Aprendizaje electrónico móvil

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Se denomina aprendizaje electrónico móvil, en inglés m-learning, a una metodología de enseñanza y aprendizaje que facilita la construcción del conocimiento, la resolución de problemas y el desarrollo de destrezas y habilidades diversas de manera autónoma y ubicua, gracias a la mediación de dispositivos móviles portables tales como teléfonos móviles, PDA, tabletas, Pocket PC, iPod y todo dispositivo que tenga alguna forma de conectividad inalámbrica. Es e-learning (educación y capacitación a través de Internet) en dispositivos móviles.

O'¨Malley (2003) define el m-learning como: cualquier tipo de aprendizaje que se produce cuando el alumno no se encuentra en una ubicación fija y predeterminada. Por su parte, Funero Reverón (2010) lo deifine como una escuela en el bolsillo.

Estudiar en todo momento, y en cualquier lugar.

La UNESCO especifica que el aprendizaje móvil implica la utilización de dispositivos móviles con el objetivo de facilitar el aprendizaje formal e informal en cualquier momento y lugar. Asimismo, define las características de estos dispositivos como digitales, portátiles, controlados por lo general por una persona (y no por una institución), que es además su dueña, tienen acceso a Internet y capacidad multimedia, y pueden facilitar un gran número de tareas, especialmente las relacionadas con la comunicación.[1]

El aprendizaje móvil es una rama de las TIC en la educación que exige una nueva conceptualización de los modelos tradicionales de uso y aplicación de las tecnologías; una realidad con un plazo de adopción inmediato según el último informe NMC Horizon Report: 2017 Higher Education Edition.[2]

Los proyectos pilotos desarrollados por la UNESCO han mostrado que los dispositivos móviles permiten la alfabetización, promueven la motivación de los alumnos y mejoran las posibilidades de desarrollo profesional de los docentes y la comunicación entre padres, profesores y directivos.[3]

Historia[editar]

El aprendizaje móvil tiene sus inicios en la década de 1980 gracias a Xerox, Palo Alto Research Center (PARC), compañía que presentó una computadora muy parecida a la tableta con el fin de que a los niños les empezara a atraer el mundo digital. (Borja, 2003)

En la década de 1990 se evaluó la oportunidad de desarrollar el m-learning en universidades de Europa y Asia para sus estudiantes. En 2001, un grupo de veinticuatro países crearon el M-Learning Project, a través del cual se entregó a doscientos cincuenta jóvenes de Italia, Suecia y Gran Bretaña, dispositivos móviles con herramientas educativas. Al culminar el estudio, el 80 % de los participantes afirmó que estas aplicaciones potenciaron una mejora significativa en su nivel de ortografía, lectura y matemática.

El aprendizaje móvil no consiste solamente en unir las tecnologías a la formación, sino que tiene ventajas pedagógicas sobre otros modelos educativos, incluso sobre su predecesor e-learning. Entre las ventajas principales se destaca la posibilidad de ofrecer un aprendizaje personalizado en cualquier momento y lugar, como también la posibilidad de realizar aprendizajes adaptados al estilo de aprendizaje de cada estudiante. Requiere un complejo proceso de cambio educativo que busca modificar el modo en que se están adquiriendo los conocimientos. Así lo define la UNESCO (2013):"Lo ideal sería que la tecnología y la educación evolucionaran en paralelo, y que las necesidades educativas impulsaran el progreso tecnológico además de adaptarse a él".

Características y capacidades[editar]

Enunciamos algunas características del aprendizaje móvil:

  • Portabilidad, debido al pequeño tamaño de los dispositivos.
  • Inmediatez y conectividad mediante redes inalámbrica.
  • Ubicuidad, ya que se libera el aprendizaje de barreras espaciales o temporales.
  • Es motivante y activo, porque desarrolla un rol dinámico en el alumno.
  • Es accesible, ya que su precio es menor que el de otros dispositivos.
  • Mayor libertad y flexibilidad de aprendizaje: El teléfono móvil es un aliado las 24 horas cuando la inspiración llega.
  • Todas las actividades on line del espacio de formación (miles) están disponibles para dispositivos móviles.
  • Utilización de juegos de apoyo en el proceso de formación: La variedad de juegos generados para móviles, impulsa la creatividad y la colaboración.
  • Independencia tecnológica de los contenidos: una lección no está hecha para un dispositivo concreto.
  • Navegación sencilla y adaptación de contenidos teniendo en cuenta la navegabilidad, procesador y velocidad de conexión de estos dispositivos.
  • Acceso inmediato a datos y avisos: Los usuarios pueden acceder en forma rápida a mensajes, correos, recordatorios y noticias generados en tiempo real.
  • Acceso a datos en línea para apoyar el trabajo de campo.
  • Mayor autonomía: Puede personalizar el equipo móvil más fácilmente que un computador.
  • “Just in time, just for me”: lo que el estudiante quiere, cuando el estudiante lo quiere.[4]
  • Accesibilidad económica: aunque algunas personas puedan pensar que el M-learning es una metodología cara, la realidad es muy contraria a esta creencia , pues en el caso de adquirir una tableta, se puede hacer uso de ella durante varios años, por no hablar del ahorro en cuanto a los gastos anuales en libros y otros recursos impresos.
  • Adaptabilidad de servicios, aplicaciones e interfaces a las necesidades del usuario. También existe la posibilidad de incluir accesorios como teclados o lápices para facilitar su uso.[5] [2]

El m-learning está generando gran expectativa en el sistema educativo, dando lugar a interesantes iniciativas empresariales mediante el desarrollo de aplicaciones móviles educativas y proyectos de investigación, así como la apuesta decidida de gobiernos e instituciones en el desarrollo de programas y aplicaciones. Tal es el caso de los modelos 1:1 y el BYOT (Bring Your Own Technology). El modelo 1:1 consiste en "proveer a cada educando de un dispositivo sin costo alguno para él" (UNESCO, 2013).[6] Esta decisión se logra a través de programas gubernamentales que buscan integrar las TIC en la educación. El alto costo de la iniciativa y la poca formación de los docentes son algunos de los obstáculos que se presentan para continuar con estos programas. Una forma de hacer posible el 1:1 es que los alumnos utilicen los dispositivos que ya poseen. Esto da paso al BYOT, que es otra iniciativa especialmente viable en aquellos países en que la mayoría de la población tiene sus propios equipos.

Para muchos, el m-learning podría ser el caballo de troya para eliminar la brecha digital o diferencia socioeconómica, de alfabetización y capacidad tecnológica. puesto que:

  • Es una tecnología medianamente accesible para todos en el plano económico.
  • Presenta posibilidades muy cercanas a las que nos pueden otorgar los ordenadores.
  • Ofrece múltiples funciones.
  • Es un banco infinito de información, al poder conectar con Internet.
  • Presenta una gran facilidad de uso.

Clasificación de las aplicaciones que se utilizan para el aprendizaje móvil[editar]

Las necesidades en la educación actualmente generan la necesidad de diseñar aplicaciones y múltiples herramientas computacionales, que van por ejemplo desde aplicaciones para comprobar conceptos o fórmulas matemáticas, hasta aplicaciones que dan seguimiento a todo un curso. Naismith (2005)[7] ha clasificado estas aplicaciones para aprendizaje móvil, según la teoría del aprendizaje en las siguientes categorías:

  1. Conductual. Son las aplicaciones que se basan en la representación de problemas donde la solución este dirigida por elementos que aporten un valor para la solución.
  2. Constructivista. El alumno construye su propio conocimiento basado en nuevas ideas y conocimientos previo.
  3. Situacional. Tiene mucho de semejante con el constructivismo, sin embargo difieren principalmente en que los escenarios presentados al alumno, no son simulados si no reales.
  4. Colaborativo. Utiliza las tecnologías móviles para ofrecer mecanismos de interacciones entre los involucrados en el proceso.
  5. Informal. Las aplicaciones móviles deben ofrecer vías para adquirir el conocimiento en un esquema más libre, en donde las actividades no necesariamente dependen de un currículo y generalmente las experiencias se dan fuera del salón de clase.
  6. Asistido. La tecnología móvil toma un papel fundamental principalmente en la coordinación del alumno y los recursos que se le proporcionan, así como ofrecer canales de retroalimentación y control para el profesor, permitiendo medir el grado de avance en las prácticas realizadas o acceder a la información de un alumno para informar de su estatus.

Así mismo, Patten et al. (2006), clasifica las aplicaciones educativas basada en aspectos funcionales y pedagógicos, de esa manera, permite agrupar en:

Clasificación de aplicaciones.
  1. Administrativas. Aquí el [null aprendizaje móvil] integra poco los aspectos pedagógicos, ya que se las aplicaciones son orientadas más hacia aspectos de organización y logística.
  2. Referenciales. Este tipo de aplicaciones se encarga básicamente de proveer mucha información (texto o datos) en dispositivos con capacidades limitadas. Entonces, su fin primordial es proveer un medio de acceso a los recursos que soporten el proceso de aprendizaje (manuales, diccionarios, sitios Web).
  3. Interactivas. Las aplicaciones que proveen un alto grado de interactividad y retroalimentación al alumno.
  4. Microworlds. En esta categoría adopta notablemente el modelo constructivista de los alumnos, en donde ellos son quienes fabrican su.
  5. Recolectoras de datos. Este tipo de aplicaciones puede tener diferentes perspectivas pedagógicas dependiendo del contexto, para lo cual se han propuesto tres subcategorías: científica, reflectiva y multimedia. Dependiendo del objetivo, será el formato que tenga dicha información.
  6. Situacionales. Aquí las aplicaciones de aprendizaje móvil trabajan con un conjunto de sensores y puntos de acceso a información incrustada en el medio ambiente, de ahí, que la información entregada al alumno, esté en función del lugar o situación donde se este llevando a cabo la instrucción.
  7. Colaborativas. En esta categoría, se agrupan aplicaciones que ofrecen características del modelo constructivista, contextuales y colaborativas, que permitan entre otras cosas la comunicación con otros alumnos para verificar algún concepto o solución.[8]

Modelos pedagógicos asociados al Mobile Learning[editar]

Tras el análisis de diferentes proyectos de m-learning, la Fundación Telefónica define seis niveles de inclusión del aprendizaje móvil, los cuales tienen en cuenta las diversas actividades que realizan alumnos o profesores, siguiendo el modelo de inclusión de las TIC desarrollado por la propia Fundación:[9]

NIvel Descripción
Nivel 1 El teléfono móvil es utilizado por el docente como apoyo a la impartición de sus clases a través de material complementario: lecturas, ejercitaciones, vídeos, podcasts…
Nivel 2 El alumno aprende a través de la ejercitación con aplicaciones multimedia que le permiten profundizar y contrastar su nivel de conocimientos sobre unos contenidos determinados.
Nivel 3 El alumno participa en el diseño y desarrollo de un proyecto y utiliza una gran variedad de herramientas TIC o Apps para la creación, publicación y divulgación a través de redes.
Nivel 4 El alumno explora herramientas para el trabajo en grupo dentro del aula: Dropbox, calendarios y Google docs para compartir y trabajar de forma colaborativa; Eduloc, códigos QR y Realidad Aumentada para la geolocalización tanto en interiores como exteriores.
Nivel 5 Los alumnos trabajan en red con compañeros y compañeras de otras escuelas utilizando tecnologías móviles y redes sociales.
Nivel 6 Los alumnos utilizan el teléfono móvil para aprender de manera informal en cualquier lugar y cualquier momento. No sólo en la escuela.

Factores facilitadores y obstáculos del aprendizaje electrónico móvil.[editar]

En los siguientes puntos se enumeran aquellos factores clave que podrían facilitar el desarrollo del aprendizaje electrónico móvil, como así también aquellos obstáculos que son necesarios sortear para que la inclusión de dichas tecnologías sea posible.

Factores facilitadores[editar]

Estamos viviendo un punto de inflexión respecto del aprendiaje electrónico móvil. Los educadores van viendo cada vez más cercana la posiblidad de capitalizar todo el potencian que ofrecen dichas tecnologías para enriquecer y mejorar los procesos de aprendizaje. Dicha expectativa se alimenta de los crecientes avances tecnológicos y sociales. Entre estos avances podemos enumerar: la disminución cada vez mayor en la resistencia social a integrar los teléfonos móviles en los procesos educativos, el aumento progresivo en proyectos educativos que integran las tecnologías móviles de forma asertiva sirviendo como ejemplos, el aumento de la inversión tanto en educación como en aprendizaje móvil que la mayoría de los países vienen realizando, el aumento de la presión que se realiza sobre las instituciones educativas para brindar educación de calidad en forma gratuita o a bajo costo intentando alcanzar a la mayor cantidad de estudiantes posibles, el auge progresivo de la educación en línea y de la enseñanza a distancia, y tanto el impulso como el desarrollo de nuevas vías de adquisición y distribución para los recursos didácticos digitales.

Disminución de la resistencia social[editar]

Mucho tiempo se pensó (y se piensa) que los dispositivos móviles podrían motivar o causar que los alumnos se distraigan en el aula. También se sospechaba que su uso en la escuela iba a generar otros comportamientos perjudiciales de los alumnos. Entre ellos se enumeraban: copiarse en un examen, hostigar a otros estudiantes, filmar y burlarse del educador. Hasta el día de hoy, gran parte de la comunidad educativa sigue siendo escéptica de los beneficios del aprendizaje móvil. Sin embargo, se han notado cambios significativos en dicha resistencia. Muchos países e instituciones educativas promueven cada vez más el uso de dispositivos móviles tanto en la escuela como en otros escenarios educativos. A esto hay que sumarle que los dispositivos son cada vez más accesibles desde el punto de vista económico, por lo tanto cada vez son más los estudiantes y docentes que acceden a ellos, familiarizándose progresivamente con sus usos.

Modelos exitosos de aprendizaje móvil[editar]

Cada vez son más las organizaciones y países que realizan proyectos exitosos de aprendizaje móvil, los cuales demuestran el potencial de las tecnologías móviles para propiciar nuevas y mejores prácticas educativas. En la sección que se presenta a continuación podemos ver algunos de estos proyectos.

Incentivos económicos[editar]

Hace ya un tiempo que los distintos estados nacionales intentan lograr una educación de calidad para todos. Esto hace que muchos estados incrementen su inversión en educación, elaboren distintos programas educativos incluyendo dispositivos móviles y en consecuencia dotando de dichos dispositivos a las instituciones educativas. A su vez, el costo de estos dispositivos resulta cada vez más accesible para una mayor cantidad de personas.

Presión sobre las instituciones educativas[editar]

Debido a los distintos cambios en los escenarios político, cultural, social y económico, la sociedad en su conjunto cada vez demanda mayor y mejor educación. Por otro lado, la distancia entre la demanda y la oferta educativa crece día a día. En este contexto, la integración de las tecnologías móviles se comienza a vislumbrar como una de las estrategias que permitan bajar los costos, mantener y mejorar la calidad, como así también incluir a mayor cantidad de personas en los procesos educativos.

El auge de la educación en línea y de la enseñanza a distancia[editar]

Cada vez son más los proyectos educativos que adoptan la tecnología móvil para ofrecer educación tanto en línea como a distancia. Esto hace que la educación llegue a personas a las que antes resultaba más difícil llegar.

Nuevos canales de adquisición y distribución[editar]

Cada vez es más extensa la gama de recursos educativos a través de portales digitales. A su vez, la tecnología también hace posible que cada docentes se transforme en auto pudiendo elaborar recursos y contenidos digitales. Desde el punto de vista comercial, el costo de los contenidos digitales por lo general es menor que los materiales impresos.

Elimina frontera entre la educación formal y no formal[editar]

El concepto de aprendizaje electrónico móvil da cuenta de un proceso de aprendizaje continuo, fluido y sin fronteras, a través de dispositivos móviles. Dicho concepto trata de dar cuenta de procesos de aprendizaje que se mueven más allá de los límites de la escuela y que existen desde siempre, más allá que la institución escuela no los reconociera o los desvalorizara.

Obstáculos[editar]

Más allá que estamos viviendo un punto de inflexión, donde muchos proyectos de aprendizaje electrónico móvil se llevan adelante en todo el mundo, donde la mayoría de los países invierten cada vez más en educación y donde el mercado de las tecnologías móviles cada vez se hace más accesible a mayor cantidad de personas, siguen existiendo obstáculos considerables que tendremos que superar para que las tecnologías móviles se integren en la educación plenamente y a gran escala.

  • Percepciones negativas y modelos de fracaso
  • Pocos ejemplos de escalabilidad y sostenibilidad
  • Escasez de iniciativas localizadas
  • Inquietud por la censura y la privacidad

Ejemplos de aprendizaje móvil en Latinoamérica[editar]

Teléfono U8180 usado para Mati-Tec.

Mati Tec es un buen ejemplo de m-learning en México. Se trata de un proyecto desarrollado por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Campus Ciudad de México, cuyo objetivo es que “la tecnología facilite y mejore el aprendizaje, además de motivar a los niños a estudiar y buscar recursos en la red que les permitan generar nuevas habilidades y conocimientos”.[10]

Mati Tec comenzó en enero de 2011, con el nombre de Harppi-Tec en colaboración con la empresa finesa Ympyra. En la primera etapa llegó hasta 188 niños de primaria, de escuelas del Distrito Federal. Después de la intervención de los celulares en el salón de clases “se observó una mejora de entre 10 y 12 por ciento en su desempeño académico, incluidos sus resultados en la prueba ENLACE”. Además, los investigadores del ITESM CCM aplicaron a los alumnos un test de matemáticas después de seis las semanas que duró el proyecto en sus escuelas.[11]

En la segunda etapa, que fue en 2012, tomó el nombre de Mati Tec y, gracias al esfuerzo conjunto con el Campus Estado de México, Campus Santa Fe y Campus Toluca, se expandió a 2380 alumnos de escuelas primarias públicas. En 2014 el Campus Ciudad de México desarrolló la tercera fase, en la que 400 alumnos de cuatro escuelas trabajaron con los celulares durante tres meses.

Con el uso del teléfono celular para aprender diversos temas, el alumno adquiere competencias importantes para su desarrollo, las principales son: tratamiento de la información y la competencia digital, la competencia matemática y, a partir de 2014, la competencia lingüística y comunicativa.

Otro ejemplo en Latinoamérica MADE-mlearn,[12] un marco desarrollado en Argentina por investigadores de la Universidad Nacional de Santiago del Estero y la Universidad Nacional de Catamarca, para analizar y evaluar experiencias de m-learning, y diseñar nuevas experiencias, y que tiene en cuenta el contexto (ecosistema), modo de interacción, y los fundamentos que sustentan el aprendizaje.

Se evalúa de hace un tiempo la implementación del aprendizaje móvil en el nivel de posgrado, un alumno de este espacio generalmente no posee de tiempos para asistir a clases presenciales. Partiendo de la idea de que las TIC y especialmente las tecnologías móviles favorecen el aprendizaje autónomo centrado en el aprendiz el cual por diversas circunstancias es esencial en la formación de posgrado, se realizó una investigación con el fin de definir los aspectos que deben ser considerados en los contextos m-learning para implementar programas de posgrado en las universidades argentinas a partir del contexto real de cada institución. La investigación fue hecha en el Noroeste Argentino entre estudiantes y responsables de programas de posgrado. Como resultado elaboraron un ecosistema de m-learning para la región. Pudieron confirmar las innumerables ventajas del aprendizaje móvil especialmente para la formación de posgrado donde los estudiantes ya están insertos en el ámbito laboral y que deben dedicarse al estudio en los momentos libres o durante su jornada laboral lo que se ve favorecido por la ubicuidad de este sistema. Esto generó también el desarrollo de aplicaciones móviles interactivas sensibles al contexto que promueven el aprendizaje colaborativo, específicas para los contenidos de cada curso.[13]

En la Conferencia Mundial de Educación Superior (2009) París UNESCO[14] se establecen estos aspectos pensando en ese nivel educativo

  • Diversidad en los sistemas de educación superior,
  • Formación docente con currículas que proporcionen los conocimientos y las herramientas necesarios para el siglo XXI - Nuevos abordajes que incluyan la educación abierta y a distancia e incorporen TIC.
  • La aplicación de TIC a la enseñanza y el aprendizaje posee un gran potencial para aumentar el acceso, la calidad y la permanencia.
  • Los resultados de la investigación científica deberían ser más accesibles a través de las TICs y los recursos de la Educación a Distancia.
  • Uso de herramientas y recursos de bibliotecas electrónicas para apoyar la docencia, el aprendizaje y la investigación.

Otros ejemplos de aplicación del M-Learning[editar]

Son numerosos los proyectos educativos de investigación que han descrito la importancia de trabajar e incluir las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) en el proceso de enseñanza-aprendizaje en la escuela. En términos generales, existe un gran movimiento en iberoamérica, que ha destacado el reto de plantear como objetivo la alfabetización digital del alumnado, incluyendo todos los recursos tecnológicos disponibles en las aulas. En este sentido, destacan dos proyectos: el IB Educación Superior 2012-2017, que enuncia en sus conclusiones que la alfabetización digital es clave en toda disciplina y profesión, por lo que es necesario promoverla desde cualquier programa educativo (Durall, Gros, Maina, Johnson & Adams, 2012). Así mismo, el Horizon Report 2012, afirma que la alfabetización digital tiene cada vez más importancia como destreza clave en cualquier disciplina y profesión (Johnson, Adams & Cummins, 2012).

Entre los proyectos psicoeducativos aplicados en las aulas, encontramos el “Proyecto aprendizaje móvil”. En un estudio de casos múltiples con 3000 estudiantes en México, se identificaron el desarrollo de las habilidades cognitivas del alumnado a través del m-learning. Mediante la realización de focus groups, encuestas y observación directa e indirecta, el estudio concluye que el aprendizaje a través del teléfono móvil modifica el ambiente de aprendizaje positivamente, convirtiéndolo en más innovador y colaborativo. Además, afirman que los recursos del m-learning se apoyan en estrategias que promueven el desarrollo de habilidades cognitivas como solución de problemas, toma de decisiones, pensamiento crítico y pensamiento creativo (Elizondo, Bernal & Montoya, 2010).

En un estudio sobre la eficacia del m-learning en forma de podcast, con una muestra de más de 200 estudiantes, Evans (2008) concluye que el alumnado cree que el aprendizaje realizado a través del teléfono móvil es más eficiente que las conferencias o los libros de texto tradicionales, y que el m-learning tiene un gran potencial como herramienta pedagógica en los niveles de educación superior (Evans, 2008).

Críticas al Mobile Learning[editar]

Actualmente, las principales reticencias al uso del m- learning en la escuela se fundamentan en su “mal uso”. Tal y como expresa Hwang y Chang (2011), La disponibilidad de la tecnología móvil en realidad no garantiza que se va a utilizar en un entorno educativo, del mismo modo, la mera adopción de una nueva tecnología no asegura su efectividad de aprendizaje.

Las críticas que se realizan al m- learning se fundamentan en el desconocimiento por parte de los docentes de las nuevas tecnologías, la carencia de formación sobre su utilización adecuada y su efectividad provoca una brecha digital entre estudiantes y docentes pero, al contrario de lo que los más acérrimos a la metodología tradicional exponen, no son diferencias insalvables. Marc Prensky, introdujo un nuevo concepto en 2009: “la sabiduría digital”, que plantea que la brecha digital crece por falta de interés, en relación con la creciente digitalización de nuestras sociedades. Ya se ha demostrado que prohibir el uso indiscriminado de celulares en el aula no es una solución realista al problema.

Ante las críticas y negativas, los defensores de su implantación alegan que no se trata de abandonar la enseñanza, sino de potenciarla a través de la realización de actividades motivantes y dinámicas; haciendo partícipes a los alumnos/as de un uso diferente de la tecnología que manejan diariamente. Entre los aspectos negativos que más fuerza proporcionan al discurso de los contrarios al uso de la tecnología móvil, encontramos las limitaciones físicas de los mismo, como se ha comentado anteriormente en este documento, las pequeñas dimensiones de sus pantallas, botones, limitaciones de batería y espacio de memoria así como sus problemas de conectividad o la existencia de pocas aplicaciones educativas.

Otro de los aspectos que genera cierta controversia en la sociedad actual es la adecuación de esta metodología para uso en cualquier etapa educativa. Así, los más escépticos creen que el M-Learning puede resultar muy perjudicial para los alumnos de primaria y secundaria dada la madurez propia de estas edades, pudiendo favorecer el origen de problemáticas como adicciones, acoso escolar, etc. Por otro lado, un grupo más numeroso opina que la metodología Mobile Learning es susceptible de aplicación en cualquier nivel, siempre y cuando se haga de forma responsable, controlada y previamente planificada.

Algunos autores incorporan como dificultad la movilidad en diferentes aspectos Ludivigsen (2009) describe 5 instancias a tener en cuenta: espacio físico, tiempo, movilidad tecnológica, movilidad conceptual, movilidad social.

Otra desventaja que puede añadirse a m-learning queda relacionada con los docentes los cuales no están familiarizados con esta metodología y son reacios a la innovación. La Confederación Española de Centros de Enseñanzas (CECE), informa que el 40% de los docentes no utiliza las TIC por falta de formación.[15] En la práctica cotidiana, una gran mayoría de los docentes solo utilizan el móvil como un recurso más en el proceso de enseñanza-aprendizaje. En relación a esto resulta interesenta la entrevista a Ferrán Adriá que habla sobre la innovación en educación, donde cita que “es indispensable no caer en la monotonía y no perpetuar una manera rutinaria de formar a los alumnos/as” , donde "la monotonía es el principal enemigo de la innovación en educación". Con lo cual, el docente tiene que integrarse en las nuevas tecnologías y tener iniciativa por aprender un recurso tan actual como es éste.

Sin embargo, a pesar de este último inconveniente en palabras de Lucena, F. J. H., Martín, F. D. F., & Díaz, I. A. (2002),[16] según su estudio sobre las actitudes de los docentes hacia la formación en TIC, los profesores están motivados e interesados en recibir formación inicial en TIC, pero que esta sea de calidad, de ahí que a veces se produzca un efecto rebote y un tanto de rechazo a utilizar estos medios en el aula. Por tanto, no es suficiente una buena formación universitaria sino que como docentes hay que seguir formándose para poder enfrentarse a cualquier situación y dar una adecuada respuesta educativa al alumnado. Del rol del docente depende que el alumnado se encuentre motivado y tenga un interés en aprender a aprender.

Directrices para las políticas de aprendizaje móvil[editar]

La UNESCO establece un conjunto de directrices para las políticas de aprendizaje móvil que pueden ser adaptadas a las realidades e idiosincrasias de los distintos contextos. Además considera que las tecnologías móviles pueden ampliar y enriquecer las oportunidades educativas.

Directrices de la UNESCO para las políticas de aprendizaje móvil:

  • Crear políticas relacionadas con el aprendizaje móvil o actualizar las ya existentes.
  • Capacitar a los docentes para que impulsen el aprendizaje mediante tecnologías móviles.
  • Proporcionar apoyo y capacitación a los docentes mediante tecnologías móviles.
  • Crear contenidos pedagógicos para utilizarlos en dispositivos móviles y optimizar los ya existentes.
  • Velar por la igualdad de género de los educandos.
  • Ampliar y mejorar las opciones de conectividad garantizando la equidad.
  • Elaborar estrategias para proporcionar acceso en condiciones de igualdad para todos.
  • Promover el uso seguro, responsable y saludable de las tecnologías móviles.
  • Utilizar la tecnología móvil para mejorar la gestión de la comunicación y la educación.
  • Aumentar la conciencia sobre el aprendizaje móvil mediante actividades de promoción, el liderazgo y el diálogo.[1]

Referencias[editar]

  1. a b «Directrices de la UNESCO para las políticas de aprendizaje móvil». Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura: 6. 2013. ISBN 978-92-3-001145-1. Consultado el 20 de junio de 2017. 
  2. «NMC Horizon Report: 2017 Higher Education Edition». The New Media Consortium. 2017. ISBN 978-0-9977215-7-7. 
  3. UNESCO. «Publicaciones sobre el aprendizaje móvil». Consultado el 20 de junio de 2017. 
  4. «Artículo: Mobile Learning». C.J. Blog (en español de España). 14 de agosto de 2010. Consultado el 20 de junio de 2017. 
  5. Carmen Cantillo Valero, Margarita Roura Redondo, Ana Sánchez Palacín, Carmen Cantillo Valero, Margarita Roura Redondo, Ana Sánchez Palacín (junio de 2012). «Tendencias actuales en el uso de dispositivos móviles en educación». http://www.educoas.org/portal/la_educacion_digital/147/pdf/ART_UNNED_EN.pdf. La Educ@ción Digital Magazine. Consultado el 18/06/2017. 
  6. UNESCO. «Aprendizaje móvil y políticas». Consultado el 20/06/2017. 
  7. Naismith (2005). «Rfelction on success». Consultado el 20/6/2017. 
  8. [1]
  9. «Guía Mobile Learning». Fundación Telefónica. Consultado el 20 de junio de 2017. 
  10. Gómez, Armín (20 de junio de 2011). «Impulsa proyecto Harppi-Tec, del Tec de Monterrey, aprendizaje móvil en niños de primaria». Talento Tec 1 (155). 
  11. Hernández, Mirtha (2 de abril de 2012). «Mejoran matemáticas jugando con celulares» (HTML). Ciudad de México: Reforma (periódico). Consultado el 20 de junio de 2014. 
  12. Morales, María I.; Herrera, Susana I.; Fenema, Marta C.; Palavecino, Rosa; Goñi, Jorge Luis (mayo de 2014). «Diseño de estrategias de m-learning. Desarrollo de aplicaciones». XVI Workshop de Investigadores en Ciencias de la Computación. 
  13. Susana I. Herrera, Marta C. Fennema, Cecilia V. Sanz, Estrategias de m-learning para la formación de posgrado, disponible en http://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/18313/Documento_completo.pdf?sequence=1
  14. Herrera1 , . Fennema2, Susana , Marta (2011). «Tecnologías Móviles Aplicadas a la Educación Superior». XVIICongreso Argentino de Ciencias de la Computación. 
  15. Vargas, Mendoza, Zermeño, Luis (22 de abril de 2013). «Desarrollo de habilidades cognitivas y tecnológicas con aprendizaje móvil.». Revista de Investigación Educativa de la Escuela de Graduados en Educación. 
  16. Lucena, F. J. H., Martín, F. D. F., & Díaz, I. A. (2002). . «Contextos educativos: Revista de educación, (5), 253-270». Las actitudes de los docentes hacia la formación en tecnologías de la información y comunicación (TIC) aplicadas a la educación. 
  17. Durall, E. (2012). Perspectivas tecnológicas: educación superior en Iberoamérica 2012-2017. Austin, Texas: The New Media Consortium. 
  18. Elizondo, A. I. R., Bernal, J. A. H., & Montoya, M. S. R. (2010). Desarrollo de habilidades cognitivas con aprendizaje móvil: un estudio de casos. 34. p. 201-209. 
  19. Evans, C. (2008). The effectiveness of m-learning in the form of podcast revision lectures in higher education. 50 (2). p. 491-498. 
  20. Hwang, J. & Chang, H. (2011). A formative assessment-based mobile learning approach to improving the learning attitudes and achievements of students. 56. p. 1023-1031. 
  21. Johnson, L., Adams, S., & Cummins, M. (2012). NMC Horizon Report: 2012 K–12 Education. Austin, Texas: The New Media Consortium. 
  22. Prensky, M. (2009). H. Sapiens Digital: From digital inmigrant and digital natives to Digital Wisdom. 9. p. 1-6. 

Enlaces externos[editar]