Salto del Tequendama
| Salto del Tequendama | |
|---|---|
Vista general del Salto del Tequendama |
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| Localización | |
| País | |
| División | |
| Subdivisión | Provincia del Tequendama |
| Coordenadas | Coordenadas: |
| Población cercana | Bogotá (30 km) |
| Río | Río Bogotá |
| Características | |
| Tipo por forma | Permanente, de bloque segmentado. Su caudal está totalmente regulado hoy. |
| Altura total | 157 m |
| Anchura | 23 m |
| Mayor caída | 139 m |
| Altitud cabeza | 2 467 m |
| Mapa de localización | |
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El salto del Tequendama es una cascada natural de Colombia, ubicada en la provincia del Tequendama en el Departamento de Cundinamarca. Está ubicada a aproximadamente 30 km al suroeste de Bogotá. Después de hacer un apacible recorrido de más de 100 km por los verdes campos del altiplano cundinamarqués y de la sabana de Bogotá, el río Funza (o Bogotá) cae desde una altura sobre el nivel del mar de 2.467 m aproximadamente 157 m sobre un abismo rocoso de forma circular formando la cascada. Se halla en una región boscosa de neblina permanente. Administrativamente pertenece al municipio San Antonio del Tequendama.
Contenido |
[editar] Origen
De acuerdo con algunos relatos que lograron llegar hasta hoy, en la mitología Muisca el Salto de Tequendama es atribuido a Bochica.[1] Este relato cuenta que Chibchacum (dios protector del Zipa) se ofendió porque su pueblo aceptó malos consejos de Huitaca (una diosa que podría asociarse con el mal) la cual guío al pueblo a llevar una vida llena de placeres, juegos y borrachera llevando a que se negaran las ofrendas a Chibchacum; este se indignó contra los bacates, porque ya casi todos murmuraban de él y le ofendían en secreto y públicamente. Como venganza, lleno de ira, Chibchacum creo una gran inundación al desatar tempestades y desviar los ríos Sopó y Tibitó, que creciendo rápidamente anegaron la sabana hasta inundarla totalmente. Las sementeras y labranzas se echaron a perder; la gente, que por entonces era numerosa, empezó a padecer las calamidades del hambre. Reunidos sacerdotes y caciques, se decidió dar noticia del terrible suceso a Bochica (una divinidad, suerte de profeta y dios enviado por Chiminigagua, dios principal y creador de los Muiscas), para clamar sus bondades y favores. Pasaron muchos días con sus noches llenos de clamores, sacrificios y ofrendas, hasta que por fin, una tarde, mientras reverberaba el sol en el aire, se hizo presente el arco iris en medio de un ruido ensordecedor, que a todos hizo estremecer. Bochica les volvió a enseñar las buenas costumbres y realizo una peregrinación con todos los habitantes de la sabana por los cerros hasta el sur occidente donde encontró una muralla de piedras que represaban las aguas. Enseguida tomo un bastón de oro con el que golpeo las rocas, las cuales sucumbieron y dieron origen al Salto de Tequendama. La sabana quedó desinundada. Bochica tuvo a bien no secar los ríos Sopó y Tibitó, pues sabía que serían de gran utilidad, para regar los cultivos en épocas de aguas escasas. Bochica, quien, no satisfecho con los beneficios otorgados, castigó a Chibchacum, condenándole a cargar la tierra sobre los hombros, que hasta ese día era cargada por cuatro inmensos guayacanes. Esa es la causa de que, a veces, la tierra tiemble. La llegada de Bochica ocurrió para los Muiscas cerca de 30 edades o bxogonoas, antes de los españoles, donde cada edad es un periodo de 70 años.
Este mito tiene cierto grado de validez ya que durante el ultimo gran deshielo la Sabana de Bogotá fue inundada. Algunos estudios señalan que esto pudo haber ocurrido en un periodo muy corto de tiempo:
[editar] La descripción de Humboldt
Este salto a pesar de su lamentable estado actual, conserva un gran grado de estima entre los bogotanos. Fuera de anterior mito, cabe mencionar la descripción que hiciera el naturalista Humboldt de este salto, quien le dio con ayuda del barómetro una altura de 185 metros.
[editar] Últimos años y actualidad
En 1897 se inaugura la primera hidroeléctrica de Colombia cuyo nombre es El Charquito que usa el agua del río Bogotá antes del salto.[4] Para 1928 se inaugura "El Hotel del Salto" un lujoso hospedaje al lado de la caída, lo cual muestra el gran interés que representaba por entonces.[5] En 1940 se inician las obras del embalse del Muña que represa las aguas del río Bogotá en el municipio de Sibate, con el gran y desordenado crecimiento de la capital el río Bogotá y sus afluentes fueron contaminados. El conjunto de la hidroeléctrica de El Charquito y el embalse del Muña, hicieron que el salto perdiera gran parte de su caudal más la grave contaminación de las aguas, causo que el salto del Tequendama perdiera mucho de su atractivo turístico, llevando al cierre del lujoso hospedaje que actualmente se encuentra abandonado. Aun así, muchos bogotanos suelen detenerse al lado del salto de Tequendama para comer mazorcas asadas o pinchos de carne que ofrecen algunos habitantes de la zona y poder admirar el imponente paisaje que relatara Humboldt.
[editar] Referencias
- ↑ http://www.sinic.gov.co/SINIC/ColombiaCultural/ColCulturalBusca.aspx?AREID=3&SECID=8&IdDep=25&COLTEM=212
- ↑ http://www.elespectador.com/columna-208779-retiro-de-glaciares-el-salto-de-tequendama
- ↑ http://www.lablaa.org/blaavirtual/historia/memov1/memov13a.htm
- ↑ http://www.cundinamarca.gov.co/cundinamarca/municipios/frm_municipio.asp?codigo=86
- ↑ Historia de Bogotá — Siglo XX, pág. 116.
[editar] Bibliografía
- VV. AA., director Fabio Puyo Vasco, Historia de Bogotá 3 tomos: Tomo I - Conquista y Colonia, Tomo II - Siglo XIX, Tomo III - Siglo XX, Bogotá, 2007. ISBN 9789588293318.