Sofía Dorotea de Brunswick-Luneburgo

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Sofía Dorotea de Brunswick-Luneburgo.

Sofía Dorotea de Brunswick-Luneburgo, también conocida como Sofía de Celle (Celle, Hannover, 15 de septiembre de 1666 - 23 de noviembre de 1726), era la única hija -ilegítima- del duque Jorge Guillermo de Brunswick-Luneburgo y de Leonor Desmier d'Olbreuse

Biografía[editar]

En 1674, su madre es nombrada Frau de Harburg y condesa de Wilhelmsburg, tomando el nombre de Sofía Dorotea de Harburg, condesa de Wilhelmsburg.

Jorge Guillermo estaba indeciso en cuanto a casarse y permaneció soltero hasta 1676, cuando decide cumplir la palabra que le había dado a Leonor y se casa con ella. Esto preocupó a sus parientes, que ya contemplaban unificar los territorios de Luneburgo. Siendo Sofía su única hija, podría heredar los territorios paternos, más aún cuando, en 1680, fue formalmente reconocida por su padre y toma el nombre de Sofía Dorotea de Brunswick-Luneburgo, siendo elevada al rango de princesa.

La controversia termina cuando Sofía se casó el 21 de noviembre de 1682, en la ciudad de Celle, con su primo Jorge Luis de Brunswick-Luneburgo, quien luego sería el rey Jorge I de Gran Bretaña, hijo mayor y heredero del hermano menor de su padre, Ernesto Augusto. De esta manera, Luneburgo permanecería en manos de la familia sin ningún tipo de complicaciones. De este matrimonio nacieron 2 hijos:

  • Jorge II de Gran Bretaña (Schloss Herrenhausen, Hannover, 30 de octubre de 1683 - Kensington, 25 de octubre de 1760), rey de Inglaterra y elector de Hannover al suceder a su padre.
  • Sofía Dorotea de Hannover (Schloss Herrenhausen, Hannover, 16 de marzo de 1687 - Schloss Monbijou, Berlín, 28 de junio de 1757), casada con Federico Guillermo I, rey de Prusia.

Sin embargo, el matrimonio fue terriblemente desdichado. La familia inmediata de Jorge Luis, especialmente su madre, la electora Sofía, odiaba y despreciaba a Sofía Dorotea, porque su madre era una mujer común y había sido la amante de su padre antes de casarse con él. Estos sentimientos pronto fueron compartidos por el propio Jorge Luis. Fue en medio de estas circunstancias que conoce al joven conde sueco Felipe Christoph de Königsmarck, cuyo nombre quedó inseparablemente unido al suyo. Fue Königsmarck quien la ayudó en sus dos intentos de fuga de Hannover, no pudiendo comprobarse hasta la actualidad si en realidad fueron o no amantes.

En 1694, el conde desapareció, al parecer, asesinado por orden de Jorge Luis. El matrimonio de Sofía y Jorge es disuelto, no bajo el cargo de adulterio -de los cuales Jorge sí era culpable-, sino bajo la acusación de que Sofía había "abandonado" a su marido.

Con el consentimiento del propio padre de Sofía, Jorge Luis la encarcela en el castillo de Ahlden, separándola de sus hijos, a los cuales no volvería a ver nunca más. Además, le fue prohibido volverse a casar y comunicarse con sus padres. Pero a pesar de todo, le fue permitido tener servidumbre y una pensión, y también podía pasear en su carruaje fuera del castillo, pero con extremada vigilancia. Jorge Luis le confirió el título de princesa de Ahlden.

Murió en Ahlden, tras 32 años de prisión, el 23 de noviembre de 1726, a los 60 años de edad a causa de un cáncer de garganta y con el único consuelo, durante sus últimos años, de que su madre (a quien no podía ni siquiera ver) se había instalado en Ahlden para estar cerca de ella y las cartas que su hija (coronada ya reina de Prusia) conseguía enviarle.