Los cinco cubanos presos en los Estados Unidos

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Los cinco cubanos presos en Estados Unidos son un grupo de profesionales, de los cuales tres se encuentran aún prisioneros en cárceles norteamericanas, sufriendo la lejanía de sus seres queridos y de su patria natal. Sobre ellos pesan largas condenas, injustamente acusados de espías que ponían en peligro la seguridad de Estados Unidos y de conspiradores despiadados que provocaron la muerte de seres humanos.[1]

Miembros[editar]

Historia[editar]

Desde el inicio de la Revolución cubana, grupos opositores llevaron a cabo actos terroristas en contra del nuevo régimen socialista. Los más conocidos son el fallido intento de invasión de la Bahía de Cochinos, donde los combatientes cubanos contrarrevolucionarios fueron apoyados por aviones estadounidenses (los restos de un B-26 están todavía expuestos frente al Museo de la Revolución en la Habana) y la voladura del vuelo 455 de Cubana de Aviación en 1976 (73 civiles muertos) por parte de Luis Posada Carriles (agente cubano de la CIA). Los oponentes al gobierno cubano prefieren calificar a hechos de este tipo de "actos de defensa".

Los cinco cubanos son agentes de La Habana infiltrados en los medios opositores de Miami (EE. UU.). La misión oficial de los cinco era recopilar información.

16 y 17 de junio de 1998: Las autoridades de la Seguridad del Estado cubano, en un intercambio con el FBI, le entregan 230 páginas sobre las actividades terroristas contra Cuba, cinco videocasetes con conversaciones e informaciones transmitidas por las cadenas de televisión sobre acciones terroristas contra Cuba y ocho casetes de audio, ascendentes a 2 horas y 40 minutos, sobre conversaciones telefónicas de terroristas centroamericanos con sus mentores en el exterior. El FBI reconoce estar impresionado por la abundancia de pruebas y responde que dará respuesta en dos semanas. Respondió con la detención de los cinco cubanos el 12 de septiembre de 1998.

Grupos opositores afirman que el derribo de 2 avionetas de la organización Hermanos al Rescate por parte de la fuerza aérea de Cuba fue posible gracias a la información transmitida por los agentes cubanos en Miami. Los grupos opositores afirman que las avionetas fueron derribadas en aguas internacionales, mientras que el Gobierno cubano afirma que lo fueron en el espacio aéreo cubano, después de varias advertencias.

El gobierno estadounidense acusó a los agentes cubanos de trabajar en territorio estadounidense al servicio de la inteligencia de una nación extranjera. El gobierno de Cuba alega que envió a estos cinco agentes únicamente para infiltrarse en grupos terroristas y así obtener información acerca de futuros actos de este tipo contra Cuba, y poder prevenirlos.

En su juicio, la parte acusadora presentó pruebas de infiltración en instalaciones militares de EE.UU. (Key West Naval Air Station), e intentos de penetración en las instalaciones en Miami del US Southern Command. Según las pruebas presentadas, los agentes infiltrados en la base enviaron al gobierno cubano informes detallados sobre el movimiento de aviones y personal militar, y descripciones de las instalaciones. Pero dichas pruebas fueron clasificadas secretas, según la Ley de Procedimientos de Información Clasificada de EE. UU.[3] Buena parte de dichas pruebas secretas era propiedad de los propios detenidos, incluyendo fotos familiares, cartas personales y recetas de cocina.

Por esta circunstancia, la organización Amnistía Internacional declaró en un comunicado que "durante el juicio no se presentó ninguna prueba que demostrase que los acusados realmente hubieran manejado o transmitido información clasificada".[4] Además, la organización denunció que los acusados "tuvieron un acceso limitado a sus abogados y a documentación, lo que podría haber menoscabado su derecho a la defensa".[4]

Juicio[editar]

El proceso comenzó en la ciudad de Miami, en otoño del 2000 y terminó siete meses después, en junio del 2001. Comparecieron más de 70 testigos. Este juicio fue el juicio de mayor duración en Estados Unidos en los momentos en que tuvo lugar. Se necesitaron 119 volúmenes de transcripciones, cajas de documentos de prueba, y 15 volúmenes solo de narraciones de hechos previos al juicio.

Los cinco fueron condenados en diciembre del 2001. El principal acusado, Gerardo Hernández, fue condenado a dos cadenas perpetuas. Otros dos, Antonio Guerrero y Ramón Labañino recibieron cadena perpetua también. Fernando González y René González fueron condenados a 19 y 15 años, respectivamente. Esas eran todas las máximas sentencias en todos los casos.

Se presentaron 26 cargos por separado contra los cinco, de los cuales 24 eran cargos relativamente menores y más bien técnicos. Pero dos eran graves, pues cada uno de ellos implicaba la cadena perpetua.

Uno de los otros 24 cargos fue el no registrarse como agentes extranjeros ante la Fiscalía General de los Estados Unidos. Los acusados aceptaron este cargo. Sin embargo, trataron de explicar que bajo una doctrina de las propias leyes estadounidenses, conocida como la Defensa de Necesidad, ellos debían ser eximidos por no haber cumplido con ese tecnicismo, puesto que su misión implicaba la protección de vidas humanas, evitar daños a propiedades y prevención de actos terroristas.

El 9 de agosto de 2005 el XI Circuito de Apelaciones de Atlanta revocó sus condenas y ordenó un nuevo juicio, pero los cinco continuaron en prisión. Un año después el pleno de esa misma corte por mayoría rechazó esa decisión, ratificó las condenas, negó la realización de un nuevo juicio y ordenó enviar nuevamente el caso al panel para la consideración de los restantes aspectos.

Los dos miembros del panel con derecho a participar en la votación, Byrch y Kravitch, se opusieron a dicha decisión y reiteraron que “este era un caso excepcional en el que se impone un cambio de sede de condado debido al prejuicio latente en la comunidad, que hace imposible conformar un jurado imparcial”. Con este fallo, el XI Circuito ratificó la decisión de la corte de Miami de negar las mociones presentadas por la defensa para cambiar la sede de condado y realizar un nuevo juicio. Así permanecen confinados en cárceles de máxima seguridad.

Las autoridades del gobierno cubano plantean que el juicio se realizó bajo condiciones no propicias para los cinco, y bajo las presiones de estas organizaciones opositoras, por lo que consideran el proceso como injusto. De la misma manera se ha pronunciado la organización Amnistía Internacional.[4]

Proceso de apelación[editar]

En el mes de diciembre de 2001 se produjo el primer paso del proceso apelativo de los cinco, quienes fueron sentenciados por la jueza federal Joan A. Lenard, quien había celebrado el juicio en la Corte Federal del Distrito Sur de Florida (en la ciudad de Miami). Las audiencias de sentencias no se realizaron el mismo día. Gerardo Hernández fue sentenciado el miércoles 12 de diciembre; Ramón Labañino, el jueves 13; René González, el viernes 14; Fernando González, el martes 18; y Antonio Guerrero, finalmente, el viernes 27.

Teniendo como precedente la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso Pamplin vs. Mason, en que esta falló que no se puede juzgar a nadie en un lugar donde existan comprobados y masivos prejuicios sobre las personas a juzgar, solicitan se anule el juicio y se celebre otro en una nueva sede, fuera de la ciudad de Miami, donde es conocido que existe una profunda hostilidad contra los revolucionarios cubanos, que es el caso de los jóvenes encarcelados.

Si la Corte de Apelaciones de Atlanta anulara el juicio anterior y se realizara uno nuevo fuera de la ciudad de Miami, respetando las reglas del debido proceso, se podría contar con un jurado imparcial, que no estuviera lastrado por prejuicios políticos y sometido a presiones de toda índole, lo que permitiría comprobar la inocencia de los cinco cubanos de los graves cargos que se les imputan.

Entre los meses abril y mayo de 2003, los abogados de la defensa presentaron sus alegatos de apelación ante el Onceno Circuito del Tribunal de Apelaciones de Atlanta.

Los argumentos de principio de la defensa fueron los siguientes:

  • A los acusados se les negó un juicio justo, ya que Miami era una sede en la cual ellos no podían recibir una consideración justa de su caso.
  • La conspiración para cometer espionaje no fue probada, más allá de una duda razonable.
  • La conspiración para cometer asesinato por parte de Gerardo Hernández no fue no solo no probada más allá de una duda razonable (como fue concedido por el gobierno), sino que el cargo no tiene precedente en el derecho norteamericano, ya que el derribo de las avionetas fue un acto de un Estado protegiendo su soberanía, su tierra y su pueblo.
  • Las sentencias fueron excesivas y en violación de las orientaciones apropiadas.
  • Los procedimientos secretos invocados por el gobierno y la conducción del juicio fueron violaciones fundamentales de la Constitución de Estados Unidos.
  • Cualquier acto realizado por los cinco acusados, todos ellos sin uso de armas y relacionados con un supuesto espionaje, estaban justificados por la Doctrina de la Necesidad, y por lo tanto, son excusables en Derecho.[1]

VII Coloquio Internacional por la Liberación de los Cinco Héroes y contra el Terrorismo[editar]

El 17 de noviembre de 2011 por séptima ocasión se reúnen en Holguín (Cuba) miembros de varios países reclamando la liberación de los cinco cubanos presos en cárceles estadounidenses.[5]

Junto a cerca de 500 delegados se encontraban los familiares de los reclusos para exigir la excarcelación de los mismos y el regreso de René González quien cumple libertad supervisada en territorio estadounidense. Con el evento se solidarizaron varias personalidades internacionales como el ex fiscal general de Estados Unidos Ramsey Clark, dando palabras de aliento y apoyo incondicional.[6]

El programa del VII Coloquio Internacional incluyó un foro de Internet para analizar la situación actual del caso, mientras que un panel de especialistas respondió a interrogantes de los internautas. Protagonizar una campaña de envío masivo de cartas al presidente estadounidense Barack Obama desde todo el mundo y movilizar a instituciones religiosas, estadounidenses y extranjeras, para que se sumen a las actividades, es otro de los llamados de los asistentes al VII Coloquio.[5] La mañana del 19 de noviembre de 2011 Holguín amaneció con sus espacios inundados por mujeres reclamando la inmediata liberación de los Cinco, así comenzó una impresionante jornada que marca el cierre del VII Coloquio Internacional. [5]

X Coloquio Internacional por la Liberación de los Cinco Héroes y contra el Terrorismo[editar]

El X Coloquio Internacional por la Liberación de los Cinco Héroes y contra el Terrorismo, efectuado el 11 y 12 de septiembre de 2014 en La Habana, con la presencia de 266 delegados en representación del Movimiento de Solidaridad con Cuba en 45 países, se celebró en un contexto significativo; Fernando y René, Héroes de la República de Cuba están de regreso en su Patria, luego de cumplir hasta el último minuto sus condenas.

Se constata el fortalecimiento y la madurez que ha alcanzado el Movimiento de solidaridad con los Cinco a nivel mundial, expresado en la calidad de las acciones e iniciativas llevadas a cabo, así como en el alcance de las mismas. El reto principal continúa siendo llegar con esa energía y experiencia acumuladas a las estructuras de poder de los Estados Unidos, centro decisorio para la solución de la situación de Gerardo, Ramón y Antonio a cabo, así como en el alcance de las mismas.[1]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. a b c «Los Cinco - Ecured». Consultado el 27 de octubre de 2014.
  2. «Fernando González Llort - Ecured». Consultado el 27 de octubre de 2014.
  3. D. C. Docket No. 98-00721-CR-JAL, documento de la United States Court of Appeals for the Eleventh Circuit, del 4 de junio de 2008.
  4. a b c «Amnistía Internacional pide que se revise el caso de los Cinco Cubanos», artículo del 13 de octubre de 2010 en el sitio web de Amnistía Internacional.
  5. a b c «Declaración Final del “VII Coloquio Internacional por la Liberación de los Cinco Héroes y Contra el Terrorismo”», del 19 de noviembre de 2011.
  6. Video de la entrevista al fiscal estadounidense Ramsey Clark, en el programa cubano de televisión Mesa redonda, del 1 de junio de 2011.

Otros proyectos[editar]

Enlaces externos[editar]