Caza

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Cuadro representando al cazador con su presa, pintado por Joachim von Sandrart.
Azulejos representando la caza

La caza (también denominada actividad cinegética) es la actividad o acción en la que se captura generalmente un animal.[1] Según el filósofo español José Ortega y Gasset, "La caza es todo lo que se hace antes y después de la muerte del animal. La muerte es imprescindible para que exista la cacería".[2]

Índice

Historia [editar]

El origen de la caza es casi tan antiguo como la existencia del humano. Se considera que los primeros grupos humanos utilizaron un sistema de caza, pesca y recolección el cual fue muy eficiente para garantizar el poblamiento del planeta. Se estima que más del 80% de los grupos humanos en la actualidad son herederos de este modo de producción basado en el desarrollo de incipientes tecnologías y técnicas primitivas de recolección, cacería y pesca.[cita requerida]

El humano comenzó a cazar para subsistir, y así sigue siendo actualmente en muchas partes del mundo. La caza de subsistencia es aquella actividad que se realiza con la finalidad de obtener proteína animal o subproductos de caza para satisfacer las necesidades de grupos humanos ligados a zonas rurales donde la disponibilidad de especies cinegéticas es alta.

Modalidades de caza mayor en España [editar]

En España los animales cinegéticos mayores son: Jabalí, ciervo, corzo, cabra montés, rebeco, lobo, gamo, muflón y arruí.

Montería [editar]

Modalidad con más de 300 años de historia, consiste en la distribución de cazadores (denominados comúnmente monteros) en puestos. Los puestos están a su vez agrupados en armadas, siendo la armada del sopié la que se encuentra en la zona baja del monte, y la armada de la cuerda la que se encuentra en la parte más alta de éste. Podemos también encontrar armadas de cierre, traviesas, traviesillas, etc.

Una vez situado el montero en su puesto (o postura), deberá permanecer en él, hasta la finalización de la montería, sin moverse de su posición. Es, por tanto, un método de caza estático, donde el cazador espera a que los perros, denominados rehalas, conduzcan a los animales: ciervos, gamos, jabalíes y muflones; a la posición en la que se encuentra éste, para que pueda abatirlos con su rifle (tradicionalmente se utilizaban escopetas).

Finalizada la montería, se asistirá a la junta de carnes, donde los porteadores situaran los animales abatidos durante su celebración, para que los monteros puedan observar sus trofeos y los de sus compañeros de afición.

No es una modalidad selectiva.

Gancho o batida [editar]

Modalidad similar a la anterior, pero con limitaciones de puestos, perros y total de participantes.

Rececho [editar]

Consiste en la aproximación a un animal previamente seleccionado. Es la modalidad que más esfuerzo precisa del cazador, pues debe de conseguir llegar a una distancia óptima de disparo, sin que el animal perciba su presencia. La aproximación se realiza en el medio natural del animal, siendo comunmente cumbres, laderas escarpadas y montes cerrados. Es un tu a tu entre el animal y el cazador, entre el instinto natural del primero y el esfuerzo e inteligencia del segundo.

Es una modalidad selectiva.

Aguardo (o espera) [editar]

El cazador se sitúa en una posición escogida por su proximidad al lugar de cebado de los animales (comunmente jabalíes). En el caso que apareciesen, pues han de tenerse en cuenta las inclemencias del tiempo: lluvia, viento, fases lunares, temperatura; el cazador, después de la observación de los animales, efecturará el disparo sobre aquél que considere que ostenta el mayor trofeo.

Es una modalidad selectiva.

Al salto [editar]

Un solo cazador, con o sin perros, busca el animal a cazar, bien en su encame o cerca de este, para terminar el lance con un disparo o después del agarre por parte de los perros con cuchillo o lanza.

En mano [editar]

Similar a la anterior, pero más de un cazador. Aunque las definiciones de Al salto y en mano difieren poco, en realidad la ejecución es muy diferente.

Modalidades de caza menor en España [editar]

En España los animales cinegéticos menores son los menores que el zorro, incluido. Los principales en función de sus capturas son: Conejo, perdiz, codorniz y liebre.

Al salto o "A guerra galana" [editar]

Similar a la de caza mayor. Si se practica con perros también se llama "a rabo"

En mano [editar]

Similar a la de caza mayor.

Ojeo [editar]

Similar a la montería de mayor, pero con especies menores. Principalmente perdiz, aunque también se suele dar con liebre.

Reclamo [editar]

Caza con la ayuda de una perdiz viva enjaulada puesta en el centro de un claro para atraer a sus congéneres, los cuales son atrapados por redes o generalmente disparados por el cazador escondido en un puesto.

Al Paso [editar]

Caza similar al aguardo o espera en mayor, salvo que aquí los cazadores principalmente esperan a los animales en el trayecto de sus dormideros a las zonas de comida, o sus pasos migratorios. Son cazados principalmente palomas y zorzales.

Cetrería [editar]

Caza usando un ave de presa.

Caza de liebre con galgo [editar]

Se trata de una modalidad en la que no se utilizan armas y en la que solo se utilizan perros de raza galgo. Por otra parte es similar a la caza al salto o en mano sobre terrenos llanos y limpios de vegetación arbórea o arbustiva.

Caza de madriguera [editar]

Caza realizada sobre mamíferos de madriguera (zorros y conejos) utilizando perros terrier y/o hurones (conejo). Se evita la huida del animal objeto de la caza bien disparándole (conejo y zorro) o bien con redes, llamadas capillas, colocadas en las bocas (conejo)

Aspecto legales [editar]

En Costa Rica el 10 de diciembre de 2012 la caza deportiva fue declarada ilegal por la Asamblea Legislativa de ese país convirtiéndose en el primer país de Latinoamérica en prohibir tal actividad[3]

Por otra parte, la caza se trata de una actividad regulada en la mayoría de países, que genera rentas en lugares deprimidos y que de otra forma, su población no obtendría ningún rendimiento económico o de obtención de alimentos.


La caza en las religiones [editar]

En la religiones judeocristianas [editar]

Según la Toráh y la Biblia, fue después del Diluvio universal cuando se autorizó al hombre a cazar y pescar para alimentarse.[4] No obstante, ya aparece antes al menos una referencia al hecho de conseguir pieles de animales que le sirviesen para vestirse y otros usos.[5]

Con posterioridad al Diluvio, de nuevo según el Génesis, Nemrod fue el primer hombre que se distinguió como “poderoso cazador en oposición a Jehová”.[6] Debió cazar por diversión, como hicieron más tarde los reyes de Asiria, Egipto y otros países. No hay ningún indicio de que los israelitas realizasen esta actividad simplemente por diversión, aunque cazaban animales, como gacelas y ciervos, que les servían de alimento,[7] y mataban animales salvajes en defensa propia[8] o con el fin de proteger a los animales domésticos o las cosechas.[9] [10]

Medios [editar]

Para el ejercicio de la caza, el humano se ha servido, y lo sigue haciendo, de otros animales: perros, hurón y aves rapaces (cetrería). El uso de perros es necesario prácticamente en todas las modalidades de caza, tanto menor como mayor, siendo indispensable en la caza de animales como el conejo, o como ocurre en la caza de liebre con galgo, siendo este último el único medio que usa el hombre para capturar al animal.

Véase también [editar]

Bibliografía [editar]

  • Roberts, Neil. 2004 La Transformación Humana de la Superficie Terrestre. Estudios y Documentos III (No 56). Instituto Centro Americano de Prospectiva e Investigación. Guatemala. (7-24 pp)

Referencias [editar]

Enlaces externos [editar]