Hepatitis A

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Hepatitis A
Jaundice eye.jpg
Un caso de ictericia, causada por la hepatitis A.
Clasificación y recursos externos
Especialidad Infectología
CIE-10 B15
CIE-9 070.1
DiseasesDB 5757
MedlinePlus 000278
eMedicine med/991 ped/977
MeSH D006506
Wikipedia no es un consultorio médico Aviso médico 
[editar datos en Wikidata]

La hepatitis A es la enfermedad infecciosa que más comúnmente produce hepatitis (inflamación del hígado) aguda en el mundo. Es causada por el virus de la hepatitis A (VHA) cuyo reservorio natural es solamente humano.[1] [2]

La hepatitis A no puede ser crónica y no causa daño permanente sobre el hígado. Seguida de una infección, el sistema inmunitario produce anticuerpos en contra del virus de la hepatitis A y le confiere inmunidad al sujeto contra futuras infecciones. La transmisión ocurre por agua contaminada o alimentos contaminados y en algunos países puede ser importada cuando se viaja a zonas de alto riesgo. La vacuna contra la hepatitis A es actualmente la mejor protección contra la enfermedad.[3]

Historia[editar]

Desde la antigüedad se han descrito casos de ictericia que pueden corresponder a la manifestación de algún tipo de hepatitis viral. En el siglo VIII se intuye la necesidad de mantener aislados a los enfermos de este tipo. A fines del siglo XIX, en el año 1885 se describe la transmisión parenteral de la enfermedad, que posteriormente se distinguió de la enfermedad que se transmitía por la ruta fecal oral. En el año 1973, Purcell logra aislar e identificar al virus de la "hepatitis infecciosa" o virus A, distinguiéndolo del virus de la hepatitis B, descubierto en 1963 por Baruch Blumberg.[4]

Epidemiología[editar]

Distribución geográfica de la prevalencia de la hepatitis A por anticuerpos anti-HAV: 2005.
     Alta: prevalencia superior a 8%      Intermedio: entre 2 y 7%      Baja: inferior a 2%.

La Hepatitis A se distribuye por todo el mundo, siendo mayor su presencia en las regiones más pobres. La mayor prevalencia se da en las áreas urbanas de Asia, África y América del Sur, donde prácticamente todos los habitantes son serológicamente positivos.[2]


Etiología[editar]

Symbol question.svg
 
Hepatitis A
Clasificación de los virus
Grupo: IV (Virus ARN monocatenario positivo)
Familia: Picornaviridae
Género: Hepatovirus
Especie tipo
Virus de la hepatitis A
[editar datos en Wikidata]

El virus de la hepatitis A pertenece a la familia de los Picornaviridae, y el género Hepatovirus. Tiene una forma icosaédrica no capsulada de aproximadamente 28 nm de diámetro y un solo genoma ARN lineal de orientación positiva. El genoma tiene una longitud total de 7,5 kb que se traduce en solo una poliproteína, aunque puede por sí sola causar una infección. La poliproteína es cortada en diversos puntos produciendo proteínas capsulares VP1, VP2, VP3 y VP4, así como proteínas no estructurales. En su extremo 5' tiene unida covalentemente una proteína, la VPg, que hace las funciones de la gorra 5' de genomas eucarióticos protegiendo al genoma por ese extremo. Su extremo 3' por el contrario tiene una zona poliadenilada (cola Poli(A)) que también hace funciones de protección además de permitir su traducción por la maquinaria de la célula hospedadora.

Factores de riesgo[editar]

Cualquier persona puede contraer la hepatitis A. Sin embargo, algunas personas tienen un mayor riesgo que otras:[5] [2]

  • Las personas que viven con alguien infectado de hepatitis A.
  • Las personas que cuidan o atienden enfermos.
  • Los niños que asisten a guarderías y las personas que trabajan en una guardería de niños.[6]
  • Las personas que viajan a otros países donde la hepatitis A es endémica y no poseen los anticuerpos necesarios.
  • Las personas que practican el anilingus en sus relaciones sexuales.
  • Los usuarios de drogas ilícitas, particularmente las que se usan por vía endovenosa.
  • Los que viven en hacinamiento.

Este es un virus que rara vez se encuentra en países con altos estándares de higiene. El virus es muy resistente a altas temperaturas, ácidos y álcalis (por ejemplo, jabones y otros productos de limpieza).[cita requerida]

Patogenia[editar]

La infección por el virus de la hepatitis A tiene una fase de replicación en el hepatocito y una fase citopática (in "vitro") donde causa alteración en la arquitectura del lobulillo hepático y proliferación del mesénquima y de los conductos biliares que se debe a la destrucción de los hepatocitos por los linfocitos T citotóxicos. Ocasionalmente la inflamación lobulillar causa necrosis. La afectación es principalmente centrolobulillar y se caracteriza por un infiltrado de células mononucleares, hiperplasia de las células de Kupffer y grados variables de colestasis. Este infiltrado mononuclear está constituido sobre todo por linfocitos pequeños, aunque ocasionalmente se observan células plasmáticas y eosinófilos.[7]

Cuadro clínico[editar]

La persona infectada con hepatitis A puede sentirse como si tuviera gripe o bien puede no tener ningún síntoma.[8] Los síntomas de la infección por virus de la hepatitis A suelen ser de aparición brusca y consisten en dolor en hipocondrio derecho, ictericia (piel y ojos amarillos) y orinas oscuras. Otros síntomas comunes incluyen:[6]

Estos pródromos pueden ser leves y en los lactantes y niños preescolares pueden pasar inadvertidos.

Diagnóstico[editar]

Se debe sospechar la hepatitis A cuando existen antecedentes de ictericia en los contactos familiares, amigos, compañeros de pacientes febriles o con otros síntomas de una probable hepatitis. Igualmente en viajeros a zonas endémicas con clínica de hepatitis.

Los criterios serológicos incluyen la detección en sangre de anticuerpos anti-VHA: la infección aguda suele tener un incremento de inmunoglobulina M anti-VHA. La inmunoglobulina G aparece después de 3 a 12 meses de la infección inicial. El virus se excreta en las heces desde 2 semanas antes hasta 1 semana después del comienzo de la enfermedad, por lo que se puede realizar un cultivo viral, de estar disponible. Pueden estar elevadas las enzimas ALT, AST, bilirrubina, fosfatasa alcalina, 5-nucleotidasa y gamma glutamil transpeptidasa.

El diagnóstico diferencial suele hacerse de acuerdo a la edad del sujeto. Ictericia fisiológica del recién nacido, anemia hemolítica, sepsis y atresia biliar en el neonato. En el lactante se debe descartar quistes del colédoco y carotenemia. En la infancia: síndrome urémico hemolítico, Síndrome de Reye, Paludismo, Leptospirosis, Brucelosis, cálculos biliares e infecciones graves. El lupus eritematoso sistémico, hepatotoxinas y fármacos como el acetaminofen y el ácido valproico suelen dar síntomas similares a la hepatitis A.

Tratamiento[editar]

No existe un tratamiento específico para la hepatitis A, pero se recomienda al paciente estar en reposo durante la fase aguda de la enfermedad, cuando los síntomas son más graves. Además, las personas con hepatitis aguda deben evitar el consumo de alcohol y cualquier sustancia que sea tóxica para el hígado, incluyendo el paracetamol. También se debe tomar en cuenta el equilibrio hidroelectrolítico y nutricional. Se debe en lo posible evitar la dieta con grasas complejas, considérese la exposición a la luz solar por lo menos 5 minutos por día por razones preventivas. El no seguir el tratamiento puede traer complicaciones a los demás órganos del cuerpo.

A menudo, el médico administra medicamentos para aliviar los síntomas como el dolor, la fiebre y el malestar general. La ingestión de dulces, caramelo macizo principalmente, zumos y helados parece ser empleada para el alivio de las náuseas asociadas a la hepatitis.[10]

La recuperación depende de la edad, estado general de salud e historia médica del individuo, qué tan avanzada está la enfermedad y su tolerancia a ciertos medicamentos, procedimientos o terapias. La mayoría de las personas se recuperan de la infección de la hepatitis A sin intervención médica.

Prevención[editar]

La vacuna contra la hepatitis A confiere protección que previene la infección por el virus de la hepatitis A.[8] Una vacuna es una dosis de gérmenes con su patogenicidad atenuada que usted puede recibir cuando está sano que impide que usted se enferme. Las vacunas le enseñan a su organismo a atacar ciertos virus, como el virus de la hepatitis A.

La vacuna de la hepatitis A se aplica en inyecciones. Los niños pueden recibir la vacuna después de haber cumplido los dos años de edad. Los niños de entre 2 y 18 años de edad deben recibir tres inyecciones en el plazo de un año. Los adultos deben recibir dos o tres inyecciones en el plazo de 6 a 12 meses.

Es necesario que se apliquen todas las inyecciones para quedar protegido. Si se está viajando a otros países, debe recibir todas las inyecciones antes de viajar. Si no recibió alguna inyección, llame inmediatamente a su médico o consultorio para que le den un nuevo turno. Usted puede protegerse a sí mismo y proteger a los demás de la hepatitis A de las siguientes maneras:

  • Siempre lavarse muy bien las manos después de ir al baño y antes de preparar los alimentos o comer.
  • Use guantes si tiene que tocar el excremento de otras personas. Lávese las manos después de hacerlo.
  • Cuando visite otro país, beba agua embotellada. (Y no use cubitos de hielo ni lave la fruta y la verdura con agua de la llave de paso.)
  • Un lavado minucioso de las manos antes y después de cada cambio de pañal, antes de servir los alimentos y después de usar el sanitario puede ayudar a prevenir tales brotes en guarderías.[6]

Profilaxis[editar]

Las inmunoglobulinas son empleadas para la profilaxis de la hepatitis A. En el viajero a zonas endémicas se suele administrar 0,02 ml/kg de peso si su viaje es menor a 3 meses y 0,06 ml/kg de inmunoglobulina cada 4-6 semanas si su viaje será mayor de 3 meses. Después de la exposición se suele administrar a los familiares y contactos íntimos 0,02 ml/kg de Ig e igual dosis al personal de guarderías donde ha aparecido un caso o brote de la enfermedad. El sujeto que tenga contacto casual con un paciente con hepatitis A no suele administrársele la inmunoglobulina.

Referencias[editar]

  1. Ryan KJ, Ray CG (editors) (2004). Sherris Medical Microbiology (4th ed. edición). McGraw Hill. pp. 541-4. ISBN 0838585299. 
  2. a b c Richard K Gilroy (28 de enero de 2016). «Hepatitis A». Medscape (en inglés). Consultado el 27 de mayo de 2016. «One of the more common causes of acute hepatitis is hepatitis A». 
  3. Connor BA (2005). «Hepatitis A vaccine in the last-minute traveler». Am. J. Med. 118 Suppl 10A: 58S-62S. doi:10.1016/j.amjmed.2005.07.018. PMID 16271543. 
  4. Jiménez Sáenz, J. M.; Díaz Belmont, A., eds. (1 de enero de 1996). «Hepatitis por los virus G y GB». Tratado de Hepatología. Medicina/Universidad de Sevilla 54 (Ilustrada edición). Universidad de Sevilla. p. 1. ISBN 8447203336. 
  5. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (febrero de 2004). Lo que necesito saber sobre la Hepatitis A (artículo completo disponible en español). Último acceso 10 de marzo de 2009.
  6. a b c por MedlinePlus. «Hepatitis A». Enciclopedia médica en español. Consultado el 12 de marzo de 2009. 
  7. Harrison Principios de Medicina Interna 16a edición (2006). «Capítulo 285. Hepatitis vírica aguda: Anatomía patológica». Harrison online en español. McGraw-Hill. Consultado el 12 de marzo de 2009. 
  8. a b Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón, citado por por MedlinePlus (2009 de febrero). «Hepatitis A». Enciclopedia médica en español. Consultado el 10 de marzo de 2009. 
  9. David C. A. Candy, E. Graham Davies, Euan Ross Clinical paediatrics and child health (en inglés). Publicado por Elsevier Health Sciences, 2001; pág 14. ISBN 0-7020-1726-4
  10. Universidad de Michigan Health System; Women's Health Advisor 2005. Hepatitis A (en inglés). Último acceso 12 de marzo de 2009.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]