Los cinco cubanos presos en los Estados Unidos

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Los cinco cubanos presos en Estados Unidos son un grupo de agentes cubanos condenados a prisión en Estados Unidos por espionaje. El gobierno cubano afirma que su misión era la de espiar a los ciudadanos estadounidenses de origen cubano.

Integrantes[editar]

  • Antonio Guerrero Rodríguez (Miami, 1958) ingeniero en Construcción de aeródromos, poeta, dos hijos, agente de la DGI (Dirección de Inteligencia) de Cuba. Sentenciado a 22 años de prisión.
  • Fernando González Llort (La Habana, 1963), casado, graduado del Instituto de Relaciones Internacionales (ISRI), del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y el Minint, agente de la DGI. Sentenciado a 18 años de prisión.
  • Gerardo Hernández Nordelo (La Habana, 1965), casado, graduado del ISRI, caricaturista y agente de la DGI. Sentenciado a dos cadenas perpetuas más 15 años de prisión.
  • Ramón Labañino Salazar (La Habana, 1963), casado, tres hijas, graduado de Licenciatura en Economía en la Universidad de La Habana y agente de la DGI. Sentenciado a 30 años de prisión.
  • René González Sehwerert (Chicago, 1956), casado, dos hijas, piloto e instructor de vuelo y agente de la DGI. Sentenciado a 15 años de prisión, liberado a los 12, en octubre dle 2011 comenzó a cumplir 3 años de probatoria en Miami, Estados Unidos, a pesar de que era su voluntad regresar inmediatamente a su casa en Cuba. Sin embargo, en el 2012 recibe un permiso para visitar Cuba por 15 días y ver a su hermano Roberto, quién había sido uno de los abogados de su defensa y agonizaba de cáncer. René regresó a EE.UU. para continuar cumpliendo su probatorio. En abril del 2013, solicita y obtiene otro permiso para visitar a su familia, tras el fallecimiento de su padre. Su abogado propone a la jueza Joan Lenard que René quede en Cuba, a cambio renuncia a su ciudadanía norteamericana. La propuesta es aceptada. El 11 de mayo del 2013, René González queda en Cuba, habiendo hecho dejación de su ciudadanía norteamericana ante la Sección de Intereses de los Estados Unidos de América, SINA, en La Habana. Sin embargo, ha declarado que mientras sus cuatro compañeros continuén en prisiones norteamericanas, él se seguirá considerando prisionero.

Historia[editar]

Desde el inicio de la Revolución cubana, grupos opositores llevaron a cabo actos terroristas en contra del nuevo régimen socialista. Los más conocidos son el fallido intento de invasión de la Bahía de Cochinos, donde los combatientes cubanos contrarrevolucionarios fueron apoyados por aviones estadounidenses (los restos de un B-26 están todavía expuestos frente al Museo de la Revolución en la Habana) y la voladura del vuelo 455 de Cubana de Aviación en 1976 (73 civiles muertos) por parte de Luis Posada Carriles (agente cubano de la CIA). Los oponentes al gobierno cubano prefieren calificar a hechos de este tipo de "actos de defensa".

Los cinco cubanos son agentes de La Habana infiltrados en los medios opositores de Miami (EE. UU.). La misión oficial de los cinco era recopilar información.

16 y 17 de junio de 1998: Las autoridades de la Seguridad del Estado cubano, en un intercambio con el FBI, le entregan 230 páginas sobre las actividades terroristas contra Cuba, cinco videocasetes con conversaciones e informaciones transmitidas por las cadenas de televisión sobre acciones terroristas contra Cuba y ocho casetes de audio, ascendentes a 2 horas y 40 minutos, sobre conversaciones telefónicas de terroristas centroamericanos con sus mentores en el exterior. El FBI reconoce estar impresionado por la abundancia de pruebas y responde que dará respuesta en dos semanas. Respondió con la detención de los cinco cubanos el 12 de septiembre de 1998.

Grupos opositores afirman que el derribo de 2 avionetas de la organización Hermanos al Rescate por parte de la fuerza aérea de Cuba fue posible gracias a la información transmitida por los agentes cubanos en Miami. Los grupos opositores afirman que las avionetas fueron derribadas en aguas internacionales, mientras que el Gobierno cubano afirma que lo fueron en el espacio aéreo cubano, después de varias advertencias.

El gobierno estadounidense acusó a los agentes cubanos de trabajar en territorio estadounidense al servicio de la inteligencia de una nación extranjera. El gobierno de Cuba alega que envió a estos cinco agentes únicamente para infiltrarse en grupos terroristas y así obtener información acerca de futuros actos de este tipo contra Cuba, y poder prevenirlos.

En su juicio, la parte acusadora presentó pruebas de infiltración en instalaciones militares de EE.UU. (Key West Naval Air Station), e intentos de penetración en las instalaciones en Miami del US Southern Command. Según las pruebas presentadas, los agentes infiltrados en la base enviaron al gobierno cubano informes detallados sobre el movimiento de aviones y personal militar, y descripciones de las instalaciones. Pero dichas pruebas fueron clasificadas secretas, según la Ley de Procedimientos de Información Clasificada de EE. UU.[1] Buena parte de dichas pruebas secretas era propiedad de los propios detenidos, incluyendo fotos familiares, cartas personales y recetas de cocina.

Por esta circunstancia, la organización Amnistía Internacional declaró en un comunicado que "durante el juicio no se presentó ninguna prueba que demostrase que los acusados realmente hubieran manejado o transmitido información clasificada".[2] Además, la organización denunció que los acusados "tuvieron un acceso limitado a sus abogados y a documentación, lo que podría haber menoscabado su derecho a la defensa".[2]

Juicio[editar]

El proceso comenzó en la ciudad de Miami, en otoño del 2000 y terminó siete meses después, en junio del 2001. Comparecieron más de 70 testigos. Este juicio fue el juicio de mayor duración en Estados Unidos en los momentos en que tuvo lugar. Se necesitaron 119 volúmenes de transcripciones, cajas de documentos de prueba, y 15 volúmenes solo de narraciones de hechos previos al juicio.

Los cinco fueron condenados en diciembre del 2001. El principal acusado, Gerardo Hernández, fue condenado a dos cadenas perpetuas. Otros dos, Antonio Guerrero y Ramón Labañino recibieron cadena perpetua también. Fernando González y René González fueron condenados a 19 y 15 años, respectivamente. Esas eran todas las máximas sentencias en todos los casos.

Se presentaron 26 cargos por separado contra los cinco, de los cuales 24 eran cargos relativamente menores y más bien técnicos. Pero dos eran graves, pues cada uno de ellos implicaba la cadena perpetua.

Uno de los otros 24 cargos fue el no registrarse como agentes extranjeros ante la Fiscalía General de los Estados Unidos. Los acusados aceptaron este cargo. Sin embargo, trataron de explicar que bajo una doctrina de las propias leyes estadounidenses, conocida como la Defensa de Necesidad, ellos debían ser eximidos por no haber cumplido con ese tecnicismo, puesto que su misión implicaba la protección de vidas humanas, evitar daños a propiedades y prevención de actos terroristas.

El 9 de agosto de 2005 el XI Circuito de Apelaciones de Atlanta revocó sus condenas y ordenó un nuevo juicio, pero los cinco continuaron en prisión. Un año después el pleno de esa misma corte por mayoría rechazó esa decisión, ratificó las condenas, negó la realización de un nuevo juicio y ordenó enviar nuevamente el caso al panel para la consideración de los restantes aspectos.

Los dos miembros del panel con derecho a participar en la votación, Byrch y Kravitch, se opusieron a dicha decisión y reiteraron que “este era un caso excepcional en el que se impone un cambio de sede de condado debido al prejuicio latente en la comunidad, que hace imposible conformar un jurado imparcial”. Con este fallo, el XI Circuito ratificó la decisión de la corte de Miami de negar las mociones presentadas por la defensa para cambiar la sede de condado y realizar un nuevo juicio. Así permanecen confinados en cárceles de máxima seguridad.

Las autoridades del gobierno cubano plantean que el juicio se realizó bajo condiciones no propicias para los cinco, y bajo las presiones de estas organizaciones opositoras, por lo que consideran el proceso como injusto. De la misma manera se ha pronunciado la organización Amnistía Internacional.[2]

Proceso de apelación[editar]

En el mes de diciembre de 2001 se produjo el primer paso del proceso apelativo de los cinco, quienes fueron sentenciados por la jueza federal Joan A. Lenard, quien había celebrado el juicio en la Corte Federal del Distrito Sur de Florida (en la ciudad de Miami). Las audiencias de sentencias no se realizaron el mismo día. Gerardo Hernández fue sentenciado el miércoles 12 de diciembre; Ramón Labañino, el jueves 13; René González, el viernes 14; Fernando González, el martes 18; y Antonio Guerrero, finalmente, el viernes 27.

Las Reglas de Apelación establecen que para dar inicio a un proceso apelativo contra la sentencia dictada por un juez federal de distrito se debe presentar una notificación de apelación ante la propia corte donde tuvo lugar el juicio. Cumpliendo con este requisito, las cinco notificaciones de apelación fueron archivadas inmediatamente después de cada sentencia, y en los primeros días del año 2002 concluyeron las presentaciones por parte de la defensa, con la correspondiente al condenado Antonio Guerrero. Han transcurrido diez años desde que comenzó el proceso de apelación contra las sentencias impuestas a los cinco.[3]

VII Coloquio Internacional por la liberación de los 5[editar]

El 17 de noviembre de 2011 por séptima ocasión se reúnen en Holguín (Cuba) miembros de varios países reclamando la liberación de los cinco cubanos presos en cárceles estadounidenses.[4]

Junto a cerca de 500 delegados se encontraban los familiares de los reclusos para exigir la excarcelación de los mismos y el regreso de René González quien cumple libertad supervisada en territorio estadounidense. Con el evento se solidarizaron varias personalidades internacionales como el ex fiscal general de Estados Unidos Ramsey Clark, dando palabras de aliento y apoyo incondicional.[5]

El programa del VII Coloquio Internacional incluyó un foro de Internet para analizar la situación actual del caso, mientras que un panel de especialistas respondió a interrogantes de los internautas. Protagonizar una campaña de envío masivo de cartas al presidente estadounidense Barack Obama desde todo el mundo y movilizar a instituciones religiosas, estadounidenses y extranjeras, para que se sumen a las actividades, es otro de los llamados de los asistentes al VII Coloquio.[4] La mañana del 19 de noviembre de 2011 Holguín amaneció con sus espacios inundados por mujeres reclamando la inmediata liberación de los Cinco, así comenzó una impresionante jornada que marca el cierre del VII Coloquio Internacional. [4]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. D. C. Docket No. 98-00721-CR-JAL, documento de la United States Court of Appeals for the Eleventh Circuit, del 4 de junio de 2008.
  2. a b c «Amnistía Internacional pide que se revise el caso de los Cinco Cubanos», artículo del 13 de octubre de 2010 en el sitio web de Amnistía Internacional.
  3. «El caso de los cinco», artículo en el sitio web Granma.Cubaweb.cu, del 20 de agosto de 2007.
  4. a b c «Declaración Final del “VII Coloquio Internacional por la Liberación de los Cinco Héroes y Contra el Terrorismo”», del 19 de noviembre de 2011.
  5. Video de la entrevista al fiscal estadounidense Ramsey Clark, en el programa cubano de televisión Mesa redonda, del 1 de junio de 2011.

Otros proyectos[editar]

Enlaces externos[editar]