Guerra de Yom Kipur

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Guerra de Yom Kipur
Conflicto árabe-israelí
Guerra Fría
Bridge Crossing.jpg
Fuerzas egipcias cruzan el canal de Suez el 7 de octubre.
Fecha 625 de octubre de 1973
Lugar Ambas orillas del Canal de Suez, Altos del Golán, y regiones circundantes.
Casus belli Ataque sorpresa de Egipto y Siria contra Israel el día festivo del Yom Kippur.
Resultado

Victoria militar de Israel[14]

Cambios territoriales
  • El ejército egipcio ocupó la costa este del canal de Suez, con la excepción del punto de cruce israelí cerca de Deversoir.[16]
  • El ejército israelí ocupó 1.600 km² de territorio en la costa suroeste del Canal de Suez, a 100 km de El Cairo, y rodeó el enclave egipcio en la orilla oriental.[16]
  • El ejército israelí ocupó 500 km² de Basán, en la parte superior de los Altos del Golán, a sólo 20 millas de Damasco.[17]
Beligerantes
Bandera de Israel Israel
Apoyo internacional:
Bandera de los Estados Unidos Estados Unidos
Bandera del Reino Unido Reino Unido
Bandera de Francia Francia
Bandera de Egipto Egipto

Apoyo de combate:


Apoyo internacional:
Figuras políticas
Bandera de Israel Golda Meir
Bandera de Siria Hafez al-Asad
Comandantes
Bandera de Israel David Elazar Bandera de Siria Mustafa Tlass
Fuerzas en combate
375.000[25] –415.000 soldados.

1.700 tanques.[26]
3.000 vehículos blindados.
945 unidades de artillería.[27]

440 aviones de combate.
Egipto:

650.000[25] –800.000[28] soldados. 1.700 tanques (1.020 cruzaron).[29]
2.400 vehículos armados.
1.120 unidades de artillería.[27]
400 aviones de combate.
140 helicópteros.[30]
104 barcos de guerra.
150 baterías de misiles aéreos (62 en la línea del frente).[31]


Siria:
150.000[25] soldados.
1.200 tanques.
800–900 vehículos armados.
600 unidades de artillería.[27] [32] [33]


Fuerza expedicionarias:
100.000 soldados.[25]
500–670 tanques.[25] [34]
700 carros armados.[35]


Cuba:
1.500[20] –4.000[36] soldados.


Kuwait:
3.000 soldados.[37]


Marruecos:
5.500 soldados.[38]
30 tanques.[38]
52 aviones de combate.[38]


Corea del Norte:
20 pilotos.
19 personal no militar.[39]


Arabia Saudí:
3.000 soldados.[37]


Túnez:

1.000–2.000 soldados.[23]
Bajas
2,521[40] –2,800[41] [42] muertos.

7,250[43] –8,800[41] heridos.
293 prisioneros.
1063 tanques destruidos, dañados o capturados.[44]
407 vehículos armados destruidos o capturados.

102–387 aviones de combate destruidos.[45] [46]
Egipto:

5.000[41] –15.000[47] muertos.
8.372 prisioneros.[48]
Siria:
3.000[41] –3.500[47] muertos.
392 prisioneros.[48]
Irak:
278 muertos.
898 heridos.[49]
13 prisioneros.[48]
Jordania:
23 muertos.
77 heridos.[49]
Marruecos:
6 prisioneros.[48]


Total:
8.000[41] –18.500[47] muertos.
18.000[41] –35.000[50] heridos.
8.783 prisioneros.
2.250[51] –2.300[52] tanques destruidos.
341[41] –514[53] aviones de combate destruidos.

19 buques de guerra hundidos.[54]
[editar datos en Wikidata]

La guerra de Yom Kipur, guerra del Ramadán o guerra de Octubre (en árabe: حرب أكتوبر, Ḥarb ʾUktōbar o حرب تشرين, Ḥarb Tišrīn; en hebreo: מלחמת יום הכיפורים‎, Milẖemet Yom HaKipurim o מלחמת יום כיפור, Milẖemet Yom Kipur) también conocida como la guerra árabe-israelí de 1973, fue un conflicto bélico librado por la coalición de países árabes liderados por Egipto y Siria contra Israel desde el 6 al 25 de octubre de 1973. Con la excepción de ataques aislados en territorio israelí el 6 y 9 de octubre, las acciones militares de combate durante la guerra tuvieron lugar en territorio árabe, sobre todo en el Sinaí y los Altos del Golán. Egipto y Siria querían recuperar el Sinaí y los Altos del Golán, respectivamente. El presidente egipcio Anwar Sadat deseaba también reabrir el Canal de Suez. Ambos no tenían la intención de destruir a Israel, aunque los líderes israelíes no podían estar seguros de ello.[55] [56]

La guerra comenzó cuando la coalición árabe lanzó un ataque sorpresa conjunto sobre las posiciones israelíes en los territorios ocupados por Israel en Yom Kipur, el día más sagrado del judaísmo, que también se produjo ese año durante el mes sagrado musulmán del Ramadán.[57] Las fuerzas egipcias y sirias cruzaron las líneas de alto el fuego para entrar en la península del Sinaí y los Altos del Golán, respectivamente, que habían sido capturados por Israel en la guerra de los Seis Días de 1967. Tanto Estados Unidos como la Unión Soviética iniciaron esfuerzos masivos de reabastecimiento a sus respectivos aliados durante la guerra, y esto llevó a un corto enfrentamiento entre las dos superpotencias nucleares.[58]

La guerra comenzó con un cruce egipcio masivo y exitoso del Canal de Suez. Después de cruzar la línea de alto el fuego, las fuerzas egipcias avanzaron virtualmente sin oposición en la península del Sinaí. Después de tres días, Israel había movilizado a la mayoría de sus fuerzas y logrado detener la ofensiva egipcia, acomodándose en un punto muerto. Los sirios coordinan su ataque en los Altos del Golán, coincidiendo con la ofensiva egipcia e inicialmente amenazaron las ganancias territoriales israelíes. Dentro de tres días, sin embargo, las fuerzas israelíes habían logrado empujar a los sirios de nuevo a las líneas de alto el fuego antes de la guerra. Luego, lanzaron una contraofensiva de profundidad de cuatro días a Siria. Dentro de una semana, la artillería israelí comenzó a bombardear las afueras de Damasco. Como el presidente egipcio Anwar Sadat comenzó a preocuparse por la integridad de su principal aliado, él creyó que la captura de dos pasos estratégicos ubicados profundamente en el Sinaí harían su posición más fuerte durante las negociaciones. Por lo tanto, ordenó a los egipcios volver a la ofensiva, pero el ataque fue repelido rápidamente. Los israelíes luego contraatacaron en la grieta entre los dos ejércitos egipcios, cruzaron el canal de Suez hacia Egipto, y comenzaron a avanzar lentamente hacia el sur y hacia el oeste, hacia Suez[59] [60] durante una semana de intensos combates que infligieron bajas en ambos lados.

El 22 de octubre un alto el fuego negociado por las Naciones Unidas se deshizo rápidamente, con cada lado culpando al otro por el incumplimiento. Para el 24 de octubre, los israelíes habían mejorado sus posiciones considerablemente y completado su cerco del Tercer Ejército egipcio y la ciudad de Suez. Este acontecimiento condujo a tensiones entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Como resultado, un segundo alto el fuego se impuso de manera cooperativa el 25 de octubre para poner fin a la guerra.

La guerra tuvo consecuencias de largo alcance. El mundo árabe, que había sido humillado por la derrota desequilibrada de la alianza egipcio-sirio-jordana en la guerra de los Seis Días, se sintió psicológicamente reivindicado por los primeros éxitos en el conflicto. En Israel, a pesar de los impresionantes logros operacionales y tácticos en el campo de batalla, la guerra llevó al reconocimiento de que no había garantía de que siempre dominaría a los estados árabes militarmente. Estos cambios allanaron el camino para el proceso de paz subsiguiente. Los Acuerdos de Camp David (1978) que siguieron dieron lugar a la devolución del Sinaí a Egipto y la normalización de las relaciones entre los dos países: el primer reconocimiento pacífico de Israel por parte de un país árabe. Egipto continuó su alejamiento de la Unión Soviética y abandonó su área de influencia en su totalidad.

Fondo[editar]

La guerra fue parte del conflicto árabe-israelí, una disputa que incluyó muchas batallas y guerras desde 1948, cuando se formó el Estado de Israel. Durante la guerra de los Seis Días de 1967, Israel capturó la península del Sinaí de Egipto y aproximadamente la mitad de los Altos del Golán de Siria.

Según Jaim Herzog:

El 19 de junio de 1967, el Gobierno de Unidad Nacional de Israel votó unánimemente para devolver el Sinaí a Egipto y los Altos del Golán a Siria a cambio de acuerdos de paz. El Golán tendría que ser desmilitarizado y un arreglo especial sería negociado por los Estrechos de Tirán. El gobierno también decidió iniciar negociaciones con el rey Hussein de Jordania con respecto a la frontera oriental.[61]

El ministro de Relaciones Exteriores israelí, Abba Eban, dijo que la decisión debía ser transmitida a los Estados árabes por el gobierno de Estados Unidos. En lugar de ello, Estados Unidos fue informado de la decisión, pero no entendieron que era para transmitirla. No hay evidencia de que fue comunicada a Egipto o Siria. La decisión se mantuvo en secreto, celosamente guardada, dentro de los círculos del gobierno israelí y la oferta fue retirada en octubre de 1967.[62] Shlomo Ben-Ami (ex-ministro de Exteriores israelí, 2000/2001) desmiente específicamente la evaluación del gobierno israelí, en sentido contrario en el momento.[63]

Tanto Egipto y Siria deseaban el regreso de la tierra perdida en la guerra de los Seis Días. En septiembre de 1967, la Cumbre Árabe de Jartum emitió los «tres no», resolviendo que no habría «ni paz, ni reconocimiento, ni negociación con Israel». En los años posteriores a la guerra, Israel erigió líneas de fortificación, tanto en el Sinaí y los Altos del Golán. En 1971, Israel gastó $ 500 millones fortificando sus posiciones sobre el Canal de Suez, una cadena de fortificaciones y terraplenes enormes conocida como la Línea Bar Lev, el nombre de general israelí Jaim Bar-Lev.

El presidente egipcio Gamal Abdel Nasser murió en septiembre de 1970 y fue sucedido por Anwar Sadat. En 1971, Sadat, en respuesta a una iniciativa de la ONU,, fungiendo como intermediario Gunnar Jarring, declaró que si Israel se comprometía a «la retirada de sus fuerzas armadas del Sinaí y la Franja de Gaza», al «logro de una solución justa para el problema de los refugiados», a «la retirada de las fuerzas armadas israelíes de todos los territorios ocupados desde el 5 de junio de 1967», y a la aplicación de otras disposiciones de la Resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU como solicitó Jarring, Egipto entonces «estará listo para entrar en un acuerdo de paz con Israel». Israel respondió que no se retiraría a las líneas anteriores al 5 de junio.[64]

Sadat esperaba que al infligir una derrota incluso limitada sobre los israelíes, la situación actual podría alterarse. Hafez al-Asad, el líder de Siria, tenía un punto de vista diferente. Él tenía poco interés en la negociación y sintió que la reconquista de los Altos del Golán sería una opción puramente militar. Después de la guerra de los Seis Días, Assad había puesto en marcha un rearme militar masivo y la esperanza de hacer que Siria fuera el poder militar dominante de los estados árabes. Con la ayuda de Egipto, Assad consideró que su nuevo ejército podría ganar de manera convincente contra Israel y asegurar así el papel de Siria en la región. Assad sólo veía que las negociaciones comenzaran una vez que los Altos del Golán hubieran sido reconquistados por la fuerza, lo que induciría a Israel a renunciar a la Ribera Occidental y Gaza, y hacer otras concesiones.

Sadat también tuvo importantes problemas internos en querer la guerra. «Los tres años en que Sadat había tomado el despacho [...] fueron los más desmoralizados en la historia egipcia [...]. Una economía disecada añadida al desaliento de la nación. La guerra era una opción desesperada».[65] En su biografía de Sadat, Rafael Israeli argumentó que Sadat sintió que la raíz del problema estaba en la gran vergüenza de la guerra de los Seis Días, y antes de que cualquier reforma pudiera introducirse sintió que la vergüenza había de ser superada. La economía de Egipto estaba en ruinas, pero Sadat sabía que las reformas profundas que él sentía eran necesarias serían profundamente impopulares entre los sectores de la población. Una victoria militar le daría la popularidad que necesitaba para hacer cambios. Una parte de la población egipcia, más prominentemente estudiantes universitarios que lanzaron amplias protestas, deseaba firmemente una guerra para recuperar el Sinaí y fue muy molesto que Sadat no la hubiera puesto en marcha en uno de sus primeros tres años en el cargo.

Los otros estados árabes mostraron mucho más reticencia a comprometerse plenamente con una nueva guerra. El rey Hussein de Jordania temía otra importante pérdida de territorio como había ocurrido en la guerra de los Seis Días, en la que Jordania perdió toda la Ribera Occidental, territorio que había conquistado y anexado en 1948-49, y que había duplicado su población. Sadat también respaldaba la reclamación de la Organización de Liberación de Palestina (OLP) a Cisjordania y Gaza y en el caso de una victoria prometió a Yasser Arafat que se le daría control de los mismos. Hussein todavía veía a Cisjordania como parte de Jordania y quería restaurarla a su reino. Por otra parte, durante la crisis de Septiembre Negro de 1970, una guerra civil casi había estallado entre la OLP y el gobierno jordano. En esa guerra, Siria había intervenido militarmente en el lado de la OLP, sorprendiendo a Hussein.

Irak y Siria también tenían relaciones tensas, y los iraquíes se negaron a unirse a la ofensiva inicial. Líbano, que comparte una frontera con Israel, no se esperaba que se uniese al esfuerzo de guerra árabe debido a su pequeño ejército y la inestabilidad ya evidente. Los meses anteriores a la guerra vieron a Sadat participando en una ofensiva diplomática para tratar de ganar apoyo para la guerra. En el otoño de 1973, reclamó el respaldo de más de un centenar de estados. Estos eran la mayoría de los países de la Liga Árabe, el Movimiento de Países No Alineados y la Organización de la Unidad Africana. Sadat también había trabajado para ganarse el favor de Europa y tuvo cierto éxito antes de la guerra. Gran Bretaña y Francia por primera vez se pusieron de parte de las potencias árabes contra Israel en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Acontecimientos que condujeron a la guerra[editar]

Tras el rechazo de la iniciativa de paz de Sadat, quien había propuesto una retirada israelí completa a las fronteras anteriores a 1967 a cambio de un pacto de no beligerancia;[66] [cita requerida] según Henry Kissinger, 4 meses antes de la guerra estallara, ofreció a Ismail, emisario de Sadat, que la soberanía sobre la península del Sinaí retornaría a Egipto, e Israel se retiraría de todo el Sinaí, excepto de algunos puntos estratégicos. Ismail dijo que iba a volver con la respuesta de Sadat, pero nunca regresó. Sadat ya se había determinado en la guerra. Sólo una garantía estadounidense del cumplimiento de todo el programa árabe en un tiempo breve podría haber disuadido a Sadat.[67]

Sadat declaró que Egipto estaba dispuesto a «sacrificar un millón de soldados egipcios» por recuperar su territorio perdido.[68] Desde finales de 1972, Egipto inició un esfuerzo concentrado para aumentar sus fuerzas, recibiendo aviones de combate MiG-21; misiles antiaéreos SA-2, SA-3, SA-6 y SA-7; tanques T-55 y T-62; armas antitanque RPG-7; misiles guiados antitanque AT-3 Sagger de la Unión Soviética; y la mejora de sus tácticas militares, basadas en doctrinas de batalla soviéticas. Generales políticos, que tuvieron en gran parte la responsabilidad de la derrota en 1967, fueron sustituidos por otros competentes.[69]

El papel de las superpotencias, también fue un factor importante en el resultado de las dos guerras. La política de la Unión Soviética fue una de las causas de la debilidad militar de Egipto. El presidente Nasser sólo fue capaz de obtener el material para un muro de defensa de misiles antiaéreos, después de visitar Moscú y suplicar a los líderes del Kremlin. Afirmó que si no se les daba provisiones, tendría que volver a Egipto y decirle al pueblo egipcio que Moscú los había abandonado, y luego abandonar el poder a favor de uno de sus compañeros que fuera capaz de hacer frente a los americanos. Los estadounidenses luego tendrían la sartén por el mango en la región, cosa que Moscú no podía permitir.

Presidente egipcio Anwar Sadat.

Uno de los objetivos no declarados de Egipto en la Guerra de Desgaste era obligar a la Unión Soviética a abastecer a Egipto con armas más avanzadas y material. Egipto sintió la única forma de convencer a los líderes soviéticos de las deficiencias de la mayor parte del armamento y defensa aérea suministrados a Egipto después de 1967 era poner a las armas soviéticas a prueba contra del armamento avanzado que Estados Unidos había suministrado a Israel.

La política de Nasser tras la derrota de 1967 entraba en conflicto con la de la Unión Soviética. Los soviéticos intentaron evitar una nueva conflagración entre los árabes e israelíes a fin de no dejarse arrastrar a una confrontación con Estados Unidos. La realidad de la situación se hizo evidente cuando las superpotencias se reunieron en Oslo y acordaron mantener el statu quo. Esto era inaceptable para los líderes egipcios, y cuando se descubrió que se estaban haciendo preparativos egipcios para cruzar el canal, se hizo imperativo expulsar a los soviéticos de Egipto. En julio de 1972, Sadat expulsó a casi la totalidad de los 20.000 asesores militares soviéticos en el país y reorientó la política exterior del país a ser más favorable a Estados Unidos. Los sirios permanecieron cerca de la Unión Soviética.

Los soviéticos pensaban que Sadat tenía escasas posibilidades en cualquier guerra. Advirtieron que cualquier intento de cruzar el fortificado canal de Suez incurriría en pérdidas masivas. Tanto los soviéticos y los estadounidenses estaban entonces persiguiendo la distensión, y no tenían ningún interés en que el Medio Oriente se desestabilizara. En una reunión de junio de 1973 con el presidente estadounidense Richard Nixon, el líder soviético Leonid Brezhnev propuso que Israel regresara a su frontera de 1967. Brezhnev dijo que si Israel no lo hacía «vamos a tener dificultades para mantener la situación militar bajo control», una indicación de que la Unión Soviética había sido incapaz de frenar los planes de Sadat.[70]

En una entrevista publicada en la revista Newsweek (9 de abril de1973), el presidente Sadat amenazó de nuevo con la guerra con Israel. En varias ocasiones durante 1973, las fuerzas árabes llevaron a cabo ejercicios a gran escala que ponían a los militares israelíes en el más alto nivel de alerta, sólo para retroceder a los pocos días. El liderazgo israelí ya se creía que si un ataque se llevara a cabo, la Fuerza Aérea de Israel (FAI) podría repelerlo.

Casi un año antes de la guerra, el 24 de octubre de 1972, en reunión con su Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, Sadat declaró su intención de ir a la guerra con Israel, incluso sin el apoyo soviético adecuado.[71] La planificación había comenzado en 1971 y se llevó a cabo en secreto absoluto, incluso a los comandantes de la parte superior del escalafón no se les dijo de los planes de guerra hasta menos de una semana antes del ataque, y los soldados no fueron informados hasta pocas horas antes. El plan para atacar a Israel al mismo tiempo con Siria fue nombrado en código Operación Badr (en árabe significa «luna llena»), en honor a la batalla de Badr, en el que los musulmanes bajo Mahoma derrotaron a la tribu Quraysh de La Meca.

De la iniciativa hasta el ataque por sorpresa[editar]

La Dirección de Inteligencia Militar (abreviado como «Aman») del Departamento de Investigación de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) fue responsable de formular estimaciones de inteligencia israelí. Sus evaluaciones sobre la probabilidad de guerra se basaron en varios supuestos. En primer lugar, se supuso correctamente que Siria no iría a la guerra con Israel a menos que Egipto hiciera lo mismo. En segundo lugar, el departamento fue informado por Ashraf Marwan, el hijo político del expresidente Nasser que era un agente de alto nivel del Mossad,[72] que Egipto quería recuperar todo el Sinaí, pero no iba a ir a la guerra hasta que le fueran suministrados los cazabombarderos MiG-23 para neutralizar la Fuerza Aérea de Israel, y los misiles Scud, para ser utilizados contra ciudades israelíes como un elemento de disuasión contra los ataques israelíes contra la infraestructura egipcia.

Dado que no habían recibido los MiG-23 y los misiles Scud sólo habían llegado a Egipto desde Bulgaria a fines de agosto y que tomaría cuatro meses para entrenar a los equipos de tierra egipcios, Aman pronosticó que la guerra con Egipto no era inminente. Esta suposición sobre los planes estratégicos de Egipto, conocida como «el concepto», perjudicó fuertemente el pensamiento del departamento y lo llevó a desestimar otras advertencias de la guerra.

A mediados de 1973, Aman estaba casi completamente al tanto de los planes de guerra árabes. Se sabía que los ejércitos egipcios Segundo y Tercero intentarían cruzar el canal de Suez y avanzar diez kilómetros en el Sinaí, seguidos por divisiones blindadas que avanzarían hacia los pasos de Mitla y Gidi, y que las unidades navales y paracaidistas entonces intentarían capturar Sharm el-Sheikh. Aman también estaba al tanto de todos los detalles del plan de guerra sirio. Sin embargo, los analistas israelíes, después de «el concepto», no creían que los árabes eran comprometidos a ir a la guerra.[73]

Los egipcios hicieron mucho por promover este concepto erróneo. Tanto los israelíes y los estadounidenses consideraron que la expulsión de los observadores militares soviéticos había reducido gravemente la eficacia del ejército egipcio. Los egipcios se aseguraron que existiera un flujo continuo de información falsa en los problemas de mantenimiento y la falta de personal para operar el equipo más avanzado. Los egipcios hicieron repetidos informes engañosos sobre la falta de piezas de repuesto, que también se dirigieron a los israelíes. Sadat se había comprometido durante tanto tiempo en la política suicida que sus amenazas de guerra frecuentes estaban siendo ignoradas por el mundo.

En abril y mayo de 1973, la inteligencia israelí comenzó la captación de señales claras de las intenciones de Egipto para la guerra, reconociendo que tenía las divisiones y equipos necesarios para cruzar el canal de Suez, y un paraguas de misiles para proteger a cualquier operación de cruce de un ataque aéreo. Sin embargo, el jefe de Aman Eli Zeira todavía estaba seguro de que la probabilidad de guerra era escasa.[73]

En mayo y agosto de 1973, el ejército egipcio llevó a cabo ejercicios militares cerca de la frontera, y Ashraf Marwan erróneamente advirtió que Egipto y Siria podrían lanzar un ataque sorpresa el 15 de mayo. El ejército israelí se movilizó en respuesta a ambos ejercicios, con un costo considerable. Estos ejercicios eran para asegurar que los israelíes desestimaban los preparativos de guerra reales justo antes de que el ataque fuera lanzado como otro ejercicio.

Ejercicios militares egipcios y sirios[editar]

En la semana previa al Yom Kipur, el ejército egipcio organizó un ejercicio de entrenamiento de una semana junto al canal de Suez. La inteligencia israelí, detectando grandes movimientos de tropas hacia el canal, desestimó estos movimientos como meros ejercicios de entrenamiento. También se detectaron movimientos de las tropas sirias hacia la frontera, al igual que la cancelación de los permisos y una llamada de reservas en el ejército sirio. Se consideró a estas actividades desconcertantes, pero no una amenaza porque, Aman creía, no atacarían sin Egipto, y Egipto no atacaría hasta que el armamento que quería llegara. A pesar de esta creencia, Israel envió refuerzos a los Altos del Golán. Estas fuerzas sirvieron para justificar las críticas durante los primeros días de la guerra.

El 27 y 30 de septiembre, dos lotes de reservistas fueron llamados por el ejército egipcio para participar en estos ejercicios. Dos días antes del estallido de la guerra, el 4 de octubre, el comando egipcio anunció públicamente la desmovilización parcial de los reservistas llamados durante el 27 de septiembre para calmar sospechas en el lado israelí. Alrededor de 20.000 soldados fueron desmovilizados, y posteriormente a algunos de estos hombres se les dio permiso para realizar la Umrah (peregrinación) a La Meca.[74] [75] Los informes también se dieron instrucciones a los cadetes en colegios militares para reanudar sus cursos el 9 de octubre.[73]

El 1 de octubre, un investigador de Aman, teniente Benjamín Siman-Tov, presentó una evaluación argumentando que los despliegues y ejercicios egipcios a lo largo del canal de Suez parecían ser un camuflaje para una travesía real al canal. Siman-Tov envió una evaluación más exhaustiva el 3 de octubre. Ambas fueron ignoradas por su superior.[73]

Según el general egipcio El-Gamasy, «Por iniciativa del personal de operaciones, revisamos la situación in situ y desarrollamos un marco para la operación ofensiva planificada. Se estudiaron las características técnicas del canal de Suez, el flujo y la circulación de las mareas, la velocidad de las corrientes y de su dirección, las horas de oscuridad y de luz de la luna, las condiciones meteorológicas, y las condiciones relacionadas en el Mediterráneo y el Mar Rojo».[57] Además explicó diciendo: «El sábado 6 de octubre de 1973 (10 de Ramadán de 1393) fue el día elegido para la opción de septiembre-octubre. Las condiciones para una travesía era buenas, era un día de ayuno en Israel, y la luna en ese día, 10 de Ramadán, brilló desde el atardecer hasta la medianoche».[57] La guerra coincidió ese año con el mes musulmán del Ramadán, cuando muchos soldados musulmanes árabes también ayunan. Por otro lado, el hecho de que el ataque fue lanzado en Yom Kipur puede haber ayudado a Israel a reunir más fácilmente las reservas de sus hogares y sinagogas, porque las carreteras y líneas de comunicación fueron en gran parte abiertas y esto alivió la movilización y transporte de los militares.[cita requerida]

A pesar de negarse a participar, el rey Hussein de Jordania «se había reunido con Sadat y Assad en Alejandría dos semanas antes. Dadas las sospechas mutuas prevalecientes entre los líderes árabes, era poco probable que le hubieran dicho los planes de guerra específicos. Pero era probable que Sadat y Assad habían planteado la posibilidad de una guerra contra Israel en términos más generales para sentir la posibilidad de unirse a Jordania».[76]

En la noche del 25 de septiembre, Hussein en secreto voló a Tel Aviv para advertir a la primer ministro israelí Golda Meir de un ataque sirio inminente. «‹¿Van a la guerra sin los egipcios?›, preguntó la señora Meir. El rey dijo que no lo creía. ‹Creo que [los egipcios] cooperarán›».[77] Esta advertencia fue ignorada, y Aman concluyó que el rey no le había dicho nada que no haya sido ya conocido. A lo largo de septiembre, Israel recibió once advertencias de guerra de fuentes bien situadas. Sin embargo, el Director General del Mossad Zvi Zamir siguió insistiendo en que la guerra no era una opción árabe, incluso después de la advertencia de Hussein.[78] Zamir más tarde remarcó que «simplemente no nos pareció que ellos fueran capaces [de guerra]».[78]

El día antes de la guerra, el general Ariel Sharon se mostró fotografías aéreas y otros datos de inteligencia con Yehoshua Saguy, su oficial de inteligencia de división. El general Sharon se dio cuenta de que la concentración de las fuerzas egipcias a lo largo del canal fue mucho más allá de lo observado durante los ejercicios de entrenamiento, y que los egipcios habían acumulado todo su equipo de cruce a lo largo del canal. Luego llamó al general Shmuel Gonen, quien lo había reemplazado como jefe del Comando Sur, y expresó su certeza de que la guerra era inminente.[79]

El 4 y 5 de octubre, la preocupación de Zamir creció a medida que se detectaron signos adicionales de un ataque inminente. Los asesores soviéticos y sus familias salieron de Egipto y Siria, los aviones de transporte cargados con equipo militar aterrizaron en El Cairo y Damasco, y fotografías aéreas revelaron que las concentraciones de Egipto y Siria de tanques, infantería y misiles SAM estaban en un nivel sin precedentes. Según documentos desclasificados de la Comisión Agranat, el general de brigada Yisrael Lior quien fue secretario/agregado militar de la primer ministro Golda Meir afirmó que el Mossad sabía por Ashraf Marwan que un ataque iba a ocurrir bajo el disfraz de un ejercicio militar una semana antes de que ocurriera, pero el proceso de pasar la información a la Oficina de la Primer Ministro había fallado. La información terminó con el asistente de jefe del Mossad Zvi Zamir, quien se la pasó a las 12:30 a. m. del 5 de octubre. De acuerdo con la alegación, un Zamir desenfocado y aturdido agradeció al asesor por la información y dijo que iba a pasarla a la oficina de la primer ministro en la mañana.[72] En la noche del 5–6 de octubre, Zamir personalmente fue a Europa para reunirse con Marwan a medianoche.[73] Marwan le informó de que un ataque sirio-egipcio conjunto era inminente. Sin embargo, Marwan dijo erróneamente a Zamir que el ataque se llevaría a cabo al atardecer.[80]

Fue esta advertencia, en particular, junto con el gran número de otras advertencias, que finalmente incitó el alto mando israelí a tomar acción. Apenas unas horas antes de que comenzara el ataque, los pedidos salieron para una parcial llamada a filas de los reservistas israelíes.[81]

El ataque por las fuerzas egipcias y sirias tomó a Estados Unidos por sorpresa. De acuerdo con el futuro director de la CIA, y el secretario de Defensa, Robert Gates, estaba informando a un negociador de armas de Estados Unidos sobre la improbabilidad de un conflicto armado en la región cuando se enteró de la noticia del estallido de la guerra en la radio. Por otro lado, la KGB se enteró del ataque de antemano, probablemente a partir de sus fuentes de inteligencia en Egipto.[82]

La falta de un ataque preventivo israelí[editar]

Al enterarse del inminente ataque, la primer ministro de Israel Golda Meir tomó la controvertida decisión de no lanzar un ataque preventivo.

La estrategia israelí fue, en su mayor parte, basada en el precepto de que si la guerra era inminente, Israel debía lanzar un ataque preventivo. Se suponía que los servicios de inteligencia de Israel darían, en el peor de los casos, un aviso de 48 horas antes de un ataque árabe.

El primer ministro Golda Meir, el ministro de Defensa Moshe Dayan, y el Jefe del Estado Mayor David Elazar se reunieron a las 8:05 a. m. del día de Yom Kipur, seis horas antes de que la guerra comenzara. Dayan abrió la reunión con el argumento de que la guerra no era una certeza. Elazar luego presentó su argumento a favor de un ataque preventivo contra los aeródromos de Siria al mediodía, misiles sirios a las 3:00 p. m., y las fuerzas de tierra de Siria a las 5:00 p. m. «Cuando se hicieron las presentaciones, la primer ministro estuvo encerrada en la incertidumbre por unos instantes, pero luego llegó a una decisión clara. No habría ningún ataque preventivo. Israel podría estar necesitando la ayuda estadounidense muy pronto y era imperativo que no iba a ser culpado por iniciar la guerra. ‹Si atacamos primero, no vamos a obtener ayuda de nadie›, dijo».[83] Antes de la guerra, Kissinger y Nixon advirtieron constantemente a Meir que ella no debía ser responsable de iniciar una guerra en Oriente Medio.[84] El 6 de octubre de 1973, la fecha del inicio de la guerra, Kissinger dijo a Israel que no diera un ataque preventivo, y Meir le confirmó que Israel no lo haría.[85]

Otros países desarrollados, siendo más dependientes del petróleo de la OPEP, tomaron con más seriedad la amenaza de un embargo de petróleo y el boicot comercial árabe, y habían dejado de suministrar municiones a Israel. Como resultado, Israel estaba totalmente dependiente de los Estados Unidos para el reabastecimiento militar, y especialmente sensible a cualquier cosa que pudiera poner en peligro esa relación. Después de que Meir tomó su decisión, a las 10:15 a. m. se reunió con el embajador estadounidense Kenneth Keating con el fin de informar a Estados Unidos de que Israel no tenía la intención de iniciar una guerra preventiva, y pidió que los esfuerzos de Estados Unidos fueran orientados a la prevención de la misma. Un telegrama electrónico con el informe de Keating de la reunión fue enviado a Estados Unidos a las 16:33 GMT (18:33, hora local).[86] [87]

Un mensaje llegó más tarde al Secretario de Estado estadounidense, Henry Kissinger, quien dijo: «No nos adelantemos».[88] Al mismo tiempo, Kissinger también instó a los soviéticos a utilizar su influencia para evitar la guerra, en contacto con Egipto con el mensaje de la falta del derecho preferente de compra de Israel, y enviaron mensajes a otros gobiernos árabes para conseguir su ayuda en el lado de la moderación. Estos esfuerzos tardíos fueron inútiles.[89] Según Henry Kissinger, si Israel hubiera atacado primero, no habría recibido «ni un clavo».[90]

David Elazar propuso una movilización de toda la Fuerza Aérea y cuatro divisiones blindadas, un total de 100.000 a 120.000 soldados; mientras que Dayan favoreció una movilización de la Fuerza Aérea y dos divisiones blindadas, un total de alrededor de 70.000 tropas. Meir optó por la propuesta de Elazar.[91]

La guerra[editar]

El 6 de octubre de 1973, día del Yom Kippur, fiesta judía, Egipto y Siria lanzaron su ataque contra Israel. La fecha había sido escogida con cuidado desde el punto de vista táctico, ya que la mayoría de la población civil israelí estaba ayunando y se encontraría en las sinagogas, las defensas estarían descuidadas y muchos soldados estarían de vacaciones (sin embargo, los permisos del Yom Kippur habían sido cancelados por el jefe del estado mayor Israelí David Eleazar). La fecha tiene además una connotación simbólica para los musulmanes, pues según el calendario musulmán un 6 de octubre Mahoma decidió entablar la batalla de Badr que le dio la primera victoria musulmana contra la tribu de Quraish.

La profundidad territorial defensiva conseguida por Israel gracias a los nuevos territorios conquistados en 1967 (una barrera natural de 250 kilómetros de desierto del lado Egipcio, y el desierto de Judea y los Altos del Golán en los frentes jordano y sirio), proporcionaba a Israel la posibilidad de renunciar a un ataque preventivo como en el caso de la guerra de los Seis Días y dejar que los árabes hiciesen el primer movimiento, con el coste político internacional que debería suponerles una acción semejante. Esa baza estratégica, junto a la euforia por la fulgurante victoria en la guerra de los Seis Días y su superioridad aérea, hicieron que Israel dudase de que los árabes se atreviesen realmente a realizar un ataque a gran escala, por lo que los israelíes se vieron sorprendidos y abocados a una desesperada defensa tanto por tierra como por aire.

Los Altos del Golán[editar]

La ofensiva siria[editar]

Los cazas sirios MiG-17 invadieron el espacio aéreo israelí alrededor de las 14:00, en la zona de los Altos del Golán, donde comenzaron los ataques sobre blindados y las posiciones del Cuartel General del ejército israelí en la zona, con incursiones en Naffaj, Druze y Kuneitra principalmente.

Ofensiva y contraofensiva en los Altos del Golán

En esta última la artillería siria barrió la zona para eliminar a los tanques israelíes, iniciando la penetración de sus propias fuerzas acorazadas por todo el frente abierto, en la propia Kuneitra y Kushniva hacia Naffaj, mientras los israelíes trataban de organizarse para defender la zona dividiendo sus fuerzas. Por su parte, el ejército egipcio cruzó rápidamente el canal de Suez superando las primeras defensas hebreas. El ejército sirio era consciente de su inferioridad en cuanto a la capacidad para desplazarse alternativamente por el territorio, por lo que desde un primer momento trató de alcanzar con rapidez sus objetivos, antes de que los israelíes pudieran organizarse.

El Alto Estado Mayor israelí concentró sus esfuerzos bélicos primeramente en el norte. La península del Sinai era una amplia franja que los egipcios tardarían en superar, pero los Altos del Golan, estrechos hasta su cara sur, podían permitir a los sirios una fácil conquista. Mientras que los esfuerzos en la zona norte del Golán conseguían a duras penas mantener firmes a las fuerzas israelíes, por el sur la penetración de los tanques sirios era significativa. Los primeros ataques aéreos israelíes resultaron desastrosos frente a las defensas antiaéreas sirias. Los israelíes perdieron más de cuarenta aviones F-4 Phantom II y A-4 Skyhawk, debiendo suspender las salidas.

Al final del primer día, las tropas sirias habían alcanzado uno de sus objetivos fundamentales, el monte Hermon, mientras la mayoría de los blindados israelíes se retiraban. El mar de Galilea era el siguiente objetivo sirio, mientras su artillería se apostaba en las laderas del sur del Golán atacando las formaciones en retirada. Al día siguiente, 7 de octubre, los blindados israelíes se encontraron con el despliegue nocturno sirio en las cercanías de Najjaf donde tanques tipo T-62, con los más antiguos T-34 y T-55 rusos darían cumplida cuenta de los Sherman israelíes, permitiendo el avance sirio más allá de Najjaf, 8 kilómetros en el interior de Israel. Más al norte, la situación era estable, gracias a las acciones de la aviación y al fuerte desgaste del ejército israelí.

La contraofensiva israelí[editar]

Cazabombardero F-4 Phantom II del tipo utilizado en la Guerra del Yom Kippur por Israel

El 8 de octubre unidades blindadas israelíes iniciaron una contraofensiva para detener el avance sobre Galilea en el frente norte. Se usó muy poco la aviación, vistas las bajas de los primeros días, y se empleó a fondo la superior movilidad de las unidades blindadas israelíes. A las 48 horas del contraataque, los sirios se encontraban de nuevo en ese frente en las posiciones iniciales antes de la guerra, con unas pérdidas de material superiores al 80%. [cita requerida]

En el frente norte, la presión sobre los sirios fue aumentando, aún con gran número de bajas. Se les desplazó hacia el Kushniya y se superaron las trincheras. La persistente acción israelí se vio sorprendida por una nueva ofensiva siria el 9 de octubre en Kuneitra que duró varias horas. Finalmente los sirios carecían de suministros suficientes y sus columnas de blindados y vehículos de transporte debieron frenar la acción y fueron superadas por el ejército israelí. El día 10 de octubre, los problemas sirios permitieron a la aviación israelí actuar destruyendo diversas bolsas de unidades sirias aisladas causando un gran número de bajas y pérdidas de material. Las pocas fuerzas restantes se retiraron a las fronteras anteriores al inicio de la guerra. El día 9 de octubre, la aviación israelí había castigado puntos estratégicos del Alto Mando sirio en la propia Damasco como respuesta a los cohetes FROG que los sirios habían lanzado sobre la población israelí.

La moral siria había decaído desde entonces. El 11 de octubre, unidades acorazadas israelíes se internaron en el corazón de Siria por el norte, superando el monte Hermón sin tomarlo y por el centro se avanzaba hacia la capital. Por el sur el avance era rápido hasta que fue obstaculizado por tropas iraquíes que habían penetrado en Siria para apoyar la operación las cuales, sin embargo, fueron rápidamente eliminadas y tomado el punto estratégico de Tel Shams, a pesar de que también unidades blindadas jordanas se unieron al intento de contraofensiva siria.

En estas posiciones, Israel dispuso una línea defensiva muy fuerte y se quedó a 40 kilómetros de Damasco, amenazando con el uso de la artillería sobre la capital.

El Sinaí[editar]

Ofensiva egipcia[editar]

Ofensiva egipcia en la península del Sinaí del 6 al 13 de octubre

Tras cuatro oleadas de fuego artillero que barrieron la orilla oriental del canal de Suez, tropas egipcias de infantería en número de entre siete y ocho mil hombres cruzaron el Canal y ocuparon posiciones de norte a sur (Kantara, Ismailia y Shalufa) armados con material antitanque y misiles antiaéreos SAM 7. Frente a los primeros movimientos de blindados israelíes la respuesta de la infantería causó numerosas bajas y permitió a las unidades desplegarse en el terreno y recibir un segundo regimiento para tomar las escasas y precarias posiciones israelíes. Al mismo tiempo un centenar de cazas egipcios destruyeron varias posiciones enemigas y los sistemas de comunicaciones del Sinaí.

Tras la infantería, las fuerzas de zapadores e ingenieros egipcios, utilizando potentes chorros de agua, consiguieron abrir una cincuentena de pasos a través de los muros de arena de contención y defensa, estableciendo la comunicación de las dos orillas del Canal con una decena de transportes fluviales y otros tantos pontones. En la noche se consiguieron trasladar al Sinaí cinco divisiones de infantería, parcialmente mecanizada, y unos quinientos tanques. El objetivo egipcio era tomar alguno de los pasos internos de la península, ya que en la costa no era posible el avance de los blindados. Para apoyar la ofensiva, los helicópteros colocaron tras las líneas israelíes varios comandos de choque que fueron inutilizados o destruidos con relativa facilidad.

El 8 de octubre la zona sur de la península fue dividida en tres sectores por los israelíes para el inicio de una contraofensiva que les devolviera al Canal y partiese en dos el ejército egipcio. El primer ataque en Ismailia resultó fallido; el segundo, a cargo del general Ariel Sharón, consiguió llegar al Canal por el Gran Lago Amargo pero fuertemente debilitado, por lo que debió frenar su avance siguiendo las indicaciones del Mando Supremo del Ejército y soportar el fuego enemigo con grandes pérdidas.

El 11 de octubre, el ejército egipcio tomó la decisión de avanzar posiciones hacia el interior del Sinaí en una arriesgada maniobra que obligaba a desplazar los blindados de apoyo de la retaguardia a primera línea. La acción estaba motivada en las peticiones sirias a Sadat para que ofreciese una mayor presión en el sur y evitar los daños que los sirios estaban recibiendo en los Altos del Golán.

Contraofensiva israelí[editar]

Contraofensiva israelí en el Sinaí entre el 15 y el 23 de octubre

El 14 de octubre, alrededor de quinientos blindados egipcios iniciaron la penetración, sobre todo por el centro y la costa sur, siendo frenados en toda la línea por los israelíes que, conocedores con antelación de los planes enemigos y ante la falta de suministros suficientes, habían preferido esperar. La falla de la arriesgada operación obligó a un repliegue egipcio con unas pérdidas de más de doscientos blindados. La situación permitía ya la contraofensiva israelí.

Durante la primera semana de la guerra, Siria y Egipto habrían podido hacer más daño al ejército de Israel, ocupar más territorio, e infligir graves daños a las ciudades. Pero las deficientes comunicaciones entre ambos ejércitos atacantes y la descoordinación jugarían en su contra.

Por la noche del 15 de octubre, Sharón, con tres brigadas acorazadas, una brigada de infantería con unidades de paracaidistas de élite y una brigada de ingenieros, inició una operación para alcanzar la orilla oeste del canal de Suez frente a la 21 Brigada Acorazada egipcia comandada por el general Sad Mam. Se llegó al Canal pero no se pudo cruzar aquella misma noche. El 16 de octubre, un grupo reducido de paracaidistas israelíes habían llegado a la ribera occidental, pero con una fuerte oposición egipcia que impedía el avance de las unidades acorazadas. El día 17 sólo una veintena de vehículos habían logrado cruzar el paso pero no se había conseguido colocar alguno de los puentes que transportaban los ingenieros. La artillería egipcia bombardeó sin cesar las posiciones israelíes y había causado graves daños a la unidad de ingenieros. En estas circunstancias se optó por avanzar hacia el sur, en dirección a Suez y que los Lagos Amargos sirviesen de protección al avance, asegurando un frente de entre 20 y 30 kilómetros donde los egipcios no pudieran penetrar. La operación podía permitir embolsar al Tercer Ejército egipcio. Finalmente, entre el 17 y el 18 las unidades de ingenieros israelíes consiguieron establecer dos pontones por los que pasaron los blindados, al tiempo que habían sido destruidos muchos de los lanzadores de misiles SAM lo que permitió un pasillo aéreo para atacar las posiciones egipcias en el interior.

Batallas navales[editar]

La batalla de Latakia entre los sirios y los israelíes se desarrolló el 7 de octubre, segundo día del conflicto. Fue una rotunda victoria israelí, que demostró además la eficacia de los barcos militares equipados con equipos de autodefensa ECM. La marina israelí logró su superioridad naval en el Mediterráneo con una segunda victoria el 9 de octubre en Damieta sobre la marina egipcia.

Además, tanto la marina siria como su homóloga egipcia prepararon diversos ataques y operaciones comando (realizadas por nadadores de combate) contra las bases navales enemigas.

Al terminar el conflicto, el balance fue muy positivo para Israel, que había hundido o gravemente dañado 15 embarcaciones enemigas, mientras que tan solo había perdido 2 barcos patrulleros ligeros en el mar Rojo, frente a los egipcios.

Las dificultades para el fin de las operaciones militares[editar]

Una vez que la cabeza de puente sobre Suez se había instalado, Leónidas Bréznev, consciente de que las fuerzas árabes se encontraban ya perdidas solicitó al Presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, que ambos intervinieran conjuntamente para solicitar un alto el fuego. El 20 de octubre el Secretario de Estado, Henry Kissinger, se desplazó a Moscú para una entrevista urgente con las autoridades soviéticas a fin de poner término a la guerra. Fruto de las negociaciones fue que al día siguiente, el Ejército Egipcio reconoció por vez primera la presencia de tropas israelíes en la zona del Canal, aunque en realidad se encontraban más allá, en la ruta que unía Suez con El Cairo tratando de rodear al Tercer Ejército egipcio. El mismo día, 21, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió de manera urgente con una propuesta conjunta de Estados Unidos y la Unión Soviética que se aprobó, constituyendo la Resolución 338 que, en síntesis, estableció:

  • La obligación de las partes de finalizar las operaciones militares en doce horas y cesar el fuego, permaneciendo las unidades militares en los lugares que ocupasen en ese momento, esto es, las seis de la madrugada del día 22 de octubre.
  • En segundo lugar se conminaba a que, una vez establecido el cese del fuego, las partes negociasen un acuerdo de paz.
  • En tercer lugar, se exigía el cumplimiento de la Resolución 242 del Consejo de Seguridad.

A pesar de la Resolución, las hostilidades continuaron en Suez, donde las fuerzas israelíes terminaron de embolsar al Tercer Ejército egipcio. Una nueva resolución del Consejo de Seguridad, la 339, reunido a petición del Presidente Sadat, reiteró la resolución 338 y exigió a las partes volver a la situación del día 21, aunque Israel hizo caso omiso y permaneció en sus posiciones, continuando la guerra. La Unión Soviética, viendo perder a sus socios árabes, movilizó a parte de su flota en el Mediterráneo (entre ellos dos portahelicópteros) y varías divisiones de paracaidistas junto con los aviones de transporte y lanzamiento correspondientes, bajo la amenaza expresa a Estados Unidos de desplegar tropas propias para poner a salvo al Tercer Ejército si Israel continuaba la ofensiva. Estados Unidos, por su parte, declaró la alerta nuclear, especialmente criticada por los miembros europeos de la OTAN que no habían sido consultados.

Mientras las acciones militares continuaban, Egipto bloqueó la entrada al mar Rojo en el estrecho de Tirán —en un acto de presión que Israel consideró como «acción de guerra»—, también ordenó al Tercer Ejército una operación militar con apoyo de artillería y cazas para salir de la bolsa en la que se encontraba y mostró ante la opinión pública internacional su decisión firme de no negociar el intercambio de prisioneros si Israel continuaba sus acciones. Siria se unió a esta última estrategia con el beneplácito de la URSS. Así, el Tercer Ejército egipcio inició una maniobra para levantar el bloqueo el día 26 de octubre pero le fue imposible. Ese mismo día, Estados Unidos exigió a Israel el fin inmediato de las operaciones y que permitiese la llegada de un mínimo de suministros al Tercer Ejército, todo ello a cambio de que serían las posiciones del día 26, y no las fijadas en la Resolución 338, las que se tendrían en cuenta en las futuras negociaciones.

Finalización del conflicto[editar]

Situación de los territorios tras el conflicto: en azul claro los territorios de Israel antes de la guerra de los Seis Días; en azul más oscuro los conquistados después de dicha guerra; en verde los ocupados tras la guerra del Yom Kippur; en rojo los ocupados por Egipto.

A propuesta del Secretario General de la ONU, Kurt Waldheim, se acordó por unanimidad del Consejo de Seguridad el envío a la zona de conflicto de fuerzas de interposición de países que no hubiesen intervenido directa o indirectamente en el conflicto y tuviesen buenas relaciones con los contendientes. Así se acordó que la expedición de paz estuviese formada por miembros de los ejércitos de Austria, Finlandia y Suecia.

El acuerdo de alto el fuego entre Israel y Egipto se firmó el 11 de noviembre en el kilómetro 101 de la ruta que unía Suez y El Cairo en el que se acordaron las fórmulas de intercambio de prisioneros y el suministro de alimentos y combustible al Tercer Ejército. Por su parte, la Conferencia de Paz que auspiciaba Estados Unidos en Ginebra fue un fracaso al no asistir Siria ni estar invitada la Organización para la Liberación de Palestina. No obstante se inició formalmente el 21 de diciembre con la asistencia, además de los contendientes, de Jordania, Estados Unidos y la URSS. Al poco de abrirse la sesión y con las declaraciones iniciales se dio por pospuesta sine die. Egipto e Israel mantuvieron negociaciones secretas que dieron fruto el 18 de enero de 1974 con la separación de ambos ejércitos, hasta ese momento fijos en las posiciones del 27 de octubre anterior. El acuerdo estableció la salida del ejército israelí de la zona occidental del canal de Suez y la creación de una línea de separación de 11 kilómetros en la que se desplegaría la fuerza de las Naciones Unidas, limitándose el número de tropas de ambos bandos y la capacidad de la ONU para inspeccionar el cumplimiento de los acuerdos. Por su parte, las negociaciones sirio-israelíes culminaron el 31 de mayo. Israel se retiraba de la zona este ocupada en los Altos del Golán durante el conflicto y hasta las posiciones del alto el fuego de 1967, así como se producía un complejo intercambio de prisioneros que aún se cuestiona por la parte israelí, estableciéndose una línea de interposición de fuerzas de la ONU.

Las negociaciones posteriores[editar]

Tras los acuerdos que confirmaron el alto el fuego, Egipto e Israel iniciaron conversaciones reservadas bajo el patrocinio de Estados Unidos destinadas, en un futuro lejano, a fomentar un acuerdo de paz estable entre los dos países. La situación se vio favorecida, por un lado, el impacto que en la sociedad israelí había supuesto la guerra de 1973; por otro, las posiciones de Sadat que, alejándose de las tesis soviéticas, buscaba estabilizar su política internacional con Israel. Así, el 10 de octubre de 1975, delegaciones de ambos países firmaron un Convenio en Ginebra cuyo contenido era:

  • Israel abandonaba los campos petrolíferos de Abu Rodeis de los que recibía la mayor parte de su suministro. Al mismo tiempo, Estados Unidos e Israel firmaban un acuerdo secreto por el que aquél suministraría a éste el petróleo que necesitase en el futuro.
  • Israel dejaba varios pasos que pasaban a ser controlados por la ONU, mientras que ésta desplazaba más al interior del Sinaí su zona, dejando que las tropas egipcias ocupasen la misma.
  • Israel y Egipto podrían mantener o incrementar los sistemas de control eléctrónico en el suelo fuera del espacio asignado a la ONU.
  • Egipto se comprometió a levantar los bloqueos en el Mar Rojo y permitir que a través del Canal de Suez circulasen en ambos sentidos buques que suministrasen material no militar a Israel.
  • Igualmente, Egipto renunció a la guerra unilateral y a efectuar amenazas contra Israel salvo que éste atacase a un país árabe.

Consecuencias[editar]

Egipto sintió que moralmente se resarcía de las humillantes derrotas anteriores —por fin podría asestarle un golpe a Israel para que lo tomaran en serio—, y se restableció un cierto equilibrio simbólico con Israel. Esto facilitó que el principal país árabe se alejase de las tesis soviéticas y se acercase más a los Estados Unidos, mientras que Siria mantuvo su vinculación a la URSS. La aproximación de Egipto al mundo occidental favorecería diversos acuerdos con Israel (Sinaí I y Sinaí II), que culminaron en los acuerdos de Camp David unos años después. Pese a todo, la intensa actividad diplomática dio lugar a una paz equívoca[92] pues estuvo acompañada de una escalada terrorista internacional por parte de grupos palestinos y de un inusitado acorralamiento diplomático contra Israel, gracias a la mayoría automática que formaron en la ONU los países árabes y el bloque del Este, que provocó más de 20 resoluciones consecutivas contra el Estado judío.

Pero las implicaciones internacionales fueron mucho más allá del ámbito político: el embargo petrolero a Occidente y la rebaja de la producción de los países árabes productores de petróleo, en represalia por su respaldo a Israel, desencadenó la drástica subida del crudo y una crisis en las economías industrializadas tras casi tres décadas de crecimiento ininterrumpido. Paradójicamente, Israel no sufrió esta crisis de suministro gracias a algunos pozos que conservó en el Sinaí.

Notas[editar]

  1. Egipto y Siria compartían la misma bandera, la actual bandera de Siria comenzó a usarse en 1980.

Referencias[editar]

  1. Herzog (1975). The War of Atonement. Little, Brown and Company. . Foreword.
  2. Insight Team of the London, Sunday Times, p. 450.
  3. Luttwak; Horowitz (1983). The Israeli Army. Cambridge, MA: Abt Books. 
  4. Rabinovich (2004). The Yom Kippur War. Schocken Books. p. 498. 
  5. Kumaraswamy, PR (30 de marzo de 2000). Revisiting The Yom Kippur War. pp. 1–2. ISBN 978-0-7146-5007-4. 
  6. Johnson; Tierney. Failing To Win, Perception of Victory and Defeat in International Politics. p. 177, 180. 
  7. Liebman, Charles (julio de 1993). «The Myth of Defeat: The Memory of the Yom Kippur war in Israeli Society» (PDF). Middle Eastern Studies (Londres: Frank Cass) 29 (3): 411. 
  8. «Israel's victory came at the cost of heavy casualties, and Israelis criticized the government’s lack of preparedness». YOM KIPPUR WAR en history.com
  9. «The 1973 war thus ended in an Israeli victory, but at great cost to the United States», The 1973 Arab-Israeli War en website de Office of the Historian.
  10. Simon Dunstan. The Yom Kippur War: The Arab-Israeli War of 1973. p. 205. 
  11. Asaf Siniver (2013). The Yom Kippur War: Politics, Legacy, Diplomacy. Oxford University Press. p. 6. ISBN 978-0-19-933481-0. «(p. 6) For most Egyptians the war is remembered as an unquestionable victory- militarily as well as politically [...]. The fact that the war ended with Israeli troops stationed in the outskirts of Cairo and in complete encirclement of the Egyptian third army has not dampened the jubilant commemoration of the war in Egypt [...]. (p. 11) Ultimately, the conflict provided a military victory for Israel, but it is remembered as ‹the earthquake› or ‹the blunder›». 
  12. Ian Bickerton (2 de febrero de 2012). The Arab-Israeli Conflict: A Guide for the Perplexed. A&C Black. p. 128. ISBN 978-1-4411-2872-0. «the Arab has suffered repeated military defeats at the hand of Israel-in 1956, 1967, and 1973». 
  13. P.R. Kumaraswamy (11 de enero de 2013). Revisiting the Yom Kippur War. Routledge. p. 184. ISBN 978-1-136-32888-6. «(p. 184) Yom kipur war [...] its final outcome was, without doubt, a military victory [...]. (p. 185) in October 1973, that despite Israels military victory». 
  14. Véase [1] [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10] [11] [12] [13]
  15. Loyola, Mario (7 October 2013). «How We Used to Do It - American diplomacy in the». National Review. p. 1. 
  16. a b Morris, 2011, Righteous Victims, p. 437
  17. Morris, 2011, p. 433. «Bashan ...500 square kilometers ... which brought it within 20 miles of Damascus».
  18. Edgar O'Ballance (1979). No victor, no vanquished: The Yom Kippur War. Barrie & Jenkins Publishing. pp. 28–370. ISBN 978-0214206702. 
  19. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Shazly_p.278
  20. a b
    Perez, Cuba, Between Reform and Revolution, pp. 377–379.
    • Gott, Cuba, A New History, p. 280.
  21. Mahjoub Tobji (2006). Les officiers de Sa Majesté: Les dérives des généraux marocains 1956-2006. 107: Fayard. ISBN 978-2213630151. 
  22. «An unknown story from the Yom Kippur war: Israeli F-4s vs North Korean MiG-21s». The Aviationist. 24 de junio de 2013. 
  23. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas tlas
  24. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas almasryalyoum
  25. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Rabinovich.2C_p54
  26. Insight Team of the London, Sunday Times, p. 372–373.
  27. a b c El número refleja las unidades de artillería de calibre 100 mm y mayores.
  28. Herzog (1975). The War of Atonement. p. 239. 
  29. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Shazly_p.244
  30. Shazly, p. 272.
  31. Haber & Schiff, pp. 30–31.
  32. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Jordan1973
  33. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas knapp
  34. Bar-On, Mordechai (2004). A Never Ending Conflict. Greenwood Publishing. p. 170. 
  35. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Rabinovich.2C_314
  36. Bourne, Peter G. (1986). Fidel: A Biography of Fidel Castro. New York: Dodd, Mead & Company.
  37. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Rabinovich464-465
  38. a b c «Le jour où Hassan II a bombardé Israël». Le Temps. 
  39. Shazly, pp. 83–84.
  40. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas autogenerated6
  41. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Garwych.2C_p._243
  42. Journal "الأهرام","Al Ahram". 14 de octubre de 1974
  43. Rabinovich. The Yom Kippur War. p. 497. 
  44. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Rabinovich.2C_496
  45. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas White_House_Military_Briefing
  46. "القوة الثالثة، تاريخ القوات الجوية المصرية." Third Power: History of Egyptian Air Force Ali Mohammed Labib. pp. 187
  47. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas autogenerated87
  48. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas autogenerated2004
  49. a b Dunstan, p. 200.
  50. Rabinovich, p. 497.
  51. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Rabinovich.2C_496-7
  52. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Garwych_p_244
  53. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Herzog.2C_260
  54. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Herzog.2C_War_of_Atonement.2C_p_269
  55. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas SullivanJones2008p9
  56. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Morris2011p396
  57. a b c El-Gamasy (1993). The October War: Memoirs of Field Marshal El-Gamasy of Egypt. The American University in Cairo Press. p. 181. 
  58. William B.Quandt, Peace Process: American diplomacy and the Arab-Israeli conflict since 1967, p. 104
  59. Hammad (2002), pp. 237–276.
  60. Gawrych (1996), p. 60.
  61. Herzog, Heroes of Israel, p. 253.
  62. Shlaim, p. 254.
  63. Shlomo Ben-Ami (2005). Scars of War, Wounds of Peace - the Israeli-Arab Tragedy. Orion Books Ltd. p. 125. ISBN 978-0-7538-2104-6. «But was there on 19 June 1967 an Israeli peace overture towards Syria and Egypt? Did the Israeli cabinet end its deliberations on that day with a decision to convey concrete peace proposals to its Arab neighbors along the lines as discussed in the Cabinet, or perhaps ask the American administration to do so on its behalf? Notwithstanding Abba Eban's (Israeli Minister of Foreign Affairs in 1967) insistence that this was indeed the case, there seems to be no solid evidence to corroborate his claim. No formal peace proposal was made either directly or indirectly by Israel.The Americans, who were briefed of the Cabinet's decision by Eban, were not asked to convey it to Cairo and Damascus as official peace proposals, nor were they given indications that Israel expected a reply. At the meeting of 19 June the Israeli government developed policy guidelines; it did not discuss a peace initiative, nor did it ever formalise it as such». 
  64. "The Jarring initiative and the response", Israel's Foreign Relations, Selected Documents, vols 1–2, 1947–1974. Retrieved June 9, 2005.
  65. Rabinovich, p. 13.
  66. Rabinovich, p. 12.
  67. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Kissinger2011p254
  68. Morris 2001, p. 390.
  69. Heikal, 22.
  70. Rabinovich, p. 39.
  71. Rabinovich, p. 25.
  72. a b Mossad's tip-off ahead of Yom Kippur "War did not reach prime minister, newly released papers show", Times of Israel, 20 de septiembre de 2012.
  73. a b c d e «Israeli Intelligence and the Yom Kippur War of 1973». Jewishvirtuallibrary.org. 
  74. Shazly, p. 207.
  75. Gawrych 1996, p. 24.
  76. Rabinovich, p. 51.
  77. Rabinovich, p. 50.
  78. a b Rabinovich, p. 57.
  79. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas sharon_life
  80. Blum, Howard (13 de julio de 2007). «Who killed Ashraf Marwan?». The New York Times. 
  81. Doron Geller, "Israeli Intelligence and the Yom Kippur War of 1973", "JUICE", The Department for Jewish Zionist Education, The Jewish Agency for Israel.
  82. Christopher Andrew and Vasili Mitrokhin, The World Was Going Our Way. The KGB and the Battle for the Third World, Basic Books, 2006.
  83. Rabinovich, p. 89.
  84. William B. Quandt (1 January 1977). Decade of Decisions: American Policy Toward the Arab–Israeli Conflict, 1967–1976. University of California Press. p. 169. ISBN 978-0-520-03469-3. «Kissinger and Nixon consistently warned Israel that she must not be responsible for initiating a Middle east war». 
  85. The national security archive, declassified archival records, The October War and U.S. Policy.
  86. «Government of Israel Concern about possible Syrian and Egyptian attack today». United States Department of State. 6 de octubre de 1973. 
  87. Quandt 2005, p. 105.
  88. Sachar, Howard M. A History of Israel from the Rise of Zionism to Our Time. Alfred A. Knopf, 2007, p. 755.
  89. William B. Quandt, Peace Process, p. 105.
  90. Rabinovich, p. 454.
  91. Gawrych 1996, p. 27.
  92. El concepto de paz equívoca lo utilizan los historiadores para referirse al período posterior a la guerra de 1973 en el que los incipientes acuerdos de paz con Egipto fueron unidos a un fuerte incremento del activismo armado palestino y al aislamiento internacional de Israel. Véase por ejemplo, «La paz equívoca. Goliat suplanta a David - 1967-82» en Joan B. Culla, La tierra más disputada, Madrid, Alianza Editorial, 2005. ISBN 84-206-4728-4

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]