Argumento ad logicam

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En lógica se conoce como argumento ad logicam, argumentum ad logicam o argumento desde la falacia a una forma de razonamiento falaz. Consiste en afirmar la falsedad de algo solo porque surge de un razonamiento contrario a la lógica o de una falacia. Esto es falaz debido a que la validez o invalidez de un razonamiento no determina necesariamente la falsedad o verdad de su conclusión.

Por ejemplo:

  • A: «Los gatos tienen pelos. Y como Félix tiene pelos, entonces es un gato». No (non sequitur).
  • B: «Que tenga pelos no demuestra que sea gato, pues bien podría ser un perro u otro animal». Sí (refutación válida). «Así que no es un gato». No (argumento ad logicam).
  • A: «Pero Félix es mi gato». Premisa, afirmación verdadera o falsa.

Si bien no se sigue que Félix sea un gato debido a que tenga pelos, "B" cometió el error de concluir que Félix no es un gato solo porque el argumento inicial fue equivocado. Esto no significa que "A" tenga razón, pues si no se aducen argumentos y pruebas válidas, la identidad de Félix seguirá siendo una interrogante.

Otro ejemplo:

  • A: «Dices que el coche está aparcado en la primera planta, pero yo creo que está en la tercera, así que debe estar en la segunda».

Si se diese la casualidad de que estuviese en la segunda planta el razonamiento continuaría siendo falaz, ya que sería mera coincidencia. Que sea una falacia depende del razonamiento, no de la conclusión.


Otro ejemplo:

  • A: La raíz cuadrada de 2 es irracional, porque así lo dijo Euclides.
  • B: Tu razonamiento es falaz, por tanto la raíz cuadrada de 2 no es irracional

Si bien es cierto que A ha cometido la falacia ad verecundiam, B comete otra falacia al asumir la raíz cuadrada de 2 no es irracional en base a que quién lo ha dicho ha cometido una falacia.

Véase también[editar]