Falsabilidad

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Los habitantes de gran parte de Europa podrían llegar fácilmente a la conclusión de que "todos los cisnes son blancos", porque ese es efectivamente el color de todos y cada uno de los miles de cisnes que han visto. Este es un ejemplo de teoría falsable, porque basta encontrar un cisne de otro color para demostrar que es falsa.

En filosofía de la ciencia, la falsabilidad o refutabilidad es la capacidad de una teoría o hipótesis de ser sometida a potenciales pruebas que la contradigan.

Según el falsacionismo, toda proposición científica debe ser susceptible de ser falsada o refutada, siendo la falsabilidad el modus tollendo tollens del método hipotético-deductivo experimental. Según este criterio, se distingue el ámbito de lo que es ciencia de cualquier otro conocimiento que no lo sea: es el denominado criterio de demarcación de Karl Popper. La corroboración experimental de una teoría científicamente «probada» —aun la más fundamental de ellas— se mantiene siempre abierta a escrutinio (ver falsacionismo).

En la propuesta original de Karl Popper, la falsabilidad de una teoría se verifica si se sigue, deductivamente, por modus tollens, que una proposición universal es falsa cuando se consigue demostrar mediante la experiencia que un enunciado observable es falso. Dicho de otro modo, falsabilidad o refutabilidad es la propiedad que tendrá una proposición universal si existe al menos un enunciado lógicamente posible que se deduzca de ella que pueda demostrarse falso mediante observación empírica. Si ni siquiera es posible imaginar un enunciado empíricamente comprobable que contradiga la proposición original, entonces tal proposición no será falsable.

Ejemplo[editar]

Un ejemplo muy sencillo nos ayudará a entender el concepto. Para justificar la generalización "todos los cisnes son blancos", según el método hipotético deductivo tendríamos que buscar a todos los cisnes para comprobar que todos son blancos, algo prácticamente imposible. En cambio, por este método, habría que hacer lo contrario, buscar un cisne de cualquier otro color; así solo haría falta buscar un cisne diferente para falsar esa hipótesis, algo mucho más fácil.

Falsabilidad y método científico[editar]

La falsabilidad o refutabilidad es el segundo pilar del método científico (siendo la reproducibilidad el primero). Esta establece que toda proposición científica debe ser susceptible de ser falsada o refutada. En otras palabras, el método científico rechaza las verdades absolutas, ya que establece que se podrían diseñar experimentos sobre subconjuntos específicos de parámetros que arrojen resultados distintos a los predichos originalmente, negando la hipótesis original para estos parámetros. Por lo tanto, las proposiciones científicas nunca pueden considerarse absolutamente verdaderas, sino a lo sumo «no refutadas».

Véase también[editar]