Jorge IV del Reino Unido

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Jorge IV
Rey del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda y rey de Hannover
George IV van het Verenigd Koninkrijk.jpg
Retrato de Sir Thomas Lawrence, 1816
Información personal
Reinado 29 de enero de 1820 -
26 de junio de 1830
Coronación 19 de julio de 1821
Nacimiento 12 de agosto de 1762
Palacio de St. James, Londres
Fallecimiento 26 de junio de 1830 (67 años)
Castillo de Windsor, Berkshire
Entierro Castillo de Windsor
Himno real God Save the King
Predecesor Jorge III
Sucesor Guillermo IV
Familia
Casa Real Casa de Hannover
Padre Jorge III
Madre Carlota de Mecklemburgo-Strelitz
Consorte Carolina de Brunswick
véase también María Ana Fitzherbert
Descendencia Princesa Carlota Augusta de Gales
Coat of Arms of the United Kingdom (1816-1837).svg
Escudo de Jorge IV

Jorge IV del Reino Unido (Palacio de St. James, Londres, 12 de agosto de 1762Castillo de Windsor, Berkshire, 26 de junio de 1830) fue rey del Reino Unido y de Hannover, duque de Brunswick-Lüneburg desde el 29 de enero de 1820 hasta su muerte, el 26 de junio de 1830 y duque de Bremen y príncipe de Verden (1820-23).

Anteriormente había servido como príncipe regente cuando su padre Jorge III sufrió una permanente recaída de locura a causa de la porfiria que padecía. La regencia de Jorge (que duró nueve años, desde 1811 hasta la muerte de Jorge III en 1820) estuvo marcada por la victoria en las Guerras Napoleónicas en Europa. Jorge IV fue un monarca terco que interfirió en numerosas ocasiones en la política (especialmente en el asunto de la Emancipación Católica), aunque no tanto como su padre. Durante la mayor parte de su regencia y reinado, lord Liverpool controló el gobierno como primer ministro. Jorge IV también es recordado como un príncipe y monarca extravagante.

Se dice que cada vez que Jorge IV conquistaba una mujer, cortaba un mechón de su cabello y lo colocaba en un sobre con el nombre de la dama, como «trofeo». Al momento de su muerte se asegura que tenía en su poder 7.000 de estos sobres con cabellos. Tuvo una pésima relación con su padre y con su mujer, Carolina de Brunswick-Wolfenbüttel, a la que llegó a excluir de su coronación. Fue, sin embargo, un patrono de las artes; durante su regencia y su reinado destacaron figuras literarias como lord Byron y Jane Austen. Jorge IV fue responsable de la construcción del Pabellón Real (Royal Pavilion) en Brighton.

Primeros años[editar]

Jorge Augusto Federico nació en el palacio de St. James el 12 de agosto de 1762, siendo el primogénito de los 15 hijos del rey Jorge III del Reino Unido y de la duquesa Carlota de Mecklemburgo-Strelitz.

Al ser primogénito varón de un soberano británico, adquirió de forma automática los títulos de duque de Cornualles y duque de Rothesay desde su nacimiento. El rey Jorge III le otorgó el título de príncipe de Gales y conde de Chester el 19 de agosto de 1762. El 8 de septiembre del mismo año, fue bautizado por Thomas Secker, arzobispo de Canterbury; sus padrinos fueron su tío materno, Carlos II de Meckenburgo-Strelitz (duque desde 1794), su tío-abuelo, Guillermo Augusto, duque de Cumberland, y su abuela, Augusta de Sajonia-Gotha, princesa viuda de Gales.

Jorge IV fue un excelente estudiante, aprendiendo rápidamente a hablar no sólo inglés, sino también francés, alemán e italiano. Al cumplir los 21 años en 1783, obtuvo una asignación de £60.000 del Parlamento y otra anual de £50.000 de su padre. Instaló su residencia en Carlton House donde vivió de manera pródiga y extravagante, lo que despertó la animosidad de su padre en su contra, pues pensaba que el heredero del trono debía llevar —como él— una vida más frugal.

Matrimonio ilegal[editar]

Poco después de cumplir los 21 años, Jorge se enamoró de una católica María Ana Fitzherbert, seis años mayor que él y que había enviudado dos veces. El Acta de Establecimiento (1701) estipulaba que cualquier miembro de la familia real que se desposara con un católico romano perdía su derecho a la sucesión. Por otra parte, el Acta de Matrimonios Reales, aprobada en 1772, establecía que el príncipe de Gales necesitaba el consentimiento del rey para casarse, y como era lógico, el monarca jamás daría su permiso. No obstante, la pareja contrajo matrimonio en Londres el 15 de diciembre de 1785. Legalmente la unión era nula, al no contar con el consentimiento real. Sin embargo, la Sra. Fitzherbert creía lógicamente que era la única y legítima esposa del príncipe de Gales, poniendo las leyes de la Iglesia Católica Romana por encima de las leyes del Estado y de la Iglesia de Inglaterra. Por motivos políticos, la unión permaneció en secreto y la Sra. Fitzherbert prometió no publicar ningún documento del enlace.

Su forma de vida desordenada hundió al príncipe de Gales en muchas deudas. Su padre rechazó ayudarlo, forzándolo a abandonar Carlton House y a vivir en la residencia de la Sra. Fitzherbert. En 1787, los aliados del príncipe de Gales en la Cámara de los Comunes hicieron una oferta para aliviar sus deudas con una concesión parlamentaria. Comenzó a sospecharse de la relación personal del príncipe con la Sra. Fitzherbert, pero la revelación de su matrimonio ilegal habría escandalizado a la nación y echado abajo cualquier oferta parlamentaria para ayudarle. Actuando con la autorización del príncipe, Charles James Fox, líder de los whigs, declaró que la historia era una calumnia. La Sra. Fitzherbert no estuvo satisfecha con la negación pública de su unión en términos tan vehementes y contempló la idea de separarse del príncipe. Él la apaciguó pidiendo a otro whig, Richard Brinsley Sheridan, que modificara las fuertes declaraciones de Fox con palabras más suaves. El Parlamento, mientras tanto, fue lo suficientemente generoso como para conceder al príncipe de Gales la cantidad de £161.000 para pagar sus deudas, además de £20.000 para mejoras en su residencia, Carlton House. El rey también acordó aumentar en £10.000 los ingresos anuales del príncipe de Gales.

Salud mental de Jorge III y breve regencia[editar]

Jorge IV del Reino Unido

Jorge III sufría de una enfermedad hereditaria, conocida como porfiria. En el verano de 1788, la enfermedad afectó la salud mental del rey, quedando incapacitado para cumplir sus funciones. Pero aun así, consiguió demorar la sesión parlamentaria del 25 de septiembre al 20 de noviembre de 1788. Durante la prórroga, sin embargo, Jorge III volvió a enloquecer, llegando a ser una amenaza contra sí mismo, y el Parlamento —vuelto a convocar en noviembre— no podría recibir del rey el acostumbrado Discurso desde el Trono durante la Sesión de Apertura. El Parlamento se encontró en una posición delicada: según la ley establecida desde hacía mucho tiempo, no se podría proceder a legislar hasta que el rey pudiera pronunciar su discurso desde el Trono en la sesión de apertura.

Aunque teóricamente estaba impedido de hacer algo así, el Parlamento comenzó a discutir una Regencia. En la Cámara de los Comunes, Charles James Fox declaró que el príncipe de Gales tenía automáticamente el derecho a ejercer la soberanía durante la incapacidad del rey. Una opinión contrastante fue la del primer ministro, William Pitt o Pitt el Joven, que discutió que, en ausencia de un estatuto que dijera lo contrario, el derecho de elegir un regente estaba únicamente en manos del Parlamento. Incluso indicó que, sin la autoridad parlamentaria, «el príncipe de Gales tenía no más derecho... de asumir el gobierno, que cualquier otro súbdito del país». Sin embargo, discrepando en el principio que él mismo defendía en cuanto a la regencia, Pitt convino con Fox en que el príncipe de Gales sería la opción más conveniente para ser el regente.

Jorge —aunque ofendido por la impertinencia de Pitt— no dio su apoyo total a la filosofía de Fox. El príncipe Federico, duque de York, declaró que su hermano, el príncipe de Gales, no podía ejercer ningún poder sin haber obtenido previamente el consentimiento del Parlamento. Luego de la aprobación de resoluciones preliminares, Pitt creó un plan formal para la regencia, sugiriendo que los poderes del príncipe de Gales serían muy limitados (entre otras cosas, el príncipe de Gales no podría vender ninguna propiedad del rey ni conceder ningún título nobiliario a nadie con excepción de un miembro de la familia real). El príncipe de Gales denunció el esquema de Pitt, declarando que «va a producir debilidad, desorden e inseguridad en cada rama de la administración pública». No obstante, ambas facciones llegaron a un compromiso en el interés de la nación.

Un impedimento técnico significativo a cualquier ley a favor de la regencia implicaba la ausencia del Discurso desde el Trono, que era teóricamente necesario antes de que el Parlamento pudiera proceder a cualquier discusión o votación. El discurso, como era sabido, era normalmente entregado al rey, pero también podía ser entregado a los representantes reales conocidos como lores comisionados. Pero ningún documento podría autorizar las acciones de los lores comisionados a menos que el Gran Sello del Reino estuviera estampado en él. Desafortunadamente, el Gran Sello no se podía poner legalmente sin la autorización previa del soberano. Pitt y sus colegas ministros no hicieron caso de este requisito y mandaron al lord canciller colocar el Gran Sello sin el consentimiento del rey. Esta conducta fue denunciada como «fantasiosa», «ficticia» y como «fraudulenta». El duque de York describió este plan como «inconstitucional e ilegal». Sin embargo, otros en el Parlamento sentían que este proceder era necesario para preservar un gobierno eficaz. Por lo tanto, el 3 de febrero de 1789 —más de dos meses después de la fecha en que había sido convocado— el Parlamento fue abierto formalmente por aquel «ilegal» grupo de lores comisionados. La Ley de Regencia fue introducida, pero, antes de que pudiera ser aprobada, el rey se restableció de sus ataques de locura. De manera desconcertante, el rey declaró que el documento que autorizaba a actuar a los lores comisionados era válido.

Deudas del príncipe y matrimonio legal[editar]

Las deudas del príncipe de Gales continuaban aumentando; su padre rechazó ayudarle a menos que él se casara. La elegida fue su prima, Carolina de Brunswick-Wolfenbüttel. El matrimonio se celebró en el palacio de St. James, el 8 de abril de 1795. De este enlace nació una hija:

La unión, sin embargo, fue un completo fracaso. Se separaron formalmente inmediatamente después de que naciera su hija —de la cual se decía era un «milagro», pues fue concebida en uno de los tres únicos contactos íntimos que hubo entre los príncipes de Gales—, y permanecieron así el resto de sus vidas. El príncipe de Gales seguiría unido a la Sra. Fitzherbert —a pesar de varios períodos de distanciamiento— por muchos años, hasta 1811, cuando sus relaciones quedaron rotas definitivamente.

Incluso antes de conocer a la Sra. Fitzherbert, el príncipe de Gales había tenido varios hijos ilegítimos. Entre sus amantes destacaron María Robinson, actriz que para vengarse del abandono de Jorge terminó vendiendo sus cartas a los periódicos; Grace Dalrymple-Elliott, la esposa escocesa de un médico de Londres; Olga Zherebtsova, noble rusa que alegó haber tenido un hijo suyo; y Francisca Twysden, Lady Jersey, que dominaría su vida por algunos años.

Entretanto, el problema de las deudas del príncipe —que llegó a alcanzar la extraordinaria suma de £660.000 en 1796— fue solucionado (al menos por el momento) por el Parlamento. Estando poco dispuesto a hacer una concesión absoluta para saldar estas deudas, le proporcionó una suma adicional de £65.000 per annum. En 1803, £60.000 más le fueron asignados, y las deudas del príncipe de Gales fueron pagadas finalmente en su totalidad.

Príncipe regente[editar]

El príncipe regente

A finales de 1810, Jorge III tuvo una recaída en su enfermedad mental poco tiempo después de la muerte de su hija menor y predilecta, la princesa Amelia. El Parlamento estuvo de acuerdo en proceder igual que en 1788. Sin el consentimiento del rey, el Lord Canciller colocó el Gran Sello del Reino en las letras patentes para designar a los lores comisionados. Estos, en nombre del rey, dieron el asentimiento real al Acta de Regencia (1811). El Parlamento hizo varias restricciones en los poderes del príncipe-regente (como sería conocido de ahí en adelante el príncipe de Gales), que desaparecieron al año de que se aprobara el Acta.

Cuando el príncipe de Gales se convirtió en príncipe-regente, uno de los conflictos políticos más importantes a los que se enfrentaba el país concernía a la Emancipación Católica, el proyecto para quitar a los católicos romanos las diversas inhabilidades políticas que padecían. Los tories, liderados por el primer ministro, Spencer Perceval, se opusieron a la Emancipación Católica, mientras que los whigs la apoyaron. Al principio de la Regencia, el príncipe de Gales indicó que apoyaría al líder whig, William Wyndham Grenville, I barón Grenville. Él, sin embargo, no puso inmediatamente a lord Grenville y los whigs en cargos políticos. Jorge argumentó que un despido repentino y masivo del gobierno tory no sería beneficioso para la salud del rey (un partidario firme de los tories), eliminando cualquier oportunidad de una recuperación. En 1812, cuando parecía claramente inverosímil que el rey se recuperara, el príncipe de Gales se negó a designar una nueva administración bajo el liderazgo whig. En su lugar, pidió a los whigs que unieran esfuerzos con el ministerio existente al mando de Spencer Perceval. Los whigs, no obstante, rechazaron cooperar debido a desacuerdos con respecto a la Emancipación Católica. Enfurecido, el príncipe de Gales permitió que Perceval continuara como primer ministro.

Cuando, en mayo de 1812, Spencer Percival fue asesinado por John Bellingham, el príncipe de Gales se preparó para reacomodar a todos los miembros del ministerio de Perceval al mando de un nuevo líder, a menos que la Cámara de los Comunes declarara formalmente su deseo de una administración «más fuerte y eficiente». El príncipe de Gales ofreció entonces la dirección del gobierno a Richard Wellesley, I marqués de Wellesley, y luego a Francis Rawdon-Hastings, II conde de Moira. Sin embargo, echó abajo toda tentativa de ambos, forzándolos a construir un ministerio de dos partidos políticos en un momento en que ninguno de los dos partidos deseaba compartir poder con el otro. Usando la falta de los dos pares como pretexto, el príncipe de Gales repuso inmediatamente la administración de Perceval, con Robert Jenkinson, II conde de Liverpool como primer ministro.

Los tories, al contrario que los whigs como Carlos Grey, II conde de Grey, intentaron continuar vigorosamente la guerra contra el poderoso emperador de Francia, Napoleón I. Con la ayuda de Rusia, Prusia, Suecia, Austria y otros países, el Reino Unido derrotó a Napoleón en 1814. En el subsecuente Congreso de Viena, se decidió que elevarían el electorado de Hannover (un Estado que había compartido soberanía con Gran Bretaña desde 1714) a reino. Napoleón intentó retornar en 1815, pero fue derrotado en la batalla de Waterloo por Arthur Wellesley, duque de Wellington, hermano del marqués de Wellesley. También en 1815, la guerra anglo-estadounidense (llamada asimismo Guerra de 1812), llegó a su fin, con ningún lado victorioso.

Durante su desempeño como regente, Jorge tomó un interés activo en materias de «estilo y buen gusto», y sus protegidos —tales como el dandy Beau Brummell y el arquitecto John Nash— crearon el estilo Regencia. En Londres, Nash diseñó las terrazas de la Regencia en Regent's Park y Regent Street. Jorge tuvo la idea de crear un balneario en la playa y mandó construir el Brighton Pavilion, creando un palacio playero fantástico adaptado por Nash en el estilo «Indio gótico», que se inspiraba libremente en el Taj Mahal, con extravagantes interiores «indios» y «chinos».

Muerte de Jorge III y ascenso al trono de Jorge IV[editar]

Cuando Jorge III murió el 29 de enero de 1820, el príncipe-regente ascendió al trono como Jorge IV, sin ningún cambio real en sus poderes. Para aquel entonces, Jorge IV estaba exageradamente obeso y era posiblemente adicto al láudano. También mostraba alguno de los síntomas de la enfermedad que afectó a su padre.

La relaciones de Jorge IV con su esposa Carolina se habían deteriorado totalmente para el momento de su acceso al trono. Habían vivido separados desde 1796 y ambos tenían amantes. Carolina había abandonado el Reino Unido para viajar por Europa, pero decidió volver para la coronación de su marido, haciendo públicos sus derechos. Sin embargo, Jorge IV rechazó reconocer a Carolina como reina, ordenando a los embajadores británicos que se aseguraran de que los monarcas de las cortes extranjeras hicieran lo mismo. Por orden real, el nombre de Carolina fue omitido de la liturgia de la Iglesia de Inglaterra. El rey buscó el divorcio, pero sus consejeros le sugirieron que no lo hiciera, pues cualquier procedimiento legal podría implicar la publicación de detalles referentes a las relaciones adúlteras de Jorge. Por lo tanto, el monarca solicitó y se aseguró de que se introdujera una Ley de Dolores y Penas, un procedimiento que habría permitido al Parlamento imponer penas legales sin la necesidad un juicio o de una Corte de Justicia. Esta ley podría entonces anular el matrimonio regio y despojar a Carolina del título de reina. La ley, sin embargo, resultó ser extremadamente impopular y fue retirada del Parlamento. Jorge IV decidió, no obstante, excluir a su esposa de su coronación en la abadía de Westminster el 19 de julio de 1821. Carolina murió unos días más tarde, el 7 de agosto. Se rumoreó que uno de los allegados del rey, John Roberts, tuvo parte en la muerte de Carolina.

Coronación y reinado[editar]

El banquete de la coronación de Jorge IV se llevó a cabo en Westminster Hall el 19 de julio de 1821.

La coronación de Jorge IV fue ostentosa y muy cara, costando cerca de £943.000. La coronación fue un evento muy popular. Muchos llegaron desde todos los rincones del imperio para comprar souvenirs y conseguir las copias del retrato de la coronación hecho por Sir Thomas Lawrence. En 1822, Jorge IV visitó Edimburgo. Su visita a Escocia era la primera realizada por un monarca reinante desde que Carlos II de Inglaterra viajara allí en 1650. La visita fue organizada por Sir Walter Scott y aumentó la popularidad del rey.

No obstante, Jorge IV pasó la mayor parte de su reinado recluido en el castillo de Windsor, pero continuó interfiriendo en asuntos políticos. Al principio, se creyó que apoyaría la Emancipación Católica, pero sus opiniones anticatólicas llegaron a estar muy claras en 1824. La influencia de la corona era tan grande, y el poder de los tories bajo el mando de lord Liverpool como primer ministro tan fuerte, que la Emancipación Católica parecía no tener esperanza. En 1827, sin embargo, lord Liverpool se retiró, siendo substituido por el tory pro-emancipacionista George Canning. Cuando Canning asumió el cargo, el rey, que hasta entonces estaba contento de instruir en privado a sus ministros en la cuestión católica, ahora sólo le quedaba por hacer una declaración opositoria. Era sabido que «sus sentimientos... en la cuestión católica eran los mismos que su venerado padre, Jorge III, y su difunto hermano, el duque de York, habían mantenido durante sus vidas, y que yo mismo había profesado mientras fui príncipe de Gales, y de los cuales nunca renegaría; finalmente... los recientes arreglos ministeriales son el resultado de circunstancias que Su Majestad califica de imprevistas y desagradables».

Las opiniones de Canning sobre la cuestión católica no fueron bien recibidas por los tories más conservadores, incluyendo al duque de Wellington. Como resultado de esto, el ministerio fue forzado a incluir whigs. Canning murió ese mismo año, dejando a Frederick John Robinson, I vizconde de Goderich como líder de la frágil coalición tory-whig. Lord Goderich dejó su cargo en 1828, siendo substituido por el duque de Wellington, que para ese entonces había aceptado que la negativa a ciertas medidas que daban mayores derechos a los católicos romanos era políticamente insostenible. Con gran dificultad, Wellington obtuvo el consentimiento del rey a la introducción de una Ley de Derechos Católicos. El rey retiró luego su aprobación, pero poco después la concedió otra vez. La Ley de Derechos fue formalmente concedida a los católicos en 1829.

Jorge IV murió en el castillo de Windsor el 26 de junio de 1830, a los 67 años de edad, siendo sepultado en la Capilla de San Jorge en Windsor.

Dejó los siguientes hijos ilegítimos:

Georgina Seymour (1782–1813), casada con Lord William Charles Cavendish-Bentinck.
George Lamb (1784–1834), reconocido por el marido de su madre; casado con Caroline St. Jules.
  • Con: una tal «condesa de Brandon»:
Ellis Agar Hartley (ca. 1788–¿?), casada con Henry Ryan de Kilferagh.
George Seymour Crole (1799–1863), reconocido por el marido de su madre; fue militar.

Títulos[editar]

Su título oficial como rey del Reino Unido fue Jorge IV, por la Gracia de Dios, del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda Rey, Defensor de la Fe.

Árbol genealógico[editar]

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
Jorge III
Rey del Reino Unido
Rey de Hanover

18201830
Coat of Arms of the United Kingdom (1816-1837).svg
Sucesor:
Guillermo IV
Predecesor:
Príncipe Jorge, duque de Edimburgo
Príncipe de Gales
17621820
Sucesor:
Príncipe Alberto Eduardo, duque de Cornualles