La saga, negocio de familia
La saga, negocio de familia fue una exitosa telenovela colombiana producida por Caracol Televisión en el año 2004. Marcó un alto lugar en sintonía en el país, fue nominada a varios premios nacionales y ganó varios de ellos. Su libreto ha sido vendido a varios países, entre ellos Argentina, Chile y Venezuela.
La telenovela se caracteriza por una trama no convencional: no es una historia de amor, sino varias historias que ocurren a través de distintas generaciones de una misma familia. Además, en esta producción el humor no existe y la trama está marcada por la muerte, el sufrimiento y el delito.
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Sinopsis [editar]
Historia [editar]
El destierro (Años 1930) [editar]
Cuenta la historia de la familia Manrique, Tomás Manrique, Josefina Zárate y Pedrito (un niño de 10 años), una familia acomodada de un pueblo del interior andino de Colombia, donde en los años 1930 se vivía el horror de la guerra entre los dos partidos políticos que regían al país. La familia es obligada por un grupo armado dirigido por "El Capi" a abandonar su pueblo natal cuando una noche la banda irrumpe en la recepción de un matrimonio masacrando a todos los varones del partido contrario. Habiendo comenzado una guerra de la que no quería hacer parte, Tomás decide trasladarse con su familia a Bogotá. Al llegar a la capital, son ayudados por un trabajador de la estación del tren, Pascual Martínez, quien los lleva a la posada de Magnolia, una mujer que se dedica a la brujería. En complicidad con Magnolia, Pascual le roba el dinero a Tomás, quien a su vez toma venganza robándole unas mancuernas de oro a Pascual y vendiéndolas en una compraventa. Pascual y Tomás resuelven sus diferencias y van al burdel de Débora, que se convertiría en su lugar de juego y después su guarida. Tomás entra a trabajar gracias a Pascual a la fabrica de tornillos propiedad de Facundo, un hombre déspota y tacaño que no confía en los bancos.
Una tarde, un grupo de ladrones entra a la fábrica y Tomás termina convirtiéndose en héroe por accidente cuando deja fuera de combate a los criminales, ganándose así el aprecio y la confianza de su jefe Facundo, lo que permite que Tomás, dandy por naturaleza, conozca y comience a desear una vida opulenta, llena de lujos y comodidades. Pero Tomás sabe que amasar la fortuna que poseía años atrás implica muchos años de trabajo, y no está dispuesto a esperar tanto tiempo. En complicidad con Pascual, ladrón y nuevo amigo, decide robar la casa de su jefe. Para conseguir las armas que permitan el asalto, negocian con un mafioso llamado Tarsicio, quien a cambio pide participación en el botín y le exige que deje a su hijo Pedro como prenda de garantía. Tomás acepta, pero el robo se complica y termina matando de un disparo a su jefe. Tomás decide no compartir con Tarcisio ninguna de las ganancias. Rescata a su hijo y regresa a la casa con la sensación de haber hecho lo que tenía que hacer, pero Tarsicio jura cobrar esa deuda.
Este evento marca el comienzo de la vida de Tomás en el mundo del crimen. Poco a poco los Manrique suben de estatus hasta lograr un estable bienestar. Sin embargo, el sueño de Tomás de convertirse en un acomodado burgués jamás se cumple, y lentamente se va resignando a ser un ladrón promedio.
El legado (Años 1940) [editar]
Diez años después, Pedro se ha convertido en un joven dedicado a estafar a incautos en la mesa de póquer en complicidad con Pascual. Ha decidido enrolarse en el ejército, pero dos circunstancias interrumpen sus planes: Tomás, su padre, es asesinado en un ajuste de cuentas entre mafias del bajo mundo (deudas de dinero y asesinado por Tarsicio, quien siguiendo órdenes de su jefe pide de garantía de nuevo a Pedro para el pago de la deuda), y conoce a la mujer de sus sueños, Marlén Romero, hija de uno de los hombres a quien Pedro ha dejado en la ruina en la mesa de juego y a quien había conocido como enfermera en el hospital donde Tomás había sido llevado por Pedro y Pascual. El padre de Marlén, Ananías Romero, "el Capi", era el mismo hombre que había asesinado a los amigos de Tomás años atrás y lo había obligado a huir del pueblo donde vivían con su familia.
Marlén se le presenta dispuesta a jugar su virginidad a cambio de recuperar el dinero de su padre, pero Pedro gana la partida. Sin embargo, ha quedado prendado de la muchacha y le ofrece devolverle la fortuna paterna si ella se casa con él. Confuso, le relata a su padre escasos minutos antes de su muerte la verdad sobre Marlén, sus sentimientos hacia ella y su posibilidad de ir al ejército. Marlén posteriormente acepta casarse con Pedro a cambio de que este deje el juego de las cartas y consiga un buen trabajo. En el velorio de Tomás en la casa Manrique, Pascual se enoja con Pedro ya que este ha decidido devolverle la fortuna al Capi para poder casarase con Marlén y por no haber respetado el trato de palabra que los dos habían jurado, así que Pascual amenaza a Pedro con una posible venganza. El mismo día de su boda con Marlén, Pascual le tiende una emboscada a Pedro con el único fin de secuestrarlo y matarlo, solo así Pascual daría por saldada la cuenta pendiente, pero Pedro logra huir hacia una casa abandonada, Pascual lo sigue y allí empieza una persecución a muerte; Pedro logra asesinar al hombre que acompañaba a Pascual y le arrebata el arma con la cual se enfrenta a Pascual y al quedar cara a cara los dos, ambos disparan pero Pedro sale ileso y es Pascual quien termina muerto. Antes de morir, Pascual lanza una maldición sobre Pedro y su familia diciendo que ningún descendiente suyo moriría de viejo sino trágicamente. Durante y después de la boda Pedro piensa en la maldición.
El nacimiento de su primogénito, Armando, trae una nueva preocupación económica para Pedro quien decide volver al juego, pero ahora apostando ilegalmente en el boxeo. Termina convertido en representante de Kid Romano (compañero de trabajo suyo en la fábrica de tornillos de Facundo), y lo lleva a convertirse en campeón nacional y más tarde en campeón panamericano. Entonces, Pedro siente que ha llegado la oportunidad de hacerse millonario apostando en contra de Romano y obligándolo a perder con la promesa de que luego retomarán la carrera hacia el título. Romano se niega, pero Pedro conoce su punto débil, Grecia, su esposa, y amenazando (indirectamente) con eliminarla, Romano termina no teniendo más remedio que perder la pelea ante el Chicanero Arzuaga pupilo de Humberto Angarita. Pedro se llena los bolsillos a cambio de perder a su manejado y mejor amigo. Asqueado, Romano abandona el boxeo; Pedro consigue nuevos prospectos con quienes aplica la misma estrategia (también fue manejador del Chicanero Arzuaga) aliado con su nuevo socio, Humberto Angarita, con quien haría nuevos negocios ilegales durante un tiempo. Marlén tiene su segundo hijo Antonio (el cual pensaba abortar ya que Magnolia le advirtió que ese hijo traía la marca de Caín y que sería asesinado por su propio hermano) y el matrimonio empieza a manejar una serena distancia sobre una aparente armonía.
Negocio de familia (Años 1970) [editar]
La nueva década encuentra a los Manrique organizados como empresa familiar, siendo Pedro el jefe, y sus hijos los encargados de los cobros de las apuestas. Ana María Guzmán, esposa de Armando; y Pilar, mujer de Antonio, ayudan a Marlén en un taller de modistería. Los nietos, Tito y Manuel, hijos de Armando, y Ernesto, hijo de Antonio, son la alegría de la casa.
Una noche Ana María, sorpresiva e irracionalmente, le pide el divorcio a Armando, quien tampoco sabe darle un buen manejo a la situación que termina convirtiéndose en un verdadero infierno. y este trata de recuperarla cueste lo que cueste llegando al punto de convertirse en una amenaza para su esposa
Finalmente, Ana María logra huir de la ira y los celos de su esposo y se traslada a un hotel, donde se revela la causa de su decisión: allá la está esperando Antonio, hermano de Armando y su amante por años. Ana María ha dado el primer paso y ahora presiona a Antonio para que él también abandone a su familia y se escapen juntos del país, cosa que está muy lejos de los planes del hombre, quien comienza a responderle con evasivas.
Armando comienza a sospechar de la infidelidad de su esposa a raíz de que Pedro accidentalmente le confiesa que Ana María lo abandonó porque tenía un amante. Armando encuentra el hotel donde se hospeda Ana María pero esta se encuentra con Antonio, al fin Armando consigue llegar y está a punto de sorprenderlos en el hotel. Antonio logra escapar ocultando su identidad, pero Armando le da una fuerte golpiza a Ana María. Al salir de la clínica, Ana María le pide a Pilar que la acoja en su casa por temor a nuevas represalias de su marido, y es así como de un momento a otro Antonio se encuentra viviendo con su amante en su propia casa y con su hermano buscando al amante de Ana María para matarlo, sin saber que es él. Al poco tiempo Magnolia se reecuentra con Pedro y le pide alejar de cualquier modo a Ana María de Antonio y Armando. Es así como Pedro se entera que es Antonio el amante de Ana María y entre los dos (Pedro y Antonio) intentan sacar a Armando de la situación intentando convencerlo de que se vaya del país y se olvide de todo. Posteriormente Pedro se reencuentra con Mota, capitán de la policía que 30 años atrás vigilaba la conducta delictiva de los Manrique y le advierte a Pedro de los errores que ha cometido su hijo Armando en el modo de los cobros y este pretende apresar a Armando (ya que había golpeado a su esposa y a varios socios) si Pedro no se entrega en su lugar; Pedro logra convencer a Armando que se vaya del país porque la policía lo está buscando para encerrarlo, este iba a a viajar pero nuevamente la infidelidad de su esposa y la identidad del amante de esta lo obligan a permanecer en el país arriesgándose a ser encarcelado y a causa de esto Marlen presiona a Pedro para que este impida que encarcelen a Armando, Pedro cede y se entrega y confiesa sus pecados, ya en la cárcel Pedro se suicida a causa de haber perdido la libertad que tanto valoraba dejando una carta de despedida a su amada Marlén. Antes de morir, Pedro nombra a Antonio como su sucesor y Antonio a su vez trata de convencer vanamente a Armando que se vaya del país.
Tras la muerte de Pedro, Antonio decide escapar del país con Pilar, pero Ana María se entera de sus planes y, sabiéndose engañada, le confiesa a Pilar de la relación secreta que ha venido manteniendo con su esposo por tanto tiempo, lo cual oye el pequeño Ernesto. Ana María logra huir. Al momento de enterarse de la verdad por medio de su hijo Tito, Armando lleva semanas ideando un plan para encontrar y asesinar al traidor, se vale de Pilar para hacerle llegar un mensaje de reconciliación fingiendo haber perdonado todo, y finalmente los hermanos se reconcilian. Armando por su parte toma represalias por la muerte de su padre asesinando a Mota y dos socios de los Manrique que no reconocian a Antonio como nuevo jefe del negocio, considerado un débil y pusilánime por su hermano.
Pero el día en que Ernesto hace la primera comunión, Armando secuestra y pocos días después asesina a su propio hermano. Ante las tumbas de su abuelo y de su padre, Armando le jura a Marlén no haber tenido nada que ver con la muerte de Antonio, luego se compromete a considerar a su sobrino Ernesto como a su propio hijo, pero el niño lo mira con odio y crece con el rencor y la sospecha de que su tío asesinó a su padre.
Se fortalece el negocio (Años 1980) [editar]
Armando cree que el Concurso Nacional de Belleza es una buena oportunidad para ampliar el negocio de las apuestas ilegales, entonces decide que sus hijos viajen a Cartagena de Indias, sede del concurso. Ya que Tito había manifestado que buscaría una vida alejada del crimen trabajando como mensajero en una empresa, Armando delega a Manuel y a su sobrino Ernesto (que no se llevan muy bien) para que viajen a Cartagena. Cuando esperaba para hacer la entrevista de trabajo, Tito se topa con Helena, una de las hijas de Tiberio Angarita, empresario de la construcción y dueño de la compañía, y se enamora de ella al instante. Tito se retira sin recibir la oportunidad de trabajo; decepcionado decide seguir en el mundo del crimen y con su hermano Manuel finalmente viaja a Cartagena, donde paradójicamente descubren que Helena Angarita es la candidata al reinado por Bogotá. A su vez, Manuel queda inmediatamente enamorado al conocer a Clemencia, la hermana de Helena que la acompaña en el reinado, y quien está casada con Teófilo Cruz, un alto ejecutivo de la empresa de su padre. Los Manrique se hacen pasar por empresarios de máquinas para la construcción para acercarse a las hermanas Angarita.
Helena es secuestrada y los organizadores suspenden el evento. Tiberio encarga del rescate de Helena a Jaime Angulo, otro alto ejecutivo de su empresa, novio de Patricia, la tercera hermana Angarita, y su futuro yerno. A través de Augusto Faryala, el abogado corrupto de la familia, Jaime contacta a Manuel y a Tito, quienes aceptan llevar a cabo el rescate, planeando infiltrarse en el vecindario donde saben que opera la banda de Rigoleto Castro, autor del secuestro y capo que extorsiona a la gente del barrio. Clemencia empieza a tener serios problemas conyugales con Teófilo, un hombre altivo y problemático que la hace infeliz y le hace la vida imposible desde que se da cuenta de que su esposa poco a poco le corresponde a Manuel. Los Manrique y Jaime montan un restaurante en el barrio de Rigoleto, con quien se enfrentan al no dejarse extorsionar. Marieta, hija de Rigoleto, busca trabajo de mesera en el restaurante a pesar de la oposición de su padre. La banda de Rigoleto incendia el restaurante de los Manrique, quienes no se dejan intimidar y reconstruyen el negocio. Marieta conoce a Jaime y se enamora de él. Jaime aprovecha la situación para enamorarla y sacar provecho de ello para poder rescatar a Helena.
Los Manrique y Jaime convencen a Rigoleto para que los deje formar parte de su organización al cumplirle el encargo de Rigoleto de recuperarle un dinero en manos de otra banda delictiva al mando de "Carabina" lo cual era en realidad una trampa de Rigoleto para deshacerse de ellos. Ernesto, quien con una artimaña ha ganado la confianza de su tío, enviado por Armando (ya que entre Rigoleto y Armando existía un pacto de no agresión) le revela a Rigoleto (por orden de Armando) las verdaderas identidades de sus primos y su verdadera intención de rescatar a Helena Angarita. Enterado, el capo secuestra a Manuel y a Tito. Armando visita a Rigoleto y le exige que deje en libertad a sus hijos, pues han actuado sin saber el pacto de los dos; Rigoleto se niega y pone como condición que se pague el rescate de Helena. Jaime, quien no se encontraba con los hermanos al momento de su captura, aprovechando su relación con Marieta, la convence de canjearse ella misma por Helena, Manuel y Tito, logrando con esto que Rigoleto acepte un intercambio sin sospechar la traición de su hija, quien al saber la verdad y a qué se dedicaba su padre decide abandonarlo y viaja a España cuando Jaime le revela que no está enamorado de ella y que su romance ha sido producto de las circunstancias. Rigoleto se va temporalmente a Venezuela pero jura volver después de que pase el revuelo para vengarse de los Manrique.
Patricia investiga sobre el pasado de su familia, ya que en una discusión entre Clemencia y Tiberio, escucha cómo su hermana le reprochaba el pasado de la familia a su padre. Patricia le pregunta a su hermana a qué se refería pero Clemencia se niega a contarle, esto provoca que busque respuestas por otro lado. Poco a poco se va enterando de detalles como que su abuelo (Humberto Angarita) había incursionado en el bajo mundo de las apuestas, había sido el manejador del boxeador "Chicanero" Arzuaga, y también había hecho negocios con Pedro Manrique. Patricia también contacta a Ernesto, quien no le cuenta nada a pesar de que se siente atraído por ella y trata de seducirla y chantajearla a cambio de información que vincula a los Manrique con los Angarita. Posteriormente le revela algunas cosas a pesar de que Armando se lo había prohibido cuando encontró a Patricia en el burdel. Las indagaciones de Patricia la llevan hasta Osvaldo Tovar, el asesino de su madre y antiguo sicario de Armando que le colaboró en el asesinato de su hermano Antonio y de Gigi. Tovar había asesinado a la esposa de Tiberio y madre de Clemencia, Patricia y Helena, por encargo del propio Tiberio, haciendo parecer que había sido un accidente mientras le robaba el carro. Tovar se encontraba en la cárcel por un trato con Tiberio, quien le había ofrecido mucho dinero a cambio de declararse culpable de todo y sin defenderse legalmente. Por tal razón, Patricia no obtiene ninguna información de Tovar; al enterarse Tiberio de que su hija ha llegado hasta Tovar, lo visita en la cárcel para recordarle el acuerdo de ambos, a lo que Tovar responde que no tiene de qué preocuparse. Sin embargo, Tiberio manda a asesinar a Tovar en la cárcel para eliminar cualquier posibilidad de que sus hijas se enteren de la verdad; pero antes de ser asesinado, Tovar ha prevenido a Manuel de que Tiberio Angarita planea asesinarlo y le cuenta toda la verdad de la muerte de la señora Angarita. Manuel trata de hablar con Tiberio para evitar el crimen, va a la empresa de Tiberio pero este se niega a recibirlo y manda a que lo saquen por a fuerza del edificio. Clemencia interviene y ordena a los vigilantes no hacerle daño a Manuel. A pesar de las protestas de Teo, se va con Manuel a un café, le pide que le diga lo que ocurre pero Manuel no puede decirle. Se besan por primera vez.
Armando planea una vida en la legalidad haciendo que Pilar retome el negocio familiar de las confecciones, montando un taller de costura en la casa. Posteriormente intimida a Marcel Dumont, un diseñador que tiene deudas de juego con él, para que exhiba las creaciones de Pilar en su exclusiva boutique, a lo que el francés se niega inicialmente por tratarse de diseños de baja calidad. Armando termina de convencerlo mediante amenazas y se compromete a comprar todos los vestidos de Pilar, quien sufre una gran decepción al enterarse por medio de Gilma, una de las costureras, de la maniobra de Armando para que Dumont colgara sus vestidos en su afamada tienda. Mientras tanto, Armando le ha declarado su amor a Pilar y se comprometen a pesar de la oposición de Ernesto, quien está seguro de que Armando mató a su padre, Antonio. Pilar le revela esta situación a Armando, quien convence a Ernesto de que no mató a su hermano. Pilar le pide a Antonio casarse por la iglesia católica, Armando accede y a través de Faryala elimina fraudulentamente cualquier evidencia de su matrimonio con Ana María. Armando y Pilar asisten al curso prematrimonial, durante el cual Armando siente remordimiento por las palabras del sacerdote sobre que el más grande pecado es el que se comete contra la misma sangre. Durante la confesión, Armando no puede más con su conciencia y le confiesa al sacerdote su horrendo crimen.
Patricia decide invitar a los hermanos Manrique a su compromiso con Jaime para mortificar a su padre. Tiberio se opone violentamente pero Clemencia lo convence. Manuel no acepta ir para evitar problemas con Tiberio y Teófilo. Tito acepta para volver a ver a Helena y Ernesto se ofrece a acompañarlo. Al enterarse de que los Manrique han sido invitados, Teo contacta a Ernesto para que asesine a su primo, lo cual rechaza Ernesto, pero lo pone en contacto con alguien que le vende un revólver. Clemencia le advierte a Jaime que Teófilo tiene un arma. Jaime trata infructuosamente de que Teo le entregue el revólver. Durante la celebración, Helena le propone a Tito fugarse a la Costa. Teo amenaza a Tito con el revólver luego de que Helena desafía a Tiberio. Finalmente no hala el gatillo y queda en ridículo ante todos. Después de la fiesta amenaza a Clemencia con suicidarse. Ernesto, enterado por Manuel de que el autor intelectual del asesinato de la madre de las Angarita había sido su propio esposo Tiberio, y que Tovar ha sido asesinado por orden suya, le dice a Patricia que ha averiguado la información que necesita y que está dispuesto a revelársela a cambio de que se acueste con él. Ese mismo día, Marieta regresa de España y contacta a Jaime a través de Manuel. A causa de la brujería de Marieta, Jaime, quien dormía con su prometida, se despierta en la madrugada, y a pesar de las protestas de Patricia sale en busca de Marieta con la excusa de que debe solucionar un asunto y pasa la noche con ella. Tito y Helena se presentan en el burdel con la noticia de que se marchan a la Costa. Manuel les pide un día para arreglar el asunto con Tiberio. Manuel encarga a Ernesto de ubicar a Rómulo Almanza, un detective al servicio de Tiberio que ya había sido descubierto por Ernesto siguiendo a Patricia, y responsable de ejecutar la orden de Tiberio de asesinar a Tovar en la cárcel. Almanza es intimidado y acepta declarar contra Tiberio llegado el caso. Con ese as bajo la manga, al día siguiente, Manuel logra que Tiberio acepte que Tito y Helena sean novios y de darle un empleo a Tito en su empresa a cambio de no revelar que había mandado a matar a su propia esposa y madre de sus hijas. Los Manrique y las Angarita deciden ir a almorzar para festejar; Teo descubre a los enamorados justo antes de que tomen el ascensor, le pide a Clemencia que hablen, pero su esposa le hace un desplante y se va con Manuel. Rigoleto vuelve al país y Sigifredo (mano derecha de Rigoleto) se encarga de averiguar que Marieta se encuentra viviendo en el burdel de los Manrique. Rigoleto asume equivocadamente que los Manrique han prostituido a Marieta y da la orden de asesinar a Armando después de su boda con Pilar, dejándoles claro a Tito y a Manuel el motivo y el autor del crimen.
Al día siguiente, Patricia le reclama a Jaime haber salido de madrugada. Jaime le pide a Patricia que confíe en él, pero la mujer está hastiada de secretos. Jaime se encuentra de nuevo con Marieta para pedirle que vuelva a España, pero la muchacha le revela que se encuentra embarazada, que no se marchará el país y que luchará por los derechos de su hijo. Marieta le propone a Manuel ayudarlo a deshacerse de Teo a cambio de que él la ayude a deshacerse de Patricia mediante un método "natural", a lo que Manuel se niega. Jaime le cuenta la verdad a Patricia, quien perturbada, busca a Ernesto para acostarse con él a cambio de la información que busca. En una casa de citas barata, Ernesto le pide a Patricia que se desnude pero le pide que se vista (sin llegar a tener relaciones con ella) y le cuenta la verdad. Patricia le cuenta todo a Clemencia, quien a su vez enfrenta a Tiberio, y este termina aceptando la verdad luego de negarse inicialmente. Tiberio había mandado a asesinar a su esposa porque según Tiberio esta tenía un amante con quien planeaba matarlo y quedarse con sus bienes. Clemencia no le cree y le reprocha duramente, pero decide callar para no dañar a Helena ni profundizar el conflicto de Patricia. Teo escucha la conversación de las hermanas y al día siguiente chantajea a Clemencia para que se vayan a vivir a Estados Unidos a cambio de no denunciar a su padre. Durante una cena para celebrar la aceptación por parte de Tiberio del noviazgo de Helena y Tito, Teo informa que él y clemencia pasan a radicarse en Estados Unidos. La situación es tensa y es evidente que Clemencia no está de acuerdo, pero a la vez calla. Jaime le cuenta el problema de Marieta a Tiberio, quien se solidariza con él y le pide que le ruegue a Patricia, pues él se encargaría de Marieta. La bruja se niega a abortar y Tiberio la amenaza. Manuel, alentado por Tito para que saque a Clemencia del infierno que vive con Teo, acepta la alianza con Marieta y juntos se encargan de eliminar "naturalmente" a Teo y a Patricia. Manuel deberá envenenar a Patricia con una pócima preparada por Marieta, que tomará dos días en acabar con Patricia sin dejar rastros. Días después, se lleva a cabo el matrimonio de Armando y Pilar. Durante la recepción, a la cual asiste toda la familia Angarita a excepción de Clemencia, para cumplir el pacto con Marieta, Manuel mezcla el veneno preparado por Marieta en la copa de Patricia. Terminada la celebración, los recién casados abandonan la casa Manrique en un lujoso auto, pero poco después son interceptados en una carretera solitaria por Sigifredo, quien simulando una avería en su auto, los acribilla con una ametralladora y deja un papel que dice "Un padre por una hija", dejando claro que ha sido Rigoleto quien ha tomado venganza por haber incumplido los Manrique el pacto que consistía en no meterse en los negocios del otro. El día del entierro de Armando y Pilar, Teófilo se suicida en su oficina disparándose en la cabeza a causa de la brujería de Marieta. El disparo se escucha en el edificio y el cuerpo es encontrado por Mariela. Después del entierro, los Manrique van al burdel y encuentran que Marieta se ha marchado. Al llegar los Angarita y Jaime del sepelio, encuentran a la policía en la empresa. Helena le da la terrible noticia a Clemencia. El teniente Robles y el agente Niño comunican a Tiberio que Teo ha dejado una carta en que manifestaba su temor a ser asesinado por lo que sabía y revela los detalles del asesinato de la esposa de Tiberio a manos de Tovar. Escoltado por los detectives, Tiberio se topa con sus hijas y Jaime y le pide a Clemencia que le explique todo a Helena, quien al ser informada de la situación, no puede creerlo y le grita a Patricia que es un invento suyo porque siempre ha odiado a su padre. Después visita a Tiberio en la cárcel y este le confirma todo. Devastada, Helena le expresa su odio a su padre, quien termina abandonado por sus hijas, quienes más le importaban. Manuel llama a Clemencia para decirle que Helena está con ellos, Clemencia le pide que no vuelvan a hablar nunca más. La mañana siguiente, Jaime le lleva el desayuno a la cama a Patricia pero la encuentra muerta. Convencido de que Marieta, por ser bruja, tiene que ver en las muertes de Patricia y de Teo, Jaime va a buscarla al burdel de los Manrique pero no la encuentra, encara a Manuel y le dice que las muertes de Teo y Patricia debieron ser un complot de él y de Marieta, pues casualmente habían resultado eliminados los únicos obstáculos a su relación con Clemencia. Manuel se muestra indignado y convence a Jaime de no tener nada que ver en el asunto pues los Manrique también están de luto y no por eso iban a culpar a Marieta. Manuel encarga a Ernesto la venganza de la muerte de Armando y Pilar. Manuel se encuentra con Clemencia y la convence de que se casen, prometiéndole alejarse de la ilegalidad. Clemencia le revela a Manuel que Jaime ha abandonado el país. Los hermanos Manrique se casan en una misma ceremonia católica con las hermanas Angarita. Al mismo tiempo, Ernesto y sus hombres capturan a Sigifredo, quien los lleva hasta Rigoleto, quien como último recurso le pide a Ernesto que le perdone la vida tratando infructuosamente de sobornarlo prometiéndole darle el lugar que nunca tendría como segundón de sus primos. Ernesto le contesta que tiene sus propios planes y asesina a Rigoleto y a Sigifredo en venganza de la muerte de su tío y de su madre. Ernesto llama por teléfono a Manuel, quien se encuentra en plena celebración de los matrimonios, para informarle que la venganza está consumada. Clemencia le pregunta a Manuel de qué se trata la llamada, Manuel le miente diciéndole que Ernesto acaba de llegar de Ibagué y que se dirige a la fiesta, lo que deja entrever que, contrario a lo que le había prometido a Clemencia, Manuel seguirá en la vida del crimen.
La guerra (año 2000) [editar]
Pasados veinte años, Manuel y Clemencia tienen tres hijos: Inés (20), Estela (19) y Óscar (18), mientras que Tito y Helena son padres de la hermosa Claudia. Sin saberlo, Claudia es el amor imposible de Óscar, quien es su confidente sentimental y pañuelo de lágrimas. En este tiempo, Manuel y Tito han seguido con el negocio y han logrado que sus hijos ignoren las actividades ilícitas detrás de la fachada de la firma de ingenieros, todo en colaboración con Ernesto, quien administra el burdel. Sin embargo, su objetivo es limpiar el apellido Manrique e ingresar a la legalidad sin que sus hijos lleguen a saber su pasado y de dónde provino su dinero. Inés resulta embarazada y presiona a su inseguro novio Quique para que se fuguen. A los pocos días de haberse escapado, son encontrados por Manuel y aceptan volver a cambio de que Quique empiece a trabajar en la firma de ingenieros para poder casarse. Manuel le da trabajo como mensajero, lo cual no es bien visto por Inés, quien desea un alto cargo para su prometido, quien, en cambio, no desea tratamientos especiales. Un día, cuando Quique manejaba su moto con Inés como parrillera, sufren un accidente en el que Inés pierde al bebé. Quique le pide postergar el matrimonio temporalmente mientras se estabiliza económicamente, pero Inés sigue presionándolo. Clemencia se encapricha con vender la vieja mansión Manrique y mudarse a un moderno apartamento, a pesar de la negativa generalizada de su esposo e hijos. Es estafada por el atractivo Germán Muñoz, un supuesto vendedor de finca raíz quien la seduce y con quien estuvo a punto de iniciar una relación. Germán es secundado por su esposa, quien se hace pasar por dueña del apartamento, y por un vigilante del edificio. Finiquitado el negocio, los timadores transfieren la cuantiosa suma de la supuesta venta a las Islas Caimán, sin imaginarse con quiénes se han metido. Descubierta la estafa, Manuel tiene que volver a pedir ayuda a Aquilino para dar con el estafador. Este y su esposa son obligados a devolver el dinero, torturados y finalmente ejecutados a órdenes de Clemencia, quien se lo había exigido a Manuel.
Para lograr su propósito de legalizar el dinero y las actividades del clan Manrique, Manuel hace contacto con la familia Ruiz, hacendados de los Llanos Orientales con los que piensa dedicarse al cultivo del arroz aportando el capital, pues los Ruiz se encuentran en bancarrota y sin posibilidades de acceder a préstamos bancarios o de cualquier otro tipo. Al mismo tiempo, Manuel logra vender sus negocios a sus socios del crimen: Aquilino Camargo, J. J. Garrido y Federico Muñoz. Manuel envía a Tito (quien se ha convertido en su mano derecha) a la hacienda de los Ruiz en el Llano para que establezca los primeros contactos. A la vez llega a la familia Iván Zapata, hijo ilegítimo de Ernesto con Lucrecia Zapata, la prostituta que manejaba el burdel de los Manrique. Zapata no se siente a gusto con su familia, ya que es un delincuente de Pereira que llega a Bogotá por consejo de Lucrecia a pedirle a Manuel que lo ayude a encontrar trabajo tras haber pagado cárcel en su ciudad. Después de conocer a su padre, decide que no quiere tomar parte en la limpieza de los negocios de la familia y le expresa su desprecio a Ernesto y en general a la familia Manrique. Iván inicia una relación con su prima Estela, quien se siente atraída por él desde el momento en que lo conoce. Estela es adicta a la marihuana, y después de acostarse por primera vez con Iván, ingiere a instancias de este una potente píldora que le hace perder el sentido y deambular desnuda por Bogotá hasta que es rescatada por la policía. Su hermano Óscar la encuentra en una estación de policía, a la que poco después llega Manuel tras enterarse por medio de Quique; ante la petición de su padre, Estela promete alejarse de las drogas. Iván logra que Aquilino Camargo le dé trabajo y poco a poco se gana su confianza. Alexa, amante de Aquillino, vuelve del extranjero, donde se encontraba recluida en una clínica de rehabilitación de adicción a las drogas, pero se encuentra con Iván, quien había sido su amante en Pereira y a quien había abandonado. Pirro no está de acuerdo con que su padre vuelva con Alexa y tampoco confía en Iván por ser un Manrique. Alexa e Iván retoman la relación con la renuencia de Iván, pues es consciente de que está traicionando a su jefe y el peligro que esto significa. Varias veces trata de dejar a Alexa, pero la mujer lo amenaza con contarle todo a Aquilino, quien a su vez le ha cobrado confianza a Iván y en repetidas ocasiones le pide que lleve a Alexa de compras o a divertirse. En una ocasión en que debían ir a cine, terminan en un motel en el que Alexa ingiere unas pastillas que encuentra en el saco de Iván y se intoxica, terminando en una clínica. Aquilino entra en ira con Iván por su descuido y al darse cuenta de que su mujer ha reincidido en su adicción, pero Alexa desvía su atención diciéndole que había ingerido las pastillas en un baño de mujeres (al que no podía ingresar Iván) del supuesto cine al que habían ido, y Aquilino termina disculpándose con Iván.
El matrimonio de Tito y Helena no va bien, ya que por años Tito ha relegado a un segundo lugar a su mujer. La situación empeora porque los Manrique están en proceso de limpiar su apellido, pero Claudia tiene de novio a Pirro Camargo, hijo de Aquilino, por lo que teme que por esa vía su hija se entere de la procedencia de su fortuna y de sus actividades ilícitas. Su oposición a la relación le trae graves enfrentamientos con su esposa Helena, para quien el caso de Claudia y Pirro no es más que la repetición de su historia con Tito. El viaje de Tito a los Llanos es un descanso tanto para Helena como para él, pero una posterior tortura para el hombre por la dificultad de la negociación. Casimiro Ruiz es el patriarca, está casado con Hortensia y tienen tres hijos: Héctor, el mayor, está casado con Andrea y tienen un hijo llamado Simón; Felipe ("Pipe") es el segundo y, por último, Carolina, la menor. En los Llanos, la familia Ruiz recibe a Tito con reservas pero con amabilidad a excepción de Hortensia, quien está en desacuerdo total en hacer negocios con una familia que proviene del hampa. Además, Teodolinda, una adivina amiga de Hortensia, le pronostica que esta nueva etapa de su familia traerá consigo la mala fortuna y la muerte por una mujer que llegará a la vida de su hijo Pipe. Hortensia trata de enviar a Pipe al exterior, a lo que el joven accede, pero Casimiro se encarga de quitarle la idea de la cabeza chantajeándolo con que debe trabajar a la par de él y de Héctor para sacar la familia adelante en los momentos de crisis que están viviendo.
Tito logra una gran amistad con Pipe, quien es enviado por Casimiro a Bogotá a finiquitar la negociación. En Bogotá, Pipe acepta hospedarse en la casa de Tito, quien casi le prohíbe quedarse en otra parte. A medida que la amistad entre los dos hombres se afianza, crece el interés de Pipe en Helena. Pipe y Helena empiezan una turbulenta relación una noche después de llegar de una discoteca a donde habían ido a divertirse con Tito y una amiga de Helena que debía hacerle compañía al llanero. Hortensia tiene terribles pesadillas en las que ve a su hijo con una mujer ensangrentado o muerto. Tras una discrepancia en cuanto a la participación de las ganancias en el negocio arrocero (los Ruiz solo ofrecían el 25% a los Manrique), Manuel invita a la familia Ruiz a pasar unos días en su finca a dos horas de Bogotá, donde se cierra el negocio luego de la oferta de Manuel de aumentar el capital invertido a cambio de una repartición de las ganancias a partes iguales. Toda la familia Manrique está presente, incluso Pirro, quien ha sido invitado por Claudia a pesar de la oposición de Tito. A pesar de la negativa de Hortensia a viajar a la finca Manrique, la relación entre las familias es aparentemente buena, pero durante una partida de póquer entre los nuevos socios, Helena le pide a Tito que no tome tanto, su marido reacciona airadamente y la humilla ante toda la familia y los Ruiz. Helena se retira y, cuando todos duermen, hace el amor con Pipe en la piscina; Clemencia los descubre pero calla. A la mañana siguiente le reclama a Helena, pero su hermana está firmemente decidida a abandonar a Tito y a terminar con su desdichado destino a su lado. La reacción de Tito durante el juego de póquer hace que Helena acabe por odiarlo completamente y se decida a pedirle el divorcio, a lo que su esposo se niega rotundamente. La noche antes de que su familia vuelva al Llano, Pipe logra convencer a Helena de que escapen de la finca de los Manrique con destino a la hacienda de los Ruiz, donde son recibidos airadamente por Hortensia quien echa de la casa a Helena, pero Pipe enfrenta a su madre y mantiene a la adúltera en el lugar. Al día siguiente, en la finca de los Manrique, ambas familias buscan a los desaparecidos, pero se terminan dando cuenta de que han escapado juntos. Clemencia le cuenta todo a Manuel, quien le recrimina no haberlo puesto en conocimiento para evitar la situación. Casimiro llama a su hacienda intentando convencer a Pipe de que devuelva a Helena, pero su hijo se niega, así que los Ruiz logran volver a los Llanos pero con el compromiso con los furibundos Manrique de devolverlos a los dos al día siguiente para que respondan. Entre tanto, Pirro no tiene su mejor relación con Claudia, quien antes de viajar a la hacienda, había enviado uno de los poemas que su novio le escribió a un concurso de poesía organizado por un periódico. pirro le reclama airadamente a Claudia, pues sabe que el darse a conocer puede ocasionar que se conozcan las actividades de su familia y le exige violentamente a José Leonardo Vargas, el periodista organizador del concurso, que retire su poema, lo que genera las sospechas de Vargas y lo lleva, a pesar de las advertencias de su compañero López, a averiguar que Pirro es hijo de un capo del hampa. El joven se ve obligado a revelarle a su novia que es hijo de un delincuente y que él también lo es. El primer día en la hacienda Manrique, Pirro conoce a Andrea, esposa de Héctor y crítica literaria, quien lo anima a seguir con la escritura y le ha prometido ayudarlo a surgir en el medio literario. La química entre ambos es notoria. Claudia se pone celosa de Andrea, la relación con Pirro sigue deteriorándose y el joven termina abandonando la hacienda sin despedirse de nadie.
La presencia de Helena en la hacienda Ruiz causa un terrible rechazo por parte de la familia, que al final la termina asimilando y apoyando a Pipe, a instancias de Casimiro.
Al volver a Bogotá, un curioso Óscar investiga y termina sacándole la verdad del pasado de la familia a su padre, pero le promete que no les revelará la verdad a sus hermanas ni a su prima Claudia. Pirro y Andrea inician una correspondencia virtual a través de Internet. Pirro hace que Claudia logre que Tito y Manuel le den un trabajo en la firma de ingenieros para aparentar que Pirro tiene un trabajo honorable. Pirro accede a la entrevista con Vargas en su nueva oficina, pero el periodista presencia una fuerte discusión entre Inés y Claudia por la oficina acabada de asignar a Pirro, la cual ya estaba destinada para Quique. Pirro es sorprendido por Claudia chateando con Andrea y la relación termina.
Alexa chantajea cada vez más a Iván para que siga con ella o le cuenta todo a Aquilino. Sorprende a Iván tomando un café con Estela y posteriormente le advierte que si la engaña le cuenta todo a Aquilino. Contacta a Estela, la invita almorzar y le revela que Iván es un delincuente al servicio de su esposo, por lo que debe alejarse de él. Ante la negativa a creerle de Estela, la lleva a su casa y le presenta a Aquilino en presencia de Iván. En la noche todos van a una discoteca a bailar, Estela previene a Iván de que corre gran peligro; posteriormente ingiere una pastilla que Alexa le da y pierde el conocimiento. Por órdenes de Aquilino, Iván lleva a Estela a su casa, donde es recibida con dolor por Manuel y Óscar. Acostados, Alexa le manifiesta a Aquilino que no quiere que su "amiga" se enrede con un segundón como Iván. Cuando Iván vuelve a la casa de Aquilino, Alexa le reclama airadamente que haya llevado a Estela, Iván se defiende alegando que estaba cumpliendo órdenes y en medio de la discusión, aparece Aquilino, quien piensa que Alexa está riñendo a Iván para que no tenga nada con su "amiga" Estela. Aquilino los separa y, al día siguiente, le pide a Alexa que haga las pases con Iván y lo invite a almorzar para no perder a quien se ha convertido en su empleado de confianza. Alexa accede y le pide a Iván que la lleve a recoger una prueba de embarazo, la cual resulta positiva. Iván le pide que aborte, ella se niega y le propone que le cuenten todo a Aquilino, en cuyo caso resultarían asesinados, o se fuguen en el acto. Iván no accede y en cambio insiste en el aborto, ya que Alexa es drogadicta y no es una buena mujer. Vuelven a la casa y al día siguiente, Alexa presenta vómitos y mareos. Desesperado, Iván le pide a Estela que la convenza de que aborte. A pesar de la inicial negativa de la Manrique, ambas mujeres se encuentran, pero Alexa rechaza tajantemente a Estela, le dice que no se meta en su vida y le advierte la próxima vez le contará todo a Aquilino. Alexa vuelve a la casa y le informa a Aquilino (en presencia de Iván) que está embarazada de él; Iván respira aliviado, Aquilino se pone eufórico y empieza a celebrar. Ernesto le pide a Manuel la tercera parte de las ganancias de la familia para darle dinero a Iván para que se fugue con Alexa a San José, Costa Rica, y así evitar que Aquilino los mate al enterarse de su relación y de que posiblemente el hijo de Alexa sea de Iván. Manuel accede pero dilata la entrega del dinero. Tito se opone. El rencor de Ernesto hacia sus primos crece cada vez más cuando Manuel le exige que Iván deje de ver a Estela a cambio del dinero, incluso Manuel golpea a su primo y lo amenaza con matarlo. Ernesto va con Iván al compromiso de Quique e Inés, y acude a Clemencia, quien aboga por él ante Manuel, quien airado, accede a darle el dinero a su primo. La situación de Iván y Alexa es cada vez más tensa porque no tienen el dinero para fugarse. Alexa sufre un desmayo durante una discusión con Aquilino en la que alegaba que no quería tener al bebé ante la imposibilidad de divertirse e ingerir licor. Es llevada a una clínica donde le diagnostican ansiedad y embarazo de alto riesgo por problemas en la placenta.
Óscar empieza clases de Filosofía en la universidad y conoce a Teresa, una joven que se siente atraída por él. A pocos días del inicio de clases van a estudiar a casa de los Manrique y son sorprendidos por Clemencia a punto de hacer el amor en el estudio. Óscar es fuertemente reprendido por Clemencia e Inés insulta y echa de la casa a Teresa en presencia de una celosa Claudia, quien había llegado a almorzar y a arreglar las cosas con Inés.
Casimiro y Héctor han informado a los Manrique en la firma de ingenieros que Helena no tiene intención de volver y que está a gusto con Pipe por su propia voluntad, al mismo tiempo proponen a los Manrique el 75% de las ganancias en los negocios que iban a hacer (en lugar del 50%) a cambio de intentar remediar el daño hecho por Pipe. Los Manrique rechazan la oferta y les declaran la guerra a los Ruiz amenazando con ir por Helena y Pipe. Los Ruiz se retiran al Llano y solicitan la protección de José María Manosalva, el capo de la región, quien deja para cuando pasen los hechos la petición de su retribución. Manosalva pone un completo ejército al servicio de los Ruiz que hace devolver a Bogotá a los Manrique en su primer intento de ir por Helena, ya que habían llegado con un ejército más pequeño. Ante el rescate fallido, los Manrique contactan a Aquilino para averiguar quién los puede ayudar en el Llano, y a través de él entran en contacto con Manosalva, quien los visita en el burdel de los Manrique. Allí les revela que sabe todo y que él es quien les brinda protección a los Ruiz; para quitársela, les pide a cambio a los Manrique que exterminen a todos los Ruiz para quedarse con sus tierras, las únicas que le faltan para tener el control total de la zona y que los Ruiz nunca han querido negociar. Manuel duda de hacer lo que Manosalva le propone, ya que estaría llevando a cabo una masacre. Tito se encoleriza y le exige que maten a todos los Ruiz; Manuel se resiste y le dice que tiene que pensarlo, ante lo cual Tito decide negociar directamente con Manosalva, pero este lo rechaza diciéndole que él solo hace negocios con Manuel. Aquilino informa al mayor de los Manrique del movimiento de Tito, y los dos hermanos se enfrentan en el burdel; al final, Manuel le promete a Tito que llevarán a cabo el rescate de Helena. A pesar de las súplicas de Clemencia y de Claudia, y azuzado por el despecho de Tito, Manuel termina aceptando la propuesta de Manosalva, pero este lo sorprende pidiendo como garantía a Inés. Manuel se niega rotundamente, da por concluida su intención de rescatar a Helena a sangre y fuego, y deja en libertad a Tito de buscar por sí mismo el rescate. Con la ayuda de Ernesto, Tito trata de organizar un ejército, pero nadie acepta hacerlo porque no está de por medio Manuel. Desesperado, Tito parte solo y de noche hacia la hacienda Ruiz, burla la vigilancia de los hombres de Manosalva y logra ingresar a la propiedad. La mañana siguiente, sorprende a Helena cuando esta iba a buscar leña y le exige una explicación. Helena le deja claro que ya no lo quiere, pero Tito le reclama la forma en que lo abandonó a él y a su hija con quien creía su amigo. Le exige a Helena que le pida perdón, ella se niega y cuando Tito está a punto de dispararle, Héctor le dispara (a Tito) por la espalda en un hombro. Tito es socorrido por los Ruiz, quienes le suministran un médico e informan de lo sucedido a Manuel, quien viaja al Llano acompañado de Óscar a traer de regreso a su hermano.
Andrea y Helena viajan juntas a Bogotá, Helena por solicitud de Claudia y para gestionar préstamos para salvar la hacienda Ruiz ante la venida abajo del negocio con los Manrique, y Andrea por cuestiones de trabajo. Helena informa por teléfono a Claudia que se encuentra en Bogotá, pero Tito escucha la conversación y sigue a Claudia. La real intención de Claudia es que su madre le confirme si Andrea y Pirro tienen una relación. Cuando madre e hija se despiden, Tito enfrenta a Helena y se dispone a matarla, pero sorpresivamente Claudia regresa al lugar y sin saberlo libra a su madre de una muerte segura. Pirro se encuentra con Andrea, quien lo presenta como un nuevo valor de las letras al director de la editorial para la que trabaja. En el auto de Andrea, Pirro la besa a la fuerza, la mujer lo rechaza tajantemente y vuelve confundida a Villavicencio con Helena, a quien todos sus amigos le cerraron las puertas a cualquier empréstito a causa del problema con Tito. Además, Faryala le ha informado que no tiene ninguna posibilidad de exigir herencia alguna porque los bienes de Tito no están declarados por ser de dudosa procedencia. Derrotada, regresa a la hacienda Ruiz donde les informa que sus gestiones para conseguir financiación fueron infructuosas. Ante esta realidad, los Ruiz deciden venderle parte de sus tierras a Manosalva (quien nuevamente ha sido rechazado por Manuel) a cambio de que también les siga dando protección.
Pirro gana el concurso de poesía, pero por considerar que se trata de conjeturas, el director del periódico no aprueba el artículo de Vargas en el que se revela que Pirro es un delincuente con nexos con la también criminal familia Manrique. Vargas logra que el artículo sea publicado en "Tiempos Modernos", un periódico amarillista. Quique le da a conocer el contenido del artículo a Inés y, ya con pocas opciones de ocultar la verdad, Manuel les revela la verdad de las actividades de su familia a Inés y a Estela (enterada pocos minutos antes por Óscar), las únicas que faltaban por conocerla. Indignada, Inés abandona la casa y busca irse a vivir a casa de Quique, quien la rechaza a instancias de sus padres y cancela el matrimonio. Inés vuelve a su casa e intenta suicidarse ingiriendo pastillas, pero es salvada en una clínica. Óscar es rechazado por sus compañeros y profesores de la universidad, excepto por Teresita, a quien también rechaza revelándole que está enamorado de una mujer de su misma calaña. Hay gran conmoción y preocupación entre las familias Camargo y Manrique, que se reúnen en el burdel con Faryala. Manuel presenta a Óscar como nuevo participante de los negocios de la familia. Faryala les aconseja esperar y, llegado el caso, tratar de minimizar sus crímenes admitiendo que han evadido impuestos. Aquilino decide viajar cuanto antes a Estados Unidos con Pirro y Alexa, quien le exige a Iván que se escapen al día siguiente. Vargas es despedido por haber publicado el artículo en otro periódico y es asesinado cuando abandonaba el edificio con López, quien resulta herido, pero queda vivo. La policía, en cabeza del teniente Leopoldo Cárdenas, inicia la investigación, pero un convaleciente López se niega a cooperar para evitar problemas. Hay confusión entre los capos, pues ninguno sabe quién ha asesinado a Vargas. Clemencia y sus hijos sospechan que haya sido Manuel, quien se niega y discute con ellos la salida del país de toda la familia. Cuando Iván y Alexa están a punto de escaparse mientras Aquilino se baña para irse a los EE.UU. (con Alexa y Pirro), llega la policía y apresa a padre e hijo, quienes son conducidos a las instalaciones de la Policía como presuntos autores del asesinato del periodista. Poco antes de salir con Inés del hospital, Manuel es informado por Clemencia que es requerido en su casa por la policía. Manuel le pide a Óscar que lleve a Faryala a hablar con los detectives. Cuando llega, el abogado le informa que es necesario que vaya a la policía, y Manuel decide colaborar con la justicia. En la policía, tanto a Aquilino como a Manuel les es ofrecido que si delatan a sus compañeros recibirían una rebaja de pena, pero ninguno accede. Aquilino, Pirro y Manuel son liberados pero con la orden de no salir del país. Al llegar a su casa, Aquilino por poco sorprende a Iván y a Alexa a punto de hacer el amor. Misteriosamente, ésa misma noche el teniente Cárdenas es asesinado con una inyección letal, la policía concluye que se trata de muerte natural y abandona el caso Vargas. al enterarse, Clemencia y sus hijas creen que la muerte de Cárdenas también es obra de Manuel, quien se niega categóricamente.
Al enterarse por Pirro de las actividades criminales de la familia, Claudia le reclama fuertemente a Tito y se va a vivir con Helena a la hacienda Ruiz. Sabedora del encuentro de Andrea y Pirro en Bogotá, una resentida Claudia que culpa a Andrea del fin de su relación con Pirro, se dispone a enterar de todo a Héctor, quien también sospecha de Andrea, pero a último momento Helena lo evita y logra que su hija le prometa que no destruirá el matrimonio de Héctor y Andrea. Tito se entera por Clemencia que su hija se encuentra en el Llano, pero no logra que regrese. Óscar viaja a la hacienda Ruiz y trae a Claudia de regreso. Durante el viaje, los primos inician una relación sentimental.
El Mono, el otro hombre de confianza de Aquilino, descubre la relación de Alexa e Iván al escucharlos discutiendo sobre las intenciones de Alexa de delatar a su esposo. El Mono chantajea a Iván, quien le cuenta a Ernesto y decide eliminarlo por consejo de su padre. El Mono empieza a acosar a Alexa, quien se muestra indignada y amenaza con contarle a Aquilino, pero el Mono la detiene simplemente diciéndole que no le conviene hacer eso; Alexa intuye algo en su contra e Iván le confirma que el Mono sabe todo, que lo está chantajeando y que por eso ha decidido matarlo. Alexa hace que Aquilino la lleve al cine sin guardaespaldas, dejando a Iván y al Mono solos en la casa. El Mono pone sobre la mesa el tema del pago a cambio de su silencio, e Iván trata de que la conversación se lleve a cabo lejos de allí, pero el Mono descubre sus intenciones, le quita el arma, lo encañona y le dice que ya no hay trato, que va a esperar hasta que llegue Aquilino para contarle la verdad. Al mismo tiempo, los Manrique han decidido que matar a Manosalva es la única forma de llegar a la hacienda Ruiz y vengar la fuga de Helena y además Manosalva es responsable de las muertes de Vargas y el Teniente Cardenas, ya que todos sus negocios se han derrumbado a causa de la debilidad de no haber cobrado venganza, para lo cual piensan que el único que puede llevar a cabo semejante operación es un comando liderado por el Mono y para acordar los detalles llaman a casa de Aquilino. Cuando suena el teléfono, el Mono se distrae e Iván aprovecha para forcejear con él, el Mono resulta muerto de un balazo y posteriormente es arrojado a un lago por Iván. Alexa le hace creer a Aquilino que han sido robadas sus joyas, y ante la ausencia del Mono la conclusión es que se voló de la casa con las alhajas, lo que causa gran decepción a Aquilino. Sin el Mono, la idea del comando sigue adelante, pero ahora el líder es Iván, quien se ofrece. Óscar condiciona servir de guía si se le permite actuar en el operativo, a lo cual se opone su padre, quien finalmente termina cediendo. Pirro es el tercer integrante del comando. Al enterase de que su hijo hará parte del operativo para asesinar a Manosalva, Clemencia se opone fuertemente y empieza a dar muestras de locura. El comando fracasa porque Claudia advierte a Helena de lo que va a ocurrir, Helena a su vez informa a Casimiro, quien pone en preaviso a Manosalva, quien sorprende a Iván dentro de su casa. Pirro y Óscar son perseguidos por los hombres de Manosalva, Pirro resulta herido y ambos capturados. Pirro se debate entre la vida y a muerte. Manosalva le consigue un médico pero no lo lleva a una clínica por los problemas que le podría traer. Llama a Manuel y le dice que su operativo falló, que la suerte de los muchachos está en sus manos y queda en llamarlo al día siguiente, no sin antes informarle que uno de los asaltantes está herido de muerte, sin revelarle la identidad. Manosalva entrega a Pirro a Manuel, quien lo lleva a Bogotá. Iván y Óscar quedan en calidad de rehenes. La noticia de Pirro grave hace que Claudia se dé cuenta de que es él a quien ama y abandona a Óscar. Pirro no volverá a caminar y Aquilino decide llevarlo a un tratamiento en EE.UU. Los Manrique y sus secuaces vuelven a la carga al Llano habiendo acordado con Manosalva la eliminación de la protección a los Ruiz y la entrega de Inés en garantía y en canje por Óscar e Iván, quienes habrían sido asesinados si no lo hacía. Inés había aceptado canjearse a petición de Tito. Manuel ha acordado con Manosalva la eliminación de sus socios, ya que la intención de ellos era eliminar al capo llanero para quedarse con el control de su territorio y del negocio de la droga. Los Ruiz, por su parte, no confían en Manosalva y han conseguido la protección del Apache, otro peligroso delincuente de la zona. Nuevamente un desliz de Óscar pone en preaviso a Claudia, quien informa a Helena, y cuando los Manrique llegan a la hacienda Ruiz, no encuentran a nadie. Federico y J.J. presionan a Manuel para atacar a Manosalva, su único interés, sin saber del acuerdo entre Manrique y Manosalva. Manuel no puede acceder porque Inés se encuentra en poder de Manosalva, y una incursión armada pondría en riesgo su vida, decide poner en preaviso a Manosalva pero es sorprendido hablando por teléfono con él por Aquilino, quien asqueado decide retirar a sus hombres sin delatar a Manuel y con la excusa que nadie cree de su mujer embarazada y su hijo paralítico. Al día siguiente, los hombres del Apache atacan a los Manrique y sus compinches, pero son salvados por los hombres de Manosalva. Federico y J.J. sospechan de Aquilino.
Antes de ir a los Llanos, Manuel le pide a Ernesto que se quede al cuidado de Clemencia y de sus hijos. Ernesto y Clemencia inician una relación sentimental. Estela sospecha, pero Óscar no le cree. Ernesto le cuenta a Clemencia que el padre de Manuel (Armando) mató a su padre (de Ernesto, Antonio) por haberle sido infiel con su esposa (de Armando, Ana María) y que teme que si Manuel se entera de su traición, tenga la misma suerte, pero Clemencia le pide que se le adelante y elimine a Manuel.
Desesperado por ser tenido por Helena como un cobarde por, a diferencia de Héctor, no haberse hecho presente en la escena cuando el Apache ataca a los Manrique, Pipe le plantea a Héctor que el problema se resuelva con una pelea a muerte entre Tito y él, lo que suscita la burla de Héctor, quien poco a poco es convencido por Pipe. Al día siguiente le plantean la idea a Casimiro quien la tilda de locura y reprende a sus hijos por querer resolver un problema tan grande como si fuera una pelea de niños. Pipe le deja claro a su padre que la decisión no es suya y que le hará saber el reto a Tito. Héctor le pide a Manosalva que organice una reunión con Manuel cuando precisamente los dos hombres se encontraban juntos. Manuel recibe a Héctor en casa de Manosalva y se decide el combate, pero Manuel exige hablar con Casimiro, quien le da su palabra de que si Pipe muere, entregan a Helena y todas sus tierras pasan a los Manrique. Además, se acuerda que la pelea sería con machete al día siguiente a primera hora. Los Ruiz parten sin decirles nada a las mujeres, quienes reclaman que les digan qué pasa sin recibir contestación. La pelea se desarrolla sin que ninguno tenga una ventaja clara, hasta cuando ambos empiezan a dar muestras de cansancio. Tito logra tirar lejos el machete de Pipe y lo tiene a su merced cuando aparecen las mujeres (Hortensia, Helena, Andrea y Carolina) e impiden el crimen. Hortensia le da un balazo a Tito en un brazo cuando este se disponía a ejecutar a Pipe quien de rodillas y aferrado a su bota le suplicaba que no lo matara. Los bandos se dispersan y los Ruiz vuelven a incumplir su palabra. La relación de Pipe y Helena se deteriora cada vez más, así como la de Héctor y Casimiro.
A pesar de la ayuda y del respaldo de José María, el rescate de Helena se complica. Manuel sabe que aparte del dinero y el ansia de poder, a Aquilino Camargo sólo le importa su mujer, Alexa, por lo que planea la mayor atrocidad para acabar con los Ruiz: para hacer que Aquilino vuelva a atacar con sus hombres, sin cuya participación la aniquilación de los Ruiz sería imposible, hace creer que los Ruiz han tratado de contraatacarlos en Bogotá contratando a unos pistoleros quienes, previamente aleccionados, aparentemente balean la casa Manrique sin causar daños a los aterrorizados ocupantes. La noche anterior, Manuel le ha pedido a Héctor que se encuentren en Bogotá para decidir de una vez por todas el caso, argumentando que ya él (Manuel) había accedido a entrevistarse con Héctor en el Llano y prometiéndole contarle todo sobre la relación de Andrea con Pirro. Al mismo tiempo, ha hecho que Ernesto llame a Alexa para que se encuentren para hablar sobre Iván. Como resultado, Alexa y Héctor resultan en el mismo sitio al día siguiente, a la misma hora del tiroteo de la casa Manrique, al cabo del cual uno de los supuestos tiradores es "atrapado" por Ernesto. Aleccionado por Tito, el hombre "confiesa" ante Óscar que los Ruiz lo han mandado a dispararles y a asesinar a la mujer de Aquilino. Manuel hace que Claudia llame a Aquilino para ponerlo al tanto de la situación y de que Tito, que se encuentra cerca, va en la ayuda de Alexa. En el descampado, Tito obliga a Héctor a dispararle a Alexa, el llanero no es capaz, por lo que Tito acaba con la vida de la mujer y, acto seguido, con la de Héctor. Poco después llegan Aquilino e Iván y encuentran a los dos muertos, pareciendo que Héctor ha matado a Alexa y que Tito había alcanzado a eliminar a Héctor. Tito le dice a Aquilino que no pudo llegar a tiempo. Convencido de que los Ruiz han asesinado a Alexa, Aquilino decide volver a la carga, cumpliendo con el objetivo de Manuel. Clemencia no cree en el supuesto ataque y hace que Ernesto le cuente todo. El odio de Clemencia hacia Manuel se intensifica y presiona cada vez más a Ernesto para asesinar a Manuel. Manuel llama a los Ruiz, acusando a Casimiro de haber mandado a Héctor a perpetrar el ataque y exigiendo a Pipe y a Helena a cambio de Héctor. Hay gran conmoción entre los Ruiz, pero finalmente deciden entregar a los amantes. Al día siguiente, los Manrique entregan muerto a Héctor, Aquilino asesina a Casimiro, Pipe a Aquilino y se da a la fuga. Tito lo hiere pero no lo mata para hacerlo ante Helena. Esta vez Pipe no implora por su vida y en todo momento reta a Tito. Los asesinos van a la hacienda Ruiz y atrapan a las mujeres en el momento en que huían. Helena engaña a Tito pidiéndole que rehagan su relación y ofreciéndosele para hacer el amor. En el acto, aprovecha para asesinarlo con el revólver que (Tito) ha dejado descuidado en una mesa de noche. Cuando Manuel, Federico y J.J. discuten sobre las intenciones de J.J. de violar a Carolina, oyen el disparo, llegan a la habitación, descubren el cadáver de Tito en la cama y Helena se suicida de un disparo en la boca. Federico y J.J. plantean el asesinato de Simón, el hijo de Héctor, Manuel se niega. Pirro llega a ver el cadáver de Aquilino y plantea quedarse con Andrea y su hijo. Se decide que Hortensia y Carolina emigren a Venezuela para no tener problemas con la justicia, mientras retienen como garantía a Andrea y a Simón, quienes son llevados a la casa de Aquilino, de donde intentan escapar pero son sorprendidos por Pirro e Iván. Federico y J.J. no creen el cuento del asesinato de Andrea y se niegan a matar a Manosalva, como habían convenido, lo cual significa que Manuel no podrá eliminarlos como había acordado con Manosalva para entregarle todas las tierras de los Ruiz y que Inés seguirá en manos de Manosalva, como en efecto se lo confirma el capo. Pirro retiene a Andrea y a Simón en su casa. Para salvar al niño de quienes quieren asesinarlo para no dejar vivo a ningún hombre Ruiz, Pirro le propone que se casen, ya que por códigos de honor entre los delincuentes, no podrían asesinar al hijo de su esposa. Andrea se niega pero Pirro la presiona y le exige que hagan el amor. Pirro no logra llevar a cabo la relación y culpa a Andrea por su frialdad en la cama. Borracho y desesperado porque cree que ha perdido su hombría a causa de su condición de cuadrapléjico, cita al día siguiente a Claudia, a quien había echado de la casa cuando lo fue a visitar y le reclamó porque encontró a Andrea y a Simón. Ilusionada, Claudia hace el amor con Pirro, con lo que Pirro descarta que sufra de impotencia. Claudia le pide a Pirro que se casen, y el joven acepta. Óscar discute con Claudia por la manipulación que le permite a Pirro, Claudia le informa que se va a casar con él y se va de la casa Manrique y se radica en la de Pirro. Ernesto visita a Pirro para exigirle que, de acuerdo con los códigos criminales, entregue a Simón para eliminarlo. Pirro le contesta que a él nadie le dice lo que tiene que hacer; desesperada, Andrea le suplica de rodillas a Claudia que interceda por su hijo ante Pirro, pero Claudia le dice que no la va a ayudar. Andrea se encuentra sin alternativas para salvar la vida de Simón y accede a casarse con Pirro. El día de a boda, Pirro deja a Claudia diciéndole que va a deshacerse de Andrea y de Simón, pero en realidad va a una iglesia a casarse con Andrea. La ceremonia se lleva a cabo con Gerardo, alias Manteca, empleado de confianza de Pirro, y Simón como únicos testigos. Cuando Pirro vuelve a la casa con Andrea y el niño, Claudia le reclama que no se hubiera deshecho de ellos, pero Pirro le cuenta que se ha casado con Claudia y que sale de luna de miel al día siguiente para Brasil. Enloquecida, Claudia huye de la casa y se refugia nuevamente en Óscar, decidida a vengarse de Pirro.
La tragedia [editar]
Ernesto acepta la propuesta de Clemencia de eliminar a Manuel y se compromete a hacer que Inés regrese después de ejecutado el asesinato. Clemencia tiene que cambiar de actitud y vuelve a ser la mujer amorosa de antes, lo cual genera las sospechas de Estela. Manuel le pide a Pirro que su gente ayude a rescatar a Inés en el Llano, pero Pirro se niega. Manuel planea eliminar a Pirro, lo cual es aprovechado por Ernesto para convencer a Clemencia de que es el momento preciso para cometer el crimen, pues ya muchos desean eliminar a Manuel y la culpa podría recaer en cualquiera. A instancias de Ernesto, Clemencia y Manuel acuerdan tener esa noche una velada romántica de reconciliación. Extrañada, Estela le pide a Clemencia que la lleven, pero su madre se niega. Después de la cena, los esposos Manrique terminan en el mirador donde Manuel le pidió a Clemencia que se casaran. Allí, clemencia se transforma de nuevo y le reprocha su vida infeliz al lado de él; Ernesto los esperaba y finalmente Clemencia dispara contra Manuel acabando con su vida. Óscar inmediatamente sospecha de Pirro, pero Estela culpa directamente a Clemencia y a su amante Ernesto de la muerte de su padre en presencia de Iván y Óscar. Clemencia se defiende argumentando que Estela está enferma y loca y se gana la confianza de Óscar, quien no le cree y en cambio le pide a Iván que ayude a eliminar a Pirro. Iván, no satisfecho con las sospechas de Estela va al burdel y consigue que Ginger le diga que la noche de la muerte de Manuel, Ernesto estaba muy nervioso, que se había ido diciendo que estaba cansado y que no iba a volver, pero que había regresado dos horas después muy nervioso. Iván le hace el reclamo a Ernesto, quien le confiesa la verdad, justificándose en que el padre de Manuel (Armando) había matado a su padre (Antonio), además de que Manuel siempre lo había relegado a un segundo lugar. Iván se va asegurándole que no va a decir nada, asqueado de lo que ha hecho su padre y manifestándole que no está seguro de querer trabajar con él. Ernesto elimina a Ginger asfixiándola con una almohada mientras dormía y arroja el cuerpo al mismo caño donde Iván había arrojado al Mono. Óscar le insiste a Iván que eliminen a Pirro, pero Iván se niega y Óscar lo echa de la casa a pesar de los reclamos de Estela. Iván vuelve con Ernesto y le dice que sí quiere trabajar con él. Ernesto le pide que mate a Óscar si de verdad está con él, a lo que Iván accede. Óscar se alía con Heriberto, un antiguo socio de su padre para sacar del camino a Pirro y a Ernesto. De esa manera consigue hombres y logra ingresar a la casa de Pirro, quien al despertar en la mañana se encuentra con Óscar apuntándole con un revólver; justo cuando Óscar está a punto de matarlo, aparece Iván y le salva la vida a Pirro diciéndole a Óscar que sabe quién mató a Manuel. Le revela que Ernesto es el asesino de su padre y que también le ha pedido que lo elimine (a Óscar). Preguntado por qué traiciona a su propio padre, Iván le responde que lo hace para saldar la cuenta que tenía con Aquilino. Óscar le pregunta que si Ernesto y Clemencia actuaron juntos, e Iván le responde que fue ella quien apretó el gatillo. Óscar deja a Pirro no sin antes advertirle que después se ocupará de él. Desesperado, Óscar se dirige al burdel con Iván. Allí, Ernesto sostiene una reunión con J.J. y Federico sobre la suerte de Simón cuando son interrumpidos por Iván; Federico y J.J. salen del reservado y son sometidos por los hombres de Óscar sin que Ernesto se dé cuenta. Iván le entrega la cartera de Óscar a su padre como prueba de que lo ha asesinado. Cuando Ernesto le reclama que (Iván) no le hubiera dicho a Óscar que lo mataba por orden suya, aparece Óscar apuntándolo con un arma sin darle opción de defenderse y en presencia de Iván le reclama el asesinato de su padre en confabulación con Clemencia. Ernesto se justifica con el asesinato de Antonio a manos de Armando y trata de ablandar a Óscar diciéndole que los Manrique son una familia enferma y que él también va a mancharse las manos con su propia sangre matándolo. Finalmente le dice que si en verdad quiere impartir justicia debe asesinar también a Clemencia, pues ella maquinó todo y haló el gatillo. Óscar asesina a Ernesto, J.J. y Federico son liberados, descubren el cadáver y salen a la caza de Óscar, quien regresa a su casa dispuesto a irse con Estela y con Claudia, pero esta se encuentra en la Fiscalía denunciando a Pirro. Pirro ha sido apresado en el instante que abandona la casa con Andrea y Simón con destino a Río de Janeiro. Andrea y su hijo son liberados pero la mujer decide no presentar cargos contra Pirro. Claudia (1982-2000) visita a Pirro preso, le informa que ella lo ha denunciado, que Andrea se fue aliviada y le dice que es la última vez que se ven. Luego va a la casa de sus padres donde ingiere alcohol y pastillas y se acuesta a esperar la muerte. Óscar informa a Estela de que tenía razón y que ha cobrado justicia matando a Ernesto, Estela le dice que tiene que completar lo que comenzó y que su madre tiene que pagar con su vida el haber asesinado a su propio esposo y haber fingido ser una viuda sufrida, Óscar se rehúsa ya que se trata de su madre, pero Estela lo convence de que la mate, el joven sube a la habitación de Clemencia y le reclama, su madre le dice que deje de hablar con Estela que está loca, pero Óscar le dice que Ernesto se lo confesó antes de morir, Clemencia se sorprende al saber que Ernesto está muerto y teme por su vida, ya que su hijo la está apuntando con un arma, la mujer trata de persuadir a Óscar diciéndole todo lo que Manuel la hizo sufrir, le pregunta que si de verdad va a tener el valor de asesinar a la mujer que le dio la vida, que si quería superar lo que ella hizo matando a su propia madre, finalmente lo exhorta a que haga lo que tenga que hacer, que mate a su madre y se condene a vivir con la culpa el resto de su vida o que la deje tranquila, a lo cual Óscar responde con un disparo en el pecho poniendo fin a la vida de su madre. Óscar queda en shock pero es consolado por Estela, quien lo convence de que se ha hecho justicia.
Entre tanto, Inés ha estado cautiva de Manosalva, a quien ha intentado asesinar con un cuchillo mientras le hacía un retrato. Cuando es enterada del asesinato de Manuel por Manosalva, le pide que la deje libre ya que su padre no le puede cumplir el trato, pero el capo llanero la retiene con el argumento de que la familia le debe cumplir. Desesperada, Inés se corta las venas y está a punto de morir; es salvada por un médico que es obligado por Manosalva a tratarla en la hacienda, sin llevarla a un hospital como lo ameritaba la gravedad de su situación, a riesgo de perder la vida si la dejaba morir. Inés entra en una definitiva huelga de hambre hasta cuando Manosalva le permite hacer una llamada a su familia a cambio de comer.
Óscar y Estela escapan de la casa, poco después llegan Federico y J.J., quienes buscan a Óscar para matarlo, pero encuentran la mansión abandonada y a Clemencia muerta en su cama. Estela convence a Óscar de que partan inmediatamente para el Llano y de que la deje en un lugar cercano de la hacienda de Manosalva ya que no la conocen y nadie sospechará que va por Inés; Estela logra entrar a la hacienda y toma control de Gerardo, quien la lleva a donde Inés, quien se sorprende por la presencia de su hermana en el lugar, las dos someten a José María Manosalva y hacen que las lleven en su camioneta hasta donde Óscar las espera en la carretera. Después de un breve intercambio de amenazas, Óscar dispara a las llantas de la caminoneta de José María Manosalva y huyen; los hermanos se hospedan momentáneamente en una hostería donde Estela pone al tanto a Inés de lo sucedido con sus tíos Helena y Tito; cuando Inés pregunta por su mamá, Estela le informa que también está muerta, pero no le revela que Óscar la mató y por qué, evadiendo la pregunta de Inés de por qué había muerto. Cuando los hermanos salen, los hombres de José María Manosalva inician una persecución hasta Bogotá, donde los hermanos Manrique finalmente se refugian en una bodega y se esconden (escena con la que empieza la serie). En el momento en que están a punto de ser cogidos por la gente de Manosalva, aparece la policía, los perseguidores se dan a la fuga y los muchachos logran escapar de las autoridades por una ventana.
Óscar se pone en contacto con Iván y le pide que los recoja en un punto de la zona industrial, Iván le dice a Óscar que Federico y J.J. lo están buscando para matarlo, ya que consideran que alguien que mató a su propia madre no merece vivir. Iván le pregunta a Óscar que si en realidad mató a Clemencia, Óscar le responde que sí, que con eso se mató a sí mismo y que no quiere seguir viviendo. Óscar le plantea a Iván su estrategia, la cual es comunicada por Iván a Federico y a J.J., quienes la aceptan: Óscar se entrega para ser asesinado siempre y cuando les respeten la vida a sus hermanas; cuando las muchachas se despiertan, Óscar ya no está, Iván les dice que se reunirá con ellas mucho después, las hermanas se van para Venezuela y en el avión Inés pregunta qué pasará con Óscar, Estela le dice que lo van a matar. Cuando Óscar (1982-2000) llega a la bodega es llevado a un lugar oscuro y es asesinado por alguien de quien ni siquiera conoce el nombre, lo cual lamenta ya en la tumba, así como que su entierro fue el más triste de la familia, pues no asistió nadie, solo Iván, a quien considera un familiar lejano; pero cree que se puede escapar de la justicia humana pero de la divina jamás. Ido el cura que ofició el entierro, Iván es capturado por la policía. Al parecer la maldición de Pascual termina con Óscar, pero no será así, ya que queda Iván, quien niega el apellido Manrique, pero lleva la carga de la maldición. Iván va a la cárcel cargando una condena de 10 años.
Última saga (año 2005) [editar]
Han pasado 5 años. Los antiguos socios de los Manrique están al frente de los negocios. Iván paga la condena en la cárcel. Un personaje misterioso cuya identidad y rostro nunca se conocen, secuestra a Daniel Ochoa, un ladrón de poca monta, pero con mucho estilo, y le encomienda la tarea de que saque de prisión a Iván y lo devuelva al lugar que se merece. El propio Ochoa se hace encarcelar en la misma prisión de Iván para entrar en contacto con él. Víctor González, alias Pochola, quiere asesinar a Ochoa, pero Iván se lo impide. Daniel logra salir de la cárcel a través de su abogado, Julio Miranda, se pone en contacto con Lucrecia (quien se acaba de radicar en Bogotá con su hija Herlinda, mediohermana de Iván) y le ofrece ayudarla con dinero, pero Lucrecia no acepta. Ochoa y Herlinda se enamoran.
Por encomienda de Ochoa, Miranda logra que Iván salga de la cárcel. Iván está dispuesto a corregir sus pasos y evita mezclarse con el hampa, ahora quiere darle una vida digna a Lucrecia y a su hermana Herlinda. Iván no está de acuerdo con el romance entre Daniel y Herlinda. Daniel llega a la constructora Angarita y decide invertir. J. J. acepta la sociedad con Daniel pero desconfía de su socio. Daniel y Miranda envían a J. J. a la cárcel y Daniel se pone al frente del negocio. Herlinda entra a trabajar en la constructora, conoce a Yolanda y se hacen buenas amigas. Tiempo después, Iván y Yolanda inician un romance. Iván empieza a trabajar como carguero en una bodega de abastos, pues se niega a aceptar la ayuda de Daniel y tampoco quiere volver al hampa. Miranda logra que Iván pierda el empleo; finalmente no le queda más remedio que aceptar la ayuda de Daniel Ochoa y empieza a trabajar como administrador del burdel Manrique. A instancias de Iván, Miranda logra sacar de la cárcel a Pochola, quien es abordado por Iván al salir, y acepta su ofrecimiento de trabajar para él en el burdel y se vuelve su hombre de confianza.
Iván visita las tumbas de los Manrique, las cuales siempre tienen flores frescas. En el cementerio descubre que una mujer cuida el mausoleo de la familia. Lucrecia busca a Maruja (quien se llamaba Lilia en los años 1970), una mujer que conocía a Armando Manrique y leía las cartas para él. Maruja le dice que Iván lleva el signo trágico de los Manrique. Iván vuelve al cementerio y allí encuentra a Estela Manrique. Ella ha vuelto a Bogotá a cuidar el recuerdo de su familia y trabaja como maestra de Literatura en un colegio. Inés vive en París donde se casó y olvidó la tragedia de su familia. Iván cree que el amor renacerá y mantiene varios encuentros con Estela.
Garrido descubre la traición de Daniel y lo amenaza con que debe sacarlo de la cárcel. Iván y Daniel preparan la fuga de Garrido el día del cumpleaños de Lucrecia. Herlina organiza el almuerzo en honor de Lucrecia e invita a Daniel y a Yolanda (quien ignora que Iván sólo está interesado en Estela), e Iván lleva a Estela. Iván y Daniel liberan a J. J. en el momento en que la policía lo traslada a la Fiscalía; Daniel quiere asesinar a Garrido, pero Iván lo impide. J. J. convence a Miranda para que trabaje para él, denuncie a Ochoa y negocie con Santamaría su entrega (de Garrido), quien termina pagando casa por cárcel en un hermoso palacete con todos los lujos y mujeres hermosas, en tanto que Daniel va a la cárcel justo el día en que le propone matrimonio a Herlinda, quien le pide a Miranda que lo libere, pero el abogado le dice que ahora trabaja para Garrido y que no hará nada. Daniel Ochoa es asesinado al día siguiente en la cárcel por disposición de Garrido.
Lucrecia se preocupa por el encuentro de Iván y Estela. Maruja le dice que Estela no representa ninguna amenaza pues vivirá errante bajo el peso de la culpa. Estela se da cuenta de que Iván sigue en malos pasos, lo abandona y se marcha del país, jamás se volverán a ver. Ahora que J. J. está en la cárcel, ofrece a Iván la administración de sus negocios; Iván, decepcionado por el fracaso con Estela, acepta volver al crimen con la condición de que J. J. le dé la casa Manrique, a donde llega a vivir con Lucrecia y Herlinda; las dos primeras tareas que Garrido le encomienda son asesinar a Faryala porque sabe mucho y al Chiqui, con quien Garrido tiene deudas y ya ha dado problemas en el bar. Pochola se hace cargo de Faryala e Iván del Chiqui.
Decepcionada por la muerte de su prometido, Herlinda va al bar, donde conoce a Lucio Benítez, nuevo empleado de Iván. Yolanda organiza el cumpleaños de Herlinda, al que asiste Lucio, y en una noche loca hacen el amor. Lucio quiere empezar una relación, pero Herlinda le dice que aún ama a Daniel, Lucio seguirá insistiendo. Iván golpea a Lucio y le ordena alejarse de su hermana. Para contrariarlo, Herlinda decide continuar su relación con Lucio, termina casándose con él y se van a vivir aparte.
Al cabaret llega buscando empleo Candy, una enigmática y bellísima mujer. Iván queda deslumbrado con su belleza y la acepta como nueva integrante del bar. Candy se divierte con los clientes, pero no se acuesta con ellos y les roba las billeteras, lo que le trae problemas a Iván. Natasha, la jefa de las prostitutas, advierte a Iván y a Pochola que es Candy la ladrona. Iván ordena a Miranda investigar a Candy, quien resulta ser el seudónimo de Carmenza López, una peligrosa estafadora buscada en más de 180 países por la Interpol. Iván se enamora de Candy y le propone matrimonio. Las cartas muestran que Candy puede torcer el destino de Iván.
Candy es drogadicta y alcohólica, y tiene un amante que la explota, Camilo Cruz, "el Pereza", un vividor con quien lleva a cabo sus golpes y a quien no está dispuesta a abandonar, pues él, además de explotarla, le proporciona sexo y drogas.
Lucio se siente relegado porque Iván no lo ocupa en asuntos importantes. El matrimonio empieza a empeorar, discuten constantemente y Lucio golpea a Herlinda, quien lo abandona y se muda a casa de Lucrecia. Iván descubre accidentalmente que Lucio ha golpeado a Herlinda y le propina una paliza a su cuñado, quien termina en el hospital. Santamaría presiona a Lucio para que denuncie a Iván, pero Lucio le ha prometido a Lucrecia que no lo hará. Camilo cae en una redada, Candy le pide a Iván que un abogado saque a Camilo a cambio de casarse con él. Iván acepta y empiezan los preparativos de la boda. Lucio contrata a dos sicarios para que asesinen a Candy el día de la boda y tiene preparado delatar a Iván ante el teniente Santamaría para que sea encarcelado y así evitar una posible retaliación. En la iglesia todos esperan la llegada de la novia. Maruja tiene un presentimiento y avisa a Lucrecia. Iván sale del templo y logra asesinar a uno de los sicarios, Pochola persigue al otro hasta una bodega, y lo obliga a confesar el nombre del autor del atentado. A pesar de todo, la boda se realiza el mismo día en la mansión Manrique. Iván agradece a Maruja por haberle avisado a tiempo sobre el atentado y le dice a Lucio que le dará más responsabilidades pues está dispuesto a olvidar los rencores. Candy e Iván se quedan viviendo en la casa Manrique con Lucrecia. Iván le da acceso a Candy a todas sus cuentas para que disponga del dinero como quiera; también le proporciona la clave de su caja fuerte, donde guarda gruesas sumas de dinero y joyas.
Iván y Pochola deciden sacar a Lucio del camino, lo raptan y lo obligan a abandonar el país con una gruesa suma de dinero. Lucio llama a Herlinda y se despide de ella en los peores términos. Cuando se sube al vehículo para ser llevado al aeropuerto, Manteca degüella a Lucio con una cuerda. Un tipo muy parecido a Lucio es enviado a España con el pasaporte de Lucio. Santamaría se queda esperando a Lucio, pues este le iba a dar información sobre Iván. Al llegar a su casa, Herlinda descubre que Lucio la ha abandonado y Santamaría le confirma que efectivamente salió del país. Mientras tanto en el bar, Pochola compra trago adulterado, a pesar de las protestas de Natasha. La policía descubre el ilícito y encarcela a Pochola, quien es separado por Garrido de todos sus negocios. En retaliación, cuando sale de prisión, Pochola se dedica a robar bancos y joyerías para inculpar a Garrido, quien encomienda inicialmente a Iván matar a Pochola, luego encarga a Manteca, quien lleva a cabo el atentado, pero solo logra asesinar a los acompañantes de Pochola, quien se refugia en el motel, es salvado por Maruja y posteriormente escondido por Iván en un viejo teatro de la organización.
Por teléfono, y sin revelar su identidad, Lucio le cuenta a Lucrecia que Candy es una estafadora, su nuera le confiesa que es cierto pero que está dispuesta a enderezar el camino. Poco después, Lucrecia descubre también el alcoholismo de Candy, se enfrenta a ella y le exige que no lleve a Herlinda por el mismo camino. Miranda le propone a Garrido crear una fundación que ayude a los niños pobres, así podrá demostrarle a la Ley que tiene intenciones de colaborar con la justicia, y de paso Miranda puede obtener dinero. Garrido acepta, con la condición de que Iván y su esposa presidan la fundación. El día del lanzamiento de la fundación, Candy se emborracha, pelea con Iván, abandona el evento y se refugia en Camilo, quien le pide una gruesa suma de dinero que Candy le pide a Iván, quien se la suministra. Iván descubre el destino del dinero y está a punto de asesinar a Camilo.
Candy está embarazada, pero las cartas muestran que el hijo no es de Iván. Lucrecia interroga a Candy, pero ella decide abandonar a Iván y termina abortando al bebé. Iván enfurece y la echa de su vida. Candy vuelve con Camilo y se dedican a robar a personas ricas, lo cual es informado por Pochola a Iván. Candy decide separarse legalmente de Iván y acude al abogado Arturo Gutiérrez, quien informa a Iván. Iván y Candy se encuentran para firmar el divorcio en la oficina del abogado, Zapata le pide que vuelvan, pero ella no accede. Cuando llega a su casa, Candy descubre que Camilo la ha abandonado y se ha llevado todo el dinero de los robos. Iván la ha seguido y llega al apartamento encontrándola en un estado lamentable. Candy vuelve a la casa de Iván, donde es acogida de nuevo por Lucrecia. Iván decide quitarse el estorbo de Camilo, quien es asesinado por Pochola.
Julio Miranda le propone a J. J. un medio para salir de prisión, ayudar a Carlos Baquero, el hijo de un político influyente. Carlos es un cantante sin talento y arrogante, que no ha podido conseguir grabar un disco. J.J. Garrido encarga a Iván del asunto, pero el prepotente Carlos ofende a Iván y el negocio está a punto de hundirse. Iván presiona a Julio Ortiz, un honrado empresario discográfico, quien ubica a Carlos en los primeros lugares de audiencia. Ortiz no está dispuesto a continuar con el chantaje y confiesa al teniente Santamaría cómo Iván lo amenazó para grabar el disco. El escándalo es mayúsculo, Iván y Garrido no tienen cómo demostrar su inocencia. Iván es detenido. Candy busca la ayuda de Pochola, la única opción que tienen es secuestrar a la abuela de Ortiz. Pochola viaja al Valle de Tenza, Boyacá, y allá encuentra a doña Virgelina y la trae a Bogotá. Al llegar a la Fiscalía, Julio Ortiz ve a a su abuela en manos de Julio Miranda y decide cambiar su declaración y decir que fue Santamaría quien lo obligó a inculpar a Iván. Ortiz decide irse del país con su familia, en tanto que Iván queda libre y Santamaría recibe una reconvención de los altos mandos de la Policía.
Garrido recupera la libertad y se pone al frente de la constructora Angarita, mandando de nuevo a Iván al bar. Herlinda empieza un romance con J. J. Iván se entera por Candy y descubre a Herlinda y a J. J. a punto de hacer el amor en la oficina. Iván le exige a J. J. que se aleje de su hermana y que la despida, a lo que Garrido accede. Iván le renuncia a Garrido tras fracasar una alianza para distribuir contrabando con el rey del contrabando, Emilio Jaramillo. Al enterarse de que ha sido despedida, Herlinda discute con J. J, quien la golpea. Herlinda le cuenta el incidente a Lucrecia, quien cree que Iván debe hacer respetar el honor de la familia, a pesar de las súplicas de Candy de que se mantenga en secreto la ofensa para evitar que Iván mate a Garrido y vuelva a la cárcel. Herlinda informa a Iván del incidente con J. J. y su hermano decide asesinarlo conjuntamente con Pochola. También trata de convencer a Manteca ofreciéndole dejar de ser un simple empleado para tener participación igualitaria en los negocios, previa eliminación de J. J.
J. J. y Miranda deciden vengarse de Iván. Denuncian a Candy ante Santamaría, y la mujer termina en la cárcel a punto de ser extraditada a España. Iván la visita, ella le dice que no puede vivir sin libertad y se despide de él. Santamaría entera a Iván de que quien delató a Candy es el abogado Miranda, pues cree que dejando en libertad a Iván, se desatará una vendetta con Garrido y entre ellos mismos se exterminarán. Efectivamente, la intención de Iván se exacerba y llega a su punto máximo cuando Candy se suicida cortándose las venas de las muñecas para no ser extraditada. Garrido, Miranda y Manteca asisten al entierro de Candy y le dan las condolencias a Iván, pero este no puede evitar disimular el odio que siente por Garrido y Miranda, lo cual percibe J. J., quien decide eliminar a Iván, de lo cual encarga a Manteca, quien lo traiciona, acepta el ofrecimiento de Iván y cita a Garrido en el teatro abandonado para que supuestamente ejecute a Iván. Garrido se hace presente con Miranda, pero Manteca lo encañona, se encienden las luces y en la silletería aparecen Iván y Pochola, quienes asesinan a J. J. sobre el escenario, a pesar de sus súplicas. El teniente Santamaría tiene rodeado el teatro y les ordena salir. Es el turno de Miranda, quien ruega por su vida. Iván le dice que Santamaría le contó que fue él quien delató a Candy y lo mata. Iván llama a Herlinda y le dice que debe ausentarse un tiempo. Le da instrucciones para que saque la plata y las joyas de la caja fuerte del cabaret. Luego se reunirían en Cartagena, donde Iván tiene el sueño de montar un hotel. Pochola informa que la policía tiene rodeado el teatro. La única posibilidad de huir es que uno de ellos sirva de carne de cañón mientras los otros dos escapan. Iván propone que se echen suertes, el destino decide que sea él, que sale a la calle y dispara, la policía responde el fuego y acaba con su vida.
Final [editar]
Tiempo después, Maruja le lee las cartas a Lucrecia. Hay un hombre Manrique, y Lucrecia puede evitar el sino trágico que le aguarda. Lucrecia quiere establecerse en Cartagena, como era el deseo de Iván, pero Herlinda le dice que permanecerá en Bogotá hasta vengar la muerte de su hermano.
En el cementerio, Estela Manrique llora sobre la tumba de Iván. Le reprocha el no haberle cumplido la promesa y haber caído en el crimen de nuevo. Pero el hijo de ambos es el mejor regalo para olvidar y tener una nueva vida. Maruja le asegura a Lucrecia que el último Manrique llegará buscando su protección. Inés le dice a Estela que nadie debe conocer su pasado. De ella depende que Miguel Manrique sea feliz. Estela quiere que Lucrecia conozca a su nieto.
Lucrecia está feliz con su nieto. El niño es el único heredero del imperio de los Manrique. Federico Muñoz, socio de Manuel Manrique en su guerra del Llano, se preocupa al saber que las Manrique están en Bogotá, y que Miguel es el legítimo heredero de todo. Inés ha venido a conocer a la familia de su novio Mauricio, el hijo menor de Federico, a quien sus padres han mantenido alejado de los negocios familiares. Entre Federico y su hijo mayor, Omar, existe una rivalidad. Omar se siente relegado pues Federico prefiere a Paola, la abogada de la familia (y de Pirro), y a Mauricio.
Herlinda está resuelta a vengar la muerte de Iván. Busca a Santamaría (quien se encuentra haciendo uso de buen retiro) y le obliga a confesar quién ordenó la muerte de Iván: Federico Muñoz, quien quería sacar a J. J. y a Iván del negocio y por esto se alió con la policía. Santamaría resulta ser un policía corrupto. Herlinda decide acercarse a Omar, quien ahora administra el antiguo burdel de los Manrique, y empieza a trabajar como bailarina. Omar se enamora de ella.
Pochola y Manteca están en la cárcel, donde un antiguo patrón está dispuesto a recuperar el poder: Pirro Camargo, novio de Paola Muñoz, quien ha fingido estar paralítico todo este tiempo. Federico se opone a que Pirro salga de la cárcel, a pesar de las protestas de Paola. Pirro y sus hombres se fugan de la prisión con la ayuda de Paola. Camargo llega al burdel, conoce a Herlinda y se enamora perdidamente de ella.
Federico conoce a las hermanas Manrique. Los problemas empiezan cuando Inés les revela a los Muñoz que el hijo de Estela es de Iván Zapata, es decir, el legítimo heredero de todo cuanto posee Federico. Entre las dos familias surge la tensión e Inés rompe su compromiso. Lucrecia trata de arreglar las cosas con Federico, Amparo (esposa de Federico) se enfurece enterarse, pues Federico le fue infiel con ella. Así, Mauricio descubre que su padre tuvo una relación extramatrimonial. Omar encomienda a Pochola y a Manteca asesinar a Federico, pero fallan. También les ordena asesinar al hijo de Estela, pero Manteca se rehúsa. Omar asesina a Manteca por no cumplir sus órdenes y da la orden de asesinar a Pochola, pero sus hombres lo dejan malherido creyéndolo muerto después de propinarle una paliza y un balazo. Los Muñoz piensan que son las Manrique quienes han perpetrado el atentado a Federico para quedarse con todo lo que les pertenece. Omar le ofrece una fuerte suma de dinero a Santamaría para que convenza a su padre de que ha hecho averiguaciones que confirman que las Manrique son las autoras intelectuales del atentado, a lo cual accede el expolicía, convenciendo a Federico. Herlinda decide involucrar a las Manrique en su venganza contra los Muñoz y secuestra a Miguel, pero el niño cae en manos de Omar, quien ahora tiene el control de la situación. Pirro decide ayudar a Herlinda. Estela va a casa de Federico a pedirle que le devuelva a Miguel, pero Federico la secuestra. Pirro también cae en poder de Federico. Lucrecia informa a la policía que Estela está retenida en la casa de los Muñoz y la policía allana la mansión. Pirro y Estela logran escapar. Mauricio captura a Estela nuevamente, quien le dice al teniente Muñoz que de ninguna manera está secuestrada. Estela ha decidido callar para salvar la vida del niño. Pirro logra escapar de la finca de los Muñoz. Federico quiere asesinar a Pirro y discute fuertemente con Paola, quien decide aliarse con las Manrique: va a la mansión Manrique y simulan que la han secuestrado para canjearse por Estela. Federico decide ir a la casa Manrique a devolver a Estela a cambio de su hija, pero Mauricio lo convence de que es peligroso, por lo que Amparo termina yendo a realizar el canje. Al enterarse de que su padre se dirige a la casa Manrique, y sin saber que a último momento es su madre quien se hará presente, Omar organiza un atentado contra la mansión, tras lo cual deben perecer todos los que se le atraviesan en el camino. En medio del tiroteo una bala alcanza a Amparo y muere. Pirro y sus hombres logran contener el ataque. Todos culpan a Herlinda, quien no estaba en el momento del atentado. Federico quiere asesinar a Herlinda, por este motivo Lucrecia tiene que confesarle que Herlinda es hija de Federico. La mujer que cuidaba al niño se comunica con la policía pero no logran rastrear la llamada. Es sorprendida por un hombre de Omar y es posteriormente asesinada por este. Ante presiones de hampones a quienes le debe dinero, Santamaría presiona a Omar para que le pague el dinero que le debe. Omar asesina al teniente Santamaría ya que junto a Pirro y a Herlinda, son los únicos que saben que tiene a Miguel. Al conocer el asesinato de su antiguo jefe, el ahora teniente Muñoz jura vengar su muerte. Omar decide asesinar a Herlinda y la cita en el bar. Inés la sigue, evita el asesinato y encañona a Omar, quien sin embargo logra desarmar a Inés diciéndole que tiene al niño y que si muere nunca sabrá donde está. Cuando nuevamente está a punto de asesinar a Herlinda, entra la policía y encarcela a Omar, pero logra salir con los servicios de un abogado corrupto. Federico encomienda a Mauricio traer a Omar a la casa ante las sospechas que han surgido alrededor de él en Paola y Mauricio. Mauricio encañona a su hermano quien lo convence de que no ha tenido nada que ver en la muerte de su madre. Omar y Mauricio visitan la casa de Lucrecia y Omar ofrece entregar al niño como muestra de buena voluntad y de querer terminar la guerra, pero en realidad ordena su muerte mediante una llamada a Parmenio, el matón que custodia la casa donde tienen secuestrado a Miguel. Sin embargo, la nueva niñera, Amanda, no permite que Parmenio lo elimine.
Herlinda va a casa de Federico a asesinarlo, Federico le revela que es su padre, la muchacha entra en shock. La policía detiene a Omar y a Herlinda. Federico visita a Omar, quien está a punto de asesinar a su padre, le revela el odio que le tiene, que fue él quien ordenó el atentado en su contra, quien secuestró por segunda vez al niño y quien es el responsable accidental de la muerte de su madre. Federico ordena la muerte de su hijo. En el cabaret, Pirro tiene a Parmenio, el secuestrador del niño de Estela. Ella le dispara y lo amenaza con acabar con toda su familia, el hombre confiesa que el niño está vivo gracias a que la niñera escapó con él, pero miente sobre el nombre de la niñera. Lucrecia visita a Herlinda, le dice que Federico está dispuesto a pagarle un abogado, pero Herlinda le pide que se olvide de ella y decide pagar por sus faltas en la cárcel para evitarle más dolor a su madre.
En la estación de policía, Amanda llega con el niño y se lo entrega al teniente Muñoz, quien le dice a Omar que la enfermera declarará en su contra, así que le propone declarar contra Federico y Pirro. Lucrecia recibe una llamada y le dice a Inés que el niño apareció, luego sale para la estación.
En el burdel, Estela se despide de Pirro y le agradece todo. Pirro le entrega el número de una cuenta con dinero suficiente para que en caso de que le ocurra algo, la mitad sea para Paola y la otra mitad para Herlinda, ya que ella (Estela) no querría recibirle nada, a lo cual accede Estela. Pirro llama a Pochola y le pide que lo ayude a esconderse. Omar no quiere declarar contra su padre, pero testifica contra Pirro y Herlinda. La policía rodea el cabaret. Pochola no alcanza a rescatar a Pirro. El teniente Muñoz entra al local y arresta a Pirro. En la comandancia, Lucrecia espera a Inés y a Estela con Miguel en los brazos.
Pirro llega detenido a la comandancia cuando Estela está recibiendo a Miguel. Estela vuelve a despedirse de él. El teniente Muñoz le dice que en la celda verá al hombre que lo delató, Omar Muñoz.
Lucrecia llega a la casa de Federico y le hace ver que ya tiene suficientes razones para terminar la guerra: u hijo está preso, su mujer muerta y él vivo de milagro. Federico le dice que olvidará todo.
Inés está dispuesta a olvidar a Mauricio. Estela le dice que no pueden quedarse en Colombia. Paola le dice a su hermano que todos han sido víctimas y que luche por Inés. Federico ordena las muertes de Pirro y Omar.
De noche en la prisión, Omar y Pirro recuerdan que al igual que Aquilino y los Manrique todos terminaron traicionándose. No es fácil para un delincuente conseguir un dinero que luego no puede gastar a gusto para justificar su procedencia. Se ordena el silencio. A la celda entran varios hombres que apuñalan a Omar y a Pirro. Paola llega a la cárcel. Muñoz le dice que Omar murió y que Pirro agoniza en el hospital. Paola busca a su padre y le reprocha la muerte de Omar. Federico responde que no tuvo nada que ver y que Omar tuvo el final que se buscó. Inés discute con Estela pues no sabe si irse del país o buscar a Mauricio. Lucrecia les informa de la muerte de Omar, lo cual convence a Estela de que deben irse de Colombia para evitar una venganza.
Paola visita a Pirro, le suplica que no se muera. Pirro le pide perdón y muere. Como muestra de buena voluntad, Federico les devuelve a las Manrique todas sus propiedades, pero las muchachas no aceptan por tratarse del dinero manchado de su familia. Federico le pide a Inés que se dé otra oportunidad con Mauricio, pues la unión entre ellos puede ser el comienzo de la paz. Estela quiere irse del país, pero Inés la convence de esperar una semana más. Federico invita a las Manrique, a Miguel y a Lucrecia a una reunión en su casa para sellar la paz entre las familias, a lo que acceden las mujeres.
Mauricio le reprocha a su padre la muerte de Omar, Federico niega todo y le informa de la reunión con las Manrique y Lucrecia; Mauricio no admite que Federico haya ido a interceder por él, pero su padre le dice que en realidad fue a devolverles sus propiedades a las Manrique como acto de buena voluntad, pero fue rechazado.
Pochola le miente a Lechuga informándole que Pirro está vivo, y que supuestamente le ha encomendado asesinar a Federico y a las Manrique y ponerse al frente de los negocios hasta cuando se recupere. Lechuga lo enfrenta y le dice que ya Pirro ha muerto y que no dio esa orden, Pochola le replica que qué más da, que quién prefiere que se quede con los negocios, si los Muñoz o las Manrique, revelando así sus planes de quedarse con los negocios. Pochola quiere deshacerse de Federico y de las Manrique rápido, por lo que encomienda la preparación de un carro bomba a uno de sus hombres que es experto en explosivos.
El teniente Muñoz llama a Paola, en la cárcel ella habla con el asesino de Omar, quien le dice que la orden la dio el propio Federico Muñoz. Paola le confirma a Mauricio que el asesino de su hermano y de Pirro es su padre. A punto de ir a la casa de los Muñoz, Estela tiene un mal presagio. Lucrecia la tranquiliza. Los hermanos Muñoz no están de acuerdo en celebrar una reunión con las Manrique en el momento en que Omar sigue insepulto. Lechuga le informa a Pochola que esa tarde hay una reunión entre los Muñoz, las Manrique y Lucrecia en casa de Federico, Pochola sabe que es el momento, pero lamenta que vayan a estar allí la madre y el hijo de su antiguo jefe, Iván Zapata.
Las Manrique y Lucrecia llegan con el niño a la casa de Federico. Inés y Estela notan la tensión entre los Muñoz y su padre. Mauricio le asegura que pronto sabrá todo. Estela le entrega a Paola el número de cuenta que le dejó Pirro.
Pochola llega en el carro bomba a la casa con el pretexto de que viene a entregarle a Federico papeles de los negocios de Pirro. Los guardias lo dejan entrar al ver que no lleva armas, pero luego descubren que en realidad no ingresó a la vivienda y salen en su búsqueda. Pochola sale de la finca.
Federico brinda por el comienzo de una nueva vida. Lucrecia quiere cambiar al niño, Estela insiste en atender a su hijo, pero Lucrecia le dice que siga en la sala mientras ella se hace cargo de Miguel. Lucrecia se retira. Entre tanto, Pochola llega al carro donde lo espera un conductor. Los hombres de Federico lo siguen. Pochola detona la bomba a control remoto, muriendo las hermanas Manrique y los demás presentes en la mansión de Federico (Federico, Paola y Mauricio) excepto Lucrecia y su nieto Miguel.
Al caer la noche, Lucrecia camina por las calles solitarias con su nieto Miguel en brazos. La mujer, testigo de tantas tragedias se encuentra herida, destrozada y aterrorizada con el alcance que ha tenido la maldición sobre los Manrique. Sólo se preocupa por el futuro de su nieto, destinado también a pagar por los errores de sus predecesores, y con gran convicción le dice: "Usted nunca va a estar solo, mi niño, nunca va a estar solo".
Personajes [editar]
Tomás Manrique (Años 1930-1940)
Tomás Manrique, el patriarca de la familia, era un hacendado acomodado, pero el día de la boda de su compadre, la celebración es irrumpida por matones a sueldo que asesinan a su compadre y a otros hombres del bando político contrario, en medio de la violencia política que vivía Colombia en los años 1930. Por tal razón, Tomás decide irse a Bogotá con su hijo y esposa, donde comienza a adentrarse en el bajo mundo de robos y estafas. Sus descendientes se dedicarían a las apuestas ilegales hasta la desintegración de la familia, de la que no quedaría ni un descendiente. Muere a manos de Tarcisio, un mafioso del bajo mundo, por encargo de su jefe, con quien tenía una deuda de dinero.
Pedro Manrique Zárate (Años 1930-1970)
Hijo de Tomás y Josefina, desde pequeño sabe a qué se dedica su padre y se involucra en el juego de cartas con su socio Pascual Martínez. Se casa con Marlén Romero con quien tendría a sus hijos Armando y Antonio. El mismo día del matrimonio mata a su amigo y socio Pascual, el cual, antes de fallecer, le lanza una maldición a él y a su descendencia. Posteriormente entra a trabajar en una fábrica de la que se retira para involucrarse en el mundo del boxeo, donde obliga a sus pupilos a perder para llenarse con las apuestas clandestinas. En 1948, su suegro Ananías, padre de Marlén, le propone asesinar a Jorge Eliécer Gaitán. También haría negocios con Humberto Angarita durante mucho tiempo. En los años 1970 muere suicidándose en la cárcel, en parte por la presión del cumplimiento de la maldición de Pascual Martínez.
Armando Manrique Romero (Años 1970 - 1980)
Hijo de Pedro Manrique y Marlén, y padre de Manuel y Tito. Despiadado y cruel a la hora de cobrar apuestas que su padre le encarga, menosprecia a su hermano Antonio, al cual asesina al descubrir que su esposa Ana María lo engañaba con él. En los 1980 se casa con Pilar, la viuda de su hermano. Muere asesinado el día de la boda por Sigifredo, mano derecha de Rigoleto Castro.
Antonio Manrique Romero (Años 1970)
Hijo de Pedro y Marlén, hermano de Armando; poco influyente y pasivo, sostiene una relación sentimental con la esposa de Armando y muere a manos de este. Tiene un hijo con Pilar, Ernesto.
Manuel Manrique Guzmán (Años 1980 - 2000)
Hijo de Armando Manrique, criado en medio del delito se dedica toda su vida a esto, se enamora de Clemencia y ayuda a su hermano a rescatar a Helena, para poder casarse con Clemencia recurre a Marieta, hija de Rigoleto Castro y bruja por profesión, para matar a Teófilo Cruz (esposo de Clemencia) y a Patricia Angarita. En el año 2000 muere asesinado por su esposa Clemencia que le era infiel con su primo Ernesto. Manuel es el padre de Óscar, Estela e Inés.
Tito Manrique Guzmán (Años 1980 - 2000)
Hijo de Armando Manrique, vive igual que su hermano en el delito, en los años 1980 rescata a Helena Angarita de un secuestro y se casa con ella, muere en el año 2000 en la hacienda de los Ruiz, familia con la cual los Manrique habían querido lavar su dinero para entrar en el mundo de la legalidad: De esta familia su esposa Helena conoce a "Pipe", con quien lo traiciona y termina siendo asesinado igual que su hermano a manos de su esposa. Es el padre de Claudia Manrique.
Ernesto Manrique (Años 1980 - 2000)
Hijo de Antonio y Pilar, siempre fue poco influyente en las decisiones y negocios de la familia. En un principio se muestra incómodo por su función de seguir órdenes de su tío y primos y quiere que esto cambie y ser más partícipe en las decisiones importantes, pero después termina resignándose a sus funciones. Quiso traicionar a su tío Armando y a sus primos Tito y Manuel con la muerte. Mientras Tito y Manuel rescataban a Helena Ernesto se convierte en la mano derecha de Armando. Tuvo una relación amorosa con Lucrecia Zapata, con quien tendría un hijo (Iván Zapata), y con Armando la obligan a abandonar a Bogotá. En los años 2000 tendría una relación sentimental con Clemencia (la esposa de Manuel), traiciona a Manuel y pone a Clemencia en contra de este obligándola a asesinar a su propio esposo. Muere a manos de Óscar Manrique hijo de Manuel.
Óscar Manrique Angarita (Año 2000)
Hijo de Manuel y Clemencia, asesina a Ernesto Manrique y a su propia madre, ya que estos mataron a su padre. Muere asesinado a manos de Federico Muñoz y J.J. Garrido, quienes se quedan con la fortuna de los Manrique luego de que estos se matan entre sí. Siempre estuvo enamorado de su prima Claudia, hija de sus tíos Tito y Helena.
Iván Manrique Zapata (Años 2000-2005)
Hijo no reconocido de Ernesto, siempre negó su apellido Manrique, se enamora de Estela Manrique, paga prisión, sale de la cárcel para seguir en el camino de la delincuencia, allí se encuentra con J.J. Garrido, quien le propone trabajar para él, tiempo después lo mata por haber entregado a la justicia a la segunda mujer que el amó y que se convirtió en su esposa, "Candy", quien era una delincuente buscada por la Interpol. El mismo día que asesina a J.J. Garrido, Iván es asesinado por la policía, dirigida por el teniente Santa María. Muere sin saber que había tenido un hijo con Estela Manrique llamado Miguel.
Miguel Manrique Manrique (Año 2005)
Hijo de Iván Zapata y Estela Manrique. Sobrevive al final, junto a su abuela Lucrecia Zapata, a un atentado donde muere su madre y su tía Inés.
Josefina Zárate de Manrique (Años 1930-1940)
Josefina de Manrique era la mujer de Tomás Manrique y la madre de Pedro Manrique. Llega a Bogotá junto a su hijo y esposo, nunca estuvo de acuerdo con los negocios de Tomás, pero aun así siempre calló, disfrutando de lo que ganaba su esposo con el robo. Josefina inició la tradición de costura en las mujeres Manrique.
Marlén Romero de Manrique (Años 1930-1970)
Hija de Ananías Romero, "El Capi", el hombre que interrumpió la boda al principio de la serie. Se conoce con Pedro Manrique en el hospital, luego se casan mediante una apuesta, ya que el padre de esta perdió una fortuna con Pedro y este hizo una apuesta con Marlén diciéndole que si ella ganaba le devolvía todo a su padre y si perdía se tendría que casar con él; Marlén perdió el juego y se casó con Pedro, con quien tuvo dos hijos (Armando y Antonio).
Ana María Guzmán de Manrique (Años 1970)
Esposa de Armando Manrique y madre de Tito y Manuel. Mujer hermosa y decidida. Le fue infiel a su esposo con su hermano Antonio Manrique, Armando se da cuenta y comienza una persecución contra su hermano hasta asesinarlo, Ana María se va a vivir a París y nunca se vuelve a saber nada de ella.
Pilar de Manrique (Años 1970 - 1980)
Esposa de Antonio Manrique y muy amiga de Ana María hasta que se entera que ella es la amante de su esposo. Al morir Antonio a manos de Armando, queda sola con su hijo Ernesto. Años después se casa con su cuñado Armando Manrique. El día de la boda muere asesinada junto a Armando por Sigifredo.
Helena Angarita de Manrique (Años 1980 - 2000)
Esposa de Tito Manrique. Se conoce con este en la empresa de su padre, luego viaja a Cartagena para participar en el reinado nacional de belleza, allí esta es secuestrada y su padre contacta a los Manrique para realizar un rescate. Helena es rescatada y se casa con Tito, con quien tiene una hija (Claudia Manrique Angarita). Helena se cansa de su matrimonio con Tito y se escapa con Felipe Ruiz, provocando una guerra entre los Manrique y los Ruiz. Todo termina con las muertes de los tres hombres de la familia Ruiz. Luego Helena seduce a Tito, lo asesina y se suicida.
Clemencia Angarita de Manrique (Años 1980 - 2000)
Esposa de Manuel Manrique y la madre de Inés, Estela y Óscar Manrique. Su primer esposo fue Teófilo Cruz, con quien tenía un mal matrimonio. Conoce a Manuel Manrique en Cartagena, donde por casualidad también se encuentran Tito y Helena, quien es concursante del reinado de belleza. Helena es secuestrada y luego liberada por los hermanos Manrique y Jaime Angulo. Clemencia se enamora de Manuel y empieza a detestar a su esposo, quien se suicida. Al quedar sola se casa con Manuel, al que termina odiando por involucrar a sus hijos en la guerra contra los Ruiz, y lo asesina con la ayuda de su amante Ernesto. Muere a manos de su hijo Óscar.
Claudia Manrique Angarita (año 2000)
Hija de Tito y Helena, enamorada de Pirro Camargo. Luego de la muerte de sus padres queda muy deprimida. Pirro la desprecia y la rechaza, luego de que Claudia denuncia a Pirro por despecho. En la casa de sus difuntos padres se suicida ingiriendo alcohol y pastillas.
Inés Manrique Angarita (años 2000-2005)
Hija de Manuel y Clemencia, intentó suicidarse dos veces la primera cuando sintió el rechazo de su novio Quique. Cuando todos supieron la verdad de la familia trata de suicidarse ingiriendo pastillas y luego cuando está en manos de José María Manosalva como garantía, se corta las venas. Inés es rescatada por sus hermanos Óscar y Estela, muere asesinada en un atentado junto a su hermana Estela.
Estela Manrique Angarita (años 2000-2005)
Hija de Manuel y Clemencia. Es drogadicta, la niña rebelde de la casa, y se convierte en novia de Iván. Tiene una mala relación con su madre y comienza a sospechar que es amante de Ernesto, cuando muere su padre, Estela culpa directamente a Clemencia y a Ernesto, cuando Óscar confirma esto, Estela lo incita para que asesine a su propia madre. Estela tiene un hijo con Iván, Miguel, quien es el único Manrique que queda con vida. Es asesinada junto a su hermana Inés en un atentado.
Lucrecia Zapata (años 1980 y 2005)
Madre de Iván Zapata. Fue la prostituta que manejó el burdel durante los años 1980. Ernesto se acostaba con ella y quedó embarazada. Cuando puso en conocimiento de su embarazo a Ernesto este y su tío Armando la amenazaron para que se fuera de la ciudad. Reaparece en el año 2005. Lucrecia es la única que sobrevive al atentado a las hermanas Manrique ya que se ausencia con su nieto Miguel Manrique del lugar. Al final queda ella sola andando con el niño por una calle de Bogotá diciéndole que él nunca va a estar solo.
Carmenza López de Zapata (Año 2005)
Esposa de Iván Manrique, es buscada por la Interpol por ser una peligrosa estafadora. Conoce a Iván en el burdel, se enamoran, se casan y queda embarazada, pero es capturada y se corta las venas en prisión.
Genealogía de la familia Manrique [editar]
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Tomás Manrique |
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Josefina Zárate |
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Pedro Manrique Zarate |
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Marlén Romero |
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Ana María Guzmán |
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Armando Manrique Romero |
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Antonio Manrique Romero |
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Pilar |
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Tito Manrique Guzmán |
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Manuel Manrique Guzmán |
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Clemencia Angarita |
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Ernesto Manrique |
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Lucrecia Zapata | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Claudia Manrique Angarita |
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Inés Manrique Angarita |
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Óscar Manrique Angarita |
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Estela Manrique Angarita |
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Iván Manrique Zapata |
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Miguel Manrique Manrique |
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Curiosidades [editar]
- Algunos episodios y saltos de generaciones finalizan con citas de William Shakespeare, expresando algunos de los momentos vividos por los personajes durante el desarrollo de la trama.
- Para ambientar la arquitectura de los años 1930 y 1940 varias de las escenas se rodaron en Tunja, Boyacá.
- Diego Cadavid se convirtió en el primer actor colombiano en realizar tres papeles protagónicos para personajes distintos en una misma producción: Pedro Manrique, Manuel Manrique y Óscar Manrique. Por su parte, le siguieron los actores Frank Ramírez, con dos personajes distintos (interpretó a Pedro Manrique y Manuel Manrique en edades más avanzadas), Juan Carlos Vargas (interpretó a Armando Manrique joven y viejo y a Iván Zapata), Fernando Arévalo (interpretó a Facundo y a Casimiro Ruiz), Fernando Solórzano (interpretó al Chicanero Arzuaga y a Aquilino Camargo), Germán Quintero (interpretó a Humberto y a Tiberio Angarita).
- Cuando "El Capi" le propone a Pedro matar a Jorge Eliécer Gaitán hace alusión a una de las teorías existentes sobre el asesinato del líder político.
A pesar de estar ambientada en distintas épocas que marcaron la historia de Colombia no hay congruencia en algunas fechas:
- No se puede explicar cómo desde 1945 aún en plena Segunda Guerra Mundial pasan rápido tres años hasta el Bogotazo y días después aún se menciona la guerra.
- Se supone que después de 1948 pasan treinta años hasta llegar a 1978, pero fue en 1975 cuando Martín Emilio "Cochise" Rodríguez ganaba la vuelta a Italia, además que de que si se hace el cálculo exacto tras la muerte de Antonio pasan unos años haciendo de cuenta que pasan diez años como mínimo debería ser 1988, entonces no se explica la edad de Manuel, Tito y Ernesto en los años 1980 aún suponiéndose que Antonio había muerto en 1978 (haciéndose bien el cálculo) y los veinte años que pasaron de los 1980 al nuevo milenio indicarían que los veinte años llevan al año 2008 (si en verdad transcurren veinte años y con los cálculos anteriores) allí nacerían los hijos de los tres Manrique, Inés, Estela, Claudia, Óscar e Iván. Y los cinco años que transcurren tras la muerte de Óscar y la captura de Iván llevarían a 2013, entonces es claro que no hay congruencia en los saltos de tiempo durante la serie.
- La plaza de Bolívar y el Capitolio Nacional (vistos brevemente) son mostrados como en la actualidad cuando la plaza era más reducida, con fuentes y cuando todavía existía el tranvía en los años 1930, 1940 y 1950.
- La ubicación de la casa siempre ha sido un misterio pues en los 1940 recién comprada estaba relativamente cerca de Bogotá, en los años 1970 aún sigue lejos, en los años 1980 en el matrimonio de Armando con Pilar se ve que es en una loma y en los 2000 aún Bogotá está lejos, es imposible que entonces estuviera en Bogotá.
- La guerra por el rescate de Helena es una clara adaptación de la guerra de Troya (narrada, entre otras, en la Iliada). Algunos nombres de los personajes son adaptaciones de los personajes de la histórica confrontación como Manuel (Agamenón), Tito (Menelao), Ernesto (Egisto), Clemencia (Clitemnestra), Estela (Electra), Inés (Ifigenia), Oscar (Orestes), Claudia (Hermíone), Aquilino (Aquiles), Helena (Helena), Pipe (Paris), Héctor (Héctor, hermano de Paris y de Pipe en la novela), Pirro, hijo de Aquiles y de la princesa Deidamía, llamado Neoptólemo a partir de los doce años, hijo de Aquilino en la telenovela. Como en la Iliada, Héctor perece, Aquilino (Aquiles) vuelve a la guerra por la muerte de su amante (Alexa, Patroclo) y Pipe (Paris) mata a Aquilino (Aquiles).
- La distribución de la casa Manrique es arquitectónicamente falsa e imposible ya que no podría existir una similar, ejemplo las escaleras es un misterio pues están adjuntas a la pared que da contra la calle como es que la escalera en forma de L gira hacia esa pared o sea la escalera daría fuera de la casa y saldría a la calle.
- Otro escenario es la ventana de la sala pues está mirando hacia el lado izquierdo (lado que nunca se ve en la grabación), sin embargo, cuando se asoman miran el lado derecho (usualmente el lado donde se muestra la casa).
- Varias situaciones son versiones o alusiones de escenas del cine de gángsters:
- De Casino, de Martin Scorsese: Iván destroza a martillo las manos de Germán Muñoz (en la película le martillan las manos al timador del casino). Iván es encargado de los negocios de los mafiosos, como Sam Rothstein. Iván, como Rothstein, se casa con una delincuente (Candy, Ginger McKenna) que es explotada por otro hombre al que nunca deja (Camilo Cruz, Lester Diamond), que no lo ama (a Iván), a la cual convence con el argumento de que en el matrimonio lo más importante es el respeto por encima del amor. El mismo día de la boda, la estafadora (Candy, Ginger) habla por teléfono con su verdadero amor, quien le desea suerte en su matrimonio al tiempo que se encuentra con otra mujer. Al igual que Rothstein y Ginger, Iván le da acceso a sus cuentas, dinero y joyas a su esposa Candy.
- De Pulp Fiction: Iván encuentra a Alexa drogada y al borde de la muerte por haber ingerido pastillas que encuentra en el saco de Iván, quien logra salvarla llevándola a una clínica, igual cuando Mia Wallace sufre una sobredosis con droga que encuentra en el saco de Vincent Vega y es salvada por un amigo de Vincent.
- De Goodfellas: Clemencia apunta con revólver a Manuel mientras duerme, Manuel despierta pero Clemencia no es capaz de asesinarlo, igual a lo que ocurre entre Karen y Henry Hill.
- De El Padrino: El abogado corrupto (los Faryala, Miranda) que durante toda la historia trabaja para los Manrique y sus socios es una evocación de Tom Hagen, el abogado de la familia Corleone. La golpiza que le propina Iván a Lucio después de que este ha golpeado a su hermana Herlinda (esposa de Lucio), es la versión de la golpiza que le da Sonny Corleone a Carlo Rizzi por haber golpeado a su hermana Connie, esposa de Carlo. Lucio es posteriormente asesinado por orden de Iván, como Carlo por orden de Michael Corleone, y de la misma manera: al montarse al vehículo en el cual sería llevado lejos, Lucio (Carlo) es ahorcado con una cuerda. Candy aborta y es repudiada por Iván, al igual que Kay Adams por Michael por el mismo motivo. Iván chantajea a un empresario musical (Julio Ortiz) para llevar a la fama a un cantante afecto a su familia (Carlos Baquero), igual a lo ocurrido con el cantante Johnny Fontane y el empresario musical Jack Woltz.
- En los Llanos Orientales en 2000, Manuel Manrique le dice a Federico Muñoz que él nunca entenderá lo que un padre haría por sus hijos ya que él no tiene hijos, pero en 2005 Federico Muñoz tiene una familia con tres hijos adultos: Omar, Paola y Mauricio.
Elenco [editar]
Hombres Manrique [editar]
Mujeres Manrique [editar]
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