Nerva

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Nerva
Emperador del Imperio romano
Nerva Tivoli Massimo.jpg
Busto de Nerva
Información personal
Nombre secular Marco Coceyo Nerva
Reinado 18 de septiembre de 9627 de enero de 98
Nacimiento 8 de noviembre de 30
Narni, Umbría
Fallecimiento 27 de enero de 98 (67 años)
Roma
Entierro Mausoleo de Augusto, Roma
Predecesor Domiciano
Sucesor Trajano
Familia
Dinastía Dinastía Antonina
Padre Marco Coceyo Nerva
Madre Sergia Plautilla
Descendencia Trajano (adoptivo)

Nerva (latín: Marcus Cocceius Nerva Caesar Augustus - 8 de noviembre de 30 - 27 de enero de 98) fue emperador del Imperio romano de 96 hasta su muerte en el año 98. A su adhesión al trono contaba con 65 años; este reputado senador había dedicado su vida al servicio del Imperio durante los reinados de Nerón, Vespasiano, Tito y Domiciano. Con Nerón como emperador fue miembro del séquito imperial y desempeñó un importante papel en el descubrimiento de una conspiración contra el emperador orquestada por el senador Cayo Calpurnio Pisón (65). Tras esto se le recompensó con dos consulados (71 y 90).

El 18 de septiembre del año 96, el emperador Domiciano fue asesinado víctima de una conspiración palaciega en la que se vieron implicados varios miembros de la Guardia Pretoriana y varios libertos. Al día siguiente el Senado le nombró emperador; como nuevo monarca juró restaurar los derechos que habían sido abolidos o simplemente dejados de lado durante el reinado de Domiciano. Sin embargo, su administración estuvo marcada por problemas financieros y por su falta de habilidad a la hora de tratar con las tropas. Una rebelión de la Guardia Pretoriana en el año 97 casi lo forzó a adoptar al popular Marco Ulpio Trajano como su heredero y sucesor. Tras lo que aproximadamente fueron 18 meses de reinado, Nerva murió de muerte natural el 27 de enero de 98. A su muerte fue sucedido por su hijo adoptivo, Trajano.

Finalmente durante el año 100, Trajano se trasladó a Roma, donde se hizo cargo de la deificación de Nerva, siendo inmortalizado por su moderación durante el periodo de los cuatro emperadores siguientes.[1]

Aunque se desconoce gran parte de la vida de Nerva, es considerado por los historiadores antiguos como un emperador sabio y moderado. Esta opinión ha sido confirmada por los historiadores modernos, uno de los cuales, Edward Gibbon, llama a Nerva y a sus cuatro sucesores, los Cinco Buenos Emperadores.

Tradicionalmente, se considera que la adopción de Trajano como heredero finaliza con la tradición de los anteriores emperadores, que nombraban a alguno de sus parientes como hijo adoptivo en el caso en que no les sucedieran sus propios hijos. Sin embargo, recientes investigaciones respecto a los lazos de parentescos entre los diferentes miembros de ésta dinastía llevan a pensar en la continuidad del principio de adopción del pariente varón más cercano al Emperador reinante (principio que sólo habría sido quebrado por Nerva al adoptar a Trajano).

Juventud y ascenso al poder[editar]

Familia[editar]

Estatua de Nerva como Júpiter.

Marco Coceyo Nerva nació en Narni, a unos 80 km al norte de Roma.[2] Sus padres fueron Marco Coceyo Nerva y Sergia Plautilla. Antiguas fuentes estiman la fecha del nacimiento de Nerva entre 30 y 35.[n. 1] Al igual que Vespasiano, fundador de la Dinastía Flavia, era un miembro procedente más de la nobleza italiana que de la aristocracia romana.[3]

Los miembros de su familia habían ostentado altas dignidades tanto durante la República como durante el Imperio romano. Su bisabuelo, también llamado Marco Coceyo Nerva, fue designado cónsul en 36 a. C.,[4] y su abuelo (también llamado Marco Coceyo Nerva) formaba parte del séquito del emperador Tiberio en el momento del nacimiento de Nerva.[5] Nerva estaba emparentado con la Dinastía Julio-Claudia por vía materna a través de su tío, Octavio Laenas, que se había casado con la bisnieta de Tiberio, Rubelia Bassa, hija de Julia la Drusa.[3] Además, su hermana pudo haber estado casada con el hermano del emperador Otón, Lucio Salvio Otón Ticiano, por lo que también estaba emparentado con uno de los emperadores del Año de los Cuatro Emperadores.[6]

Carrera pública[editar]

Poco se conoce de los orígenes de la carrera pública de Nerva, aunque al parecer no siguió las usuales carreras administrativa o militar. Según Tácito, Nerva fue elegido pretor en 65, bajo el reinado del emperador Nerón.[7] Durante su pretorado, desempeñó un papel muy importante al revelar al emperador la conspiración que estaba en marcha contra él, dirigida por Cayo Calpurnio Pisón. Por ello recibió honores triunfales y se levantaron estatuas de él en palacio.[7] Tanto Vespasiano como Nerva formaron parte del séquito de Nerón durante esta época, y al parecer, Nerva cuidó del joven Tito Flavio Domiciano cuando su padre, Vespasiano, marchó al Este junto a su hijo mayor Tito para combatir a los rebeldes en la Primera Guerra Judeo-Romana.[8]

Tras la muerte del emperador Nerón en el año 68, Nerva se mantuvo fiel a los Flavios durante la guerra civil que siguió al asesinato, conocida con el nombre del Año de los cuatro emperadores, que asoló al Imperio durante el año 69. Durante este conflicto, Roma experimentó una rápida sucesión y caída de varios emperadores, Galba, Otón, Vitelio y finalmente Vespasiano. Nerva fue recompensado por su lealtad con su primer consulado en 71,[9] y continuó sus servicios durante los reinados de los hijos de Vespasiano, Tito Flavio Sabino Vespasiano (79 - 81) y Tito Flavio Domiciano (81 - 96). En la primavera del año 89, el gobernador de la provincia de Germania Superior, Lucio Antonio Saturnino, encabezó una rebelión contra Domiciano al mando de la Legio XIV Gemina y Legio XXI Rapax.[10] Al parecer, Nerva fue decisivo a la hora de alertar al emperador de ésta conspiración, por lo que se le recompensó con un segundo consulado en 90.[9] Para Domiciano, esta revuelta tuvo un horrible efecto en los momentos finales de su reinado. Se convirtió en una persona totalmente paranoica, y su reinado en una espiral de terror.[11]

Emperador[editar]

Ascenso[editar]

Busto del Emperador Domiciano.

El 18 de septiembre del año 96, Domiciano fue asesinado víctima de una conspiración palaciega, en la que participaron varios miembros de la Guardia Pretoriana y varios de sus libertos.[12] Al parecer, ese mismo día Nerva fue proclamado emperador por el Senado.[13] La forma en que llegó al cargo es sin embargo motivo de debate.[14] Aunque Nerva hubiera ostentado altos cargos durante su carrera y fuera un leal partidario de la Dinastía Flavia, la mayor parte de su carrera es desconocida y por lo tanto eran muy escasas sus posibilidades de acceder al trono. Se ha sugerido que Nerva tomó parte en la conspiración contra Domiciano, o que por lo menos tuviera conocimiento sobre la trama.[14] El historiador Dion Casio escribe que antes del asesinato los conspiradores debatieron el asunto de la sucesión con varios candidatos que consideraban viables, que fuera uno de Nerva, que no sólo por sus cualidades administrativas, sino también porque alegó que había caído recientemente bajo sospecha de Domiciano, y que no tenía nada que perder si fuera acusado de tomar parte en la trama es una probabilidad.[15] Si bien su participación en la conspiración nunca se ha comprobado,[16] historiadores modernos han teorizado que se proclamó emperador a Nerva unas pocas horas después del asesinato únicamente por iniciativa del Senado.[13] A pesar de que parecía ser un candidato poco probable en razón de su edad y débil salud, Nerva se consideraba una elección segura, precisamente porque era viejo y no tenía hijos.[17] Por otra parte, había una estrecha conexión con la dinastía Flavia y sustancialmente con respecto a una gran parte de la clase senatorial. Nerva había sido testigo del estado de anarquía en que se había sumido el Imperio a partir de la muerte de Nerón en 69 y por tanto, para que no hubiera riesgo de revueltas o desórdenes aceptó el nombramiento.[18]

Tras la ascensión de Nerva al trono imperial, el Senado romano aprobó un Damnatio memoriae hacia Domiciano: sus monedas fueron fundidas, sus estatuas derribadas y su nombre borrado de todas las estructuras públicas.[19] [20] El palacio de Domiciano fue rebautizado con el nombre de "La Casa del Pueblo" y el propio Nerva se estableció en la antigua residencia de Vespasiano, los Jardines de Salustio.[21]

Administración[editar]

Parte del Foro de Nerva.

El cambio de emperador fue un alivio para el Senado, cuyos senadores habían sufrido mucho bajo el régimen de terror de Domiciano. Como un gesto de buena voluntad hacia sus partidarios, Nerva juró públicamente que se pondría fin a las persecuciones de senadores mientras él estuviera en el cargo.[22] Cesaron los juicios por traición, puso en libertad a muchos senadores que habían sido encarcelados y concedió la amnistía a muchos de los exiliados bajo el reinado de Vespasiano.[20] Las propiedades confiscadas se restituyeron a las respectivas familias.[20] A pesar de todo, Nerva dependió en gran medida de amigos y asesores y de mantener relaciones amistosas con la facción senatorial a favor de Domiciano.[23] [24]

Habiendo sido proclamado emperador exclusivamente por iniciativa del Senado, Nerva inició una serie de medidas con el fin de obtener apoyo entre la población romana. Como era costumbre por esta época, un cambio de emperador llevaba consigo un generoso pago para el pueblo y el ejército. En consecuencia, se concedió a los ciudadanos 75 denarios por cabeza, al tiempo que los soldados de la Guardia Pretoriana recibieron un donativum que pudo haber ascendido a unos 5.000 denarios por persona.[25] Esto estuvo seguido por una serie de reformas económicas con la intención de aliviar la carga de los impuestos de los romanos más necesitados.[n. 2] Para los más pobres, Nerva concedió créditos por valor de la tierra de hasta 60 millones de sestercios.[22] Legisló exenciones para los padres e hijos del 5% del impuesto sobre la herencia, y realizó préstamos a los propietarios de tierras italianos con la condición de que el pago del interés del 5% se destinara a las familias más necesitadas de los municipios. Estas reformas experimentaron una continuidad durante los reinados de Trajano, Antonino Pío y Marco Aurelio.[26] Por otra parte, algunos impuestos fueron anulados y se otorgaron privilegios fiscales a las provincias.[25]

En poco tiempo, los gastos realizados por Nerva supusieron una gran carga para el tesoro.[27] Nerva ordenó la formación de una comisión especial para reducir drásticamente los gastos.[28] La mayoría de los gastos superfluos se suprimieron, incluyendo los sacrificios religiosos, los juegos y las carreras de caballos. Mientras, Nerva estimuló la economía a partir de los ingresos procedentes de la subasta de las propiedades de Domiciano.[22] También se obtuvo dinero procedente de la fundición de las estatuas de oro y plata de Domiciano. Nerva prohibió que se realizaran estatuas de ese material de su persona.[20] También se sabe por las cartas de Plinio y por una inscripción que Nerva destinó 60 millones de sestercios para la compra de terrenos para los pobres.

Debido a que reinó brevemente, los proyectos arquitectónicos de Nerva fueron muy escasos, aunque abarcaron el término de varias obras iniciadas bajo el reinado de la Dinastía Flavia. Sus trabajos incluyeron extensas reparaciones de la red de carreteras y acueductos.[29] El único proyecto arquitectónico importante de Nerva fue un granero, conocido como la Horrea Nervae,[30] y un pequeño foro imperial que había sido iniciado por Domiciano.[31]

Crisis de sucesión[editar]

Áureo emitido por Nerva.

A pesar de las medidas de Nerva para seguir siendo popular en el Senado y el pueblo romano, el apoyo a Domiciano se mantuvo firme en el ejército, que había pedido su deificación inmediatamente tras el asesinato.[19] En un intento por apaciguar a los soldados de la Guardia Pretoriana, Nerva expulsó a su prefecto, Tito Petronio Segundo - uno de los principales conspiradores contra Domiciano- y lo reemplazó por un ex comandante, Casperio Eliano.[32] Asimismo, con el generoso donativum otorgado a los soldados tras su entronización, se esperó que la calma volviera. Sin embargo, los pretorianos consideraron estas medidas insuficientes, y exigieron la ejecución de los asesinos de Domiciano, a lo que el prudente Nerva se negó.[33] Todos estos factores condujeron a la crisis más grave del reinado de Nerva

Si bien la rápida transferencia del poder tras la muerte de Domiciano había impedido una guerra civil, la posición de Nerva como emperador pronto resultó demasiado vulnerable, y su naturaleza benevolente, se convirtió en una dificultad para hacer valer su autoridad. Tras su ascenso al trono, había ordenado el fin de los juicios por traición, pero al mismo tiempo no se permitió el enjuiciamiento de los informantes del Senado. Esta medida llevó al caos, con todo el mundo actuando en su propio interés al tiempo que trataba de ajustar cuentas con sus enemigos personales, llevando el cónsul Frontón a realizar la observación de que "es malo tener un emperador que no permite hacer nada, pero es peor tener uno cuya regencia roza la permisibilidad total".[20] A principios de 97, una conspiración encabezada por el senador Calpurnio Craso fracasó, pero una vez más Nerva se negó a asesinar a los conspiradores, en gran parte debido a la desaprobación del Senado.[34] [n. 3]

La situación se agravó aún más por la falta de un claro sucesor, hecho muy apremiante a causa de la vejez y la enfermedad de Nerva.[35] No tuvo hijos naturales y sólo parientes lejanos, que son inadecuados para los cargos políticos. Un sucesor tendría que ser elegido de entre los gobernadores o los generales en el Imperio y parece que en 97, Nerva estaba considerando la posibilidad de adoptar a Publio Cornelio Nigrino, el poderoso gobernador de Siria.[36] Esto recibió una dura oposición por parte de los partidarios del comandante militar más popular del Imperio, Marco Ulpio Trajano, más comúnmente conocido como Trajano, general de los ejércitos de Germania.[36]

En octubre de 97, la tensa situación llegó a un punto crítico cuando la Guardia Pretoriana, dirigida por Casperio Eliano, sitió el Palacio Imperial y tomó como rehén a Nerva.[24] Éste se vio obligado a someterse a sus exigencias, entre las que estaban entregarles a los asesinos de Domiciano e incluso realizar un discurso apoyándoles.[37] Tito Petronio Segundo y Partenio, los asesinos de Domiciano, fueron asesinados de inmediato. Nerva salió ileso de esta situación, pero su autoridad sufrió un durísimo golpe sin posibilidad de recuperarse.[24] Nerva se dio cuenta de que su posición ya no era sostenible sin el apoyo de un heredero que tuviera la aprobación tanto del ejército y el pueblo.[32] [38] Poco después se anunció la adopción de Trajano como su sucesor.[24] [39] Se otorgó oficialmente a Trajano el título de César y compartió el consulado con Nerva en 98:

"Así Trajano se convirtió en César. Pues Nerva no estimaba la relación familiar por encima de la seguridad del Estado, ni estaba menos dispuesto a adoptar Trajano, por la condición de este último de español en lugar de italiano o itálico, debido a que ningún extranjero había ostentado jamás la soberanía romana; pero Nerva buscaba un hombre por su capacidad, y no por su nacionalidad.[40]

Contrariamente a la opinión popular que aquí da Dión Casio, Nerva de hecho tenía pocas opciones a la hora de elegir a su sucesor. Frente a una crisis importante, que necesitaba desesperadamente el apoyo de un hombre que pudiera restaurar su dañada reputación,[38] el único candidato con la suficiente experiencia militar, ascendencia consular y conexiones necesarias para el puesto era Trajano.[32]

Muerte y legado[editar]

Moneda de Trajano y Nerva durante el reinado del primero.

El 1 de enero de 98, al inicio de su cuarto consulado, Nerva sufrió un ataque cerebrovascular durante una audiencia privada.[41] Poco después, fue víctima de unas fiebres y murió en su casa, en los Jardines de Salustio, el 27 de enero.[42] [43] A su muerte, Nerva fue deificado por el Senado,[42] y sus cenizas fueron ubicadas para su descanso en el Mausoleo de Augusto.[44] Nerva fue sucedido sin incidentes por su hijo adoptivo Trajano, que fue recibido con mucho entusiasmo por el pueblo romano. Según Plinio el Joven, Trajano dedicó un templo en honor a Nerva,[45] pero no se han encontrado restos estructurales, ni tampoco de una serie de monedas conmemorativas de Nerva Deificado, publicado diez años después de su muerte. Según Dión Casio, sin embargo, el prefecto de la Guardia Pretoriana responsable de la sublevación en contra de Nerva, Casperio Eliano, fue despedido tras la subida al trono de Trajano.[46]

Busto de Nerva, en Narni, Italia.

Debido a la falta de fuentes escritas de este periodo, gran parte de la vida de Nerva ha permanecido en la oscuridad. La más importante que ha sobrevivido fue escrita por el historiador del siglo II Dión Casio. Su Historia romana, se extiende por casi un milenio, desde la llegada de Eneas a Italia hasta el año 229. Otros detalles se han unido por una breve biografía del Resumen de Caesaribus, una obra que se cree, ha sido escrita por el historiador del siglo III Aurelio Víctor. Al parecer, Tácito escribió un resumen más amplio sobre el reinado de Nerva. Las Historias son una composición de la historia de Roma que abarca tres décadas desde el suicidio del emperador Nerón en 68 hasta la muerte de Domiciano en 96. Lamentablemente, una parte sustancial del trabajo se ha perdido, sobreviviendo sólo los primeros cinco libros que se ocupan del Año de los cuatro emperadores. En la introducción de su biografía de Cneo Julio Agrícola, Tácito habla muy bien de Nerva, describe su reinado como "el amanecer de una edad más feliz, pues Nerva mezcló finalmente términos irreconciliables, la soberanía y la libertad".[47]

Las historias supervivientes hablan también de manera positiva sobre el reinado de Nerva. Tanto Dión Casio como Aurelio Víctor destacan su sabiduría y su moderación,[48] [22] elogiando haber elegido a Trajano como su heredero.[40] Estas opiniones se han visto respaldadas por Edward Gibbon en su obra Historia del Declive y Caída del Imperio romano.


La historia moderna ha avalado la opinión de que Nerva era un gobernador bienintencionado, pero débil e ineficaz en su gobierno, lo que llevó al Imperio a los inicios de una importante crisis. La sublevación de Casperio Eliano nunca pretendió ser un golpe de estado sino una manera de presionar al emperador. La adopción de Trajano amplió su base de poder.


Precedido por:
Tito Flavio Vespasiano y Tito Flavio Sabino Vespasiano
Cónsul del Imperio romano junto con

Tito Flavio Vespasiano
71 d. C.

Sucedido por:
Tito Flavio Vespasiano y Tito Flavio Sabino Vespasiano
Precedido por:
Tito Aurelio Fulvo y Marco Asinio Atratino
Cónsul del Imperio romano junto con

Tito Flavio Domiciano
90 d. C.

Sucedido por:
Manio Acilio Glabrión y Marco Ulpio Trajano
Precedido por:
Cayo Manlio Valente y Cayo Antistio Vétere
Cónsul del Imperio romano
97 d. C. - 98 d. C.
Sucedido por:
Aulo Cornelio Palma Frontoniano y Quinto Sosio Seneción
Precedido por:
-
Emperadores Antoninos
97 d. C. - 98 d. C.
Sucedido por:
Marco Ulpio Trajano


Predecesor:
Tito Flavio Domiciano
Emperador romano
96-98
Sucesor:
Trajano

Notas[editar]

  1. "Aurelio Víctor escribe que en el año 35, Dión Casio dice sin embargo que fue en el año 30. La última fecha ha sido la más comúnmente aceptada" (Wend, n. 2). Ronald Syme considera que, relacionando las fechas de los cargos públicos que Nerva ostentó, la fecha más posible es el año 35; verSyme, Ronald (1958). Tacitus. Oxford: Oxford University Press. pp. 653. ISBN 0-19-814327-3. 
  2. Para una revisión completa de las reformas económicas de Nerva, véase Merlin, Alfred (1906) (Francés). Reveses económicos del Emperador Nerva. París. http://www.inumis.com/rome/books/merlin/index.html. Consultado el 14-08-2007. 
  3. Craso fue exiliado en Tarento y durante el reinado del emperador Adriano fue ejecutado.

Referencias[editar]

  1. Domínguez, Oscar A. (s.f.). «Trajano, Marco Ulpio (53-117)». Portal del Nuevo Testamento. Consultado el 21/11/2013.
  2. Aurelio Víctor (atrib.), Epitome de Caesaribus 12.1
  3. a b Syme, Ronald (1982). «El matrimonio de Rubelio Blando» (se requiere suscripción). The American Journal of Philology 103 (1):  pp. p. 83. http://links.jstor.org/sici?sici=0002-9475%28198221%29103%3A1%3C62%3ATMORB%3E2.0.CO%3B2-E. 
  4. Dión Casio, Historia Romana XLIX.1 (LacusCurtius)
  5. Tácito, Anales IV.58
  6. Syme (1958), pp. 623–624.
  7. a b Tácito, Anales XV.72
  8. Murison, p. 149
  9. a b Murison, p. 150
  10. Suetonio, Las vidas de los doce césares, Vida de Domiciano 6
  11. Syme (1930), p. 66
  12. Suetonio, Las vidas de los doce césares, Vida de Domiciano 14
  13. a b Murison, p. 153
  14. a b Murison, p. 151
  15. Dión Casio, Historia Romana LXVII.15
  16. Syme, Ronald (1983). «Domitian: The Last Years». Chiron 13:  pp. 121-146. 
  17. Jones, Brian W. (1992). The Emperor Domitian. London: Routledge. pp. p195. ISBN 0-415-04229-1. 
  18. Murison, p. 156
  19. a b Suetonio, Las vidas de los doce césares, Vida de Domiciano 23
  20. a b c d e Dión Casio, Historia Romana LXVIII.1
  21. Plinio el Joven, Panegyricus 47.4
  22. a b c d Dión Casio, Historia Romana LXVIII.2
  23. Wend, David (1997). «Nerva (96-98 A.D.)». Consultado el 23-09-2007.
  24. a b c d Dión Casio, Historia Romana LXVIII.3
  25. a b Syme (1930), p. 63–65
  26. Ashley, Alice M. (1921). «The 'Alimenta' of Nerva and His Successors». The English Historical Review 36 (141):  pp. 5-16. 
  27. Sutherland, C.H.V. (1935). «El estado del Tesoro Imperial a la muerte de Domiciano». The Journal of Roman Studies 25:  pp. 150–162. http://links.jstor.org/sici?sici=0075-4358%281935%2925%3C150%3ATSOTIT%3E2.0.CO%3B2-8. 
  28. Syme (1930), p. 61
  29. Syme (1930), p. 58
  30. Ball Platner, Samuel (1929). «Diccionario topográfico de la Antigua Roma». Ashby, Thomas págs. 260-263. Londres: Oxford University Press. Consultado el 22 de setiembre de 2007.
  31. Suetonio, Las vidas de los doce césares, Vida de Domiciano 5
  32. a b c Lendering, Jona (2005). «Casperio Eliano». livius.org. Consultado el 22-09-2007.
  33. Aurelio Víctor (atrib.), Epitome de Caesaribus 12.7.
  34. Aurelio Víctor (atrib.), Epitome de Caesaribus 12.6
  35. Dión Casio describe a Nerva vomitando tras una comida, véase Dio, LXVIII.1.3
  36. a b Lendering, Jona. «Plinio, Nerva y Trajano». livius.org. Consultado el 13-08-2007.
  37. Aurelio Víctor (atrib.), Epitome de Caesaribus 12.8
  38. a b Syme (1930), p. 62
  39. Syme, Ronald (1980). «Guarda Pretoriana bajo Trajano y Adriano» (subscription required). The Journal of Roman Studies 70:  pp. p. 64. http://links.jstor.org/sici?sici=0075-4358%281980%2970%3C64%3AGPOTAH%3E2.0.CO%3B2-0. 
  40. a b Dión Casio, Historia Romana LXVIII.4
  41. Aurelio Víctor (atrib.), Epitome de Caesaribus 12.10
  42. a b Jerome, Crónicas, Romanos, p275
  43. Aurelio Víctor (atrib.), Epitome de Caesaribus 12.11
  44. Aurelio Víctor (atrib.), Epitome de Caesaribus 12.12
  45. Plinio el Joven, Panegyricus 11.1
  46. Dión Casio, Historia Romana LXVIII.5
  47. Tácito, Agricola 3
  48. Aurelio Víctor(atrib.), Epitome de Caesaribus 11.15

Bibliografía[editar]

Fuentes primarias[editar]

Fuentes secundarias[editar]

Enlaces externos[editar]