Jan Hus

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Jan Hus
Jan Vilímek - Mistr Jan Hus.jpg
Retrato de Jan Hus
Nacimiento 1370
Husinec - Reino de Bohemia
Fallecimiento 6 de julio de 1415 (45 años)
Constanza, Obispado de Constanza - Sacro Imperio Romano Germánico
Causa de muerte muerte en la hoguera
Alma máter Universidad Carolina
Ocupación escritor y teólogo
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Jan Hus (Acerca de este sonido /ˈjan ˈɦus/ ), también conocido como Juan Huss o Juan de Hussenitz (Hussenitz, Reino de Bohemia, c. 1370 - Constanza, Sacro Imperio Romano Germánico, 6 de julio de 1415), fue un teólogo y filósofo checo. Rector de la Universidad Carolina de Praga. Como reformador y predicador se le considera uno de los precursores de la Reforma Protestante; sus seguidores se conocen como husitas. Murió quemado en la hoguera, al ser condenado por hereje en el Concilio de Constanza.

Biografía[editar]

Infancia[editar]

Juan Hus nació hacia el 1370 en Hussenitz, una pequeña villa de la región de la Bohemia meridional (hoy parte de la República Checa), en el seno de una familia de pobres campesinos.[1] Su padre murió, siendo aún un niño, por lo que fue criado con mucho esfuerzo por su madre. Demostró tener piedad y fervor religioso desde su infancia, participó como monaguillo y cantó en el coro de la iglesia. Los libros religiosos le apasionaban. Cierta noche que leía la vida de San Lorenzo cerca de la chimenea, acercó su mano al fuego para ver hasta dónde sería capaz de soportar los tormentos que San Lorenzo había sufrido.[cita requerida]

Formación[editar]

Jan Hus recibió la mejor educación que permitían sus circunstancias; y habiendo aprendido lo suficiente sobre los escritores de Grecia y Roma, en una escuela privada en la provincia de Bohemia, donde sacó el título de Bachiller en Teología en 1398. Se le aceptó en la Universidad de Praga por caridad, es decir, se le permitió estudiar en esa universidad aunque no tuviera el dinero para pagar. Pronto dio pruebas de su capacidad intelectual y se destacó por su diligencia y aplicación al estudio. Fue Maestro en artes e en 1396 y continuó especializándose en teología al tiempo que enseñaba filosofía.[2]

En el ambiente universitario, Jan Hus se encontró con una fuerte división de nacionalidades, bávaros, saxones, polacos y bohemios (checos). Una fuerte mentalidad independentista marcó a estos últimos, los checos peleaban frecuentemente contra los otros, a quienes consideraban como alemanes. Incluso en el campo de la teorías filosóficas se marcaba la diferencia, por ejemplo, los checos se basaban en el realismo, mientras que los alemanes eran fautores del nominalismo. En la universidad de Praga reinaba la concepción teológico filosófica del realismo escotista, del cual se vio influenciado el pensamiento de Hus.[2]

Jan Hus en el Concilio de Constanza.

Carrera eclesiástica[editar]

Hus fue ordenado sacerdote en 1400 y al año siguiente, obtuvo el cargo de decano de la Facultad de Arte y Filosofía. Fue nombrado predicador por el rey de Bohemia, Wenceslao de Luxemburgo, primero en la iglesia de San Miguel y luego en la capilla de Belén de Praga en 1402, donde se predicaba exclusivamente en idioma checo.[2]

Hus encabezó desde 1408 un movimiento basado en las ideas de Juan Wiclef denominado husismo y sus seguidores, los husitas, se multiplicaron en momentos en que la cristiandad sufría la crisis del Cisma de Occidente. Desde 1378 la Iglesia se encontraba dividida en dos obediencias, una al papa de Roma y otra al antipapa de Aviñón. Desde el púlpito, Hus, criticaba esa división, la corrupción moral de la Iglesia, los abusos que cometía y la riqueza que estaba acumulando. En un intento de solucionar el cisma, en 1409 un grupo de cardenales convocó un concilio en Pisa, donde depusieron a los papas Gregorio XII de Roma y Benedicto XIII de Aviñón y eligieron un tercero, Alejandro V de Pisa. Los dos primeros no dieron marcha atrás y se mantuvieron firmes en sus cargos. Así que la Iglesia pasó a haber tres pretendientes al solio pontificio. El rey Wenceslao rindió obediencia al antipapa Alejandro V, separándose con más fuerza de los llamados alemanes, que mantuvieron su obediencia al papa romano.[3]

En este contexto, en 1409, Hus fue nombrado rector de la Universidad de Praga. A la luz de las doctrinas de Wiclef, quería que la Iglesia católica fuera pobre, que todo lo que hiciera estuviera claramente basado en el Evangelio; además, criticaba la venta de indulgencias. Le decía a todo el pueblo que debía desobedecer a la Iglesia porque era evidente que los sacerdotes vivían en el pecado. También quería que se prohibieran los bailes. Participó en los grupos que surgieron en la escuela de predicadores de Milic de Kromeriz, que querían volver a la pureza de los primeros años del cristianismo y se oponían a los grandes dirigentes de la Iglesia.[3]

Contra el papado[editar]

Hasta este momento, Hus no había ido tan lejos. La cuestión se agravó cuando desarrolló su posición respecto al papado, Hus planteaba que la verdadera Iglesia era invisible, y todos los que pertenecen a la Iglesia son su miembros, donde la Iglesia romana tiene un rol de eminente, pero no es la verdadera Iglesia de Cristo. Predicaba que Jesucristo era la verdadera Piedra y no Pedro, y decía que el papa, con su corrupción y sus muchos pecados y errores que enseñaba a las personas, era la encarnación del anticristo. La críticas de Hus, se dirigen principalmente al antipapa Juan XXIII,[4] [5] sucesor de Alejandro V, a quien el rey de Bohemia había dado su obediencia. Juan XXIII, para financiar la guerra contra Ladislao, promulgó la predicación de las indulgencias en Bohemia. La manifestación pública de Hus contra los predicadores, enviados por el antipapa, se debía más que todo a que a ellos solo les interesó el dinero y poco de explicar bien el significado de las indulgencias a los fieles.[3]

Por las vías de la ciudad se llevaron en procesión dos imágenes, una del papa vestido con hábitos pontificales riquísimos y otra de Jesucristo con vestidos pobres y cargando una cruz. A tres de los manifestantes se les ejecutó por meterse contra los predicadores de Juan XXIII, los bohemios los veneraron como mártires. Mientras que Hus fue excomulgado por el cardenal Stefaneschi.[3]

Condena del Concilio de Constanza[editar]

Para poner fin a la división de la cristiandad occidental, el emperador Segismundo convocó el concilio de Constanza, más tarde ratificado por el antipapa Juan XXIII y luego confirmado por el papa Gregorio XII. En esta ocasión, Jan Hus tuvo la ilusión de presentarse a la asamblea conciliar para defender sus doctrinas y ser declarado inocente.[6]

Martirio de Jan Hus (Spiezer Schilling, 1485).

El concilio comenzó en 1414. El emperador, que confiaba y creía en la inocencia de Hus, le ofreció un salvoconducto para acudir allí y explicar sus postulados. Estando en Constanza, se presentó a los teólogos del concilio, pero las trabas de sus propios compatriotas que habían difundido un juicio muy negativo sobre él y sobre sus doctrinas, no permitieron que saliera triunfante como lo esperaba. La excomunión le prohibía celebrar la misa y predicar, pero Hus no hizo caso y trasgredió la prohibición, por eso, a pesar del salvoconducto fue encarcelado.[6] Hus se negó a retractarse de ser seguidor algunas de las doctrinas de Wiclef, por lo que fue condenado por herejía, degradado del rango sacerdotal y abandonado en manos del brazo secular. El emperador lo acusó de traición y le condenó a morir en la hoguera, ejecutándose la sentencia el 6 de julio de 1415. [7]

Algunos afirman que antes de ser quemado, Hus dijo las siguientes palabras:

«Vas a asar un ganso,[8] pero dentro de un siglo te encontrarás con un cisne que no podrás asar.»

Los seguidores de la Reforma Protestante, suelen identificar a Martín Lutero con esas palabras, ya que 102 años después, Lutero clavó sus 95 tesis en Wittenberg y en su escudo de armas figuraba un cisne.[9]

El movimiento husita[editar]

La muerte de Hus fue sentida en Bohemia como una ofensa a su nación, lo cual desencadenó una revuelta terrible de sus seguidores, los husitas. En algunas parroquias, los sacerdotes que no compartían las doctrinas de Hus fueron expulsados. Incluso el arzobispo de Praga fue objeto de amenazas. Algunos nobles de la región, encabezados por la reina Sofía, enviaron una carta al concilio de Constanza en la que declaraban a Hus como héroe nacional y rebatían las acusaciones que contra él. Aseguraban además que lo de una supuesta herejía bohemia era una mentira y una invención del infierno.[10]

Luego fue constituida una liga de nobles para defender la libertad de predicación, para proteger a los miembros del movimiento del poder episcopal y contra la injusta excomunión.[10] Los husitas se dividieron ideológicamente en dos grupos principales:[2]

  • Los utraquistas: grupo más moderado que estaba formado por la baja nobleza y la burguesía y que fueron apoyados por la Universidad de Praga.
  • Los taboritas: grupo más radical, constituido en torno a la fortaleza de Tábor y con influencia de corrientes milenaristas, con tintes antinobiliarios y antigermánicos.

En un primer momento ambas corrientes se unieron en torno al militar Jan Žižka, organizándose militarmente y enfrentándose a las tropas imperiales, la represión fue violenta y lograron imponerse en la región bohemia.[10] Sin embargo, Ziska murió a causa de la peste negra y las corrientes husitas se separaron, acabando enfrentadas entre ellas. Los taboritas continuaron con sus campañas militares, saqueos y pillaje, mientras que los utraquistas se dirigieron al Concilio de Basilea donde se reconciliaron con la Iglesia y con el emperador Segismundo, dando su apoyo a ambos en la lucha contra los taboritas y derrotándolos el 31 de mayo de 1434 en la batalla de Lipany.[2]

Monumento a Jan Hus en Praga.

Monumento a Jan Hus[editar]

A Jan Hus se le ha dedicado un conjunto escultórico en la Plaza de la Ciudad Vieja (Staroměstské náměstí) de Praga, con motivo de la conmemoración de los 500 años de su muerte, en el año 1915.[11]

Posible reahabilitación de la Iglesia católica[editar]

La Iglesia Católica a partir del concilio Vaticano II se ha declarado a propósito de una posible rehabilitación de Jan Hus. En dicho concilio, el obispo auxiliar Kampe declaró que «también nosotros los católicos debemos confesar hoy sin ningun miedo que los jueces en Constanza se han equivocado y que la muerte en las llamas del reformador Hus va entendida en aquella petición de perdón general que hizo Pablo VI».[3]

En 1999 Juan Pablo II señaló: «Siento el deber de expresar mi profunda pena por la cruel muerte infligida a Jan Hus y por la consiguiente herida, fuente de conflictos y divisiones, que se abrió de ese modo en la mente y en el corazón del pueblo».

Referencias[editar]

  1. Bautz, Friedrich Wilhelm (1990). «Jan Hus». En Traugott Bautz. Biographisch-Bibliographisches Kirchenlexikon (BBKL) (en alemán). vol. 2. pp. 1194–1198. ISBN 3-88309-032-8. 
  2. a b c d e Llorca, Bernardino; García Villoslada, Ricardo (1967). «Las grandes herejías revolucionarias». Historia de la Iglesia Católica. vol. III Edad Nueva (2ª edición). Madrid: BAC. p. 267-305. 
  3. a b c d e Mezzandri, Luigi (2001). «Il concilio de Constanza». Storia della Chiesa tra medioevo ed epoca moderna (en italiano). vol. 1 Dalla crisi della Cristianità alle riforme (1294-1492) (2ª edición). Roma: Edizione. pp. 103–114. ISBN 88-86655-64-9. 
  4. No confundir con Juan XXIII, papa de la Iglesia Católica de 1958 a 1963
  5. Comby, Jean (1993). «La agitación de los hombres». Para leer la historia de la Iglesia. vol. 1. De los orígenes al siglo XV (6ª edición). Estella (Navarra): Verbo divino. pp. 187–192. ISBN 84-7151-442-7. 
  6. a b Jedin, Hubert (1978-1986). «Il concilio sta al disopra del papa?». Breve storia dei concili. I ventuno concili ecumenici nel quadro della storia della Chiesa (en italiano) (7ª edición). Roma-Brescia: Herder-Morcelliana. pp. 95–125. ISBN 88-372-1013-2. 
  7. Wilhelm, J. «Jan Hus». Enciclopedia Católica. 
  8. Hus significa ganso en checo.
  9. «Jan Hus». Ökumenisches Heiligenlexikon (en checo). 
  10. a b c Bihlmeyer, Karl; Tuechle, Hermann (2001). Storia della Chiesa (en italiano). vol. 3, l'epoca delle riforme (10ª edición). Brescia: Morcelliana. p. 116-119. ISBN 88-372-0665-8. 
  11. «Pomník Jana Husa na Staroměstském náměstí». článek pro Věstník Klubu Za starou Prahu (en checo). enero de 2008. Consultado el 28 de diciembre de 2014. 

Enlaces externos[editar]