Bujalance

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Bujalance
Municipio de España
Bandera de Bujalance
Bandera
Escudo de Bujalance
Escudo
Bujalance
Bujalance

Bujalance-mapa.png
País Flag of Spain.svg España
• Com. autónoma Flag of Andalucía.svg Andalucía
• Provincia Provincia de Córdoba - Bandera.svg Córdoba
• Comarca Alto Guadalquivir
• Partido judicial Córdoba
Ubicación 37°53'47.66"N 4°23'0.92"O
• Altitud 357 msnm
• Distancia 42 km a Córdoba
Superficie 124,82 km²
Fundación Época romana o anterior
Población 7792 hab. (2013)
• Densidad 62,43 hab./km²
Gentilicio Bujalanceños, Bursabolitanos o Bursabolenses
Código postal 14650
Alcalde (2011) Francisco Mestanza León (PA)
Patrón San Roque
Patrona Virgen Inmaculada del Voto, Santa Teresa de Jesús
Sitio web www.bujalance.es

Bujalance es una localidad de la provincia de Córdoba, Andalucía, España. Se encuentra en la campiña de Córdoba, en el mismo corazón de Andalucía en el que se localizan importantes caracteres geográficos y socioeconómicos genuinos de la Andalucía occidental. En el año 2011 contaba con 7.932 habitantes (INE). Desde 1630 ostenta el rango de ciudad, otorgado por Felipe IV. Su extensión superficial es de 124 km² y tiene una densidad de 63,5 hab/km². Sus coordenadas geográficas son 37º 54' N, 4º 23' O. Se encuentra situada a una altitud de 357 metros, altura de los cerros de Jesús, San Benito y Santiago (casco urbano) y a 42 kilómetros de la capital de provincia, Córdoba.

Etimología[editar]

El nombre de la ciudad aparece en la época romana. Para algunos fue Calpurniana, para otros Bursabolis, Borjalimar o la célebre Colonia Baetis. Otros creen que el topónimo actual nace de los términos Vogia y Laos (el pueblo de Vogia). Los árabes la llamaron Bury al-Hans, que significa Torre de la Culebra. De ahí derivaría el nombre actual: Burialhanç, Burialhançe, Buxalançe, Buxalanze, Buxalance, Bujalance.

Geografía[editar]

Bujalance. Vista aérea del casco histórico

Pertenece a la Comarca del Alto Guadalquivir (Córdoba). El paisaje es el típico de la campiña alta de Córdoba, con suaves colinas muy fértiles dedicadas sobre todo al monocultivo del olivar (más del 90% del terreno cultivado) y a cultivos de secano, donde existen el hábitat rural típico andaluz, el cortijo, y restos arqueológicos iberos, romanos, visigodos, etc. que dan muestra de que estas fértiles tierras, de aguas subterráneas abundantes fueron ocupadas desde hace siglos. En el término municipal se encuentran los núcleos de población de Bujalance (donde se concentra la amplia mayoría) y Morente (con alrededor de 100 vecinos). Las tierras están constituidas de materiales blandos y muy recientes, en su mayoría margas miocénicas, que han originado un paisaje con una topografía suave, con pendientes débiles y donde resaltan algunos cerros testigo como por ejemplo el emplazamiento de la ciudad. El clima es mediterráneo continental, con inviernos templados y veranos secos y calurosos, las lluvias irregulares con sequía estival. Se ha dicho de esta ciudad que es "el típico pueblo-fortaleza señorial andaluz donde abundan la cal y los escudos".

Noroeste: Pedro Abad y El Carpio Norte: Pedro Abad, Montoro y Villa del Río Noreste: Villa del Río y Lopera
Oeste: El Carpio y Córdoba (España) Rosa de los vientos.svg Este: Lopera y Cañete de las Torres
Suroeste Córdoba (España) Sur: Córdoba (España) y Cañete de las Torres Sureste: Cañete de las Torres

Otros núcleos de población[editar]

Calle Mesones, Bujalance

Historia[editar]

El protagonismo que ha tenido Bujalance y su término municipal en la Historia se debe fundamentalmente a su localización, en medio del camino natural hacia el sur de la Península Ibérica y a su suelo, muy fértil y rico en aguas subterráneas.

Prehistoria[editar]

Los restos más antiguos que se han podido hallar en Bujalance se remontan al inicio de la Edad de los Metales, al Calcolítico, como una hacha de fibrolita encontrada al sur de Belmonte. No sería extraño que se encontraran restos más antigos, dada su localización en el centro de las vías de comunicación naturales entre Córdoba y Jaén y por la cercanía del término municipal de Cañete de las Torres, donde los restos son más variados.

Edad Antigua[editar]

De la época prerromana se han hallado algunos restos en el término municipal, entre los que destacan varios ejemplos de arte ibérico como una escultura de un perro o felino, llamada León de Bujalance que data del siglo V antes de Cristo, de tipo funerario y etnográficamente dentro del marco de la Turdetania o una fíbula de plata con escena de caza. Las cerámicas ibéricas encontradas están decoradas a bandas, en algún caso grises y a veces, con formas específicas como caliciformes. Todas las culturas de la Bética han demostrado su asentamiento aquí.

En época romana, lo que hoy es Bujalance sería un cruce de caminos y zona de descanso de viajeros. Por el actual núcleo de población pasaba la calzada romana que unía Corduba (Córdoba) con Obulco (Porcuna) y Obulco con Epora (Montoro). Las comunicaciones hacia el sur pasaban por Bujalance y tenían como meta una serie de poblaciones íbero-romanas. Asimismo, las tierras bujalanceñas se verían afectadas por el fenómeno de implantación rural que se manifestó en la proliferación de villas (hay una veintena catalogadas). Para algunos historiadores, el Bellum Hispalense, obra escrita por un testigo presencial desconocido y por los historiadores romanos Dion Casio y Floro y que trata el tema de las guerras entre Julio César y Pompeyo en tierras béticas, puede arrojar algo de luz en el pasado romano de Bujalance. En esta guerra, las tropas pompeyanas se hicieron fuertes en Obulco y César tuvo que retroceder por la calzada que pasa por Bujalance. La parte final de estas guerras se desarrolló en la campiña cordobesa, hasta la derrota final del Bando Pompeyano en Munda (Montilla). Hubo varios núcleos de población indígena (muchos de ellos de localización incierta) que tuvieron que padecer estas guerras, entre ellos Bursabo, Bursabola o Bursabolis, que posiblemente se tratara de Bujalance. César dio categoría de colonias latinas a todas las poblaciones que le prestaron ayuda en su guerra contra Pompeyo. De este modo, algunos la identifican con la célebre y tal vez imaginaria Colonia Baetis nombrada por Estrabón, Plinio el Viejo y Pomponio Mela ("que si bien no era comparable con Cádiz por el comercio, le aventajaba en honor y en el número de soldados que César envió a ella cuando la hizo sin duda colonia"). Para otros historiadores, se trata de Calpurniana, ciudad fundada por Calpurnio Pisón (que se situaría sin embargo entre Bujalance y Cañete de las Torres). Para otros fue la ciudad que Ptolomeo presenta entre las mediterráneas túrdulas con el nombre de Vogia, asignándole 9º de longitud y 38º30' de latitud, el topónimo actual sería el formado por las raíces Vogia y laos, "el pueblo de Vogia"(ciudad romana por los sepulcros, acueductos, lápidas, monedas, capiteles, basas, pedazos de columnas de precioso mármol y otros fragmentos de obras de aquella época, encontrados en el sitio que ocupa hoy y en sus inmediaciones). Fuera como fuere, el pasado romano de la Ciudad es indiscutible. Son muy abundantes en los alrededores del casco urbano y en el término municipal los restos romanos: sepulcros, lápidas, monedas, trozos de columnas, de capiteles y de restos de mosaicos. Podríamos destacar una lápida encontrada entre Morente y Bujalance da fe de que estas poblaciones estuvieron afiliadas a la tribu Quirina y no a la tribu Galería, como Corduba, Epora y Obulco. Otra lápida funeraria hallada en Bujalance es interesante porque el difunto, Cornelio Corneliano, está relacionado con Publio Valerio Lucano. Otro sepulcro lleva una media luna, símbolo de Hécate o Proserpina. Ramírez de Arellano dijo ver también candelabros férrreos que pueden mostrar una habitación romana de gente acomodada.

Edad Media[editar]

Los árabes conquistaron la zona donde se sitúa Bujalance mediante capitulación, respetando las leyes y religión de los que allí vivían y construyeron (por orden de Abderramán III) el castillo Bury al-Hans (Torre de la culebra) para vigilar los caminos que se dirigían a Qurtuba (Córdoba), alrededor del cual se extendió el núcleo urbano. Del castillo y de su nombre proceden el escudo y el actual topónimo de la Ciudad. Según el geógrafo oriental al-Muqaddasi, Bury al-Hans era uno de los trece distritos (rustaq) de Córdoba, situado entre Balat Marwan (Maruanas, El Carpio) y Bulkuna (Porcuna): "tiene muchas tierras de sembradura. Es llana y sus habitantes beben agua de sus pozos. Tiene un castillo de piedras o sillares con un arrabal que le rodea. La mezquita alhama está en el castillo y los zocos en el arrabal". Sin duda, su importancia estratégica era considerable, pues hasta el siglo XIII se vino usando la calzada romana que unía Córdoba con la comarca de Cástulo (cerca de Linares), además de coincidir con el primer tramo del camino que iba de Córdoba a Pechina por Jaén, de una gran importancia comercial.

El Rey Fernando III conquistó la fortaleza el 23 de julio de 1227, ordenando éste "purificar" la mezquita, destinándola a iglesia bajo la advocación de Ntra. Sra. de la Asunción. En 1260 aparecen en el Libro de Tablas de la Catedral de Córdoba las grafías Burialhanç o Burialhançe para referirse a la delimitación de su parroquia. Estas grafías aseguran la etimología del topónimo Bujalance (Buxalançe o Buxalanze). Burialhanç quedó como villa de realengo dentro del concejo de Córdoba. En 1594 se separa del señorío de Córdoba por 80.000 ducados y más tarde en 1630 adquiere el título de ciudad, otorgado por Felipe IV, a cambio de 40.000 ducados.

Edad Moderna[editar]

En el siglo XV, la villa había sido sometida a varios desórdenes, como los alborotos de 1428 o el levantamiento anticonverso de 1473. En 1466, el rey Enrique IV concedió a D. Diego Fernández de Córdoba (conde de Cabra) el título de vizconde de Bujalance, título que nunca llegó a obstentar por la fuerte oposición de la villa, pues nunca había reconocido ni reconoció a ninguna autoridad que no fuera la Corona castellana. En la segunda mitad del siglo, la villa experimenta un espectacular aumento demográfico y llega a ser -detrás de Córdoba- la villa de realengo con mayor población (1449 vecinos), superada solamente por las villas señoriales de Baena y Lucena (1530).

En 1578 consiguió tras largas luchas una célula real que permitía al pueblo, previo pago de 40 000 ducados, nombrar a sus propios regidores. En 1594 compra su independencia de Córdoba por 80 000 ducados y Felipe IV le concede el Título de Ciudad en 1630. También este monarca le concede una feria anual en 1638 y un mercado semanal los sábados. La peste azotó Bujalance en 1583, dejando algunos barrios despoblados, como el de San Benito.

Los siglos XVII y XVIII coinciden con una época de esplendor económico para Bujalance gracias a una floreciente industria de paños de la que quedan recurdos en la Ciudad, como nombres de calles, etc. Bujalance colaboró a expulsar a los ingleses de Andalucía en 1626, a sofocar la revuelta de Cataluña en 1640 y 1645, con la guerra con Portugal (1656-1657) y con la Guerra de Sucesión en 1704. En 1738, la fiebre catarral pútrido-maligna mató a un millar de personas en apenas dos meses. En el plano cultural, cabe destacar las dos Cátedras de Gramática que posee la Ciudad en el siglo XVIII.

Edad Contemporánea[editar]

Ya en el siglo XIX destaca la participación de numerosas partidas de guerrilleros formadas por sus vecinos durante la Guerra de la Independencia y de su Milicia Provincial en la célebre Batalla de Bailén. La bandera actual del municipio se inspira en la que usó el batallón de Bujalance en esta batalla. También en la primera mitad del siglo XIX destacan los abusos de las partidas de bandoleros gracias a su situación privilegiada próxima al camino real a Madrid. La economía durante esta centuria se basa en el sector agropecuario y en una tímida industria textil de paños bustos y entrefinos en los primeros decenios del siglo.

En el primer tercio del siglo XX destaca la gran capacidad de organización del movimiento obrero campesino, de profundas ideas anarco-sindicalistas. Bujalance llegó a ser uno de los bastiones anarquistas de la provincia de Córdoba durante la Segunda República Española, nombrada meca del anarquismo por el semanario madrileño "La Estampa". De este modo, durante dicho periodo republicano, fue una de las zonas campiñesas con mayor conflictividad social. Los sucesos más famosos acontecieron durante el mes de diciembre de 1933, cuando se produjo con auténtico levantamiento revolucionario, que fue duramente sofocado por la Guardia Civil. Hubo más de doscientos detenidos y bastantes muertos. El triunfo del golpe de estado de 1936 en Bujalance fue más tardío que en otras localidades de su entorno. La Guardia Civil se acuarteló el 18 de julio y pocos días más tarde acataron a las autoridades del Frente Popular. El comunismo libertario triunfó entre los sindicalistas de Bujalance, que tras unos meses fueron reducidos, vencidos y duramente represaliados. Sin embargo, Bujalance fue cuna de uno de los más célebres grupos guerrilleros de Sierra Morena una vez acabada la Guerra Civil Española, el grupo de "los Jubiles".

Lugares de interés turístico y cultural[editar]

Aunque todo el casco antiguo de la Ciudad fue declarado Conjunto Histórico-Artístico por el Consejo de Ministros el 27 de julio de 1983 gracias a su homogeneidad y por ser un magnífico ejemplo de arquitectura típica andaluza, de clara herencia árabe y que conserva casi intacta la tipología del Barroco, y ha sido recientemente nominado para la elección de las Siete Maravillas de Córdoba, hay que destacar los siguientes puntos:

Castillo-alcazaba[editar]

Castillo de Bujalance

Construido en el siglo X (durante el Califato de Abderramán III), es un claro ejemplo de arquitectura militar musulmana en al-Ándalus. Posteriormente sufrió varias reformas, la última en 1512 para la cual la reina Juana I de Castilla mandó que se pagasen los gastos. Tiene planta rectangular con 59 m de norte a sur y 51 m de este a oeste. Su primitivo nombre, Bury al-Hans (Torre de la Serpiente) y el hecho de que tuviera siete torres dieron lugar al topónimo actual de la Ciudad y a su escudo de armas. De estas siete torres, quedan sólo tres en pie, la de la Mazmorra, la del Malvavisco y la de las Palomas. En 1963, el Ministerio de Cultura lo declara Monumento Histórico Artístico. Actualmente su patio de armas se usa como espacio cultural y se encuentra en un proceso de catalogación, restauración y reconstrucción, destacando el Festival de Teatro, Música y Danza (Noches en la Alcazaba) y la Cena Andalusí durante los meses de verano.

Iglesia de Ntra. Sra de la Asunción[editar]

Torre inclinada de la Asunción "El espárrago" (Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción).

Su origen puede estar en la iglesia que se levantara junto al castillo tras la conquista cristiana de la ciudad por Fernando III sobre la antigua mezquita. De estilo gótico-renacentista, sus bóvedas, pilares y arcos son de estilo ojival y se atribuyen a Hernán Ruiz, el Viejo, a Hernán Ruiz, el Joven (1556) y Hernán Ruiz III.

Interior de la Catedral de la Campiña, Bujalance

.

El impresionante retablo mayor renacentista, data del siglo XVI y está atribuido a Guillermo de Orta y a Andrés de Castillejo, con pinturas de Leonardo Enríquez de Navarra.

Parroquia de San Francisco[editar]

Torre barroca de San Francisco y Teatro Español a la derecha

Fue considerada una joya del arte barroco andaluz. Data de 1530, aunque fue incendiada en 1936 y reconstruida en 1952. Lo más importante del conjunto es el patio de entrada rodeado de cadenas, la capilla lateral neobarroca de la Inmaculada Concepción del Voto (patrona de la Ciudad)y la gran torre barroca de ladrillo (33 m) construida en el siglo XVIII, de cinco cuerpos.

Casa Consistorial, Arco y Plaza Mayor (o de los Naranjos)[editar]

Restaurado recientemente, el Ayuntamiento fue construido en 1680 durante el reinado de Carlos II. Destacan el balcón corrido de 18 m, que enlaza con el de la Parroquia de la Asunción, los escudos de piedra de la fachada (el central de España y los laterales de la Ciudad), el callejón abovedado (el Arco) que se abre en un extremo y que da acceso a la calle del Pósito municipal y varios de los objetos que decoran su interior: unas Mazas de Plata del s.XVII que portan los maceros de la ciudad en los actos oficiales, así como obras realizadas por el pintor Francisco Benítez Mellado. La Casa Consistorial preside el conjunto arquitectónico de la Plaza Mayor (popularmente conocida como Plaza de los Naranjos), que tras su última restauración en 2006 ha recuperado el aspecto que tenía en los años 20. Se trata de una plaza rectangular, llena de naranjos y empedrada con piedra de Porcuna. Los edificios que la rodean suelen ser simples, encalados de blanco y de dos plantas con balcones corridos, lo que hace que tenga un aspecto más o menos homogéneo, buen ejemplo de arquitectura popular andaluza.

Casas Señoriales[editar]

Interior y exterior de algunas casas nobles.

Bujalance es una de las ciudades cordobesas con una mayor aglomeración de casas nobles y palacetes en su casco urbano. Aproximadamente medio centenar cuentan con blasónes nobiliarios de piedra en su fachada (normalmente labrada en piedra o ladrillo y con un balcón sobre la puerta). La portada suele ser de piedra, aunque también las hay de ladrillo, como la del Conde Colchado. La construcción de estas casas data sobre todo de los siglos XVII y XVIII (aunque existen algunas del siglo XIX) coincidiendo con la época de esplendor económico de la ciudad.

Monasterio de San José y Santa Teresa[editar]

Interior y exterior del Monasterio de San José y Santa Teresa, Bujalance

Fundado en 1708, su iglesia está formada por una sola nave. Merece especial mención el retablo mayor barroco de madera tallada y policromada, considerado un bello exponente del Rococó cordobés; así como varias pinturas y muestras de orfebrería cordobesa del siglo XVII. La comunidad monacal pertenece a la Orden de las Carmelitas Descalzas.

Hospital de San Juan de Dios[editar]

Patio claustral del Hospital de San Juan de Dios, Bujalance

Fue fundado en 1542. Destaca el Patio Claustral del siglo XVII, con arquerías de ladrillo sobre columnas con arcos de medio punto peraltados en la planta baja. Merece especial mención la iglesia del hospital, del siglo XVII. Es de cajón con bóveda rebajada y lunetos. Conserva en sus muros pinturas de Antonio de Contreras (siglo XVII).

Ermita de la Vera Cruz[editar]

De sencillo estilo andaluz, es una pequeña ermita que data de 1575 y que ha sufrido varias reformas posteriormente, la última tras la Guerra Civil, en la que tuvo que ser reconstruida parcialmente. Guarda el patrimonio de una de las cofradías más antiguas e importantes de Bujalance, la Muy antigua y Franciscana Cofradía de la Vera Crux. Entre las obras de arte a destacar, hay que señalar un San Juan Bautista, vinculable al círculo del granadino Alonso de Mena y diversas tallas (la Oración en el Huerto, el Rescatado o la Esperanza) del escultor Martínez Cerrillo.

Ermita de Ntro. Padre Jesús Nazareno y Parque de Jesús[editar]

La ermita se sitúa en el cerro de la lobera o del calvario, a las afueras de la ciudad. Su primera edificación data de 1580. La planta es de cruz latina y los altares se sitúan bajo arcos de medio punto. Especial mención por su singularidad en la provincia de Córdoba, tanto por la técnica como por las formas empleadas, merece la decoración de yeserías que adornan el friso, las pechinas de la cúpula y el camarín del Cristo, de finales del siglo XVII. En su interior guarda tallas entre las que hay que destacar a Ntro. Padre Jesús Nazareno, Simón Cirineo y la Virgen de los Dolores (todas de Antonio Castillo Lastrucci) y una cruz barroca de plata cincelada para el cristo. Desde el entorno de la ermita se puede disfrutar de hermosas vistas de la campiña bujalanceña, pudiéndose divisar incluso localidades cercanas.

A la ermita se accede a través de una larga y escalonada calzada (según algunos, antigua calzada romana) en la que se puede admirar un Vía Crucis de piedra y que comienza en el Parque de Jesús, a los pies del cerro. Se trata de un parque que en algunas zonas conserva una imagen propia de los años 20, con árboles centenarios y que es la sede de la Feria Real de septiembre.

Museo Histórico Local "El hombre y su medio"[editar]

Museo Histórico-Local "El hombre y su medio", Bujalance

Se sitúa en el antiguo Pósito Municipal, una tercia del siglo XVIII anexa al Ayuntamiento. En él se exponen piezas arqueológicas, fósiles, reconstrucciones y maquetas, fotografías, dibujos y animales disecados colocados de forma didáctica para que el visitante se haga una idea de las culturas que han pasado por esta tierra así como su manera de vivir y de relacionarse con el medio natural.

Monumento a Antonio Palomino[editar]

Fue construido a mediados del siglo XX en la plazuela que se encuentra en uno de los extremos de la dieciochesca calle Ancha (desde entonces Ancha de Palomino). Se trata de un busto de este pintor de Bujalance que corona una de las calles más barrocas de Bujalance, llena de casas solariegas con escudos de piedra en la fachada. En la actualidad, esta plazuela constituye uno de los lugares más concurridos de la noche bujalanceña, a su alrededor abundan los pubs y bares.

Monumento a Juan Díaz del Moral[editar]

Construido a principios de los años 80 en honor al historiador bujalanceño en la plaza que lleva su nombre. Es obra de la escultora japonesa Hisae Yanase.

Fuentes[editar]

Gracias a su riqueza en aguas subterráneas, Bujalance llegó a tener una amplia red de fuentes repartidas por su casco urbano y situadas en distintos llanetes de la ciudad (plazas de forma triangular típicas de Bujalance, de las que se contabilizan un gran número en el casco urbano). Las fuentes que existían en el casco urbano ya se encuentran desaparecidas, pues fueron tapadas en el proceso de urbanización y modernización del alcantarillado. Otras, que se encuentran a las afueras, como la Fuente del Pilar o la Fuente del Chorro y que constituyen verdaderos monumentos étnicos emblemáticos se encuentran en estado de total abandono.

Cementerio de San Bartolomé[editar]

Construido a mediados del siglo XIX, destaca la portada y el patio principal, de corte romántico, donde yace el poeta bujalanceño Mario López.

Teatro Español[editar]

De estilo arabesco y contiguo a la parroquia de San Francisco, fue construido a mediados del siglo XX en los terrenos de la antigua cárcel. Es el espacio escénico más importante y con más solera de la Ciudad y tanto el interior como el exterior están inspirado en el Teatro Góngora de la ciudad de Córdoba, guardándo un enorme parecido con éste.

Patrimonio Histórico Andaluz[editar]

Personajes destacados[editar]

  • Juan Díaz del Moral (1870-1948), historiador. Autor de la "Historia de las Agitaciones Campesinas Andaluzas", diputado en las Cortes por Córdoba en la Segunda República Española
  • Acisclo Antonio Palomino de Castro y Velasco (1655 - 1726), pintor e historiador (pintor de Cámara de Carlos II y Felipe V, el Vesari español, último maestro de la escuela madrileña de pintura, obras más notables en la Cartuja (Granada), Convento de San Esteban (Salamanca) y en el salón de plenos del Ayuntamiento de Madrid)
  • José Navarro y González de Canales, (1901-1990) empresario olivarero, Director General de la Federación Internacional de Oleicultura, presidente del Sindicato Nacional del Olivo y procurador a Cortes durante ocho legislatutas.
  • Pedro Lavirgen Gil (1930-), tenor.
  • Mario López (1918-2003), poeta y pintor del Grupo Cántico de Córdoba.
  • Cardo Saban Torres Irigaray, Cardo (Bujalance, 24 de octubre de 1924- ). Bailarín y coreógrafo.
  • Francisco Benítez Mellado (Bujalance, 1883 - Santiago de Chile, 1962), pintor.
  • Antonio José Galán (1948-2001), torero.
  • Alfonso Galán (1954-), torero.
  • Marta Fernández Vázquez (1973-), periodista.
  • José Joaquín Sotomayor Castro (1915-2010), nacido en Bujalance (Córdoba) en el año 1915. De familia agrícola, la guerra civil española le alcanza cuando estudiaba la carrera de Derecho en Sevilla. Al término de la contienda y ya en la década de los cuarenta gana unas oposiciones a la judicatura. Estuvo de juez en Moguer hasta su paso a la política. Durante once años fue alcalde de Bujalance, ciudad que siempre ha llevado en su corazón, y también fue diputado a Cortes por representación familiar. Pasada esta etapa solicita el ingreso de nuevo en la judicatura, ejerciendo en Rute hasta su jubilación. Era D. José Joaquín hombre afable, abierto, estudioso y con una gran cultura, siempre vivió entre Bujalance y Córdoba. Fue socio propietario del Círculo de la Amistad de Córdoba.
  • Beata Mª Luisa Girón Romera (1887-1936),De vocación tardía, fue monja Escolapia, tomó los hábitos y el nombre de Sor María Luisa de Jesús, dedicada a la enseñanza, derrochando simpatía con su característico gracejo andaluz, siempre se la vio alegre y jovial, con la sonrisa en los labios y una serenidad que admiraba a sus hermanas.

En varias ocasiones comentó que no le importaría morir mártir. En 1956 comenzó su proceso de beatificación, que culminó el 11 de marzo de 2001 cuando el Papa Juan Pablo II la proclamó beata.

Política[editar]

En la siguiente tabla pueden verse el número de concejales conseguidos por cada formación política en las

elecciones municipales del periodo 1979-2011.

Partido Político 1979 1983 1987 1991 1995 1999 2003 2007 2011
PSOE - Andalucía 3 3 4 6 3 3 5 7 4
AP/PP - 3 4 1 2 2 0 1 1
PCE/IU-LV-CA - 0 2 2 3 2 3 1 1
UCD 4 - - - - - - - -
Agrupación Independiente de Izquierdas 6 7 2 4 - - - - -
Partido Andalucista - - - 0 5 6 5 4 7
CDS - - 1 0 - - - - -

Demografía[editar]

Evolución demográfica
1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009
8.156 8.051 8.088 8.066 7.995 7.915 7.870 7.832 7.841 7.941 7.824

Economía[editar]

Predomina el sector primario, sobre todo el cultivo del olivar, seguido del trigo, algodón y girasol. En cuanto a la industria, predomina la agroalimentaria, especialmente la que se dedica a la producción de aceite de oliva de muy alta calidad. Se ha dicho de esta localidad que es la ciudad con mayor número de almazaras del mundo. También hay que destacar la industria calderera, muy ligada a la producción de aceite. El aceite de oliva producido en Bujalance estará dentro de la futura Denominación de Origen del Medio Guadalquivir.

Patrimonio natural[editar]

Aunque las tierras de la campiña bujalanceña han sido explotadas por el hombre desde tiempos remotos por su fertilidad, existen todavía lugares que por conservar su prístima esencia han de ser considerados un patrimonio natural de infinito valor en tierras de la campiña:

  • El arroyo de la Zarzuela: Situado en la carretera de Villa del Río, la CO-292. Aunque en otro tipo de paisaje pudiera ser considerado una simple mancha de árboles, en la campiña sobre explotada es considerado una verdadera isla natural para multitud de especies. Es el único lugar del término municipal donde se conserva una adecuada muestra del bosque mediterráneo que cubría la campiña en su origen y el bosque galería propio de las vías fluviales de ésta. Aunque está rodeado de olivar, las dimensiones de la caja del arroyo y la pendiente de sus bordes han permitido la conservación de este pequeño bosque cuya importancia ecológica es vital, pues sus condiciones de temperatura, humedad y posibilidades de encontrar alimento y refugio hacen que sea el único ambiente de vida de especies que desaparecerían de la campiña si no existiera este lugar.
  • En Bujalance existe una de las colonias más importantes de avutardas (una especie en peligro de extinción) de Andalucía. Técnicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la delegación de Medio Ambiente de Córdoba han elaborado una propuesta de acciones de conservación para mejorar el hábitat de estas aves estaparias en la zona.
  • Por otro lado, existe un entramado de vías pecuarias (algunas son antiguas calzadas romanas), caminos y senderos que permiten adentrarnos andando, en bicicleta o caballo, en el paisaje de la campiña. Un paisaje dominado por el olivar, pero con extensas tierras para el cultivo de herbáceas. Además del mencionado Arroyo de la Zarzuela, los bordes de los caminos, los límites de las fincas y algunas riveras de arroyos son el rescoldo de lo que fue el bosque mediterráneo en la campiña.

Centros educativos[editar]

Folclore[editar]

La pajarona es el cante aflamencao propio de Bujalance. Suena como las trilleras, aunque las letras son más variadas. Las letras son de seguidillas castellanas que se han aflamencado. La zona de las pajaronas se encuentra al suroeste de Jaén y al sureste de Córdoba.

Artesanía[editar]

Cerámica[editar]

Los últimos talleres de alfarería, cuyo origen se remontaba siglos atrás y donde se usaban técnicas seculares, se cerraron en las últimas décadas del siglo XX. La cerámica de Bujalance era de corte sencillo, sin dibujos y del color blanco/amarillento de la tierra de la campiña bursabolitana. Tenía en el cántaro de Bujalance su pieza más singular, la cual se ha convertido hoy en día en un objeto de coleccionista. La mayoría de las demás piezas de alfarería estaban ligadas a las tareas del campo, algunas de las cuales eran piezas singulares de la alfarería bujalanceña.

Esparto[editar]

Los trabajos en esparto, elaborados artesanalmente constituyen uno de los productos artesanales más valorados de Bujalance. Talleres como el de la familia Lavirgen han ido transmitiendo su herencia de artesanos de generación en generación. Entre los productos estrella destacan los relacionados con la recogida de la aceituna, que se han convertido en los de mayor trancendencia histórica y mayor éxito entre lugareños y turistas: espuertas, arguenas, esportones, redes, cerones y persianas.

Otros productos de artesanía bujalanceña son los trabajos de forja, en mimbre, en madera tallada y los jabones y productos de cosmética artesanales.

Gastronomía[editar]

El aceite de oliva virgen extra es el producto estrella en la gastronomía bujalanceña. Los restaurantes locales ofrecen una serie de platos típicos de este lugar:

Fiestas locales[editar]

  • 2 de febrero: Día de la Candelaria. Se festeja con hogueras en calles y plazas.
  • "La Botijuela": Fiesta que se celebra coincidiendo con el final de la campaña de la recogida de la aceituna.
  • Semana Santa: Declarada de Interés Turístico Nacional de Andalucía.
  • "Semana Santa Chiquita" celebrada el sábado siguiente al Domingo de Resurrección, conocido como "el día de los más pequeños" donde participan todos los jóvenes de la localidad portando los pasos en mimniatura y con la siempre colaboración del Imperio Romano de la Ciudad.
  • 1º de mayo: Fiesta del Joyo con Bacalao y Cruces de Mayo. Concurso de Cruces y desgustación gratuita de joyos con bacalao y con habas.
  • 15 de mayo: Romería de San Isidro Labrador, patrón de Bujalance. Desfile de carrozas artísticas, carros, caballos y romeros acompañando al Santo hasta la finca del Buitrón, donde se hacen comidas de hermandad, y donde es elegida la Romera Mayor; Señorita que representará a la mujer bujalanceña.
  • Durante el verano: Verbenas populares en los barrios de la ciudad. Destacan la de San Pedro, celebrada en la Plaza de Santa Ana el 29 de junio; la de La Magdalena, celebrada en la Calzada de Jesús Nazareno el 22 de julio; la de Santiago, celebrada en el barrio de Santa Cruz del 25 de julio y la de San Roque, celebrada en el barrio San Roque el 16 de agosto.
  • 11 - 15 de septiembre: Feria Real. Fiesta especialmente atractiva. Por la mañana hay desfile de gitanas y carros de caballos en el real de la feria. Durante el resto del día, diversión en las distintas casetas.
  • Septiembre: se celebran las fiestas en Honor a la Santísima Virgen de la Cabeza.
  • 27 Noviembre: Festividad de la Satísma Virgen de la Medalla Milagrosa y triduo en honor a la misma, organizado por la Cofradía de la Virgen y por el Colegio Concertado "La Milagrosa"
  • 8 de diciembre: Día de la Inmaculada del Voto, patrona de Bujalance Y Titular de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de la Ciudad.

Se renueva el voto por parte del Alcalde, en agradecimiento de la intercesión de la Virgen ante la peste en 1679. las fiestas en Honor a la Patrona, commienzan con la presentación de cartel, seguido del solemne besamanos en su honor. la Novena desde el 29 de Noviembre hasta el día 7 de Diciembre, culminando esta con la Ofrenda literaria o Pregón Patronal en su honor, cada año realizado por un fiel deboto bujalanceño. El 8 de Diciembre "día grande" fiesta Solemne, organizada por las distintas Hermandades de pasión y gloria, y cantada por la Coral "Pedro Lavirgen" para culminar en la renovación del Voto; por el Ilustrísimo Señor Alcalde y la Tradicional procesión de la Señora por las Barrocas calles de la Ciudad.

  • Nochevieja: La costumbre en Bujalance, al contrario de otros lugares, es disfrazarse como si se tratara del Carnaval. Normalmente, se disfrazan en grupo.

Habla bujalanceña[editar]

El habla bujalanceña forma parte de las hablas cordobesas de la campiña, dentro del dialecto andaluz. Sin embargo, su situación geográfica entre las provincias de Jaén y Córdoba, entre el norte y el sur campiñés de la provincia de Córdoba y cerca del Guadalquivir hacen que tenga unas características particulares, con influencias tanto del andaluz occidental (por la cercanía del Guadalquivir) como del andaluz oriental (por la cercanía de Jaén):

  • Las influencias del andaluz oriental se manifiestan sobre todo en la apertura sistemática de las vocales finales trabadas por s implosiva desaparecida y por la inclusión en el léxico local de múltiples mozarabismos tales como zamarrón (mandil del segador), boga (pan redondo y aplastado), agarbarse, chorcho (altramuz), verdolaga, arrezuz (orozuz, regaliz de palo). También en el léxico se nota la influencia de la zona de Jaén en palabras como serviguera -que se oye también en la zona de Andújar- (escalón de la puerta de la calle).
  • Del andaluz occidental, el habla bujalanceña ha tomado la pronunciación aspirada (y en algunos contextos extremadamente relajada) de la /j/ castellana, que suena como la h aspirada inglesa o alemana. También propio del andaluz occidental y característica de hablantes bursabolitanos es el uso de arcaísmos tales como la conservación de h aspirada etimológicamente proveniente de la f- inicial latina (j(h)acer y sus formas derivadas -j(h)izo, j(h)ace, etc-,j(h)igo, j(h)arto por hacer, hizo, hace, higo, harto, etc) o la conservación entre los hablantes más mayores y de menor sometimiento a estandarización cultural de la forma habemos (más cerca de la forma etimológica latina) por hemos.
  • Propio del habla de la cuenca del Guadalquivir y de las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz (y no tanto del sur de Córdoba) y algo propio del habla bujalanceña es el uso del pronombre ustedes (y desaparición de vosotros) con formas verbales de la segunda del plural en construcciones del tipo ustedes vais (o variantes más rústicas como uhtéh vaih, ohtéh vaih).
  • La influencia del habla de la campiña cordobesa se materializa en el seseo sistemático, la distinción entre θ y s no se da nunca entre los hablantes. La s coronal plana o s cordobesa típica de la campiña ya sólo se conserva entre los hablantes de género másculino y entre las mujeres más mayores. Los hablantes jóvenes, las mujeres y los hablantes masculinos cultos prefieren la s ápico-coronal plano-cóncava (intermedia entre la s cordobesa y la s castellana) o la s predorsal o s sevillana (sobre todo entre las mujeres), algo que también empieza a ocurrir en otras localidades de la campiña como Lucena. Por otro lado y a diferencia de lo que ocurre en la campiña, donde en las construcciones pronominales, se usa la forma se (oraciones del tipo vosotros se vais), en Bujalance y localidades fronterizas se usa la forma os (o su variante vulgar sos): ustedes (s)os vais.
  • Asimismo, existe sobre todo en el léxico, influencia del norte de la provincia: liá (llave de la siega) o haza (gavilla).
  • Por influencia del caló y del habla gitana, se han incorporado palabras al léxico local. Como ejemplo, se puede citar "jiñarse", "gaché" y sobre todo el uso (muy extendido entre los hablantes) del vocativo mare (fem.), pare (masc.) (que denota cariño, amistad, cercanía o empatía) en oraciones del tipo ¿Cómo estás, mare?; ¡Adiós, pare!; ¡Ven aquí, pare! o ¡Ay, que cansada estoy, mare!. Esto último es muy común también en localidades como Jerez de la Frontera o en algunos barrios de Sevilla.
  • También se muestra en el habla bujalanceña la pervivencia de algunas palabras procedentes del astur-leonés, introducidas durante la Reconquista y que sólo han llegado a cuajar en algunos núcleos de población. Son raros, pero hay ejemplos tales como reguñir (regañar, regañir en portugués) o apulgarse (apulgararse). Otras expresiones, procedentes del castellano antiguo septentrional aún se conservan entre algunos hablantes: velay, velaquí, hogaño, etc.
  • Por último, hay que señalar algunos rasgos del andaluz que el habla bursabolitana, como habla andaluza, posee: la pronunciación del grupo st como /T/ alveolar o t inglesa; la pérdida de la d intervocálica (menúo en lugar de menudo), la pérdida de la r intervocálica en el habla vulgar y no culta (paese en lugar de parece); la igualación de l y r implosivas (sarto en lugar de salto, arguno en lugar de alguno), la desaparición del de de posesión (voy a ca María en lugar de voy a casa de María); la ausencia total de laísmo, leísmo o loísmo; léxico compartido con América: abofarse, traste, arrevolver, cachetes (nalgas), etc y un léxico propio del andaluz: gachas (mimos), flama (bochorno), emborrizar, jardazo, chino, chupe, tito (tío), tastarazo, etc.

Descripciones literarias[editar]

Calleja del Arco, en el casco histórico de Bujalance
  • Un pueblo de la provincia de Córdoba de estirpe y de nombre moros.¨(Azorín)
  • Garganta y corazón del sur (Mario López)
  • Pueblo blanco y señorial, de nobleza labradora, versos y losanges decorados de trigo y barrocos campanarios hechos al descanso de las cigüeñas y los arcángeles, aunque no quede más que una sombra en las ruinas. (Pablo García Baena)
  • El pueblo al sol./Cal desnuda./La Parroquia./Los conventos./El castillo./Las dos torres./El arco./El Ayuntamiento./La Plaza./El cielo./El casino./Los labradores./El tiempo... (Mario López).
  • Bujalance limita al norte con la pajarona, al sur con un suspiro, al levante con los aceites, y al poniente con el olivo (Enrique Delgado)
  • Población decadente cuyo esplendor huido aún custodian dos torres de ladrillo desnudo, nimbadas de dorada nostalgia dieciochesca. (González Anaya)
  • Bujalance no tiene otra salida que sus torres de oro y su alto cielo de estrellas para soñar... (Pablo García Baena)
  • A Bujalance, Mario López:
DORADA ALMENA CALIFAL ALZADA
FRENTE A HORIZONTES DE SIERRA MORENA.
SOL Y CAMPIÑA Y OLIVAR. SERENA
CIUDAD POR ALTAS TORRES CUSTODIADA.
BUJALANCE, BARROCA Y BLASONADA,
FIEL A SU HISTORIA DE RELUMBRES LLENA
DONDE SU NOBLE INDEPENDENCIA SUENA
A PAZ DE LIBERTAD POR SÍ GANADA.
HISTORIA VIVA EN ECOS YA APAGADOS
DE SU NOMBRE LATENTE EN LA MEMORIA
DE LAS TIERRAS QUE SURCAN SUS ARADOS.
RESCOLDOS DE UN AYER HOY EVOCADOS
AL CABO DE LOS SIGLOS, MUDA GLORIA
DE DÍAS, AUNQUE ACAECIDOS, NO OLVIDADOS...

Enlaces externos[editar]