Coturnix coturnix

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Codorniz común
Coturnix coturnix (Warsaw zoo)-1.JPG
Estado de conservación
Preocupación menor (LC)
Preocupación menor (UICN 3.1)[1]
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Aves
Orden: Galliformes
Familia: Phasianidae
Género: Coturnix
Especie: C. coturnix
(Linneo, 1758)

La codorniz común[2] (Coturnix coturnix) es una especie de ave galliforme de la familia Phasianidae ampliamente distribuida en la Región Paleártica, y en África Oriental y meridional.[3]

Tiene alas largas y puntiagudas, las cuales usan para migrar de un lugar a otro, lo que las hace unas aves nómadas en su totalidad. Su plumaje es, casi siempre, pardo con franjas ocráceas (la única diferencia entre los dos sexos es que los machos tienen en la garganta un ancla de color negro sobre fondo claro que las hembras no poseen). Esto hace que esta ave sea casi imperceptible, pues sus colores se confunden con el suelo. Los machos tienen un canto trisilábico parecido a un pal-pa-la y las hembras una especie de pitido.

Características[editar]

Es un ave más bien pequeña, llega a medir unos 16 a 20 centímetros, de los cuales 5-7 cm corresponden a la cola; de cuerpo macizo, con plumaje de color pardo leonado, más oscuro en el dorso y casi blanco en el vientre. Su pico es de color marrón en la parte superior y bastante más claro en la inferior. Las patas y los dedos son de color carne.

No presenta un dimorfismo sexual excesivamente marcado, aunque se puede distinguir fácilmente al macho de la hembra. En los machos jóvenes, la garganta es blanca con algunas manchas negras longitudinales, pero con el transcurso del tiempo adquiere una tonalidad rojiza o negruzca.

La parte superior del pecho presenta un color de herrumbre más bien claro y, en la hembra, la garganta es blanca con tonalidad pardusca y el pecho es pardo grisáceo o de tono amarillento, con manchas alargadas y oscuras

Los animales jóvenes se parecen a las hembras, pero su plumaje se encuentra intensamente manchado y tiende al grisáceo. Otro elemento de diferenciación entre los sexos es la talla, que resulta notablemente superior en los machos.

El peso de un macho adulto oscila entre los 75 y 150 gramos, valor que es alcanzado solamente por pocos ejemplares, los que se quedan a invernar o que parten muy tarde, en el mes de octubre.

Otro de los aspectos que distinguen a la codorniz es su canto, que a pesar de su monotonía, resulta bastante sonoro y varía considerablemente según las estaciones y las situaciones.

Comportamiento[editar]

La codorniz común tiene un gran mimetismo con el suelo y a veces se confunden con él.

Es un ave terrestre que se encuentra entre las más dotadas para la marcha a pie, lo cual la sitúa en desventaja durante el vuelo. A diferencia de los faisanes y otras aves, la codorniz nunca se posa en los árboles y evita con gran cuidado los terrenos que se encuentren desprovistos de vegetación, así como aquellas zonas donde las matas son demasiado abundantes como para entorpecer su carrera en la huida.

El entorno de la codorniz varía según las estaciones del año; así en primavera y principios del verano, las codornices prefieren los campos de cereales y los prados y, en los meses de mayor calor, se refugian en los campos que se riegan, en las praderas altas, etc.

En cuanto al tipo de terrenos preferidos por la adaptable codorniz, se puede decir que, si bien es un ave de llanura, en muchas ocasiones es posible encontrar poblaciones de codornices que se encuentran en zonas montañosas, muchas veces superiores a los 1500 metros.

Permanece en todos los lugares donde encuentra condiciones ambientales adecuadas y donde haya una cierta abundancia de alimento, preferentemente los campos cultivados con cereales, y rehúsa habitar en terrenos áridos debido a su necesidad de beber y bañarse con regularidad.

Esta especie se encuentra dispersa alrededor del mundo, pues son muy adaptables, la mayoría de estas aves suelen recorrer cientos de kilómetros en poco tiempo, su vuelo es rápido.

Alimentación[editar]

En la primavera y en los primeros días del verano se alimenta de insectos, en verano y otoño se nutre de granos: trigo, centeno, cebada, así como de semillas de diversas gramíneas silvestres, leguminosas, forrajeras y de frutos, por lo que en muchas ocasiones se le encuentra dentro de los cultivos de cereal y leguminosas.

Migraciones[editar]

La codorniz se desplaza desde su área de invernada africana a las zonas de nidificación de Europa siguiendo tres grandes rutas migratorias.

El movimiento de retorno al santuario invernal de las codornices se inicia con la llegada del otoño, y es precedido por unos notables desplazamientos con caracteres de erratismo de una zona a otra. La verdadera migración tiene lugar a lo largo de las mismas directrices de primavera, pero, en general, las codornices muestran una mayor predilección a seguir unas rutas terrestres lo más largas posible, con frecuentes detenciones.

Un dilema que viene sorprendiendo a los sabios de todas las civilizaciones que han habitado el mar de la cultura desde hace milenios es cómo resulta posible que en una sola noche sea capaz de atravesar el Mediterráneo de punta a punta, siendo un ave con un vuelo lento y pesado.

Reproducción[editar]

Huevos de codorniz.

Se trata de una especie polígama, conocida desde antiguo por su notable capacidad sexual. El macho es capaz de cubrir a distintas hembras consecutivamente y, éstas, a su vez, pueden ser fecundadas por más de un macho en el curso de pocas horas.

El acoplamiento tiene lugar precisamente a la llegada de las codornices a sus terrenos de nidificación; en el caso de España, la estación de celo se sitúa entre los meses de abril y junio, período durante el cual los machos libran furiosos combates para controlar el plantel de hembras.

La nidificación se efectúa desde la mitad del mes de mayo hasta finales de julio, pero puede prolongarse hasta agosto y septiembre. La puesta de huevos se efectúa en un hueco apenas tapizado con hierbas secas y situado en un campo de trigo o de otros cereales; los huevos son redondeados, en un número que normalmente oscila entre los 6 y los 18, de color marrón muy claro, con manchas oliváceas, en forma de corona en su extremo más largo.

El proceso de incubación dura aproximadamente 17 días, y a ella se dedica exclusivamente la hembra. Los polluelos se muestran dispuestos a seguir a la madre y a picotear, apenas recién nacidos. A los quince días, pueden revolotear y al mes vuelan ya como adultos.

La caza[editar]

La caza de la codorniz de Francisco de Goya.

La carne de este emplumado es muy apreciada. Los cazadores suelen ir acompañados de un perro. Actualmente hay un programa de anillamiento donde se utilizan redes y reclamos (imitaciones de pitidos de hembras) para llevar el control de la población, pues es muy difícil hallarlos. Cuando a estos animales se les llega a perseguir muy de cerca, y al encontrarse desesperados, es común de estas aves esconder la cabeza bajo su ala, con lo cual creen estar escondidas de su enemigo.[cita requerida]

La codorniz pasa la mayor parte del día en el suelo buscando su alimento o revolcándose brevemente en el polvo y, en consecuencia, es más bien raro que estas aves emprendan el vuelo, con la excepción de aquellas situaciones en las que se sienten perseguidas, en período de celo, o cuando llega el momento de emigrar.

Cuando es localizada por el perro de muestra, intenta escapar de la zona de peligro corriendo rápidamente en línea recta y volviendo atrás, de manera que finalmente traza una serie de itinerarios complicados que, con notable frecuencia, terminan por confundir al perro más experimentado, particularmente a los que cazan con el hocico al viento. Es solamente cuando el perro consigue apuntarla sin huida posible que la codorniz decide alzar el vuelo, elevándose poco o mucho, lenta o velozmente, según las necesidades del momento.

La caza clásica de la codorniz es la que se lleva a cabo con la ayuda de los perros de muestra en los días de media veda, que suelen ser desde el mes de agosto hasta mediados de septiembre. Normalmente el cazador de codornices madrugará, poniéndose en camino al amanecer. Una vez iniciada la caza y, durante algunas horas, las codornices se buscarán en los pastos, en los campos bien secos, los cultivos de maíz, etc. y, solo más tarde, con el calor de las horas ya avanzadas de la mañana, las codornices deberán ser buscadas entre la alfalfa y otros lugares más bien frescos.

En lo que respecta al equipo del cazador en la caza de la codorniz, se puede decir que resultan adecuados todos los calibres comprendidos entre el 12 y el 20, e incluso el 24 con escopetas automáticas, dobles o superpuestas, aunque con estrangulación mínima o nula, dadas las modestas distancias de tiro.

Por su caza desmesurada esta especie se encuentra en peligro de extinción en algunos lugares; donde se ha percibido una disminución de su población, achacable a los cambios de uso del suelo y cultivos agrícolas. Otro problema es la suelta de ejemplares criados en cautividad de la especie Coturnix japonica que pueden llegar a hibridarse con la especie silvestre.

Especialmente apreciados son sus huevos, los cuales se suelen consumir como aperitivo. Su sabor es similar al de gallina, aunque poseen menor cantidad de colesterol. Se consumen de múltiples maneras: hervidos y cubiertos de salsa rosada.

Codorniz japonesa[editar]

El agriotipo de la codorniz de granja (Coturnix japonica, sinónimo de Coturnix coturnix japonica [Temminck & Sclegel, 1849]), debido a su potencial colonizador y constituir una amenaza grave para las especies autóctonas, los hábitats o los ecosistemas, ha sido catalogado en el Catálogo Español de Especies exóticas Invasoras, aprobado por Real Decreto 1628/2011, de 14 de noviembre, por lo que en España está prohibida su introducción en el medio natural, posesión, transporte, tráfico y comercio.

Referencias[editar]

  1. BirdLife International (2009). «Coturnix coturnix». Lista Roja de especies amenazadas de la UICN 2010.4. Consultada: 5 de noviembre de 2010.
  2. Bernis,F.; De Juana, E.; Del Hoyo, J.; Fernández-Cruz, M.; Ferrer, X.; Sáez-Royuela, R. y Sargatal, J. (1994). «Nombres en castellano de las aves del mundo recomendados por la Sociedad Española de Ornitología (Segunda parte: Falconiformes y Galliformes)». Ardeola 41 (2):  pp. 183-191. http://www.ardeola.org/files/285.pdf.  Consultado el 3 de marzo de 2013.
  3. Clements, J. F. 2007. The Clements Checklist of Birds of the World, 6th Edition. Cornell University Press. Downloadable from Cornell Lab of Ornithology.

Bibliografía[editar]

  • Equipo de especialistas DOMEFAUNA. Perdiz. Codorniz. Faisán. Pintada. Colín. ISBN 84-315-0890-6.

Enlaces externos[editar]