César (título)

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César (en latín caesar) fue un título imperial. Deriva del cognomen de Gaius Iulius CaesarCayo Julio César»), el inteligente general, cónsul y dictador (nombrado por el Senado) romano que fue asesinado durante los idus de marzo de 44 a. C. La transformación del nombre familiar César en un calificativo imperial puede ser trazada desde el 68 (el llamado año de los cuatro emperadores); a principios del siglo II, Suetonio escribió las Vidas de los doce césares (De vita XII Caesarum), en las que describe las biografías de Cayo Julio César y los once primeros emperadores romanos (hasta Domiciano).

Significado[editar]

César originalmente significaba «velludo» lo que sugiere que los Iulii Caesares, una rama específica de la gens patricia Julia, fueran conocidos por tener una abundante cabellera (sin embargo, dado el sentido del humor romano, también pudo significar que más bien fueran propensos a quedarse calvos, problema del que, sin duda, sufría el miembro más ilustre de la familia, Julio César). El primer emperador, César Augusto, llevó este nombre como un símbolo de su vinculación familiar con Julio César, quien lo había adoptado póstumamente. Así, según las convenciones romanas, pasó a llamarse «Gaius Iulius Caesar Octavianus» (Cayo Julio César Octaviano, habitualmente designado como «Octavio» antes de recibir el título de Augusto).

Debido a razones políticas, Octavio eligió enfatizar su relación con Julio César (ya que no era hijo natural suyo, sino simplemente adoptado) al autodenominarse simplemente «emperador césar» (nombre al que el Senado Romano agregó honoríficamente el título Augustus —«majestuoso» o «venerable»—, en el año 276 a. C.), sin ostentar ningún otro elemento de su nombre completo. El sucesor del emperador Octavio, su hijastro Tiberio, también ostentó el nombre César como título. Su nombre natal era Tiberius Claudius Nero (Tiberio Claudio Nerón), siendo adoptado por Octavio el 26 de junio del año 4 como Tiberius Iulius Caesar. De esta forma se estableció un precedente: el emperador designaba a su sucesor al adoptarle y otorgándole el nombre de «César».

Historia de su acuñación como título[editar]

El cuarto emperador, Claudio, fue el primero en asumir el nombre «César» sin haber sido adoptado por el anterior emperador ni, por tanto, haber recibido el nombre de César (aunque era un miembro de la familia Julio-Claudia). Tras la muerte de Nerón en 68, el usurpador Servio Sulpicio Galba fue el primero en tomar el poder y el nombre simultáneamente sin ninguna razón válida, adoptando el nombre «Servius Galba Imperator Caesar». También ayudó a consolidar el uso de «César» como título del heredero designado al dárselo a su heredero adoptado, Lucius Calpurnius Piso Frugi Licinianus.

El siguiente paso en el desarrollo del título vino un año después en el 69, cuando el usurpador Vitelio depuso al anterior usurpador Otón y ostentó la púrpura junto con el nombre «Aulus Vitellius Germanicus Imperator Augustus». En un principio Vitelio no adoptó el título «césar» como parte de su nombre, y quizás pretendió remplazarlo con Germánico (ya que concedió ese nombre Germanicus a su propio hijo), sin embargo, César se había convertido en una parte integral de la dignidad imperial y su lugar fue restaurado por el cuarto emperador en 69, cuando el hijo de Tito Flavio Vespasiano, Tito Flavio Sabino Vespasiano se convirtió en «Tito César Vespasiano» (conocido por la posteridad como Tito).

En este punto, el estatus de «César» fue regularizado como el título dado a un emperador designado (de vez en cuando también junto con el título honorífico princeps iuventutis, «príncipe de la juventud») y era conservado tras subir al trono (por ejemplo, Trajano se convirtió en el heredero de Nerva como Caesar Nerva Traianus en octubre del año 97 y ascendió al trono el 28 de enero de 98 como Imperator Caesar Nerva Traianus Augustus). Después de algunas variaciones durante el reinado de los primeros emperadores romanos, el nombre del príncipe designado como sucesor del emperador fue NN Caesar (en donde NN era el nombre de nacimiento del príncipe). Tras convertirse en emperador, se convertía en Imperator Caesar NN Augustus. Tras la ascensión al trono de Alejandro Severo, se popularizó la costumbre de denominar al emperador designado NN Nobilissimus Caesar («Noble César») en lugar de llamarle simplemente César.

El 1 de marzo de 293, Diocleciano estableció la denominada Tetrarquía, un sistema de gobierno que dividía el imperio en dos partes, Oriente y Occidente, y contemplaba, por tanto dos emperadores principales y dos emperadores secundarios, designados sucesores de los anteriores en cada parte del imperio. Los dos emperadores principales eran nombrados de la misma forma que se venían nombrando hasta entonces: Imperator Caesar NN Pius Felix Invictus Augustus (el emperador Heliogábalo había introducido el uso de Pius Felix, «el Piadoso y Bendecido», mientras que Maximino el Tracio introdujo el uso de Invictus, «el Invicto»), y eran llamados Augusti («Augustos»), mientras que los dos emperadores menores, adjuntos y sucesores cada uno de un augusto, fueron nombrados al igual que los anteriores emperadores designados, como NN Nobilissimus Caesar. Asimismo, los emperadores menores conservaron el título «César» antes de suceder al augusto. A cada augusto y a cada césar se les asignaba una porción del Imperio romano para su administración (un augusto y un césar para la parte occidental y otros tantos para la oriental).

Sin embargo, el complejo sistema de tetrarquía fue abandonado (especialmente porque requería simultaneidad en la renuncia de los dos augustos para que los dos césares asumiesen la púrpura), y el sistema anterior de emperador-emperador designado, tanto en la zona occidental del Imperio, de habla latina (donde se conservó el título de «césar»), como en la oriental, de habla griega («kaisar»). Más adelante, la caída del Imperio Romano en occidente provocó que cayera en desuso el título de «César» (aunque los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico fueron llamados káiser en alemán, su título correcto era en latín, la lengua culta de la época, imperator augustus, sin caesar), y la mayoría de los lenguajes en Europa occidental usan derivados de imperator para referirse a los emperadores (por ejemplo, «emperador» en español, «empereur» en francés o «emperor» en inglés).

Usos del título en otros imperios y otros idiomas[editar]

En la Europa oriental (a partir del Imperio bizantino) el término «césar» (καῖσαρ) sufrió un decaimiento gradual. El césar recibía una corona (sin cruz) y era inferior en rango al Patriarca de Constantinopla. Como resultado, este título se adaptó para denominar a un alto príncipe de sangre real, un regente o un emperador designado (los emperadores designados normalmente se coronaban durante el reinado de sus predecesores). La proliferación de individuos titulados como césar incitó a Alejo I Comneno a crear un título superior «Sebastocrator» (un neologismo que significaba «Regente Majestuoso» derivada de σεβαστός y αὐτοκράτωρ, las palabras griegas equivalentes a augustus e imperator) para su hermano Isaac.

Sin embargo, «Καῖσαρ» y «Σεβαστοκράτωρ» fueron reducidos en rango cuando Manuel I Comneno introdujo «Δεσπότης» («Déspota», en griego señor, amo) como un título superior. A diferencia de césar y sebastocrator, el título de déspota tenía un significado territorial en adición al rango en la jerarquía.

En cualquier caso, el legado de «César» como título imperial está reflejado por las palabras para emperador y emperatriz en muchos idiomas germanos y eslavos:

Otros significados[editar]

El término «césar» se ha usado a menudo, en los países de tradición cristiana, para identificar el poder temporal (en contraposición al poder espiritual) o la esfera civil (en contraposición a la religiosa). Su origen está en las palabras atribuidas a Jesús en el evangelio de San Mateo, Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios (Mt. 22, 15-21), en respuesta a la pregunta de si era lícito pagar impuestos a Roma.


Véase también: Títulos reales