Nemrod

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Grabado de Nimrod sujetando un ciervo.

Nemrod o Nimrod fue un monarca mítico de Mesopotamia, mencionado en el capítulo 10 del libro de Génesis, quien además figura en numerosas leyendas y cuentos.

Varias ruinas preservan el nombre de Nemrod,[1] y también aparece en la midrash. La tradición lo presenta como un tirano impío que construyó la Torre de Babel.

Torre de babel

Referencia bíblica[editar]

La mención que en la Biblia se hace de Nimrod, es bastante limitada en el ámbito socio-económico actual. Según la "hipótesis documental" del origen de la Biblia, son los escritores de la Tradición yahvista quienes hacen la más antigua mención de Nemrod que se conoce hasta hoy, y que data del año 950 a. C. Sin embargo, para aquellos que consideran a Moisés como el autor del libro del Génesis, la referencia es aún mucho más antigua, entre el año 1480 a. C. y el 1450 a. C.

Es descrito como hijo de Cush, nieto de Cam, bisnieto de Noé; y como "el primero que llegó a ser poderoso en la tierra" y un "poderoso cazador en oposición a Yavé".

El pequeño Nimrod de James Tissot

También se menciona en I Crónicas y en el libro del profeta Miqueas, capítulo 5, verso 6.

Nimrod de Yitzhak Danziger

Nemrod se dice que fue el fundador del primer reino formado después del Diluvio universal y, por ende, el primer rey que existió. El Génesis señala que edificó Babel, Urhuk, Akkad y Calneh en la región sur de Mesopotamia, y Nínive, Resen, Rehoboth-Ir y Calach en el Norte.

Tradiciones y leyendas[editar]

Aunque la Biblia no lo dice, desde tiempos antiguos la tradición ha considerado a Nimrod como el constructor de la Torre de Babel. Dado que la torre fue edificada en su territorio y durante su reinado, se asume que fue bajo su dirección que la construcción se inició. Pero también hay otras fuentes, asimismo extrabíblicas, que señalan lo contrario, alegando que Nimrod no se encontraba en la región de Sinar cuando la construcción comenzó.

Según tradiciones hebreas, Nemrod era descendiente de Mizraim por línea materna, pero su padre fue Cush hijo de Cam, de quien heredó su primera posesión territorial, la cual pronto extendió. Su nombre se volvió proverbial como un " poderoso cazador en oposición a Yavé". Su reino comprendía Babel (Babilonia), Erech (Uruk), Accad (Akkad) y Calneh, en la tierra de Sinar, también conocida como la tierra de Nimrod (ver Génesis 10: 8-10; 1 Crónicas 1: 10; Miqueas 5: 5).

Josefo escribió:

…fue Nemrod quien los incitó a tal afrenta y menosprecio hacia Dios. El era un nieto de Cam, el hijo de Noé, un hombre atrevido y de gran fortaleza de manos. Los persuadió de que no le atribuyeran a Dios, como si fuera por medio de él que habían obtenido felicidad, sino a creer que fue su propio esfuerzo lo que les alcanzó esa felicidad. Fue cambiando gradualmente su gobierno en una tiranía, al no hallar otra manera de apartar la gente del temor de Dios, sino induciéndolo a una tonta dependencia de su poder…
Ahora la multitud estaba más que lista para seguir la determinación de Nemrod, y a considerar una muestra de cobardía el someterse a Dios; y construyeron una torre, sin reparar en dolor, ni siendo en lo más mínimo negligente con el trabajo: y, a causa de la multitud empleada en ello, creció muy alta, más rápido de lo que ninguno hubiera esperado; pero su anchura era tal, y estaba tan fuertemente construida, que a pesar de su gran altura parecía, a la vista, ser menor de lo que realmente era. Fue construida con ladrillos cocidos, pegados con mezcla hecha con brea, de manera que no permitiera el paso del agua. Cuando Dios vio que actuaron tontamente, Él no quiso destruirlos completamente, puesto que no crecieron más sabios por la destrucción de los pecadores anteriores; pero Él causó un tumulto entre ellos, produciendo en ellos idiomas diversos, y causando con esa multiplicidad de idiomas, el no poder entender uno con otro. El lugar en donde construyeron la torre ahora se llama Babilonia, debido a la confusión de esa lengua, la que entendían fácilmente antes; y para los hebreos por la palabra Babel, confusión…

El Libro de los Jubileos menciona el nombre "Nebrod" (forma griega de Nemrod) señalándolo como el padre de Azurad, esposa de Eber y madre de Peleg (8:7). De esto ser cierto, Nemrod sería un ancestro de Abraham, y por ende, del Mesías.

Una antigua obra árabe, conocida como Kitab al-Magall o el Libro de los Rollos (que forman parte de la Literatura Clementina), señala que Nemrod edificó los poblados de Hadâniûn, Ellasar, Seleucia, Ctesiphon, Rûhîn, Atropatene, Telalôn, entre otros; y que inició su reinado sobre la tierra cuando Reu tenía 163 años, reinando por 69 años, edificando Nísibis, Raha (Edessa) y Harrán cuando Peleg tenía 50 años. Incluso dice que Nemrod vio en el cielo un manto negro y una corona, y de inmediato llamó a Sasan y le ordenó que le hiciera una corona como la que había visto. Según este relato, Nemrod fue también el primer rey en usar corona. También dice que se hizo correr el rumor de que la corona que Nemrod empleaba había descendido del cielo, y que Nemrod estableció un culto al fuego, y promovió la idolatría. Dice además que por tres años recibió instrucción de Bouniter, un supuesto cuarto hijo de Noé.

En el libro de Las Recogniciones (R 4.29), otra de las Literaturas Clementinas, Nemrod es identificado como el rey asirio Ninus, quien es señalado en los escritos del historiador griego Ctesias como el fundador de Nínive. Mientras que en otra de las Literaturas Clementinas, las Homilias (H 9.4-6), Nemrod es identificado como Zoroastro.

La obra apócrifa de "Los Tesoros" (Cueva de los Tesoros (ca. 350)) contiene un relato acerca de Nemrod muy similar al del Kitab al-Magall, con la diferencia de que Nisibis, Edessa y Harran se supone que fueron edificadas por Nemrod cuando Reu tenía 50 años, y que inició su reinado como primer rey cuando Reu tenía 130 años. En esta versión, el artífice de la corona de Nemrod es llamado Sisan, el cuarto hijo de Noé Yonton.

En los escritos en lengua Gueza o Ge'ez titulado El conflicto de Adán y Eva con Satanás (ca. siglo V) también contiene una historia similar a la de Los tesoros, sólo que a la corona se le llama Santal y el supuesto cuarto hijo de Noé que instruye a Nimrod es llamado Barvin.

En la Historia de los Profetas y los Reyes del historiador musulmán del siglo IX al-Tabari, Nemrod construye la torre en Babil, Allah la destruye, y el lenguaje de la humanidad, que según este escrito era el siríaco, es confundido en otras 72 lenguas. Otro historiador musulmán del siglo XIII, Abu al-Fida, cuenta la misma historia, añadiendo que a Eber (un ancestro de Abraham) se le permitió mantener la lengua original, que en este caso es el hebreo, y esto debido a que él no tomó parte en la construcción de la torre.

Una leyenda armenia cuenta que Haik, el fundador de Armenia, venció y mató a Nemrod en una batalla cerca del Lago Van.

Según unas crónicas medievales húngaras tituladas Gesta Hunnorum et Hungarorum, los ancestros de los hunos y los húngaros, (Hunor y Magor, respectivamente) eran dos gemelos hijos de Menrot (hijo de Tana) y Eneth. En algunas de las diferentes versiones de esta leyenda (Gesta Hungarorum, Chronicon Pictum), se refieren a Menrot como Nemrod, el hijo de Kush, el "el rey sabio y justo" de la "maravillosamente hermosa y próspera ciudad de Ur" ("Ur" es además un nombre húngaro para Dios) y Atila el Huno es mencionado como hijo de Bendeguz (Mundzuk), nieto del gran Nemrod el rey de los Hunos, Medos, Godos, Daneses, "el Terror del Mundo, el Castigo de Dios". Dado que Nemrod vivió en los albores de la civilización y Atila vivió en la Edad Media, miles de años después, es imposible que sea su bisnieto.

Una tradición sugiere que a Nemrod lo mató un animal salvaje. Otra leyenda afirma que Shem lo mató por hacer que la gente adorara a Baal. Luego descuartizó el cadáver y repartió sus pedazos para desalentar a otros idólatras. Pero Semíramis, su mujer, recolectó los pedazos y los unió, y luego proclamó que había vuelto a vivir, pero que se había convertido en un dios, muy parecido a la leyenda de Isis y Osiris[cita requerida]. Hay otra mención de Nemrod que está en el libro de Jasher 27:7, que atribuye su muerte a Esaú (nieto de Abraham), quien supuestamente lo decapitó.

El malvado Nemrod contra el justo Abraham[editar]

La Biblia no menciona ningún encuentro entre Nemrod y Abraham. Tal cosa es poco probable, pues hay una diferencia de siete generaciones entre ellos. Abraham nació alrededor del año 2000 a. C., mientras que Peleg, quien según la Biblia nació poco después de que Dios confundiera las lenguas en la Torre de Babel (Génesis 10: 25), nació unos 200 años antes que Abraham. Nimrod era bisnieto de Noé, en tanto que Abraham está separado de Noé por diez generaciones (Génesis 10,11). Sin embargo, tradiciones judías tardías los ponen enfrentándose.

Estas tradiciones aparecen por primera vez en los escritos de Pseudo-Philo (Van Der Toorn y Van Der Horst 1990, p. 19), continúa en el Talmud y va a través de escritos rabínicos de la Edad Media,[2] y aún en nuestros días, rabinos contemporáneos siguen añadiendo a estas tradiciones.[cita requerida]

En general, estas versiones presentan a Nemrod como un hombre opuesto a Dios. Algunas señalan que se autoproclamó un dios y que fue adorado por sus súbditos. En algunas ocasiones su leyenda se entremezcla con la de Nino, el mítico fundador de Nínive (véase también Ninus).

Cuentan que una señal en los astros anunció a Nemrod y a sus astrólogos el nacimiento de Abraham, quien pondría fin a la idolatría. Así que Nemrod ordenó matar a todos los niños recién nacidos. Sin embargo, la madre de Abraham escapó y dio a luz secretamente. Algunas versiones la ponen dando a luz en el campo, donde pasta el ganado, otras la colocan en un establo.

Al crecer Abraham se enfrentó a Nemrod y le dijo que desistiera de su idolatría, por lo cual Nemrod mandó que fuera quemado. Algunas versiones dicen que se recogió madera durante cuatro años para quemar a Abraham en la hoguera más grande que jamás se hubiera visto. En todas Abraham es echado al fuego y sale caminando.

En algunas versiones, Nemrod entonces declara la guerra a Abraham. Nemrod se presenta mandando un enorme ejército, pero Abraham trae un ejército de insectos que destruye el ejército de Nemrod. Algunas versiones dicen que un mosquito entró hasta el cerebro de Nemrod volviéndolo loco (lo mismo dice la tradición judía que sucedió con Tito, el emperador romano que destruyó el Templo de Jerusalén).

En algunas versiones Nemrod se arrepiente y acepta a Dios, ofreciendo cuantiosos sacrificios, los cuales Dios rechaza. Otras versiones dicen que Nemrod dio a Abraham, como obsequio de reconciliación, el siervo Eliezer, de quien algunas versiones dicen era el propio hijo de Nemrod. Sin embargo, en la Biblia se dice que Eleazar era de Damasco, ciudad siria, y no de Asiria ni de Babilonia, territorios sobre los que gobernó Nemrod.

En suma, las leyendas judías sobre Nemrod son abundantes y contradictorias (algunas imitan situaciones que aparecen en otros lugares de la Biblia), pero casi siempre ponen a Abraham como su principal antagonista.

La misma confrontación se presenta extensivamente en el Qur'an islámico. Aunque en algunas de las historias judías se presenta a Nemrod como arrepintiéndose al final, en las versiones musulmanas siempre se le presenta como malvado y obstinado hasta el fin. En una de las confrontaciones de Nemrod con Ibrahim (forma árabe del nombre Abraham), Ibrahim argumenta que Alá es el único que da y quita vida. A lo que Namrod responde haciendo traer a dos reos condenados a muerte, y a uno deja ir libre, y ordena matar al otro, para demostrar que él también puede dar vida o muerte. Entonces Ibrahim le dice que Alá hace salir el sol por el este, y entonces le dice a Nemrod que si él es dios, que haga al sol salir por el oeste. Nemrod, perplejo y furioso, ordena que Ibrahim sea arrojado al fuego, pero Alá protege a Ibrahim.

Ya lo presenten como arrepentido al final o no, Nemrod permanece en la tradición judía e islámica como un personaje malvado emblemático, y un arquetipo de idolatría. En los escritos rabínicos, incluso los de hoy en día, se hace referencia a él casi invariablemente como "el malvado Nemrod" (en hebreo: נמרוד הרשע‎), y para los musulmanes es "Nimrod al-Taghi" (Nimrod el tirano).

La trascendecia de los cuentos sobre la confrontación entre Nemrod y Abraham se deja ver en "Cuando el Rey Nemrod", una de las más conocidas canciones folclóricas escritas en el lenguaje Ladino, aparentemente escrita durante el reinado de Alfonso X de Castilla.[3]

Interpretaciones[editar]

Judíos y cristianos han interpretado las palabras "delante del Señor" en la frase "osado cazador delante del Señor", como indicativo de rebelión. Por otro lado, la mayoría de los expertos aseveran que las palabras "delante del Señor" significan sólo eso, "delante del Señor", y que no son de ninguna manera un indicativo del carácter o actitud de Nimrod. Sin embargo, esas mismas palabras se usan con frecuencia en la Biblia para referirse al carácter y el proceder de los individuos: "Y Asa hizo lo recto ante los ojos del Señor, como David su padre." (1 Reyes 15: 11) "Y Nadab, hijo de Jeroboam, comenzó a reinar sobre Israel... E hizo lo malo ante los ojos del Señor..." (1 Reyes 15: 25, 26)

Otro dato que crea conflicto es que Nemrod, siendo descendiente de Cam, reinara sobre territorio de Sem. Pero esa aparente contradicción desaparece si se toma en cuenta que no es hasta que Dios confunde las lenguas de la gente que ocurre la división territorial mencionada. Antes de los eventos de la Torre de Babel, la mayor parte de la humanidad estaba conglomerada en un mismo sitio. Incluso uno de los objetivos de la Torre era precisamente ese, el que todos pudieran vivir juntos como una sola nación, sin ser esparcidos sobre la faz de la tierra (Génesis 11: 4).

Historiadores y estudiosos de la mitología han tratado de encontrar conexión entre Nemrod y los personajes mitológicos de diferentes civilizaciones. Marduk (Merodach) ha sido sugerido como un posible arquetipo de Nemrod, especialmente a principios del siglo XX. [cita requerida] Algunos sugieren que las conquistas imperiales atribuidas a Nemrod pueden estar basadas en las conquistas del rey asirio Tukulti-Ninurta I (Dalley et al., 1998, p. 67). Alexander Hislop, en su escrito The Two Babylons (Chapter 2, Section II, Sub-Section I) concluye en que Nemrod debe ser reconocido como Ninus, quien según la mitología griega fue un rey de Mesopotamia y esposo e hijo de Semíramis; y también con todas las divinidades de las diferentes culturas del Mediterráneo y con la religión persa de Zoroastro. Su identificación con Ninus implica el aceptar como verdaderas las Recogniciones Clementinas; y su identificación con Zoroastro implica aceptar las Homolias Clementinas, ambos trabajos pertenecientes a la Literatura Clementina.[4] Además, los míticos Ninus y Semiramis habrían reinado en Nínive hacia el año 1269 a. C., aunque en otros escritos griegos ponen a Ninus entre los años 2060-2009 a. C. (en Eusebio).

David Rohl, al igual que Hislop, identifica a Nemrod con un sinnúmero de deidades mediterráneas; entre estas están Asar, Baal, Dumuzi y Osiris. En la teoría de Rohl, Enmerkar el fundador de Uruk es el personaje en el cual originalmente se inspiraron las leyendas de Nemrod, por la historia de Enmerkar y el Señor de Aratta (véase: [4]) que tiene unas pocas similitudes con la leyenda de Nimrod y la Torre de Babel, y porque el sufijo "KAR" en el nombre Enmerkar significa "cazador". Además, se dice que Enmerkar construyó "ziggurats" en Uruk y en Eridu, lo cual Rohl postula que era la original Babel. Sin embargo, tal y como puede ser dicho que Nimrod es un personaje legendario inspirado en Enmerkar o en cualquier otro, bien se puede decir todo lo contrario: que todos los otros personajes son los que fueron inspirados en Nimrod. Además, no son raros los casos de gobernantes que ha querido legitimar o enaltecer su gloria vinculando su origen a grandes monarcas del pasado, incluso en nuestros días.

Debido a que otra ciudad que se dice construida por Nimrod fue Accad, otra teoría más antigua lo identifica con Sargón el Grande, abuelo de Naram-Sin, ya que, según la Lista Real Sumeria, ese rey primero edificó Agade (Akkad). La aseveración de la Lista de los Reyes Sumerios de que fue Sargón quien edificó Akkad ha sido muy cuestionada.

La Iglesia del Gran Dios asevera que Nimrod debe ser identificado con el dios egipcio Osiris, y que fue el padre de Gilgamesh.[5]

Nimrod aparece en versiones tempranas de la historia de los Libre Masones, de quien se dice que fue uno de los fundadores de la fraternidad. Según la Enciclopedia de la Libre Masonería, una leyenda en la Antigua Constitución se refiere a Nimrod como uno de los fundadores de la Masonería (York MS., No. 1).

En definitiva, las leyendas sobre Nimrod son abundantes y contradictorias entre sí. En lo que sí concuerdan todas las tradiciones es en que fue el primer monarca de la historia de la humanidad. Esto pudiera ser una evidencia de que la frase "delante del Señor" en el libro del Génesis identifica a Nimrod como un opositor a Dios, dado que en la Biblia se deja ver que los gobiernos monárquicos no son los favoritos del Dios hebreo (1 Samuel 8), quien muestra preferencia por un orden social sencillo, de estilo patriarcal, que sólo lo reconozca a Él como rey. A Nimrod también se le adjudica la construcción de las primeras metrópolis que existieron en el mundo después del Diluvio, lo que pudiera tomarse como algo opuesto a la voluntad de Dios, quien pareciera preferir que los seres humanos vivieran en el campo en contacto con la naturaleza, y no apiñados en ciudades. Esto sin olvidar que a Caín (personaje negativo por excelencia) se le atribuye la creación de la primera ciudad después de la caída (Génesis 4: 17).

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Harris, Stephen L., Understanding the Bible. Palo Alto: Mayfield. 1985.
  2. Plantilla:Daat enc
  3. Full original text and an English translation appear in the Ladino wikipedia article; see also [1], [2], [3]
  4. Homily IX
  5. "Syncretismas!" by Martin G. Collins Forerunner, December 1995

Bibliografía[editar]

  • The Legacy of Mesopotamia; Stephanie Dalley et al. (Oxford, Oxford University Press, 1998)
  • Noah's Curse: The Biblical Justification of American Slavery; Stephen R. Haynes (NY, Oxford University Press, 2002)
  • "Nimrod before and after the Bible" K. van der Toorn; P. W. van der Horst, The Harvard Theological Review, Vol. 83, No. 1. (Jan., 1990), pp. 1–29

Enlaces externos[editar]