Juan Hunyadi

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Hunyadi János

Escultura ecuestre de Juan Hunyadi. Obra de Pál Pátzay
Información personal
Apodo "Azote de los turcos"
Nacimiento 1407 Ver y modificar los datos en Wikidata
Hunedoara (Reino de Hungría) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 11 de agosto de 1456jul. Ver y modificar los datos en Wikidata
Zemun (Reino de Hungría) Ver y modificar los datos en Wikidata
Causa de muerte Peste Ver y modificar los datos en Wikidata
Sepultura Catedral de San Miguel Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Húngara
Religión Catolicismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Lengua materna Rumano Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Familia Familia Hunyadi Ver y modificar los datos en Wikidata
Padres knight Voicu ('Vajk', László) Huniadi, lord of Hunedoara (Huniada) Ver y modificar los datos en Wikidata
Elizabeth Morzsinay de Marsina Ver y modificar los datos en Wikidata
Cónyuge Isabel Szilágyi (desde 1432) Ver y modificar los datos en Wikidata
Hijos
Información profesional
Ocupación Condottiero y político Ver y modificar los datos en Wikidata
Años activo 1428-1456
Cargos ocupados
Lealtad

Reino de Hungría

Rango militar Capitán general Ver y modificar los datos en Wikidata
Conflictos

Guerras husitas
Guerra Civil Húngara


Guerras otomano-húngaras

Partido político Político antes de la aparición de los partidos políticos Ver y modificar los datos en Wikidata
Firma

Conde Juan Húnyadi (c. 1407 – Zimony, 11 de agosto de 1456) (en húngaro: Hunyadi János), fue un voivoda de Transilvania (1441-1446), regente del Reino de Hungría (1446-1452) y comandante cruzado del siglo XV, héroe del sitio de Belgrado de 1456. Padre del posterior rey Matías Corvino de Hungría.

A pesar de no ser demasiado conocido en Occidente es considerado como uno de las más grandes militares de la Europa Oriental, a la altura de grandes generales como Enrique V de Inglaterra, Jan Žižka o Gonzalo Fernández de Córdoba, que también comandaron con éxito ejércitos durante el siglo XV.

Biografía

Origen familiar

Los orígenes de Juan Hunyadi y el pasado de su familia son uno de los casos más controvertidos de la historia húngara. La falta de evidencias escritas tiene diferentes razones. Los antepasados de Hunyadi no tenían vínculos directos con la nobleza húngara, y como resultado de ello sus datos y actividades no eran registrados en los documentos de la época[1]​.

Según la versión más aceptada en los medios académicos, su familia es considerada de origen valaco.[2][3]

Otras investigaciones apuntan al origen eslavo de Hunyadi, diciendo que era hijo de Esteban Lazarevich, el déspota serbio[1]​. Un cronista de la época del siglo XVI declaró que Hunyadi nació como resultado de una relación ilícita entre el rey Segismundo de Luxemburgo e Isabel Morsinai, quien era su amante.[4]​ Por conveniencia y apariencia se arregló su matrimonio con Vajk, quien pasó a ser padre de crianza de Juan. Igualmente suelen sumarse otros hechos a esta teoría, como por ejemplo que Segismundo siguió muy de cerca la crianza de Juan Hunyadi, confiándole el entrenamiento militar del joven a Filippo de Ozora, su comandante más cercano. Por otra parte, cuando Segismundo recibió la corona del Sacro Imperio Romano Germánico en 1433, tanto Isabel Morsiani como Juan Hunyadi fueron llevados a Roma por el rey húngaro y estuvieron presentes en la ceremonia de coronación. Esto explicaría asimismo el afán desmedido e ilógico del hijo de Juan Hunyadi, el rey húngaro Matías Corvino, de conquistar el Sacro Imperio Germánico, ya que su propio abuelo habría sido el emperador. Sin embargo no hay evidencia de ello y es posible que esta versión intentara legitimar el reinado de Matías Corvino.

Sin embargo, ninguna de las teorías y leyendas son concluyentes, y el origen real de Juan Hunyadi y su familia siguen en debate.

La complejidad de la cuestión origen reside en la ausencia de documentos fiables. El documento oficial más antiguo con respecto a la familia de Hunyadi fue emitida en 1409 por el Cancillería de Segismundo de Luxemburgo, rey de Hungría. Esta patente fue una escritura, que establecía que Segismundo donó las tierras de Hunyadvár (Hunedoara, Rumanía) en Transilvania para el hijo de Serbe, Vajk (Wojk) como compensación por sus méritos en el servicio al rey. La patente también menciona parientes de la familia de Vajk por nombre, al igual que sus hermanos y su hijo Juan, como el personal que tenían el derecho de vivir en las fincas[5]​.

Batalla de Nicópolis.[6]

Otra fuente importante del siglo XV es la Chronica Hungarorum, en la que el cronista contemporáneo János Thuróczi explicó que el rey Segismundo recogido en Vajk, por su compromiso y su reputación personal y lo llevó a Hungría desde Valaquia [5]​. Hizo a Vajk ciudadano de su país y donó Hunyadvár como agradecimiento por sus servicios. En la misma crónica Thuróczi escribió sobre János Hunyadi como descendiente de una noble y famosa familia[7]​. Sin embargo, estos documentos no prueba el origen inequívocamente de la familia Hunyadi, pero sustenta el supuesto de que Vajk, el padre de Hunyadi, se unió al séquito de Segismundo en 1395, cuando el rey viajó a través de Valaquia y llevó al ejército cruzado contra los turcos en la batalla de Nicópolis.

La fecha de nacimiento de Hunyadi no se menciona en ninguno de los documentos de la era, pero ya es mencionado con su nombre en la patente por la que Segismundo cede la villa de Hunyadvár a su padre. Probablemente nació poco antes de año 1409. Tal vez en 1408[7]​ o 1407[8]​ ya que la Chronica Hungarorun afirma que Hunyadi murió relativamente joven en 1456[7]​. Aunque otros autores piensan que la fecha habría que retrasarla hasta alrededores de 1387[9]​.

Primeros años

La finca de Hunyadvár, con su fortaleza, era un lugar adecuado para que Juan aprendiera los valores guerreros. Este periodo de aprendizaje se convirtió en una base sólida en la que seguramente recibió una educación militar. Su padre falleció pronto. En 1419, la familia solicitó la confirmación de la posesión de Hunyadvár en su propio nombre, lo que habría sido impensable si Vajk hubiese seguido vivo[10]​. La pérdida de su padre trajo dificultades a la vida de Juan Hunyadi. Debido a la falta de buenas conexiones familiares entre la aristocracia húngara, y sin poder contar con el apoyo de su padre, Juan tuvo que demostrar sus habilidades marciales entre la nobleza y el rey. Estos años son poco conocidos y existen varias versiones sobre su vida estos años.

En la variante más probable, su primer patrón era Gyӧrgy Csáki, un conde Székely al que Juan Hunyadi sirvió como paje[11]​. Una carta al papa Calixto III de San Juan de Capistrano, que probablemente tenía información personal sobre Hunyadi, dio una nueva orientación sobre sus servicios. Según esta carta, Hunyadi sirvió a la familia Újlaki con cinco o seis jinetes[11]​. Según otras fuentes fue escudero en la corte de la familia Celje[11]​.

Esteban Lazarevich

Por desgracia, la secuencia de los eventos y las etapas de su temprano desarrollo militar se desconocen, pero es muy probable que el primer episodio de su vida terminara en la corte de Esteban Lazarevich, déspota serbio[11]​. Este cambio frecuente de destino en sus primeros años de servicio militar en Hungría, con los Székely y en los territorios serbios, amplía significativamente sus habilidades militares. Tuvo acceso a las tácticas, entrenamiento y procedimientos de diferentes naciones y luchó contra enemigos de distinta procedencia.

Al servicio de Segismundo de Luxemburgo y sus años en Italia

Como muchos otros datos en el primer período de la vida de Hunyadi, la fecha exacta de su afiliación con la corte real se basa en suposiciones. Es muy probable que se uniera a la comitiva real en 1428[12]​, cuando Segismundo pasó una parte importante del año a lo largo del río Danubio en la frontera entre Serbia y el Reino de Hungría, dando conformidad a un tratado, que fue aprobado en 1426[12]​ en Tata por el que el Reino de Hungría ganaba diecisiete fortalezas serbias a lo largo de las fronteras. Algunos de los capitanes serbios no estuvieron de acuerdo con la decisión de su déspota y entregaron las fortalezas a los turcos.

Segismundo de Luxemburgo, obra de Pisanello.

Una de las fortalezas era Golubac, que desempeñaba un papel importante en el control de la navegación por el Danubio. Por lo tanto Segismundo tuvo que dirigir a su ejército para recuperar el control sobre todo el sistema fronterizo.

Es probable que durante estas luchas Segismundo tomase la decisión de seleccionar a Juan Hunyadi como miembro de su séquito. A partir de este momento solo sirvió al rey de Hungría.

El primer acontecimiento importante en su nuevo cargo fue la visita de su soberano a Italia. Segismundo tenía múltiples motivos para viajar a Italia. La razón principal fue su reconocimiento y la coronación como emperador del Sacro Imperio Romano.

En Italia, Segismundo de Luxemburgo, contaba con el apoyo de Filippo María Visconti, duque de Milán al que tuvo que apoyar en su lucha contra Venecia.

Filippo María Visconti, obra de Pisanello.

Como garantía de la coalición Segismundo dejó una parte de su séquito en Milán para apoyar a Visconti en sus peleas contra Venecia. Durante ese tiempo (1431-1433) [13]​ Juan Hunyadi permaneció en Milán y tuvo la posibilidad de conocer el modo en que los condotieros hacían la guerra.

No existen fuentes que nos den información sobre las batallas en las que se vio involucrado Hunyádi en su estancia en Italia aunque es bastante probable que conociese a Francesco Sforza. Durante este tiempo tuvo la oportunidad de conocer las dos diferentes escuelas tácticas que dominaban los campos de batalla en Italia. Por un lado la escuela de los “Sforzeschi” desarrollado por Muzio Attendolo Sforza que hacía énfasis en la cautela y prefería acumular fuerzas en el campo de campaña en un esfuerzo coordinado para derrotar al enemigo; y por otro los “Bracceschi” desarrollado por Braccio da Montone que ponía empeño en la precisión táctica y quería combinar la velocidad, el choque y la rápida rotación de pequeñas unidades[14]​.

En 1432 tomó por esposa a Isabel Szilágyi, una de las damas húngaras aristocráticas de la época, y de esta unión nacieron dos hijos varones: Ladislao Hunyadi (1433) y Matías (1443).

Francesco Sforza, obra de Francesco Bonsignori.

Cuando Segismundo regresó de Roma después de la ceremonia de la coronación exitosa en el otoño de 1433, Hunyadi dejó el ejército de Visconti para reunirse con su rey y acompañarlo hasta Basilea.

La ceremonia de coronación en Roma consume el presupuesto de Segismundo, por lo que cuando Hunyadi se reunió con su séquito le prestó 1.200 florines de oro a su Rey. Pidió fincas a cambio, y en una carta de obligaciones firmada por Segismundo en Basilea en 1434 por lo que se hizo con la ciudad de Papi [15]​.

Este proceso muestra que, además de su desarrollo táctico, Hunyadi entiende la importancia del dinero y las relaciones sociales. El siguiente teatro de las operaciones de batalla en el servicio del rey fue también una etapa importante en su desarrollo como táctico y como organizador.

Las guerras husitas

Las guerras husitas fueron una serie de conflictos librados entre los seguidores de Jan Hus de Bohemia y las fuerzas de Segismundo de Luxemburgo a partir de 1419. Las guerras husitas proporcionan nuevas posibilidades para Hunyádi para obtener experiencia en las técnicas bélicas de otras naciones. Participó en las campañas 1434-1436 y en la campaña de 1438[16]​.

Jan Žižka

El movimiento husita tenía seguidores de todas las castas de la sociedad. Debido a la temprana muerte de Jan Hus, el movimiento rápidamente se dividió en varias sectas. Los dos principales partidos de oposición fueron los Utraquistas o Calixtinos moderados y el ala más extrema que luego se conoció como los Taboritas, por el nombre de la ciudad de Tábor. Como resultado de las predicaciones de los sacerdotes husitas muchos campesinos se sumaron a esta ala radical y se convirtió en el núcleo permanente de los ejércitos husitas. La recursos humanos disponibles determinaron la estructura y el desarrollo de las fuerzas husitas combatientes. La mayoría de las tropas procedían del campesinado y carecía de caballos, por lo que la relación característica entre la caballería y la infantería era 1:10[17]​. La falta de caballo fuerzas montadas determinadas tareas de la caballería, que se limitaba a reconocimiento y asegurar los flancos. Jan Žižka, líder y general de los Taboritas desarrolló una solución para proteger su infantería de las flechas enemigas y armas de fuego mediante la utilización de vagones de guerra: carros de guerra, que constituían una especie de fortaleza móvil. Para ser capaces de resistir las cargas enemigas los vagones fueron fortalecidos y equipados con armas de fuego.

Carro de guerra husita.

La aplicación exitosa de este nuevo estilo de guerra negó a Segismundo de Luxemburgo la victoria en una batalla abierta. La única arma con el que Segismundo pudo dañar a los husitas fue la utilización de la diplomacia y fomentar las disensiones entre las diferentes ramas de los husitas lo que produjo que tras una guerra civil el ejército taborita fuera derrotado en 1434 en la batalla de Lipany.

Las peleas no terminaron en Bohemia. Después de la muerte de Segismundo, Alberto II de Habsburgo ascendió al trono húngaro y al igual que su predecesor, también declaró su pretensión de la corona de Bohemia. En agosto de 1438, comenzó el asedio de la fortaleza Tábor, para poner fin de la oposición husita. Hunyadi dirigió las fuerzas húngaras del ejército, que también contaba con las tropas de Baviera de Sajonia y Brandeburgo.

Guerra civil en Hungría

Tras la muerte del rey Alberto II las luchas entre dos grandes facciones determinaron los acontecimientos de Hungría. El primer grupo de nobles apoyaban a la reina Isabel de Luxemburgo, la viuda de Alberto, hija de Segismundo de Luxemburgo, quien estaba embarazada en ese momento y quien se autoproclamaba regente del país. Contaba con el apoyo de Ulrico II de Celje y Ladislao Garai, que estaban entre los más poderosos condes de Hungría[18]​.

Ulrico II de Celje

La facción opuesta apoyaba la coronación de Vladislao III Jagellón, rey de Polonia. Hay debates sobre la razón de la oposición a la reina. Las razones para que esta facción apoyara al rey polaco era el temor a una influencia excesiva de las familias Celje y Garai y el contar con la ayuda de Polonia para enfrentarse a la amenaza del Imperio Otomano. Juan Hunyadi apoyó a esta facción[19]​.

Vladislao I de Hungría, obra de Marcello Bacciarelli.

Isabel de Luxemburgo dio a luz un hijo pero al no tener la suficiente fuerza para imponerse organizó el robo de la Santa Corona Húngara de Visegrád y coronó a su hijo como Ladislao V de Hungría sin embargo tuvo que huir y preparar la defensa de algunas fortalezas del norte de Hungría que estaban bajo su poder con el apoyo del comandante checo Jan Jiskra. Además puso a su hijo bajo la protección de Federico III de Habsburgo.

Después de que Vladislao III Jagellon se coronase rey como Vladislao I de Hungría, ordenó a sus partidarios sitiar y tomar las fortalezas del norte del país ocupado por la reina. Sin embargo, las fortalezas reforzadas por mercenarios checos resistieron y las mayoría de los líderes leales al Vladislao I, incluido Juan Hunyadi, fracasaron en sus intentos de tomar las fortificaciones.

Mientras, Ladislao Garai, había reunido un número importante de tropas en la parte suroeste de Hungría y avanzó con ellas hacía el norte, para unir sus fuerzas a la reina y ocupar Buda. Juan Hunyadi se puso al mando de las tropas que debían detenerle.

En septiembre de 1440[20]​, Juan Hunyadi interceptó al ejército de la reina Isabel cerca de Szekszárd, en la orilla derecha del río Danubio. En la batalla de Szegszárd, Hunyadi colocó a los polacos en el centro y en las alas a las tropas húngaras, el mismo dirigió el ala derecha donde creó dejó además una reserva, detrás del contingente principal. Ladislao Garai lanzó el ataque más virulento hacía ese sector pero sus tropas no pudieron aguantar la presión que ejercían las tropas de refresco que Hunyadi mandaba desde la reserva y el franco izquierdo del ejército de Garai comenzó a desbandarse lo que permitió a Hunyadi atacar el centro enemigo desde el flanco. Estas maniobras crearon el caos en las tropas de Garai y todo su ejército se batió en retirada. Hunyadi detuvo la persecución de las tropas enemigas para evitar un mayor derramamiento de sangre entre húngaros y reorganizó sus fuerzas para tomar el control de las zonas ocupadas por la reina.

Juan Hunyadi en la
Chronica Hungarorum,
de Johannes de Thurocz, 1499.

Esta fue la primera batalla donde Hunyadi pudo demostrar sus habilidades como líder de una fuerza significativa, aunque no hay datos exactos sobre el tamaño de las formaciones enemigas. Hunyadi analizó la situación y evaluando el espacio limitado del campo de batalla que estaba flanqueado a un lado por el río Danubio y al otro por Szegszárd decidió romper con las tácticas de choque tradicionales y decidió crear una reserva que pudiera servir para enviar tropas de refresco.

Con esta victoria Hunyadi muestra su lealtad al nuevo rey y demostró su habilidad militar, por lo que el rey Vladislao lo nombró el voivoda de Transilvania como recompensa. Al mismo tiempo, se convirtió en el comandante de la fortaleza de Nándorfehérvár (Belgrado), posición clave tanto para el avance otomano como para la defensa húngara[21]​.

Enfrentamientos contra los turcos

Su primer enfrentamiento con los otomanos tuvo lugar en el reinado de Segismundo de Luxemburgo cuando en 1437 atravesaron las Puertas de Hierro y lanzaron una incursión devastadora. Hunyadi logró hacerles frente cerca de Smederevo y derrotarlos[22]​.

En 1440, el Imperio Otomano intentó aprovechar las disputas entre Vladislao e Isabel y el sultán Murad II no dudó en enviar en abril de 1440 una fuerza a asediar la ciudad de Belgrado. Sin embargo la fortaleza resistió y los otomanos tuvieron que levantar el sitio.

Al año siguiente, Ishak Pasha, comandante turco de Smederevo decidió volver a atacar Belgrado, posiblemente confiado en que las defensas de la ciudad continuarían en mal estado después del asedio del año anterior. Juan Hunyadi ya se encontraba al mando de la fortaleza y cuando recibió informes de que una fuerza otomana avanzaba contra Belgrado decidió atacar en campo abierto. Aunque las fuerzas otomanas superaban en número al ejército húngaro, Hunyadi explotó eficazmente la capacidad de la caballería pesada e hizo retirarse al ejército turco con muchas bajas.

Enfrentamiento entre húngaros y otomanos.

La batalla de Marosszentimre

A comienzos de la primavera de 1442[23]​ Murad II envió a Mezid Bey a Transilvania con la intención de saquear la región. Juan Hunyadi se encontraba en Belgrado y tras reunir sus tropas marchó hacía Gyulafehérvár (actual Alba Iulia, Rumania) donde debía reunirse con las tropas de los nobles húngaros pero éstos acudieron con lentitud lo que dificultó la tarea de Hunyadi de evitar el saqueo de Mezid Bey. Los motivos de la lentitud eran las grandes distancias que debían recorrer las tropas y el tamaño del ejército otomano que con frecuencia derrotó a los contingentes húngaros antes de concentrarse en Gyulafehérvar.

Juan Hunyadi se dispuso, a pesar de la inferioridad numérica, a atacar en parte instigado por el obispo de Transilvania. El ataque se realizó el 18 de marzo de 1441[24]​. Los otomanos se habían desplegado en Marosszentimre (actual Sântimbru) a diez kilómetros del campamento húngaro. Juan Hunyadi pecó de precipitación y no envió exploradores para que inspeccionasen el camino por lo que directamente entró en la emboscada que le había preparado Mezid Bey.

Murad II

En la batalla de Marosszentimre la vanguardia húngara derrotó a la otomana y la persiguió por un valle circundado por colinas. Cuando las tropas húngaras se habían introducido lo suficiente en el valle, Mezid Bey, ordenó a las tropas que estaban escondidas tras las colinas que atacasen por los flancos a los húngaros por lo que Hunyadi, en situación desesperada, tuvo que ordenar la retirada de sus tropas.

La batalla de Gyulafehérvár

A pesar de la derrota en la batalla de Marosszentimre, Hunyadi había podido mantener gran parte de su ejército y en la semana siguiente se unieron a él contingentes de tropas suficientes para que lo decidieran a lanzarse a la ofensiva. Gracias a la labor de sus espías se enteró de que Mezid Bey había tenido conocimiento de las características de su armadura y vestidos y que había ofrecido una recompensa por su cabeza[25]​. Mezid Bey había decidido su plan de batalla con la intención de capturar al líder húngaro. Juan Hunyadi, una vez conocidos los planes enemigos reconoció las oportunidades que ofrecía este conocimiento y respondió con un ardid.

Pidió a uno de sus lugartenientes, de comprensión física parecida, llamado Simón Kemény, que llevase en la batalla su armadura con la intención de atraer a los otomanos hacia una emboscada.

El ejército húngaro.

El 25 de marzo de 1442[25]​ Hunyadi dividió sus fuerzas en dos. El cuerpo principal se trasladó al norte de Gyulafehérvár y estaba dirigido por Simón Kemény, con la armadura y estandarte de Juan Hunyadi. El segundo cuerpo, al mando de Juan Hunyadi, se ocultó en una zona de colinas más al oeste. La batalla de Gyulafehérvár comenzó con un ataque de la caballería ligera Szekler que atrajo a los otomanos hasta la posición de Simón Kemény. Los otomanos se lanzaron contra quien ellos creían que era el comandante húngaro consiguiendo darle muerte, a pesar de que Juan Hunyadi había destinado quinientos de los mejores soldados para protegerlo.

Mientras las fuerzas otomanas atacan al cuerpo principal, Juan Hunyadi conduce al resto de las tropas húngaras contra la retaguardia turca lo que creó la confusión en el ejército de Mezid Bey, el cual comenzó a huir. Hunyadi no desaprovechó la ocasión y ordenó a la caballería húngara que persiguiese al enemigo. Las tropas otomanas tuvieron un total de 20.000 bajas[26]​ (entre los que se contaban Mezid Bey y su hijo) contra 3.000 húngaras[26]​ (entre los que se encontraba el hermano menor de Juan Hunyadi)

Tras la batalla de Gyulafehérvár, Juan Hunyadi consiguió convencer a los voivodas de Valaquia y Moldavia que cambiasen su lealtad a favor del rey de Hungría.

La batalla de Vaskapu

El sultán Murad II no podía consentir perder influencia en los Balcanes por lo que envió otro ejército de 80.000 soldados[27]​ bajo el mando de Sahebaddin Beylerbey. En junio el ejército otomano llegó hasta Valaquia lleno de confianza y comenzó a saquear el territorio valaco sin tener pérdidas significativas. Tras esquilmar Valaquia, el ejército turco se dirigió a Transilvania.

El ejército húngaro en batalla.

Cuando Juan Hunyadi conoció la noticia ordenó al ejército húngaro que se concentrase, reuniendo a principios de julio cerca de 15.000 soldados[28]​. Para solventar la inferioridad numérica, Hunyadi decidió dar batalla en un lugar angosto donde el ejército otomano no pudiera desplegarse correctamente ni pudiera flanquearlo. El lugar elegido fue la entrada a las Puertas de Hierro.

Sahedabbin Beylerbey desplegó a su ejército de la forma tradicional, con los jenízaros en el centro y con los sipahis y los akinjis en los flancos. Hunyadi dispuso a la infantería en el centro, delante de la infantería colocó a la caballería pesada, dividida en tres bloques. En los flancos, colocó a la caballería ligera y detrás de la caballería ligera colocó carros de guerra en los que se situaban arqueros, tropas ligeras con picas y artillería.

Juan Hunyadi inició la batalla de Vaskapu (también conocida como batalla de las Puertas de Hierro) con un ataque de la caballería contra el centro otomano. Los jenízaros, a pesar de sufrir grandes bajas, resistieron el ataque húngaro y los sipahis empezaron a hacer retroceder a la caballería ligera en las alas.

Sahedabbin Beylerbey ordenó a los sipahis que atacasen a la caballería pesada por el flanco, por lo que Juan Hunyadi dándose cuenta del peligro hizo retroceder a la caballería pesada para que se reagrupase tras los carros de guerra. Al llegar las tropas turcas contra los carros de guerra sufrieron una total derrota y empezaron a replegarse lo que fue aprovechado por Hunyadi para contraatacar con la caballería pesada y la infantería que cargó contra el centro turco. Comenzó a cundir el pánico entre el ejército otomano y las tropas huían en desbandada pero la caballería húngara actuó con eficacia y solo la mitad de las tropas otomanas pudieron rebasar el Danubio y escapar de los húngaros.

La Campaña Larga

Tras estas victorias el Papa Eugenio IV envió al cardenal Giuliano Cesarini a Hungría con el objetivo de poner en marcha una cruzada que terminase con la amenaza de los otomanos. A principios de 1443, Vladislao III obtuvo el apoyo de Durađ Branković, el déspota serbio, quien pretendía aprovechar el éxito de Hunyadi frente a los otomanos para liberar a su país del sometimiento en que le tenían los turcos. El déspota aseguró a Vladislao que el sultán tendría problemas en Anatolia y en Morea.

Durađ Branković

Se intentó que los reinos cristianos occidentales apoyaran la cruzada pero apenas obtuvo respuesta. Federico III de Habsburgo negó su participación en referencia a la amenaza de Bohemia y Suiza contra su imperio; Francia e Inglaterra seguían enfrentados en la Guerra de los Cien Años; Castilla y Aragón sufrían un periodo de luchas intestinas mientras que Italia se encontraba fragmentada y los distintos estados enfrentados entre sí. Sin embargo se cree que un importante contingente de caballeros franceses y alemanes apoyó la cruzada y participaron a título personal [29]​.

El 22 de julio de 1443 el rey Vladislao decidió iniciar la campaña y dejó Buda con un ejército de 35.000 soldados[30]​. La mayoría de las tropas fue aportada por Juan Hunyadi y Nicolás Újlaki. El plan de campaña era similar a la cruzada de Nicópolis de 1396. Hunyadi se puso en vanguardia y dirigió la logística de la campaña. Se hallaba a un día de distancia del cuerpo de Vladislao. Después de ocupar Nis (3 de noviembre de ese mismo año), Juan Hunyadi, recibió la noticia del acercamiento de tres ejércitos otomanos desde tres direcciones diferentes. Decidió entonces enfrentarse a cada ejército por separado. Ishak Pasha (al que había derrotado en 1441) llegaba desde el norte, la segunda fuerza turca llegaba desde Sofía y la tercera fuerza llegaba desde el sur, de Leskovac (Serbia). Juan Hunyadi se enfrentó primero a las fuerzas de Ishak Pasha al que obligó a retirarse. Después se volvió hacia el este y finalmente se encaminó contra las fuerzas que avanzaba desde el sur, venciendo en ambos casos.

Tras vencer a las tres fuerzas supo que un nuevo ejército otomano se dirigía contra la posición de Vladislao. Las fuerzas otomanas, dirigidas por Kasim Pasha, no esperaban la participación de las tropas de Hunyadi en la batalla y el ataque inesperado de la caballería pesada hizo huir a los turcos.

Estas batallas tuvieron lugar en noviembre, sin embargo, el ejército húngaro no llegó hasta los pasos montañosos, que se deben cruzar para llegar a Edirne, hasta mitad de diciembre[31]​. La lentitud de la marcha dio tiempo a Murad II para que transportase tropas desde Anatolia hasta Rumelia y estableció su cuartel general en Philippopolis (actual Plovdiv, Serbia). Las tropas de infantería turca ocuparon los pasos de montaña y los húngaros fracasaron al intentar atravesar los pasos de Zlatica. Lo angosto del camino impedía explotar la capacidad de la caballería pesada y el mal tiempo dificultaba la logística.

Estatua de Juan Hunyadi en el
Bastión de los Pescadores, en Budapest.

Ante la imposibilidad de poder cruzar los pasos de montaña el rey Vladislao decide ordenar la retirada del ejército. Juan Hunyadi es consciente de que el sultán intentaría perseguir al ejército húngaro en su retirada por lo que idea un plan. Dejó la retaguardia dirigida por Brankovic, con la misión de atraer a las fuerzas otomanas. Los turcos reaccionaron como Hunyadi había intuido y Kasin Pasha fue enviado por Murad II para perseguir la retaguardia húngara.

Al mismo tiempo que esto ocurría, Juan Hunyadi colocó a la caballería polaca entre los densos bosques que rodeaban el campo de batalla y el resto del ejército, preparado para la batalla frente al avance enemigo. Cuando la retaguardia llegó pudo pasar entre el resto del ejército que inmediatamente después cargó contra los turcos. Si los turcos ya estaban desorganizados ante este contraataque inesperado, cuando aparecieron los caballeros polacos desde los flancos comenzaron a huir en desbandada hacia las montañas. La batalla de Kunovica, que tuvo lugar el 25 de diciembre de 1443 terminó con la victoria húngara pero el ejército ya no era capaz de sostener una campaña ofensiva por lo que Vladislao, que había sido levemente herido, ordenó el regreso del ejército a sus bases húngaras donde llegaron en febrero de 1444.

Tras esta campaña Murad II se vio obligado a aceptar una tregua de diez años, la conocida como la "Paz de Szeged", entre Hungría y el Imperio Otomano. En el tratado el delegado Otomano declaró que el sultán devolvería el territorio y las fortalezas ocupadas, en Valaquia y Serbia, si las fuerzas húngaras no intervenían en territorio otomano. Con esta tregua, Durad Brankovic consiguió varias fortalezas en Serbia y Hungría recuperó un estado tapón sólido en su frontera sur. Esto ofreció a Hungría la oportunidad de estabilizar los conflictos internos y regenerarse después de la continua lucha contra los turcos.

Juan Hunyadi recibió parabienes de toda Europa por el éxito de la Campaña Larga y volvió a considerarse la organización de una nueva cruzada, a pesar de la tregua que había en vigor. Sin embargo, hubo oposición a una nueva guerra. La nobleza polaca tenía preocupaciones acerca de la ausencia de su rey de Polonia y algunos de los nobles húngaros sostenía que esta nueva campaña llegaba demasiado pronto y el país no estaba preparado para apoyar la nueva ofensiva.

El Cardenal Cesarini asistió a la Dieta en Buda, en abril de 1444 y elaboró un ambicioso plan que integraba a varias naciones. Se levantaría un ejército cruzado que seguiría el curso del Danubio, mientras una flota veneciana impediría el tránsito de soldados turcos de Anatolia a Europa y los griegos realizarían ataques de distracción en el Peloponeso. Los cristianos aniquilarían a los turcos que estaban en Europa salvando Constantinopla y llegando a evaluarse la “liberación” de Jerusalén [32]​.

Giuliano Cesarini.

Los planes pronto empezaron a desmoronarse. Juan VIII Paleólogo intuyó que no era lo más adecuado apoyar la cruzada y Durađ Branković, cuya hija se había casado con el sultán, pensó que tendría más ganancias por la vía de la diplomacia que por las armas. Ambos instaron a Skanderbeg que los albaneses tampoco apoyaran la cruzada. Sin embargo el Cardenal Cesarini persuadió a Vladislao I de que un juramento prestado a un musulmán carecía de valor y cuando una delegación turca llegó a Szeged para ratificar la tregua, el rey exclamó que había decidido:

“obligar a la infiel secta de Mahoma a retroceder al otro lado del mar[33]​”.

El rey Vladislao comenzó los preparativos para una nueva cruzada y atravesó el Danubio y comenzó a moverse hacia el sur en septiembre de 1444

La batalla de Varna

El ejército cruzado que atravesó el Danubio en Orşova constaba de 6.000 húngaros, 4.000 soldados polacos y 1.000 cruzados occidentales reclutados por el cardenal Giuliano Cesarini. Juan Hunyadi se unió al contingente con 5.000 soldados y Vlad Dracul de Valaquia con 4.000[34]​. En total las fuerzas cruzadas ascendían a 20.000 soldados lo que parecen unas fuerzas algo escasas para expulsar a los otomanos de Europa.

El príncipe valaco Vlad que acompañaba la expedición hizo referencia al reducido tamaño del ejército cristiano y advirtió al rey Vladislao I de Hungría de que incluso la partida de caza del sultán contaba con más hombres que la hueste cruzada[35]​.

El plan de operaciones pretendía evitar los desfiladeros y pasos de montaña que habían detenido al ejército en la Campaña Larga y tenía como objetivo avanzar a lo largo del Danubio hasta Varna desde donde se dirigirían por la costa del mar Negro hacía Edirne.

La batalla de Varna.

El ejército cruzado ocupó varios pequeños castillos y fortalezas a lo largo de su marcha y el 6 de noviembre se encontraban a 30 km de Varna. Juan Hunyadi recibió allí la noticia de que no se había podido evitar que las fuerzas otomanas cruzaran de Anatolia a Europa, Murad II consiguió incluso sobornar a los genoveses para que transportaran a su ejército a Europa[33]​.

Juan Hunyadi aconsejó a Vladislao permanecer cerca de Varna en posiciones defensivas. Las tropas otomanas, de alrededor de 80.000 soldados[36]​, se reunieron en Provadia y avanzaron hasta establecer el campamento al oeste de Varna.

Juan Hunyadi, conocedor de que contaba con una desventaja de 4:1[36]​, pretendió equilibrar su desventaja con la utilización del terreno en su despliegue. El flanco izquierdo del ejército cruzado lo asentó junto el Lago de Varna mientras que el flanco derecho estaba limitado por unas colinas. Hunyadi fue consciente de que la parte más vulnerable del despliegue era el flanco derecho por lo que decide que la línea de batalla adopte la forma de un arco para evitar envolvimientos. La artillería y los carros de guerra son colocados asimismo para apoyar este flanco. Juan Hunyadi no confiaba demasiado en los valacos por lo que dejó a este contingente como reserva.

Murad II desplegó a su ejército en la forma tradicional. Los jenízaros ocuparon el centro, la caballería de Rumelia el flanco derecho y la caballería de Anatolia el flanco izquierdo. Como reserva Murad II dejó a los sipahis tras los jenízaros en el centro. También percibiendo la debilidad del flanco derecho cruzado ordenó a la caballería akinji que tomase el terreno elevado situado al noroeste de Varna.

La batalla de Varna, obra de Stanislaw Chlebowski.

Murad II levantó su tienda en lo alto de una colina y cerca de ella había clavada una lanza donde estaba insertado el tratado roto por los húngaros [37]​. Justo antes de comenzar la batalla se levantó un gran vendaval que derribó todos los estandartes cristianos excepto el del rey lo que fue interpretado como un mal augurio por los cristianos[37]​.

Como Juan Hunyadi esperaba, los turcos comenzaron la batalla de Varna (10 de noviembre de 1444) con un ataque sobre el flanco derecho cruzado pero fueron rechazados por la caballería pesada. Tras enviar sipahis para que reforzaran su ala izquierda, Murad ordenó atacar el flanco izquierdo cruzado pero tampoco tuvo éxito. El flanco derecho húngaro, sin embargo, empezó a sentir la presión y el combate llegó hasta los carros de guerra por lo que Juan Hunyadi ordenó a los valacos que reforzaran el flanco y con estos refuerzos, los turcos comenzaron a huir. Las fuerzas cruzadas persiguieron al ala izquierda turca hasta que se reagrupó tras los jenízaros, excepto los valacos que aprovecharon para abandonar el campo de batalla. Hunyadi tuvo que reorganizar sus fuerzas y reforzar el flanco izquierdo y el ejército cruzado fue ganando ventaja gracias al uso de la caballería pesada. Murad II viendo todos los esfuerzos frustrados creyó llegado el momento de retirarse. Sin embargo el rey Vladislao sería el culpable de que la batalla diese un giro inesperado.

Vladislao I de Hungría carga contra las tropas otomanas en la batalla de Varna, obra de Jan Matejko.

El rey Vladislao, convencido de que la batalla estaba ganada decidió participar en ella. En este momento, aprovechando que Juan Hunyadi no se encontraba en el puesto de mando, ya que había ido a comprobar el estado del flanco izquierdo, algunos caballeros polacos, próximos al rey y que sentían celos de Hunyadi, urgieron al monarca a que ganase algo de gloria para sí[38]​. El rey, junto a su guardia se abalanzó contra los jenízaros, con el desconocimiento de Juan Hunyadi que no había podido de esa forma coordinar otros ataques. Juan Hunyadi cuando vio a Vladislao entre los jenízaros intentó rescatarlo pero al poco la cabeza del rey, enfundada en su casco de plata, coronaba la punta de una lanza turca[38]​. Tras la muerte del rey, la derrota fue inevitable. Las tropas cruzadas se desorganizaron gracias a la propagación del pánico y Juan Hunyadi tuvo que abandonar el campo de batalla con lo que pudo rescatar de su ejército.

Las consecuencias de la batalla fueron graves. Los otomanos perdieron 30.000 soldados[39]​ mientras que la mitad de los cruzados no regresó a Hungría[39]​. Políticamente, los otomanos se aseguraron el dominio de los Balcanes y Constantinopla quedó a merced de los otomanos.

Estratégicamente la campaña había fracasado en el momento en que las tropas turcas pudieron atravesar los estrechos y los griegos y albaneses no quisieron participar, incluso a pesar de ello solo la imprudencia de Vladislao I pudo evitar que Juan Hunyadi consiguiera la victoria en Varna.

Juan Hunyadi regente de Hungría

Tras la derrota en Varna, Juan Hunyadi tuvo que esperar cuatro años para volver a enfrentarse a los otomanos.

Hubo de buscar un sucesor tras la muerte de Vladislao. Para evitar la guerra civil los bandos nobiliarios aceptaron al hijo de Alberto II de Hungría, Ladislao el Póstumo, pero Federico III de Habsburgo se negó a entregar al niño. Para mantener la ley y el orden en las regiones del país la responsabilidad recayó en siete capitanes electos. Juan Hunyadi fue uno de los capitanes gracias a su creciente influencia y poder.

Juan Hunyadi, grabado del siglo XV.

Dos años más tarde, el 5 de junio de 1446[40]​ fue elegido por la Dieta como regente de Hungría. Como regente tuvo que mantener bajo control las luchas internas y externas pero también se preocupó por la economía. Juan Hunyadi se preocupó por rentabilizar los monopolios de la sal y de las minas que generaron más ingresos para la hacienda estatal.

Durante este tiempo también se ocupó de apoyar a los nobles menores y organizarlos como contrapeso de las grandes familias lo que le hizo muy popular entre las clases bajas.

La batalla de Rigómező

Los otomanos habían invadido Albania lo que junto con las incursiones turcas obligaron a Juan Hunyadi a iniciar una nueva campaña. Juan Hunyadi quiso unirse a Skanderbeg para juntos poder derrotar al sultán otomano.

Enfrentamiento entre turcos y húngaros.

Sin embargo, el déspota serbio Durad Brankovic informó a Murad de los movimientos húngaros. Juan Hunyadi reunió un total de 24.000 soldados de los que 8.000 eran valacos[41]​. El ejército se reunió en las inmediaciones de Kovin, al este de Belgrado, entre julio y agosto de 1448. Hunyadi se unió a las tropas en septiembre y cruzó el Danubio del día 28 de septiembre[42]​.

Cuando Murad II conoció los movimientos de Juan Hunyadi abandonó el asedio de Krujë y se dirigió hacia el norte contra el ejército húngaro. Al mismo tiempo Murad envió a las restantes fuerzas hacia Rumelia con la misión de concentrarse en Sofía y marchar hacia el oeste.

Cuando Juan Hunyadi llegó a Rigómező (actual Kosovo Polje) desconocía que los turcos se acercaban contra él desde el sur y el este. Decidió establecer un campamento fortificado en Pristina, donde esperaría la llegada de Skanderbeg. Sin embargo fue el ejército otomano el que llegó a Rigómező.

El ejército otomano superaba al húngaro en una proporción 6:1[43]​ por lo que Hunyadi estableció a sus tropas alrededor de los carros de guerra en lo alto de una colina. Murad II intentó hacer abandonar al ejército húngaro la posición defensiva que había adoptado llevando a cabo una lenta retirada, devastando los alrededores.

Estatua ecuestre de Skanderbeg,
en Tirana, Albania.

Juan Hunyadi no podía permanecer mucho tiempo a la defensiva por lo que tuvo que dar inicio al ataque. Colocó a la caballería pesada en el centro y a la caballería ligera en los flancos. Tras la caballería colocó a los carros de guerra con la artillería y la infantería.

La batalla de Rigómező (también conocida como Segunda Batalla de Kosovo o Segunda Batalla del Campo de los Mirlos) comenzó con un ataque de la caballería ligera húngara al flanco izquierdo turco. El ataque se vio respaldado por la caballería pesada que fue empujando al enemigo. Sin embargo, la caballería húngara se vio sorprendida por el fuego de artillería otomano. Los estrategas otomanos habían aprendido de los húngaros y plantaron cara a sus carros artillados con un tinglado similar, a base de madera y carros, defendido por los jenízaros[44]​. El ejemplo húngaro también había propiciado la introducción de cañones en las filas otomanas[44]​. Todo ello sorprendió a los húngaros y los sipahis intentaron rentabilizar la sorpresa con un ataque al flanco derecho húngaro pero Juan Hunyadi supo desactivar el peligro gracias al buen uso de las fuerzas de reserva.

La ventaja en la batalla cambió varias veces de lado pero al final del día no había ningún resultado claro. Durante la noche, Juan Hunyadi, lanzó un ataque contra los otomanos pero Murad II movilizó a los jenízaros y los atacantes fueron rechazados. A la mañana siguiente Juan Hunyadi ordenó a su flanco izquierdo atacar a la caballería de Anatolia en el ala derecha turca. El flanco otomano no podía sostener la lucha contra la caballería pesada de Hungría, por lo que los turcos comenzaron a retroceder. Mientras tanto, Hunyadi dirigió una carga en la que participaron arcabuceros alemanes y bohemios con la caballería pesada a su lado contra el centro de las tropas otomanas. Tras el éxito inicial los jenízaros reorganizaron sus líneas e hicieron retroceder a sus rivales. Entonces Murad II envió a los sipahis contra el flanco izquierdo húngaro. Hunyadi, que dirigía las fuerzas que atacaban el centro, no tuvo constancia de lo que sucedía en su izquierda ni en su retaguardia, no pudo reorganizar sus tropas y las tropas húngaras quedaron aislados en pequeños grupos.

En la batalla de Rigómező el ejército húngaro perdió 17.000 hombres[45]​ y el mismo Juan Hunyadi estuvo a punto de perder la vida. Además, de regreso a Hungría fue detenido y encarcelado por el déspota de Serbia y la Dieta húngara, sin lamentar ninguna pérdida material o económica, entregó de inmediato 100.000 piezas de oro como fianza, así como las fortalezas serbias que se hallaban bajo control húngaro.

Akinci turco luchando con un caballero húngaro.

El ejército turco perdió entre 30.000[45]​ y 40.000[9]​ hombres y posiblemente el alto número de bajas fue lo que empujó a Murad II a no ordenar la persecución del ejército húngaro.

Políticamente, la batalla de Rigómező tuvo consecuencias políticas para Juan Hunyadi. Aunque continuó ejerciendo el cargo de Regente de Hungría, la derrota en la batalla le costó el apoyo de muchos nobles y además perdió influencia en la esfera militar.

Al regresar a casa, se fijó como meta el reforzar el poder central en Hungría, así como la unificación de los ejércitos regionales, teniendo como uno de sus más cercanos colaboradores a Juan Vitéz, el obispo de Varad (quien se había ocupado de la educación de sus hijos).

Cambios en los países

Los años que siguieron a la batalla de Rigómező vieron cambios significativos en ambas naciones. En 1451 Mehmed II se convirtió en sultán otomano. Las potencias cristianas pensaban que el joven sultán sería más fácil de controlar que Murad II pero se equivocaron en su juicio porque Mehmed II conquistó Constantinopla el 29 de mayo de 1453.

El sultán Mehmed II, obra de Gentile Bellini.

En Hungría Ladislao V abandonó la corte de Federico III de Habsburgo en 1452 y se alzó en el trono húngaro. El rey, tras relevar a Juan Hunyadi de su cargo, le otorgó el título de conde perpetuo de Bistricensis (actual Bistrița, Rumania), tradición desconocida hasta el momento en el reino, pues los títulos hasta entonces no eran hereditarios y se limitaban referirse solamente al gobierno de las provincias húngaras. De esta forma, Juan Hunyadi sería el primer "conde" en Hungría, con título vitalicio y hereditario, así como lo conocemos y entendemos en los tiempos modernos.

Ladislao V de Hungría

La agresiva política de Mehmed II no pasó desapercibida para Juan Hunyadi. En 1454 Juan Hunyadi derrotó a un ejército más pequeño en Kruševac lo que impidió al sultán otomano tomar la fortaleza de Smederevo. Mehmed II comprendió que sin la conquista de las fortalezas húngaras que dominaban el Danubio (Smederevo, Golubac y Belgrado) no podía consolidar su dominio en los Balcanes y sentar las bases para futuras conquistas.

El sitio de Belgrado

A comienzos del año 1456, Mehmed II, comenzó la preparación de una campaña contra Hungría. El sultán otomano estaba dispuesto a tomar Belgrado, ciudad que consideraba la llave de Hungría. Tras la conquista de Constantinopla, Mehmed II había entrado en un estado de optimismo que le llevó a declarar:

“Dentro de dos meses estaré comiendo tranquilamente en Buda[46]​”

Mientras tanto en Hungría Ladislao V daba muestras de debilidad, aunque terminó decretando el alistamiento general para defender el país pero el rey, influenciado por Ulrico II de Celje fue incapaz de imponerse sobre la nobleza y cuando supo que el ejército turco se acercaba a Hungría huyó junto a su consejero a Viena para participar en una cacería. El legado papal, Juan Carvajal reclamó apoyo militar para Hungría y al mismo tiempo ordenó al fraile franciscano Juan de Capistrano que reclutara un ejército cruzado de campesinos y ciudadanos. Juan Hunyadi fue de nuevo el encargado de coordinar y controlar las operaciones defensivas a lo largo de la frontera húngara.

El sitio de Belgrado.

En mayo de 1456 dejó Belgrado bajo el control de una fuerte guarnición que estaba bajo el mando de su cuñado Miguel Szilágyi y de su hijo Ladislao Hunyadi. Para ganar tiempo para el reclutamiento que estaba llevando a cabo Juan de Capistrano, Juan Hunyadi cruzó el Danubio con el objetivo de retrasar la vanguardia turca. Su acción aseguró la llegada de voluntarios de Bohemia, Moravia y Polonia, además de tropas húngaras.

Belgrado poseía los mejores avances en poliorcética (dotada de murallas triples[47]​) y además estaba ubicada en la confluencia entre el río Danubio y el río Sava por lo que era fácil defenderla. Mehmed II hizo construir una importante flota para atacar a la fortaleza desde el río. La flota estaba compuesta por 200 barcos y galeras[48]​. El ejército turco estaba formado por entre 80.000 y 100.000 soldados y contaba con 300 cañones[48]​. Mientras la flota bloqueaba el Danubio al este y norte de la fortaleza, el ejército se desplegaría frente a la parte sureste de la ciudad.

Juan Hunyadi reunió una flota compuesta por los barcos civiles disponibles en la zona y reunió unas 15.000 fuerzas subvencionadas por él mientras que Juan de Capistrano había reunido entre 20.000 y 30.000 cruzados sin experiencia militar[49]​.

El 13 de julio de 1456[49]​, Juan Hunyadi lanzó a la flota húngara y a sus tropas contra la flota otomana. La batalla comenzó con un ataque por parte de la flota húngara, que rompió las cadenas que ataban la flota otomana. Simultáneamente, Miguel Szilágyi ordenó a los barcos que permanecían en Belgrado que atacasen la retaguardia otomana. Juan Hunyadi apoyó a la flota con artillería terrestre. La flota otomana atacada desde varios puntos al mismo tiempo no supo responder y Mehmed II tuvo que ordenar al comandante de la flota que quemara los barcos para que no pasaran a poder húngaro.

Tras esta victoria el control del Danubio correspondía a los húngaros. Juan Hunyadi se introdujo en Belgrado con sus mejores tropas mientras que las tropas cruzadas se establecieron frente al flanco izquierdo turco, en el lado más cercano al río Sava.

Movimientos de las tropas durante el sitio de Belgrado

Mehmed II continuó con el asedio con su ejército. El 21 de julio[50]​, ocho días después de la derrota de su flota, Mehmed II ordenó un ataque total contra la fortaleza, ataque que fue encabezado por los jenízaros. La lucha estuvo reñida los defensores atacaron a los turcos con todo tipo de material incluyendo material inflamable en el foso que rodeó la ciudad de fuego[9]​ por lo que los asaltantes que se habían introducido en la ciudad se quedaron aislados y fueron masacrados por los húngaros.

A la mañana siguiente (22 de julio de 1456[50]​) los cruzados iniciaron un ataque a pequeña escala que no había sido organizado por Juan Hunyadi, y Juan de Capistrano perdió el control sobre sus tropas. Al ver a sus compañeros luchando, cada vez más cruzados se iban uniendo a la lucha. Juan Hunyadi viendo la situación, decidió apoyar la lucha y salió cabalgando de la fortaleza con la caballería para introducirse en la lucha cuerpo a cuerpo. Mehmed II intentó contraatacar enviando a 6.000 sipahis al combate pero estas tropas no pudieron evitar el avance húngaro ya que las tropas otomanas estaban exhaustas del esfuerzo realizado en la noche anterior. Durante la noche Mehmed, al que habían tenido que sacar del campo de batalla inconsciente herido por una flecha, ordenó la retirada general hacia Sofía.

San Juan de Capistrano en el sitio de Belgrado.

Después de 40 días el asedio fue roto. 50.000 turcos murieron en la lucha mientras que las bajas húngaras ascendieron a 10.000[9]​. Los turcos fueron luego atacados por los serbios que les causaron otras 25.000 bajas[9]​.

La victoria de Belgrado se conmemoró con el decreto del Papa Calixto III, donde la campana del mediodía en todas las iglesias del mundo se tocaría en honor a la victoria húngara sobre las fuerzas islámicas. El Papa Calisto además catalogó a Juan Hunyádi como:

“El más extraordinario hombre que el mundo vio en 300 años [9]​”

La victoria en Belgrado hacía pensar que existía la posibilidad de que las potencias cristianas formasen un ejército bajo el mando de Juan Hunyadi y expulsar a los otomanos de Europa pero la situación iba a cambiar en poco tiempo.

Poco después de la lucha se desató una plaga en Belgrado. Juan Hunyadi resultó afectado y el 11 de agosto de 1456, cuando regresaba a Buda encontró la muerte en Zemun [8]​. En su lecho de muerte dijo a sus tropas:

“Defended, mis amigos, la cristiandad y Hungría de los enemigos... No os peleéis entre vosotros... Si perdéis vuestras energías en altercados, sellaréis vuestro propio destino, así como cavaréis la tumba de vuestro país [9]​”

Tras la muerte del rey Ladislao V en 1457, el caos sobrevino en el reino por el trono vacante por lo que no se pudo sacar ninguna ventaja de la victoria. Poco después un consejo de nobles votó y eligió al hijo de Juan Hunyadi, Matías Corvino como sucesor. Matías fue coronado rey húngaro en 1458.

Gracias a la efectiva defensa de Hungría por parte de Juan Hunyadi y las reformas militares establecidas por su hijo Matias Corvino los otomanos no volvieron a atacar Hungría hasta 1521.

El “Arte de la Guerra” de Juan Hunyadi

Juan Hunyadi tuvo la oportunidad durante su aprendizaje de conocer la guerra de distintos pueblos que hicieron de él un estratega muy completo.

Lucha en las murallas durante el sitio de Belgrado, obra de Alexander von Wagner.

De su estancia en Italia aprendió a valorar las fuerzas mercenarias y a desconfiar del sistema feudal que en muchas ocasiones no proporcionaba efectivos cuando se necesitaban. También se dio cuenta de la necesidad de una economía saneada para poder mantener una importante fuerza de mercenarios.

Otra enseñanza que asimiló en Italia fue la importancia de la comprensión de las intenciones de los enemigos y la mejor selección del campo de batalla. También de los condotieros aprendió la importancia de mantener una fuerza en reserva y la utilización de las distintas armas combinadas. Este conocimiento se hizo más efectivo cuando comenzó a introducir al ejército húngaro la artillería y las armas de fuego que había visto en las guerras husitas.

Tumba de Juan Hunyadi
en la catedral de San Miguel, en Alba Iulia
(Transilvania, Rumania).

De las guerras husitas aprendió el uso de los carros de guerra y su aplicación ofensiva teniendo tanto éxito que su hijo Matías Corvino seguiría utilizándolo como un elemento de su Ejército Negro de Hungría. Juan Hundayi adaptó el uso de los carros al ejército húngaro que contaba con una gran cantidad de caballería por lo que utilizó el sistema de un modo distinto a Jan Žižka como apoyo de las maniobras de la caballería y como elemento de protección. De las guerras husitas también extrajo la enseñanza de lo eficaces que podían ser personas sin experiencia militar previa bajo un liderazgo adecuado lo que resultó muy importante en algunas de sus campañas.

Su enfoque estratégico también fue diferente a los de otros generales húngaros. Su prioridad era la lucha en territorio enemigo porque se dio cuenta de la importancia de salvaguardar a su país de los estragos de la guerra y de que una guerra defensiva consumiría los recursos de su país. Este pensamiento se resume en su frase:

"La fuerza de combate es más eficaz si se utiliza a la ofensiva, y la victoria favorece a los que buscan al enemigo en su propio territorio.[51]​ "

Si la opinión de Juan Hunyadi de llevar la guerra a territorio enemigo era adecuada falló en calibrar el apoyo de los posibles aliados que lo dejaron en varias ocasiones en situaciones comprometidas y en claras inferioridades numéricas.

Referencias

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Véase también

Matías Corvino

Miguel Szilágyi

Mehmed II

Sitio de Belgrado

Enlaces externos