Julio Ramón Ribeyro

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Julio Ramón Ribeyro
Julio Ramón Ribeyro.jpg
Nacimiento 31 de agosto de 1929
Bandera del Perú Lima, Perú
Defunción 4 de diciembre de 1994 (65 años)
Bandera del Perú Lima, Perú
Nacionalidad Peruano
Ocupación Escritor, periodista
Período Contemporáneo
Género Cuento, novela, ensayo, teatro, diario, aforismo
Movimientos Realismo/Generación del 50
Cónyuge Alida Cordero
Descendencia Julio Ramón Ribeyro Cordero
[editar datos en Wikidata ]

Julio Ramón Ribeyro Zúñiga (Barranco, Lima, 31 de agosto de 1929 - Lima, 4 de diciembre de 1994) fue un escritor peruano, considerado uno de los mejores cuentistas de la literatura latinoamericana. Es una figura destacada de la Generación del 50 de su país, a la que también pertenecen narradores como Mario Vargas Llosa, Enrique Congrains Martin y Carlos Eduardo Zavaleta. Su obra ha sido traducida al inglés, francés, alemán, italiano, holandés y polaco. Aunque el mayor volumen de su obra lo constituye su cuentística, también destacó en otros géneros: novela, ensayo, teatro, diario y aforismo. En el año de 1994 (antes de su defunción) ganó el reconocido Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo.

Biografía[editar]

Primeros años (1929–1952)[editar]

Nació en Lima, el 31 de agosto de 1929. Hijo de Julio Ramón Ribeyro Bonello y Mercedes Zúñiga Rabines, fue el primero de cuatro hermanos (dos varones y dos mujeres). Su familia era de clase media, pero en generaciones anteriores había pertenecido a la clase alta, pues entre sus ancestros se contaban personajes ilustres de la cultura y la política peruana, de tendencia conservadora y civilista.[1] En su niñez vivió en Santa Beatriz, un barrio de clase media limeño y luego se mudó a Miraflores, residiendo en el barrio de Santa Cruz, aledaño a la huaca Pucllana. Su educación escolar la recibió en el Colegio Champagnat de Miraflores. La muerte de su padre lo afectó mucho y complicó la situación económica de su familia.

Posteriormente, estudió Letras y Derecho en la Pontificia Universidad Católica del Perú, entre los años 1946 y 1952, donde coincidió con Pablo Macera, Alberto Escobar y Luis Felipe Angell "Sofocleto", entre otros jóvenes con intereses intelectuales y artísticos. Inició su carrera como escritor con el cuento La vida gris que publicó en la revista Correo Bolivariano, en 1948. En 1952 ganó una beca de periodismo otorgado por el Instituto de Cultura Hispánica, que le permitió viajar a España.

Primer viaje a Europa (1952–1958)[editar]

Viajó en barco a Barcelona y de ahí pasó a Madrid, donde permaneció un año e hizo estudios en la Universidad Complutense de dicha ciudad. También escribió algunos cuentos y artículos.

Al culminarse su beca en 1953, viajó a París para preparar una tesis sobre literatura francesa en la Universidad La Sorbona. Por entonces escribió su primer libro Los gallinazos sin plumas, una colección de cuentos de temática urbana, considerado como uno de sus más logrados escritos narrativos. Pero abandonó los estudios y permaneció en Europa realizando trabajos eventuales, alternando su estancia en Francia con breves temporadas en Alemania y Bélgica. Fue así que entre 1954 y 1956 estuvo en Múnich, donde escribió su primera novela, Crónica de San Gabriel. Regresó a París y luego viajó a Amberes en 1957, donde trabajó en una fábrica de productos fotográficos. En 1958, regresó a Alemania y permaneció un tiempo en Berlín, Hamburgo y Fráncfort del Meno. Durante su estadía europea tuvo que realizar muchos oficios para sobrevivir, como reciclador de periódicos, conserje, cargador de bultos en el metro, vendedor de productos de imprenta, etc.

Regresó a Lima en 1958. Trabajó como profesor en la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga, en Ayacucho, a cuya solicitud se dedicó a la creación de un Instituto de Cultura Popular, en 1959. En 1960 publicó su novela Crónica de San Gabriel, que le hizo merecedor del Premio Nacional de Novela de ese año.

Segundo viaje a Europa (1961)[editar]

En 1961, volvió a París, donde trabajó como periodista durante diez años, en la Agencia France Press. Asimismo, fue agregado cultural en la embajada peruana en París, desempeñando igualmente como consultor cultural y embajador del Perú ante la Unesco.

Se casó con Alida Cordero y tuvieron un único hijo. En 1973, se operó por primera vez de un cáncer pulmonar, provocado por su adicción al cigarrillo, y a raíz de lo cual recibió un largo tratamiento. Inspirado en esta experiencia, escribió un libro titulado Solo para fumadores.[2]

En 1983, recibió el Premio Nacional de Literatura, y diez años después, el Nacional de Cultura.

Últimos años[editar]

Generoso con sus amigos y con escritores jóvenes, Ribeyro nunca tuvo enemigos y fue siempre muy valorado por sus contemporáneos. Luego de ser confirmado como embajador ante Unesco a finales de los años 1980, tuvo un intercambio verbal muy áspero con su compatriota y amigo Mario Vargas Llosa, a raíz de la discusión desatada en el Perú en torno a la proyectada estatización de la banca del primer gobierno de Alan García, que dividió a la opinión pública del país. Ribeyro criticó a Mario que apoyara a los sectores conservadores de su país, oponiéndose así, según él, a la irrupción de las clases populares. Vargas Llosa no dejó pasar la oportunidad de responderle en sus memorias El pez en el agua (1993), señalándole su falta de coherencia, que lo llevaba a mostrarse servil con cada gobierno de turno solo con el fin subalterno de mantener su cargo diplomático en la Unesco.[3] Sin embargo, al margen de este episodio penoso, Vargas Llosa ha alabado incesantemente la obra literaria de Ribeyro, a quien considera como uno de los grandes narradores de habla hispana. La relación entre ambos autores, que compartieron piso en París, fue por lo demás compleja y llena de misterios.[4]

Sus últimos años los pasó viajando entre Europa y el Perú. En el último año de su vida había decidido radicar definitivamente en su patria. Murió el 4 de diciembre de 1994, días después de obtener el Premio de Literatura Juan Rulfo.

Balance de su obra[editar]

En total escribió nueve libros de cuentos, entre 1955 y 1992. El conjunto de esta obra –que suman 87 cuentos– se halla reunido en el libro La palabra del mudo, publicado por primera vez en 1974 y que fue ampliando a lo largo de su carrera, hasta pocos años antes de su muerte. Entre sus cuentos más célebres figuran "Los gallinazos sin plumas", "La insignia", "Al pie del acantilado", "Alienación", "Los cautivos", "El doblaje" y "Silvio en El Rosedal". Sobre su obra cuentística, el autor dice lo siguiente:

Cuentos, espejo de mi vida, pero también reflejo del mundo que me tocó vivir, en especial el de mi infancia y juventud, que intenté captar y representar en lo que a mi juicio, y acuerdo con mi propia sensibilidad, lo merecía: oscuros habitantes limeños y sus ilusiones frustradas, escenas de la vida familiar, Miraflores, el mar y los arenales, combates perdidos, militares, borrachines, escritores, hacendados, matones y maleantes, locos, putas, profesores, burócratas, Tarma y Huamanga, pero también Europa y mis pensiones y viajes y algunas historias salidas solamente de mi fantasía a eso se reducen mis cuentos, al menos por sus ternas o personajes. Que ellos —mis cuentos — tan variados y dispares, fragmentos de mi vida y del mundo como lo vi, puedan sumados adquirir cierta unidad y proponer una visión orgánica, coherente, personal de la realidad, es algo que no podría afirmar. Y que tampoco me preocupa demasiado. Así como tampoco me preocupa que mis cuentos no reflejen las mutaciones sufridas por el Perú en los últimos veinte años.

Introducción a La palabra del mudo, edición de 1994.

Con sus obras, aparecidas a partir de la década de 1950, el Realismo Urbano llega a su desarrollo pleno en el Perú, y se abre camino para las obras de los autores del boom latinoamericano como Mario Vargas Llosa y Alfredo Bryce Echenique. Ribeyro, sin embargo, prefirió vivir alejado del denominado Boom.

Narrados con un estilo sencillo e irónico, los personajes de sus historias, pertenecientes por lo general a la clase media establecida o la clase baja ascendente, frecuentemente se encuentran ante situaciones de quiebre y fracaso, usualmente ante pequeñas tragedias personales o cotidianas que se articulan con los discursos en constante pugna: el racismo, los rezagos de una Lima colonial anquilosada, la migración campo-ciudad; así como sentimientos personales como la soledad y el fracaso.

Obra[editar]

Libros de cuentos[editar]

  • 1955 Los gallinazos sin plumas. Ocho cuentos: “Los gallinazos sin plumas”, “Interior «L»”, “Mar afuera”, “Mientras arde la vela”, “En la comisaría”, “La tela de araña”, “El primer paso” y “Junta de acreedores”.
  • 1958 Cuentos de circunstancias. Doce cuentos: “La insignia”, “El banquete”, “Doblaje”, “El libro en blanco”, “La molicie”, “La botella de chicha”, “Explicaciones a un cabo de servicio”, “Página de un diario”, “Los eucaliptos”, “Scorpio”, “Los merengues” y “El tonel de aceite”.
  • 1964 Las botellas y los hombres. Diez cuentos: “Las botellas y los hombres”, “Los moribundos”, “La piel de un indio no cuesta caro”, “Por las azoteas”, “Dirección equivocada”, “El profesor suplente”, “El jefe”, “Una aventura nocturna”, “Vaquita echada” y “De color modesto”.
  • 1964 Tres historias sublevantes. Tres cuentos: “Al pie del acantilado”, “El chaco” y “Fénix”.
  • 1972 Los cautivos. Doce cuentos: “Te querré eternamente”, “Bárbara”, “La piedra que gira”, “Ridder y el pisapapeles”, “Los cautivos”, “Nada que hacer, monsieur Baruch”, “La estación del diablo amarillo”, “La primera nevada”, “Los españoles”, “Papeles pintados”, “Agua ramera”, “Las cosas andan mal” y “Carmelo Rosa”.
  • 1972 El próximo mes me nivelo. Nueve cuentos: “Una medalla para Virginia”, “Un domingo cualquiera”, “Espumante en el sótano”, “Noche cálida y sin viento”, “Los predicadores”, “Los jacarandás”, “Sobre los modos de ganar la guerra”, “El próximo mes me nivelo” y “El ropero, los viejos y la muerte”.
  • 1974 La palabra del mudo Compilación de sus cuentos completos. Tiene varias ediciones; la última es del 2008.
  • 1977 Silvio en El Rosedal. Quince cuentos: “Terra incognita”, “El polvo del saber”, “Tristes querellas en la vieja quinta”, “Cosas de machos”, “Almuerzo en el club”, “Alienación”, “La señorita Fabiola”, “El marqués y los gavilanes”, “Demetrio”, “Silvio en El Rosedal”, “Sobre las olas”, “El embarcadero de la esquina”, “Cuando no sea más que sombra”, “El carrusel” y “La juventud en la otra ribera”.
  • 1987 Sólo para fumadores. Ocho cuentos: “Solo para fumadores”, “Ausente por tiempo indefinido”, “Té literario”, “La solución”, “Escena de caza”, “Conversación en el parque”, “Nuit caprense cirius illuminata” y “La casa en la playa”.
  • 1992 Relatos santacrucinos. Diez relatos: “Mayo 1940”, “Cacos y canes”, “Las tres gracias”, “El señor Campana y su hija Perlita”, “El sargento Canchuca”, “Mariposas y cornetas”, “Atiguibas”, “La música, el maestro Berenson y un servidor”, “Tía Clementina” y “Los otros”.

Novela[editar]

Teatro[editar]

Otros géneros[editar]

  • 1975 La caza sutil (Ensayos).
  • 1975 Prosas apátridas (Sin clasificación).
  • 1989 Dichos de Luder (Sin clasificación)
  • 1992-1995 La tentación del fracaso (Diarios).[5]
  • 1996-1998 Cartas a Juan Antonio (Correspondencia).

Premios[editar]

Árbol genealógico[editar]

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
16. Juan Antonio Ribeyro y Estada
 
 
 
 
 
 
 
8. Ramón Ribeyro y Álvarez del Villar
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
17. Eulalia Álvarez del Villar Puelles
 
 
 
 
 
 
 
4. Julio Eduardo Ribeyro Benites
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
18. José María Benites
 
 
 
 
 
 
 
9. Carmen Benites Sacio
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
19. Eusebia Sacio
 
 
 
 
 
 
 
2. Julio R. Ribeyro Bonello
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
10. Juan Bonello
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
5. Josefina Bonello
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
1. Julio Ramón Ribeyro Zúñiga
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
12. Pantaleón Zúñiga
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
6. Emiliano Zúñiga
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
3. Mercedes Zúñiga Rabines
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
7. Amable Rabines
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. El tatarabuelo de Ribeyro fue Juan Antonio Ribeyro, canciller de la República y presidente del Consejo de Ministros en 1863-64 y en 1872, así como rector de San Marcos; su bisabuelo, Ramón Ribeyro, fue también rector de la misma universidad, Canciller de la República y Ministro de Justicia, Culto e Instrucción.
  2. El cuento "Solo para fumadores" en pdf.
  3. Vargas Llosa 1993, p. 313.
  4. Jorge Coaguila: Historia de una amistad.
  5. "Diario de un escritor fracasado: las tentaciones de Julio Ramón Ribeyro". Estudio crítico de Ana Gallego Cuiñas. Pdf

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]