana, el poeta José Santos Chocano regresó a Guatemala, en donde Estrada Cabrera le dio un puesto de ministro en su gabinete. A pesar de ser peruano, estuvo junto al Presidente en la residencia presidencial de La Palma hasta el último momento, tratando de hacer entrar en razón a Estrada Cabrera ante el acoso de las fuerzas unionistas, diciéndole: «Aquí sólo hay dos caminos que tomar: o nos fugamos o rompemos con toda nuestra fuerza contra los unionistas, arrasando la ciudad hasta aniquilarlos; pero el camino en que vamos conduce a la ruina».[123] Luego que Cabrera fuese depuesto en abril de 1920, Chocano fue apresado y condenado a muerte, pero se salvó por intercesión del Papa, el rey Alfonso XIII de España, los presidentes de Argentina y Perú, así como varios escritores de América y Europa.[z]

El resto de colaboradores y agentes del presidente fue encarcelado o huyó del país. De los que encarcelaron, doce fueron linchados en la Plaza de Armas por el pueblo enardecido; otros correrían con mejor suerte, como el caso de Roderico Anzueto Valencia, quien luego de estar en prisión pasó a las filas del ejército y llegó a ser director de la policía en el gobierno del general Jorge Ubico.[124]

Tras su derrocamiento[editar]

Para esas fechas, a Estrada Cabrera lo llamaban el «Bárbaro de La Palma», el «Usurpador», el «Réprobo» y el «Autócrata». Atrás quedaban los tiempos de gloria en que a don Manuel Estrada Cabrera lo llamaban el «Benemérito de la Patria», el «Protector de la Juventud» y el «Insustituible», los mismos que ahora lo despreciaban en sus escritos.[12] Tras rendirse, una multitud saqueó su finca, la cual estaba ubicada en el área donde en 1950 se contruyó el estadio Mateo Flores.

En lugar de huir al exilio, decidió defenderse de los cargos que se le imputaron. Fue el único perseguido de todos los integrantes de su gabinete de gobierno. Pasó sus últimos días preso en una residencia privada en la ciudad de Guatemala, trabajando en su defensa legal.[12] Las siguientes son fotografías que se le tomaron unos días después de su derrocamiento.

Servilismo[editar]

En 1915, Manuel Cobos Batres regresó a Guatemala proveniente de Europa. He aquí lo que encontró:
«Cuando volvía a Guatemala en 1915, después de cinco años pasados en Hamburgo y cinco en París, era un ser libre y no pude entender la tiranía. Encontré que en mi patria se adulaba a don Manuel de todas maneras y en todo tiempo. Lo adulaban todas las clases sociales y en especial la más alta. Los hombres habían constituido un club que se llamaba "Club de amigos del señor Presidente". Sus esposas pertenecían a otro que se denominaba "Club Joaquina", sus hijas se habían agrupado bajo el nombre de "Asociación del veintiuno de agosto, fecha en que había nacido doña Joaquina; y los hijos ostentaban en sus blusitas el distintivo del "Club de amiguitos del señor presidente"».
Arévalo Martínez, Rafael. ¡Ecce Pericles!. p. 268. [125]

Durante el gobierno del licenciado Estrada Cabrera se dieron casos extremos de servilismo. Por ejemplo:

  • En 1902, el volcán Santa María hizo erupción, por lo que los vecinos de San Martín Chile Verde —San Martín Sacatepéquez— tuvieron que establecerse en Taltute, al que propusieron llamar Santa Joaquina; la solicitud se hizo efectiva en 1910.[126]
  • En 1904 se decretó el municipio Estrada Cabrera en Chiquimula, en donde posteriormente se estableció la aldea Carí, en La Unión, Zacapa.[126]
  • La procesión del Santo Entierro del Templo de Santo Domingo desvió su recorrido para pasar frente a la casa de habitación del gobernante.[127] Esto fue prohibido después de que se utilizara dicha procesión como medio para intentar asesinar al presidente en 1908.
  • En el antiguo cantón Guarda Viejo, en la Ciudad de Guatemala, había un área que se llamaba Los Guajecitos —o Los Guajitos—, que en 1908 fue llamada Villa Joaquina, en honor a doña Joaquina, la madre del presidente. El centro de ese lugar fue rebautizado en 1917 y se llamó Ciudad Estrada Cabrera.[126]
  • A finales de 1908 el municipio de Nuevo Progreso, San Marcos, también fue nombrado San Joaquín —una masculinización del nombre de su madre—. Algo similar sucedió en Petapa, donde antes hubo un sector conocido como Pueblo Viejo, el cual pasó a llamarse San Joaquín Villa Canales.[126]
  • A finales de noviembre de 1908, la aldea Casas Viejas en Chiquimulilla, Santa Rosa, iba a ser renombrada Villa Joaquina, pero sus habitantes se negaron rotundamente y lograron frenar el cometido.[126]
  • En 1917, el compositor guatemalteco Julián Paniagua Martínez escribió el Himno a Estrada Cabrera, con letra de Roger Barrios.
  • Tras morir la madre de Estrada Cabrera el 3 de julio de 1908, la prensa y la sociedad guatemaltecas seguían celebrando su natalicio cada 21 de agosto, como si todavía estuviese viva. Incluso el poeta nicaragüense Rubén Darío escribió el poema Mater Admirabilis en honor a doña Joaquina el 21 de agosto de 1915.[128]
  • El 21 de noviembre de 1917, la Asamblea Legislativa mandó colocar en la casa natal del presidente en Quetzaltenango una placa de mármol que contenía la fecha de nacimiento y los decretos mediante los cuales se restablecía la enseñanza pública e instituía las fiestas de la niñez.[129]
  • Todas las asociaciones de clubes de amigos del presidente se disputaban cada uno de los días del mes de noviembre, al aproximarse el cumpleaños de Estrada Cabrera, para ofrecerle serenatas, procesiones, paseos de antorchas y otras manifestaciones de pleitesía.[125]
  • Se creó la Universidad de Guatemala, que pasó a llamarse Universidad Estrada Cabrera por decreto legislativo del 2 de mayo de 1918,[130] la cual le otorgó el primer doctorado honoris causa al presidente.[131]
  • El carácter dictatorial del gobierno de Estrada Cabrera no impedía que, para las campañas de reelección, recibiera cartas de apoyo firmadas por personalidades del país como los escritores Enrique Gómez Carrillo, Flavio Herrera o Carlos Wyld Ospina, o que Rafael Arévalo Martínez —quien escribió la biografía de Estrada Cabrera en su libo ¡Ecce Pericles![132] — lo llamara «un gran hombre patrio» durante un discurso en las Minervalias de noviembre de 1917.[12]
  • El departamento de El Progreso fue creado en 1908, y en la Navidad de 1919 la cabecera fue rebautizada como Estrada Cabrera. En el acuerdo de la Asamblea Legislativa, se establecía que «dicha solicitud [de cambio de nombre] había sido inspirada por el sentimiento de gratitud y afecto que, con justicia, abrigaban los habitantes de aquella ciudad hacia su ilustre fundador y protector, el Benemérito de la Patria, Doctor don Manuel Estrada Cabrera, digno Jefe Supremo de la República".[126]

Hasta que Estrada Cabrera estuvo preso luego de su derrocamiento, el presidente Carlos Herrera y Luna emitió un acuerdo gubernativo, con fecha del 3 de mayo de 1920, que ordenó suprimir los nombres del dictador y de sus familiares de cualquier lugar que los tuvieran.[126]

Racismo[editar]

Numerosos recuentos de racismo se encuentran en el libro ¡Ecce Pericles!, de Rafael Arévalo Martínez. Los autores de textos críticos contra el presidente Estrada Cabrera citados por este autor se cuidaban muy poco de disimular su racismo, de modo que algunos de ellos frecuentemente lo llamaban «mestizo» y atribuían los rasgos negativos de su personalidad a su ascendencia indígena, mientras que aquellos que se opusieron a él eran ensalzados por sus atributos físicos más criollos. He aquí algunos ejemplos:

  • Arévalo Martínez, cuando describe al presidente, dice: «En el recién nacido predominaba la raza indígena con mezcla europea y africana».[133] Luego indica que «era un joven robusto, de estatura mediana, color moreno y aspecto vulgar. El ancestro indígena lo hacía fuertemente supersticioso».[134] Por otra parte, para describir a los autores del atentado de «La Bomba» de 1907, refiere que «los hermanos Ávila Echeverría y Valdés Blanco tenían patricias figuras, ojos hermosos, facciones correctas, narices aguileñas; los tres fueron de estatura alta y tez blanca; el ingeniero Baltasar Rodil parecía más hijo del trópico: era cenceño, de pequeños bigotes, de regular estatura y color moreno; pero los cuatro próceres eran de noble apariencia».[79]
  • Manuel Cobos Batres, para referirse a Estrada Cabrera, dice: «Y cuentan que aquel mestizo de indio que oprimía a Guatemala, desde el palacio nacional del Gobierno...».[125] Mientras tanto, para referirse a un correligionario del Partido Unionista, indica: «Lo único que hay que mencionar al referirse a Tácito es la época y el lugar en que vivió, para que no se le confunda con el jurisconsulto e historiador romano o con uno de sus descendientes inmediatos... A menos que Tácito lo fuera remotamente por alguno de sus rebisabuelos de más rancio abolengo, como don Sancho de Barahona o los Hurtado de Mendoza y López de Peñalver... Tácito se ganaba las simpatías populares sin esfuerzo, casi solamente por su extraordinario atractivo físico».[135]
  • Julio Bianchi, en el prólogo del libro, indica que, tras profundas meditaciones mientras estaba preso en la Penitenciaría Central de Guatemala durante el gobierno de Estrada Cabrera, definió cinco puntos principales para lograr una efectiva democracia en Guatemala. El segundo punto decía: «El gran obstáculo para la implantación de la democracia en Guatemala es la existencia de esa mole enorme de gente inconsciente, ignorante, apática, segregada del resto de la sociedad por causas raciales y acostumbrada a través de muchos siglos a la obediencia pasiva, mole que cualquier gobernante maneja a su antojo, ya sea en las lides pacíficas, haciéndola votar como a él le convenga de orden superior o en las luchas armadas aplastando cualquier intento de rebeldía con peso abrumador. Esa masa debe apartarse, por de pronto, de la vida política del país. Más tarde, educados sus miembros, podrán irse reintegrando al cuerpo de ciudadanos conforme sus progresos lo justifiquen».[136]

Legado[editar]

Fiestas Minervalias[editar]

Vista parcial del Hipódromo del Norte: Avenida Simeón Cañas, Parque de Béisbol y Templo de Minerva en 1905.

Durante su Gobierno, el licenciado Estrada Cabrera estableció las Fiestas Minervalias que se conducían en honor a la «Juventud Estudiosa» del país, pero que en realidad eran la principal asamblea para glorificar al presidente. Como parte de estas celebraciones, el Gobierno erigió templos a la diosa griega Minerva en todas las cabeceras departamentales del país. Los templos más impresionantes fueron el de Quetzaltenango (tierra natal del presidente) y el de la Capital de Guatemala, el cual fue construido en 1901 y se encontraba donde actualmente se encuentra el Diamante de Béisbol «Enrique Torrebiarte» y a la par del Mapa en Relieve en la zona 2 de la Ciudad de Guatemala.[aa]

Algunos de los otros templos de las cabeceras departamentales se encuentran en pie en el siglo xxi, siendo el principal el de la ciudad de Quetzaltenango.

Las fiestas minervalias contaban con contribuciones de los mejores poetas y escritores nacionales y extranjeros. En 1902 Jose Santos Chocano escribió un poema llamado «Pro-Minerva» y Ruben Darío otro llamado «Pallas Athenea», ambos dedicados a Estrada Cabrera. Por su parte, el escritor guatemalteco Enrique Gómez Carrillo escribió un artículo celebrando como, mientras otros países celebran fiestas en honor a Marte, en Guatemala se hacían en honor a Minerva y la educación.[137]

El Mapa en Relieve[editar]

Vista parcial del Mapa en Relieve de Guatemala, 1905.

El Mapa en Relieve de Guatemala fue construido bajo la dirección del insigne teniente coronel e ingeniero Francisco Vela en 1904 a petición expresa del presidente Estrada Cabrera. El Mapa está localizado en el Hipódromo del Norte en la zona 2 de la Ciudad de Guatemala. Originalmente se encontraba junto al Templo de Minerva,; el mapa y el Templo de Minerva eran las atracciones principales durante las Fiestas Minervalias que se celebraban en el Hipódromo del Norte. El presidente colocó la última piedra del Mapa en Relieve, que está en la localidad de Chemal en Los Cuchumatanes; dicha piedra fue llevada a la Ciudad de Guatemala la región misma de Chemal y fue colocada en una ceremonia solemne en 1905.

Concesiones a la United Fruit Company[editar]

Estación de la IRCA en las instalaciones de la UFCO en 1922.[138]
Vista parcial del sitio arqueológico luego del trabajo hecho por arqueólogos invitados por la United Fruit Company.

Gracias a las concesiones otorgadas, para 1901 la United Fruit Company (UFCO) comenzó a volverse la fuerza principal en Guatemala, tanto política como económica y llegó a controlar más del 40 % de la tierra cultivable del país y de otros países centroamericanos. Su influencia en el gobierno fue tal, que prácticamente sostuvo en el poder a los gobiernos de Guatemala desde Estrada Cabrera hasta Jorge Ubico, y luego derrocó al gobierno revolucionario de Jacobo Arbenz cuando éste quiso retirarle los privilegios que hasta entonces había disfrutado en Guatemala. Posteriormente, colocó en el poder a Carlos Castillo Armas aunque con las medidas que había tomado el gobierno de Arbenz empezó a perder sus monopolios. La frutera tenía dos grandes subsidiarias: la Gran Flota Blanca (Great White Fleet) que tenía el monopolio de transporte de carga y de pasajeros desde Puerto Barrios, y la International Railways of Central America (IRCA) que tenía el monopolio del ferrocarril.[139]

En 1910, la United Fruit Company recibió el sitio arqueológico de Quiriguá y toda la tierra en los alrededores para la producción de plátano por intermedio de una generosa concesión otorgada por el gobierno de Estrada Cabrera.[140] La frutera reservó treinta hectáreas alrededor del centro ceremonial y las clasificó como parque arqueológico, con lo cual dejó una isla de selva entre las plantaciones.[141] El trabajo arqueológico fue realizado de 1910 a 1914 por Edgar Lee Hewitt y Sylvanus Morley, de la Escuela de Arqueología Americana en Santa Fe.[141] Réplicas de yeso de las estelas de Quiriguá hechas con los moldes de Hewitt fueron exhibidas en la Exposición Panamá-California de 1915, en San Diego, California.[141] [ab] [142] Finalmente, el Instituto Carnegie llevó a cabo varios proyectos en Quiriguá desde 1915[141] .[ac]

Tras la quiebra de la United Fruit Company y su reorganización en Chiquita Brands International en 1972, la Flota Blanca pasó a formar parte de esta última y continúa transportando fruta y otros bienes desde los países latinoamericanos con el nombre de Great White Fleet Liner Service, pero ya no tiene el monopolio del que una vez disfrutó. Por su parte, la IRCA desapareció y sus antiguos activos pasaron a Ferrocarriles de Guatemala, (FEGUA) empresa que desapareció a principios del siglo xxi.

Muerte[editar]

Tumba de Estrada Cabrera en Quetzaltenango en 1924, poco después de su fallecimiento.[85]
Tumba de Estrada Cabrera en el cementerio de la ciudad de Quetzaltenango en 2014, noventa años después de su muerte.

El 24 de septiembre de 1924 falleció víctima de neumonía en la sencilla casa que le servía de cárcel; no había querido partir al exilio, a pesar de múltiples ofertas que se le hicieron: quería defenderse como abogado frente a las múltiples causas legales abiertas en su contra.

Su tumba se encuentra localizada en el cementerio general de la ciudad de Quetzaltenango en donde está sepultado junto a su madre; a simple vista puede pasar inadvertida, ya que no es una obra monumental, sino solamente un pequeño templo de estilo griego, el cual tiene escrito en su dintel «Estrada Cabrera».

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. Nombre que tuvo la Universidad de San Carlos de 1918 a 1920.
  2. Lo cual era muy posible debido a las deudas que dejó su antecesor, el general Reina Barrios, tras el fracaso de la Exposición Centroamericana y la construcción de suntuosos edificios y obras de infraestructura que quedaron inconclusas por el colapso en el precio internacional del café.
  3. Muchos de los miembros de La Idea Liberal habían formado parte de La Ilustración Guatemalteca, revista cultural del gobierno del presidente José María Reina Barrios.
  4. Gómez Carrillo escribía frases como éstas:

    • «(Estrada Cabrera) es un hombres sincero. También es un hombre convencido, de buena voluntad y de fe entera. Tiene ideas por las cuales lucha y en aras de las cuales se sacrificaría si fuese necesario. Es un hombre.»
    • «Sus labios forman un contraste con sus ojos. Los ojos siempre brillantes, siempre serenos, revelan la fuerza interior y el dominio de su propia alma. Los labios son bondadosos y sentimentales. La frente es amplia y sin pliegue alguno, frente de hombre estudioso, frente en la cual se refleja la robustez intelectual.»

    Y ya cuando la elección estaba próxima, escribía:

    • «Hace dos meses, nuestro candidato era una esperanza; hoy es una realidad. Hace dos meses nos animaba la confianza en sus principios, en su corazón y en su talento. Hoy es su conducta la que acrecienta y fortifica nuestra confianza. Por eso después de haber tenido un candidato que era del partido liberal, tenemos hoy a un candidato que es el de la Patria. Era lo que necesitábamos. Mañana, en fin, cada patriota hará ver hasta donde llega su patriotismo y cada liberal de qué matiz es su liberalismo.»
  5. Respetando la ortografía de la época
  6. La fórmula «por disposición superior», se empleaba en todos los casos durante el Gobierno de Estrada Cabrera; «de orden superior» significaba la ejecución de las órdenes presidenciales.
  7. El licenciado Estrada Cabrera había acelerado el proceso por el cual fue ejecutado el filántropo quetzalteco Juan Aparicio, hijo luego de la fallida revolución en 1897.
  8. Lambert cobró cinco mil pesos de plata los servicios prestados a Estrada Cabrera, y recibió como pago adicional algunas concesiones, entre otras, la cantina del Hipódromo del Norte, con sus licores libres de derecho.
  9. Razón por la que en dicho país se les llamaba despectivamente los «Porfiritos»
  10. Tal y como había hecho Francia con México en el siglo xix.
  11. Propietario de la United Fruit Company
  12. Presidente de los Estados Unidos en ese entonces
  13. Como evidencia quedan los lujosos ejemplares de los «Álbumes de Minerva»
  14. Al final del gobierno de Estrada Cabrera, el analfabetismo alcanzaba el 93 % de la población, debido principalmente a que los campesinos no podían estudiar ya que estaban obligados a trabajar en las fincas de los terratenientes por el «Reglamento de Jornaleros» instituido por Justo Rufino Barrios
  15. Para entonces cónsul de Guatemala en París.
  16. Debe tomarse en cuenta que Gamboa obedecía a la política externa de su gobierno en Centroamérica, la cual favorecía al nicaragüense Zelaya por ser Estrada Cabrera un aliado firme de los Estados Unidos
  17. Patrocinio Monterroso
  18. Quién años después sería Presidente de Guatemala tras derrocar a Carlos Herrera y Luna, patrocinado por la United Fruit Company.
  19. Que cubría el rostro de los penitentes
  20. Que estaba ubicado en el antiguo convento de la Iglesia de la Recolección en la Ciudad de Guatemala
  21. Nombre que se le daba entonces a la Universidad de San Carlos de Guatemala
  22. Por el paso del Cometa Halley en esos años.
  23. La iglesia católica para entonces estaba reducida únicamente al clero secular; las órdenes monásticas del clero regular habían sido expulsadas de Guatemala en 1872 por el gobierno liberal de Justo Rufino Barrios y no regresaron al país sino hasta después del derrocamiento e Jacobo Árbenz Guzmán en 1954.
  24. Nombre que tenía la Universidad de San Carlos desde 1918
  25. Los Unionistas fueron hábilmente manejados por Vidaurre y otros cabreristas para lograr que no sólo no se les persiguiera, sino que se les incorporara en el nuevo Gobierno.
  26. En su obra ¡Ecce Pericles! (1945), el escritor guatemalteco Rafael Arévalo Martínez hace una descripción poco favorable del papel que jugó Santos Chocano en el gobierno de Estrada Cabrera; incluso menciona que cuando ya todo estaba perdido el 14 de abril de 1920, Chocano estaba dictando a su secretario un decreto por medio del cual el presidente guatemalteco le otorgaba concesiones en Petén. Ahora bien, en su obra Los Atormentados (1914, durante el gobierno cabrerista), el propio Arévalo Martínez había escrito este poema:

    A José Santos Chocano

    Expulsado de México, acusado de esta en España, vilipendiado de todo Hispano-América.

    I

    Como altos montes, que la inarmonía
    de líneas pierden y sus negras vestes
    cuando la mano de la lejanía
    hace caer sus túnicas celetes;

    como las altas cumbres de los Andes
    que al valle ocultan sus contorno viejos,
    así las almas de los hombres grandes
    sólo se deben contemplar de lejos.

    Almas sin extensión, cimas humanas
    apareced veladas y lejanas
    ante la muchedumbre del camino;

    porque su corazón, de envidia lleno,
    por lo poco que queda de terreno
    olvida lo que existe de divino.

    [...]
  27. Este Templo de Minerva fue dinamitado durante el Gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, como una muestra de repudio al Gobierno de Estrada Cabrera.
  28. Las réplicas están en exhibición desde entonces en la exposición "Maya: Corazón del Cielo, Corazón de la Tierra" en el Museo del Hombre de San Diego.
  29. «Viaje de Quiriguá a Livingston en la década de 1920». 2006. «Material fílmico sobre un viaje a Quiriguá patrocinado por la United Fruit Company se encuentra disponible en esta referencia». 

Referencias[editar]

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Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
José María Reina Barrios
Coat of arms of Guatemala.svg
Presidente de Guatemala
1898-1920
Sucesor:
Carlos Herrera Luna