Aula invertida

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El aula invertida (en inglés: flipped classroom ) es una modalidad de blended learning (aprendizaje semipresencial o mixto).

Es un modelo pedagógico que plantea la necesidad de transferir parte del proceso de enseñanza y aprendizaje fuera del aula con el fin de utilizar el tiempo de clase para el desarrollo de procesos cognitivos de mayor complejidad, que favorezcan el aprendizaje significativo. En mayor detalle la Red de Aprendizaje Flipped (FLN) lo define como "un enfoque pedagógico en el que la instrucción directa se mueve desde el espacio de aprendizaje colectivo hacia el espacio de aprendizaje individual y el espacio resultante se transforma en un ambiente de aprendizaje dinámico e interactivo en el que el educador guía a los estudiantes a medida que se aplican los conceptos y puede participar creativamente en la materia".[1]

La implementación de este modelo se ha visto favorecida por las potencialidades que la Web 2.0 ofrece para la búsqueda, creación, publicación y sistematización de los recursos a través de internet, abriendo así las posibilidades para el proceso de enseñanza-aprendizaje y alterando los roles tradicionales que docentes y estudiantes poseen....

¿Cómo apareció?[editar]

Jonathan Bergmann y Aaron Sams, los profesores que iniciaron el modelo pedagógico de "aula invertida"

Muchos factores influyeron en la creación y adopción del modelo de la "clase al revés". Sin embargo, es posible ubicar su génesis en las experiencias de los profesores Jonathan Bergmann y Aaron Sams del instituto Woodland Park en Colorado, EE. UU. En el año 2007 descubrieron un software para grabar presentaciones en Powerpoint y publicaron las lecciones en internet para aquellos estudiantes que habían faltado a las clases. Las lecciones online o en línea se fueron ampliando y se propagaron rápidamente.

A partir de esto, ambos profesores comenzaron a dar charlas a otros docentes sobre sus métodos de enseñanza; así que el resto de profesores comenzaron a usar vídeos online y vídeos podcasts para enseñar a los alumnos fuera del aula, reservando el tiempo de clase para ejercicios en grupo y ejercicios de revisión de conceptos.[2]

Pilares del aula invertida[editar]

Los cuatro pilares del aula invertida son definidos utilizando sus siglas FLIP (flipped classroom):

  • Flexible environment (entorno flexible)

Los educadores crean espacios adaptables donde los alumnos eligen cuándo y dónde aprenden. Además, los docentes que invierten sus clases son flexibles en sus expectativas, en los tiempos de aprendizaje y en la evaluación de los estudiantes.

  • Learning culture (cultura de aprendizaje)

El modelo de aprendizaje flipped cambia deliberadamente la instrucción hacia un enfoque centrado en el alumno, en el que el tiempo de clase se dedica a explorar los temas con mayor profundidad y crear más oportunidades de aprendizaje. Los estudiantes participan activamente en la construcción del conocimiento, al tiempo que evalúan su aprendizaje de una manera que puede ser personalmente significativa.

  • Intentional content (contenido intencional)

Los educadores piensan continuamente sobre cómo pueden utilizar el modelo FLIP para ayudar a los estudiantes a desarrollar la comprensión conceptual y la fluidez de procedimiento. Los profesores emplean contenido intencional para maximizar el tiempo de clase, con el fin de adoptar métodos y estrategias activas de aprendizaje centrados en el estudiante.

  • Professional educator (educador profesional)

Los educadores profesionales observan continuamente a sus alumnos, proporcionándoles retroalimentación relevante en cada momento, así como evaluación de su trabajo. Los educadores profesionales son reflexivos en su práctica, interactúan entre sí para mejorar la calidad de su docencia aceptan la crítica constructiva y toleran el “caos controlado en sus aulas”.[3]

Tradicional contra clase invertida[editar]

En una clase tradicional, el docente posee la autoridad respecto a la selección de los contenidos y en la presentación de los mismos mientras que los estudiantes son meros receptores de contenidos manteniéndose preferentemente en los niveles más bajos de la Taxonomía de Aprendizaje de Bloom[4] . De esta manera el diseño didáctico se plantea desde lo presencial a través de clases magistrales y exámenes los cuales se complementan con algunas lecturas de textos y la resolución de problemas.

Sin embargo, en la búsqueda de que los procesos de enseñanza y aprendizaje se focalizan no sólo en el desarrollo de conocimientos sino también de habilidades de pensamiento superior en los estudiantes[5] , la estructura de trabajo propuesta por el Aula Invertida promueve que las habilidades de orden inferior sean realizadas en espacios externos al aula de clase mientras que en el interior de ella sea posible focalizar la atención en el análisis, evaluación y creación.

Así con el Aula Virtual, en primer lugar, los estudiantes trabajan los conceptos por sí mismos, usando normalmente vídeos educativos que han sido previamente preparados por sus docentes[6] o terceras personas. También suele ser frecuente la escucha de podcasts o la colaboración entre los compañeros en comunidades en línea,[7] implementando el uso de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) en educación.

En clase, en cambio, el plan es dedicar el tiempo para la discusión, resolución de dudas y tareas más creativas que requieran la presencia y el asesoramiento del profesor. Esto puede llevarse a cabo en grupos, o bien individualmente, lo que permite marcar diferentes ritmos para cada alumno según sus capacidades y mejorar el ambiente de trabajo en el aula gracias al rol activo de cada estudiante.[8] Así, se introducen técnicas[9] como la instrucción diferenciada y aprendizaje basado en proyectos.[10]

Así el aula invertida modifica la clase tradicional basándose en el hecho de que los alumnos identifiquen contenidos disciplinares a través de soportes tecnológicos utilizados fuera del aula, de forma que el docente pueda destinar ese tiempo a otras actividades de participación y colaboración durante la clase (Raad, 2015).[11]

Además de ayudar a los estudiantes, el aula invertida ofrece a los padres la oportunidad de ver los materiales de clase que utilizan los estudiantes. De manera que, teniendo la oportunidad de conocer los métodos instructivos de los profesores, se genera en ellos la confianza para ayudar a sus hijos con el mismo estilo de enseñanza y ayuda con las tareas de apoyo.[12]

Esta modificación da génesis a la transformación de las funciones de los actores del proceso de enseñanza y aprendizaje. En concreto, los docentes se transforman en investigadores, generadores de contenido y mediadores del aprendizaje, mientras que los discentes adquieren responsabilidad de su aprendizaje pasando a desarrollar un aprendizaje autónomo.

Ventajas y desventajas[editar]

Ventajas Desventajas
  • Personaliza el proceso de aprendizaje del alumno [13]
  • Crea un ambiente de aprendizaje colaborativo en el aula.[14]
  • Permite a los docentes dedicar más tiempo a la atención a la diversidad.
  • Convierte el aula en un espacio de trabajo activo para todos los miembros de la comunidad educativa presentes.
  • Fomenta la creatividad y el pensamiento crítico.
  • Facilita el cumplimiento de las normas al eliminar algunos de los riesgos que potencian su incumplimiento.[8]
  • Involucra a las familias desde el inicio del proceso de aprendizaje.
  • Proporciona al alumnado la posibilidad de volver a acceder a los mejores contenidos generados o facilitados por sus profesores.
  • Promueve el aprendizaje centrado en el estudiante y la colaboración.
  • Las claves y contenidos son más accesibles.
  • Es una oportunidad para que el profesorado pueda compartir información y conocimiento entre sí, con el alumnado, las familias y la comunidad.
  • Permite ser más eficiente.
  • Aporta más libertad al profesor.[15]
  • Puede establecer una división de la clase con respecto a la tecnología que cada estudiante tiene a disposición.
  • Se basa en la preparación y la confianza.
  • Implica más trabajo para el docente.
  • No prepara para los exámenes.
  • Se incrementa el tiempo frente a una pantalla. [16]

Modelos similares[editar]

Existen otros modelos que se han desarrollado bajo otras denominaciones. Por un lado se encuentra el Instrucción entre pares (en inglés, Peer instruction) (PI)[17] desarrollado por el profesor de Harvard Eric Mazur, que incorpora una técnica denominada “Enseñanza just-in-time[18] como un elemento complementario al modelo FC (Flipped Classroom), la cual permite al profesor recibir retroalimentación de los estudiantes el día antes de la clase para que él pueda preparar estrategias y actividades para centrarse en las deficiencias que puedan existir en los estudiantes en la comprensión del contenido.

De esta manera, el modelo de Mazur se centra en gran medida de la comprensión conceptual, y aunque este elemento no es un componente necesario del FC, tiene unas claras y cercanas connotaciones.

Aula invertida junto a otros enfoques educativos[editar]

  • Flipped learning + Peer instruction

Método interactivo basado en el trabajo colaborativo que ha demostrado ser efectivo en áreas como ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (Dumont, 2014). Concretamente consiste en compartir con otros estudiantes una respuesta diferente a la propia y explicar las razones que sustentan a la misma para aprender el uno del otro. En este proceso se analizan los razonamientos más allá de las respuestas. En algunos casos, las explicaciones de los propios alumnos a sus pares pueden resultar más claras y enriquecedoras que las del propio profesor (Mazur, 2013).

  • Flipped mastery learning

Cuando el modelo de Aprendizaje invertido se aplica de manera más avanzada y se desea llevar el conocimiento a un siguiente nivel. Los educadores empiezan por organizar el contenido en torno a objetivos específicos. Los estudiantes trabajan en los contenidos de curso a su propio ritmo y al llegar al final de cada unidad, deben mostrar dominio de los objetivos de aprendizaje antes de pasar al siguiente tema y así sucesivamente (Bergmann y Sams, 2013). Los alumnos pueden mostrar evidencias de su aprendizaje a través de videos, hojas de trabajo, relatos experimentales, programas, proyectos, ejemplos, entre otros.

Existen dos retos en el modelo de flipped-mastery: el primero es entregar la instrucción a los estudiantes cuando estos tienen diferentes niveles de aprendizaje y comprensión de los temas. El segundo reto es llevar a cabo la evaluación sumativa cuando el alumno tenga que evaluarse más de una vez.

  • Flipped adaptive learning

La combinación de Aprendizaje invertido y otros enfoques pedagógicos como Aprendizaje adaptativo puede ayudar a los educadores a obtener información de las áreas de aprendizaje que dominan sus alumnos y aquellas en las que aún presentan deficiencias o tienen que mejorar. Este conocimiento puede apoyar al maestro a determinar la forma de organizar y administrar el tiempo de clase con el objetivo de maximizar el aprendizaje del estudiante (Yilmaz-tuzun, 2008).

Un paso adelante en el modelo de Flipped-Mastery sería incluir elementos de Gamification en el proceso de aprendizaje. Gamification es la aplicación de mecanismos de juego en situaciones no relacionadas directamente con juegos. La idea básica es identificar qué es lo que hace motivante a un juego y ver cómo se puede aplicar en el modelo de enseñanza-aprendizaje (en este caso sería el Flipped-Mastery). Los resultados de la investigación Fun Theory demostraron que la diversión puede cambiar considerablemente el comportamiento de las personas en un sentido positivo, mismo efecto que tiene en la educación (Volkswagen, 2009).[19]

  • Flipped learning + Aprendizaje cooperativo

También puede existir una simbiosis o complementación entre la técnica del flipped classroom y el aprendizaje cooperativo. Las tareas, también comúnmente conocidas como “deberes” se realizan conjuntamente y en cooperación con el grupo ya que, el docente traslada el tiempo empleado a la explicación de la materia al método flipped classroom, o tarea en casa. De este modo, el alumno ha de asimilar y comprender el contenido de más peso teórico en casa, a través de las grabaciones elaboradas por el profesor, y el tiempo en clase queda dedicado a la elaboración de tareas y resolución de problemas y/o dudas mediante aprendizaje cooperativo (Fortanet , González , Mira Pastor y  López Ramón, 2013).[20]

  • Flipped learning + Aprendizaje basado en retos

El aprendizaje basado en el Reto (CBL) es una iniciativa introducida por Apple para su uso en la educación superior. Se trata de un modelo estructurado del curso que tiene una base en las estrategias metodológicas inductivas. En vez de presentar a los estudiantes un problema para resolver, el CBL ofrece conceptos generales de los que los estudiantes obtienen los retos que tendrán que abordar. Además, el CBL fomenta el uso de las tecnologías web y móviles, tales como herramientas y wikis colaborativos, que están disponibles para los estudiantes, pero que no se utilizan a menudo en los cursos. Este modelo es, con frecuencia, interdisciplinar en su enfoque, y alienta proyectos que involucran a la comunidad en general. La combinación de lo que permite a los estudiantes elegir su desafío y la vinculación de estos desafíos a la interacción de la comunidad aumenta la inversión de los estudiantes en un resultado productivo.

Constituye una aproximación multidisciplinar muy atractiva cara al alumno y su aprendizaje. Motiva a que los estudiantes aprovechen la tecnología que utilizan en su vida diaria para resolver problemas del mundo real. Su esencia es colaborativa y exige que los estudiantes trabajen con otros estudiantes, sus profesores y expertos en sus comunidades de todo el mundo para desarrollar un conocimiento más profundo de los temas que estén estudiando. Asumir y resolver los retos, actuar, compartir su experiencia, es parte importante de su esencia didáctica y todo ello aprovechando las posibilidades ubicuas de las tecnologías en un entorno Flipped Classroom.[21]

Recomendaciones para esta nueva metodología[editar]

En el momento en que el estudiante sale de su jornada en la escuela, y debe empezar a construir su propia teoría desde la investigación, reflexión sobre algunos materiales didácticos en el internet, etc. o puede motivarse porque se trata de interactuar con los dispositivos, o angustiarse y hasta enfrentarse a algo que no quiere hacer: seguir estudiando en casa.

Sobre la motivación se puede profundizar desde diferentes ópticas. Mas, centrándonos en el proceso del aula invertida vale acotar lo que Escaño y Gil (2001) sugieren: “lo que sucede en el aula tiene también una influencia y la posibilidad de ir desarrollando otra historia que lleve a reconstruir la capacidad de motivarse”[22] . Por esto, el círculo interconectado entre escuela y casa puede ser un gran agravante para dar impulso o no al proceso. La iniciativa debe ser bien presentada y clara, desde el docente en el aula, poniendo hincapié en el tema y en las posibilidades para abordarlo, pero sobre todo recalcando a sus estudiantes que “el conocimiento supone poder hacer más cosas y controlar más todo lo que te rodea”-como también señalan Escaño y Gil (2001)-, que valdrá la pena esforzarse, y así, contagiarles del propio entusiasmo. Ya dijo Guillén (2002) “el gran objetivo es el de fomentar en el alumno el convencimiento de que el estudio y el correspondiente aprendizaje es útil.”[23]

A manera de desafío, lo ideal sería proponer la realización de proyectos individuales o grupales para un tiempo no tan inmediato, pero con la retroalimentación diaria del docente que guiará los avances.

Siempre el feedback podrá ayudar al grupo y a cada individuo que realizó el ejercicio en casa. Aquí el rol del docente guía será también vital, ofreciendo espacios en el aula para una conversación menos formal sobre qué funcionó, qué les atrajo más, qué les resultó complicado o desgastante.

El aula invertida (y cualquier entorno de aprendizaje) puede variar dependiendo de los atributos de la clase, las necesidades del estudiante, y el nivel de participación requerido por el instructor. Existen dos grandes categorías de ambiente de aprendizaje, centrado en el docente y centrado en el estudiante:

  • Dirigido por el docente

En un aula invertida dirigida por el docente, este se involucra en cada aspecto del curso y tiene amplias oportunidades de interactuar con los estudiantes. Fuera de la clase, los estudiantes se involucran con los elementos más pasivos del curso; dentro de la clase, los estudiantes participan en actividades de aprendizaje coordinadas por el docente. Tales actividades pueden incluir discusiones de grupo, juegos de rol, estudios de casos, resolución de problemas en grupo, proyectos de equipo, etc.

Un modelo dirigido por el docente implica Just-in-Time Teaching (JiTT), en español, método justo a tiempo. En la mayoría de los entornos de aprendizaje JiTT, los estudiantes responden a las asignaciones electrónicas dadas poco antes de la clase. Después del plazo especificado, el docente revisa las presentaciones de los estudiantes "justo a tiempo", y utiliza estos datos para ajustar la clase, de forma que esta se adapte mejor a las necesidades de los estudiantes y poder aclarar aquellos temas que puedan ser confuso para el grupo.

  • Dirigido por el estudiante

En un entorno de aprendizaje combinado dirigido por los estudiantes, la participación del docente en el funcionamiento del día a día del curso es relativamente baja. Los estudiantes tienen más flexibilidad y libertad en la navegación del contenido de los cursos, y los docentes tienen la opción de usar una gran variedad de estrategias para interactuar con sus alumnos. En este modelo, el docente actúa más como un organizador o guía en el proceso de aprendizaje, proporcionando los recursos y el apoyo necesario para permitir a los estudiantes desarrollar y dar forma a su propio aprendizaje. Ejemplos de estrategias que pueden ser implementadas por el instructor u otros facilitadores del curso incluyen:

  • Responder a las preguntas del estudiante a través del correo electrónico o en los foros de la comunidad.
  • Periódicamente dar retroalimentación sobre el trabajo de cada estudiante.
  • Proporcionar recordatorios de motivación durante todo el curso.
  • La identificación de los estudiantes que están luchando con el aprendizaje de un concepto y brindar soporte y guía en las discusiones para ayudar a superar los obstáculos.
  • Periódicamente realizar vídeo conferencias o encuentros en el chat.[24]

Críticas al aula invertida[editar]

A pesar de las múltiples loas planteadas a la metodología, la Clase Invertida no ha estado afecta de detractores a partir de múltiples razones,[25] entre las cuales podemos encontrar:

  • Renuencia al cambio que viven los estudiantes. Al respecto, Adam Persky investigó que a pesar de que los estudiantes aprenden más, la percepción de ellos era que “aprendían menos” o “aprendían por sí mismos”, lo cual traía aparejado reticencia y percepciones negativas respecto al trabajo docente. Sin duda, esto tiene directa relación con la pervivencia del paradigma tradicional y la creencia instalada de que todo el trabajo debe desarrollarlo el docente.
  • No es una metodología nueva: Se plantea que la utilización del Aula Invertida no es más que el resultado del replanteamiento de prácticas tradicionales de enseñanza, las cuales se transfieren desde el aula de clases hacia recursos preparados por el docente para su visualización previa al trabajo presencial.
  • Sobrecarga de trabajo y actividades: De la mano de lo anterior, la implementación obliga a que docentes y discentes deban realizar actividades adicionales al trabajo presencial, lo cual puede traer aparejado una sobrecarga de trabajo que supere los tiempos establecidos por los currículums.
  • No todos aprenden de manera autónoma: Su implementación requiere un conocimiento acabado acerca de las características de los estudiantes, puesto que ante la diversidad de estilos de aprendizaje es posible que una clase invertida no responda a las necesidades de todos. En este marco, es preciso considerar genear una preparación de la enseñanza que fortalezca a quienes poseen dificultades para trabajar de manera autónoma y así aprovechar las bondadas de este modelo pedagógico.
  • La brecha digital. Muchos estudiantes no tienen acceso en su casa a la tecnología necesaria para el seguimiento de las clases requerido por el aula invertida.
  • Exceso de deberes para casa. Los deberes para hacer en casa, aunque sean “deberes invertidos” siguen siendo deberes. Muchos autores y padres consideran que en la actualidad se exigen demasiados deberes para hacer en casa a los alumnos de primaria y secundaria, dejándoles sin tiempo libre para dedicarse a sus aficiones, relacionarse con sus amigos o familiares o hacer ejercicio físico. Suponiendo, además, las tareas propias del aula invertida más horas de estar sentado frente a una pantalla de ordenador y acrecentando, por tanto, el sedentarismo.

Equipo multidisciplinar para el desarrollo del aula invertida[editar]

Para el desarrollo del modelo pedagógico del aula invertida es necesario crear equipos cooperativos multidisciplinares de enseñanza, porque las clases invertidas requieren conocimientos distintos a los tradicionales como, por ejemplo, fotografía, vídeo, diseño gráfico o tecnologías de la información.

Du Shi-Chun y otros establecen un modelo de composición de los equipos multidisciplinares para poner en práctica el modelo de enseñanza- aprendizaje del Aula Invertida. Los autores establecen tres equipos que deben trabajar de manera conjunta: el pedagógico, el técnico y el social.[cita requerida]

Por un lado, el equipo para el desarrollo pedagógico que estará compuesto por profesores, investigadores y analistas del proceso de enseñanza- aprendizaje.

Por otro lado, el equipo para el desarrollo técnico que estará compuesto por asistentes al proceso de enseñanza, analistas o verificadores del servicio e informáticos.

Por último, el equipo para el desarrollo social en el que estará representada la Administración educativa, las universidades, empresas privadas y empleados.

Cómo desarrollar el modelo de aula invertida en nuestras clases[editar]

A continuación se recogen siete posibles formas de convertir nuestra clase en un aula invertida,[26] ordenadas según el grado de complejidad al entrar en escena el desarrollo de competencias más elevadas en los procesos tanto de enseñanza como de aprendizaje:

  • La clase inversa estándar: los alumnos trabajan vídeos en casa y practican lo aprendido con tareas tradicionales en el aula.
  • La clase inversa orientada al debate: los vídeos asignados sirven para desarrollar debates o reflexión posterior en el aula.
  • La clase inversa orientada a la experimentación: los vídeos sirven como referencia para recordar y repetir aprendizajes (Química, Física, Matemáticas…).
  • La clase inversa como aproximación: los estudiantes ven los vídeos en clase. Después, el profesor acude a resolver las dudas. Preferible con estudiantes más pequeños.
  • La clase inversa basada en grupos: combina el tipo de clase inversa anterior, pero el cambio se produce en el aula: los alumnos se agrupan para trabajar la tarea asignada.
  • La clase inversa virtual: los conceptos de tiempo y espacio se redefinen, ya que se suprime el concepto de aula tradicional en el desarrollo de aprendizajes, entrega de tareas, evaluación, etc.
  • Invertir al profesor: el proceso de creación de los vídeos puede recaer bien en el docente, bien en los alumnos para demostrar experiencia o destrezas de orden superior.

Herramientas útiles para el aula invertida[editar]

Las herramientas que se pueden utilizar en el aula invertida son múltiples. A continuación se hace una síntesis de algunas de las herramientas más utilizadas en este modelo de enseñanza-aprendizaje que han sido clasificadas sobre la base de su utilidad dentro del aula invertida.

  • Herramientas para la gestión de contenidos: es necesario tener una plataforma en abierto o de acceso limitado para la difusión de los contenidos que se pretende que sean visualizados. Las herramientas más utilizadas para la difusión de contenidos son:
  • Herramientas para la edición de contenidos: se pueden utilizar distintas herramientas de edición para elaborar presentaciones más o menos formales. Algunas aplicaciones ofrecen en su versión gratuita un enlace a una dirección URL en la que se edita la presentación on-line y otras como Microsoft PowerPoint, ofrecen la herramienta de edición de un vídeo de la presentación una vez finalizada.
  • Herramientas que funcionan como banco de contenidos: también son útiles los bancos de contenidos en los que los recursos multimedia y los contenidos ya están editados.
  • Herramientas de evaluación: hay herramientas que permiten insertar cuestionarios en los vídeos editados. Estas herramientas resultan muy útiles para saber si los alumnos consultan los vídeos dado que las respuestas son enviadas al profesor. También permiten saber los puntos del vídeo que resultan más complicados de entender sobre la base de las analíticas de resultados. Entre las más populares destacan:

¿Por qué aplicar este modelo?[editar]

  • Promueve la autogestión
  • Aplica la colaboración y cooperación para aprender
  • Permite que destaquen los alumnos con capacidades especiales.
  • Permite "poner en pausa y rebobinar" al profesor.
  • Incrementa la interacción alumno/profesor.
  • Permite que los profesores conozcan mejor a sus alumnos.
  • Mejora la interacción alumno/alumno.
  • Permite hacer distinciones reales.
  • Cambia la manera de gestionar la clase.
  • Modifica la forma en que nos comunicamos con los padres.
  • Permite "educar" también a los padres.
  • Vuelve la clase "transparente".

Experiencias en el aula[editar]

Muchas son las experiencias que se han realizado ya en la aplicación de esta metodología.

  • En el área de Ciencias:

En el laboratorio

Cursos enteros

El ciclo del agua

Física & Química

  • En el área de la Tecnología:

Conceptos básicos

Diseño asistido por ordenador

Referencias[editar]

  1. Sams, Aaron; Bergmann, Jon et al. (2014). What Is Flipped Learning? Flipped Learning Network (FLN) (pdf) (en inglés). 
  2. Ricky Ribeiro (15 de noviembre de 2013). «Q&A: Jon Bergmann, Flipped Classroom Pioneer, Reflects on His Journey». Ed Tech Magazine. Consultado el 19 de diciembre de 2013. 
  3. Sams, Aaron; Jon Bergmann, Kristin Daniels, Brian Bennett, Helaine W. Marshall, Ph.D. y Kari M. Arfstrom, Ph.D. (2014). «The Four Pillars of F-L-I-P». http://www.flippedlearning.org/site/default.aspx?PageID=1 (en inglés). Consultado el 28 de marzo de 2016. 
  4. Román González, Marcos (21 de noviembre de 2013). «Flipped Classroom: una oportunidad para profundizar en el EEES». Consultado el 30 de mayo de 2016. 
  5. Peppino Barale, Ana María (2004). «La docencia universitaria ante un nuevo paradigma educativo». Revista Diálogo Educaciona. Consultado el 29 de marzo de 2016. 
  6. Greg Topp (6 Oct 2011), Flipped classrooms take advantage of technology, USA Today
  7. Flipped Classroom, Horizon Project, 2015
  8. a b Flipped Classroom o la clase al revés, Proyecta
  9. Alvarez, Brenda. "Flipping the Classroom: Homework in Class, Lessons at Home". National Education Association. Retrieved 22 February 2012
  10. Bill Tucker (Winter 2012), The Flipped Classroom, EducationNext
  11. Ana María Raad. «Invirtiendo la clase». Educarchile. Consultado el 26 de enero de 2016. 
  12. Hani Morgan (May/June 2014, p. 239), Flip your classroom to increase academic achievement,Childhood Education (Association for Childhood Education International) Check date values in:|date= (help)
  13. «Aula Invertida - Flipped Classroom - GoConqr». GoConqr. Consultado el 15 de febrero de 2017. 
  14. «Aula Invertida: Bergmann en Argentina.». MisionesOnline. 26 de agosto de 2016. Consultado el 28 de noviembre de 2016. 
  15. «Modelo Flipped Classroom: 5 razones para usarlo». Consultado el 21 de abril de 2016. 
  16. Mike Acedo (27 de noviembre de 2013). «10 Pros And Cons Of A Flipped Classroom». http://www.teachthought.com (en inglés). Consultado el 29 de marzo de 2016. 
  17. Eric Mazur (1997). Peer Instruction: A User's Manual Series in Educational Innovation. Prentice Hall, Upper Saddle River, NJ
  18. G. Novak et al., (1999). Just-in-Time teaching: Blending Active Learning with Web Technology. Prentice Hall, Upper Saddle River, NJ j
  19. «Aprendizaje invertido». Reporte EduTrends. 1 de octubre de 2014. Consultado el 29 de marzo de 2016. 
  20. Fortanet van Assendelft de Coningh, C.A., González Díaz, C., Mira Pastor, E., López Ramón, J.A. (2013). «Aprendizaje cooperativo y flipped classroom. Ensayos y resultados de la metodología docente.». Departamento de Comunicación y Psicología Social. Universidad de Alicante. Consultado el 23 de octubre de 2016. 
  21. «8 Cosas que deberías saber sobre Aprendizaje Basado en Retos | The Flipped Classroom». www.theflippedclassroom.es. Consultado el 28 de octubre de 2016. 
  22. Escaño, José; Gil, María (Mayo, 2001). «Motivar a los alumnos y enseñarles a motivarse». Revista Aula de Innovación Educativa 101 (101): 84. Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  23. Guillén, Jesús C. (9 de mayo de 2002). «La motivación en el aula». Escuela con Cerebro. Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  24. «Flipped Classroom Field Guide». Consultado el 4 de abril de 2016. 
  25. Aprendizaje Invertido. 2015. Consultado el 29 de marzo de 2016. 
  26. Domingo Chica (15 de agosto de 2016). «Los siete modelos de flipped classroom: ¿con cuál te quedas?». http://www.theflippedclassroom.es/. Consultado el 19 de octubre de 2016. 

Enlaces externos[editar]