Río Bogotá

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Río Bogotá
RioBogotaBriceño.JPG
Vista del río Bogotá a la altura del municipio de Tocancipá, a unos pocos kilómetros de su nacimiento.
Ubicación geográfica
Cuenca hidrográfica Rio Magdalena
Nacimiento Páramo de Guacheneque
Desembocadura Río Magdalena
Ubicación administrativa
País(es) Flag of Colombia.svg Colombia
Dimensiones
Longitud 380 km
Superficie de la cuenca 6.000 km²
Caudal medio 27 /s
Altitud Nacimiento: 2.700 m
Desembocadura: 289 m
Mapa de localización
Localización del río Bogotá y su cuenca
Localización del río Bogotá y su cuenca

El río Bogotá es uno de los ríos del departamento de Cundinamarca a pesar de no ser un río navegable ni especialmente caudaloso, además de ser uno de los afluyentes del Magdalena. La cuenca del Bogotá alberga cerca de nueve millones de personas, incluidos los ocho millones y medio habitantes de la ciudad de Bogotá. Tiene una longitud aproximada de 380 km.

Geografía[editar]

Cuenca alta. El río Bogotá nace en el páramo de Guacheneque en las proximidades del municipio de Villapinzón al norte de Cundinamarca a una altura de 3.250 msnm, recorre la provincia de Almeidas y la Sabana de Bogotá de norte a sur bañando con sus aguas los municipios de Villapinzón, Chocontá, Suesca, Sesquilé, Gachancipá, Tocancipá, Cajicá, Chía, Cota, Funza, Mosquera y Soacha. En la cuenca alta el río tiene un caudal medio de 10 m³/s.

Cuenca media. En la ciudad de Bogotá recibe las aguas del Salitre y el Fucha, así como la mayor parte de los desechos líquidos contaminantes (22 m³/s) y algunos desechos sólidos que lo convierten en un cauce de aguas negras muy contaminadas. Uno de sus principales afluentes es el río Tunjuelo, que nace en el Páramo de Sumapaz en la laguna de Los Tunjos, luego de surtir con sus aguas los Embalses de Chisacá y La Regadera desemboca en el Bogotá. En las inmediaciones de Bosa-Soacha el río recibe además las aguas de diferentes fábricas. El agua del río se usa para el riego en el distrito La Ramada abajo de la ciudad de Bogotá. También se usa para la producción de electricidad en la planta hídroeléctrica de Muña que se encuentra al lado del salto de Tequendama.

Cuenca baja. En la mitad de su recorrido el río abandona la Sabana, deja atrás su caudal apacible y se precipita formando el Embalse del Muña en Chusaca en Soacha y después al salto del Tequendama También en Soacha. En este sitio, el río empieza su torrentoso descenso entre encañonados valles en busca del Río Magdalena pasando por los municipios de San Antonio del Tequendama, Tena, La Mesa, El Colegio, Anapoima, Rafael Reyes, Tocaima, Agua de Dios y Ricaurte. El río Bogotá desemboca sobre los 280 m.s.n.m. en el Río Grande de la Magdalena, a la altura de la ciudad de Girardot, después de haber descendido 2.000 metros.

Contaminación y medio ambiente[editar]

Desde su nacimiento en el municipio de Villapinzón (provincia de Almeidas), el río Bogotá recibe la contaminación proveniente de varias curtiembres artesanales que arrojan sus desechos al río. Las autoridades han tomado medidas para sancionar a los responsables de esta contaminación, sin embargo la solución a esta problemática es compleja, pues la aplicación de sanciones generalmente afecta a la población económicamente vulnerable que vive de la industria del cuero.

Los desechos de las curtiembres no sólo afectan el cauce alto del Bogotá, sino su principal afluente el río Tunjuelo debido a que varios artesanos de Villapinzón se han asentado a orillas de este río.

El desarrollo industrial de la provincia de Sabana Central introduce una alta cuota de contaminación en el río que a su paso por Bogotá recibe tres de sus principales afluentes los cuales descargan las aguas residuales provenientes de la ciudad: el Rio Salitre, el río Fucha y el río Tunjuelo.

El río Bogotá a su paso por Engativá.

Entre la desembocadura del Juan Amarillo hasta el salto del Tequendama, el Bogotá se considera un río muerto pues no posee vida macrobiótica alguna. Son variadas las causas: A la carga de desechos biológicos e industriales aportada por alrededor de ocho millones de habitantes tanto de la capital como de los municipios de la Sabana, en este tramo el río es un típico río de planicie, con un mínimo de velocidad lo que acentúa su septicidad y hace prácticamente imposible la autodepuración para las altísimas cargas orgánicas que recibe. En este tramo las aguas no poseen oxígeno.

En el Salto del Tequendama, el Bogotá abandona la sabana homónima y entra en la provincia cundinamarquesa del Tequendama. Igualmente el Bogotá en su parte baja recibe las aguas de varios ríos más limpios que, junto con un discurrir más rápido, diluyen el nivel de contaminación. El Bogotá aún recibe la carga contaminante de los alcantarillados de los municipios aledaños, pero siendo bajo el desarrollo industrial de los municipios de las provincias del Tequendama y el Alto Magdalena (en contraste con los municipios de Sabana Central y Sabana de Occidente en la cuenca media), su curso es mucho menos contaminado.

Aun así, el Bogotá es la principal fuente de contaminación del río Magdalena. Entre los contaminantes que lleva su cauce está el cadmio, cromo, mercurio, zinc, arsénico y plomo.[1] El punto máximo de contaminación del río está en sectores de Bogotá donde el nivel de residuos sólidos puede alcanzar un nivel de 400 mg/L[2]

Esfuerzos para combatir la polución[editar]

Desde los años 1950 ya se planteaba la necesidad de tratar las aguas residuales. Sin embargo, es sólo hasta la década del 90 del siglo pasado que se toman acciones concretas en este sentido.

Planta de Salitre. En 1994 el distrito capital entrega en concesión la construcción, operación, mantenimiento y transferencia de la primera fase de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Salitre hasta el año 2027 a la multinacional francesa Suez Lyonnaise des Eaux - Degrémont. Esta PTAR se encarga de tratar las aguas residuales de la zona norte de la capital (cuencas del río Juan Amarillo o Salitre, humedales Torca y la Conejera) con una población aproximada de 2.200.000 habitantes y 13815 has de área. Allí las obras de diferenciación de alcantarillado pluvial y residual estaban más adelantadas, por tal razón se define iniciar por la zona norte, que además es una cuenca principalmente doméstica. La planta El Salitre inicio operación en septiembre de 2000, con un tratamiento primario químicamente asistido, una capacidad media de tratamiento de 4 m³/s y remociones de 40% de DBO5 y 60% de sólidos suspendidos totales. Para 2004 el esquema de concesión privada se reversa y el distrito capital aduciendo sobrecostos en la operación, asume la propiedad, dejando en manos de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá la responsabilidad de operar y administrar esta primera fase de la planta de tratamiento.

Plantas en la cuenca alta. Se han construido una serie de plantas de tratamiento de aguas residuales en la cuenca alta del río. Desafortunadamente los municipios que tenían la responsabilidad de operar y mantener estas plantas no lo hicieron por falta de interés y de capacidad. Por eso la Corporación Ambiental Regional (CAR) de Cundinamarca tenía que operar estas plantas, a pesar de que la misma institución está encargada de la regulación ambiental en la misma cuenca.

Proyecto de saneamiento del río Bogotá. Según los planes iniciales planteados en la década del 90, el esquema de tratamiento del río consistiría en la construcción de tres PTAR con tratamiento secundario: PTAR Salitre, PTAR Fucha y PTAR Tunjuelo, que serían asumidas por la misma multinacional francesa en caso de haberse mantenido el planteamiento inicial. Pero a partir del cambio de enfoque en 2004, el actual proyecto de saneamiento del río Bogotá se presenta en lo siguientes términos: Instalación de tratamiento secundario y ampliación a 8m3/s en la PTAR Salitre, desinfección del agua tratada y uso de la misma para riego agrícola en la zona de la Sabana Occidente; adecuación del sistema de alcantarillado en las cuencas de los ríos Fucha, Tunjuelo y Soacha y transferencia de las aguas residuales de estas tres cuencas por medio de un sistema de interceptores y estaciones elevadoras a una gran planta en el sur de la ciudad, llamada PTAR Canoas, con tratamiento primario y una capacidad de 17,8 m³/s.

El proyecto tiene tres fases:

1. Mejorar el tratamiento de aguas negras en pequeños municipios en la cuenca alta.
2. Mejorar la calidad de agua en el área metropolitana de Bogotá mientras la expansión de la planta de Salitre; la intercepción de las aguas negras del resto de la ciudad transferiendolo abajo de Bogotá; y el mejoramiento de la protección contra inundaciones.
3. Construcción de la planta de Canoas (14 m³/s). Dado los costos de la planta de Canoas, está previsto de incrementar los niveles de tratamiento gradualmente.[3]

El costo total de la planta de Canoas se estima a US$1,100 millones, y el costo de la primera fase para el cual el financiamiento ha sido asegurado en 2009 sera de US$363 millones. Se prevé que todas las obras deben estar en operación entre 2021 y 2025.[4]

Dificultades encontradas[editar]

Las dificultades más notorias en la recuperación del río han sido las siguientes:

  • La complejidad de coordinación entre las diferentes instituciones implicadas (Ministerio de Ambiente Vivienda y Desarrollo Territorial, Gobierno de la Ciudad, Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, Gobernación de Cundinamarca, Corporación Autónoma Regional) las cuales aún no cuentan con un espacio conjunto dedicado al tema de saneamiento del río,
  • La dificultad en la asignación de recursos pues este al ser un río que discurre marginalmente a la ciudad (de hecho es el límite occidental de la misma) no genera la misma preocupación ciudadana que otros ríos que discurren por el centro de la ciudad.
  • El caso de la Planta El Salitre donde la gran cantidad de conexiones erradas que combinan aguas residuales con aguas lluvias o viceversa han llevado a que el sistema de alcantarillado separado sea prácticamente inútil en épocas invernales.

En 2007 la CAR, EAAB y el gobierno del Distrito Capital firmaron el Convenio 171, el cual define las responsabilidades de las tres partes. La CAR se ha comprometido a financiar la expansión de Salitre y las obras de mitigación de inundaciones del Río Bogotá entre Puente La Virgen y Alicachín; y la creacíon de humedales y de parques en el borde del río. La EAAB se ha comprometido a financiar y construir los interceptores y a operar las plantas de Salitre y Canoas.[3]

Cooperación externa[editar]

En 2009 el Banco Mundial está preparando un proyecto de 446 millones de dólares para la infraestructura ambiental del Río Bogotá. Los objetivos preliminares del proyecto son:

  • Cumplimiento de las normas de calidad en cuanto al agua del río.
  • Manejo de avenidas en la ciudad de Bogotá.
  • Creación y/o mejoramiento de parques y humedales en las bordas del Río Bogotá con ecosistemas acuáticos.[3]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]